Ryan: aprendiendo a ser feliz
De repente, pensé: "¿Y por qué no ver la vida desde otro punto de vista?"
¿Quién soy?
Inseguro pero soñador, nostálgico pero optimista... así soy yo. Espero seguir luchando por salir de este pozo que es la rutina, con la ayuda de otras personas que, como yo, viven buscándole algo de sentido a este mundo.
También en RSS
 
70. Mándame en un sobre tu sonrisa rota
Hace unos días fue el cumpleaños de una amiga mía. Amiga por llamarla de alguna manera, porque la verdad es que hace casi 2 meses que no sé nada de ella, y más de 8 desde que la vi por última vez. Pensaba haberla felicitado en su día pero, entre unas cosas y otras, se me pasó, y hasta ayer por la noche no pude enviarle un correo electrónico para decirle eso de "feliz cumpleaños".

Y lo que empezó como una carta de felicitación, acabó convirtiéndose en toda una reflexión sobre todas esas amistades que se rompen con el paso del tiempo. Quizás "romper" no sería la palabra adecuada. Es más como si se fueran olvidando, como si les fuéramos restando importancia hasta llegar a un punto en el que te das cuenta de que esa persona ha desaparecido por completo de tu vida.

Pero supongo que es inevitable. Una vez acabado el instituto, cada uno marcha por un camino diferente. Y las promesas de "seguiremos quedando como siempre", "nada podrá con nuestra amistad" acaban olvidándose. Y ya no sólo porque no exista un contacto diario, sino también debido a que conocemos a gente nueva, con las que seguramente compartimos más aficiones e intereses. Obviamente, que tenga los mismos gustos que alguien no determina que esta persona sea mi amigo, pero sí que ayuda bastante, sobre todo si compartes la mayor parte de los días con ella.

La cuestión es que, antes o después, esos amigos de la infancia van desapareciendo de nuestra vida. Siempre hay excepciones, está claro. Y también es verdad que no hace falta verse todos los fines de semana para saber que aún existe esa amistad. Pero, por regla general, es así.

Y es una lástima. En este correo del que os estoy hablando, sin ir más lejos, me puse a recordar todas nuestras conversaciones, las tardes juntos viendo nuestra serie de televisión favorita, todos esos sueños que compartimos, etc. Sobre todo recuerdo con especial ilusión un día que fuimos a comprar todo lo necesario para su fiesta de cumpleaños a un centro comercial, y acabamos haciendo carreras por el medio de la calle, montados en un carro de la compra.

Puede parecer una tontería y, de hecho lo es. Pero ese momento, más que ningún otro, se mantiene vivo en mi memoria mejor que cualquier otro. Porque la sensación que tuve encima de ese carro de la compra fue algo que me ha ocurrido muy pocas veces en la vida.

Y, vosotros, ¿recordáis algún momento así?
 
69. Quiero correr en libertad, quiero llorar de felicidad
Las tardes se van alargando, el optimismo me acompaña allá donde voy, una sonrisa permanente se refleja en todos los espejos... y mis ojos no quieren cerrarse para así no dejar de mirarte.

Tu recuerdo me acompaña a cada segundo del día, un difuso olor me hace recordar nuestros momentos juntos, no puedo evitar contar mentalmente las horas que quedan para volver a estar a tu lado... y mis manos echan de menos la suave y dulce textura de tu piel.

Recupero las ganas de escribir poemas de amor, la fuerza que inspiras me ayuda a ser valiente antes las sombras y las dudas, cada canción que escucho parece hablar de ti... y mis labios echan de menos los tuyos.

T'estimo

Sant Jordi 2005... Una nit inoblidable ;)


PD: Senyor Sepi, fue todo un placer conocerle! jaja En serio, eres muy buena gente, a ver si volvemos a coincidir!
 
68. Valiente, cobarde, aprender a olvidar, protegerme de la tempestad... y al fin ser yo
Ser uno mismo. Parece bastante fácil decirlo. Estoy seguro de que hay muchas personas (no se si atreverme a decir que la mayoría) que piensan que en todo momento son ellas mismas, que no cambian según las circunstancias. Y, sin embargo, yo creo firmemente que nuestra verdadera personalidad esta oculta detrás de un ingente número de máscaras, que difuminan la percepción que los demás tienen de nosotros y, a la vez, nos permiten aparentar lo que nos gustaría ser o lo que socialmente se debe ser.

De hecho, y corregidme si me equivoco, la palabra "persona" proviene de las máscaras que utilizaban los actores del teatro clásico latino y griego para representar a cada personaje. Este origen etimológico nos puede servir como excusa para plantearnos una bastante interesante cuestión: ¿utilizamos máscaras en nuestra vida diaria? Todo parece indicar que sí, pero, ¿por qué? ¿tenemos una máscara distinta para cada ambiente? ¿en algún momento del día nos quitamos todas las máscaras para dejar salir nuestra personalidad tal y como es? Y, lo que me intriga aún más, ¿somos capaces de despojarnos de todas las caretas, o ya se nos han pegado a la cara, de tanto utilizarlas, de tal manera que nos es imposible distinguir donde acaba nuestro "yo" y donde comienza lo artificial?

Son muchas preguntas, desde luego, y con muchas posibles respuestas. Por mi parte, destacaré dos ideas básicas. En primer lugar, como ya sugería en esta última pregunta, el hecho de tener que utilizar máscaras durante gran parte del día hace que, en la mayor parte de los casos, se nos olvide cómo somos realmente. Es entonces cuando entra en juego - y esta es mi segunda idea - esa persona (ya sea un/a amigo/a o nuestra pareja), que da sentido a nuestra vida y que nos ayuda a mostrarnos tal como somos. Es gracias a eso que podemos volver a descubrir cómo somos de verdad y, en consecuencia, ser capaces de ser nosotros mismos.

En fin, quizás me he salido un poco del tema con respecto al texto que os propuse en el post anterior, pero éstas eran reflexones que me rondaban por la mente desde hacía un par de días y me apetecía escribirlas aquí. Visto que me ha vuelto a salir un post algo filosófico, y sobre todo teniendo en cuenta vuestra salud mental, os intentaré hacer más leve la reflexión con un poco de música. Así que acompañadme todos de la manita a mi sección musical...



He elegido para el día de hoy una de esas canciones que no me canso de escuchar. Es de un artista bastante desconocido (por lo menos aquí), pero estoy seguro de que no os podréis olvidar fácilmente de este tema, incluído por cierto dentro de la Banda Sonora de la serie de televión "The OC". Su título es "Dice", y está interpretada por Finley Quaye, con la producción del omnisciente William Orbit. Para poder bajarosla, haced click sobre la foto de la derecha.

Tiene una letra bastante fácil de entender, que os recomiendo que escuchéis con atención. Personalmente, me quedo con uno de los versos: "I was crying over you... I am smiling, I think of you...". Y, por supuesto, ¡no podía faltar la dedicatoria! Aparte del mensaje subliminal que contiene (no podía ser menos, obviamente...), se la dedico especialmente a otro gran fan de "The OC", de nombre Izan. ¡Que la disfrutéis!

PD: ¡Gracias una vez más a Xavi por mi nuevo logo!
 
67. Vivo pensando que alguien como yo te pueda hacer feliz
Añadido 18 de abril: ¡Sigo vivo...! Es solamente que no he tenido tiempo para postear... Pero no os preocupéis, que aún ando por estos mundos, y no os libraréis de mi tan fácilmente. Ya lo comentaré en el post de mañana, pero hoy os lo adelanto: ¡tengo nuevo logo! Y todo gracias a esa alma caritativa, generosa (y más adjetivos que me ahorro porque ni tan solo podrían describir una mínima parte de su bondad, en todos los sentidos) que es Xavi.

¡Cómo intentar expresar en palabras algo que no alcanzas a entender? ¿Cómo entender aquello que escapa a nuestro control? Estos días ando bastante ocupado, pero, aún así, de vez en cuando intento encontrar unos minutos para reflexionar sobre todo lo que acontece a mi alrededor.
Rothko, Blue and grey
Gente que va y que viene, que ríe, que llora, que siente, que oculta la verdad, que se lanza, que no arriesga, que sufre... que vive. Sin embargo, ¿por qué ocurre todo esto? ¿Cuál es esa misteriosa fuerza que nos impulsa a mantenernos vivos? Y, lo más importante de todo, ¿existe algún sentido en todo esto? Si sufrimos, ¿seremos recompensados? Si lloramos, ¿alguien nos consolará?

Os dejo con un texto que, aunque no tiene demasiado que ver con estas reflexiones, también es bastante interesante. Podría decirse que se ajusta bastante bien a mi situación de hace unas semanas, pero no sólo a ella. Son muchos los momentos a lo largo de nuestra vida en los que, por un motivo u otro, no nos atrevemos a cambiar. La cuestión consiste en encontrar esa fuerza que nos impulse a evolucionar, ya sea en el amor, la amistad o, simplemente, en nuestras propias ganas de vivir.

"Cuanto más cambian las cosas, más siguen igual. No sé quién fue el primero que lo dijo. Shakespeare, probablemente, o quizá Sting. Pero de momento es la frase que mejor explica mi defecto fatal, mi incapacidad para cambiar.

No creo que sea el único. Cuánto más conozco a otras personas, más me doy cuenta de que todos tenemos ese defecto. Quedarnos Rothko, nº22exactamente igual todo el tiempo que sea posible, quedarnos inmóviles. Te hace sentir mejor y si sufres, al menos el dolor es familiar.

Porque si sigues esa brizna de esperanza, sales de tu cueva, haces algo inesperado, ¿quién sabe qué otras angustias puede haber fuera? Podría ser aún peor. Mantienes tu status quo, eliges el camino que ya conoces, y no parece tan malo. No en cuanto a los defectos, no eres un drogadicto, no has matado a nadie, excepto puede que a ti mismo.

Cuando finalmente cambiamos, no creo que sea como un terremoto o una explosión, no creo que de repente seamos otra persona. Creo que es más sutil. Algo que la mayoría de la gente no nota, a menos que se fije muchísimo. Lo cual, gracias a Dios, nunca hacen.
Pero tú lo notas, en tu interior ese cambio es todo un mundo y esperas que esa sea la persona que vas a ser para siempre. No tener que volver a cambiar nunca."

Everwood, 2x04, Oriente llega a Occidente


En mi próximo post hablaré un poco sobre lo que me sugiere este texto, pero antes me gustaría que vosotros me comentaráis en qué os hace pensar. ¿Estáis de acuerdo con él? ¿Cuál es ese cambio que no os atrevéis a hacer?
 
66. Mis palabras sin decir, las canciones sin cantar... y un millón de puertas por abrir
El tibio resplandor del sol de un mes de abril me deslumbraba mientras intentaba no quedarme dormido en aquel tren, de vuelta a casa tras una noche inolvidable...

Siempre me había preguntado si sería capaz de romper mis prejuicios cuando la vida me preparase una encrucijada como ésta. No sé por qué, pero pensaba que no seria capaz de superar el "qué dirán" y luchar por aquello que quiero y deseo, y que me hace feliz. La vida, inteligente ella, sabía que no lo sabría a ciencia cierta hasta que me tuviera que enfrentar a una de estas situaciones.

...Desde la ventana, veía pasar a toda velocidad pequeñas casas y enormes edificios, carreteras sin fin y calles cortadas, muros llenos de graffitis y algunas pocas personas que se despertaban pronto para ir al comprar el periódico o pasear un rato por la playa...

Y fui capaz. Lo he hecho. He conseguido superarme a mi mismo y demostrar que, cuando existe una conexión tan fuerte, lo demás no importa. He dejado atrás mis inseguridades y mis miedos, para poder fundirme en un abrazo con esa persona a la tanto quiero.

...Aquella playa de arena fina y brillante que parecía no tener fin, y que era bañada por pequeñas olas juguetonas, que se divertían liberando al viento esas diminutas gotas que las coronaban...

Sé que tendrá muchas consecuencias, sé que sufriré el rechazo de mucha gente, pero no me importa en absoluto. Porque soy feliz. ¿A los demás que más les da con quien esté? Si sigo siendo exactamente el mismo de antes, ¿por qué dirán que soy diferente? Como me decía alguien a quien aprecio hace un par de días, simplemente no lo entienden. Pero prefiero quedarme con su mirada, con su olor, con sus caricias y con la sensación de que, en este mundo, no existe nada mejor que... él.


...Mis ojos luchaban por cerrarse, pero era lo suficientemente fuerte como para mantenerlos abiertos y así seguir disfrutando del increíble paisaje, que parecía sacado de un sueño, pero que era totalmente real, como todo lo que había pasado tan solo unas horas antes.

PD: Me gustaría dejar claro que en esta página se permiten las críticas, por supuesto que sí, pero los insultos están de más. También creo que es muy cobarde utilizar esta dirección para ir dejando comentarios obscenos en otros blogs. Es muy fácil ocultarse en el anonimato, ¿verdad?
PD2: Sigo trabajando en los banners. Si el vuestro no os gusta, y queréis que cambie alguna cosa, no tenéis más que decirlo. Si no os importa, me gustaría que me dijeráis si os tarda mucho en cargar la página, para que, si es así, pueda hacer más pequeños los banners. Un saludo y gracias.
 
65. Saliendo pa' dentro y borrando todas mis huellas
Por fin acabé los exámenes! Ya iba siendo hora, porque menudas Semana Santa y Pascua que me he pasado... Encerrado en casa, estudiando hasta las tantas y sin poder salir. Pero este fin de semana pienso resarcirme y recuperar el tiempo perdido...

Espero que me perdonéis por estos días que pasaré de exilio forzoso (forzoso porque mi cuerpo me obliga a salir de fiesta). Será un poco más de las 84 horas 39 minutos 15 segundos de aislamiento de Choi, pero tampoco mucho más... El lunes a las 6 de la tarde me tendréis de nuevo por aquí. Lo siento, pero ya véis que no conseguiréis libraros tan fácilmente de mi... (copyright).

¿Y por qué acabo de citar ese post de Choi? Pues aparte de porque venía a cuento aquí, es porque últimamente estoy nostálgico... Si, no os riaís, ¡que os estoy viendo! Es que llevo un par de días releyendo nuestros posts antiguos; ¡no en vano llevamos ya casi 6 meses escribiendo en estos mundos! Y de vez en cuando está bien mirar un poco hacia el pasado, para recordar buenos momentos y pequeñas anécdotas que nos hagan sonreir. Además, ¡hay que ver cómo han cambiado algunos! Empezaron de forma discreta pero se han convertido en unos meses en unos habituales de la lista de los más leídos... (Y no miro a nadie, eh? ).

Así que no me queda más que desearos a todos un buen fin de semana... No seáis (demasiado) malos, eh? Eso sí, antes de que os marchéis, acompañadme a mi sección musical...



Hoy espero poder sorprenderos con esta canción. This year's love, compuesta e interpretada por el que es, a mi juicio, uno de los mejores cantautores británicos de los últimos años, David Gray. Es un tema intenso, con una gran carga emocional y que, al menos a mí, me ha llegado bien dentro.

Es una de estas canciones para escuchar con las luces apagadas, tumbado en la cama, alumbrado tan solo por el resplandor de un par de esas velas que tanto le gustan a Laura, con alguna persona especial a tu lado.

Para escuchadla, haced click sobre el título y, en la ventana que se os abre, pinchad en " Click here to download the file now". Se abrirá otra ventana más y, si no se inicia automáticamente la descarga, pinchad en " lick here to download the file now". (Que nadie se ofenda, eh? Lo aclaro para todos ellos que, como yo, no dominen demasiado bien el inglés...).

Ahora sí, ¡buen fin de semana a todos!

PD: he empezado a incluir algunos banners en la sección de enlaces. Poco a poco intentaré haceros uno para cada uno pero, como podréis comprobar, mis habilidades informáticas son bastante nulas... Así que si tenéis alguno ya hecho o queréis animaros a hacerlo... os lo agradecería mucho ;)
 
64. Sin decirnos nada...
No sé qué decir. Por primera vez en mi vida, me he quedado totalmente sin palabras, ya que sería imposible definir verbalmente todo esto que me está pasando.

El tiempo dirá, se suele decir... Y tiempo tengo de sobra. Por eso, no quiero precipitarme. No diré nada hasta que no esté totalmente seguro de que puedo y debo decirlo. Sin embargo, no puedo negar que muchas veces nuestros pensamientos superan la barrera de lo físico... Y sin necesidad de expresarlos, ya sabemos que están ahí.

Aún así, no puedo evitar sentir miedo, y ponerme nervioso, y agobiarme por lo lento que pasa el tiempo cuando quieres que llegue un determinado día.

Pensamientos inconexos se cruzan a toda velocidad en mi mente, agobiándome aún más y atemorizándome. Vivo feliz pero con miedo. Vivo expectante pero nervioso.

Son tantas las cosas que me gustaría explicar y no me atrevo...

Y ahora un poco de publicidad...


Lo siento, pero es que esto me ha llegado al alma... jaja ¿Os animáis a adoptar una mascota virtual? Os presento a Seth, mi "hijo" adoptado... ¿verdad que es majísimo? Lo vi primero en La Sirena Varada. Si pasáis por encima de él con el ratón, podréis hacer que se mueva... (Lo siento, Míriam, no lo he hecho a propósito, créeme... que descanse en paz tu ratón).


¡Adopta tu propia mascota virtual!


No tengo mascota, porque vivo en un piso. Pero si pudiera tener una, sin duda tendría un gato. ¿Y tú, cuál te gustaría tener?

PD: Y, sin decirnos nada, nos dijimos todo...
 
63. No me canso de escuchar tu voz
Porque ya no me afecta lo que antes tanto me hacía sufrir...

Porque he recobrado la ilusión...

Porque he superado la rutina...

Porque me siento bien conmigo mismo...

Porque hace buen tiempo...

Porque tengo a alguien que me escucha y me entiende...

Porque os tengo a vosotros...

Porque me siento libre para expresar lo que pienso...

Porque tengo a dos magníficas personas a mi lado...

Porque no me importa lo que piense la gente...

Porque he sido capaz de llorar de alegría...

Porque aún me queda muchísimo por vivir...

Porque mi sé que aún sueño y seguiré soñando...

Porque he encontrado mi sitio...

Porque me noto más fuerte que nunca...

Porque mi vida no acaba más que comenzar...

¿Y tú, qué motivos has encontrado hoy para ser feliz?

PD: Si es lo que pienso, ¿por qué ocultarlo? Si es lo que siento, ¿por qué negarlo? Eres lo mejor que tengo. Gracias por todo, nunca lo olvidaré...
PD2: Se te echa de menos...

PD3: Si me rindo es que no oí tu voz, si te duele me desangro yo... Sé que existo si me nombras tú... (añadido 5-abril)