1. ¿Y por qué no?
Hace tiempo que llevaba con ganas de hacer esto. Tras prácticamente tres años escribiendo y describiendo mis jornadas en un pequeño diario de pastas gastadas, parecía que el tedio me había superado. De hace casi cuatro meses ya es mi última anotación. Y la verdad es que echaba de menos este desahogo diario, en el que nadie se atreva a censurarme, y con el que poder ir observando mi evolución.
¿Y por qué "on line"? No porque quiera prostituir mi intimidad, ni por conseguir una innumerable legión de fans interesados en mi vida, ni tan siquiera por compartir este rincón con los íntimos. Nada de eso. Simplemente me atrae la idea de exponer anónimamente lo que pienso. Ser libre.
Si he de ser sincero, estos últimos meses de mi vida no han sido demasiado fáciles. Tras un verano engañándome a mí mismo, diciéndome que había superado todo, y que me lo estaba pasando bien, llegué al otoño con la sensación de haberme acostumbrado a esta soledad que aún hoy me acompaña.
Puente de Todos los Santos. Y no salgo. Las pocas personas que forman mi mundo están fuera, y yo aquí estoy, solo en casa, continuando con mi engaño. Lo peor de todo es que de verdad me lo creo. ¿Qué te pasa, Ryan? ¿Por qué de un tiempo a esta parte no levantas cabeza?
¡Quiero vivir! ¡Quiero disfrutar la vida! Quiero... pero no puedo, y no entiendo por qué. Tantos esfuerzos por conseguir mi objetivo, que era venirme a vivir a Barcelona, y ahora no soy capaz de encontrar la motivación que me anime a superar mis expectatives. ¿Por qué?
Mi falso optimismo me persigue a todas horas. "Ryan, no te preocupes, esto es una mala racha, ya verás cómo todo mejorará a partir de ahora..." . El problema es que llevo autoconvenciéndome de lo mismo desde hace un año, y las cosas no mejoran.
Mi única esperanza en estos instantes es conseguir desahogarme en esta página, en tirar hacia adelante, en desear sentir la satisfacción de mejorar... Aprender a ser feliz. ¿Será difícil? ¿Seré capaz? Las dudas me nublan la mente, para variar... y, ahora mismo, el motivo que más me impulsa es pensar: ¿Y por qué no?
¿Y por qué "on line"? No porque quiera prostituir mi intimidad, ni por conseguir una innumerable legión de fans interesados en mi vida, ni tan siquiera por compartir este rincón con los íntimos. Nada de eso. Simplemente me atrae la idea de exponer anónimamente lo que pienso. Ser libre.
Si he de ser sincero, estos últimos meses de mi vida no han sido demasiado fáciles. Tras un verano engañándome a mí mismo, diciéndome que había superado todo, y que me lo estaba pasando bien, llegué al otoño con la sensación de haberme acostumbrado a esta soledad que aún hoy me acompaña.
Puente de Todos los Santos. Y no salgo. Las pocas personas que forman mi mundo están fuera, y yo aquí estoy, solo en casa, continuando con mi engaño. Lo peor de todo es que de verdad me lo creo. ¿Qué te pasa, Ryan? ¿Por qué de un tiempo a esta parte no levantas cabeza?
¡Quiero vivir! ¡Quiero disfrutar la vida! Quiero... pero no puedo, y no entiendo por qué. Tantos esfuerzos por conseguir mi objetivo, que era venirme a vivir a Barcelona, y ahora no soy capaz de encontrar la motivación que me anime a superar mis expectatives. ¿Por qué?
Mi falso optimismo me persigue a todas horas. "Ryan, no te preocupes, esto es una mala racha, ya verás cómo todo mejorará a partir de ahora..." . El problema es que llevo autoconvenciéndome de lo mismo desde hace un año, y las cosas no mejoran.
Mi única esperanza en estos instantes es conseguir desahogarme en esta página, en tirar hacia adelante, en desear sentir la satisfacción de mejorar... Aprender a ser feliz. ¿Será difícil? ¿Seré capaz? Las dudas me nublan la mente, para variar... y, ahora mismo, el motivo que más me impulsa es pensar: ¿Y por qué no?






