Ultratumba Productions
Hola mis queridos y por unos cuantos días, abandonados lectores, no es por justificarme o hacerme el martir, pero la verdad es que este trabajo ocupa casi en general, toda mi vida desde hace mes, mes y medio que vengo radicando en Veracrúz, con las únicas esepciones de 10 minutos que ocupo en hacer popo y leer a la vez, y las horas de comida y horas de "pegar pestaña". Pero bueno, estoy conciente y no tienen que decirlo mentalmente, esto no tiene nada de interesante y ya bastante me he quejado (casi, casi: "¡hay, no mames ehhh... te mamaaaaaaste con eso, eh!").
El día de hoy, generé en mis locuras mentales, la loca idea de relatar en una serie de capitulos relacionados con las vivencias que día con día acontecen en la oficina que hasta en este momento laboro. Dentro de mi criterio, priorietariamente comenzaré con el primer capitulo, o capitulo número uno, he aqui:
Capitulo numero I: Los diarios de Doña Nena y los cuentos de ultratumba (muajajajaja)
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Hace no mucho y hace no muy poco, o sea, hace dos semanas, el personal de la comercializadora (incluyendome a mi), dimos la bienvenida a una persona más en el grupo laboral, su nombre es... ¡Tán-tarán!... Doña Nena.
Todo comenzó después de un inventario en el almacén, cuando Tony (el jefe), se dió cuenta que la administracion de esta compañia estaba cuatrapeada. Bueno, esque la verdad aqui todos haciamos de todo y ciertamente y con urgencia, era indispensable contratar a una persona capacitada para las labores contables. Y fué así como contrataron a Doña Nena.
En un analisis profundamente realizado díariamente, durante más de 9 horas al día y durante 6 días de la semana, todas las semanas (bueno, hasta ahorita solo van dos), he llegado a la conclusion de que Doña Nena siempre tiene algo que contar, incluso las travesias que se rifa para, desde servirse una tasita de café, hasta para comprar una cajetilla de cigarros. Pero vamos, es toda una odisea cuando se refiere a sus vivencias al lado de la familia Yunes y por pocos minutos se queda con la mirada perdida, en silencio y seguramente recordando: "Pepito, suelta ese cuchillo", eran momentos muy turbios y misteriosos (¡¡¡uuuy!!!), hasta escalofrios me daban. Bueno, para no hacer esto tan extenso (por no decir "largo" y se entienda como albúr), la "doña" ya tuvo sus muchos roces laborales con nuestro "almacenista estrella", o sea Crispo, de quien ya les hablé, es más, atribulle sus cargas de estrés y ataques de nervios a las constantes salidas a fumar a la calle (ah, porque aqui en la oficina esta prohibído fumar) y perdidas de tiempo por su culpa, jaja, nomás no se muerde la lengua porque lo dice muy convencida (yo creo). En fin, para concluír, psicológicamente puedo decirles que me he salvado y a penitas, porque no miento, diario tenia que soplarme todas sus anécdotas raras, chistosas, muy irónicas, en ocaciones o mayormente largas y lentas, y hubo cosas graciosas, como cuando se quedaba dormida mientras le dictaba las descripciones de los celulares y accesorios y muchas otras cosas más. Pero ¡vamos! tampoco es una degeneracion en la evolucion, es buena gente y de todos modos ya renunció.
Bueno mis queridos y ponderados lectores, es hora de despedirme, como ya sabrán y que es el mismo cuento de siempre, estoy muy ocupado y se me hace tarde para un curso al que fui asignado respecto a lo ultimo en tecnología de motorola y planes de renta (tranquilo mamón). Les mando un gran abrazo donde quiera que estén y ya saben, escriban lo que tengan que escribir. Se les extraña. Chau.
El día de hoy, generé en mis locuras mentales, la loca idea de relatar en una serie de capitulos relacionados con las vivencias que día con día acontecen en la oficina que hasta en este momento laboro. Dentro de mi criterio, priorietariamente comenzaré con el primer capitulo, o capitulo número uno, he aqui:
Capitulo numero I: Los diarios de Doña Nena y los cuentos de ultratumba (muajajajaja)
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. . . . . . . . . . .Hace no mucho y hace no muy poco, o sea, hace dos semanas, el personal de la comercializadora (incluyendome a mi), dimos la bienvenida a una persona más en el grupo laboral, su nombre es... ¡Tán-tarán!... Doña Nena.
Todo comenzó después de un inventario en el almacén, cuando Tony (el jefe), se dió cuenta que la administracion de esta compañia estaba cuatrapeada. Bueno, esque la verdad aqui todos haciamos de todo y ciertamente y con urgencia, era indispensable contratar a una persona capacitada para las labores contables. Y fué así como contrataron a Doña Nena.
En un analisis profundamente realizado díariamente, durante más de 9 horas al día y durante 6 días de la semana, todas las semanas (bueno, hasta ahorita solo van dos), he llegado a la conclusion de que Doña Nena siempre tiene algo que contar, incluso las travesias que se rifa para, desde servirse una tasita de café, hasta para comprar una cajetilla de cigarros. Pero vamos, es toda una odisea cuando se refiere a sus vivencias al lado de la familia Yunes y por pocos minutos se queda con la mirada perdida, en silencio y seguramente recordando: "Pepito, suelta ese cuchillo", eran momentos muy turbios y misteriosos (¡¡¡uuuy!!!), hasta escalofrios me daban. Bueno, para no hacer esto tan extenso (por no decir "largo" y se entienda como albúr), la "doña" ya tuvo sus muchos roces laborales con nuestro "almacenista estrella", o sea Crispo, de quien ya les hablé, es más, atribulle sus cargas de estrés y ataques de nervios a las constantes salidas a fumar a la calle (ah, porque aqui en la oficina esta prohibído fumar) y perdidas de tiempo por su culpa, jaja, nomás no se muerde la lengua porque lo dice muy convencida (yo creo). En fin, para concluír, psicológicamente puedo decirles que me he salvado y a penitas, porque no miento, diario tenia que soplarme todas sus anécdotas raras, chistosas, muy irónicas, en ocaciones o mayormente largas y lentas, y hubo cosas graciosas, como cuando se quedaba dormida mientras le dictaba las descripciones de los celulares y accesorios y muchas otras cosas más. Pero ¡vamos! tampoco es una degeneracion en la evolucion, es buena gente y de todos modos ya renunció.
Bueno mis queridos y ponderados lectores, es hora de despedirme, como ya sabrán y que es el mismo cuento de siempre, estoy muy ocupado y se me hace tarde para un curso al que fui asignado respecto a lo ultimo en tecnología de motorola y planes de renta (tranquilo mamón). Les mando un gran abrazo donde quiera que estén y ya saben, escriban lo que tengan que escribir. Se les extraña. Chau.