Desde el puerto
Saludos desde el 3 veces heroico puerto de Veracruz amables lectores, apenas a 6 días de arribar a la ciudad y déjenme decirles que el calor es un tanto insoportable a veces, la deshidratación a causa de constante sudoración me ha obligado a comprar botellas de agua casi tres veces al día.
. . . .
El día que llegue, como era de esperar, mis amigos (Pepe, Erika y Omar) aguardaban mi llegada en la estación de autobuses, seguido de una ronda de cervezas a bordo de ‘Herbie’ (un peculiar bochito modelo ’94 color blanco y que da mucha lata, pero vamos, es un fiel vehículo) mientras hacíamos un recorrido de reconocimiento. Al día siguiente fuimos a la oficina de Tony (hermano de Pepe), donde conocí además de a Tony, a los singulares personajes, Toño a quien han apodado como “Macarrón” (porque… porque… porque… bueno, la verdad no se porque) y a Ramón, mejor conocido como “Crispín” (como el ratón “Crispín”, por su típico acento jarocho tan remarcado). Más noche fuimos a una cafetería llamada ‘Sorbeto’ ubicada sobre el boulevard principal, que precisamente tiene un esplendida vista al mar (créanme, el mar lo es absolutamente todo, de hecho lo que más me gusta de la ciudad, o quizá lo único que realmente me gusta), donde ingerimos una botella de “Terry Centenario” a un precio justo… Ah si, lo sé, dije que era una cafetería ¿cierto?, bueno si, lo se muy bien, es que no se porque pero funciona como bar (quizá por eso los precios tan bajos). Después de 20 minutos, llegó un nuevo personaje, Chucho, un tipo alto, pelón a rapa y muy agradable (bueno, quiero creer que así seguirá siendo más adelante), quien no dejaba de hacernos reír con tantas anécdotas de gente a la que golpeaba o se salvaba de sus golpes.
En fin, han pasado tantas cosas en estos pocos días, la vida aquí realmente esta llena de quehaceres (por eso hasta hoy pude escribir), con decirles que apenas anteayer, mientras nos dirigíamos a bordo de ‘Herbie’ a visitar a un sub-agente de ventas de ‘movistar’ (cliente de Tony), estuvimos a punto de convertir en guacamole a una iguana de aproximadamente 50 cm. y verde como aguacate, pero afortunadamente solo estuvimos a punto, entonces nos bajamos y haciendo uso de nuestras habilidades, no descubiertas hasta ese momento para atrapar iguanas, nos hicimos de ella en menos de 5 minutos. Ya con la iguana a bordo íbamos decidiendo si la adoptábamos o no, cuando de pronto, por un pequeño descuido, la iguana de alguna forma y fríamente, calculó el momento preciso para escabullirse de entre mis manos y Pepe, no precisamente muy valiente que digamos y con el coche en marcha a media calle, solo atino a pisar el freno, abrir la puerta y salir del auto jajaja, afortunadamente mis lucidos reflejos me permitieron encargarme de la situación y no dejar escapar a nuestra nueva mascota. Hasta la fecha soy el único en la casa que se atreve a agarrar a la iguana (quien por cierto, aun no tiene nombre… oigan, se aceptan sugerencias), pero bueno, para serles sincero, ya me ha costado una mordida y dos rasguños (posteriormente la fotografiaré y la adjuntare en algún post).
Bueno queridos lectores, solo quiero que sepan que estoy bien, aunque presiento que acostumbrarme a esta nueva vida me llevará más tiempo del que pensaba, aunque bueno… las visitas a la plaza son para darse un suculento “taco de ojo”, hay tantas, pero tantas chicas por todos lados… realmente lo he pensado y creo que no había visto una congregación tan inmensa de mujeres guapísimas en mi vida, solo falta voltear por aquí, por allá, por acullá. Como dice Yolanda, la hermana de Pepe: “aquí no puedes aburrirte con PCP (plaza, cine, playa)”. Hasta pronto lectores, ya los tendré al tanto de más y más cosas, como la descripción de la casa, el trabajo, amistades, lugares y mucho más. Adiós amigos.
. . . .
El día que llegue, como era de esperar, mis amigos (Pepe, Erika y Omar) aguardaban mi llegada en la estación de autobuses, seguido de una ronda de cervezas a bordo de ‘Herbie’ (un peculiar bochito modelo ’94 color blanco y que da mucha lata, pero vamos, es un fiel vehículo) mientras hacíamos un recorrido de reconocimiento. Al día siguiente fuimos a la oficina de Tony (hermano de Pepe), donde conocí además de a Tony, a los singulares personajes, Toño a quien han apodado como “Macarrón” (porque… porque… porque… bueno, la verdad no se porque) y a Ramón, mejor conocido como “Crispín” (como el ratón “Crispín”, por su típico acento jarocho tan remarcado). Más noche fuimos a una cafetería llamada ‘Sorbeto’ ubicada sobre el boulevard principal, que precisamente tiene un esplendida vista al mar (créanme, el mar lo es absolutamente todo, de hecho lo que más me gusta de la ciudad, o quizá lo único que realmente me gusta), donde ingerimos una botella de “Terry Centenario” a un precio justo… Ah si, lo sé, dije que era una cafetería ¿cierto?, bueno si, lo se muy bien, es que no se porque pero funciona como bar (quizá por eso los precios tan bajos). Después de 20 minutos, llegó un nuevo personaje, Chucho, un tipo alto, pelón a rapa y muy agradable (bueno, quiero creer que así seguirá siendo más adelante), quien no dejaba de hacernos reír con tantas anécdotas de gente a la que golpeaba o se salvaba de sus golpes.
En fin, han pasado tantas cosas en estos pocos días, la vida aquí realmente esta llena de quehaceres (por eso hasta hoy pude escribir), con decirles que apenas anteayer, mientras nos dirigíamos a bordo de ‘Herbie’ a visitar a un sub-agente de ventas de ‘movistar’ (cliente de Tony), estuvimos a punto de convertir en guacamole a una iguana de aproximadamente 50 cm. y verde como aguacate, pero afortunadamente solo estuvimos a punto, entonces nos bajamos y haciendo uso de nuestras habilidades, no descubiertas hasta ese momento para atrapar iguanas, nos hicimos de ella en menos de 5 minutos. Ya con la iguana a bordo íbamos decidiendo si la adoptábamos o no, cuando de pronto, por un pequeño descuido, la iguana de alguna forma y fríamente, calculó el momento preciso para escabullirse de entre mis manos y Pepe, no precisamente muy valiente que digamos y con el coche en marcha a media calle, solo atino a pisar el freno, abrir la puerta y salir del auto jajaja, afortunadamente mis lucidos reflejos me permitieron encargarme de la situación y no dejar escapar a nuestra nueva mascota. Hasta la fecha soy el único en la casa que se atreve a agarrar a la iguana (quien por cierto, aun no tiene nombre… oigan, se aceptan sugerencias), pero bueno, para serles sincero, ya me ha costado una mordida y dos rasguños (posteriormente la fotografiaré y la adjuntare en algún post).
Bueno queridos lectores, solo quiero que sepan que estoy bien, aunque presiento que acostumbrarme a esta nueva vida me llevará más tiempo del que pensaba, aunque bueno… las visitas a la plaza son para darse un suculento “taco de ojo”, hay tantas, pero tantas chicas por todos lados… realmente lo he pensado y creo que no había visto una congregación tan inmensa de mujeres guapísimas en mi vida, solo falta voltear por aquí, por allá, por acullá. Como dice Yolanda, la hermana de Pepe: “aquí no puedes aburrirte con PCP (plaza, cine, playa)”. Hasta pronto lectores, ya los tendré al tanto de más y más cosas, como la descripción de la casa, el trabajo, amistades, lugares y mucho más. Adiós amigos.
Adios Comitán... bye bye bye bye... (ahora si ya me voy)
Hola ¿que tal queridísimos lectores?, así es, sigo en Comitán, aun no despego los pies de esta tierra y a decir verdad, mientras más se acerca el momento de mi partida, una sensación de miedo y desconsuelo me aborda. No sé que es lo que está pasando pero comienzo a extrañar todo, quizá un poco a la escuela, también la forma de perder el tiempo y los pocos lugares donde me sentía a gusto y me olvidaba por un momento de mis problemas.



. .Empezando a entonar. . . . . . . . .Todos cantando. . . . . . .Con Javier (que bonito dedo). .
El día de ayer salí nuevamente con todos mis amigos (faltó uno que otro, pero bueno…) a el canta-bar, donde como podrán imaginar, nos la pasamos cantando hasta quedarnos afónicos, terminamos sumamente borrachos y nuevamente sobrios al ver la cuenta, jaja a decir verdad ya tenia mucho tiempo que no me divertía tanto, por un momento olvidé que podía ser esta, la última vez que estuviera con todos ellos. Créanme amigos lectores, esto me está costando tanto… me tomaba un tiempo con cada amigo y me di cuenta que realmente existe una amistad recíprocamente inmensa, a todos ellos, GRACIAS TOTALES.



. .Ana, Charly y su "servilleta". . . . . .Aqui con Ana Lau. . . . . . . .Borrachos cariñosos. . . .
Bueno, bueno, pasemos al tema del día de hoy. Pues bien, amanecí con resaca, la boca seca como todos los domingos y mucha flojera. Damian, Charly y Frank (amigos), pasaron por mi para ir a desayunar por ultima vez, una quesadilla en el mercado (todos llevamos un “naco” en la cabeza… o en el estomago, jaja), bueno solo estuvimos juntos un rato y apenas hace rato me pasaron a dejar. En este momento (bueno, antes de comenzar a redactar este post) acabo de concluir con mis labores respaldadoras de archivos de mi computadora (o sea, estaba respaldando los archivos de mi computadora, si se entiende ¿verdad? jeje), con el fin de llevarlos al igual que mi trasero, a donde quiera que yo vaya (excepto a las pachangas y a mi recinto literario). Me hice de un disco duro de apenas 12 GB y lo dejé al tope de información, ya saben… mp3, fotos, videos, documentos, programas, etc.… además, en un esfuerzo por llevarme de una vez el máximo de ropa, cosas y cuanta-madre, conseguí una de esas maletotas verde caqui de militar, créanme, en serio que le caben dos cadáveres bien cómodos o en su defecto, un canal de res y una cabeza de cerdo (pero bueno, ni soy asesino, ni carnicero). Además, llevo a la mano una pequeña maleta con artículos varios, tales como, revistas (porno... aburrise en el camino), cepillo de dientes y pasta dentífrica, desodorante, crema, talco, otras de esas cosas y tres cambios de ropa, porque (ah por cierto, olvidaba contarles que) me voy al DF., aproximadamente 4 o 5 días a ver a la abuela, ya que ha estado un poco enferma y como sea, no puedo irme a Veracruz sin pasarme por el DF., no solo para ver a la abuela, sino también a toda la familia, pero bueno, ya los mantendré al tanto en la próxima edición. Me despido de todos ustedes queridos lectores, y de una vez aprovecho para despedirme también con todo mi afecto, de Comitán y sus habitantes. Mañana me voy. Au revoir.
PD.: Hey! no me olviden, o por lo menos comenten para que vea que si me siguen leyendo... gracias gracias...



. .Empezando a entonar. . . . . . . . .Todos cantando. . . . . . .Con Javier (que bonito dedo). .
El día de ayer salí nuevamente con todos mis amigos (faltó uno que otro, pero bueno…) a el canta-bar, donde como podrán imaginar, nos la pasamos cantando hasta quedarnos afónicos, terminamos sumamente borrachos y nuevamente sobrios al ver la cuenta, jaja a decir verdad ya tenia mucho tiempo que no me divertía tanto, por un momento olvidé que podía ser esta, la última vez que estuviera con todos ellos. Créanme amigos lectores, esto me está costando tanto… me tomaba un tiempo con cada amigo y me di cuenta que realmente existe una amistad recíprocamente inmensa, a todos ellos, GRACIAS TOTALES.



. .Ana, Charly y su "servilleta". . . . . .Aqui con Ana Lau. . . . . . . .Borrachos cariñosos. . . .
Bueno, bueno, pasemos al tema del día de hoy. Pues bien, amanecí con resaca, la boca seca como todos los domingos y mucha flojera. Damian, Charly y Frank (amigos), pasaron por mi para ir a desayunar por ultima vez, una quesadilla en el mercado (todos llevamos un “naco” en la cabeza… o en el estomago, jaja), bueno solo estuvimos juntos un rato y apenas hace rato me pasaron a dejar. En este momento (bueno, antes de comenzar a redactar este post) acabo de concluir con mis labores respaldadoras de archivos de mi computadora (o sea, estaba respaldando los archivos de mi computadora, si se entiende ¿verdad? jeje), con el fin de llevarlos al igual que mi trasero, a donde quiera que yo vaya (excepto a las pachangas y a mi recinto literario). Me hice de un disco duro de apenas 12 GB y lo dejé al tope de información, ya saben… mp3, fotos, videos, documentos, programas, etc.… además, en un esfuerzo por llevarme de una vez el máximo de ropa, cosas y cuanta-madre, conseguí una de esas maletotas verde caqui de militar, créanme, en serio que le caben dos cadáveres bien cómodos o en su defecto, un canal de res y una cabeza de cerdo (pero bueno, ni soy asesino, ni carnicero). Además, llevo a la mano una pequeña maleta con artículos varios, tales como, revistas (porno... aburrise en el camino), cepillo de dientes y pasta dentífrica, desodorante, crema, talco, otras de esas cosas y tres cambios de ropa, porque (ah por cierto, olvidaba contarles que) me voy al DF., aproximadamente 4 o 5 días a ver a la abuela, ya que ha estado un poco enferma y como sea, no puedo irme a Veracruz sin pasarme por el DF., no solo para ver a la abuela, sino también a toda la familia, pero bueno, ya los mantendré al tanto en la próxima edición. Me despido de todos ustedes queridos lectores, y de una vez aprovecho para despedirme también con todo mi afecto, de Comitán y sus habitantes. Mañana me voy. Au revoir.
PD.: Hey! no me olviden, o por lo menos comenten para que vea que si me siguen leyendo... gracias gracias...
Me marcho (triste y ansiosamente)
Hola mis apreciados lectores, nuevamente les saludo muy afectuosamente, agradezco sus sinceros comentarios y de antemano espero que les gusten las palabras que a continuación me atrevo a plasmar en este, su BLOG.

Se que esta foto parece la de MENSAJE DEL EDITOR de "Rider´s Digest" jajaja.
Esta vez, estoy dispuesto a abrir un poco más mi corazón y no hablar de mujeres. El día de ayer, salí a dar “unas vueltas” en coche con unos amigos, con el motivo o quizá más bien (estrictamente dicho así) con el pretexto de convivir un rato, tomar unas cervezas y ya saben… Aunque a decir verdad, el pretexto definitivamente era para despedirnos del anfitrión de la velada, Manuel, un singular amigo mío y de todos los involucrados esta noche, ya que hoy mismo, partió rumbo al D.F.(Distrito Federal) o DFctuoso (como solemos llamarlo algunos "defeños"), pues es ahí donde se realizará como profesional después de cursar la carrera de administración de empresas, a decir verdad comencé a extrañarlo, recordé muchas cosas. Poco a poco y dentro de la juerga o casi juerga, volteaba a ver a cada uno de mis amigos, a quienes dentro de menos de una semana dejaré de ver por un tiempo indefinido. Aun sabiendo que volveré a verlos y que seguiremos en contacto, una maldita corazonada me indicaba que aquellos tiempos gloriosos de preparatoria jamás volverán, es decir, nada volverá a ser igual, realmente lo siento mucho, es triste ver las cosas tal y como son. El pasado ya pasó y el presente no se detiene, lo que sigue solo lo escribimos con acciones y todas las acciones son los ingredientes para formar un futuro casi idealizado, que al momento de alcanzar determinados parámetros de nuestros ideales, nos frustra al convertirse en pasado, luego recordarlo y ver que las cosas no salieron como esperábamos. Pero si hay algo que realmente nunca me ha frustrado o frustrará, son las amistades que forjé y que si desgraciadamente se esfumasen con la distancia, siempre las llevaré, no en el pasado, sino en el presente, en mi corazón. Aún me queda frecuentar por última vez a otros cuantos singulares amigos con quienes he fraternizado, a pesar de los pocos días que me quedan aquí, no escatimaré en tiempo para despedirme de todos y cada uno de ellos (me “cagan” las despedidas).
Hay muchas otras cosas más que dejaré atrás, entre todo, este pueblo que me dio tantas benditas cosas, quizá no tanta felicidad como enseñanza, pero si, los momentos mas felices de mi vida los he pasado aquí en Comitán, peculiar lugar que viera nacer a Belisario Domínguez y es también “tierra de la libre expresión”, si de alguna forma pudiera abrazar este lugar, lo haría entregadamente. Mi padre, con quien nunca simpatice total y plenamente (fue solo una relación de padre e hijo adolescente), con tantas opiniones opuestas que chocaban en discusiones olvidadas ya, por un cariño sobresaliente, la verdad es que estos últimos días nos hemos esforzado por llevarnos bien, realmente es a quien menos espero defraudar, y a la vez, a quien más espero demostrar como un agradecimiento a sus enseñanzas y buen ejemplo, que yo puedo hacer las cosas bien. Y bueno, como olvidar a mi querido perro, Donner, solo espero que no me extrañe tanto y que papá lo cuide bien.
Sin nada más que contar a ustedes, me despido, pues estas ultimas semanas no he dormido nada bien, como podrán imaginar… fiesta tras fiesta y recorridos por las calles. Dejo a ustedes lectores, un fuerte abrazo y prometo escribir más seguido, ya saben, siempre hay más que decir. Hasta la próxima, chau…

Se que esta foto parece la de MENSAJE DEL EDITOR de "Rider´s Digest" jajaja.
Esta vez, estoy dispuesto a abrir un poco más mi corazón y no hablar de mujeres. El día de ayer, salí a dar “unas vueltas” en coche con unos amigos, con el motivo o quizá más bien (estrictamente dicho así) con el pretexto de convivir un rato, tomar unas cervezas y ya saben… Aunque a decir verdad, el pretexto definitivamente era para despedirnos del anfitrión de la velada, Manuel, un singular amigo mío y de todos los involucrados esta noche, ya que hoy mismo, partió rumbo al D.F.(Distrito Federal) o DFctuoso (como solemos llamarlo algunos "defeños"), pues es ahí donde se realizará como profesional después de cursar la carrera de administración de empresas, a decir verdad comencé a extrañarlo, recordé muchas cosas. Poco a poco y dentro de la juerga o casi juerga, volteaba a ver a cada uno de mis amigos, a quienes dentro de menos de una semana dejaré de ver por un tiempo indefinido. Aun sabiendo que volveré a verlos y que seguiremos en contacto, una maldita corazonada me indicaba que aquellos tiempos gloriosos de preparatoria jamás volverán, es decir, nada volverá a ser igual, realmente lo siento mucho, es triste ver las cosas tal y como son. El pasado ya pasó y el presente no se detiene, lo que sigue solo lo escribimos con acciones y todas las acciones son los ingredientes para formar un futuro casi idealizado, que al momento de alcanzar determinados parámetros de nuestros ideales, nos frustra al convertirse en pasado, luego recordarlo y ver que las cosas no salieron como esperábamos. Pero si hay algo que realmente nunca me ha frustrado o frustrará, son las amistades que forjé y que si desgraciadamente se esfumasen con la distancia, siempre las llevaré, no en el pasado, sino en el presente, en mi corazón. Aún me queda frecuentar por última vez a otros cuantos singulares amigos con quienes he fraternizado, a pesar de los pocos días que me quedan aquí, no escatimaré en tiempo para despedirme de todos y cada uno de ellos (me “cagan” las despedidas).
Hay muchas otras cosas más que dejaré atrás, entre todo, este pueblo que me dio tantas benditas cosas, quizá no tanta felicidad como enseñanza, pero si, los momentos mas felices de mi vida los he pasado aquí en Comitán, peculiar lugar que viera nacer a Belisario Domínguez y es también “tierra de la libre expresión”, si de alguna forma pudiera abrazar este lugar, lo haría entregadamente. Mi padre, con quien nunca simpatice total y plenamente (fue solo una relación de padre e hijo adolescente), con tantas opiniones opuestas que chocaban en discusiones olvidadas ya, por un cariño sobresaliente, la verdad es que estos últimos días nos hemos esforzado por llevarnos bien, realmente es a quien menos espero defraudar, y a la vez, a quien más espero demostrar como un agradecimiento a sus enseñanzas y buen ejemplo, que yo puedo hacer las cosas bien. Y bueno, como olvidar a mi querido perro, Donner, solo espero que no me extrañe tanto y que papá lo cuide bien.
Sin nada más que contar a ustedes, me despido, pues estas ultimas semanas no he dormido nada bien, como podrán imaginar… fiesta tras fiesta y recorridos por las calles. Dejo a ustedes lectores, un fuerte abrazo y prometo escribir más seguido, ya saben, siempre hay más que decir. Hasta la próxima, chau…
Nena, por favor, sin escrupulos...
Hola mis fieles lectores, nuevamente me dirijo a ustedes con el fin de (como siempre), relatarles las más siniestras y perversas anécdotas nocturnas (claro, hubo mujeres). Se que ya casi estoy por irme, pero no considero una mala idea, aprovechar al máximo cualquier oportunidad de explayar mis últimos y contados días al lado de una dama (o dos, o tres, o las que sean jejeje).
Hace aproximadamente una semana, en un soleado día como hoy, ocurrieron tantos percances para recoger a las chicas con las que un amigo y yo nos habíamos puesto de acuerdo previamente, con el fin de pasar una tarde y la joven noche de “parejitas” (o sea, cada oveja con su pareja, o cada quien con su cada cual, o bueno, bueno ya le entendieron ¿no? si no, pues manden sus preguntas a mi correo ¡¡¡puffff!!!). Pues bien, para empezar, creo que ese día no era precisamente el indicado para portarse mal, de hecho podría jurar que alguna extraña fuerza del mas allá, se interpuso para que a la hora de llevar “el cuerpo del delito” (la camioneta, ‘expedicion ´01’) al auto lavado, el muy idiota tipo, a quien mi amigo recalcó dos o tres veces, la indicación de no (por nada del mundo) dejar caer agua sobre el distribuidor (la verdad no se de mecánica), a fin de cuentas las bujías estaban tapadas con agua y no rendía como debía (igual pudieron haberme dicho que era la “espiroqueta” y la “chafaldrana”). En fin, nos tardamos alrededor de una hora secando las condenadas bujías, lo que provocó un ligero retraso. Cumplida nuestra misión, nos dirigíamos un poco confusos y nerviosos a recoger a la primera “victima” que por cierto, esa me tocaba a mi, jeje (lo que nos ponía nerviosos era más que nada el problema de cómo persuadir a las chicas a que nos sentáramos en parejitas, ya que apenas era la segunda salida y no sabíamos que tan descocadas podrían ser). Ya con la chica a bordo, que a decir verdad se me hizo un tanto raro, el hecho de pedirnos (casi rogarnos) que nos viéramos a aproximadamente cuatro cuadras de su casa, comenzamos a platicar (o a decir verdad, era ella más que nadie, quien no dejaba de hablar) de su extraña sugerencia al pasar por ella. Para mí que escondía algo turbio, pero bueno, son solo suposiciones, además, sus grandes “cocos” (pechos), eran un buen pretexto para hacerse de “la vista gorda” con cualquier cosa fuera de contexto y decir: “no hay problema, yo entiendo, no te preocupes, si, claro, ajá…”. Ya con rumbo al próximo destino, es decir, la casa de la próxima “piel”, “presa”, “carne” o como le quieran llamar, no pude evitar arriesgarme a decir: “¿saben?, voy a pasarme para atrás, para poder platicar bien con ‘fulanita’, espero no haya problema”. Claro, a mi amigo no le pareció mala idea y ‘fulanita’ tan solo otorgó con un sencillo encogimiento de hombros y asintiendo con la cabeza. Lo malo es que al estar atrás con ella, me di cuenta que era esa clase de chicas a las que solemos llamar “apretada” (es decir que, hay que trabajar con engaños y promesas, para que “afloje”). En fin, ya estábamos parqueados al frente de casa de ‘perenganita’ (o sea, la que le tocaba a mi amigo), quien nos esperaba ya afuera con una sombrilla extendida, pues la lluvia que distorsiona el caluroso día, ya llegado el atardecer (esto es muy común en Comitán), hizo que apresuradamente abordara el lugar del copiloto, ya que mi amigo lo señaló que así lo hiciera.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
. . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Para que mentirles, las chicas al parecer ya habían hecho planes a nuestras espaldas (no las culpo, nosotros los hombres hacemos lo mismo jijiji), y sugirieron casi con determinación, que lo único que en realidad tenían ganas de hacer, era ir a un canta-bar a tomar algo y hacer uso del karaoke, lo que en parte nos frustró un poco. Al bajar al lugar indicado, como todo un buen caballero ofrecí a mi “victima” mi chamarra para que se cubriera de la tempestad (jeje que exagerado, no era una lluvia tan fuerte), entonces se la puso y sintió que habían algunos objetos en la bolsa del interior y me pregunto a punto de meter su mano, si no necesitaba algo de ahí (pues como no, ahí tenia mi celular y mis lentes ¿Cómo diablos se supone que iba yo a poder leer las líricas de las canciones?), pero al recordar que también tenia condones en esa bolsa, no tuve más remedio que decir que no. Imagínense que clase de persona iba ella a pensar que soy yo, no, no, no, que va… jaja. La noche continuó con unas cuantas cubas y cervezas, una canción tras otra y una serie de miradas, roces de mano y caricias “amistosas”, que disimulaban un apetito sexxxual, que desesperadamente necesitaba ser saciado, pero se inhibía con un poco de desconfianza, inseguridad de mi parte (y falta de más alcohol) y un poco de escrupulosidad de parte de mi acompañante ‘fulanita’, pero al fin de cuantas y al fin del tiempo que nos quedaba, tuvimos que desalojar el canta-bar, yo un poco apenado por mi falta de dotes artísticos, pero con la suficiente decisión de invitarla a salir en privado posteriormente, quizá uno de estos días necesite una “visita de doctor” jejeje, o una visita del mecánico, ya saben, por aquello del aceite (así es, en el sentido figurado porque no tiene coche jajaja).
. . . . . . . . . . . . . . . . .
. . . . . . . . . . . . . . . .
En fin mis concurrentes y queridos lectores, son gratas las palabras que me otorgaran en los comentarios del post pasado, a decir verdad, me han dado mucho ánimo para seguir adelante, prometo mantenerlos al tanto de mis Ruloaventuras jarochas y me empeñaré para que generalmente, lean buenas noticias. Me despido como siempre, dejando a ustedes un fuerte abrazo, siempre suyo, RuLo M. Y., cambio y fuera… prrrrrt…prrrt…pfffffgggggggshhhhhht…
Hace aproximadamente una semana, en un soleado día como hoy, ocurrieron tantos percances para recoger a las chicas con las que un amigo y yo nos habíamos puesto de acuerdo previamente, con el fin de pasar una tarde y la joven noche de “parejitas” (o sea, cada oveja con su pareja, o cada quien con su cada cual, o bueno, bueno ya le entendieron ¿no? si no, pues manden sus preguntas a mi correo ¡¡¡puffff!!!). Pues bien, para empezar, creo que ese día no era precisamente el indicado para portarse mal, de hecho podría jurar que alguna extraña fuerza del mas allá, se interpuso para que a la hora de llevar “el cuerpo del delito” (la camioneta, ‘expedicion ´01’) al auto lavado, el muy idiota tipo, a quien mi amigo recalcó dos o tres veces, la indicación de no (por nada del mundo) dejar caer agua sobre el distribuidor (la verdad no se de mecánica), a fin de cuentas las bujías estaban tapadas con agua y no rendía como debía (igual pudieron haberme dicho que era la “espiroqueta” y la “chafaldrana”). En fin, nos tardamos alrededor de una hora secando las condenadas bujías, lo que provocó un ligero retraso. Cumplida nuestra misión, nos dirigíamos un poco confusos y nerviosos a recoger a la primera “victima” que por cierto, esa me tocaba a mi, jeje (lo que nos ponía nerviosos era más que nada el problema de cómo persuadir a las chicas a que nos sentáramos en parejitas, ya que apenas era la segunda salida y no sabíamos que tan descocadas podrían ser). Ya con la chica a bordo, que a decir verdad se me hizo un tanto raro, el hecho de pedirnos (casi rogarnos) que nos viéramos a aproximadamente cuatro cuadras de su casa, comenzamos a platicar (o a decir verdad, era ella más que nadie, quien no dejaba de hablar) de su extraña sugerencia al pasar por ella. Para mí que escondía algo turbio, pero bueno, son solo suposiciones, además, sus grandes “cocos” (pechos), eran un buen pretexto para hacerse de “la vista gorda” con cualquier cosa fuera de contexto y decir: “no hay problema, yo entiendo, no te preocupes, si, claro, ajá…”. Ya con rumbo al próximo destino, es decir, la casa de la próxima “piel”, “presa”, “carne” o como le quieran llamar, no pude evitar arriesgarme a decir: “¿saben?, voy a pasarme para atrás, para poder platicar bien con ‘fulanita’, espero no haya problema”. Claro, a mi amigo no le pareció mala idea y ‘fulanita’ tan solo otorgó con un sencillo encogimiento de hombros y asintiendo con la cabeza. Lo malo es que al estar atrás con ella, me di cuenta que era esa clase de chicas a las que solemos llamar “apretada” (es decir que, hay que trabajar con engaños y promesas, para que “afloje”). En fin, ya estábamos parqueados al frente de casa de ‘perenganita’ (o sea, la que le tocaba a mi amigo), quien nos esperaba ya afuera con una sombrilla extendida, pues la lluvia que distorsiona el caluroso día, ya llegado el atardecer (esto es muy común en Comitán), hizo que apresuradamente abordara el lugar del copiloto, ya que mi amigo lo señaló que así lo hiciera.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
. . . . . . . . . . . . . . . . . . .Para que mentirles, las chicas al parecer ya habían hecho planes a nuestras espaldas (no las culpo, nosotros los hombres hacemos lo mismo jijiji), y sugirieron casi con determinación, que lo único que en realidad tenían ganas de hacer, era ir a un canta-bar a tomar algo y hacer uso del karaoke, lo que en parte nos frustró un poco. Al bajar al lugar indicado, como todo un buen caballero ofrecí a mi “victima” mi chamarra para que se cubriera de la tempestad (jeje que exagerado, no era una lluvia tan fuerte), entonces se la puso y sintió que habían algunos objetos en la bolsa del interior y me pregunto a punto de meter su mano, si no necesitaba algo de ahí (pues como no, ahí tenia mi celular y mis lentes ¿Cómo diablos se supone que iba yo a poder leer las líricas de las canciones?), pero al recordar que también tenia condones en esa bolsa, no tuve más remedio que decir que no. Imagínense que clase de persona iba ella a pensar que soy yo, no, no, no, que va… jaja. La noche continuó con unas cuantas cubas y cervezas, una canción tras otra y una serie de miradas, roces de mano y caricias “amistosas”, que disimulaban un apetito sexxxual, que desesperadamente necesitaba ser saciado, pero se inhibía con un poco de desconfianza, inseguridad de mi parte (y falta de más alcohol) y un poco de escrupulosidad de parte de mi acompañante ‘fulanita’, pero al fin de cuantas y al fin del tiempo que nos quedaba, tuvimos que desalojar el canta-bar, yo un poco apenado por mi falta de dotes artísticos, pero con la suficiente decisión de invitarla a salir en privado posteriormente, quizá uno de estos días necesite una “visita de doctor” jejeje, o una visita del mecánico, ya saben, por aquello del aceite (así es, en el sentido figurado porque no tiene coche jajaja).
. . . . . . . . . . . . . . . . .
. . . . . . . . . . . . . . . .En fin mis concurrentes y queridos lectores, son gratas las palabras que me otorgaran en los comentarios del post pasado, a decir verdad, me han dado mucho ánimo para seguir adelante, prometo mantenerlos al tanto de mis Ruloaventuras jarochas y me empeñaré para que generalmente, lean buenas noticias. Me despido como siempre, dejando a ustedes un fuerte abrazo, siempre suyo, RuLo M. Y., cambio y fuera… prrrrrt…prrrt…pfffffgggggggshhhhhht…