No tiene título. No fui yo quien lo escribí, y ya me hubiera gustado. Para mi las palabras también son arte... para tod@s vosotr@s
Arturo Pérez Reverte.
"Nunca antes me había fijado en la cantidad de parejas homosexuales que se ven paseando por Venecia. Los encuentras caminado por los puentes, a la orilla de los canales, cenando en los pequeños restaurantes del casco viejo. No suele tratarse de dúos espectaculares, sino todo lo contrario: gente discreta, tranquila, a menudo con aspecto educado. Mirando a los demás aprendes cantidad de cosas, y en el caso de estas parejas siempre me encanta sorprender sus gestos comedidos de confianza o afecto, el reparto convencional de roles que suele darse entre uno y otro, la ternura contenida que a menudo sientes flotar entre ellos, en su inmovilidad, en sus silencios.
Pensaba en todo eso el otro día, a bordo del vaporetto que cubre el trayecto de San Marcos al Lido. Sobre la laguna soplaba un viento helado, los pasajeros íbamos encogidos de frío, y en un banco de la embarcación había una pareja, hombre y hombre, cuarentones, tranquilos. Se sentaban muy juntos, apoyado discretamente un hombro en el del compañero, en un intento de darse calor. Iban quietos y callados, mirando el agua verdegris y el cielo color ceniza. Y en un momento determinado, cuando el barco hizo un movimiento y la luz y la gama de grises del paisaje se combinaron de pronto con extraordinaria belleza, los ví cambiar una sonrisa rápida, fugaz, parecida a un beso o una caricia.
Parecían felices. Dos tipos con suerte, pensé. Aunque sea dentro de lo que cabe. Porque viéndolos allí, en aquella tarde glacial, a bordo del vaporetto que los llevaba a través de la laguna de esa ciudad cosmopolita, tolerante y sabia, pensé cuántas horas amargas no estarían siendo vengadas en ese momento por aquella sonrisa. Largas adolescencias dando vueltas por los parques o los cines para descubrir el sexo, mientras otros jóvenes se enamoraban, escribían poemas o bailaban abrazados en las fiestas del Instituto. Noches de echarse a la calle soñando con un príncipe azul de la misma edad, para volver de madrugada, hechos una mierda, llenos de asco y de soledad. La imposibilidad de decirle a un hombre que tiene los ojos bonitos, o una hermosa voz, porque, en vez de dar las gracias o sonreír, lo más probable es que le parta a uno la cara. Y cuando apetece salir, conocer, hablar, enamorarse o lo que sea, en vez de un café o un bar, verse condenado de por vida a los locales de ambiente, las madrugadas entre cuerpos Danone, empastillados, reinonas escandalosas y dragqueens de vía estrecha. Salvo que alguno -muchos- lo tenga mal asumido y se autoconfine a la alternativa cutre de la sauna, la sala X, la revista de contactos y la sordidez del urinario público.
A veces pienso en lo afortunado, o lo sólido, o lo entero, que debe de ser un homosexual que consigue llegar a los cuarenta sin odiar desaforadamente a esta sociedad hipócrita, obsesionada por averiguar, juzgar y condenar con quién se mete, o no se mete, en la cama. Envidio la ecuanimidad, la sangre fría, de quien puede mantenerse sereno y seguir viviendo como si tal cosa, sin rencor, a lo suyo, en vez de echarse a la calle a volarle los huevos a la gente que por activa o por pasiva ha destrozado su vida, y sigue destrozando la de los chicos de catorce o quince años que a diario, todavía hoy, siguen teniéndolo igual que él lo tuvo: las mismas angustias, los mismos chistes de maricones en la tele, el mismo desprecio alrededor, la misma soledad y la misma amargura. Envidio la lucidez y la calma de quienes, a pesar de todo, se mantienen fieles a sí mismos, sin estridencias pero también sin complejos, seres humanos por encima de todo. Gente que en tiempos como éstos, cuando todo el mundo, partidos, comunidades, grupos sociales, reivindica sus correspondientes deudas históricas, podría argumentar, con más derecho que muchos, la deuda impagada de tantos años de adolescencia perdidos, tantos golpes y vejaciones sufridas sin haber cometido jamás delito alguno, tanta rechifla y tanta afrenta grosera infligida por gentuza que, no ya en lo intelectual, sino en lo puramente humano, se encuentra a un nivel abyecto, muy por debajo del suyo. Pensaba en todo eso mientras el barquito cruzaba la laguna y la pareja se mantenía inmóvil, el uno contra el otro, hombro con hombro. Y antes de volver a lo mío y olvidarlos, me pregunté cuantos fantasmas atormentados, cuántas infelices almas errantes no habrían dado cualquier cosa, incluso la vida, por estar en su lugar. Por estar allí, en Venecia, dándose calor en aquella fría tarde de sus vidas."
Mis mejores deseos para que seáis felices.
Cuídense.
"Nunca antes me había fijado en la cantidad de parejas homosexuales que se ven paseando por Venecia. Los encuentras caminado por los puentes, a la orilla de los canales, cenando en los pequeños restaurantes del casco viejo. No suele tratarse de dúos espectaculares, sino todo lo contrario: gente discreta, tranquila, a menudo con aspecto educado. Mirando a los demás aprendes cantidad de cosas, y en el caso de estas parejas siempre me encanta sorprender sus gestos comedidos de confianza o afecto, el reparto convencional de roles que suele darse entre uno y otro, la ternura contenida que a menudo sientes flotar entre ellos, en su inmovilidad, en sus silencios.
Pensaba en todo eso el otro día, a bordo del vaporetto que cubre el trayecto de San Marcos al Lido. Sobre la laguna soplaba un viento helado, los pasajeros íbamos encogidos de frío, y en un banco de la embarcación había una pareja, hombre y hombre, cuarentones, tranquilos. Se sentaban muy juntos, apoyado discretamente un hombro en el del compañero, en un intento de darse calor. Iban quietos y callados, mirando el agua verdegris y el cielo color ceniza. Y en un momento determinado, cuando el barco hizo un movimiento y la luz y la gama de grises del paisaje se combinaron de pronto con extraordinaria belleza, los ví cambiar una sonrisa rápida, fugaz, parecida a un beso o una caricia.
Parecían felices. Dos tipos con suerte, pensé. Aunque sea dentro de lo que cabe. Porque viéndolos allí, en aquella tarde glacial, a bordo del vaporetto que los llevaba a través de la laguna de esa ciudad cosmopolita, tolerante y sabia, pensé cuántas horas amargas no estarían siendo vengadas en ese momento por aquella sonrisa. Largas adolescencias dando vueltas por los parques o los cines para descubrir el sexo, mientras otros jóvenes se enamoraban, escribían poemas o bailaban abrazados en las fiestas del Instituto. Noches de echarse a la calle soñando con un príncipe azul de la misma edad, para volver de madrugada, hechos una mierda, llenos de asco y de soledad. La imposibilidad de decirle a un hombre que tiene los ojos bonitos, o una hermosa voz, porque, en vez de dar las gracias o sonreír, lo más probable es que le parta a uno la cara. Y cuando apetece salir, conocer, hablar, enamorarse o lo que sea, en vez de un café o un bar, verse condenado de por vida a los locales de ambiente, las madrugadas entre cuerpos Danone, empastillados, reinonas escandalosas y dragqueens de vía estrecha. Salvo que alguno -muchos- lo tenga mal asumido y se autoconfine a la alternativa cutre de la sauna, la sala X, la revista de contactos y la sordidez del urinario público.
A veces pienso en lo afortunado, o lo sólido, o lo entero, que debe de ser un homosexual que consigue llegar a los cuarenta sin odiar desaforadamente a esta sociedad hipócrita, obsesionada por averiguar, juzgar y condenar con quién se mete, o no se mete, en la cama. Envidio la ecuanimidad, la sangre fría, de quien puede mantenerse sereno y seguir viviendo como si tal cosa, sin rencor, a lo suyo, en vez de echarse a la calle a volarle los huevos a la gente que por activa o por pasiva ha destrozado su vida, y sigue destrozando la de los chicos de catorce o quince años que a diario, todavía hoy, siguen teniéndolo igual que él lo tuvo: las mismas angustias, los mismos chistes de maricones en la tele, el mismo desprecio alrededor, la misma soledad y la misma amargura. Envidio la lucidez y la calma de quienes, a pesar de todo, se mantienen fieles a sí mismos, sin estridencias pero también sin complejos, seres humanos por encima de todo. Gente que en tiempos como éstos, cuando todo el mundo, partidos, comunidades, grupos sociales, reivindica sus correspondientes deudas históricas, podría argumentar, con más derecho que muchos, la deuda impagada de tantos años de adolescencia perdidos, tantos golpes y vejaciones sufridas sin haber cometido jamás delito alguno, tanta rechifla y tanta afrenta grosera infligida por gentuza que, no ya en lo intelectual, sino en lo puramente humano, se encuentra a un nivel abyecto, muy por debajo del suyo. Pensaba en todo eso mientras el barquito cruzaba la laguna y la pareja se mantenía inmóvil, el uno contra el otro, hombro con hombro. Y antes de volver a lo mío y olvidarlos, me pregunté cuantos fantasmas atormentados, cuántas infelices almas errantes no habrían dado cualquier cosa, incluso la vida, por estar en su lugar. Por estar allí, en Venecia, dándose calor en aquella fría tarde de sus vidas."
Mis mejores deseos para que seáis felices.
Cuídense.
Esta semana ha sido para mi.
Una semana más aquí me hayo frente a la impasividad de mi ordenador y dispuesto a rellenar otro log más, donde poder contar mis vivencias a lo largo de estos festivos días.
Y el caso es que esta semana, pese a que mis ganas de salir de fiesta a partir del Martes se han visto mermadas, que el Jueves salí de casa a las 18:00 como una rosa e inesperadamente a las 21:00 estaba entrando por las puertas con 38,5 de fiebre, y que aún hoy tengo décimas; me siento FLEX.
De veras, estoy muy agusto, no me he tenido que levantar a las 8 de la mañana ningún día, he pasado más de 8 horas seguidas en casa, es decir además de las horas de sueño, he estado más tiempo en casa, he estado con mis abuelos todo un día entero, he visto algún que otro capítulo de Crónicas Marcianas, he ido al cine, con algo de destemplanza, pero he ido, he salido todas las tardes a tomar café, he tenido conversaciones trascendentales con mi amiga Isa, he salido a recordar y a volver a dejarme enamorar por lo maravilloso que es el casco histórico y el centro de mi ciudad, he pasado por sitios que me traen recuerdos de mi niñez, adolescencia, el primer sitio donde una chica me beso en la boca por primera vez, el primer sitio donde un chico también lo hizo, etc., etc., etc.
Esta semana he podido despertarme, me ha vuelto a latir el corazón pero no al compás de un horario, de un cambio de clase, de una quedada para hacer prácticas... no... me ha latido al compás de las sevillanas que sonaban en la feria, la orquesta alemana que toca en la calle Tetuán y que puedes permanecer horas y horas escuchándolos sin que te aburran sus acordes, he gastado las suelas de mis zapatos pisando los adoquines de Sevilla, he visto a la Giralda iluminada, a la Catedral haciendo guardia de la ciudad al caer la tarde, me he fijado en alguien...
¿Habéis visto la película Piedras? En ella trabaja Najwa Nimri y al final de la peli en una carta que escribe dice que se enamora de un chico, bueno que en realidad se enamora del cogote de un chico que conduce un tranvía en Lisboa; pues a mi me ha pasado más o menos lo mismo... esta tarde después de almorzar a las 16:00 o así me fui a dar una vuelta por el centro antes de quedar con mi amiga Ana, y mientras recorría las calles de mi ciudad buscando algún rincón que todavía no conociera, me antojé de un batido helado de caramelo (mmm... mi favorito) y como la calle estaba vacía y en los veladores solo había un chico, decidí sentarme a tomármelo ahí en vez de proseguir la marcha batido en mano... y justo cuando me senté no le di el primer chupetón a la cañita, cuando dije "Dios que perfil más bonito tiene ese muchacho", y el chico se tiró mostrándome su perfil un buen rato hasta que el destinó decidió que cambiara su postura, y entonces comencé a observar, como Najwa, su cogote y su espalda esbelta. Los dos acabamos más o menos a la vez de tomarnos nuestros respectivos batidos, y no tan casualmente los dos fuimos a la vez a pagar y... creo que es la primera vez que alguien me ha llamado tantísimo la atención... ese chico era perfecto... lo principal que era su mirada, y lo primero que me lo dice todo de una persona, me reportaba únicamente buenas sensaciones, después era alto, de unos 23 años y con una expresión tan dulce en su cara que parecía haber sido tallada por Miguel Ángel.
Solo espero volver a encontrarmelo de nuevo la próxima vez que decida hacer otro Road Trip Recordatorio por mi ciudad...
Se lo aconsejo, si se sienten fatigados o extresados por el día a día, cojan una tarde, desconecten de todo y con todos y dedíquensela a sí mismos. Verán como merece la pena.
Desde aquí les transmito mi estupendísmo estado de ánimo, les emplezo como hago semanalmente a que sean felices.
Cuídense mucho.
Y el caso es que esta semana, pese a que mis ganas de salir de fiesta a partir del Martes se han visto mermadas, que el Jueves salí de casa a las 18:00 como una rosa e inesperadamente a las 21:00 estaba entrando por las puertas con 38,5 de fiebre, y que aún hoy tengo décimas; me siento FLEX.
De veras, estoy muy agusto, no me he tenido que levantar a las 8 de la mañana ningún día, he pasado más de 8 horas seguidas en casa, es decir además de las horas de sueño, he estado más tiempo en casa, he estado con mis abuelos todo un día entero, he visto algún que otro capítulo de Crónicas Marcianas, he ido al cine, con algo de destemplanza, pero he ido, he salido todas las tardes a tomar café, he tenido conversaciones trascendentales con mi amiga Isa, he salido a recordar y a volver a dejarme enamorar por lo maravilloso que es el casco histórico y el centro de mi ciudad, he pasado por sitios que me traen recuerdos de mi niñez, adolescencia, el primer sitio donde una chica me beso en la boca por primera vez, el primer sitio donde un chico también lo hizo, etc., etc., etc.
Esta semana he podido despertarme, me ha vuelto a latir el corazón pero no al compás de un horario, de un cambio de clase, de una quedada para hacer prácticas... no... me ha latido al compás de las sevillanas que sonaban en la feria, la orquesta alemana que toca en la calle Tetuán y que puedes permanecer horas y horas escuchándolos sin que te aburran sus acordes, he gastado las suelas de mis zapatos pisando los adoquines de Sevilla, he visto a la Giralda iluminada, a la Catedral haciendo guardia de la ciudad al caer la tarde, me he fijado en alguien...
¿Habéis visto la película Piedras? En ella trabaja Najwa Nimri y al final de la peli en una carta que escribe dice que se enamora de un chico, bueno que en realidad se enamora del cogote de un chico que conduce un tranvía en Lisboa; pues a mi me ha pasado más o menos lo mismo... esta tarde después de almorzar a las 16:00 o así me fui a dar una vuelta por el centro antes de quedar con mi amiga Ana, y mientras recorría las calles de mi ciudad buscando algún rincón que todavía no conociera, me antojé de un batido helado de caramelo (mmm... mi favorito) y como la calle estaba vacía y en los veladores solo había un chico, decidí sentarme a tomármelo ahí en vez de proseguir la marcha batido en mano... y justo cuando me senté no le di el primer chupetón a la cañita, cuando dije "Dios que perfil más bonito tiene ese muchacho", y el chico se tiró mostrándome su perfil un buen rato hasta que el destinó decidió que cambiara su postura, y entonces comencé a observar, como Najwa, su cogote y su espalda esbelta. Los dos acabamos más o menos a la vez de tomarnos nuestros respectivos batidos, y no tan casualmente los dos fuimos a la vez a pagar y... creo que es la primera vez que alguien me ha llamado tantísimo la atención... ese chico era perfecto... lo principal que era su mirada, y lo primero que me lo dice todo de una persona, me reportaba únicamente buenas sensaciones, después era alto, de unos 23 años y con una expresión tan dulce en su cara que parecía haber sido tallada por Miguel Ángel.
Solo espero volver a encontrarmelo de nuevo la próxima vez que decida hacer otro Road Trip Recordatorio por mi ciudad...
Se lo aconsejo, si se sienten fatigados o extresados por el día a día, cojan una tarde, desconecten de todo y con todos y dedíquensela a sí mismos. Verán como merece la pena.
Desde aquí les transmito mi estupendísmo estado de ánimo, les emplezo como hago semanalmente a que sean felices.
Cuídense mucho.
Siempre tropezamos en la misma piedra... ensayos y otros poemas.
“Fuiste la mejor manera de empezar la mañana, pude estar equivocado, pude tener la razón, pero tuve un acorde de la mejor canción: el sonido de tu corazón.”
Así te recuerdo, y así te recordaré. Recordaré aquellos ojos azules que llenaban de luz hasta al más mínimo rincón de aquella circular habitación, que se llenó de vida, después de muchos años, al hacer retumbar ese maravilloso eco de tu voz; aquella voz que era capaz de calmar a las fieras y capaz de hacerme sentir seguro, acompañado por esas suaves manos hechas de terciopelo que me acariciaban en los días de lluvia y en las noches de soledad. Recuerdo cada palmo de tu cuerpo, como recuerdo tu nombre, ese nombre que endulzaba mis labios cada vez que lo pronunciaba. Te recuerdo.
Todavía no sé por qué te hice esa maldita pregunta. He vuelto a perder el Norte, te he perdido a ti, y al igual que si me hubieran arrancado el alma, me siento cada instante que pienso en ti. Me da un vuelco el corazón, como el primer día, cada vez que tu recuerdo nubla mi mente, y de lágrimas negras se llenan mis sentimientos cada vez que te miro y veo que no estás. ¿Por qué te dije aquellas envenenadas palabras?
No te preocupes, porque he vuelto a seguir buscando, algo que tu me habías dado y yo no supe valorar, me diste todo tu ser y yo estaba borracho de pasión, tu supiste llevar las riendas de aquella relación, mientras que yo solo iba tumbado en el asiento de atrás, me has dejado vacío y no te podré olvidar, y como si de mi último aliento se tratase, lo gastaría en que volvieses.
Aunque siempre me quedará algo, ya que en la habitación donde vivo y duermo, tengo la Estrella de Oriente porque siempre que miro al techo te tengo presente.
¿Por que te haría aquello? “Quería probar su amor, estar seguro de que me quería, y le dije que un día lo dejaría. No me pidió explicaciones, solo bajó la mirada, se fue de mi lado y me dio un simple adiós. Yo creí que le daba igual, que su amor era mentira, que los besos que me daba ni si quiera los sentía. Toda la noche estuve llorando, no porque se rió de mi sino porque lo seguía queriendo, aunque lo nuestro llegó a su fin. Ahora me doy cuenta de lo equivocado que estaba y de lo mucho que lo quería, porque esa misma noche se quitó la vida, dejando escrito en un papel: “por ti lo hice vida mía”.
Hoy me invadió un sentimiento de nostalgia, y mientras oía a Liza Minelli cantando Cabaret, mis dedos se han dispuesto solos a teclear.
Permitánme que le dedique el log de hoy a todos los fantansmas que anidan en mis recuerdos. Son ellos los que me hacen recordar que piedra no debo pisar, que paso no he de dar, que mano debo rechazar.
A todos los lector@s les dedico este poema de Cristina Peri Rossi; lo he vivido varias veces, y es tan amargo... que acaba por endulzar mi paladar cuando evoco imágenes pasadas:
"No quisiera que lloviera,
te lo juro,
que lloviera en esta ciudad sin ti,
y escuchar
los ruidos del agua bajar,
y pensar que allí
donde estás viviendo sin mí,
llueve sobre la misma ciudad.
Quizás tengas el cabello mojado,
el teléfono a mano,
que no usas para llamarme,
para decirme,
esta noche te amo.
Me inundan los recuerdos de ti.
Discúlpame,
la literatura me mató,
pero te le parecías tanto..."
De nuevo les doy las gracias por leer mi blog, no sé cómo agradecérselo. Les espero en mi publicación habitual del dominical. Hasta entonces, sean felices.
Así te recuerdo, y así te recordaré. Recordaré aquellos ojos azules que llenaban de luz hasta al más mínimo rincón de aquella circular habitación, que se llenó de vida, después de muchos años, al hacer retumbar ese maravilloso eco de tu voz; aquella voz que era capaz de calmar a las fieras y capaz de hacerme sentir seguro, acompañado por esas suaves manos hechas de terciopelo que me acariciaban en los días de lluvia y en las noches de soledad. Recuerdo cada palmo de tu cuerpo, como recuerdo tu nombre, ese nombre que endulzaba mis labios cada vez que lo pronunciaba. Te recuerdo.
Todavía no sé por qué te hice esa maldita pregunta. He vuelto a perder el Norte, te he perdido a ti, y al igual que si me hubieran arrancado el alma, me siento cada instante que pienso en ti. Me da un vuelco el corazón, como el primer día, cada vez que tu recuerdo nubla mi mente, y de lágrimas negras se llenan mis sentimientos cada vez que te miro y veo que no estás. ¿Por qué te dije aquellas envenenadas palabras?
No te preocupes, porque he vuelto a seguir buscando, algo que tu me habías dado y yo no supe valorar, me diste todo tu ser y yo estaba borracho de pasión, tu supiste llevar las riendas de aquella relación, mientras que yo solo iba tumbado en el asiento de atrás, me has dejado vacío y no te podré olvidar, y como si de mi último aliento se tratase, lo gastaría en que volvieses.
Aunque siempre me quedará algo, ya que en la habitación donde vivo y duermo, tengo la Estrella de Oriente porque siempre que miro al techo te tengo presente.
¿Por que te haría aquello? “Quería probar su amor, estar seguro de que me quería, y le dije que un día lo dejaría. No me pidió explicaciones, solo bajó la mirada, se fue de mi lado y me dio un simple adiós. Yo creí que le daba igual, que su amor era mentira, que los besos que me daba ni si quiera los sentía. Toda la noche estuve llorando, no porque se rió de mi sino porque lo seguía queriendo, aunque lo nuestro llegó a su fin. Ahora me doy cuenta de lo equivocado que estaba y de lo mucho que lo quería, porque esa misma noche se quitó la vida, dejando escrito en un papel: “por ti lo hice vida mía”.
Hoy me invadió un sentimiento de nostalgia, y mientras oía a Liza Minelli cantando Cabaret, mis dedos se han dispuesto solos a teclear.
Permitánme que le dedique el log de hoy a todos los fantansmas que anidan en mis recuerdos. Son ellos los que me hacen recordar que piedra no debo pisar, que paso no he de dar, que mano debo rechazar.
A todos los lector@s les dedico este poema de Cristina Peri Rossi; lo he vivido varias veces, y es tan amargo... que acaba por endulzar mi paladar cuando evoco imágenes pasadas:
"No quisiera que lloviera,
te lo juro,
que lloviera en esta ciudad sin ti,
y escuchar
los ruidos del agua bajar,
y pensar que allí
donde estás viviendo sin mí,
llueve sobre la misma ciudad.
Quizás tengas el cabello mojado,
el teléfono a mano,
que no usas para llamarme,
para decirme,
esta noche te amo.
Me inundan los recuerdos de ti.
Discúlpame,
la literatura me mató,
pero te le parecías tanto..."
De nuevo les doy las gracias por leer mi blog, no sé cómo agradecérselo. Les espero en mi publicación habitual del dominical. Hasta entonces, sean felices.
Menudo final más triunfal para una semana: Viernes de juerga en la Feria, Sábado poniendo reclamaciones a las 4 de la mañana.
Y menos mal que hoy Domingo estoy aquí, recluido en casita, redactando mi informe semanal, que si saliera a la calle seguro que me pasaba algo.
Ahora me río yo de aquella frase que solía emplear hace ya algún tiempo y que copié de no recuerdo qué película: "Estoy tan aburrido, que estoy deseando que un avión caiga sobre mi casa para que ocurra algo". Y hablando de caer, todo cae encima.
Por cierto, soy Sevillano y como buen hispalense soy de lo más narcisista con mi ciudad, pero he de decir algo, hay que ver la de subnormales que ha parido esta tierra. Pero bueno, esto ya lo detallaré más adelante.
No sé si lo saben, pero en Sevilla Semana Santa y Feria, son fiestas muy seguidas. Bueno pues mañana (Lunes 10/04/05) es cuando se inaugura La Feria de Abril con el tradicional "Alumbrao" de la misma, la cual por cierto este año tiene una portada super gay, pero vamos maricona que te mueres, y de la cual se encarga de encender nuestro, no menos presunto fraudulento, Alcalde, el Sr. Don Alfredo Sánchez Monteseirrín. Que menos mal que no es famila de la Monarquía de Los Austrias, porque sino juraría que es primogénito legítimo de su último monarca Carlos II, por aquello de ser el "Hechizado", el parecido de su rostro es espectacular y si observamos ya la conducta de Alcalde más aún.
En cualquier caso, yo he comenzado antes la Feria, y este año me he ido a conocer la de un pueblo del alrededor de Sevilla, concretamente la de Mairena del Alcor.
Y la verdad, no os podéis imaginar lo bien que me lo pasé. Me invitó una compañera y amiga de clase, Miriam, que trasladó su residencia desde la capital hasta allí antes de que nos conociéramos.
A las 23:00 ya estábamos el Viernes en la Portada de la feria esperando a que llegaran Chari y Alex, otros dos compañeros y amigos más de batallas universitarias, quiénes se presentaron con dos colegas más. Todos juntitos pero no tan revueltos, nos fuimos a cenar a una de las casetas del recinto. Y comimos lo típico que se come cuando estás en la feria, tapita de tortilla de patatas, montaditos de lomo, pinchitos, y como novedad pepitos de pringá, y Dios cómo estaban los pepitos, para cortarse las venas vamos, que cosa más buena. Todo ello, por supuesto, acompañado de dos jarras de Rebujito, que según creo recordar acabamos con cierta rapidez.
Buche lleno y ritmo flamenco en la sangre, nos fuimos a "cogerle los huevos al caballo", tradición allí para todo forastero o todo primer visitante de la feria.
Os prometo que en cuanto me pasen las fotos os las pongo.
Tras presentarle nuestros respetos a los genitales del animal de bronce, la fiesta debía continuar, y nuestra anfitriona nos llevó a otra caseta "La Vera Cruz"; donde además de bailar pudimos degustar con creces lo original de la misma: su vino dulce "Vera Cruz". Entre jarras y más jarras de tan exquisito vino, sus efectos se iban haciendo notar en la percepción de mis sentidos: flojera de rodillas, estado de animación en superávit y buen rollo al más puro estilo colocón de grifa.
En serio, si vais por la vega de los Alcores de Sevilla y tenéis oportunidad de probarlo, hacedlo porque no os arrepentiréis.
La noche aún era joven, nosotros aún más y el Vera Cruz y las Jarras de Rebujito habían alimentado más nuestras ganas de divertirnos. ¿Cuál fue nuestra elección? ¡¡¡A los cacharritos de cabeza!!! Y siguiendo el ritmo de la pachanga que en el recinto de atracciones se podía oir, al más puro estilo baile disco un servidor por la calle iba marcando pasos de salsa, pachanga y una mezcla churriguetera en general de todo lo que se podía llamar ritmo de baile. Y así, y uno tras otro, nos montamos en la Cárcel, después en el Canguro y por último en la Reja de La Barca Vikinga, en éste último según me contaron fue donde más demostré mis dotes como gogó.
Como se podrán imaginar, y pese a lo obsoleto que teníamos nuestros estómagos, tras el centrifugado que nos dieron las atracciones, a mi estómago le vino de perlas. Por el momento lo declaré en cuarentenade más ingesta líquida, pero el veto duraría hasta llegar a la caseta "Pro-vida", donde tras deshacerme de todo profiláctico que pudiese llevar encima (no llevaba ninguno, de lo contrario me lo hubiera pinchado en la solapa), a ritmo de música de los 80 (mecano, alaska, etc., etc.) con mis acompañantes nos adentramos hasta las entrañas del habitáculo en busca de un lugar donde evacuar lo drenado de nuestros riñones, momento que aproveché también para inducir la evacuación de lo introducido hasta la saciedad en mi estómago. Lleno por fuera, pero vacío por dentro, en cuanto salí del excusado me dispuse de nuevo a proseguir con la noche... un baile por aquí, unas risas por allá, un Barceló con Limón por aquí, un serranito por allá... y a volver a llenar de nuevo el estómago.
Mi vacile y el de mis amigos aún perduraba, así que vuelta a cambiar de caseta, pero no de hábitos, más de lo mismo: rebujito, música, risas, sevillanas, bailes y tabaco.
Los primeros en enterrar el hacha de guerra, fueron los segundos en llegar en la noche: Alex, Chari, Piluka y el López marcharon algo cansadetes a las 5 de la mañana, Miriam, Mª Carmen y yo nos aventurábamos a clausurar la feria aquella noche.
Tras la marcha de los expontáneos, nos fuimos a otra caseta, a bailar algo de pachanga... lo peor... la orquesta... con lo bien que se queda poniendo 6 ó 7 Cd´s descargados del Kazza o el Emule... en fin... tampoco se le puede pedir más... No obstante, lo cutre del espectáculo se disimulaba con los chulazos que se dejaban ver en aquella caseta... Dios que maromos!!! De veras, estoy por mudarme yo también, a ver si me pongo igual de buenorro. En fin, estábamos en un pueblo, en feria; lamentablemente los gays autóctonos del lugar estaban más en el armario que nunca, y puedo asegurar que eran bastantes los que preferían la compañía masculina a la femenina, más que nada porque lo chungo del ambiente de Sevilla es que todos los maricones nos conocemos... siempre estamos en los mismos sitios... la variedad geográfica dentro de la capital no es precisamente nuestro sello.
En fin, logramos nuestro propósito y hasta que no nos echaron de la última caseta a las 6 y algo de la mañana, no nos retiramos, no sin antes pasar por "Churrería Hermanos Bernía" y llevarnos varias ruedas de calentitos (churros) a casa de Miriam.
Tras la ingesta de los mazacotes alargados de harina, acompañados de un ColcaCao templadito, como los niños buenos, nos pusimos nuestro traje de noche y nos metimos en la cama allá cerca de las 8:30 de la mañana.
Posterior a nuestro descanso, un servidor, fue el primero en tocar diana, así que me fui con Miriam y Mª Carmen a pasar la caraja de recién levantados a sus camas, hicimos balance de la noche y el Resultado después de Impuestos fueron carcajadas, anécdotas y de lo más positivo.
La leyenda se había cumplido "todo aquel que vaya a la feria de Mairena del Alcor y toque los huevos al caballo, volverá seguro". Y como dijo TERMINATOR --volveré--.
El Viernes había concluido, y el Sábado llegé a casa a las 7 de la tarde, lleno de agujetas por no haber parado en la noche anterior, deshice mi maleta de week-end, puse la lavadora, le di un beso a mi madre, un capón a mi hermano, y me despedí de mi progenitora hasta el día siguiente. Yo me iba a tomar café con mi amiga Isa (Ninf@) y mi progenitora a las 21:15 marchaba a trabajar. Cuando volví, me duché, cené, y aún lleno de agujetas y canasado, a toda prisa porque iba justísimo de tiempo, me puse mis mejores galas para salir a disfrutar de la noche sevillana, como dirían amigos míos "de la noche HETERO sevillana", pues como era el cumpleaños de una conocida mía, habíamos quedado en recurrir a una disco que no fuera de ambiente.
Cosa que me agradó cuando lo acordé con ella, porque como ya comenté antes, en Sevilla los sitios de ambiente que están medianamente bien son siempre los mismos; un servidor se cansa siempre de lo mismo, por estar hasta lo estoy de los maricones, así que figúrense.
Pero vamos, que nada más lejos de la realidad, porque la noche más movidita no pudo estar. Habíamos quedado en los aparcamientos de la Disconte Goa, que es una filial de la Cafetería - Pub - Restaurante BUDA DEL MAR, tras hacer la botellona de rigor, muerto de frío y lleno de agujetas, discúlpenme pero odio las botellonas pues solo voy cuando no tengo más remedio; algunos de los presentes en la reunión decidieron adelantarse a entrar a la disco sin avisar, de manera que cuando nos dimos cuenta estábamos mis amigos y yo fuera, y los amigos de la del cumpleaños, junto con la del cumpleaños, dentro. Cuando acabaron la botella de Cacique, nos dispusimos a entrar, pero cuál fue nuestra sorpresa cuando nos preguntó el portero que si disponíamos de carnét de fiesta, lo que traducido quiere decir: el aforo está lleno y como mucho solo dejamos pasar a las tías. Una práctica muy recurrente y habitual en las discos sevillanas heterosexuales.
En vista de quedarme perplejo, pues desde los 16 años es la primera vez que no me dejan entrar en una disco, y en vista de que los que estaban dentro no tenían ánimos de salir, propuse la retirada a otro local, sin darme cuenta que Isa recurriendo a sus dotes como Trabajadora Social había pedido la Hoja de Reclamaciones, se la habían denegado y discutía con uno de los porteros sobre los Derechos Constitucionales, más apartados la acompañante de Hugo estaba siendo intimidada por otro portero, que incluso intentó agredirla; también es verdad que todos estábamos muy tensos. Y yo allí viendo un cuadro y otro, y pensando..."ea, ya la hemos líao".
Antes de hacer nada, tomé mi móvil llamé a emergencias y conté lo sucedido, después me fui hacia donde estaba Isa e interrumpiendo su discurso, di las buenas noches al portero y la saqué de la puerta de la disco. Todos juntitos y en comandita, el que no decía que quería denunciarlos, se montaba unas paranoyas del 15 y mi amiga Isa pareciendo que vivía el Sueño de Una Noche de Verano, obviaba la realidad del asunto y seguía en sus treces de poner la reclamación y exigir que le dieran la maldita hoja.
Yo haciendo uso de mi mutismo habitual en esos casos, y prestando atención a todo detalle, cuanto vi aparecer a la patrulla de la Policía Nacional les di el alto. Amablemente los veladores por la seguridad pública, me acompañaron hasta el portero conferenciante de los derechos constitucionales, y tras negar éste que nosotros le habíamos pedido hoja de reclamaciones alguna, al final acabó por traérnosla; la rellené mientras nos escoltaba la patrulla, me la selló y todos contentos.
Moraleja: Si venís a Sevilla, no vayáis a Goa porque está en el quinto carajo y no es nada del otro mundo, y si lo hacéis, tanto si es Goa como si es otra discoteca, entrad antes de las 2 de la mañana.
En definitiva señores, lo sucedido anoche es algo habitual, los abusos no solo se dan en las discotecas, pero a lo que si les emplazo es a que hagan uso de sus derechos como consumidores, y no piensen que porque sean Vs. los únicos que reclamen ello no conllevará a nada, siempre hay que empezar y nunca se sabe cuántas reclamaciones un lugar a tenido que soportar ya.
Además, ésto se lo digo con total conocimiento de causa; el Derecho Español tiene un completo y complejo arsenal de defensa a disposición del consumidor, que lamentablemente no está en conocimiento de los ciudadanos. No se dejen intimidar nunca.
Total, después de poner la reclamación y con todo el punto cortao, Lídia (acompañante de mi amigo Hugo) se pilló un taxi de vuelta a casa, Antonio "El Ferpa" nos acompañó a tomar un taxi y también marchó a casa. Y los cuatro fatigas e indignados de la vida (Isa, Hugo, Carlos y yo), título de reclamación en mano, nos fuimos a mariconear a Sacha. Al final acabamos en el ambiente, y es lo que yo le digo a mi amiga Isa: "al final te me vuelves bollicao"... a lo que ella, haciendo uso de su habitual exquisitez domada y adquirida de los mejores colegios de Sevilla me responde: "Y un naboooooooo gordoooooooo pa ti xaváaaaaaa"; todo esto en un tono de voz, que ni las mejores sopranos llegan a alcanzar. jajajaajaj Pero bueno, la noche acabó muy bien, tan bien que eran las 9 de la mañana y estábamos desayunando y tomando cafelito.
Espero que mi relato de esta semana os haya resultado interesante, en cualquier caso, no dejo de agradeceros vuestro incondicional interés por leer mi blog. Gracias.
Sean felices.
Cuídense.
Recomendaciones:
Cine - Reinas - Manuel Gomez Pereiras - Comedia
Gatronomía - Vino Dulce "Vera Cruz" - Vega de Los Alcores - Sevilla
Novela - Donde el Corazón Te Lleve - Susanna Tamaro
Ahora me río yo de aquella frase que solía emplear hace ya algún tiempo y que copié de no recuerdo qué película: "Estoy tan aburrido, que estoy deseando que un avión caiga sobre mi casa para que ocurra algo". Y hablando de caer, todo cae encima.
Por cierto, soy Sevillano y como buen hispalense soy de lo más narcisista con mi ciudad, pero he de decir algo, hay que ver la de subnormales que ha parido esta tierra. Pero bueno, esto ya lo detallaré más adelante.
No sé si lo saben, pero en Sevilla Semana Santa y Feria, son fiestas muy seguidas. Bueno pues mañana (Lunes 10/04/05) es cuando se inaugura La Feria de Abril con el tradicional "Alumbrao" de la misma, la cual por cierto este año tiene una portada super gay, pero vamos maricona que te mueres, y de la cual se encarga de encender nuestro, no menos presunto fraudulento, Alcalde, el Sr. Don Alfredo Sánchez Monteseirrín. Que menos mal que no es famila de la Monarquía de Los Austrias, porque sino juraría que es primogénito legítimo de su último monarca Carlos II, por aquello de ser el "Hechizado", el parecido de su rostro es espectacular y si observamos ya la conducta de Alcalde más aún.
En cualquier caso, yo he comenzado antes la Feria, y este año me he ido a conocer la de un pueblo del alrededor de Sevilla, concretamente la de Mairena del Alcor.
Y la verdad, no os podéis imaginar lo bien que me lo pasé. Me invitó una compañera y amiga de clase, Miriam, que trasladó su residencia desde la capital hasta allí antes de que nos conociéramos.
A las 23:00 ya estábamos el Viernes en la Portada de la feria esperando a que llegaran Chari y Alex, otros dos compañeros y amigos más de batallas universitarias, quiénes se presentaron con dos colegas más. Todos juntitos pero no tan revueltos, nos fuimos a cenar a una de las casetas del recinto. Y comimos lo típico que se come cuando estás en la feria, tapita de tortilla de patatas, montaditos de lomo, pinchitos, y como novedad pepitos de pringá, y Dios cómo estaban los pepitos, para cortarse las venas vamos, que cosa más buena. Todo ello, por supuesto, acompañado de dos jarras de Rebujito, que según creo recordar acabamos con cierta rapidez.
Buche lleno y ritmo flamenco en la sangre, nos fuimos a "cogerle los huevos al caballo", tradición allí para todo forastero o todo primer visitante de la feria.
Os prometo que en cuanto me pasen las fotos os las pongo.
Tras presentarle nuestros respetos a los genitales del animal de bronce, la fiesta debía continuar, y nuestra anfitriona nos llevó a otra caseta "La Vera Cruz"; donde además de bailar pudimos degustar con creces lo original de la misma: su vino dulce "Vera Cruz". Entre jarras y más jarras de tan exquisito vino, sus efectos se iban haciendo notar en la percepción de mis sentidos: flojera de rodillas, estado de animación en superávit y buen rollo al más puro estilo colocón de grifa.
En serio, si vais por la vega de los Alcores de Sevilla y tenéis oportunidad de probarlo, hacedlo porque no os arrepentiréis.
La noche aún era joven, nosotros aún más y el Vera Cruz y las Jarras de Rebujito habían alimentado más nuestras ganas de divertirnos. ¿Cuál fue nuestra elección? ¡¡¡A los cacharritos de cabeza!!! Y siguiendo el ritmo de la pachanga que en el recinto de atracciones se podía oir, al más puro estilo baile disco un servidor por la calle iba marcando pasos de salsa, pachanga y una mezcla churriguetera en general de todo lo que se podía llamar ritmo de baile. Y así, y uno tras otro, nos montamos en la Cárcel, después en el Canguro y por último en la Reja de La Barca Vikinga, en éste último según me contaron fue donde más demostré mis dotes como gogó.
Como se podrán imaginar, y pese a lo obsoleto que teníamos nuestros estómagos, tras el centrifugado que nos dieron las atracciones, a mi estómago le vino de perlas. Por el momento lo declaré en cuarentenade más ingesta líquida, pero el veto duraría hasta llegar a la caseta "Pro-vida", donde tras deshacerme de todo profiláctico que pudiese llevar encima (no llevaba ninguno, de lo contrario me lo hubiera pinchado en la solapa), a ritmo de música de los 80 (mecano, alaska, etc., etc.) con mis acompañantes nos adentramos hasta las entrañas del habitáculo en busca de un lugar donde evacuar lo drenado de nuestros riñones, momento que aproveché también para inducir la evacuación de lo introducido hasta la saciedad en mi estómago. Lleno por fuera, pero vacío por dentro, en cuanto salí del excusado me dispuse de nuevo a proseguir con la noche... un baile por aquí, unas risas por allá, un Barceló con Limón por aquí, un serranito por allá... y a volver a llenar de nuevo el estómago.
Mi vacile y el de mis amigos aún perduraba, así que vuelta a cambiar de caseta, pero no de hábitos, más de lo mismo: rebujito, música, risas, sevillanas, bailes y tabaco.
Los primeros en enterrar el hacha de guerra, fueron los segundos en llegar en la noche: Alex, Chari, Piluka y el López marcharon algo cansadetes a las 5 de la mañana, Miriam, Mª Carmen y yo nos aventurábamos a clausurar la feria aquella noche.
Tras la marcha de los expontáneos, nos fuimos a otra caseta, a bailar algo de pachanga... lo peor... la orquesta... con lo bien que se queda poniendo 6 ó 7 Cd´s descargados del Kazza o el Emule... en fin... tampoco se le puede pedir más... No obstante, lo cutre del espectáculo se disimulaba con los chulazos que se dejaban ver en aquella caseta... Dios que maromos!!! De veras, estoy por mudarme yo también, a ver si me pongo igual de buenorro. En fin, estábamos en un pueblo, en feria; lamentablemente los gays autóctonos del lugar estaban más en el armario que nunca, y puedo asegurar que eran bastantes los que preferían la compañía masculina a la femenina, más que nada porque lo chungo del ambiente de Sevilla es que todos los maricones nos conocemos... siempre estamos en los mismos sitios... la variedad geográfica dentro de la capital no es precisamente nuestro sello.
En fin, logramos nuestro propósito y hasta que no nos echaron de la última caseta a las 6 y algo de la mañana, no nos retiramos, no sin antes pasar por "Churrería Hermanos Bernía" y llevarnos varias ruedas de calentitos (churros) a casa de Miriam.
Tras la ingesta de los mazacotes alargados de harina, acompañados de un ColcaCao templadito, como los niños buenos, nos pusimos nuestro traje de noche y nos metimos en la cama allá cerca de las 8:30 de la mañana.
Posterior a nuestro descanso, un servidor, fue el primero en tocar diana, así que me fui con Miriam y Mª Carmen a pasar la caraja de recién levantados a sus camas, hicimos balance de la noche y el Resultado después de Impuestos fueron carcajadas, anécdotas y de lo más positivo.
La leyenda se había cumplido "todo aquel que vaya a la feria de Mairena del Alcor y toque los huevos al caballo, volverá seguro". Y como dijo TERMINATOR --volveré--.
El Viernes había concluido, y el Sábado llegé a casa a las 7 de la tarde, lleno de agujetas por no haber parado en la noche anterior, deshice mi maleta de week-end, puse la lavadora, le di un beso a mi madre, un capón a mi hermano, y me despedí de mi progenitora hasta el día siguiente. Yo me iba a tomar café con mi amiga Isa (Ninf@) y mi progenitora a las 21:15 marchaba a trabajar. Cuando volví, me duché, cené, y aún lleno de agujetas y canasado, a toda prisa porque iba justísimo de tiempo, me puse mis mejores galas para salir a disfrutar de la noche sevillana, como dirían amigos míos "de la noche HETERO sevillana", pues como era el cumpleaños de una conocida mía, habíamos quedado en recurrir a una disco que no fuera de ambiente.
Cosa que me agradó cuando lo acordé con ella, porque como ya comenté antes, en Sevilla los sitios de ambiente que están medianamente bien son siempre los mismos; un servidor se cansa siempre de lo mismo, por estar hasta lo estoy de los maricones, así que figúrense.
Pero vamos, que nada más lejos de la realidad, porque la noche más movidita no pudo estar. Habíamos quedado en los aparcamientos de la Disconte Goa, que es una filial de la Cafetería - Pub - Restaurante BUDA DEL MAR, tras hacer la botellona de rigor, muerto de frío y lleno de agujetas, discúlpenme pero odio las botellonas pues solo voy cuando no tengo más remedio; algunos de los presentes en la reunión decidieron adelantarse a entrar a la disco sin avisar, de manera que cuando nos dimos cuenta estábamos mis amigos y yo fuera, y los amigos de la del cumpleaños, junto con la del cumpleaños, dentro. Cuando acabaron la botella de Cacique, nos dispusimos a entrar, pero cuál fue nuestra sorpresa cuando nos preguntó el portero que si disponíamos de carnét de fiesta, lo que traducido quiere decir: el aforo está lleno y como mucho solo dejamos pasar a las tías. Una práctica muy recurrente y habitual en las discos sevillanas heterosexuales.
En vista de quedarme perplejo, pues desde los 16 años es la primera vez que no me dejan entrar en una disco, y en vista de que los que estaban dentro no tenían ánimos de salir, propuse la retirada a otro local, sin darme cuenta que Isa recurriendo a sus dotes como Trabajadora Social había pedido la Hoja de Reclamaciones, se la habían denegado y discutía con uno de los porteros sobre los Derechos Constitucionales, más apartados la acompañante de Hugo estaba siendo intimidada por otro portero, que incluso intentó agredirla; también es verdad que todos estábamos muy tensos. Y yo allí viendo un cuadro y otro, y pensando..."ea, ya la hemos líao".
Antes de hacer nada, tomé mi móvil llamé a emergencias y conté lo sucedido, después me fui hacia donde estaba Isa e interrumpiendo su discurso, di las buenas noches al portero y la saqué de la puerta de la disco. Todos juntitos y en comandita, el que no decía que quería denunciarlos, se montaba unas paranoyas del 15 y mi amiga Isa pareciendo que vivía el Sueño de Una Noche de Verano, obviaba la realidad del asunto y seguía en sus treces de poner la reclamación y exigir que le dieran la maldita hoja.
Yo haciendo uso de mi mutismo habitual en esos casos, y prestando atención a todo detalle, cuanto vi aparecer a la patrulla de la Policía Nacional les di el alto. Amablemente los veladores por la seguridad pública, me acompañaron hasta el portero conferenciante de los derechos constitucionales, y tras negar éste que nosotros le habíamos pedido hoja de reclamaciones alguna, al final acabó por traérnosla; la rellené mientras nos escoltaba la patrulla, me la selló y todos contentos.
Moraleja: Si venís a Sevilla, no vayáis a Goa porque está en el quinto carajo y no es nada del otro mundo, y si lo hacéis, tanto si es Goa como si es otra discoteca, entrad antes de las 2 de la mañana.
En definitiva señores, lo sucedido anoche es algo habitual, los abusos no solo se dan en las discotecas, pero a lo que si les emplazo es a que hagan uso de sus derechos como consumidores, y no piensen que porque sean Vs. los únicos que reclamen ello no conllevará a nada, siempre hay que empezar y nunca se sabe cuántas reclamaciones un lugar a tenido que soportar ya.
Además, ésto se lo digo con total conocimiento de causa; el Derecho Español tiene un completo y complejo arsenal de defensa a disposición del consumidor, que lamentablemente no está en conocimiento de los ciudadanos. No se dejen intimidar nunca.
Total, después de poner la reclamación y con todo el punto cortao, Lídia (acompañante de mi amigo Hugo) se pilló un taxi de vuelta a casa, Antonio "El Ferpa" nos acompañó a tomar un taxi y también marchó a casa. Y los cuatro fatigas e indignados de la vida (Isa, Hugo, Carlos y yo), título de reclamación en mano, nos fuimos a mariconear a Sacha. Al final acabamos en el ambiente, y es lo que yo le digo a mi amiga Isa: "al final te me vuelves bollicao"... a lo que ella, haciendo uso de su habitual exquisitez domada y adquirida de los mejores colegios de Sevilla me responde: "Y un naboooooooo gordoooooooo pa ti xaváaaaaaa"; todo esto en un tono de voz, que ni las mejores sopranos llegan a alcanzar. jajajaajaj Pero bueno, la noche acabó muy bien, tan bien que eran las 9 de la mañana y estábamos desayunando y tomando cafelito.
Espero que mi relato de esta semana os haya resultado interesante, en cualquier caso, no dejo de agradeceros vuestro incondicional interés por leer mi blog. Gracias.
Sean felices.
Cuídense.
Recomendaciones:
Cine - Reinas - Manuel Gomez Pereiras - Comedia
Gatronomía - Vino Dulce "Vera Cruz" - Vega de Los Alcores - Sevilla
Novela - Donde el Corazón Te Lleve - Susanna Tamaro
¿Estamos sól@s? Dualismos y disociaciones entre las percepciones de cada una de mis retinas.
La soledad... a veces parece que se materializa volviéndose tu amiga inseparable ¿verdad? Yo aún, creo que no he conocido a la mía.
No sé, hoy estamos a Domingo y lo prometido es deuda. Cierro las cuentas de la semana y las recalifico para emprender una nueva, no sin antes hacer un balance de todo lo sucedido. No obstante, esta semana creo que se lleva todo el protagonismo lo sucedido hoy.
¿Pero ha sucedido algo? ¿Todo o nada? No sé, vivo tantas experiencias al cabo del día, que cualquiera que pueda leer hasta aquí probablemente piense que le meto al poppers, la heroína o cualquier otro estupefaciente. Más quisiera... pero con el tabaco ya me mato suavemente y bastante...
¡Dios! sueno patético, triste, desorientado; pero en realidad lo que me ocurre es que no logro borrar de la mente la mirada de dos ojos que no poseían vida, dos ojos que gritaban en silencio la pena que sufrían. Y no lo pude evitar, comencé a observarla. La he llamado "Azul", no sé su nombre y tampoco tuve valor para pregúntarselo.
Nos conocimos esta tarde, en el Café de la Prensa, yo había quedado con unos amigos para jugar un parchis entre risas, tabaco y café; y ella había quedado con una taza de té que le devolvía su rostro reflejado y empañado por la calidez de la infusión sedentaria en el vaso.
Yo, como de costumbre, llegué antes y pillé un sitio donde me pareció oportuno, el bar estaba tan vació que ni siquiera noté la presencia de "Azul" en la sala.
No fue, hasta que me sirvieron mi comanda y encendí mi primer cigarro de la tarde, hasta que su corto cabello negro como el tizón, peinado al estilo Liza Minelli en "Cabaret", su tez clara y la manera sutil en la que apoyaba su cabeza sobre su mano asentada sobre el codo pegado en la mesa mientas que con la otra mareaba su taza de té humeante por el calor; cuando me fijé en ella. Botas de puntera fina y medio tacón negras, pantalón de pinza negros y top de cuello de barco negro con rayas blancas. "Azul" parecía estar inmersa en su mundo y darle igual todo lo demás.
Mientas el embrujo de su persona encantaba mis sentidos y los tenía disimuladamente pendientes al 100% de cualquier gesto que hiciera, "Azul" recibió una llamada al móvil, que ante el silencio sepulcral que el ambiente recreaba para mis oidos, no pude evitar oir: "Hola. No. Estoy sóla. Sí como de costumbre. ¿Qué quieres? Sí, ya sé que tengo que animarme, sé que es lo de siempre. No me lo digas más, llevo treinta y tantos años escuchando lo mismo. No. No voy a ir este fin de semana a verte. Porque hace más de dos años que no voy a verte, por qué va a ser. Si me has llamado para ésto, tengo cosas más importantes que hacer". Y "Azul" guardó su teléfono en el bolso, volvió a coger la cucharita con la que removía su taza de té y continuó con el mismo proceso, continuó con su misma mirada, continó mirando a las hojas de periódico que recubren las paredes de la cafetería y continuó apoyando su cabeza sobre su mano. Mientras, su rostro no había cambiado lo más mínimo, seguía con la misma expresión, mismo color. Pero ahora y tras la llamada, su mirada se hacía cada vez más intensamente vacía, sus pupilas se contraían más para enseñarme el verde azulado de sus ojos, que parecían esperar a que cayera una sola gota de agua sobre el nublado cielo que cubre hoy Sevilla para poder comenzar a llorar.
Inesperadamente mis amigos llegaron y consiguieron entre unas cosas y otras distraer mínimamente mi atención... que si otro café, que si otro cigarrito, que si perdona pero la SE-30 cada vez está peor, que si echamos un parchís, que si que tal la escuela... Mis amigos habían llegado media hora tarde, les pilló tráfico, yo llevaba tres cuartos de hora observando a "Azul" y me pareció que aún no había acabado de sentarme cuando estaba pidiendo la comanda mientras esperaba a mis colegas.
Mientras nostros jugábamos al parchís, bebíamos, reíamos y formábamos el habitual escándalo que solemos hacer cuando nos juntamos tras no habernos visto en toda la semana, me había dado cuenta de que "Azul" no nos había quitado ojo de encima, cambió su posición para poder tener mejor panorámica de nuestra mesa, acabó por tomarse un té helado y pidió otro que aún hervía más que el anterior, y sacó un libro que yo ya había leído pero del que estaba totalmente seguro ella no estaba prestando atención y que había empleado para disimular su fijación en nosotros. Con delicadeza, sentí, que el sentimiento de "Azul" se había vuelto mútuo con el mío, ella había captado mi atención, nosotros habíamos captado la suya.
Entre risas, paliques y algún que otro cubata, un amigo mío y yo diferíamos sobre el tan de moda tema "ser gay"; mi amigo en un talante más conservador y arriesgado sentenció una frase alegando la posible desviación psíquica que podían tener los homosexuales, y yo en un gesto descontrolado por el Barceló con Limón y el estómago vacío, le pregunté que por qué se sentaba a la mesa con un desviado psíquico, si tanto le importaba. Y debió reflexionar bastante rápido, porque sin dudarlo se levantó y excusando su huida hizo mutis por el foro. Después me enteré, que no había encajado del todo bien mi salida del armario hace ya año y medio. No obstante hace unos minutos he sabido de sus propios labios y lágrimas, el inmenso mar de dudas en el que el muchacho se encuentra hundido. Pero bueno, eso es otro tema y al que le dedicaré algo más que palabras en un blog. Todo esto transcurría mientras "Azul" intentaba hacer creer a mis sentidos, que no dejaban de observarla, que se encontraba totalmente interesada en conocer a fondo a Delgadina, la Puta Más Triste que por lo visto ha conocido Gabriel Gracía Márquez.
Con la marcha de mi amigo, como que a los que nos quedamos allí se nos cortó un poco el ánimo, fue el punto de inflexión de la tarde, fue entonces cuando cada uno comenzó a contar sus penas y un servidor se limitaba a oirlas y en la medida de lo posible entenderlas junto a los iguales que conmigo compartían mesa.
Tras la terapia de grupo, que como siempre me encargué de liderar, debido a mi carácter reservado, dos marcharon y uno fue al servicio, y junto con él, "Azul", que no se había perdido detalle de toda nuestra velada, ya tenía recogida sus cosas, pagada su cuenta y pluma de Mont-Blanc en mano escribió algo en una servilleta que dejó sobre la mesa al marchar.
Casualmente una brisa procedente del Guadalquivir acercó ligeramente aquel trozo de papel que aún conservo en el bolsillo de mi pantalón, y en el que impreso en una de las letras más bonitas que he podido leer en mi vida, se entendía: "No te imaginas lo que hubiera cambiado yo el mover el té de una estúpida taza manchada por el carmín de otra mujer, por tener a alguien con quien sentarme en una mesa para pasar el tiempo de una tarde de Domingo. Solo con una vez a la semana me conformaría. Yo también me he fijado en ti (...)".
¿Es o no es para quedarse KO? No tiraré ese papel en mi vida. Y precisamente esa nota, fue la que me dio ganas, más aún, de llamar a mi "intolerante" amigo y en menos de un minuto hacerle ver que ser homosexual es una forma de etiquetar a las personas, al fin y al cabo. Hacerle ver, que cuando quiera salir y probar el ambiente para saber si le gusta, solo tiene que decirmelo. Para volver ha decirle algo que ya sabía: que no está sólo, que por lo menos me tiene a mi.
La taza de té de "Azul" había quedado llena, su borde seguía manchado por el carmín de alguna mujer, que quizás empleó la taza porque tenía con quien compartirla.
Salud@s a tod@s lector@s.
Gracias por perder parte de tu tiempo en leerme, no sabes lo que te lo agradezco.
Sean felices.
Recomendaciones:
Música:
Diana Navarro - Flamenco/Pop - Sola
Cine:
The Million Dollar Baby - Clint Eastwood
No sé, hoy estamos a Domingo y lo prometido es deuda. Cierro las cuentas de la semana y las recalifico para emprender una nueva, no sin antes hacer un balance de todo lo sucedido. No obstante, esta semana creo que se lleva todo el protagonismo lo sucedido hoy.
¿Pero ha sucedido algo? ¿Todo o nada? No sé, vivo tantas experiencias al cabo del día, que cualquiera que pueda leer hasta aquí probablemente piense que le meto al poppers, la heroína o cualquier otro estupefaciente. Más quisiera... pero con el tabaco ya me mato suavemente y bastante...
¡Dios! sueno patético, triste, desorientado; pero en realidad lo que me ocurre es que no logro borrar de la mente la mirada de dos ojos que no poseían vida, dos ojos que gritaban en silencio la pena que sufrían. Y no lo pude evitar, comencé a observarla. La he llamado "Azul", no sé su nombre y tampoco tuve valor para pregúntarselo.
Nos conocimos esta tarde, en el Café de la Prensa, yo había quedado con unos amigos para jugar un parchis entre risas, tabaco y café; y ella había quedado con una taza de té que le devolvía su rostro reflejado y empañado por la calidez de la infusión sedentaria en el vaso.
Yo, como de costumbre, llegué antes y pillé un sitio donde me pareció oportuno, el bar estaba tan vació que ni siquiera noté la presencia de "Azul" en la sala.
No fue, hasta que me sirvieron mi comanda y encendí mi primer cigarro de la tarde, hasta que su corto cabello negro como el tizón, peinado al estilo Liza Minelli en "Cabaret", su tez clara y la manera sutil en la que apoyaba su cabeza sobre su mano asentada sobre el codo pegado en la mesa mientas que con la otra mareaba su taza de té humeante por el calor; cuando me fijé en ella. Botas de puntera fina y medio tacón negras, pantalón de pinza negros y top de cuello de barco negro con rayas blancas. "Azul" parecía estar inmersa en su mundo y darle igual todo lo demás.
Mientas el embrujo de su persona encantaba mis sentidos y los tenía disimuladamente pendientes al 100% de cualquier gesto que hiciera, "Azul" recibió una llamada al móvil, que ante el silencio sepulcral que el ambiente recreaba para mis oidos, no pude evitar oir: "Hola. No. Estoy sóla. Sí como de costumbre. ¿Qué quieres? Sí, ya sé que tengo que animarme, sé que es lo de siempre. No me lo digas más, llevo treinta y tantos años escuchando lo mismo. No. No voy a ir este fin de semana a verte. Porque hace más de dos años que no voy a verte, por qué va a ser. Si me has llamado para ésto, tengo cosas más importantes que hacer". Y "Azul" guardó su teléfono en el bolso, volvió a coger la cucharita con la que removía su taza de té y continuó con el mismo proceso, continuó con su misma mirada, continó mirando a las hojas de periódico que recubren las paredes de la cafetería y continuó apoyando su cabeza sobre su mano. Mientras, su rostro no había cambiado lo más mínimo, seguía con la misma expresión, mismo color. Pero ahora y tras la llamada, su mirada se hacía cada vez más intensamente vacía, sus pupilas se contraían más para enseñarme el verde azulado de sus ojos, que parecían esperar a que cayera una sola gota de agua sobre el nublado cielo que cubre hoy Sevilla para poder comenzar a llorar.
Inesperadamente mis amigos llegaron y consiguieron entre unas cosas y otras distraer mínimamente mi atención... que si otro café, que si otro cigarrito, que si perdona pero la SE-30 cada vez está peor, que si echamos un parchís, que si que tal la escuela... Mis amigos habían llegado media hora tarde, les pilló tráfico, yo llevaba tres cuartos de hora observando a "Azul" y me pareció que aún no había acabado de sentarme cuando estaba pidiendo la comanda mientras esperaba a mis colegas.
Mientras nostros jugábamos al parchís, bebíamos, reíamos y formábamos el habitual escándalo que solemos hacer cuando nos juntamos tras no habernos visto en toda la semana, me había dado cuenta de que "Azul" no nos había quitado ojo de encima, cambió su posición para poder tener mejor panorámica de nuestra mesa, acabó por tomarse un té helado y pidió otro que aún hervía más que el anterior, y sacó un libro que yo ya había leído pero del que estaba totalmente seguro ella no estaba prestando atención y que había empleado para disimular su fijación en nosotros. Con delicadeza, sentí, que el sentimiento de "Azul" se había vuelto mútuo con el mío, ella había captado mi atención, nosotros habíamos captado la suya.
Entre risas, paliques y algún que otro cubata, un amigo mío y yo diferíamos sobre el tan de moda tema "ser gay"; mi amigo en un talante más conservador y arriesgado sentenció una frase alegando la posible desviación psíquica que podían tener los homosexuales, y yo en un gesto descontrolado por el Barceló con Limón y el estómago vacío, le pregunté que por qué se sentaba a la mesa con un desviado psíquico, si tanto le importaba. Y debió reflexionar bastante rápido, porque sin dudarlo se levantó y excusando su huida hizo mutis por el foro. Después me enteré, que no había encajado del todo bien mi salida del armario hace ya año y medio. No obstante hace unos minutos he sabido de sus propios labios y lágrimas, el inmenso mar de dudas en el que el muchacho se encuentra hundido. Pero bueno, eso es otro tema y al que le dedicaré algo más que palabras en un blog. Todo esto transcurría mientras "Azul" intentaba hacer creer a mis sentidos, que no dejaban de observarla, que se encontraba totalmente interesada en conocer a fondo a Delgadina, la Puta Más Triste que por lo visto ha conocido Gabriel Gracía Márquez.
Con la marcha de mi amigo, como que a los que nos quedamos allí se nos cortó un poco el ánimo, fue el punto de inflexión de la tarde, fue entonces cuando cada uno comenzó a contar sus penas y un servidor se limitaba a oirlas y en la medida de lo posible entenderlas junto a los iguales que conmigo compartían mesa.
Tras la terapia de grupo, que como siempre me encargué de liderar, debido a mi carácter reservado, dos marcharon y uno fue al servicio, y junto con él, "Azul", que no se había perdido detalle de toda nuestra velada, ya tenía recogida sus cosas, pagada su cuenta y pluma de Mont-Blanc en mano escribió algo en una servilleta que dejó sobre la mesa al marchar.
Casualmente una brisa procedente del Guadalquivir acercó ligeramente aquel trozo de papel que aún conservo en el bolsillo de mi pantalón, y en el que impreso en una de las letras más bonitas que he podido leer en mi vida, se entendía: "No te imaginas lo que hubiera cambiado yo el mover el té de una estúpida taza manchada por el carmín de otra mujer, por tener a alguien con quien sentarme en una mesa para pasar el tiempo de una tarde de Domingo. Solo con una vez a la semana me conformaría. Yo también me he fijado en ti (...)".
¿Es o no es para quedarse KO? No tiraré ese papel en mi vida. Y precisamente esa nota, fue la que me dio ganas, más aún, de llamar a mi "intolerante" amigo y en menos de un minuto hacerle ver que ser homosexual es una forma de etiquetar a las personas, al fin y al cabo. Hacerle ver, que cuando quiera salir y probar el ambiente para saber si le gusta, solo tiene que decirmelo. Para volver ha decirle algo que ya sabía: que no está sólo, que por lo menos me tiene a mi.
La taza de té de "Azul" había quedado llena, su borde seguía manchado por el carmín de alguna mujer, que quizás empleó la taza porque tenía con quien compartirla.
Salud@s a tod@s lector@s.
Gracias por perder parte de tu tiempo en leerme, no sabes lo que te lo agradezco.
Sean felices.
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Diana Navarro - Flamenco/Pop - Sola
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The Million Dollar Baby - Clint Eastwood
Contra todo pronóstico, adelanto mi publicación del Domingo
Y no sé si me voy a arrepentir, porque si me propuse publicar todos los domingos, el que hoy estemos a Jueves, no es impedimento para que el Domingo cumpla.
Así que esta semana, además del de presentación, tendréis dos artículos por falta de uno.
En primer lugar, quiero agradecer a mis tres primer@s lector@s el que hayan tenido el fabuloso detalle de perder el tiempo ojeando mi blog, que aún sin haber sido presentado en sociedad, ellos supieron reservar parte de su tiempo para animarme. Es a ellos tres (_ApRiL_, Ryan y María) a quien debéis agradecer que hoy me salte el que será mi horario habitual de publicación. Gracias chic@s como ya os dije, me hizo una enorme ilusión, y de hecho comparto con vosotros esta sí ya oficial presentación en sociedad del blog Rubén & The World.
Y la verdad, estamos a Jueves y menuda semana he arrastrado. Comprendo que soy universitario y se me presupone he de quejarme por todo... pero es que esto del crédito europeo es demoledor.
¿Conocen Vs. qué es el crédito europeo? Yo gustaré de explicárselo para que se apresuren a saber lo que les queda a las próximas generaciones estudiantiles de carácter universitario.
En realidad todo empieza, porque en España existen dos titulaciones universitarias básicas, que son y a saber cuáles: Diplamado o Ingeniero Técnico y Licenciado o Ingeniero. Bien, las dos primeras fuera de las fronteras españolas no se reconocen como titulaciones académicas universitarias, de hecho tienen la misma categoría profesional que los que han cursado un curso superior de formación profesional, que son los reconocidos Técnicos Superiores.
En vista de querer cambiar eso, y de globalizar, como tantas otras cosas, los sistemas de estudios dentro del marco de la Unión Europea; pues en el senado europeo se adoptó la decisión de implantar el sistema de créditos ECTS y con él su plan de estudios; que contempla el modificar la mayoría de las titulaciones universitarias que lo requieran, para ser reconocidas como tales dentro y fuera de sus respectivos países.
Visto todo ello muy por encima, en la Universidad Hispalense (Sevilla) y concretamente en la Escuela de Estudios Empresariales y Turismo, la displina turística, decidió (sin contar con el alumnado, que tontería...) involucrarse voluntariamente en lo que se denomina "Experiencia Piloto del Crédito Europeo" Lo que quiere decir, modificar aprisa y corriendo el plan de estudios vigente, adaptarlo como se pueda a lo que será la nueva normativa europea... y que Dios se apiade de los alumnos si no logran adaptarse.
Tras el "kit-kat" del párrafo anterior, les cuento qué son los créditos europeos (ECTS), cómo se configuran sus planes de estudios y para cuando está previsto que se implanten en toda la Universidad Pública Española.
Si hoy día, 1 Crédito de una asignatura son 10 horas lectivas, 1 Crédito ECTS son 25 horas, pero no exactamente lectivas. Es decir, cuando tu dices a mamá "me voy a clase", aunque te vayas al césped, cafetería, parque y demás variados, lo que mamá piensa es que irás a un aula y un profesor, con más o menos calidad docente, te impartirá sus "conocimientos". Pues los créditos ECTS y sus sistema de estudios, contempla que las clases docentes de toda la vida, han de ser en la medida de lo posible abolidas, de manera que sea el alumno quien se prepare su propio temario, a partir de un material elaborado por el departamento correspondiente de la asignatura. Es decir HAY CLASES NO PRESENCIALES, pero no por parte de los alumnos, que sería lo habitual, sino por parte del profesor; a quien se le supone habría de estar localizable en esas horas no presenciales, además de sus horas de tutoría... algo también cuanto menos utópico... en muchos de los casos, al menos de la Universidad Pública.
Bien, comentado ésto, en realidad la idea es bastante buena, porque bien pensado se obliga al alumno a ser completamente autónomo desde que se inicia en sus estudios universitarios, otra cosa es que tenga mayor o menor grado de madurez, y decida cambiar los libros y horas de trabajo por partidas de cartas, billar y cervecitas.
Además, eso tiene su repercusión en el sistema de evaluación, pues lo que era el examen final de la asignatura, ahora solo contaría el 40% de la nota global, mientras que dado que el alumno puede dedicar las horas de clases magistrales a estudio de la misma, se procede a mandarle trabajos o prácticas de la asignatura, que posteriormente corregidas y evaludas y junto con la contabilización de la asistencia de las pocas clases a las que debería asistir, formarían el otro 60% de la nota global.
Lo que se resume en que no te lo juegas todo en un solo examen y estás más desahogado para estudiar, y así aprobar.
No obstante, la realidad en los centros donde se sufre la experiencia piloto es bien distinta, al menos en mi escuela, porque cada departamento ha asumido su implicación en la experiencia piloto como le ha dado la gana.
Tengo asignaturas en la que nos matan a prácticas, han configurado el cuadro de clases no presenciales perdido de la manos de Dios y encima el examen cuenta un 70 ó 75% de la nota, mientas que todas las horas que le dedicas a la asignatura solo te cuentan el 30 ó el 25% de la nota. Eso por no hablar, de los profesor@s que se configuran las clases no presenciales, para empalmarlas con sus vacaciones personales y las prácticas que te mandan solo cuentan un 10%, frente al 90% del examen... que visto así... podría resultar lógico... pero lo resultaría, si con esa configuración no te hicieran encima perder el tiempo con trabajitos y prácticas. Que estoy de acuerdo, que se aprende mucho más así, porque yo lo he comprobado. Pero también he comprobado que mantener bajo cuerda el sistema de estudios tradicional y querer encima compaginarlo con uno que resulta ser una experiencia, es completamente incompatible.
En fin, espero que al menos les haya quedado claro como van a ser los futuros planes de estudios de los alumnos que se incorporen a las aulas universitarias a partir del año 2007, que es cuando se espera esten aprobados los acuerdos y se implante definitivamente el sistema de estudios al que he dedicado mi espacio de hoy.
Si tienen alguna pregunta o duda, y puesto que un futuro me dedicaré al sector servicio, déjenmela en la web o mándenme un correito a la dirección que les dejo enlazada.
Y para terminar, en vez de hacerlo hoy con algún párrafo interesenta, les dejo una imagen, que vale más que mil palabras.

Gracias a tod@s por leerme, se lo agradezco muchísimo.
Sean felices.
Saludos.
Así que esta semana, además del de presentación, tendréis dos artículos por falta de uno.
En primer lugar, quiero agradecer a mis tres primer@s lector@s el que hayan tenido el fabuloso detalle de perder el tiempo ojeando mi blog, que aún sin haber sido presentado en sociedad, ellos supieron reservar parte de su tiempo para animarme. Es a ellos tres (_ApRiL_, Ryan y María) a quien debéis agradecer que hoy me salte el que será mi horario habitual de publicación. Gracias chic@s como ya os dije, me hizo una enorme ilusión, y de hecho comparto con vosotros esta sí ya oficial presentación en sociedad del blog Rubén & The World.
Y la verdad, estamos a Jueves y menuda semana he arrastrado. Comprendo que soy universitario y se me presupone he de quejarme por todo... pero es que esto del crédito europeo es demoledor.
¿Conocen Vs. qué es el crédito europeo? Yo gustaré de explicárselo para que se apresuren a saber lo que les queda a las próximas generaciones estudiantiles de carácter universitario.
En realidad todo empieza, porque en España existen dos titulaciones universitarias básicas, que son y a saber cuáles: Diplamado o Ingeniero Técnico y Licenciado o Ingeniero. Bien, las dos primeras fuera de las fronteras españolas no se reconocen como titulaciones académicas universitarias, de hecho tienen la misma categoría profesional que los que han cursado un curso superior de formación profesional, que son los reconocidos Técnicos Superiores.
En vista de querer cambiar eso, y de globalizar, como tantas otras cosas, los sistemas de estudios dentro del marco de la Unión Europea; pues en el senado europeo se adoptó la decisión de implantar el sistema de créditos ECTS y con él su plan de estudios; que contempla el modificar la mayoría de las titulaciones universitarias que lo requieran, para ser reconocidas como tales dentro y fuera de sus respectivos países.
Visto todo ello muy por encima, en la Universidad Hispalense (Sevilla) y concretamente en la Escuela de Estudios Empresariales y Turismo, la displina turística, decidió (sin contar con el alumnado, que tontería...) involucrarse voluntariamente en lo que se denomina "Experiencia Piloto del Crédito Europeo" Lo que quiere decir, modificar aprisa y corriendo el plan de estudios vigente, adaptarlo como se pueda a lo que será la nueva normativa europea... y que Dios se apiade de los alumnos si no logran adaptarse.
Tras el "kit-kat" del párrafo anterior, les cuento qué son los créditos europeos (ECTS), cómo se configuran sus planes de estudios y para cuando está previsto que se implanten en toda la Universidad Pública Española.
Si hoy día, 1 Crédito de una asignatura son 10 horas lectivas, 1 Crédito ECTS son 25 horas, pero no exactamente lectivas. Es decir, cuando tu dices a mamá "me voy a clase", aunque te vayas al césped, cafetería, parque y demás variados, lo que mamá piensa es que irás a un aula y un profesor, con más o menos calidad docente, te impartirá sus "conocimientos". Pues los créditos ECTS y sus sistema de estudios, contempla que las clases docentes de toda la vida, han de ser en la medida de lo posible abolidas, de manera que sea el alumno quien se prepare su propio temario, a partir de un material elaborado por el departamento correspondiente de la asignatura. Es decir HAY CLASES NO PRESENCIALES, pero no por parte de los alumnos, que sería lo habitual, sino por parte del profesor; a quien se le supone habría de estar localizable en esas horas no presenciales, además de sus horas de tutoría... algo también cuanto menos utópico... en muchos de los casos, al menos de la Universidad Pública.
Bien, comentado ésto, en realidad la idea es bastante buena, porque bien pensado se obliga al alumno a ser completamente autónomo desde que se inicia en sus estudios universitarios, otra cosa es que tenga mayor o menor grado de madurez, y decida cambiar los libros y horas de trabajo por partidas de cartas, billar y cervecitas.
Además, eso tiene su repercusión en el sistema de evaluación, pues lo que era el examen final de la asignatura, ahora solo contaría el 40% de la nota global, mientras que dado que el alumno puede dedicar las horas de clases magistrales a estudio de la misma, se procede a mandarle trabajos o prácticas de la asignatura, que posteriormente corregidas y evaludas y junto con la contabilización de la asistencia de las pocas clases a las que debería asistir, formarían el otro 60% de la nota global.
Lo que se resume en que no te lo juegas todo en un solo examen y estás más desahogado para estudiar, y así aprobar.
No obstante, la realidad en los centros donde se sufre la experiencia piloto es bien distinta, al menos en mi escuela, porque cada departamento ha asumido su implicación en la experiencia piloto como le ha dado la gana.
Tengo asignaturas en la que nos matan a prácticas, han configurado el cuadro de clases no presenciales perdido de la manos de Dios y encima el examen cuenta un 70 ó 75% de la nota, mientas que todas las horas que le dedicas a la asignatura solo te cuentan el 30 ó el 25% de la nota. Eso por no hablar, de los profesor@s que se configuran las clases no presenciales, para empalmarlas con sus vacaciones personales y las prácticas que te mandan solo cuentan un 10%, frente al 90% del examen... que visto así... podría resultar lógico... pero lo resultaría, si con esa configuración no te hicieran encima perder el tiempo con trabajitos y prácticas. Que estoy de acuerdo, que se aprende mucho más así, porque yo lo he comprobado. Pero también he comprobado que mantener bajo cuerda el sistema de estudios tradicional y querer encima compaginarlo con uno que resulta ser una experiencia, es completamente incompatible.
En fin, espero que al menos les haya quedado claro como van a ser los futuros planes de estudios de los alumnos que se incorporen a las aulas universitarias a partir del año 2007, que es cuando se espera esten aprobados los acuerdos y se implante definitivamente el sistema de estudios al que he dedicado mi espacio de hoy.
Si tienen alguna pregunta o duda, y puesto que un futuro me dedicaré al sector servicio, déjenmela en la web o mándenme un correito a la dirección que les dejo enlazada.
Y para terminar, en vez de hacerlo hoy con algún párrafo interesenta, les dejo una imagen, que vale más que mil palabras.

Gracias a tod@s por leerme, se lo agradezco muchísimo.
Sean felices.
Saludos.