Él
He estado desaparecida durante varios días, no porque haya querido, sino, porque he estado un tanto abducida por libros, apuntes y bolitas de color. Ahora, que he acabado mi antepenúltimo examen, me apetece poneros al corriente, acerca de éstos días en los que he estado out. Han dado de sí, bastante.
Viernes 26: Al fin, acabé mi trabajo para clase. Fue realmente duro, ya que recoge un año de incesante trabajo, investigación, aburrimiendo casual, dudas, dedicación.... uffff Mientras lo encuadernaban, me he sentido plenamente feliz. Es una simpleza lo sé, pero es o ha sido mi “niño”, durante todo éste tiempo. A modo de metáfora diré... que yo lo he parido, fruto de la vocación y pasión, que siento por mi futura inminente profesión. Grado 1 de “rallamiento”.
Sábado 27 y Domingo 28: Los paso estudiando, para no variar. No salgo de casa ni para comprar el pan y creo que es la única vez en la vida que he deseado, que llegara el lunes, como nunca antes. Le grabo el dvd de Match Point: sé que le encantará. Tengo serios problemas para dormir, ya que parece que no duermo sola: veo Desayuno con Diamantes y aun siendo las 2:00, no hay modo de ser secuestrada por Morfeo. Grado 2 de “rallamiento”.
Lunes 29: Soy un manojo de nervios: no me ha entrado el desayuno. Practicamente en ayunas, me dirijo a la Universidad con el guión perfectamente estudiado. Faltan 5 minutos para empezar la clase y él, aun no ha llegado: mi guión no tiene a uno de sus protagonistas. He meditado mucho nuestra conversación vía mesenger del otro día y estoy dispuesta a no comportarme como una extraña. Llega en el último minuto y se sienta tras de mi (coincidencia), al fondo de la clase. Me giro para saludarle y es como si de repente mis ojos no respondieran: le he dicho buenos días al cuello de mi camisa. Ha sido imposible mirar a esos ojos, protegidos por sus gafas de Ck de pasta negra. En un brevísimo descanso, me ha propuesto ir a ver al Tricicle (sabe que mis amigas, no querían acompañarme) junto con sus amigos. Me quedo K.O. Boys, nos ha interrumpido, justo cuando el asunto se ponía interesante y hemos tenido que retomar la clase. A los 10 minutos, hemos comenzado a hablar de cine, de películas bonitas y esas cosas... y me ha preguntado si le había llevado Match Point: se la he dado. Ninguno hemos seguido el guión: parece que nos va eso de improvisar. Mientras haciamos yoga, le he contado que hoy,me sentía muy Audry Hepburn en Desayuno con Diamantes: ha sonreido. Durante los ejercicios y teniendo en cuenta que me resisto a creer, hemos tonteado un pelín, o al menos como buena excéptica que soy, así lo he visto.
Mientras hacíamos tiempo en la cafetería al sol, mis amigas han decidido retomar por enésima vez la idea de hacer un viaje. Esta vez, a Tenerife. Sólo me salía gritar: ¿qué pasa con su viaje, nuestro viaje? Ellas, siguen preguntándose el por qué, de ese interes por integrarse en nuestro grupo vip (¡ja!) y para nada pretenden decirle que sus esfuerzos y trabajo por organizarnos algo, están siendo en vano. Grado 3 de “rallamiento” momentaneo.
En la última clase de la mañana, mis “amigas” otra vez, han hecho posible que NO vaya a un acto, que me aptecía muchísimo: él ha esperado mi mirada y ver mi respuesta en ella. Nos hemos ido, pero tan apenas nos hemos despedido. Grado 4 de “rallamiento”.
Lunes 29, 23:30 - Estoy en un grado 5 de “rallamiento”. Pero al fin, ha habido alguien que me ha escuchado y la presión que tenía en el pecho ha desaparecido. Furbolera (os hablaré de ella proximamente), es una gran amiga que vive en Barcelona, pero a pesar de la distancia, es mi única confidente en éste asuntillo: mis amigas no saben nada. Mientras hablaba con ella, he recibido un e-mail suyo, con unas cuestiones que le habiamos pedido. Sólo pensaba darle las gracias pero acabamos hablando hasta las 24:30. Fue increible, no se.... Me repitíó la propuesta del teatro, que contaba conmigo. Acepté tras decirle que me iba a sentir algo vergonzosa con la situación: lo entendió. Se ofreció para ponerme al día de cine clásico: dice que un carca como él, sabe mucho. Y al final.... acabamos hablando de Desayuno con Diamantes: George Peppard, ¡qué gran galán! El fin de la conversación se precipitaba, ya que tenía ganas de dormir: en un perfectísimo francés me dijo algo asi como “que duerma bien señorita y que tenga buenos sueños” Yo le contesté “Le deseo lo mismo ave nocturna”. Su respuesta: “ eres maravillosa”. [Ya estaba K.O.] Mi sentencia final (todo en francés claro): “Es un caballero, que no tiene que envidiar a George Peppard”. Fin. Dormi un 11 de feliz.
Martes 30: Estudia que te estudia. Sin más. Grado 6 de “rallamiento”.
Hoy: Me he levantado super-mega-hiper-estresada: tengo dos examenes. Uno académico y el otro personal. Voy en el autobus y la conversación del lunes noche... viene a mi mente: “¿me confundiría yo, y leería mal lo de maravillosa?” “Eso es lo que tú querías leer”, “¡Seguro ha sido fruto de las bolitas de color, Burbu!”, “Ya verás que careto te pone...”
Bien... hemos hecho el examen académico que creo aprobado, pero he suspendido el personal: ni siquiera un hola ni un mísero adios: simplemente, no nos hemos visto. Sólo a lo lejos.
Ya perdonareis la inconcordancia, la parrafada, el salto temporal, las infinitas enumeraciones... pero mi vida actualmente es eso: un grado 7 de “rallamiento” in crescendo. He asumido todo lo que siento y me asusta que sea así, pero no hay vuelta atrás: yo lo he querido. Aunque, lo que realmente me aterra es, que pueda estar tambaleándose nuestra amistad.
Viernes 26: Al fin, acabé mi trabajo para clase. Fue realmente duro, ya que recoge un año de incesante trabajo, investigación, aburrimiendo casual, dudas, dedicación.... uffff Mientras lo encuadernaban, me he sentido plenamente feliz. Es una simpleza lo sé, pero es o ha sido mi “niño”, durante todo éste tiempo. A modo de metáfora diré... que yo lo he parido, fruto de la vocación y pasión, que siento por mi futura inminente profesión. Grado 1 de “rallamiento”.
Sábado 27 y Domingo 28: Los paso estudiando, para no variar. No salgo de casa ni para comprar el pan y creo que es la única vez en la vida que he deseado, que llegara el lunes, como nunca antes. Le grabo el dvd de Match Point: sé que le encantará. Tengo serios problemas para dormir, ya que parece que no duermo sola: veo Desayuno con Diamantes y aun siendo las 2:00, no hay modo de ser secuestrada por Morfeo. Grado 2 de “rallamiento”.
Lunes 29: Soy un manojo de nervios: no me ha entrado el desayuno. Practicamente en ayunas, me dirijo a la Universidad con el guión perfectamente estudiado. Faltan 5 minutos para empezar la clase y él, aun no ha llegado: mi guión no tiene a uno de sus protagonistas. He meditado mucho nuestra conversación vía mesenger del otro día y estoy dispuesta a no comportarme como una extraña. Llega en el último minuto y se sienta tras de mi (coincidencia), al fondo de la clase. Me giro para saludarle y es como si de repente mis ojos no respondieran: le he dicho buenos días al cuello de mi camisa. Ha sido imposible mirar a esos ojos, protegidos por sus gafas de Ck de pasta negra. En un brevísimo descanso, me ha propuesto ir a ver al Tricicle (sabe que mis amigas, no querían acompañarme) junto con sus amigos. Me quedo K.O. Boys, nos ha interrumpido, justo cuando el asunto se ponía interesante y hemos tenido que retomar la clase. A los 10 minutos, hemos comenzado a hablar de cine, de películas bonitas y esas cosas... y me ha preguntado si le había llevado Match Point: se la he dado. Ninguno hemos seguido el guión: parece que nos va eso de improvisar. Mientras haciamos yoga, le he contado que hoy,me sentía muy Audry Hepburn en Desayuno con Diamantes: ha sonreido. Durante los ejercicios y teniendo en cuenta que me resisto a creer, hemos tonteado un pelín, o al menos como buena excéptica que soy, así lo he visto.
Mientras hacíamos tiempo en la cafetería al sol, mis amigas han decidido retomar por enésima vez la idea de hacer un viaje. Esta vez, a Tenerife. Sólo me salía gritar: ¿qué pasa con su viaje, nuestro viaje? Ellas, siguen preguntándose el por qué, de ese interes por integrarse en nuestro grupo vip (¡ja!) y para nada pretenden decirle que sus esfuerzos y trabajo por organizarnos algo, están siendo en vano. Grado 3 de “rallamiento” momentaneo.
En la última clase de la mañana, mis “amigas” otra vez, han hecho posible que NO vaya a un acto, que me aptecía muchísimo: él ha esperado mi mirada y ver mi respuesta en ella. Nos hemos ido, pero tan apenas nos hemos despedido. Grado 4 de “rallamiento”.
Lunes 29, 23:30 - Estoy en un grado 5 de “rallamiento”. Pero al fin, ha habido alguien que me ha escuchado y la presión que tenía en el pecho ha desaparecido. Furbolera (os hablaré de ella proximamente), es una gran amiga que vive en Barcelona, pero a pesar de la distancia, es mi única confidente en éste asuntillo: mis amigas no saben nada. Mientras hablaba con ella, he recibido un e-mail suyo, con unas cuestiones que le habiamos pedido. Sólo pensaba darle las gracias pero acabamos hablando hasta las 24:30. Fue increible, no se.... Me repitíó la propuesta del teatro, que contaba conmigo. Acepté tras decirle que me iba a sentir algo vergonzosa con la situación: lo entendió. Se ofreció para ponerme al día de cine clásico: dice que un carca como él, sabe mucho. Y al final.... acabamos hablando de Desayuno con Diamantes: George Peppard, ¡qué gran galán! El fin de la conversación se precipitaba, ya que tenía ganas de dormir: en un perfectísimo francés me dijo algo asi como “que duerma bien señorita y que tenga buenos sueños” Yo le contesté “Le deseo lo mismo ave nocturna”. Su respuesta: “ eres maravillosa”. [Ya estaba K.O.] Mi sentencia final (todo en francés claro): “Es un caballero, que no tiene que envidiar a George Peppard”. Fin. Dormi un 11 de feliz.
Martes 30: Estudia que te estudia. Sin más. Grado 6 de “rallamiento”.
Hoy: Me he levantado super-mega-hiper-estresada: tengo dos examenes. Uno académico y el otro personal. Voy en el autobus y la conversación del lunes noche... viene a mi mente: “¿me confundiría yo, y leería mal lo de maravillosa?” “Eso es lo que tú querías leer”, “¡Seguro ha sido fruto de las bolitas de color, Burbu!”, “Ya verás que careto te pone...”
Bien... hemos hecho el examen académico que creo aprobado, pero he suspendido el personal: ni siquiera un hola ni un mísero adios: simplemente, no nos hemos visto. Sólo a lo lejos.
Ya perdonareis la inconcordancia, la parrafada, el salto temporal, las infinitas enumeraciones... pero mi vida actualmente es eso: un grado 7 de “rallamiento” in crescendo. He asumido todo lo que siento y me asusta que sea así, pero no hay vuelta atrás: yo lo he querido. Aunque, lo que realmente me aterra es, que pueda estar tambaleándose nuestra amistad.
Tal cual
Anoche, anoche me sentí extraña. Acabé de estudiar un ratín y decidí darme un respiro y conectarme al Messenger. Leí como es habitual mi correo electrónico, haciendo caso omiso de las ventanitas parpadeantes (para eso puse no disponible) y me percaté que había un “contacto”, que aún estando ausente, estaba completamente segura, que ahí, iba a estar. Cuando os diga de quien se trataba, empezareis a pensar, con razón, que lo mio es casi obsesivo, pero para nada es así. Era Abuelo. Le salude con “Hola copiador de la antepenúltima fila” y ahí... ahí comenzó lo extraño, que duraría hasta entrada la madrugada. Creo que ha sido la única vez que he guardado una conversación de Messenger: mereció la pena.
Os pondré en antecedentes: Abuelo, es un compañero de clase, que desde hace un tiempo (medio año), se ha convertido en un gran amigo y confidente. Es mayor que yo (bastante o no), pero a gansear, no le gana nadie. ¡Me encanta! Mantenemos una relación de amistad un tanto peculiar, ya que como más adelante vereis, parece que andemos escondiéndos, como dos críos. Mis amigas, piensan que es un baboso, pero yo, no lo veo así. Ellas, parece que tampoco, cuando se dedican a hacerle la pelota: me rio mucho. No negaré, que no me disgusta, que me atrae, que es una persona genial... pero, una sabe sus limitaciones. Una vez, me dio por pensar más de la cuenta y acabe alejándome de él, ahora... todo vuelve a ser como al principio.
Fue el único, que nada más comenzar a charlar, me felicitó por ser el día del Orgullo Freaki: sinceramente, se lo agradecí. Sólo le iba a contar que ya tenía y que había visto la peli de Match Point (que está muy bien, por cierto), que el lunes se la llevaría, y acabamos hablando de temas transcendentales. Siempre pensando desde el punto de vista de compañera/amiga, algunas de las cosas de las que hablamos... me invitan a reflexionar, o eso creo.
1- “A ver si quedamos de una vez [mis amigas y yo con él], y si es preciso de tiros largos, que asi te vemos otra vez con ese traje imponente, no te parece?”
2- [Me puse cabezota diciendo que iba disfrazada para el Fin de Carrera] “No hace falta que vistas así para estar guapa”.
3-“ El otro dia pensaba cuando tú y yo empezamos a hablar más a menudo y creo que fue a partir de la charla que tuvinos en Navidad, no? “
4- “La verdad es que me moló mucho hablar contigo, me sorprendiste!! Fue la primera vez que oi eso de rarita, me gustó!”
5 “... y es curioso porque ahora apenas cruzamos palabra pero en cambio el movil y el messenger los tenemos abrasados”
6- “Es como una relación oculta en la que yo creo que cuando pasa algo y nos miramos, ya sabemos de qué pensamos, no te parece?”
Pueden ser sólo paranoias mias, pero no me digais... que el mozo no es cumplido. Me descoloca con algunas cosas, pero tal vez sea, porque aunque me niegue a admitirlo, estoy deseando que así sea. Supongo, que tendré que espantar viejos fantasmas, para no pensar demasiado: me encanta estar a su lado.
Os pondré en antecedentes: Abuelo, es un compañero de clase, que desde hace un tiempo (medio año), se ha convertido en un gran amigo y confidente. Es mayor que yo (bastante o no), pero a gansear, no le gana nadie. ¡Me encanta! Mantenemos una relación de amistad un tanto peculiar, ya que como más adelante vereis, parece que andemos escondiéndos, como dos críos. Mis amigas, piensan que es un baboso, pero yo, no lo veo así. Ellas, parece que tampoco, cuando se dedican a hacerle la pelota: me rio mucho. No negaré, que no me disgusta, que me atrae, que es una persona genial... pero, una sabe sus limitaciones. Una vez, me dio por pensar más de la cuenta y acabe alejándome de él, ahora... todo vuelve a ser como al principio.
Fue el único, que nada más comenzar a charlar, me felicitó por ser el día del Orgullo Freaki: sinceramente, se lo agradecí. Sólo le iba a contar que ya tenía y que había visto la peli de Match Point (que está muy bien, por cierto), que el lunes se la llevaría, y acabamos hablando de temas transcendentales. Siempre pensando desde el punto de vista de compañera/amiga, algunas de las cosas de las que hablamos... me invitan a reflexionar, o eso creo.
1- “A ver si quedamos de una vez [mis amigas y yo con él], y si es preciso de tiros largos, que asi te vemos otra vez con ese traje imponente, no te parece?”
2- [Me puse cabezota diciendo que iba disfrazada para el Fin de Carrera] “No hace falta que vistas así para estar guapa”.
3-“ El otro dia pensaba cuando tú y yo empezamos a hablar más a menudo y creo que fue a partir de la charla que tuvinos en Navidad, no? “
4- “La verdad es que me moló mucho hablar contigo, me sorprendiste!! Fue la primera vez que oi eso de rarita, me gustó!”
5 “... y es curioso porque ahora apenas cruzamos palabra pero en cambio el movil y el messenger los tenemos abrasados”
6- “Es como una relación oculta en la que yo creo que cuando pasa algo y nos miramos, ya sabemos de qué pensamos, no te parece?”
Pueden ser sólo paranoias mias, pero no me digais... que el mozo no es cumplido. Me descoloca con algunas cosas, pero tal vez sea, porque aunque me niegue a admitirlo, estoy deseando que así sea. Supongo, que tendré que espantar viejos fantasmas, para no pensar demasiado: me encanta estar a su lado.
Freaky Thursday
Hoy es el día del “Orgullo Friki”: nadie me ha felicitado, pese a que infinitas veces recurren a ésta palabra, para referirse a mi. No puedo negar, que me he sentido algo molesta, ya que esperaba la efusividad de un abrazo, la simpatía de una pícara sonrisa, la complicidad de una mirada... vamos... que alguien se acordase de mi y de mis “frikismos”. Otra vez será, ¿no?
A parte, hace escasas 4 horas, que he hecho mi primer examen. Ha sido realmente surrealista: describiré la situación. Harta de empollar, a las 12:45, he salido de casa, con dirección a la Escuela (universidad), ya que mi examen era a las 14:00. Bien, cuando he llegado, Pelobonito y Parisina, me habían guardado sitio bien atrás, como a mi me gusta. Al momento ha llegado Rally y se ha sentado en la misma fila que yo, sólo que dos asientos más allá. Hemos estado bastante rato, hablando del concierto de Shakira (se empeñan en que vaya), del Tricicle (se empeñan en no acompañarme), del viaje que tenemos pendiente, de lo nerviosas que estaban, de que las preguntas iban a ser fáciles.... vamos, malempleando el tiempo. Hasta 20 minutos antes de comenzar, una duda me invadía: ¿quién ocupa el asiento, de delante mio? Cuestión aclarada al momento: era de Abuelo. Ha llegado con sus bermudas vaqueras Levis, su camiseta moderna de Adolfo Diminguez, sus chanclas de piel de Camper y sus gafas de pasta negra de Calvin Klein y al grito de “Chicas, ¡es el principio del fin!”, se ha acomodado en la incómoda silla y ha comenzado a contarnos chascarrillos de esos, que tanto nos gustan. Es algo pijo lo sé, pero... ¡me encanta!
El examen ha comenzado, tras resolverle a la mujercilla (que es algo coja), una cuestión bastante importante: si una pregunta entraba o no en temario. La señora, ni corta ni perezosa no recordaba si linfático entraba. A ver mujer de dios, si no lo sabe usted... ¿cree que le diríamos la verdad? Por supuesto. Por supuesto, le hemos dicho que NO entraba, aunque realmente, SI que era parte del temario: ¡somos los mejores!
Pues eso, que nos ha dictado 3 míseras cuestiones y se ha pirado. Bien, aquí llega el punto en el que, de repente, en lugar de reinar el silencio característico de un examen, sólo se oían movimientos de folios, vocecillas susurrantes y risas nerviosas. Todo el mundo hemos copiado tranquilamente. Sí, sí, yo también. Reconozco, que jamás había copiado, pero... joer... pudiendo, tampoco voy a ser idiota y jugarme un 10, ¿no? Pues eso, que anoche, muy sensata yo, me preparé unas chuleticas. No las típicas chuletas, no: unas de esas de flipar. Vamos, que por tener, tenían hasta índice. Una que no está curtida en estos menesteres, ha de improvisar y apañárselas, como buenamente puede jejeje. Abuelo lo ha flipado cuando se las he rulado en medio del examen, porque creía que alguien como yo, no era capaz de esas cosas: ahora ha visto, que soy capaz de eso y mucho más.
Hoy, puedo decir, que ha sido un día cualquiera, pero nada de monotonía: jamás había hecho un examen en plan tertulia y menos, con gente tan genial! Sin duda, podrían ser los tres examenes que me restan así: simplemente diferentes.
A parte, hace escasas 4 horas, que he hecho mi primer examen. Ha sido realmente surrealista: describiré la situación. Harta de empollar, a las 12:45, he salido de casa, con dirección a la Escuela (universidad), ya que mi examen era a las 14:00. Bien, cuando he llegado, Pelobonito y Parisina, me habían guardado sitio bien atrás, como a mi me gusta. Al momento ha llegado Rally y se ha sentado en la misma fila que yo, sólo que dos asientos más allá. Hemos estado bastante rato, hablando del concierto de Shakira (se empeñan en que vaya), del Tricicle (se empeñan en no acompañarme), del viaje que tenemos pendiente, de lo nerviosas que estaban, de que las preguntas iban a ser fáciles.... vamos, malempleando el tiempo. Hasta 20 minutos antes de comenzar, una duda me invadía: ¿quién ocupa el asiento, de delante mio? Cuestión aclarada al momento: era de Abuelo. Ha llegado con sus bermudas vaqueras Levis, su camiseta moderna de Adolfo Diminguez, sus chanclas de piel de Camper y sus gafas de pasta negra de Calvin Klein y al grito de “Chicas, ¡es el principio del fin!”, se ha acomodado en la incómoda silla y ha comenzado a contarnos chascarrillos de esos, que tanto nos gustan. Es algo pijo lo sé, pero... ¡me encanta!
El examen ha comenzado, tras resolverle a la mujercilla (que es algo coja), una cuestión bastante importante: si una pregunta entraba o no en temario. La señora, ni corta ni perezosa no recordaba si linfático entraba. A ver mujer de dios, si no lo sabe usted... ¿cree que le diríamos la verdad? Por supuesto. Por supuesto, le hemos dicho que NO entraba, aunque realmente, SI que era parte del temario: ¡somos los mejores!
Pues eso, que nos ha dictado 3 míseras cuestiones y se ha pirado. Bien, aquí llega el punto en el que, de repente, en lugar de reinar el silencio característico de un examen, sólo se oían movimientos de folios, vocecillas susurrantes y risas nerviosas. Todo el mundo hemos copiado tranquilamente. Sí, sí, yo también. Reconozco, que jamás había copiado, pero... joer... pudiendo, tampoco voy a ser idiota y jugarme un 10, ¿no? Pues eso, que anoche, muy sensata yo, me preparé unas chuleticas. No las típicas chuletas, no: unas de esas de flipar. Vamos, que por tener, tenían hasta índice. Una que no está curtida en estos menesteres, ha de improvisar y apañárselas, como buenamente puede jejeje. Abuelo lo ha flipado cuando se las he rulado en medio del examen, porque creía que alguien como yo, no era capaz de esas cosas: ahora ha visto, que soy capaz de eso y mucho más.
Hoy, puedo decir, que ha sido un día cualquiera, pero nada de monotonía: jamás había hecho un examen en plan tertulia y menos, con gente tan genial! Sin duda, podrían ser los tres examenes que me restan así: simplemente diferentes.
Again and again
No tenía muchas ganas de escribir, pero al final, he sacado un huequecito, para hacerlo. Se ha convertido en mi hábito diario, en mi buena rutina, en una necesidad, en mi terapia, en una exhibición de mi persona y personalidad, en algo silencioso…
No puedo ni quiero, dejarlo pasar, por muchas obligaciones o imposiciones que tenga en mente.
Hoy, ha sido un día como otro cualquiera: despertador 7:00, Nesquik con cereales, duchita fresca, me pongo lo primero que pillo, cojo el 29, tengo clases, mis “amigas” ponen a caldo a Abuelo, me muerdo la lengua y sonrío como si la vida me fuese en ello (se nota que no sé ser falsa), cojo el 29, como en casa de mi abuela, me animo un poco, me empieza a doler la cabeza, estudio, estudio, estudio… y hasta ahora.
Quiero cambiar mi vida, mi entorno más cercano, mi futuro, yo misma… dar un cambio radical a la monotonía y al absurdo...
De veras que lo intento, solo que… ¡no hay manera!
No puedo ni quiero, dejarlo pasar, por muchas obligaciones o imposiciones que tenga en mente.
Hoy, ha sido un día como otro cualquiera: despertador 7:00, Nesquik con cereales, duchita fresca, me pongo lo primero que pillo, cojo el 29, tengo clases, mis “amigas” ponen a caldo a Abuelo, me muerdo la lengua y sonrío como si la vida me fuese en ello (se nota que no sé ser falsa), cojo el 29, como en casa de mi abuela, me animo un poco, me empieza a doler la cabeza, estudio, estudio, estudio… y hasta ahora.
Quiero cambiar mi vida, mi entorno más cercano, mi futuro, yo misma… dar un cambio radical a la monotonía y al absurdo...
De veras que lo intento, solo que… ¡no hay manera!
Cuestiones por resolver
Hoy he comenzado con mis clases de preparación al parto. Sí, sí, habeis leido bien: clases de preparación al parto. Ahora, es cuando varias dudas os asaltan: ¿para qué quiere Burbu ir a clases de éstas? y la más importante ¿cuándo Burbu se quedó embarazada?. Tranquilidad. No estoy embarazada ni mucho menos, sólo que ésta semana, nos tocan las prácticas de clase, acerca de éste tema. Voy a contaros las cosillas que más me han llamado la atención o simplemente, las que merece la pena contar.
Al principio, Simpática (mi profesora), nos ha animado a meternos en el papel de futuras/os "mamás". Sí, Abuelo y Gafas están en mi grupo: pobrecicos mios, lo graciosos que estaban con su cojín! Yo no sabía muy bien cómo se mete una en el papel de futura "mamá", pero al final, no lo he hecho tan mal (creo).
Hemos movido la pelvis al son de danza del vientre, y lo he pasado fatal, ya que soy super-vergonzosa y encima el ritmo, no me venía de serie. Mientras me descoyuntaba las caderas, Abuelo me ha grabado con su móvil. La verdad, él lo hacía bastante peor que yo: parecía una especie de Shakira con Parkinson y artrosis de cadera... una mezcla rara, vamos. Me he animado un poco, ya que no era la única que hacía lo que podía.
Después, casi hiperventilo por culpa de las respiraciones. Se supone, que teníamos que respirar primero sólo por la nariz y luego nariz y boca, al ritmo de la contracción. A mi la verdad, me ha costado imaginarme eso de las contracciones que duraban un minuto y cuando he visto que se movía la gente de mi alrededor, por el bien de mi futuro "bebe" y el mio propio, he decidido dejar ésta tarea para los más valientes. Simpática me ha llamado la atención en éste punto, pero yo, muy metida en mi papel, le he dicho que velaba por la salud de dos: ella ha sonreido y supongo que me habrá dejado por imposible, aunque, en el fondo, me habrá entendido, ya que acaba de ser madre hace poco.
Pero el plato fuerte, ha venido en la etapa de empuje o algo así. Simpática, nos ha pedido que nos colocaramos en posición de dar a luz. Vamos, una posición, que todo el mundo adopta diariamente varias veces, a la hora de meter la leche en el microhondas, ¿cuándo sino? Como nuestras caras eran un poema, ya que la mañana estaba siendo un tanto surrealista, nos ha tenido que hacer una demostración, de la dichosa postura. A continuación ha dado la sensación de que, realmente, se estaba produciendo un parto en cadena. Entre los ánimos de Simpática, que hacía de matrona, nuestras respiraciones, empujes y demás... creo que hemos aumentado la esperanza de vida de Aragón en un 1%. ¡Ha sido divertido!
Todo esto ha estado muy bien, pero ha hecho que me planteara una serie de cosas:
¿Algún día seré madre?. En el caso de serlo ¿seré una buena madre?. ¿Quiero ser madre?. ¿Encontraré pareja?. ¿Y madre soltera? etc´s etc´s...
Así que, lo que ha comenzado como un día ameno y divertido a acabado por costarme una reflexión bastante seria, ya que me he quedado un poco “chof” para el resto de la jornada.
P.D. Puede que en los próximos días esté algo ausente por causas ajenas a mi voluntad: se acercan examenes y hay que ponerse las pilas ¡ya!
Al principio, Simpática (mi profesora), nos ha animado a meternos en el papel de futuras/os "mamás". Sí, Abuelo y Gafas están en mi grupo: pobrecicos mios, lo graciosos que estaban con su cojín! Yo no sabía muy bien cómo se mete una en el papel de futura "mamá", pero al final, no lo he hecho tan mal (creo).
Hemos movido la pelvis al son de danza del vientre, y lo he pasado fatal, ya que soy super-vergonzosa y encima el ritmo, no me venía de serie. Mientras me descoyuntaba las caderas, Abuelo me ha grabado con su móvil. La verdad, él lo hacía bastante peor que yo: parecía una especie de Shakira con Parkinson y artrosis de cadera... una mezcla rara, vamos. Me he animado un poco, ya que no era la única que hacía lo que podía.
Después, casi hiperventilo por culpa de las respiraciones. Se supone, que teníamos que respirar primero sólo por la nariz y luego nariz y boca, al ritmo de la contracción. A mi la verdad, me ha costado imaginarme eso de las contracciones que duraban un minuto y cuando he visto que se movía la gente de mi alrededor, por el bien de mi futuro "bebe" y el mio propio, he decidido dejar ésta tarea para los más valientes. Simpática me ha llamado la atención en éste punto, pero yo, muy metida en mi papel, le he dicho que velaba por la salud de dos: ella ha sonreido y supongo que me habrá dejado por imposible, aunque, en el fondo, me habrá entendido, ya que acaba de ser madre hace poco.
Pero el plato fuerte, ha venido en la etapa de empuje o algo así. Simpática, nos ha pedido que nos colocaramos en posición de dar a luz. Vamos, una posición, que todo el mundo adopta diariamente varias veces, a la hora de meter la leche en el microhondas, ¿cuándo sino? Como nuestras caras eran un poema, ya que la mañana estaba siendo un tanto surrealista, nos ha tenido que hacer una demostración, de la dichosa postura. A continuación ha dado la sensación de que, realmente, se estaba produciendo un parto en cadena. Entre los ánimos de Simpática, que hacía de matrona, nuestras respiraciones, empujes y demás... creo que hemos aumentado la esperanza de vida de Aragón en un 1%. ¡Ha sido divertido!
Todo esto ha estado muy bien, pero ha hecho que me planteara una serie de cosas:
¿Algún día seré madre?. En el caso de serlo ¿seré una buena madre?. ¿Quiero ser madre?. ¿Encontraré pareja?. ¿Y madre soltera? etc´s etc´s...
Así que, lo que ha comenzado como un día ameno y divertido a acabado por costarme una reflexión bastante seria, ya que me he quedado un poco “chof” para el resto de la jornada.
P.D. Puede que en los próximos días esté algo ausente por causas ajenas a mi voluntad: se acercan examenes y hay que ponerse las pilas ¡ya!
Moderna and The Da Vinci Code
Ayer, fui al cine con Pelirroja (mi hermana) y con Moderna. Moderna, es mi abuela. Tiene 80 años, y aun fiel a sus creencias religiosas y pensamientos... se ha ganado a pulso, que yo pueda y quiera, fardar de ella. Siempre es y será mi “Abuela la Moderna”. La diferencia con mi abuela por parte paterna, es más que notable. Retro (mi otra abuela), vive estancada en los albores de la postguerra y no hay manera de sacarla del A,B,C. Ella es feliz única y exclusivamente: viendo culebrones (todos), viendo Saber Vivir, sin salir de casa, quejándose de que en cualquier momento se nos muere (es muy aparatera), viendo la misa el domingo (tv2) y ahorrando dinero, que es lo más importante. Sin embargo, Moderna pese a ser viuda, no para. Siempre tiene algo que hacer: sus paseitos con las vecinas de toda la vida, sus misas en la parroquia del barrio, sus idas y venidas para comprar hilos para esas labores de ganchillo que tanto le gustan, llamándome al móvil... Y lo que más me gusta de ella, es que... sabe de todo: simpre tiene la radio encendida y está al tanto de cualquier noticia, por lo que es muy fácil hablar y debatir con ella de cualquier cosa. Repito: de cualquier cosa.
Meses atrás, Pelirroja y yo, conseguimos que se leyera el Código Da Vinci. Al principio, opuso gran resistencia, pero conforme pasaban los días, supimos que habiamos dado en el clavo: “Es muy fantasioso éste hombre... pero chicas, no ha estado mal. Ahora... no penseis mal... que a misa voy a seguir acudiendo”. Eso es lo que nos dijo. Así que, casi sin tener que preguntárselo, el jueves fuimos a comprar las entradas para ver la peli. No le dijimos nada, y ayer, simplemente le dimos tres premisas: 1, ponte guapa; 2, coge las gafas y 3, diles a tus amigas, que no llegaras a la misa de las ocho. Dicho y hecho. Allí nos presentamos en los cines de un centro comercial, el trio la-la-la (por cierto, ¿quién quedó por detrás nuestra, ayer en Eurovisión?), dispuestas a ver la peli de la temporada. Hasta que no llegamos a la puerta del cine, Moderna no sospechó nada, ya que le dijimos que queríamos que nos acompañara a comprar ropa para la graduación de Pelirroja (acaba 4º de la ESO). Fuimos muy sutiles y evitamos darle pistas acerca de lo que allí haciamos, pero ella que no es tonta, pronto lo captó: vió un poster tamaño gigante de la Gioconda y se le encendió el chivatito de alerta. “No, no, no. Estais locas” Al momento, nos dio propinica, para que le compráramos palomitas, una Pepsi-light (ella es muy moderna) y unas gominolas. ¡Mi abuela es la mejor!
Nuestras butacas eran buenas, ya que estaban bien centraditas y bien situadas, así que, Moderna pasó desapercibida, como a ella le gusta. Los jovenzuelos que pasaban a nuestro lado, se la quedaban mirando, y ella, que es muy suya, ponía cara de erudita y les guiñaba un ojo. ¡Mi abuela es grande! Por cierto, recalcó en varias ocasiones, que los cines... le siguen gustando más los de antes: los asientos, las salas, la pantalla..... todo le parecía demasiado.
Durante la película, me daba codazos y me susurraba lo que iba a pasar o lo que se habían saltado (que fue mucho): me pareció una cosa tan tierna.... Un par de veces se atragantó con las palomitas: pero ¿a quién no le pone nerviosa que Silas aparezca de la nada y la música pegue tal giro, que creas que al que acaban de empujar es a ti? Al final, las tres salimos bastante defraudadas, ya que esperábamos algo más. A ver... no está mal, mal... pero sigo pensando, que la imaginación es un arma más poderosa que el cine. Moderna también piensa lo mismo. Ahora, le vamos a dejar así... como quien no quiere la cosa Ángeles y Demonios, camuflado entre sus revistas de ganchillo. Quién sabe.... tal vez.... la próxima vez, la que nos lleve al cine a ciegas, sea ella.
¡De mayor, quiero ser como Moderna!
Meses atrás, Pelirroja y yo, conseguimos que se leyera el Código Da Vinci. Al principio, opuso gran resistencia, pero conforme pasaban los días, supimos que habiamos dado en el clavo: “Es muy fantasioso éste hombre... pero chicas, no ha estado mal. Ahora... no penseis mal... que a misa voy a seguir acudiendo”. Eso es lo que nos dijo. Así que, casi sin tener que preguntárselo, el jueves fuimos a comprar las entradas para ver la peli. No le dijimos nada, y ayer, simplemente le dimos tres premisas: 1, ponte guapa; 2, coge las gafas y 3, diles a tus amigas, que no llegaras a la misa de las ocho. Dicho y hecho. Allí nos presentamos en los cines de un centro comercial, el trio la-la-la (por cierto, ¿quién quedó por detrás nuestra, ayer en Eurovisión?), dispuestas a ver la peli de la temporada. Hasta que no llegamos a la puerta del cine, Moderna no sospechó nada, ya que le dijimos que queríamos que nos acompañara a comprar ropa para la graduación de Pelirroja (acaba 4º de la ESO). Fuimos muy sutiles y evitamos darle pistas acerca de lo que allí haciamos, pero ella que no es tonta, pronto lo captó: vió un poster tamaño gigante de la Gioconda y se le encendió el chivatito de alerta. “No, no, no. Estais locas” Al momento, nos dio propinica, para que le compráramos palomitas, una Pepsi-light (ella es muy moderna) y unas gominolas. ¡Mi abuela es la mejor!
Nuestras butacas eran buenas, ya que estaban bien centraditas y bien situadas, así que, Moderna pasó desapercibida, como a ella le gusta. Los jovenzuelos que pasaban a nuestro lado, se la quedaban mirando, y ella, que es muy suya, ponía cara de erudita y les guiñaba un ojo. ¡Mi abuela es grande! Por cierto, recalcó en varias ocasiones, que los cines... le siguen gustando más los de antes: los asientos, las salas, la pantalla..... todo le parecía demasiado.
Durante la película, me daba codazos y me susurraba lo que iba a pasar o lo que se habían saltado (que fue mucho): me pareció una cosa tan tierna.... Un par de veces se atragantó con las palomitas: pero ¿a quién no le pone nerviosa que Silas aparezca de la nada y la música pegue tal giro, que creas que al que acaban de empujar es a ti? Al final, las tres salimos bastante defraudadas, ya que esperábamos algo más. A ver... no está mal, mal... pero sigo pensando, que la imaginación es un arma más poderosa que el cine. Moderna también piensa lo mismo. Ahora, le vamos a dejar así... como quien no quiere la cosa Ángeles y Demonios, camuflado entre sus revistas de ganchillo. Quién sabe.... tal vez.... la próxima vez, la que nos lleve al cine a ciegas, sea ella.
¡De mayor, quiero ser como Moderna!
Días de cultura
Ayer sobre, las 20:00 horas, tras comprar mi camisetilla azul de neopreno en Decathlon, cogí a mi hermana por banda y nos dirigimos hacia nuestro tan imprescindible bus 29. Él, es el que nos pone en contacto con el mundo exterior: vivimos en un tranquilo barrio de la capital, pero dónde Cristo perdio sus Converse.
Allí, tras ser incapaz de soportar el interrogatorío de Pelirroja (mi hermana), le revelé el secreto: “Pelirroja, nos vamos a ver a Nena Daconte”. Se puso supercontenta: hacía tiempo que no la veía darme unos besos tan sumamente exagerados. Me puse contenta: de un 7 subí a un 8,75! Al, fin, algo merecía la pena. En menos tiempo del esperado, nos plantamos allí: en la sala 976. Hacía como 5 años que no iba por ahí, ya que, para el que no lo sepa (que supongo será todo el mundo), es una sala-discoteca “light”, donde los jovenzanos a partir de los 16 (eso se supone: yo entraba con menos), van a pasar las tardes de sábado, con el desenfreno característico de la edad. Bien, diré que me puse nerviosa y todo: pensé que el tipo de la puerta, que seguía siendo el mismo de años atrás (más viejete, claramente), iba a impedirme la entrada, por ir con deportivas. ¡Menudo subidón!
Al principio, no había mucha gente y por eso rápidamente nos colocamos en primerísima segunda fila: no queríamos perdernos el espectáculo. Contra todo pronóstico, tuve que hacerme la loca, aunque lo odie: me encontré a una chica que conocí millones de años atrás, cuando iba a inglés. Ella debió reconocerme, porque no paró de mirarme así de refilón durante todo el concierto. Sinceramente, no me apetecía nada hablarle para recordar tiempos pasados, siendo que no recordaba ni cómo se llamaba. Tengo una gran memoria fotográfica, pero para los nombres... ¡soy lo peor!
A mi lado, ya que, como buena hermana mayor, me encargué de que Pelirroja estuviera franqueada por una columna, había un mocico: iba solo. La verdad, me pareció un chico super majo. Iba con unos vaqueros, unas deportivas blancas, una camisa de lino blanca y lo que parecía una mochila-bandolera, al hombro. De vez en cuando, nos mirábamos y yo le sonreía: no pude evitar, verme reflejada en él. No hablamos y si no hubiese sido por Pelirroja, yo también hubiera estado como él: sola. Y ahí estábamos, codo con codo, dos extraños moviéndonos sosamente y cantando letras super-melancólicas. Aisss ¿por qué tuvo que venir Pelirroja? (es broma).
La noche prometía y los pies, aún no me dolían. Pero lo peor acababa de comenzar: de 21:00 a 21:25, tuvimos que soportar el repertorio veraniego de Bisbal, Chenoa y Bustamante. Ahí, me enfurecí un pelín! Yo, metiéndome con los “triunfitos”, y resulta que la cantante, salió de allí.¿Por qué tengo tan poca culturilla triunfito-musical? Gracias a la señora de al lado, que me informó con pelos y señales de la vida y milagros de ésta mocica (Mai Manese o algo así), no volví a meter la pata. A continuación, cuando ya pensábamos que iba a comenzar y la gente empezaba a empujar suavemente, van y nos plantan el cd de Nena Daconte: todas o casi todas sus canciones! Eso supongo que fue para prepararnos, ¿no?. Pero al fin, entorno a las 21:45, tras una pequeña introducción de la chica de Cadena 100 de aquí de Zaragoza, salieron. La verdad, la muchacha es bastante más majeta en realidad,que en los carteles: ahí, con perdón, sale FEA. El chico: un soso, no dijo ni mu.
Resumiendo... un directo increible, un público bastante contento y mis pies un tanto doloridos, fue lo que dio de si, esa noche donde me sentí YO, hice lo que YO quería y canté eso de “Idioooota, esa cara de idiotaaaa” como si la vida me fuera en ello porque.... YO, esa noche, no era precisamente la idiota.
P.D. Si teneis ocasión, id a verles. Aunque parezcan un poco ñoños, la verdad... en directo se superan. Y las letras sencillas tienen su encanto.
Ah! Gracias, por animarme a ir. ¡Fue una noche genial!
Allí, tras ser incapaz de soportar el interrogatorío de Pelirroja (mi hermana), le revelé el secreto: “Pelirroja, nos vamos a ver a Nena Daconte”. Se puso supercontenta: hacía tiempo que no la veía darme unos besos tan sumamente exagerados. Me puse contenta: de un 7 subí a un 8,75! Al, fin, algo merecía la pena. En menos tiempo del esperado, nos plantamos allí: en la sala 976. Hacía como 5 años que no iba por ahí, ya que, para el que no lo sepa (que supongo será todo el mundo), es una sala-discoteca “light”, donde los jovenzanos a partir de los 16 (eso se supone: yo entraba con menos), van a pasar las tardes de sábado, con el desenfreno característico de la edad. Bien, diré que me puse nerviosa y todo: pensé que el tipo de la puerta, que seguía siendo el mismo de años atrás (más viejete, claramente), iba a impedirme la entrada, por ir con deportivas. ¡Menudo subidón!
Al principio, no había mucha gente y por eso rápidamente nos colocamos en primerísima segunda fila: no queríamos perdernos el espectáculo. Contra todo pronóstico, tuve que hacerme la loca, aunque lo odie: me encontré a una chica que conocí millones de años atrás, cuando iba a inglés. Ella debió reconocerme, porque no paró de mirarme así de refilón durante todo el concierto. Sinceramente, no me apetecía nada hablarle para recordar tiempos pasados, siendo que no recordaba ni cómo se llamaba. Tengo una gran memoria fotográfica, pero para los nombres... ¡soy lo peor!
A mi lado, ya que, como buena hermana mayor, me encargué de que Pelirroja estuviera franqueada por una columna, había un mocico: iba solo. La verdad, me pareció un chico super majo. Iba con unos vaqueros, unas deportivas blancas, una camisa de lino blanca y lo que parecía una mochila-bandolera, al hombro. De vez en cuando, nos mirábamos y yo le sonreía: no pude evitar, verme reflejada en él. No hablamos y si no hubiese sido por Pelirroja, yo también hubiera estado como él: sola. Y ahí estábamos, codo con codo, dos extraños moviéndonos sosamente y cantando letras super-melancólicas. Aisss ¿por qué tuvo que venir Pelirroja? (es broma).
La noche prometía y los pies, aún no me dolían. Pero lo peor acababa de comenzar: de 21:00 a 21:25, tuvimos que soportar el repertorio veraniego de Bisbal, Chenoa y Bustamante. Ahí, me enfurecí un pelín! Yo, metiéndome con los “triunfitos”, y resulta que la cantante, salió de allí.¿Por qué tengo tan poca culturilla triunfito-musical? Gracias a la señora de al lado, que me informó con pelos y señales de la vida y milagros de ésta mocica (Mai Manese o algo así), no volví a meter la pata. A continuación, cuando ya pensábamos que iba a comenzar y la gente empezaba a empujar suavemente, van y nos plantan el cd de Nena Daconte: todas o casi todas sus canciones! Eso supongo que fue para prepararnos, ¿no?. Pero al fin, entorno a las 21:45, tras una pequeña introducción de la chica de Cadena 100 de aquí de Zaragoza, salieron. La verdad, la muchacha es bastante más majeta en realidad,que en los carteles: ahí, con perdón, sale FEA. El chico: un soso, no dijo ni mu.
Resumiendo... un directo increible, un público bastante contento y mis pies un tanto doloridos, fue lo que dio de si, esa noche donde me sentí YO, hice lo que YO quería y canté eso de “Idioooota, esa cara de idiotaaaa” como si la vida me fuera en ello porque.... YO, esa noche, no era precisamente la idiota.
P.D. Si teneis ocasión, id a verles. Aunque parezcan un poco ñoños, la verdad... en directo se superan. Y las letras sencillas tienen su encanto.
Ah! Gracias, por animarme a ir. ¡Fue una noche genial!
Vacaciones Santillana
Ya sé donde iremos mi familia y yo, éste verano de vacaciones: será Asturias. Nunca he estado por esas tierras, pero dicen... que es muy bonito. Vamos... que no te deja indiferente. Espero que sea así, ya que, a mediados de Junio voy a comenzar a currar (en condición de prácticas) y no pararé hasta el 29 de Septiembre. ¡Horror! No voy a tener esas vacaciones de dos meses, que disfrutaba cuando era (más) pequeña. Seguramente, no podré ir al pueblo más que algún finde y estaré con mis amigos lo justo entre copa y copa. Me entristece, pero... tampoco es para tanto. Así que, he decidido, que éste año, en mis vacaciones (merecidas), quiero probar algo nuevo. Siempre he querido hacer surf, y ya sea porque las olas del Ebro, no son las más propicias o porque mi condición física es menos uno... no he tenido oportunidad de practicarlo. Pero... he pensado, que tal vez sea mejor, iniciarme con algo más sencillico: el bodyboard. Ya tengo la tabla (lleva siglos en el trastero: es de mi primo) y ésta misma tarde, antes del concierto de Nena Daconte, iré a Decathlon a comprarme mi camiseta de neopreno: no quiero que me pille el toro. Tengo mucha ilusión depositada en ésta nueva experiencia: si no lo pruebo... nunca sabré lo que es una ola y tampoco sabré si es verdad eso que dicen... que te sumerge (nunca mejor dicho), en un mundo a parte. Los deportes de mar, son mi debilidad. Tal vez... acabe convertida en una bohemia surfera, que recorre el mundo en busca de su sueño: esa gran ola... que cambie su vida. ¡Ojalá se así!
P.D. Ésta noche... tengo concierto: mañana os haré una crónica.
P.D. Ésta noche... tengo concierto: mañana os haré una crónica.
Queridos Reyes Magos:
Hoy ha sido un día en los que hubiera deseado que me pellizcaran para saber si estaba despierta. No ha pasado nada raro, sólo que... de buenas a primeras, se ha cumplido el sueño que cualquier niño podría tener. La verdad, con 19+1, me llega algo tarde (creo).Os contaré.
13:45 - Llega mi madre muy sonriente a casa: me alegro por ella, ya que ultimamente, hay mucho jaleo en el curro y siempre, siempre se lo echa ella a la mochila. Pienso que se ha estropeado el ordenador, ha ardido la fotocopiadora, o mil cosas así: ella se merece también, estar un 10 de contenta.
13:55 – Me dice: “Burbu hija, que he pensado que podríais hacer una lista (mi hermana y yo, claro), con algunas cosillas que os apetecieran. Vamos en plan detallito para que yo elija una.”
Pero, ¿qué me he perdido?, ¿ha ganado la primitiva o algo? Sinceramente, no atinaba a pronunciar palabra. Resulta, que hace cosa de cuatro meses, falleció un familiar, y como no tenía descendencia (bla bla bla), pues claro, a mi madre como sobrina directa, le ha tocado un pellizquín de herencia. ¡Pobre hombre! Con lo que le costó ganar las perricas... y todo está en mi mano, para derrocharlas (no todo jejeje) en la tontería más absurda que se me ocurra. Ésta es la clase de sueños, que tenía con 6, 7 o si me apuras 8 años, cuando las cartas a los “Reyes Magos”, eran más bien un ultimatum a tus padres, exigiendo, que no rogando, ese tan preciado “Alfanova”, que año tras año.... siempre (casualmente) se agotaba. Ahora... aunque parezca mentira.... no sé lo que quiero. ¿Qué es un detalle para mi?, ¿qué es un detalle para los demás? Bufff! Es más complicado de lo que parece.
He hablado con mi hermana y anda en la misma situación. Somos unas “privilegiadas”: tenemos de todo y mucha gente querría estar en nuestra situación. Lo siento, es lo que tiene haber estudiado toda mi vida en un Colegio de Curas (al menos, se me pegó eso del trasfondo social). Así que, hemos decidido hacer por separado nuestras listas, pero dejando claras varias cosas: nada de chorradas mentales, sin pasarse de un límite económico, ante todo que sean cosas útiles y de provecho y por último, que sean fácilmente intercambiables.
Yo, he hecho mi lista, que sinceramente, me parece una tontería, porque lo que he puesto y nada... lo mismito es. No tengo ni la más mínima originalidad para esto de los “detallitos”, es más si no me regalaran nada, me daría lo mismo. Lo que ocurre, que a una no se le ocurren regalos chulos por obligación! A ver que os parece:
- ¿Una escultura, llamada Nostalgia? Me enamoré de ella al verla. No me llegará (no son nada amantes del arte en mi familia).
- ¿Un ordenador portatil? Realmente no lo necesito. Era por poner algo.
- PSP: ¿a mi edad? Qué quereis... ya no hacen juegos para la Game Boy (la grande gris)!
- Que con mi parte, se vayan ellos (mis padres) un finde, donde les llegue (a Utebo).
- ¿Ropa? ¡Qué es un detalle! No pega....
- ¿Joyas? ¡Para qué! No las puedo llevar al curro.
- ¿Un Labrador? ¡Ni de coña me llega el perro de mis sueños!
- etc´s etc´s etc´s ....
Bufff es lo peor.... Nada de esto me apetece realmente, pero ¿alguien sabe lo que quiere?
P.D. Se aceptan sugerencias!!! (jajajaja)
13:45 - Llega mi madre muy sonriente a casa: me alegro por ella, ya que ultimamente, hay mucho jaleo en el curro y siempre, siempre se lo echa ella a la mochila. Pienso que se ha estropeado el ordenador, ha ardido la fotocopiadora, o mil cosas así: ella se merece también, estar un 10 de contenta.
13:55 – Me dice: “Burbu hija, que he pensado que podríais hacer una lista (mi hermana y yo, claro), con algunas cosillas que os apetecieran. Vamos en plan detallito para que yo elija una.”
Pero, ¿qué me he perdido?, ¿ha ganado la primitiva o algo? Sinceramente, no atinaba a pronunciar palabra. Resulta, que hace cosa de cuatro meses, falleció un familiar, y como no tenía descendencia (bla bla bla), pues claro, a mi madre como sobrina directa, le ha tocado un pellizquín de herencia. ¡Pobre hombre! Con lo que le costó ganar las perricas... y todo está en mi mano, para derrocharlas (no todo jejeje) en la tontería más absurda que se me ocurra. Ésta es la clase de sueños, que tenía con 6, 7 o si me apuras 8 años, cuando las cartas a los “Reyes Magos”, eran más bien un ultimatum a tus padres, exigiendo, que no rogando, ese tan preciado “Alfanova”, que año tras año.... siempre (casualmente) se agotaba. Ahora... aunque parezca mentira.... no sé lo que quiero. ¿Qué es un detalle para mi?, ¿qué es un detalle para los demás? Bufff! Es más complicado de lo que parece.
He hablado con mi hermana y anda en la misma situación. Somos unas “privilegiadas”: tenemos de todo y mucha gente querría estar en nuestra situación. Lo siento, es lo que tiene haber estudiado toda mi vida en un Colegio de Curas (al menos, se me pegó eso del trasfondo social). Así que, hemos decidido hacer por separado nuestras listas, pero dejando claras varias cosas: nada de chorradas mentales, sin pasarse de un límite económico, ante todo que sean cosas útiles y de provecho y por último, que sean fácilmente intercambiables.
Yo, he hecho mi lista, que sinceramente, me parece una tontería, porque lo que he puesto y nada... lo mismito es. No tengo ni la más mínima originalidad para esto de los “detallitos”, es más si no me regalaran nada, me daría lo mismo. Lo que ocurre, que a una no se le ocurren regalos chulos por obligación! A ver que os parece:
- ¿Una escultura, llamada Nostalgia? Me enamoré de ella al verla. No me llegará (no son nada amantes del arte en mi familia).
- ¿Un ordenador portatil? Realmente no lo necesito. Era por poner algo.
- PSP: ¿a mi edad? Qué quereis... ya no hacen juegos para la Game Boy (la grande gris)!
- Que con mi parte, se vayan ellos (mis padres) un finde, donde les llegue (a Utebo).
- ¿Ropa? ¡Qué es un detalle! No pega....
- ¿Joyas? ¡Para qué! No las puedo llevar al curro.
- ¿Un Labrador? ¡Ni de coña me llega el perro de mis sueños!
- etc´s etc´s etc´s ....
Bufff es lo peor.... Nada de esto me apetece realmente, pero ¿alguien sabe lo que quiere?
P.D. Se aceptan sugerencias!!! (jajajaja)
Sólo soy esa cara de Idiota
Ésta mañana, mientras iba camino de clase, en mi tan querido bus 29, he escuchado en Cadena 100, que Nena Daconte, actúa en la Sala 976, éste jueves. En cualquier otro momento de mi vida, hubiera hecho caso omiso de ésta pequeña actuación, pero... como comenté en posts anteriores.... se acabó renunciar, a lo que a MI me gusta. Estaba un 8 de contenta: ha sido increible... un martes y encima alegre! He dudado si comentarlo a mis amigas... pero al final, me he armado de valentía y les he dicho algo así como: “el jueves, hay conciertito. Yo voy fijo... ¿vosotras?” Claro, me han mirado un pelín raro y me han interrogado con la mirada. Al fin, he tenido que confesar: “Es Nena Daconte, la moza ésta que entre otras canciones canta eso de.... Idiota, esa cara de idiotaaa”. Su respuesta ha sido: “Clarooo! Haber comenzado por ahí!” Bueno... Pelobonito se ha reido en mi cara, Rallie tiene que trabajar, Motera está desaparecida, Humor ha pasado directamente y Rubia.... Rubia ha dicho que igual se pasaba, pero conociéndola, no lo hará. La verdad, han tenido que fliparlo mucho, porque yo no suelo escuchar música en español: salvo la Oreja que es mi debilidad confesable. Pero, ¿sabéis qué os digo? Que mucho mejor. Así iré a mi marchica, cantaré si me apetece eso de idiota (me lo merezco), me tomaré unas copichuelas y cuando me canse... para casa. Además... ya se lo he prometido a mi hermana: le hace ilusión no saber donde voy a llevarla y encima a gastos pagados. Soy una buena hermana mayor, con pocos recursos, que quede claro!! Ya os contaré. De momento... que comience la cuenta atrás: 10, 9, 8 ..... hoy estoy un 8 de feliz!
Lunes de reflexión
Hoy, es lunes de nuevo. No sé... pero no me hace especial ilusión: ando algo tristona. De repente, acabo de ser consciente, que en menos de un mes, voy a dejar de tener cerca, a gente que ha estado en mi vida durante los últimos tres años. Por ello, quería darles las gracias desde aquí, ya que estoy segura que nunca lo leerán y por otro lado, yo tampoco hubiera tenido las agallas suficientes, para decirles todo lo bien (o mal) que han hecho en mi. ¡Va por todos ellos!
Gracias a Motera, Pelobonito, Rallie, Parisina, Rubia y Humor: por pasar de ser mis simples compañeras de fila, a ser unas buenas amigas (a veces me hacen la pascua).
Gracias a Yoya y Ojosazules, por ser las únicas vascas, que nos aceptan. Son unas tias geniales: les debemos una visita (o más).
Gracias a las otras 25 vascas de clase, por ignorarme/nos: no nos hemos perdido nada no conociéndoos. Sois algo raritas.
Gracias a Abuelo por ser alguien especial durante todo éste tiempo: seguro seguirá siéndolo. Nos debemos muchas cenitas y un finde en London (está muy emocionado con la idea).
Gracias a Listillo por ser un bocazas y aguafiestas, por ir de sobrado y por caerme fatal: no sé como tenemos amigos en común. Ni ellos, ni yo, te aguantammos.
Gracias a Erudito, por ser un un auténtico cansino y repelente sabelotodo: lo de ser padre no le ha cambiado. Si hemos perdido más de 30 minutos de clase, ha sido gracias a él y sus estúpidos e inoportunos comentarios.
Gracias a Boys: sin sus chistes, la vida no sería lo mismo.
Gracias a Yaya y Gafasbonitas, por aguantarme en más de una práctica y por ser dos mujeres increibles.
Gracias a Rizoscrespados, por evitar que fuera feliz: te estaré eternamente agradecida! Eres muuuy mala, maña... ahora bien... deseo que recojas lo que siembres!
Gracias a Rizoscrespados (de nuevo) y a Sobrada (es siamesa de la anterior), por hacer que, en un trabajo que tan apenas colaboré, sirvió para darme una matricula de honor A-S-I D-E G-R-A-N-D-E!
Gracias a Barwoman, por guardarme los autodefinidos de Metro, 20 minutos, ADN y Qué! ... para esas clases de Fisiología.
Les voy a echar mucho de menos (a unos más que a otros), pero bueno... nada dura eternamente y viviendo en Zaragoza... es fácil tener una excusa para vernos.
Gracias a Motera, Pelobonito, Rallie, Parisina, Rubia y Humor: por pasar de ser mis simples compañeras de fila, a ser unas buenas amigas (a veces me hacen la pascua).
Gracias a Yoya y Ojosazules, por ser las únicas vascas, que nos aceptan. Son unas tias geniales: les debemos una visita (o más).
Gracias a las otras 25 vascas de clase, por ignorarme/nos: no nos hemos perdido nada no conociéndoos. Sois algo raritas.
Gracias a Abuelo por ser alguien especial durante todo éste tiempo: seguro seguirá siéndolo. Nos debemos muchas cenitas y un finde en London (está muy emocionado con la idea).
Gracias a Listillo por ser un bocazas y aguafiestas, por ir de sobrado y por caerme fatal: no sé como tenemos amigos en común. Ni ellos, ni yo, te aguantammos.
Gracias a Erudito, por ser un un auténtico cansino y repelente sabelotodo: lo de ser padre no le ha cambiado. Si hemos perdido más de 30 minutos de clase, ha sido gracias a él y sus estúpidos e inoportunos comentarios.
Gracias a Boys: sin sus chistes, la vida no sería lo mismo.
Gracias a Yaya y Gafasbonitas, por aguantarme en más de una práctica y por ser dos mujeres increibles.
Gracias a Rizoscrespados, por evitar que fuera feliz: te estaré eternamente agradecida! Eres muuuy mala, maña... ahora bien... deseo que recojas lo que siembres!
Gracias a Rizoscrespados (de nuevo) y a Sobrada (es siamesa de la anterior), por hacer que, en un trabajo que tan apenas colaboré, sirvió para darme una matricula de honor A-S-I D-E G-R-A-N-D-E!
Gracias a Barwoman, por guardarme los autodefinidos de Metro, 20 minutos, ADN y Qué! ... para esas clases de Fisiología.
Les voy a echar mucho de menos (a unos más que a otros), pero bueno... nada dura eternamente y viviendo en Zaragoza... es fácil tener una excusa para vernos.
Pasen y vean
Hace apenas, una hora, que he regresado de lo que para mi (en ocasiones), es un suplicio: ir de compras. A ver... si es para comprarme a mi... la cosa cambia claramente, pero si es para mi hermana.... ufff... mi paciencia tiene un límite. Bien, pues hemos ido a un centro comercial cercano a casa, con mi madre y su tan necesaria tarjeta de crédito. La tarde ha sido tranquilita: sólo me he tenido que sentar dos veces, hacer como que me gustaba la ropa cuatro veces, hacerme la tonta y no darme cuenta que se me colaban en los probadores otras tantas.... vamos... que no ha sido para tanto. Soy algo quejica. Pero eso no ha sido lo que me ha asombrado, sino el descubrimiento, de una especie que yo creía en extinción: la figura de “la” voceras. Plantearé la situación: probadores de H&M ¿quién no ha estado alguna vez ahí? Con sus puertecitas negras con ventanita redonda, con sus espejos hasta casi en el techo, con sus dos pasillos largos separados por el stan con la chica plega-ropa, con su banquetica de piel negra.... Bien, me hallaba yo probándome unos piratas, cuando de repente veo reflejada en el espejo, una cabeza, asomada por la ventanita redonda a la que antes aludía. Claro... yo que estaba en un momento de estos egocéntricos, porque me quedaban de cine los piratas (en serio, he de darme ánimos) y... ¡tengo espectadores! Al segundo la chavalilla que sería de mi edad, ha reaccionado, ha sacado la cabeza de la ventanica y se ha ido a otro probador: iba buscando uno libre. El mio, como es de suponer, no lo estaba. Pero la cosa no queda ahí. Me estaba poniendo un polo que combinaba a la perfección con mis piratas vaqueros, cuando de repente, como si de la nada hubiera surgido escucho lo siguiente: “¡Tiaaaa que me salgo a buscar los piratas que tenía la chica de al lado!”. Claro, yo que seguía inmersa en mi mundo de bolitas de color, con mis pantalones y mi polo... no me he pispado de nada. Al salir, he comprendido, que tenía que ver conmigo: mi madre y mi hermana, se estaban tronchando de la risa. Al parecer, la “voceras”, era la chica que momentos atrás se había asomado a mi probador; “tiaaaa” era su amiga que estaba en la otra punta del pasillo, y la “chica de al lado” era yo! Lo que no me pase a mi.....
Por cierto, yo que iba, por ver si caía algo, he salido, con los piratas vaqueros y un polo a rayas muy majo. La chica, de al lado, no sé si se los habrá comprado al final, porque... seguro no le quedaban tan majos como a mi! Jajaja Esto último es broma, pero hoy, no puedo evitar estar contenta, porque no se qué han hecho con los tallajes, pero de repente en las tiendas que normalmente no podía meterme la ropa (no me gusta ir embutidisisisima)...ha pasado a sobrarme por todos lados!! ¡Otra cosica es!
¡Buen Finde!
Por cierto, yo que iba, por ver si caía algo, he salido, con los piratas vaqueros y un polo a rayas muy majo. La chica, de al lado, no sé si se los habrá comprado al final, porque... seguro no le quedaban tan majos como a mi! Jajaja Esto último es broma, pero hoy, no puedo evitar estar contenta, porque no se qué han hecho con los tallajes, pero de repente en las tiendas que normalmente no podía meterme la ropa (no me gusta ir embutidisisisima)...ha pasado a sobrarme por todos lados!! ¡Otra cosica es!
¡Buen Finde!
Bienvenida.... o no
¡Al fin! ¡Al fin, se han solucionado los problemillas! Menos mal. En serio, ayer lo comentaba así un pelín por encima, pero hoy tengo ganas de reconocer algo: he cogido un gran apego, a la que actualmente es mi “nueva” familia. Sí, la familia bloguera. A gente que sin conocerla de nada, sólo por el tono de sus relatos, el énfasis de sus palabras, las colocación de las comas, la nobleza de sus vivencias.... a todos aquellos que tengo el placer de leer.... les he cogido... ¡un tremendo cariño! Ayer, ¡fue un caos! Esperemos que no ocurra nunca más!
Pero hoy, hoy tengo ganas de contaros algo más divertido (a mi, me lo parece) o al menos, una peripecia más. Todo comenzó una semana atrás, cuando mi familia y yo, nos encontrábamos viendo en el salón de casa la peli, V for Vendetta (que es la caña, por cierto). Entre que el suelo de la sala vibraba debido al subbuffer y los 17.500 altavoces que tenemos (mi padre lo vive) esparcidos por todo el salón, el ruidito de las palomitas (crish,crish) y que la puerta estaba cerrada... desatendimos la llamada agónica de un ser totalmente imprescindible, en toda casa que se precie: la lavadora. Según nos han dicho, estuvo agonizando como media hora: sola. Y nosotros ahí, cultivando nuestra vena cinematográfica, atiborrándonos de coca-cola, palomitas .... y ella, sola. No sufrió, eso es lo importante: nos quedamos más tranquilos (o eso creía).
La que más acusó su pérdida en un primer momento, no fue mi madre, sino mi vecina del 3º, que alertada por la gotera que tenía en el techo de su cocina, fue la primera en subir a darnos el pésame. ¡Qué mujer más maja! Se portó muy bien con nosotros, que aunque algo abatidos, fuimos muy amables y la invitamos a coca-cola y palomitas: nosotros, ya no teníamos el cuerpo para celebraciones.
Pasado éste duro trago, el lunes, llegó el momento crucial: hacerse a la idea, que ella, que “Teka”, se había ido para siempre. Pero... la vida continua... y tuvimos que hacer frente a la nueva situación, reparando la pérdida: fuimos al Pryca (lo siento, Carrefour no me gusta) y compramos una nueva. No pensé, que fuese algo tan costoso (tiempo), hacerse con una lavadora: dos horas, me dan la razón. Mi madre, autoproclamada ingeniera jefe en cuestión de lavadoras, no nos dejó meter baza, y ahí me veis, junto a mi pobre padre y mi hermana, midiendo las neveras, por si “Balay”, decide abandonarnos. Pese a los masters y cursos que mi madre “dice” que tiene, eligió la lavadora más cutre y fea que había en la sección de electrodomésticos. La animamos a innovar, pero nos calló, diciendo que en la cocina sólo hay sitio para una lavadora blanca, básica y sencilla... que la dejásemos de transbordadores espaciales. ¡Ella sí que sabe! Os resumiré nuestra situación desde el lunes pasado, hasta ésta misma mañana: hemos estado sin recibir noticias de la funeraria de lavadoras (osea, con el muerto en casa), hemos tenido que lavar la ropa en dos casas diferentes todos estos días y para colmo, me han perdido el par de calcetines de Tío Gilito, que es mi favorito (para mi que mi prima, se los ha quedado).
La cosa, no queda aquí: ésta noche, hay reunión del gabinete de crisis. Mi madre ha dicho, que no hay mejor modo de darle la bienvenida a ésta, nuestra humilde morada, que hacer una fiesta. Sí, una fiesta entre sábanas, camisetas de algodón, pantalones de lino .... vamos... que ésta noche, me toca planchar como una campeona!
¡¡Disfrutad del viernes, vosotros que podeis!!
Pero hoy, hoy tengo ganas de contaros algo más divertido (a mi, me lo parece) o al menos, una peripecia más. Todo comenzó una semana atrás, cuando mi familia y yo, nos encontrábamos viendo en el salón de casa la peli, V for Vendetta (que es la caña, por cierto). Entre que el suelo de la sala vibraba debido al subbuffer y los 17.500 altavoces que tenemos (mi padre lo vive) esparcidos por todo el salón, el ruidito de las palomitas (crish,crish) y que la puerta estaba cerrada... desatendimos la llamada agónica de un ser totalmente imprescindible, en toda casa que se precie: la lavadora. Según nos han dicho, estuvo agonizando como media hora: sola. Y nosotros ahí, cultivando nuestra vena cinematográfica, atiborrándonos de coca-cola, palomitas .... y ella, sola. No sufrió, eso es lo importante: nos quedamos más tranquilos (o eso creía).
La que más acusó su pérdida en un primer momento, no fue mi madre, sino mi vecina del 3º, que alertada por la gotera que tenía en el techo de su cocina, fue la primera en subir a darnos el pésame. ¡Qué mujer más maja! Se portó muy bien con nosotros, que aunque algo abatidos, fuimos muy amables y la invitamos a coca-cola y palomitas: nosotros, ya no teníamos el cuerpo para celebraciones.
Pasado éste duro trago, el lunes, llegó el momento crucial: hacerse a la idea, que ella, que “Teka”, se había ido para siempre. Pero... la vida continua... y tuvimos que hacer frente a la nueva situación, reparando la pérdida: fuimos al Pryca (lo siento, Carrefour no me gusta) y compramos una nueva. No pensé, que fuese algo tan costoso (tiempo), hacerse con una lavadora: dos horas, me dan la razón. Mi madre, autoproclamada ingeniera jefe en cuestión de lavadoras, no nos dejó meter baza, y ahí me veis, junto a mi pobre padre y mi hermana, midiendo las neveras, por si “Balay”, decide abandonarnos. Pese a los masters y cursos que mi madre “dice” que tiene, eligió la lavadora más cutre y fea que había en la sección de electrodomésticos. La animamos a innovar, pero nos calló, diciendo que en la cocina sólo hay sitio para una lavadora blanca, básica y sencilla... que la dejásemos de transbordadores espaciales. ¡Ella sí que sabe! Os resumiré nuestra situación desde el lunes pasado, hasta ésta misma mañana: hemos estado sin recibir noticias de la funeraria de lavadoras (osea, con el muerto en casa), hemos tenido que lavar la ropa en dos casas diferentes todos estos días y para colmo, me han perdido el par de calcetines de Tío Gilito, que es mi favorito (para mi que mi prima, se los ha quedado).
La cosa, no queda aquí: ésta noche, hay reunión del gabinete de crisis. Mi madre ha dicho, que no hay mejor modo de darle la bienvenida a ésta, nuestra humilde morada, que hacer una fiesta. Sí, una fiesta entre sábanas, camisetas de algodón, pantalones de lino .... vamos... que ésta noche, me toca planchar como una campeona!
¡¡Disfrutad del viernes, vosotros que podeis!!
¿Pero qué invento es éste?
No sé, por qué extraña razón (bueno sí), me siento totalmente inutil. Llevo así como, media hora escribiendo una y otra vez los mismos comentarios en los blogs a los que soy asidua... y no hay manera que los publique!!!! Estoy empezando a cansarme. Mi ordenador parece ignorarme y el portatil de mi padre... se ha unido a él: pasan de mi! Bueno, ésta noche, haré mi tourné de rutina y si la tecnología me lo permite, os dejaré mi humilde opinión por vuestros blogs. No podeis imaginar lo frustrante que es, no poder dejar tu pequeña visión del mundo: me he enganchado, pequeña familia bloguera!!! Ahora, voy a relajarme: 100, 99, 98, 97 ..... ¡Suficiente!
En el anterior post, annana, dejaba caer... que por mi forma de escribir, pudiese ser Navarrica y pensándolo bien, creo que aun no he hablado de mis orígenes. En realidad no soy Navarra, sino una Mañica en toda regla. Una orgullosa Aragonesa, que desde su Zaragoza natal, intenta encontrar una manera de sobrevivir. Me encanta mi ciudad, pero estoy deseando irme de aquí: es raro, lo sé. Zaragoza es una ciudad medianamente grande, en plena expansión y con un futuro (seguro) brillante: pero me siento totalmente limitada. No se si me explico con claridad: lo intentaré. Aunque un poquico vagoneta, soy una viajera empedernida, a la que no le importaría nada, dejarlo todo por ir en busca de la aventura, y eso, aquí no pasa: la misma gente, la misma rutina, los mismos sitios, se pone de moda algo de lo que ya estás cansada, mentalidades poco abiertas... es un poco todo. Tengo suerte creo: no me ata nada, a parte de mi familia. Creo que eso está bien, porque el sentimiento de culpa o frustración, no tendría que llevarlo en mi maleta, si decidiera poner punto y final a mi vida por aquí.
Sinceramente, por mucho que me tire mi tierra (que lo es), mi futuro lo veo lejos del Paseo de la Independencia, del Coso, de la Plaza del Pilar, del Anfiteatro Romano, de La Seo .... muy lejos. En unos meses, tendré que hacerme cargo de una nueva realidad: la realidad de vivir MI vida. Y sinceramente, no se si estoy preparada para todo lo que eso conlleva: me asusta un pelín. Me gustaría poder decir que tengo el mundo por montera, que no me asusta nada, pero no es así... en el fondo, tengo miedo. Algunas noches antes de dormir me fijo pequeños objetivos e imagino como sería mi vida, si fuese valiente. La visión es bastante clara: estaría viviendo MI vida, a MI manera y siendo plenamente feliz, porque eso era lo que yo había elegido. Creo ... que lo tengo que meditar un poquico más. Os confesaré algo: Barcelona, es una ciudad que me tira demasiado. Tal vez, algún día ... mis huesecillos y mis bolitas de color, acabemos por esas tierras. Y mientras tanto... ¡Lucharé por mi sueño!
En el anterior post, annana, dejaba caer... que por mi forma de escribir, pudiese ser Navarrica y pensándolo bien, creo que aun no he hablado de mis orígenes. En realidad no soy Navarra, sino una Mañica en toda regla. Una orgullosa Aragonesa, que desde su Zaragoza natal, intenta encontrar una manera de sobrevivir. Me encanta mi ciudad, pero estoy deseando irme de aquí: es raro, lo sé. Zaragoza es una ciudad medianamente grande, en plena expansión y con un futuro (seguro) brillante: pero me siento totalmente limitada. No se si me explico con claridad: lo intentaré. Aunque un poquico vagoneta, soy una viajera empedernida, a la que no le importaría nada, dejarlo todo por ir en busca de la aventura, y eso, aquí no pasa: la misma gente, la misma rutina, los mismos sitios, se pone de moda algo de lo que ya estás cansada, mentalidades poco abiertas... es un poco todo. Tengo suerte creo: no me ata nada, a parte de mi familia. Creo que eso está bien, porque el sentimiento de culpa o frustración, no tendría que llevarlo en mi maleta, si decidiera poner punto y final a mi vida por aquí.
Sinceramente, por mucho que me tire mi tierra (que lo es), mi futuro lo veo lejos del Paseo de la Independencia, del Coso, de la Plaza del Pilar, del Anfiteatro Romano, de La Seo .... muy lejos. En unos meses, tendré que hacerme cargo de una nueva realidad: la realidad de vivir MI vida. Y sinceramente, no se si estoy preparada para todo lo que eso conlleva: me asusta un pelín. Me gustaría poder decir que tengo el mundo por montera, que no me asusta nada, pero no es así... en el fondo, tengo miedo. Algunas noches antes de dormir me fijo pequeños objetivos e imagino como sería mi vida, si fuese valiente. La visión es bastante clara: estaría viviendo MI vida, a MI manera y siendo plenamente feliz, porque eso era lo que yo había elegido. Creo ... que lo tengo que meditar un poquico más. Os confesaré algo: Barcelona, es una ciudad que me tira demasiado. Tal vez, algún día ... mis huesecillos y mis bolitas de color, acabemos por esas tierras. Y mientras tanto... ¡Lucharé por mi sueño!
Mi Ipod y yo
“Otro día más.... y yo... sin encontrar un motivo, por el que no olvidarlo”. Eso es, lo que pensaba... pero he visto que no, que no me ha servido de nada: hoy, no es un día, de los que se olvidan facilmente. Creo, que me estoy volviendo un tanto “peculiar”: me explicaré. Diariamente, para ir a la Escuela (universidad), tengo que coger dos buses y perder una hora en ir y otra en volver. Hoy, al salir de clase (12:00 a.m.), he cogido como siempre, la línea 29 para ir hasta el centro y luego esperar, al bus que me llevaría a mi barrio. Bien, pues me ha dado un ataque de no sé lo qué, y he decidido irme andando a casa (aun tengo un ratico). Pero no, no he tomado el camino más corto, sino al contrario: me apetecía disfrutar de mi ciudad. He ido, por calles que nunca antes había pisado, he visto tiendas que jamás me había fijado, he sonreido a los peatones que intentaban esquibarme, me he parado (no porque estuviera cansada) bajo un gran sauce y me he sentado a ver a los peques jugar en el parque, he pensado en mi (me tenía algo abandonada).... y todo esto... sintiéndome la mar de cómoda, disfrutando de MI soledad. No me asusta en absoluto, la palabra.... o eso creo. Simplemente, por primera vez en mucho tiempo... he sido yo misma. Lejos ha quedado (momentaneamente), la chica conformista de mirada triste, que renuncia a ir de museos porque eso es de “empollones”; que renuncia del teatro porque “no tienes 30 años”; que renuncia a patear los sitios no de moda, porque “eso es de freakies”; la que renuncia pararse en un semáforo a charrar con un desconocido, porque “no eres una ONG”; que renuncia a su música, porque “lo que se lleva es el riguitawn” (lo he puesto mal aposta);que renuncia a ...... que no hace más que renunciar, de ella misma!!
Por eso... hoy que he renunciado a estar acompañada....me he sentido plena. Es una conclusión algo triste (creo), pero ultimamente, me gusta eso de... más vale sola que mal acompañada. No es que las compañías de las que me rodeo sean malas, sólo que, creo que no me dejan el sitio suficiente para desarrollarme, mostrarme, expresarme... tal y como soy. Así que, para empezar con buen pie ésta nueva etapa... voy a hacer más caso a ese yo impulsivo y me dejaré acompañar por las sabias bolitas de color, que en los últimos tiempos, las tenía algo abandonadas!
Por eso... hoy que he renunciado a estar acompañada....me he sentido plena. Es una conclusión algo triste (creo), pero ultimamente, me gusta eso de... más vale sola que mal acompañada. No es que las compañías de las que me rodeo sean malas, sólo que, creo que no me dejan el sitio suficiente para desarrollarme, mostrarme, expresarme... tal y como soy. Así que, para empezar con buen pie ésta nueva etapa... voy a hacer más caso a ese yo impulsivo y me dejaré acompañar por las sabias bolitas de color, que en los últimos tiempos, las tenía algo abandonadas!
No, no soy yo
¡Al fin he visto la orla (la maqueta sólo)! Para el que no lo sepa, una orla, es una especie de esquela colectiva, que se hace cuando acaba una etapa importante en la vida de cualquier estudiante o no, siendo éste un hecho totalmente solemne. Suele tener un tamaña bastante considerable (para ser visto desde cualquier punto de la casa), comparado con el orlín y encima, a las madres les hace una ilusión bárbara. Algunas como la mia, se empeñan en enmarcarlas y enseñarlas a todo aquel que por casa quiera pasarse. Que enseñe la de bachillerato... pase, pero que enseñe también la de primaria... eso ya no me hace tanta gracia! ¡Que, una tiene su reputación! Bueno... antes, igual he exagerado un poco, al decir que es una especie de esquela gigante, pero es la pura verdad: caras estiradas, sonrisas fingidas, colores de gama un tanto dudosa, pelos que jamás antes habías tenido.... vamos.... un show! A mi me ha encantado ver la reacción de la gente, porque algunos tenían la mínima esperanza de salir decentes, pero no. It´s going to be that not! Yo tampoco es que haya sufrido mucho al verme: simplemente, no era yo. Pero tengo la solución a mis problemas, dos calles más allá de mi casa:mi abuela. Cuando vea la orla... seguro que dice eso de... “mi niña es la más guapa de la clase, porque... ¿quién es esa del caniche en la cabeza? Quieras que no, ¡anima!
Abuelo, me ha dicho que salgo muy guapa: ¡es más majoooo! Tras hacerme un pelín de rogar... alegando no se qué tontadas acerca de la postura extraña que adoptaba mi cuerpo (parezco contorsionista), mi sonrisa un tanto profident, el cuello de la camisa... he aceptado sus halagos. Y bueno, yo también le he dicho que salía guapo: sólo que, me encantaría saber, cómo puñetas se había puesto el pelo, ya que de normal..... no lo tiene a lo afro! Me ha sonreido y nos hemos metido a clase... que ya iba siendo hora!
Abuelo, me ha dicho que salgo muy guapa: ¡es más majoooo! Tras hacerme un pelín de rogar... alegando no se qué tontadas acerca de la postura extraña que adoptaba mi cuerpo (parezco contorsionista), mi sonrisa un tanto profident, el cuello de la camisa... he aceptado sus halagos. Y bueno, yo también le he dicho que salía guapo: sólo que, me encantaría saber, cómo puñetas se había puesto el pelo, ya que de normal..... no lo tiene a lo afro! Me ha sonreido y nos hemos metido a clase... que ya iba siendo hora!
Negro si puede ser
Ésta mañana, he vuelto a quedarme perpleja y un sentimiento, a medio camino entre la ignorancia y el coraje se ha apoderado de mi.¿Por qué soy tan desgraciada? En serio, no lo había pasado tan mal, desde que en una conferencia a la que fui de acompañante, acabé debatiendo con el conferenciante, acerca de no se que temas de evolución y religión. ¡Ha sido horrible! Mis compañeros, parece que hoy, hubieran decidido ponerse deacuerdo y vestirse con el traje de sabio erudito: han empezado a hacer balance de la vida y milagros de una serie de personas totalmente desconocidas para mi. ¡Con lo que yo he sido! Vamos... que la lista de los Reyes Godos, los pormenores de guerras (aunque jamás debieran haber existido), las monarquías con sus nombres repetidos y sus numeritos romanos, los grandes genios, la geografía .... en todo ese tipo de cosas... ¡yo era una máquina! ¿Y ahora qué? Ahora, seguro que me ganarán al trivial: espero que me dejen ganar el quesito de la vergüenza. ¡Dios mio! Pero, ¿dónde me he metido yo los últimos meses? Ahora.... lo tengo muy clarito: yo más vergüenza no paso. Ésta noche, voy a empezar a empollar por la “a” de “aminomeganan”, Mi Pequeño Diccionario Enciclopédico Larousse y mañana la que les cuenta la vida y milagros de: Pipi, el padre de no se quién de GH, de Campanario, del Koala, de la tia de la vecina de la Mosquera que dice que cuentan que resulta ser que se ha cortado el pelo en una peluqueria que no es la de ella..... soy yo!! Pero que inculta soy: no sé como salgo a la calle con tanta tranquilidad. ¡He dicho!
Dejando a un lado ésto, que sinceramente, ya ha dejado de preocuparme.... hoy ha sido el cumpleaños de Motera (19+2). Ultimamente, llevo una muy mala racha económica, ya que con tanto regalito.... no se si voy a levantar cabeza. Bueno, al menos, sabemos que el regalo le ha gustado (o sino.... lo disimula fenomenal): una toalla de Stitch (un bicho azul con antenas y cara de buena gente) y un boli del mismo monstruito. Yo ya he avisado: para mi cumple...quiero un regalo que no pueda quedarse mi primo de 5 años y sobretodo, que no me de apuro usarlo. Lo más conveniente puede ser un Mazda rx8: lo he visto a modo de cámara lenta (que jode, con perdón, más), mientras pasaba con el bus, por un barrio bien de mi ciudad; y bueno... aunque no es práctico... seguro que llamo la atención tanto o más, que la rubia teñida con pintas de ejecutiva, que ésta mañana tenía ganas de fardar!!
Dejando a un lado ésto, que sinceramente, ya ha dejado de preocuparme.... hoy ha sido el cumpleaños de Motera (19+2). Ultimamente, llevo una muy mala racha económica, ya que con tanto regalito.... no se si voy a levantar cabeza. Bueno, al menos, sabemos que el regalo le ha gustado (o sino.... lo disimula fenomenal): una toalla de Stitch (un bicho azul con antenas y cara de buena gente) y un boli del mismo monstruito. Yo ya he avisado: para mi cumple...quiero un regalo que no pueda quedarse mi primo de 5 años y sobretodo, que no me de apuro usarlo. Lo más conveniente puede ser un Mazda rx8: lo he visto a modo de cámara lenta (que jode, con perdón, más), mientras pasaba con el bus, por un barrio bien de mi ciudad; y bueno... aunque no es práctico... seguro que llamo la atención tanto o más, que la rubia teñida con pintas de ejecutiva, que ésta mañana tenía ganas de fardar!!
¡Felicidades mamá! y otros cuentos
Hoy entre triste y resacosa, he decidido que ha llegado el momento de dar un cambio en mi vida, y porque no, a este blog. La intención con la que decidí iniciar mis andanzas por este mundo de las bitácoras, blogs o como puñetas quieran llamarse... fue porque creí que, no me vendría mal, tener un lugar (real), para contar las miserias de mi vida de modo totalmente anónimo y sin que nadie pensase (interiormente), que sí, que soy demasiado-poco-convencional. Y... estaba, pero no estaba siendo así. ¡Soy una cobarde! ¿Y qué? No tengo la culpa, que la gente de mi alrededor, esté totalmente absorta en sus vidas y que la mía les resulte tan “normal”, que no quieran perder un segundo en preguntarme, el por qué de mis ojeras, si al final gané el concurso literario (que fue que sí) o si ya he superado que 7 Vidas acabara. Ciertamente, esto último, aunque me entristeció bastante, era broma.... pero, ¿qué sería de la vida sin humor? Aunque, creo que voy a permitirme el lujo, de seguir divagando de vez en cuando, acerca de trivialidades: la payasa que llevo dentro me lo reprocharía si no lo hiciera.
De todo esto, me di cuenta anoche, cuando estaba en el cumpleaños de mi amiga Rally. La verdad, que la pobre Rally, no tiene la culpa de nada: fue culpa de todo en general.
Lo que prometía ser una velada de esas que son monotema una semana, acabó siendo una especie de Camarote de los Hermanos Marx, pero sin hermanos ni leches!! Dimos con nuestros huesecillos, en un restaurante supercutre, cenando, con una panda de 20 tíos (perdón por el término, pero estos éran de libro) que no conociamos de nada salvo Rally (éran amigos de su novio) y donde nos pegaron un sablazo del 15. Rally aunque, algo avergonzada, por el comportamiento de esos jóvenes simios, hizo de perfecta anfitriona, poniendo orden y repartiéndonos los pedacitos más grandes de la tarta! Pero no sólo los hombrecillos de manual, nos dieron la noche: Pelobonito y Parisina (dos de mis amigas), hicieron de la velada, una auténtica agonía, ya que se dedicaron a poner a caldo a todo aquel que se terciara, pero en especial, a dos de las personas que mejor me caen: Abuelo y Místico.
Abuelo, en post anteriores conocido como “compañero”, es un cielo de persona y con el que tengo una gran relación (aún no sabemos de qué). Ellas se muestran muy falsas con él y eso, me duele:no pueden reírle las gracias a la cara y luego ponerlo a parir como anoche. Sinceramente, me dieron ganas de llamarlo y contarle todo lo que decían: me sentí totalmente impotente. Suelen escudarse en que Abuelo, por el hecho de sacarnos unos cuantos añitos (exageran cuando dicen que podría ser nuestro padre), no pinta nada con nosotras y que el rollito raro (así califican nuestra amistad), que nos traemos, no es comprensible de ninguna manera. ¿Cómo les voy a contar que “no me disgusta”? Hasta que decida el modo, seguiré aguantando como una campeona el chaparrón.
Ahora le toca el turno a Místico. Místico, es el amigo de mi amiga Rally. Es un chico un tanto peculiar, un pelin porrero (voy a intentar que deje el vicio) pero ante todo, muy simpático. Lo conozco de tres noches y ya me trae regalicos de sus viajes. Fue a la India y me sorprendió con unas barritas de incienso (caseras) y un llavero super chulo.[Inciso: puedo llegar a ser más cursi ;)] . Mis amigas, lo fliparon bastante, ya que creen que una tia como yo, el término ligar sólo lo conoce en ámbitos culinarios (por eso de las salsas...) La verdad, se pasaron toda la noche, rememorando el momento detalle y, todo porque a ellas no les trajo nada. ¡Qué se fastidien! (Iba a utilizar otro término más agresivo pero....) La cosa ha llegado a un punto, que no esperaba: no puedo hablar con él, más de dos segundos a solas, sin oir las risillas y comentarios, sin que me señalen y “pasen la bola” o sin que alguien luego me venga con el típico.... “oye, ¿y tú con Místico, qué?” Y yo con Místico NADA. Quiero seguir conociéndole... me parece un tipo, que conectaría bastante conmigo, en cuanto a gustos y cosas de esas que hacemos los freakis. ¡Qué manía con emparejarme!
La noche, no fue tan negativa ..... ¡Descubrí, que me encanta la sangría! Sí, sí, en cantidades ingentes: necesitaba abstraerme momentaneamente de tanta tontería. Yo no suelo beber más allá de mis dos Caciques-Cola, pero anoche... sucumbí a los encantos del brick de Sangría Don Simón. Así estoy hoy: algo tristona, algo decepcionada, algo resacosa y con el pensamiento de siempre: yo no estoy hecha para este mundo, ni éste mundo para mi.
Casi lo olvido: Felicidades a todas las madres en general.... y a la mia en particular que, ¡es una joyica!
P.D. Perdón por el ñoño-post de hoy, pero lo necesitaba. Sé, que mi público es más bien escaso aunque selecto, así que confío en que seguirán fieles a mis peripecias, por éste nuestro surreal mundo. ¡JAJAJA!
De todo esto, me di cuenta anoche, cuando estaba en el cumpleaños de mi amiga Rally. La verdad, que la pobre Rally, no tiene la culpa de nada: fue culpa de todo en general.
Lo que prometía ser una velada de esas que son monotema una semana, acabó siendo una especie de Camarote de los Hermanos Marx, pero sin hermanos ni leches!! Dimos con nuestros huesecillos, en un restaurante supercutre, cenando, con una panda de 20 tíos (perdón por el término, pero estos éran de libro) que no conociamos de nada salvo Rally (éran amigos de su novio) y donde nos pegaron un sablazo del 15. Rally aunque, algo avergonzada, por el comportamiento de esos jóvenes simios, hizo de perfecta anfitriona, poniendo orden y repartiéndonos los pedacitos más grandes de la tarta! Pero no sólo los hombrecillos de manual, nos dieron la noche: Pelobonito y Parisina (dos de mis amigas), hicieron de la velada, una auténtica agonía, ya que se dedicaron a poner a caldo a todo aquel que se terciara, pero en especial, a dos de las personas que mejor me caen: Abuelo y Místico.
Abuelo, en post anteriores conocido como “compañero”, es un cielo de persona y con el que tengo una gran relación (aún no sabemos de qué). Ellas se muestran muy falsas con él y eso, me duele:no pueden reírle las gracias a la cara y luego ponerlo a parir como anoche. Sinceramente, me dieron ganas de llamarlo y contarle todo lo que decían: me sentí totalmente impotente. Suelen escudarse en que Abuelo, por el hecho de sacarnos unos cuantos añitos (exageran cuando dicen que podría ser nuestro padre), no pinta nada con nosotras y que el rollito raro (así califican nuestra amistad), que nos traemos, no es comprensible de ninguna manera. ¿Cómo les voy a contar que “no me disgusta”? Hasta que decida el modo, seguiré aguantando como una campeona el chaparrón.
Ahora le toca el turno a Místico. Místico, es el amigo de mi amiga Rally. Es un chico un tanto peculiar, un pelin porrero (voy a intentar que deje el vicio) pero ante todo, muy simpático. Lo conozco de tres noches y ya me trae regalicos de sus viajes. Fue a la India y me sorprendió con unas barritas de incienso (caseras) y un llavero super chulo.[Inciso: puedo llegar a ser más cursi ;)] . Mis amigas, lo fliparon bastante, ya que creen que una tia como yo, el término ligar sólo lo conoce en ámbitos culinarios (por eso de las salsas...) La verdad, se pasaron toda la noche, rememorando el momento detalle y, todo porque a ellas no les trajo nada. ¡Qué se fastidien! (Iba a utilizar otro término más agresivo pero....) La cosa ha llegado a un punto, que no esperaba: no puedo hablar con él, más de dos segundos a solas, sin oir las risillas y comentarios, sin que me señalen y “pasen la bola” o sin que alguien luego me venga con el típico.... “oye, ¿y tú con Místico, qué?” Y yo con Místico NADA. Quiero seguir conociéndole... me parece un tipo, que conectaría bastante conmigo, en cuanto a gustos y cosas de esas que hacemos los freakis. ¡Qué manía con emparejarme!
La noche, no fue tan negativa ..... ¡Descubrí, que me encanta la sangría! Sí, sí, en cantidades ingentes: necesitaba abstraerme momentaneamente de tanta tontería. Yo no suelo beber más allá de mis dos Caciques-Cola, pero anoche... sucumbí a los encantos del brick de Sangría Don Simón. Así estoy hoy: algo tristona, algo decepcionada, algo resacosa y con el pensamiento de siempre: yo no estoy hecha para este mundo, ni éste mundo para mi.
Casi lo olvido: Felicidades a todas las madres en general.... y a la mia en particular que, ¡es una joyica!
P.D. Perdón por el ñoño-post de hoy, pero lo necesitaba. Sé, que mi público es más bien escaso aunque selecto, así que confío en que seguirán fieles a mis peripecias, por éste nuestro surreal mundo. ¡JAJAJA!
Helado para Astronautas
Creo que... ayer toqué fondo en mi grado de frikez: hice limpieza general de la sala de estudio. Un par de veces al año, me veo en la obligación de ordenar recuerdos que creía olvidados, amontonar papeles por clases, reciclar propósitos de enmienda, tirar cartas sin destinatario, clasificar cd´s que no sabía que existían ... y todo ello, porque mi conciencia me lo exige. Soy así: me da la neura y no hay quien pueda conmigo. Pero el destino (tuvo que ser él), tenía una carta para mí. Perdón una sorpresa. No sé, que es peor. Detrás de unas carpetas que contenían unas láminas de dibujo (geniales, eh?) de hace la tira (cuando era artista)... estaba una solitaria cinta de casette. ¿Pero qué invento es este? Simplemente, no recordaba que estos chismes, seguían existiendo!! Era anónima completamente: aún causó más interés en mi. ¿Por qué no iban a ser las últimas voluntades, de un rico magnate de la industria textil? Posiblemente, decidió que la salita de estudio de mi casa era el lugar más seguro para depositar, en confidencia, su voluptuosa herencia. Tras este pequeño inciso, donde dejo patente, un momento de delirio transitorio, proseguiré..... Ya concienciada con que, esa cinta no contendría la solución definitiva, para mi triste economía, decidí darle una oportunidad, a quién quisiera que tuviera algo que contarme desde dentro de ese obsoleto chasis de plastiquete transparente. ¡Dicho y hecho! Al momento, me desconcerté un poco, ya que los primeros acordes, me dajaron algo descolocada: fsghtsdgfaw, no entraba en lo que yo esperaba, de la voz de un rico empresario. Al segundo.... me quede con la boca tan abierta, que precisé de una palmadita (de las sonoras) en la espalda, para reaccionar. ¡No podía ser! ¡Desde luego que no! Eran.... eran.... eran.... ERAN BOM BOM CHIP!!! Dios mio.... ayer.... ayer, toqué fondo. Me sorprendí a mi misma coreando las cursi canciones de aquel grupo de los 90 ! En su momento... tuvo gracia el asunto, pero ahora...con 19+1 años... como que... no deja un buen concepto de mi.
De todos modos, como Marta decía en su último post, a mi también me gusta eso de hacer cosas, cuando nadie me ve: ¡y tanto, que disfruté de mi compañía!
De todos modos, como Marta decía en su último post, a mi también me gusta eso de hacer cosas, cuando nadie me ve: ¡y tanto, que disfruté de mi compañía!
Ayer: un espejismo
Llevo desde las 9:00 a.m., haciendo un absurdo trabajo de clase y sinceramente empiezo a estar harta de tanto músculo, tanta cicatriz, de tanto test, de tanta..... de tanta leche! Generalmente no tengo esta opinión de todo lo relacionado con la carrera. ¡Pero hoy, estoy realmente cabreada! Culpa alguna tienen los pobres musculitos, los huesecillos, las articulaciones.... ¡en absoluto!: la culpa de mi estado de cabreamiento general, la tienen mis amigas/compañeras de clase.Os voy a plantear la situación: necesito hacerlo, lo siento, no puedo con tanta tontería.
Todo empezó unos meses atrás, cuando la gentecilla de clase, empezó a moverse para recaudar dinerito, para hacer el Viaje de fin de Carrera. En un principio, todo fue genial: comenzamos a vender camisetas, chapitas, bolis, mecheros .... en fin todo ese tipo de paridas que acabarían por arruinar a una humilde familia, con un hijo universitario.
¡Todo marchaba sobre ruedas!, o eso creía yo. ¡Ilusa! Sacando cuentas, vimos que habiamos conseguido bastante pasta y que por tanto, el destino podía ser algo más exótico que ver a Fresita, en su habitat natural en Salou. Aquí empezó todo: a la hora de elegir destino. ¡Cuba! Sí, Cuba sería el lugar escogido. No es que me apasionara la idea, porque yo no soy de esas que son capaces de estar horas bajo el sol, simplemente chamuscándose (vuelta y vuelta, como un chuletón). No por nada, pero soy un cangrejillo en cuanto los primeros rayos del sol, topan con mis blanquecinas carnes (tengo el típico moreno de escritorio, todo el año). Sinceramente, me daba absolutamente igual el destino: soy una mochilera nata y aunque sólo fuera a base de paseitos playa arriba, playa abajo.... seguro lo iba a pasar bien, disfrutando del último viajecito con la gente, que ha estado en mi vida los últimos tres años! Mis amigas (no se como las sigo considerando como tal).... no pensaban mismo. Vieron más acertado, realizar un viaje paralelo a Londres. Siempre han sido muy separatistas con el resto de la clase, cosa que yo jamás entenderé. No me quedó más remedio que entonar un agónico: me da igual, aunque en el fondo estaba deseando ir con el resto.
¡Londres! Ese sería pues, nuestro nuevo objetivo. Bueno.... los argumentos empleados para convencerme... fueron realmente conmovedores. Cuando los recuerdo, no puedo evitar que se me salten las lágrimas. Ahí van: “es más caro, pero es que... es Londres” (¿y? sigo sin ser rica);“Tiaaa que está Harrods” (oh! Sí sí no me lo pienso más... vamos!!);“Con lo bien que se te da el inglés... seguro que aquí ligas” (¿cómo dice?); “Que hay muchas discotecas famosas” (parece mentira que seas mi amiga: odio bailar!);“Además, seguro que aquí no hay tanto peligro... no son tan pobres” (tú eres imbecil ¿en tú casa aun lo dudan?);”Podrás ver el museo Británico” (¿podré?); etc, etc...
No me negareis que esto.... anima a cualquiera. ¡A suicidarse! Si alguien os presenta tantas cosas positivas como me sucedió a mi, para convenceros para hacer algo... no lo dudeis. Saben de lo que hablan: son vuestros amigos/as.
¿Cómo podía llamarles más la atención una capitalista ciudad, que esas playas de arena blanca, aguas cristalinas, cubatas bajo una palmera, atardeceres de ensueño.....? ¡Vale! Puede que esté exagerando pero... nunca he ido a Cuba y ya he perdido la oportunidad de hacerlo: hace una semana que mis compañeros regresaron.
Ahora, lo lógico es pensar que no tengo motivo alguno, para estar de mal genio, ya que yo también acabaría de regresar de mi, perdon, nuestro viaje paralelo. ¡Pues NO! Tras estar dos semanas, todas las tardes de aquí para allá organizando el viaje yo solita (se escudaban en no saber ingles: ja!).... luego.... quedó en agua de borrajas. Ni Cuba, ni Londres... ni Alburquerque de los Perejiles!!
Lo graciosos del asunto viene ahora: ayer... les volvió la inspiración divina. “Tíaaaa (tal cual) que no podemos quedarnos sin viaje” Ahora el destino, es mucho más Español: Andalucía. Que a mi me parece estupendo, pero... ya he avisado que yo tengo mucho trabajo acumulado. Si necesitan mi ayuda para hacerse entender en el tan elaborado inglés de Tarifa... que busquen entre las bolitas de color. Seguro que alguna... no está aún por Cuba o Londres!
P.D. No iba mal encaminada. Sí que hay playas como las que imaginaba, sirven cubatas bajo palmeras y.... los atardeceres son increibles!!
Todo empezó unos meses atrás, cuando la gentecilla de clase, empezó a moverse para recaudar dinerito, para hacer el Viaje de fin de Carrera. En un principio, todo fue genial: comenzamos a vender camisetas, chapitas, bolis, mecheros .... en fin todo ese tipo de paridas que acabarían por arruinar a una humilde familia, con un hijo universitario.
¡Todo marchaba sobre ruedas!, o eso creía yo. ¡Ilusa! Sacando cuentas, vimos que habiamos conseguido bastante pasta y que por tanto, el destino podía ser algo más exótico que ver a Fresita, en su habitat natural en Salou. Aquí empezó todo: a la hora de elegir destino. ¡Cuba! Sí, Cuba sería el lugar escogido. No es que me apasionara la idea, porque yo no soy de esas que son capaces de estar horas bajo el sol, simplemente chamuscándose (vuelta y vuelta, como un chuletón). No por nada, pero soy un cangrejillo en cuanto los primeros rayos del sol, topan con mis blanquecinas carnes (tengo el típico moreno de escritorio, todo el año). Sinceramente, me daba absolutamente igual el destino: soy una mochilera nata y aunque sólo fuera a base de paseitos playa arriba, playa abajo.... seguro lo iba a pasar bien, disfrutando del último viajecito con la gente, que ha estado en mi vida los últimos tres años! Mis amigas (no se como las sigo considerando como tal).... no pensaban mismo. Vieron más acertado, realizar un viaje paralelo a Londres. Siempre han sido muy separatistas con el resto de la clase, cosa que yo jamás entenderé. No me quedó más remedio que entonar un agónico: me da igual, aunque en el fondo estaba deseando ir con el resto.
¡Londres! Ese sería pues, nuestro nuevo objetivo. Bueno.... los argumentos empleados para convencerme... fueron realmente conmovedores. Cuando los recuerdo, no puedo evitar que se me salten las lágrimas. Ahí van: “es más caro, pero es que... es Londres” (¿y? sigo sin ser rica);“Tiaaa que está Harrods” (oh! Sí sí no me lo pienso más... vamos!!);“Con lo bien que se te da el inglés... seguro que aquí ligas” (¿cómo dice?); “Que hay muchas discotecas famosas” (parece mentira que seas mi amiga: odio bailar!);“Además, seguro que aquí no hay tanto peligro... no son tan pobres” (tú eres imbecil ¿en tú casa aun lo dudan?);”Podrás ver el museo Británico” (¿podré?); etc, etc...
No me negareis que esto.... anima a cualquiera. ¡A suicidarse! Si alguien os presenta tantas cosas positivas como me sucedió a mi, para convenceros para hacer algo... no lo dudeis. Saben de lo que hablan: son vuestros amigos/as.
¿Cómo podía llamarles más la atención una capitalista ciudad, que esas playas de arena blanca, aguas cristalinas, cubatas bajo una palmera, atardeceres de ensueño.....? ¡Vale! Puede que esté exagerando pero... nunca he ido a Cuba y ya he perdido la oportunidad de hacerlo: hace una semana que mis compañeros regresaron.
Ahora, lo lógico es pensar que no tengo motivo alguno, para estar de mal genio, ya que yo también acabaría de regresar de mi, perdon, nuestro viaje paralelo. ¡Pues NO! Tras estar dos semanas, todas las tardes de aquí para allá organizando el viaje yo solita (se escudaban en no saber ingles: ja!).... luego.... quedó en agua de borrajas. Ni Cuba, ni Londres... ni Alburquerque de los Perejiles!!
Lo graciosos del asunto viene ahora: ayer... les volvió la inspiración divina. “Tíaaaa (tal cual) que no podemos quedarnos sin viaje” Ahora el destino, es mucho más Español: Andalucía. Que a mi me parece estupendo, pero... ya he avisado que yo tengo mucho trabajo acumulado. Si necesitan mi ayuda para hacerse entender en el tan elaborado inglés de Tarifa... que busquen entre las bolitas de color. Seguro que alguna... no está aún por Cuba o Londres!
P.D. No iba mal encaminada. Sí que hay playas como las que imaginaba, sirven cubatas bajo palmeras y.... los atardeceres son increibles!!
Yo y las bolitas de color
Acabo de llegar a casa, después de un duro día. No es que haya hecho nada más allá de lo dispuesto en mi agenda, desde el día 21 de Septiembre... pero al menos, me he reido de lo lindo. ¡Ha merecido la pena! A las 10:00 a.m. (no puedo evitar americanizar las horas), han comenzado las mejores prácticas (según mi opinión),desde que comenzó el curso. Andamos liados con el tema de los P.C.I. (paralíticos cerebrales infantiles) y claro, a falta de niños sobre los que realizar con pericia nuestras habilidosas técnicas,nos hemos visto en la necesidad de.... ¡de hacer de niños! Ahí nuestra profesora ha estado ágil: “Venga.... a ver... un niño que se ponga de paciente” JA! ¿De verdad piensan que con ese tipo de comentarios (graciosos según ellos), van a ganarse nuestra confianza? Tenemos entre 20 y 35 años.... ya podrían currarse las bromitas.¡Lo que les queda por aprender! Bueno, a lo que iba... tras organizarnos en grupos, no sin antes discutir como auténticos niños, ha dado comienzo el show. De repente, han empezado a caer del cielo (literal) unas enormes bolitas de color (con las que yo me sentía totalmente cómoda), y ahí...ahí me he dado cuenta que, entre mi “compañero” de 35 y yo, no hay tantas diferencias. No he podido evitar sonreir. Por unanimidad... ¡He sido el conejillo de indias de mi grupo! No ha tenido nada que ver, que fuese la más joven (en edad), la única que toma puntes y sabe de lo que va el asunto o que me veían tan expectante, que en el fondo les he dado lástima y no querían desilusionarme. Pero al final, todos se han animado a hacer lo que se dice, literalmente el ganso. Con sólo decir que, a mi compañero el “Boys”, que es caso a parte (ancho de espalda, estrecho de culo.... ejem ejem), no había modo humano de separarlo de la dichosa pelota de color rojo: ¡eran un único ser! Sólo ha habido un momento en el que he dejado de reirme: cuando han contado un chiste, han empezado a partirse y me han dejado, junto a la gigante bolita de color... ¡a nuestra suerte! Yo que soy una tia rápida, he podido frenar la caida con las manos: si lo que querían era practicar con un pobre PC de verdad, sólo era necesario... ¡decirlo! No he podido evitar mirarles con cara de asesina (como Virginia de Motivos Personales). No ha tenido el efecto esperado: al momento, estaba tirada por el suelo, intentando zafarme de la multitud de balonazos, cosquillas, intentos fallidos por despojarme de mis curiosos calcetines (eran de Tío Gilito: un cumplido regalo), risas contagiadas..... y de la mirada de mi profesora, que, ahora sí: era realmente como Virginia de Motivos Personales. ¡Qué carácter! ¿Pero no andaba dos horas atrás, buscando niños? ¡No hay quien la entienda!
Entre pelotas, colchonetas, divertidas maniobras, absurdos chistes (made in “Boys”), planes de futuro, sabanillas reconvertidas en grua, cebos esperando ser picados (no he tenido nada que ver: “Boys” es incansable), revolucionarias técnicas, viajecitos de fin de carrera .... he pasado el día más entretenido, divertido, ameno y accidentado, que pudiera haber imaginado ésta mañana, cuando cabreada he tenido que desayunar unas “jascas” magdalenas, ya que mis anoréxicos y milagrosos cereales se habían acabado.
Hoy sí. Hoy disfruté entre las bolitas de color. Hoy.... hoy..... hoy a mi manera... he sido feliz!
Entre pelotas, colchonetas, divertidas maniobras, absurdos chistes (made in “Boys”), planes de futuro, sabanillas reconvertidas en grua, cebos esperando ser picados (no he tenido nada que ver: “Boys” es incansable), revolucionarias técnicas, viajecitos de fin de carrera .... he pasado el día más entretenido, divertido, ameno y accidentado, que pudiera haber imaginado ésta mañana, cuando cabreada he tenido que desayunar unas “jascas” magdalenas, ya que mis anoréxicos y milagrosos cereales se habían acabado.
Hoy sí. Hoy disfruté entre las bolitas de color. Hoy.... hoy..... hoy a mi manera... he sido feliz!
Querido Compañero:
Quién quisiera que esto lo llegara a leer.... jamás lo hará. Me tranquiliza. O... tal vez no. Siempre alardeo de valentía, pero parece, que en ésta historia, nadie quiere el papel protagonista: yo, tampoco acabo de decidirme. ¿Por qué ha de ser todo tan dificil? Entre las bolitas de color, que amontono sin remedio, tengo la respuesta a todos mis problemas: ¡quiero contarte lo que siento! ¿Me atreveré? ¿Te atreverás? Está todo por ver.... pero quiero una respuesta: ¡YA!
Me he confesado con mi corazón: hoy, me he gustado, tal como soy. Todo era fácil o algo menos complicado. Y, de repente, apareces tú. Últimamente, siempre has estado ahí: para bien, para mejor, para mal, para.... para mi. Me siento ridícula: me hablas y... me hago la dormida. Ahora bien, mentiría si te negara, que desde ese día, sólo sueño contigo. ¡Quiero volverte a ver! Aquí, es cuando tus ojos me dejan desarmada: rompen en pedacitos mis esquemas, mis palabras. ¡Seguimos siendo dos!
Entiendes mis silencios, conoces mis secretos, comprendes cada gesto.... ¿Quieres que te cuente que, 5, no son 3+2? Por eso, no hace falta que te jure, querido compañero, que no debí quererte, pero sin embargo.... ¿¡te quiero!?
Así que, no me gustaría descubrir, que tú guarida no son mis sonrisas; que tus silencios son las cosas que siempre quisiste decirme; que no me echas de menos; que te has vuelto a perder: que entiendes la vida sin mi... Sabes de sobra, que eres... ¡mi debilidad!
Me he confesado con mi corazón: hoy, me he gustado, tal como soy. Todo era fácil o algo menos complicado. Y, de repente, apareces tú. Últimamente, siempre has estado ahí: para bien, para mejor, para mal, para.... para mi. Me siento ridícula: me hablas y... me hago la dormida. Ahora bien, mentiría si te negara, que desde ese día, sólo sueño contigo. ¡Quiero volverte a ver! Aquí, es cuando tus ojos me dejan desarmada: rompen en pedacitos mis esquemas, mis palabras. ¡Seguimos siendo dos!
Entiendes mis silencios, conoces mis secretos, comprendes cada gesto.... ¿Quieres que te cuente que, 5, no son 3+2? Por eso, no hace falta que te jure, querido compañero, que no debí quererte, pero sin embargo.... ¿¡te quiero!?
Así que, no me gustaría descubrir, que tú guarida no son mis sonrisas; que tus silencios son las cosas que siempre quisiste decirme; que no me echas de menos; que te has vuelto a perder: que entiendes la vida sin mi... Sabes de sobra, que eres... ¡mi debilidad!
Si tú me olvidas...
Quiero que sepas una cosa.
Tú sabes como es esto: si miro la luna
de cristal, la rama roja del lento otoño
en mi ventana, si te toco junto al fuego
la implacable ceniza o el arrugado cuerpo
de la leña. Todo me lleva a ti, como si
todo lo que existe, aromas, luz, metales,
fueran de pequeños barcos que navegan
hacia las islas tuyas que me aguardan.
Ahora bien, si poco a poco dejas de
quererme, dejare de quererte poco a poco.
Si de pronto me olvidas no me busques que
ya te habre olvidado. Si consideras largo
y loco el viento de banderas que pasa por
mi vida y te decides a dejarme a la orilla
del corazon en que tengo raices, piensa que
en ese dia, a esa hora levantare los brazos
y saldran mis raices a buscar otra tierra.
Pero si cada dia cada hora sientes que
a mi estas destinada con dulzura implacable.
Si cada dia sube una flor a tus labios
a buscarme, ay amor mio, ay mia, en ti todo
ese fuego se repite, en mi nada se apaga ni
se olvida, mi amore se nutre de tua amor,
amada, y mientras vivas estara en tus
brazos sin salir de los mios.
Pablo Neruda
Tú sabes como es esto: si miro la luna
de cristal, la rama roja del lento otoño
en mi ventana, si te toco junto al fuego
la implacable ceniza o el arrugado cuerpo
de la leña. Todo me lleva a ti, como si
todo lo que existe, aromas, luz, metales,
fueran de pequeños barcos que navegan
hacia las islas tuyas que me aguardan.
Ahora bien, si poco a poco dejas de
quererme, dejare de quererte poco a poco.
Si de pronto me olvidas no me busques que
ya te habre olvidado. Si consideras largo
y loco el viento de banderas que pasa por
mi vida y te decides a dejarme a la orilla
del corazon en que tengo raices, piensa que
en ese dia, a esa hora levantare los brazos
y saldran mis raices a buscar otra tierra.
Pero si cada dia cada hora sientes que
a mi estas destinada con dulzura implacable.
Si cada dia sube una flor a tus labios
a buscarme, ay amor mio, ay mia, en ti todo
ese fuego se repite, en mi nada se apaga ni
se olvida, mi amore se nutre de tua amor,
amada, y mientras vivas estara en tus
brazos sin salir de los mios.
Pablo Neruda





