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Mac Guffin
Más cine, por favor
Acerca de
"Parece como si existiera en el cerebro una región totalmente específica, que podría denominarse memoria poética y que registrara aquello que nos ha conmovido, encantado, que ha hecho hermosa nuestra vida. Desde que conoció a Teresa, ninguna mujer tenía derecho a imprimir en esa parte del cerebro ni la más fugaz de las huellas". La insoportable levedad del ser. Milan Kundera
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Sindicación
 
Embraser vs. embrasser
Incendie. Le terme a été emprunté par la langue française au XVIe siècle au latin «incendium» (embrasement), dérivé de «incendere» (allumer). Il désigne un feu violent, un embrasement qui se propage à un édifice, une maison, une forêt, etc. L'incendie est une réaction de combustion non maîtrisée dans le temps et l'espace.

Embraser. Abrasar, iluminar, inflamar.

Embrasser. Besar, abrazar, adoptar.


 
La Convención de Ginebra
-Eres de Al Qaeda.
-No.
-Eres de Al Qaeda.
-No.
-Eres de Al Qaeda.
-Que no.
-Eres de Al Qaeda.
-He dicho que no.
-Eres de Al Qaeda.
-No...
-Eres de Al Qaeda.
-(silencio)
-Bien, el reo ha reconocido que es de Al Qaeda.

"Camino a Guantánamo": una película obligada.

 
Desastres
El espacio aritmético de mi blog amenaza con acabarse un buen día. Un día de estos, un día cualquiera. Entonces, tendré que inventarme otro modo de hacerme explotar.

Escuchando a The Album Leaf, una preciosidad -"Over the pond", pienso en que siempre confiaré en tu buen gusto musical. Eres un ojo avizor, una dulzura, lo conoces todo, no hay nada bello que pase por delante de ti sin que tú des con ello. Olfateas música, rastreas bellísimas melodías, las produces, las envuelves en paquetes, y a cruzar el Atlántico.

Y es que la belleza estos días está en todas partes. Días difíciles en que ha habido que hacerse mayor (un poco, sólo un poco), en que he debido escuchar de cerca un susurro maravilloso: "Me gusta lo curiosa que eres" y sin entenderlo lo he entendido. Entonces me gusta por cortesía saludar a la chica que siempre te espera a la salida del autobús, ella es muy bonita, es muy dulce también, como este álbum caído, este álbum hoja, este álbum nada primaveral que trae el otoño al mayo más caótico de mi vida. Apenas sí tengo tiempo de reaccionar.

Pronuncias aquella frase a tres centímetros de distancia, estamos durmiendo, abro los ojos y, por fin, los árboles pre-Moncloa. Es todo tan maravilloso... Ayer era destrucción y entrega, apoyo y convalecencia, y hoy brilla el sol (solo hace unas horas era derrumbe, el cielo estaba a tres metros de nuestras cabezas, las nubes eran látigos cruzados y enredados que sólo me hacían pensar en lo terrible que todo resultaba para los mortales) y ahora, "Wake up", estoy volando...

Me doy cuenta de que no sabes dónde está Fray Ceferino González y me da igual pues lo encontraré sola, sola iré a todas partes, para mal de mi madre, para bien de mi consciencia... Y te ríes porque te mento que te pareces a alguien y dices "sí, no es la primera vez", pero, ¿cómo no va a ser la primera vez si apenas sí hemos hablado? Tienes pinta de mosquetero y no sé si seré capaz de decírtelo, a veces le digo a quienes se parece a Jean Paul Belmondo que se parecen y piensan que estoy loca por el mundo... Pero, ¿qué significa que te parezcas a Jean Paul Belmondo? ¿Significa que puedes disparar a la cámara?

Hablas muy rápido, como este cambio de melodía, los tambores, las rodillas se flexionan, sonreímos, nos damos las manos, bailamos, todo el rato, no podemos parar, no, ahora no, ya es imposible... Entonces te ríes porque he dicho una estupidez; sí, lo he hecho aposta, suelo provocarlas, las llamo sólo para que la gente se ría... Y "Los abrazos rotos" en tu casa, en cualquier mesa, tirados, ¿qué haces que no los has leído todavía?

Tengo pánico. ¿Qué? No, no he dicho nada; sin embargo, me has entendido... ¿Y qué haré con Aluche? ¿Y dónde meteré a Jorge? ¿Cómo podré llevármelo? ¿En qué maleta entrará? Y, ¿quién se encontrará con las legañas de Alfonso por las mañanas? ¿Y con las inconexiones de Raúl? ¿Y Susana y sus calaveras? De pronto el mundo se cae encima según apago la televisión, según escucho lo que he de hacer y pasan las horas y lo pedido está servido pero qué miedo...

¿A dónde voy yo? ¿Con qué pasaporte? ¿Con qué garantías? ¿Dónde se compran las garantías? Sólo quiero una candencia en la voz como la de la escritora, escuchar a ese taxista en un semáforo a las dos de la madrugada, dar paz a aquellos que desde el cambio de temperatura no la tienen, la han perdido... Y yo, sin embargo, ahora no encuentro consuelo nada más que en el cine y en la basura cultural, tan grande que no hay un contenedor donde acumularla...

Levanté la mirada y lo fulminé... ¿Por qué hay que ser sádicos? ¿Por qué el cinismo? ¿Por qué ladrar a cuatro patas?

 
Sí, sí, si matriculados estamos...
"La Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) encabeza la lista de universidades con mayor número de alumnos matriculados, con 140.529, por delante de la Complutense de Madrid (78.510), la Universidad de Sevilla (58.202) y la de Granada (56.215). Las dos universidades a distancia (UNED y Oberta de Catalunya) representan el 12,7% del total de matrículas, un 0,8% más que en el curso anterior".

 
Trapos sucios
"Obsesionado con la higiene personal, el actor no soportaba los malos hábitos de la explosiva rubia, quien 'se duchaba poco, dormía desnuda y comía con frecuencia en la cama, arrojando bajo las sábanas los restos del plato antes de dormirse', escribe Bret."

La explosiva rubia es Marilyn Monroe. Y el obsesivo, Clark Gable.

 
"Gracias por el sida de laboratorio"
Llámalo pop o llámame torpe, ignorante, idiota, facilona. Yo qué sé, me da igual que no vibres al leer esto junto a mí: "Gracias por un sueño americano para poder vulgarizar y falsificar hasta que la mentira desnude brille al trasluz. Gracias por el Ku Klux Klan y los sheriffs que hacen una muesca en sus armas por cada negro muerto. Por las decentes y devotas señoras, con sus rostros mezquinos, tensos, amargos, malvados. Gracias por las pegatinas 'Mate a un puto en nombre de Cristo'. Gracias por el sida de laboratorio. Gracias por la Ley Seca y la guerra contra las drogas. Gracias por un país donde a nadie lo dejan vivir su propia vida".

Esto escribió Burroughs en la "Plegaria del Día" en "Acción de Gracias" y lo cita Ángel S. Harguindey en "El País" de hace una semana y un día. Me resulta revelador en un momento en el que tengo dudas sobre que es la Generación Beat y si hay que comérsela con patatas o con caviar, sobre quiénes fueron sus integrantes y si merecen un duro o tres. Sólo sé que tacho sus nombres sin querer porque me vacila el pulso de la muñeca y sin embargo, los encumbro en el altar del corcho de la habitación, escribo sus apellidos americanos en post-it y los alzo a la vista para que no se me olvide que ahí, socavando, probablemente estén las raíces de todo aquello que me gusta. Te recuerdo Lourdes (es curioso acordarme de ti ahora) cuando me dijiste una vez, una tarde pasmosa de verano -agosto madrileño-: "Debes encontrar tu estilo. Lo que te gusta. La clase de literatura que se refiere a ti". ¿Seré el público, el lector imaginario de Kerouac? ¿Me buscó a mí Ginsgberg cuando escribía? ¿Hizo lo propio Tom Wolfe y hasta Henry Miller? Se me llenan los ojos de letras de sólo pensar que "El almuerzo desnudo" existe y yo aún no me lo he leído.

 
Tararararaaaaaaaaaa
la alemana y los melones
el hombre con lámpara
el bicho con zapatos rojos
el cisne con sombrero
el inglés con gabardina
la mujer con bigote
la payasa en taburete
tuba
voz contratenor

Esto pinta muuuuuy bien...

 
Ella se va
Algunos la conocían por Amaralia y, claro, aunque yo relacione este nombre con ella, para mí no se llama así. No guardo ninguna privacidad al escribir sobre ella en este blog, público aunque precariamente visitado (que conste que esto no es ninguna demanda, ni tampoco una forma de quitarme pulgas... Es, simplemente, un comentario al margen, o al paréntesis), pero dejaré fuera del MacGuffin su nombre, su apelativo cariñoso, mi forma de llamarla. Tampoco quiero hacer de esto un drama (es conocido que se me dan bastante bien), pero se va y yo llevo unos días instalada, a saltos, en la nostalgia de un futuro en el que su rostro y su voz, su voz, no se dibujan. Se perfilan: sé que la voy a seguir escuchando por teléfono y que, cuando la vea, morena y como siempre (olor a limón, figura delgada, preciosa, ágil, calma, control, temple, simpatía, todo calidez), pasaremos unos días maravillosos. Metiendo los pies en el agua (ella, tal vez, fotografiándolos) y hablando sin parar sobre la vida, el todo, el vacío, la nada... Así empezamos, en Peñíscola, de un lado a otro y cortando con pequeñas tijeras el mundo, para construir un collage hermoso. Seguimos en Varadero (inolvidables conversaciones), nos refugiamos en la hoguera improvisada de una lámpara en casa de Bárbara, calentándonos las manos a ese sol. Reímos. Se ríe de mí, me gusta que lo haga. Y conoce todas mis inquietudes, y se sigue riendo... La veré crecida, la veré lejos, mejor, peor, grande, pequeña, débil, fuerte, llena de alegría, con retazos de tristeza... Y me contará, desplegará, toda una gama de nuevos y viejos recuerdos, toda una estela de momentos fugaces y vívidamente vividos... Entonces, la echaré menos de menos que ahora. Eso espero, al menos. Que cuando la vea subirse al avión, emprender su línea de la vida, la empiece a extrañar un poco menos que ahora que sé que se va y todavía sigue por aquí. En los madriles, esos que siempre dijimos que íbamos a quemar... Y, luego, nada de nada. Y tan felices. Ya te digo lo que resta aquí el próximo sábado, después de unas cuantas sangrías...

 
Hay gente y otros que no
Planeando el fin de semana, paladeando cada uno de los minutos que se detendrán (incluidos los que, fuerza, pasaré delante de los apuntes de Sociología), estoy leyendo sobre lo que él me recomendó, sobre aquello que no estaba previsto, sobre lo que se convertirá en una pequeña y minuciosa consecución más de la solitaria ascensión al cadalso (referencia a una película que, por cierto, no he visto. ¿Alguien me la deja?). Esto dice: “Hay gente que tiene la capacidad de imaginarse como otra persona y hay gente que no la tiene y hay gente que tiene esa capacidad pero decide no ponerla en práctica” (Coetzee: “Elizabeth Costello”).

 
El loco encantador


"Era simplemente un chaval al que la vida excitaba terriblemente, y aunque era un delincuente, sólo lo era porque quería vivir intensamente y conocer gente que de otro modo no le habría hecho caso". Dean Moriarty o Neal Cassady.

 
Poneos dragones en los sombreros
"Mi tía me dijo que andaba perdiendo el tiempo en compañía de Dean y su grupo. También yo sabía que no obraba bien. La vida es la vida, y los afectos son los afectos".

"No trato de quitaros la alegría ni mucho menos, pero me parece que ha llegado el momento de que decidáis quiénes sois y qué vais a hacer. Quiero saber lo que significa eso de estar sentados el día entero en casa. Lo que significa tanta conversación y lo que os proponéis hacer. Dean, ¿por qué dejaste a Camille y volviste con Marylou? (...) Están a punto de llegar los días de la ira. El globo no os sostendrá mucho más. Y no sólo eso, además es un globo abstracto. Iréis volando a la Costa Oeste y volveréis tambaleándoos en busca de vuestra lápida".

"Ella le amaba locamente, pero de un modo delirante; no había muestras externas de cariño ni remilgos, sólo conversación y una profundísima camaradería que ninguno de nosotros conseguía penetrar. Algo curiosamente frío y antipático que entre ellos era de hecho una forma de humor a través de la que se comunicaban mutuamente sutiles vibraciones. El amor lo es todo: Jane jamás estaba a más de tres metros de Bull y nunca perdía palabra de lo que decía, y eso que él hablaba en voz muy baja".

"-Mira, tío, aquel saxo alto de anoche LO tenía... Lo encontró y ya no lo soltó. Nunca he visto a un tipo que pudiera retenerlo tanto tiempo.
Yo quería saber qué significaba ese "LO". Dean se echó a reír.
-¡Bueno, tío! Me estás preguntando sobre impon-derables... Verás, hay un tipo y todo el mundo estaba allí, ¿cierto? Le toca exponer lo que todos tienen dentro de la cabeza. Empieza el primer tema, después desarrolla las ideas, y la gente, sí, sí, y lo consigue, y entonces sigue su destino y tiene que tocar de acuerdo con ese destino. De repente, en algún momento en medio del tema lo coge... todos levantan la vista se dan cuenta; le escuchan; él acelera y sigue, El tiempo se detiene. Llena el espacio vacío con la sustancia de nuestras vidas, confesiones de sus entrañas, recuerdos de ideas, refundiciones de antiguos sonidos".

"¿Y qué más haces para divertirte?
Sus grandes ojos negros me miraron vacíos y con una especie de tristeza que se remontaba a generaciones y generaciones de gente que no había hecho lo que estaba pidiendo a gritos que debía de hacer... sea lo que sea, aunque todo el mundo sabe lo que es.
¿Qué esperas de la vida?
¿Qué haces los domingos por la tarde?
Y las noches calurosas de verano, ¿qué haces?
¿Y qué hace tu padre las noches calurosas de verano?
Y tu hermano, ¿qué hace tu hermano los veranos por la noche?
¿Y qué quiere hacer tu hermano? ¿Qué queremos hacer todos? ¿Qué hacemo de hecho?
Ella lo ignoraba. Bostezó. Tenía sueño. Aquello era demasiado. Nadie podría expresarlo bien".

En el camino, Jack Kerouac

 
Marcapasos
E iba emocionada por la calle cuando me pareció que todo el mundo tenía algo que decirme con sus miradas perdidas y fundidas en la nada de una tarde soleada. Vi a aquel hombre comprar helados, la niña que se escapaba hacia el paso de peatones, los ancianos muertos bebiéndose su última copa de sol, y fue en ese estadio cuando reconocí la música y comprendí mi papel en el mundo y la viejita arrastraba sus pies. Tenía el pelo blanco, muy blanco, y los labios pintados y me sorprendió tanto, y me produjo tal sensación, que me sofoqué y comencé a oir mi respiración agitada por encima de los cascos, por encima de Biografía, y soñé que acabaría en frente del Palacio Real y llegué y sostuve allí un paso de baile con los fantasmales turistas que se daban la mano y se hacían carantoñas. Y aquel tipo desfasado que miraba con sumo interés a la chiquita que llevaba al lado. Y aquel acordeón fundiéndose en el lapso intencionado de "Special needs". Y yo, fuera de mi, me trasladé al pasado más presente.