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Mac Guffin
Más cine, por favor
Acerca de
"Parece como si existiera en el cerebro una región totalmente específica, que podría denominarse memoria poética y que registrara aquello que nos ha conmovido, encantado, que ha hecho hermosa nuestra vida. Desde que conoció a Teresa, ninguna mujer tenía derecho a imprimir en esa parte del cerebro ni la más fugaz de las huellas". La insoportable levedad del ser. Milan Kundera
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Sindicación
 
De confesiones
Haré una burda confesión: he visto varias veces la película de Phenomenon, de John Travolta. Y hay algunos instantes del film que me parecen estupendos, como cuando observan cómo se mueven las hojas de los árboles, con el fin de inspirarse en la tranquilidad. Yo muchas veces he necesitado ese árbol de ramas pesadas, que se mueve quedamente, y que te hiptoniza.

Otra confesión: siempre deseo que vuelva el otoño, y que llueva con ganas, y encontrarme detrás de la ventana del salón, melancólica. Incluso en esas noches de agosto, bajo la ducha, antes de salir y pasármelo bien, también he deseado vivamente regresar al otoño, y sentir que el verano ha pasado, ha quedado atrás.

Más confesiones: siempre deseo volver al día anterior, o al mes anterior, o a tal día como hoy hace dos años. Porque ese tiempo ya lo conozco, y he de confesar que no me importaría volver a vivirlo, incluso vivir siempre en él.

 
Se busca lucidez
El objetivo es insensibilizarse y saber esperar. Ser paciente, tener paciencia, convertirse en una persona sabia. No desear impulsivamente, no querer asir el mundo con una sola mano ni actuar sin haber reflexionado antes. A partir de la calma y el buen hacer llegará lo demás, eso lo sabes tú tan bien como yo. Estamos aun a tiempo para ello, yo no lo he perdido todo, aún conservo minutos de lucidez, gran capacidad de abstracción, y poder de convicción. Aún es nuestra la posibilidad de hacer que Fortuna no gire su rueda hacia abajo, porque cuando lo hace, no es otra mano sino la mía la que ahoga el mástil en el abismo.

 
La terre promise recula d'un bond
Más de cinco folios con frases copiadas, ni una coma he despreciado en todo aquello que me llamaba la atención. En el minuto 48 he rebobinado seis veces. Seis veces he escuchado esos parlamentos. He tardado más de tres horas en ver "Jules et Jim". Todos corremos el riesgo de convertirnos en Catherine, en un animal carnívoro, en un insecto con alas de mariposa. Pero hay que dejar atrás a Catherine, aunque sea deliciosa, valiente, fascinante. Gilbert es la verdadera heroína.

La sonrisa tranquila volvía instintivamente a posarse sobre la boca de Catherine como algo natural que revelaba todo su ser

 
19.358
Me he decidido a respirar hondo, y a pasar por debajo de las escaleras. A escudriñar cada partícula de arroz, cada mirada de temblor. Hoy he de copiar aquí, para honrarlas, las palabras de un poeta nada frustrado. Taxista.

Amor

Cada vuelta que el mundo da tiene su particular historia. Hoy tu vida ha empezado la vuelta 19.358, ¡y vive Dios que han ocurrido cosas!
En la 8.766 me diste un "te quiero" más grande que la Iglesia María Auxiliadora testigo del sí.
Fruto de nuestro amor y en la vuelta 9.116 de tu vida, nace nuestra hija Mónica. Nuestro amor sigue firme y 1.350 vueltas después nace María, testigo vivo y polémico, asustadizo y valiente, que seguro superará con éxito todas las crisis.
En tus 10.358 vueltas existen algunas bien amargas. Las de la Abuela Mónica, la de mi Madre y de mi Padre llegaron por la naturaleza, las que madrugaron demasiado fueron las de tu Padre y la de Sebastián. Fueron un "madrugón", "un manotazo duro, un empujón brutal", que nos derrumbó a todos.
Amor: el pasado existe y recordarlo es como volver a vivir, el presente quiero vivirlo a tu lado con toda intensidad y las vueltas que el futuro nos depare, por duras que puedan ser, juntos será sencillo y hermoso afrontarlas.

Jo.
 
To resume
Hace muchos días que no paro por aquí. He estado lejos, no en Singapur, ni en Kuala Lumpur, sino aquí mismo, a pocos kilómetros de mi ciudad, pero en realidad, más lejos que nunca. He cruzado el Atlántico cientos de veces, como preguntaba aquel test de psicología para detectar posibles anomalías mentales. Ante esa pregunta, sinceramente, hubiera dicho: "si, muchas veces". He estado en todas partes, en el suelo, y en el cielo, en la gloria, y en el infierno, en la miseria, y en la riqueza, en el mar, y en la tierra más áspera, en el olvido, y en la memoria de todos los que alguna vez me conocieron. Pero he vuelto. Hoy es 27 de agosto y es el día de empezar de nuevo. De dejar atrás los cientos de caramelos, de dejar atrás las mil hojas de árboles, los suspiros, las ideas más melancólicas. Hartazgo de melancolía, es lo que siento. It´s time to resume.

 
Reflexiones absurdas II
Vértigo. Miedo. ¿Mieditis? Ante el inminente mundo laboral, que ruge, se abre rugiente frente a los pocos guiones que una tiene en su CV.

Me gustaría ser como son algunos, tan seguros de sí mismos, tan poderosos (powerful). Me parece que esa palabra en inglés es aún más significativa, como "frondoso" lo es en español. La propia palabra porta su significado, y eso es grandioso. Ser poderoso es una suerte, pero no es algo que pueda conseguirse sin más, se nace, no se hace.

 
Preguntas que uno se hace
Si usted tuviera que vender ajos, lechugas, repollos, o en el mejor de los casos, lotería, ¿cómo lo haría? No me parece pregunta vacía, puesto que no todos poseen el arte de la venta ambulante bien hecha. Resulta que como para todo, hay siempre una primera vez. La primera vez que sales a la calle con tu lotería, con tus lechugas, tus repollos, o tus ajos, tienes que venderlos. Cantarle al personal los productos que les ofreces. Y si se acercan, te tienes que dirigir a ellos. ¿Cómo? Los hay que dicen con mucha gracia "rubia", aunque seas morena o tal vez tu pelo sea "salt and pepper" (es decir, con canas); pero también los hay muy desenvueltos, que dicen "niña" o incluso "cariño". Esto entraña un peligro, y todos los que conozcan "Las extremeñas" de Getafe, saben de lo que hablo.

Pero más allá del apelativo, estoy hablando de cómo vender el género. De cómo gritar lo que traes ese día, porque generalmente no llevas "el gordo" encima, pero hay que decir que sí. "Para hoy, el gordo, para hoy", gritan sin altavoz, pero llega a todos los oidos, y además, lo que es sorprendente es que se cuela en el ambiente como un sonido habitual más. No molesta. Es hasta entrañable.

¿Modularán sus voces antes de salir de casa? ¿Se mirarán al espejo y ensayarán el gesto, la entonación de la oferta? "Vaya-ajos-llevo-niña-hoy"... y cosas por el estilo. Cómo sabrán lo que tienen que decir. Cómo perderán la verguenza de hacerlo. Cuándo se convertirá en una frase hecha. Cuándo perderán la extrañeza de decirlo, cuándo no lo dirán hacia nadie, sino en voz alta, sin más. Esperando la atención sorda de los viandantes (cómo se parece esta palabra a vianda).