Post Nº17. Homo Ludicus (I). La confianza en el juego.
Hoy he jugado, si, si, hoy he jugado, tal cual, como suena, ¿y a que has jugado? pos hoy he jugado al pañuelo, he jugao a ser una bola que tira bolos-humanos, he jugado a adivinar peliculas, he jugado al abc, he jugado al mate, he jugado a saltar olas, he jugado a hacer improvisaciones, he jugado a leer el tarot, he jugado a que la pelota era la conciencia, he jugado a que la pelota era Dios, he jugado al culo, he jugado a "tu la llevas", he jugado la serpiente humana, he jugado al manicomio, he jugado al muro...
En resumen hoy lo he pasado como un enano, he disfrutado de la parte de felicidad del mundo que me corresponde, (a veces uno la tiene y no la disfruta), me he reido mucho, y me "he soltado".

Y todo esto, me hila a la perfeccion con un conocomiento que toma cada vez mas presencia en mi vida homo ludicus vs homo sapiens.
Hace unos pocos años, la lectura de algunos manuales p-s-i y las clases recibidas en economia, me apuntaron hacia un aspecto oculto en toda realidad humana y desconocido to me, a saber: el juego.
En dichas clases, me sorprendio mucho el descubrir la existencia de teorias de juegos, con aplicaciones practicas en la empresa e incluso mas alla, y lo que es mas, me sorprendio que alguien se dedicara a estudiar eso y que tal cosa fuera tomada en consideración por las enseñanzas ortodoxas y momificantes de asuntos muertos y putrefactos.
Veamos un ejemplo tipico de teoria de juegos, aunque los hay mas variados y ludicos:
Hay dos sospechosos que son interrogados en celdas separadas (Prisionero A y prisionero B). Si ninguno confiesa, con las pruebas que acumuló la policía ambos van a parar a la cárcel por 1 año. Si sólo uno confiesa, sale libre por colaborar con las autoridades, mientras que el otro recibe una sentencia de 6 años por no colaborar. Y si ambos confiesan, la sentencia es de 3 años para cada uno. En este dilema hay implícita en el codigo penal una ley del arrepentido, ya que hay una reducción de penas por cooperar con la justicia. Este dilema se puede representar en una matriz de juego, anotando los respectivos años de cárcel de los dos jugadores: si ni A ni B confiesan, los respectivos pagos son 1,1 (1+1=2 años de carcel en conjunto); si A confiesa y B no, los pagos son 0,6 (6 años de carcel en conjunto); si A no confiesa y B sí, los pagos son 6,0 (otra vez 6 años en conjunto); si A y B confiesan, los pagos son 3,3. (6 años de carcel en conjunto) Desde el punto de vista individual, a cada prisionero le
conviene siempre confesar para lograr una rebaja en sus penas (si el otro no confiesa, sale libre en lugar de ir preso por 1 año; y si el otro confesara, va preso por 3 años en lugar de 6). Esta es la parte de racionalidad individual. Esto los lleva al equilibrio “confesar, confesar”, donde ambos purgan 3 años de condena, en lugar de 1 año. Y esta es precisamente la parte de irracionalidad colectiva, desde un punto de vista conjunto. Ambos estarían mejor guardando silencio: les conviene el equilibrio “no confesar, no confesar”, para
reducir la suma del tiempo que pasan en la cárcel de 6 (3+3) a 2 (1+1) años.
Ante esta ineficiencia, la pregunta que naturalmente surge es cómo resolver el dilema del prisionero. El crimen organizado, a través de la mafia, es una forma de resolver el problema de coordinación de los prisioneros. Si se imponen castigos para los miembros que violan la ley del silencio y se convierten en soplones, se alteran asi los incentivos individuales. Con castigos suficientemente altos, se pasa a un equilibrio donde ninguno confiesa, lo que en definitiva
beneficia a ambos prisioneros.
Un cambio de reglas llevaria a un cambio de juego. En consecuencia, se puede pensar en los marcos institucionales desde el punto de vista de a qué equilibrios llevan. Un resultado socialmente ineficiente puede tratar de subsanarse con un cambio institucional. El ejemplo extremo de irracionalidad colectiva es la guerra, un juego de suma negativa. Esta idea tiene una larga historia, ya que Jenofonte señalaba en La riqueza de Atenas que los estados griegos prosperaban más en momentos de paz. que cuando guerreaban entre sí para tratar de medrar a costa de sus vecinos. La carrera armamentista entre estados nacionales se puede ver como un dilema del prisionero: si los países se arman, quitan recursos para actividades productivas; si no se arman, quedan a merced del ataque y desstrucción del vecino. Puede hacer falta un cambio institucional para resolver este problema, pero para que se pueda actuar racionalmente hace falta un mínimo de confianza recíproca. La formación de la Comunidad Europea o del Mercosur se pueden interpretar como mecanismos para superar la desconfianza previa dando garantías recíprocas. En las dos regiones, esto sólo se hizo realidad una vez que se instauraron regímenes democráticos.
En suma, la racionalidad individual, en un marco institucional dado, no asegura la racionalidad colectiva. Se puede intentar acercarse a ella a través del cambio institucional. Y esta vision de que las leyes y normativas de contrato no son ni mas que ni menos que reglas de un juego, tal cual, como cuando de niños, a mi ojo personal le resulta fascinante.
Volviendo al juego del prisionero, si todas las clases de arreglos son posibles ahora. ¿Cuándo confesar o negar el crimen? ¿Qué hacer cuando encontramos a un nuevo jugador en el juego? ¿Cómo consiguir que ambos cooperen? Y así.
Éste es el problema que Axelrod intentó resolver convocando un concurso. Además Axelrod diseñó de esta manera los resultados del juego: todos los resultados se traduciran en descendencia que hereda la estrategia de su padre. (Esto también podría asemejarse a un juego de inversiones —económicas, claro está —donde la parte que usa la estrategia pre-especificada se reinvierte en la próxima ronda.) En otras palabras este juego explora las complejidades de evolución y de largo alcance planeando
Un investigador, Anatol Rapoport, presentó una estrategia decepcionantemente sencilla -porque se esperaba algo más complicado -. Llamó al programa PAGAR-CON-LA-MISMA-MONEDA [TIT-FOR-TAT] y se caracterizaba porque siempre cooperaba en la primera ronda con un nuevo jugador, entonces en todos los demás juegos con este otro jugador en particular PAGAR-CON-LA-MISMA-MONEDA haría lo que ese antagonista había hecho en la ronda anterior. Así PAGAR-CON-LA-MISMA-MONEDA comenzaba su turno comportándose muy bien, y lo que hacía en el próximo giro dependía del otro jugador. Si el antagonista no confesaba PAGAR-CON-LA-MISMA-MONEDA tampoco confesaria en la segunda ronda, pero si el otro jugador confesaba, PAGAR-CON-LA-MISMA-MONEDA castigará a ese jugador confesando la próxima vez que ambos se encuentren. Para sorpresa de todos esta simple estrategia venció a las demás estrategias, incluso las más complicadas. Estos resultados se publicaron en 1981, y en 1984 Axelrod publicó su trabajo seminal La Evolución de Co-operación que desde entonces ha dado las normas en este campo de investigación.
Sólo después ha habido una modificación a estos resultados. Una estrategia conocida como "Pavlov" parece ser ligeramente más exitosa y estable que PAGAR-CON-LA-MISMA-MONEDA, ya que ésta, a la larga, es inestable, porque les permite a "tontos" invadir la población. Los "tontos" (o palomas en la teoria que aparece en el libro "el gen egoísta") cooperarán con el compañero incondicionalmente, es decir, ponga la otra mejilla, incluso cuando se era atacado descaradamente por otros jugadores. El peligro de jugadores que siguen esta regla es que estos tontos abren paso a una invasión de jugadores sumamente explotadores, mercenarios que siempre irian contra otros jugadores, incluso cuando el otro jugador muestra su buena voluntad cooperando con el repetidamente; estos invasores se les llama a menudo "Halcones" —o podríamos llamarlos "Hobbesianos." Lo malo aquí no es la explotación de los tontos, sino el daño que los "invasores", los jugadores ambiciosos, pueden hacer a la población eficiente de Pavlovs (o los PAGAR-CON-LA-MISMA-MONEDA). ya que al tener siempre que luchar como locos disminuye el standard de vida del Pavlov, pues considerando una población de sólo Pavlovs habría luchas muy limitadas: las personas sólo lucharían para determinar el tipo de la otra persona, y el resto del tiempo cooperarían.
Este mismo planteamiento, podria pensarse sobre el trabajo en grupo para realizar un proyecto, deberiamos escoger entre trabajar duro (es decir, coopere con el miembro de grupo, que es lo mismo que negar el crimen en ejemplo anterior) o descanse (deje al otro tipo que haga todo el trabajo, lo mismo que Confiese en el anterior).
Los similes podrian multiplicarse ad infinitum...
En fin, si alguien lo siguió todo one gallifante por él, :) en definitiva la teoria de juegos presenta a mi juicio aspectos apasionantes, y sus aplicaciones practicas abarcan muchos campos como la investigación científica en disciplinas tan variados como la economía, las ciencias políticas, la biología, la zoología, la psicología...etc.
Sin embargo de esto no era de lo que queria hablar, solo era un ladrillo de la maxima, pero me enrolle...para el siguiente post seguire con otro ladrillo, menos duro a ser posible :P
En resumen hoy lo he pasado como un enano, he disfrutado de la parte de felicidad del mundo que me corresponde, (a veces uno la tiene y no la disfruta), me he reido mucho, y me "he soltado".

Y todo esto, me hila a la perfeccion con un conocomiento que toma cada vez mas presencia en mi vida homo ludicus vs homo sapiens.
Hace unos pocos años, la lectura de algunos manuales p-s-i y las clases recibidas en economia, me apuntaron hacia un aspecto oculto en toda realidad humana y desconocido to me, a saber: el juego.
En dichas clases, me sorprendio mucho el descubrir la existencia de teorias de juegos, con aplicaciones practicas en la empresa e incluso mas alla, y lo que es mas, me sorprendio que alguien se dedicara a estudiar eso y que tal cosa fuera tomada en consideración por las enseñanzas ortodoxas y momificantes de asuntos muertos y putrefactos.
Veamos un ejemplo tipico de teoria de juegos, aunque los hay mas variados y ludicos:
Hay dos sospechosos que son interrogados en celdas separadas (Prisionero A y prisionero B). Si ninguno confiesa, con las pruebas que acumuló la policía ambos van a parar a la cárcel por 1 año. Si sólo uno confiesa, sale libre por colaborar con las autoridades, mientras que el otro recibe una sentencia de 6 años por no colaborar. Y si ambos confiesan, la sentencia es de 3 años para cada uno. En este dilema hay implícita en el codigo penal una ley del arrepentido, ya que hay una reducción de penas por cooperar con la justicia. Este dilema se puede representar en una matriz de juego, anotando los respectivos años de cárcel de los dos jugadores: si ni A ni B confiesan, los respectivos pagos son 1,1 (1+1=2 años de carcel en conjunto); si A confiesa y B no, los pagos son 0,6 (6 años de carcel en conjunto); si A no confiesa y B sí, los pagos son 6,0 (otra vez 6 años en conjunto); si A y B confiesan, los pagos son 3,3. (6 años de carcel en conjunto) Desde el punto de vista individual, a cada prisionero le
conviene siempre confesar para lograr una rebaja en sus penas (si el otro no confiesa, sale libre en lugar de ir preso por 1 año; y si el otro confesara, va preso por 3 años en lugar de 6). Esta es la parte de racionalidad individual. Esto los lleva al equilibrio “confesar, confesar”, donde ambos purgan 3 años de condena, en lugar de 1 año. Y esta es precisamente la parte de irracionalidad colectiva, desde un punto de vista conjunto. Ambos estarían mejor guardando silencio: les conviene el equilibrio “no confesar, no confesar”, para
reducir la suma del tiempo que pasan en la cárcel de 6 (3+3) a 2 (1+1) años.
Ante esta ineficiencia, la pregunta que naturalmente surge es cómo resolver el dilema del prisionero. El crimen organizado, a través de la mafia, es una forma de resolver el problema de coordinación de los prisioneros. Si se imponen castigos para los miembros que violan la ley del silencio y se convierten en soplones, se alteran asi los incentivos individuales. Con castigos suficientemente altos, se pasa a un equilibrio donde ninguno confiesa, lo que en definitiva
beneficia a ambos prisioneros.
Un cambio de reglas llevaria a un cambio de juego. En consecuencia, se puede pensar en los marcos institucionales desde el punto de vista de a qué equilibrios llevan. Un resultado socialmente ineficiente puede tratar de subsanarse con un cambio institucional. El ejemplo extremo de irracionalidad colectiva es la guerra, un juego de suma negativa. Esta idea tiene una larga historia, ya que Jenofonte señalaba en La riqueza de Atenas que los estados griegos prosperaban más en momentos de paz. que cuando guerreaban entre sí para tratar de medrar a costa de sus vecinos. La carrera armamentista entre estados nacionales se puede ver como un dilema del prisionero: si los países se arman, quitan recursos para actividades productivas; si no se arman, quedan a merced del ataque y desstrucción del vecino. Puede hacer falta un cambio institucional para resolver este problema, pero para que se pueda actuar racionalmente hace falta un mínimo de confianza recíproca. La formación de la Comunidad Europea o del Mercosur se pueden interpretar como mecanismos para superar la desconfianza previa dando garantías recíprocas. En las dos regiones, esto sólo se hizo realidad una vez que se instauraron regímenes democráticos.
En suma, la racionalidad individual, en un marco institucional dado, no asegura la racionalidad colectiva. Se puede intentar acercarse a ella a través del cambio institucional. Y esta vision de que las leyes y normativas de contrato no son ni mas que ni menos que reglas de un juego, tal cual, como cuando de niños, a mi ojo personal le resulta fascinante.
Volviendo al juego del prisionero, si todas las clases de arreglos son posibles ahora. ¿Cuándo confesar o negar el crimen? ¿Qué hacer cuando encontramos a un nuevo jugador en el juego? ¿Cómo consiguir que ambos cooperen? Y así.
Éste es el problema que Axelrod intentó resolver convocando un concurso. Además Axelrod diseñó de esta manera los resultados del juego: todos los resultados se traduciran en descendencia que hereda la estrategia de su padre. (Esto también podría asemejarse a un juego de inversiones —económicas, claro está —donde la parte que usa la estrategia pre-especificada se reinvierte en la próxima ronda.) En otras palabras este juego explora las complejidades de evolución y de largo alcance planeando
Un investigador, Anatol Rapoport, presentó una estrategia decepcionantemente sencilla -porque se esperaba algo más complicado -. Llamó al programa PAGAR-CON-LA-MISMA-MONEDA [TIT-FOR-TAT] y se caracterizaba porque siempre cooperaba en la primera ronda con un nuevo jugador, entonces en todos los demás juegos con este otro jugador en particular PAGAR-CON-LA-MISMA-MONEDA haría lo que ese antagonista había hecho en la ronda anterior. Así PAGAR-CON-LA-MISMA-MONEDA comenzaba su turno comportándose muy bien, y lo que hacía en el próximo giro dependía del otro jugador. Si el antagonista no confesaba PAGAR-CON-LA-MISMA-MONEDA tampoco confesaria en la segunda ronda, pero si el otro jugador confesaba, PAGAR-CON-LA-MISMA-MONEDA castigará a ese jugador confesando la próxima vez que ambos se encuentren. Para sorpresa de todos esta simple estrategia venció a las demás estrategias, incluso las más complicadas. Estos resultados se publicaron en 1981, y en 1984 Axelrod publicó su trabajo seminal La Evolución de Co-operación que desde entonces ha dado las normas en este campo de investigación.
Sólo después ha habido una modificación a estos resultados. Una estrategia conocida como "Pavlov" parece ser ligeramente más exitosa y estable que PAGAR-CON-LA-MISMA-MONEDA, ya que ésta, a la larga, es inestable, porque les permite a "tontos" invadir la población. Los "tontos" (o palomas en la teoria que aparece en el libro "el gen egoísta") cooperarán con el compañero incondicionalmente, es decir, ponga la otra mejilla, incluso cuando se era atacado descaradamente por otros jugadores. El peligro de jugadores que siguen esta regla es que estos tontos abren paso a una invasión de jugadores sumamente explotadores, mercenarios que siempre irian contra otros jugadores, incluso cuando el otro jugador muestra su buena voluntad cooperando con el repetidamente; estos invasores se les llama a menudo "Halcones" —o podríamos llamarlos "Hobbesianos." Lo malo aquí no es la explotación de los tontos, sino el daño que los "invasores", los jugadores ambiciosos, pueden hacer a la población eficiente de Pavlovs (o los PAGAR-CON-LA-MISMA-MONEDA). ya que al tener siempre que luchar como locos disminuye el standard de vida del Pavlov, pues considerando una población de sólo Pavlovs habría luchas muy limitadas: las personas sólo lucharían para determinar el tipo de la otra persona, y el resto del tiempo cooperarían.
Este mismo planteamiento, podria pensarse sobre el trabajo en grupo para realizar un proyecto, deberiamos escoger entre trabajar duro (es decir, coopere con el miembro de grupo, que es lo mismo que negar el crimen en ejemplo anterior) o descanse (deje al otro tipo que haga todo el trabajo, lo mismo que Confiese en el anterior).
Los similes podrian multiplicarse ad infinitum...
En fin, si alguien lo siguió todo one gallifante por él, :) en definitiva la teoria de juegos presenta a mi juicio aspectos apasionantes, y sus aplicaciones practicas abarcan muchos campos como la investigación científica en disciplinas tan variados como la economía, las ciencias políticas, la biología, la zoología, la psicología...etc.
Sin embargo de esto no era de lo que queria hablar, solo era un ladrillo de la maxima, pero me enrolle...para el siguiente post seguire con otro ladrillo, menos duro a ser posible :P
Comentario:
¡¡Me acordé!! ¡¡Qué cabecita la mía...!
"La vida es juego" de José Antonio Jaúregui (navarro no vasco, perdón; un gran sociólogo y antropólogo) :D
"La vida es juego" de José Antonio Jaúregui (navarro no vasco, perdón; un gran sociólogo y antropólogo) :D
Comentario:
¡¡Dios!! ¡¡Un gallifante pá mi no!! Media docena me merezco. Espesito el post, eh?
De todas formas muy interesante, me has recordado un libro de un sociólogo español que trataba precisamente de la similitud de la teoría del juego aplicada a todos los ámbitos de las relaciones sociales. En cualquier estado de nuestra vida nos encontramos inmersos en innumerables "juegos" interrelacionados, cruzados y dependientes unos de otros. Los jugadores (usease, cada uno de los implicados) asumen diferentes roles y siguen determinadas reglas dentro de cada juego. En teoría (sólo en teoría, en la práctica no se cumple) en la casilla de salida todos los jugadores tienen las mismas oportunidades de ganar el juego (o de tener el mismo éxito), aunque hay una serie de elementos externos no controlados que favorecen a unos o a otros...
En fin, que me ha gustado el post. Ahora mismo no recuerdo ni el título (creo que era algo así como "La vida es juego" o "El juego de la vida") ni el autor (un apellido vasco). Cuando ande algo más lúcida si eso, te lo comento por si te apetece echarle un ojo.
Bsts!
De todas formas muy interesante, me has recordado un libro de un sociólogo español que trataba precisamente de la similitud de la teoría del juego aplicada a todos los ámbitos de las relaciones sociales. En cualquier estado de nuestra vida nos encontramos inmersos en innumerables "juegos" interrelacionados, cruzados y dependientes unos de otros. Los jugadores (usease, cada uno de los implicados) asumen diferentes roles y siguen determinadas reglas dentro de cada juego. En teoría (sólo en teoría, en la práctica no se cumple) en la casilla de salida todos los jugadores tienen las mismas oportunidades de ganar el juego (o de tener el mismo éxito), aunque hay una serie de elementos externos no controlados que favorecen a unos o a otros...
En fin, que me ha gustado el post. Ahora mismo no recuerdo ni el título (creo que era algo así como "La vida es juego" o "El juego de la vida") ni el autor (un apellido vasco). Cuando ande algo más lúcida si eso, te lo comento por si te apetece echarle un ojo.
Bsts!





