Y antes de Internet, ¿cómo vivíamos?
Con esto de no poderme conectar durante más de 24 horas, me he dado cuenta de la cantidad de cosas que dependen de un cablecito y un cacharro redondito y blanco... ¡Y eso que yo soy de las que tiene el ordenador conectado todo el día pero siempre ausente en el messenger!
Para empezar, ayer mi chico y yo nos llamamos por teléfono la friolera de 6 veces en 8 horas. Normalmente, hacemos el plan vía telefónica, pero luego nos vamos contando los avances vía messenger (especialmente interesante la salida de la ducha de mi romeo, que es un pedaso exhibicionista y siempre me conecta la webcam... ¡con la de veces que está mi madre por aquí!).
El tema de no poder postear también fue duro. No sólo por no poder reflejar el día a día, sino también por no saber qué les había deparado el finde a mis bloggers favoritos (que una, aunque a veces no haga comentarios, pasa muy a menudo por ahí, que lo sepáis). Hasta tal punto empieza a formar parte de mi vida esto de los blogs, que esta noche he soñado con Wendeling. Estaba en una oficina, y a raiz de su post descubría que de hecho estábamos en el mismo edificio, y como además decía ser la única que había en su planta, pensé "entonces no habrá duda" y subí, decidida a conocerla. Lo curioso es que cuando subí me encontré a mi amiga Elisenda, y le pregunté asombrada "pero Eli, el otro día que te conté que yo tenía un blog, ¿cómo no me dijiste que tú tenías otro?"... ¡Vaya cosas (y un besito para Wen)!
Además, el buzón saturadísimo de mensajes... Pero vamos a ver, ¿no seguimos teniendo los números de móviles y de fijos de los amigos? Creo que aquí es donde entra el hecho de que la gente de tanto en tanto se aburre en el trabajo, se acuerda de los amiguetes y les envía un e-mail, a ver qué tal les va la vida, además de los tropecientos mil mails tontos, de chistes, de cadenas de las de "si no envía este mensaje a 300 amigos en menos de 3 segundos se le caerá la pichula a cachos" y de modernas leyendas urbanas, como la de que te puedes clavar una aguja con sida en la butaca del cine o que si respondes a una llamada telefónica autorizarás a que llamen con tu número a Uzbekistán, te dejarán a cero la cuenta corriente, se te borrará tu colección de DVDs, tu gato tendrá toxoplasmosis y se te secará la yerbabuena...
¡Ays, qué mundo éste!
Para empezar, ayer mi chico y yo nos llamamos por teléfono la friolera de 6 veces en 8 horas. Normalmente, hacemos el plan vía telefónica, pero luego nos vamos contando los avances vía messenger (especialmente interesante la salida de la ducha de mi romeo, que es un pedaso exhibicionista y siempre me conecta la webcam... ¡con la de veces que está mi madre por aquí!).
El tema de no poder postear también fue duro. No sólo por no poder reflejar el día a día, sino también por no saber qué les había deparado el finde a mis bloggers favoritos (que una, aunque a veces no haga comentarios, pasa muy a menudo por ahí, que lo sepáis). Hasta tal punto empieza a formar parte de mi vida esto de los blogs, que esta noche he soñado con Wendeling. Estaba en una oficina, y a raiz de su post descubría que de hecho estábamos en el mismo edificio, y como además decía ser la única que había en su planta, pensé "entonces no habrá duda" y subí, decidida a conocerla. Lo curioso es que cuando subí me encontré a mi amiga Elisenda, y le pregunté asombrada "pero Eli, el otro día que te conté que yo tenía un blog, ¿cómo no me dijiste que tú tenías otro?"... ¡Vaya cosas (y un besito para Wen)!
Además, el buzón saturadísimo de mensajes... Pero vamos a ver, ¿no seguimos teniendo los números de móviles y de fijos de los amigos? Creo que aquí es donde entra el hecho de que la gente de tanto en tanto se aburre en el trabajo, se acuerda de los amiguetes y les envía un e-mail, a ver qué tal les va la vida, además de los tropecientos mil mails tontos, de chistes, de cadenas de las de "si no envía este mensaje a 300 amigos en menos de 3 segundos se le caerá la pichula a cachos" y de modernas leyendas urbanas, como la de que te puedes clavar una aguja con sida en la butaca del cine o que si respondes a una llamada telefónica autorizarás a que llamen con tu número a Uzbekistán, te dejarán a cero la cuenta corriente, se te borrará tu colección de DVDs, tu gato tendrá toxoplasmosis y se te secará la yerbabuena...
¡Ays, qué mundo éste!
Comentario:
No a mi vida sin la red y el ordenador!!!!!!!! empece a usar el mundo www en la facultad, sobre todo cuando curraba de becaria y preparaba opos. me costo tenerla en casa, pero desde q la tengo no pasa un dia sin entrar (estando de vacacines con mi nene me bajaba al hotel a un ordenador q iba con monedas a ver como iba el mundo virtual) y mi blog es mi pequeño tesoro aunq aun le queda mucho por pulir
Comentario:
Ya conoces la fama antitecnológica de mi casa pero he de reconocer que me he enganchado a esto de los blogs....mi madre anda mosqueadísima porque soy la misma persona que hace un par de meses le decía que iba a darme de baja porque no usaba internet
Un besazo
Un besazo
Comentario:
Lo cierto es que poco a poco internet con todos sus accesorios (blogs, mail, news, foros....) se han ido haciendo un hueco en mi vida y ahora es poco menos que imprescindible. Claro que siempre es mejor engancharse a esto que a otras cosas.
Besos
Besos
Comentario:
Vida sin internet? existe la vida después de la muerte? pues eso, bendita www.
Un abrazoo
Un abrazoo
Comentario:
Gracias por el sueño. Se lo he contado a mi chico y su respuesta ha sido que te iba a morder, porque le ibas a quitar el primer puesto de soñar conmigo. JAJAJAJAJA
Yo también soy de las que me encuentro rara sin inet en casa. El mes que estuve sin conexión se me hizo eterno.
Besos de una maia.
Yo también soy de las que me encuentro rara sin inet en casa. El mes que estuve sin conexión se me hizo eterno.
Besos de una maia.
Comentario:
Por cierto, cuidado con la webcam que a veces roban imágenes....quién sabe si ya hay por ahí algún documento gráfico de... ejem, mejor me callo.:P
Comentario:
Yo llevo desde los 19 enganchada, me enganché en la facultad y no precisamente al chat sino a mi adicción informativa...ahora mi blog es algo que me proporciona sensaciones nunca soñadas. Podría vivir sin Internet y sin teléfono, pero si lo hiciera no habría conocido a Carlos (mi filósofo colombiano) o a Ze en Perú, o a Xavi en Valencia, o a Gonzalo en Granada o a ti que pronto te irás al extranjero.... En fín, gracias a este código binario he conocido a gente fantástica y algunos sé que serán mis amigos toda la vida.......
Comentario:
jajaja lo que hace acostumbrarse.... yo he de recocnoer que no peudo estar sin internet,primeor tengo mucha musica que bajarme... (como diria Gabri..barjar a comrpar!!!) ,no podría estar mucho sin chatear con mi niño,le echaria de menos :( y aunque hablasemos por teléfono,ya nos hemos acostumbrado a esto... en fin! y los blogs?? buuff!! me he enganchado!!! de verdad,me encanta leeros!!
:)
:)





