Insomnio
¿Se puede hablar de insomnio siendo sólo la 1:45 de la madrugada? Pues teniendo en cuenta que me he pasado media vida acostándome más o menos a esta hora supongo que no, pero hace dos días que duermo poquito y la marmotilla que llevo dentro me pide a gritos 10 horas de sueño reparador.
Hoy no es por darle vueltas a la cabeza, sino más bien por los problemillas de salud, que no me dejan estar tumbada en la cama bien a gusto.
Aunque he de reconocer que últimamente no estoy cómoda en mi cama. No será porque sea una mala cama, que la puñetera me costó el sueldo de mes y medio entre canapé, colchón de látex de 200x150, nórdico para frío siberiano (así de calentita llevo yo todo el invierno), fundas para el nórdico (versión Heidi con florecillas para cuando estoy romanticona y versión hardcore en negro y rojo para noches de pasión), almohadas, cojines...
Mi sueldo tampoco es para tirar cohetes, pero vamos, ¡nómina y media es una buena suma!
Decía que no estoy cómoda... ¿cómo puedo estarlo? Si es que somos unos agoniosos, que nos acostumbramos enseguida a lo bueno.
A que me deje relajadita a base de horas de hacer el amor...
A apoyar la cabeza en su hombro, que no será tan anatómico como mis almohadas, pero ideal de la muerte que lo encuentro yo...
A cerrar los ojos y sentir cómo su aliento me acaricia los párpados...
A su mano grande y fuerte en mi cadera, mientras que la otra descansa sobre la mano que tengo en su pecho...
A pasar los pocos segundos que consigo mantenerme despierta después de la extenuación de amarnos, entretenida acariciando los pelitos de su pecho (ya casi lo he convertido en metrosexual a base de regalarle cremitas para la cara y jerseys que le marquen los pectorales, pero soy de las que piensan que "el hombre y el oso, cuanto más pelo más hermoso", y es que me ponen los tíos machotes, ¿qué quereis que os diga?)...
¡En fin, a tener a mi chico en mi cama!
¿Qué más da si sólo pueden ser un par de noches al mes, o una tarde de tanto en tanto? Menos da una piedra...
Voy a intentar dormir otra vez, a ver si la infección se apiada de mí, y me deja entrar en el mundo de los sueños...
Hoy no es por darle vueltas a la cabeza, sino más bien por los problemillas de salud, que no me dejan estar tumbada en la cama bien a gusto.
Aunque he de reconocer que últimamente no estoy cómoda en mi cama. No será porque sea una mala cama, que la puñetera me costó el sueldo de mes y medio entre canapé, colchón de látex de 200x150, nórdico para frío siberiano (así de calentita llevo yo todo el invierno), fundas para el nórdico (versión Heidi con florecillas para cuando estoy romanticona y versión hardcore en negro y rojo para noches de pasión), almohadas, cojines...
Mi sueldo tampoco es para tirar cohetes, pero vamos, ¡nómina y media es una buena suma!
Decía que no estoy cómoda... ¿cómo puedo estarlo? Si es que somos unos agoniosos, que nos acostumbramos enseguida a lo bueno.
A que me deje relajadita a base de horas de hacer el amor...
A apoyar la cabeza en su hombro, que no será tan anatómico como mis almohadas, pero ideal de la muerte que lo encuentro yo...
A cerrar los ojos y sentir cómo su aliento me acaricia los párpados...
A su mano grande y fuerte en mi cadera, mientras que la otra descansa sobre la mano que tengo en su pecho...
A pasar los pocos segundos que consigo mantenerme despierta después de la extenuación de amarnos, entretenida acariciando los pelitos de su pecho (ya casi lo he convertido en metrosexual a base de regalarle cremitas para la cara y jerseys que le marquen los pectorales, pero soy de las que piensan que "el hombre y el oso, cuanto más pelo más hermoso", y es que me ponen los tíos machotes, ¿qué quereis que os diga?)...
¡En fin, a tener a mi chico en mi cama!
¿Qué más da si sólo pueden ser un par de noches al mes, o una tarde de tanto en tanto? Menos da una piedra...
Voy a intentar dormir otra vez, a ver si la infección se apiada de mí, y me deja entrar en el mundo de los sueños...





