Friends
Esta semana está siendo movidita, en lo que a "asuntos amistosos" se refiere. También en otros sentidos, pero merecen post aparte...
En primer lugar, hemos decidido celebrar nuestro primer aniversario en Italia, y de paso visitar a mi amiga Sorella, mi gran amiga en la adolescencia, que se fue a vivir allí con su novio Cavaradossi. Hace 3 años que no nos vemos, y eso es demasiado teniendo en cuenta que somos como hermanas. Aunque ahora haya tantas compañías que vuelan a bajo coste entre unas cosas y otras acaba suponiendo un lastre considerable para nuestro presupuesto, pero también hemos pensado que qué demonios, que el dinero está para disfrutarlo si tenemos la suerte de disponer de él, y que si ahora mismo un viaje así nos supone quedarnos unos cuantos días en el piso viendo DVDs en lugar de salir al cine y al teatro, pues lo aceptamos de buena gana... ¡¡¡Al menos no nos estamos fundiendo el presupuesto para los libros de los niños!!!
También hacía tiempo que no sabía nada de mi ex-compi Posh&Spices, que se conectó al messenger y me puso al día de todo lo que había pasado en nuestra ex-empresa. La cuenta de despidos no se cerró conmigo, al parecer, así que la cosa sigue de capa caída. Bueno, con su pan se lo coman, no es raro porque el gerente no tiene ni idea.
Otra que también se ha hecho oír ha sido mi amiga Rocío (por supuesto, todos los nombres son apodos, pero facilísimos de aplicar a cada cual). Después de contarle mis problemillas de infecciones varias y que deberían hacerme presidenta de honor de la casa Predictor- cachis, el de presidenta de honor de la Durex mola más-, me ha confesado que ella y su marido, el Sr. Rubio, llevan 2 meses intentando tener un crío pero no lo sabe nadie, sólo yo.
Mi amiga París también tiene un secretito, del que sólo me ha hecho partícipe a mí. Debe ser que como estoy lejos, se creen que me he caído del mundo o algo así. Mi Romeo dice que es por méritos propios, y que como doy tanto de mí misma la gente se abre a mí con facilidad. Es lo que tienen los enamorados, que sólo ven virtudes...
Pero el contacto amistoso más llamativo ha sido con Olivia. Me envió un email el martes, de repente, y eso que tiene mi dirección desde hace años. Es una chica majísima, con la que tengo unas conversaciones muy interesantes cada vez que nos vemos porque a las dos nos apasiona el cine y cantar. Lo más curioso es que su pareja, Valparaíso, es uno de mis "ex", más concretamente con el que perdí la virginidad. Durante un tiempo el chico no me dirigió la palabra, y eso que creo que tuve bastante tacto cuando rompimos. Después no le quedó más remedio que hablarme, porque su chica y yo hablábamos como cotorras en todas las cenas, así que si quería participar en la conversación era lo suyo. Ahora, Olivia me cuenta cosas de los dos en los mails, y yo no sé muy bien qué decirle al respecto. Yo no digo que Valparaíso sea mal chico, ni mucho menos, soy consciente de que la misma persona puede suponer una relación desastrosa para uno y su media naranja para otro, pero claro, como mínimo me concederéis que es raro. Ah, y por si lo dudábais, ella sabe que estuvimos juntos porque todos somos del mismo grupo de amigos.
Sólo me falta que Leti, la novia de Alpinista (mi "ex" por antonomasia, porque estuvimos 15 meses juntos), me mande un SMS comunicándome que han sido papás (sale de cuentas la primera semana de agosto, y ya me envió un SMS hace un par de semanas para invitarme a una obra de teatro, así que no sería tan sorprendente)...
Es una suerte que mi chico no sea muy celoso, porque dudo que haya muchas chicas con un pasado sexual tan "presente" como el mío, y es que sigo manteniendo contacto con muchos de mis ex. Dice que esto es así porque soy muy sincera con él, y le he contado mi pasado de pe a pa. Según él, lo difícil habría sido conocer a alguno de mis ex sin saber que lo era, y al cabo de un tiempo enterarse de lo que había pasado. Mucha gente es partidaria de no enterarse de nada del pasado de su pareja, pero desde mi punto de vista es un error. Somos lo que somos, y en buena medida nuestro carácter se ha definido gracias a esas experiencias. Y lo hecho, hecho está, no puede borrarse. ¿Realmente es tan malo saberlo, con lo que ayuda a conocerse?
Ya tenéis sobre qué meditar durante el fin de semana, ¡a disfrutar!
En primer lugar, hemos decidido celebrar nuestro primer aniversario en Italia, y de paso visitar a mi amiga Sorella, mi gran amiga en la adolescencia, que se fue a vivir allí con su novio Cavaradossi. Hace 3 años que no nos vemos, y eso es demasiado teniendo en cuenta que somos como hermanas. Aunque ahora haya tantas compañías que vuelan a bajo coste entre unas cosas y otras acaba suponiendo un lastre considerable para nuestro presupuesto, pero también hemos pensado que qué demonios, que el dinero está para disfrutarlo si tenemos la suerte de disponer de él, y que si ahora mismo un viaje así nos supone quedarnos unos cuantos días en el piso viendo DVDs en lugar de salir al cine y al teatro, pues lo aceptamos de buena gana... ¡¡¡Al menos no nos estamos fundiendo el presupuesto para los libros de los niños!!!
También hacía tiempo que no sabía nada de mi ex-compi Posh&Spices, que se conectó al messenger y me puso al día de todo lo que había pasado en nuestra ex-empresa. La cuenta de despidos no se cerró conmigo, al parecer, así que la cosa sigue de capa caída. Bueno, con su pan se lo coman, no es raro porque el gerente no tiene ni idea.
Otra que también se ha hecho oír ha sido mi amiga Rocío (por supuesto, todos los nombres son apodos, pero facilísimos de aplicar a cada cual). Después de contarle mis problemillas de infecciones varias y que deberían hacerme presidenta de honor de la casa Predictor- cachis, el de presidenta de honor de la Durex mola más-, me ha confesado que ella y su marido, el Sr. Rubio, llevan 2 meses intentando tener un crío pero no lo sabe nadie, sólo yo.
Mi amiga París también tiene un secretito, del que sólo me ha hecho partícipe a mí. Debe ser que como estoy lejos, se creen que me he caído del mundo o algo así. Mi Romeo dice que es por méritos propios, y que como doy tanto de mí misma la gente se abre a mí con facilidad. Es lo que tienen los enamorados, que sólo ven virtudes...
Pero el contacto amistoso más llamativo ha sido con Olivia. Me envió un email el martes, de repente, y eso que tiene mi dirección desde hace años. Es una chica majísima, con la que tengo unas conversaciones muy interesantes cada vez que nos vemos porque a las dos nos apasiona el cine y cantar. Lo más curioso es que su pareja, Valparaíso, es uno de mis "ex", más concretamente con el que perdí la virginidad. Durante un tiempo el chico no me dirigió la palabra, y eso que creo que tuve bastante tacto cuando rompimos. Después no le quedó más remedio que hablarme, porque su chica y yo hablábamos como cotorras en todas las cenas, así que si quería participar en la conversación era lo suyo. Ahora, Olivia me cuenta cosas de los dos en los mails, y yo no sé muy bien qué decirle al respecto. Yo no digo que Valparaíso sea mal chico, ni mucho menos, soy consciente de que la misma persona puede suponer una relación desastrosa para uno y su media naranja para otro, pero claro, como mínimo me concederéis que es raro. Ah, y por si lo dudábais, ella sabe que estuvimos juntos porque todos somos del mismo grupo de amigos.
Sólo me falta que Leti, la novia de Alpinista (mi "ex" por antonomasia, porque estuvimos 15 meses juntos), me mande un SMS comunicándome que han sido papás (sale de cuentas la primera semana de agosto, y ya me envió un SMS hace un par de semanas para invitarme a una obra de teatro, así que no sería tan sorprendente)...
Es una suerte que mi chico no sea muy celoso, porque dudo que haya muchas chicas con un pasado sexual tan "presente" como el mío, y es que sigo manteniendo contacto con muchos de mis ex. Dice que esto es así porque soy muy sincera con él, y le he contado mi pasado de pe a pa. Según él, lo difícil habría sido conocer a alguno de mis ex sin saber que lo era, y al cabo de un tiempo enterarse de lo que había pasado. Mucha gente es partidaria de no enterarse de nada del pasado de su pareja, pero desde mi punto de vista es un error. Somos lo que somos, y en buena medida nuestro carácter se ha definido gracias a esas experiencias. Y lo hecho, hecho está, no puede borrarse. ¿Realmente es tan malo saberlo, con lo que ayuda a conocerse?
Ya tenéis sobre qué meditar durante el fin de semana, ¡a disfrutar!
No quieres caldo... ¡dos tazas!
Hala, pa que sus quejeis de que no escribo!!!
Esta mañana chateaba un rato con mi buena amiga Queen y me dijo algo que ha motivado este post, y es que todas sus primas tienen maridos tipo móvil, esto es, "de segunda generación", porque ninguna está ya con el primero... Ella es la única que resiste, gracias a que Pianoman, su marido, es un auténtico cielo y un tipo divertidísimo, pero también a lo que se lo curran los dos.
El otro día, charlando con mi cuñado, también me dijo algo que me dejó parada. Cuando me acompañaba a comprar un regalito para su hermano me preguntó que a qué venía, si no era su cumpleaños ni nada. Y al decirle que era porque celebrábamos 11 meses juntos, me dijo "¿Sólo 11 meses? Pues yo pensaba que era mucho más, el otro día un amigo me preguntó que cuánto hacía que salíais y le dije que unos 3 años...". Yo misma tengo esa sensación, después del montón de citas, viajes y las dos mudanzas que hemos vivido en tan poco tiempo.
Con todo esto, quiero decir que me ha dado por pensar en que nos pasamos media vida, con suerte, y si no toda entera, buscando pareja, con más o menos empeño. Hay "cienes y cienes" de blogs de solteros contando sus batallitas, con un tono en el que jurarías que el punto final de dicho blog será "y me eché un novio y vivimos felices y comimos perdices por el resto de los tiempos", pero poca gente habla de lo duro que es mantener una relación funcionando, aunque tu pareja sea un/a sant@ y esteis enamorados hasta las cachas. La semana pasada, posiblemente por el cansancio y porque no nos encontrábamos bien de salud, tuvimos un par de días duros, de ésos en los que hasta puedes llegar a plantearte cosas como volverte a casa de mamá para que te cuide y olvidarte de todo. Todas las parejas discuten, pero tener una vida común implica muchísimas más cosas, un roce tonto puede convertirse en un mundo, y hasta el más maduro y sensato puede acabar peleándose como un crío.
Nosotros llevamos poquísimo tiempo juntos, pero ha sido lo bastante intenso como para que podamos hablar con cierto conocimiento de causa (si no tenemos en cuenta a los agoreros que dicen que la pasión se acaba a los 4 años...). Y lo que acabas sacando en claro es que el éxito de una relación está en el amor que sienten los dos, pero no sólo en el amor "per se" sino también en sus distintas acepciones: comprensión, respeto, ternura... La pasión es genial, y que nos dure, pero últimamente parece que todo se base en experimentar y salir de la rutina, y esa mentalidad no creo que implique el esfuerzo necesario para que una relación funcione a lo largo de los años.
Puede que todo esto parezca muy conservador, y que choque de frente con el concepto que tenían de mí algunos amigos, y que por eso me digan que he cambiado mucho. En realidad, creo que no es un cambio sino una evolución. He experimentado mucho, y eso mismo es lo que me da la estabilidad que tengo ahora: la seguridad de que lo que tengo es algo muy especial y que es improbable, por no decir imposible, que encuentre nada mejor. Y merece la pena esforzarse, porque soy mucho más feliz, aunque como soltera tuviera una existencia mucho más fácil y cómoda.
Hasta aquí la reflexión del día. Mañana más, o no...
Esta mañana chateaba un rato con mi buena amiga Queen y me dijo algo que ha motivado este post, y es que todas sus primas tienen maridos tipo móvil, esto es, "de segunda generación", porque ninguna está ya con el primero... Ella es la única que resiste, gracias a que Pianoman, su marido, es un auténtico cielo y un tipo divertidísimo, pero también a lo que se lo curran los dos.
El otro día, charlando con mi cuñado, también me dijo algo que me dejó parada. Cuando me acompañaba a comprar un regalito para su hermano me preguntó que a qué venía, si no era su cumpleaños ni nada. Y al decirle que era porque celebrábamos 11 meses juntos, me dijo "¿Sólo 11 meses? Pues yo pensaba que era mucho más, el otro día un amigo me preguntó que cuánto hacía que salíais y le dije que unos 3 años...". Yo misma tengo esa sensación, después del montón de citas, viajes y las dos mudanzas que hemos vivido en tan poco tiempo.
Con todo esto, quiero decir que me ha dado por pensar en que nos pasamos media vida, con suerte, y si no toda entera, buscando pareja, con más o menos empeño. Hay "cienes y cienes" de blogs de solteros contando sus batallitas, con un tono en el que jurarías que el punto final de dicho blog será "y me eché un novio y vivimos felices y comimos perdices por el resto de los tiempos", pero poca gente habla de lo duro que es mantener una relación funcionando, aunque tu pareja sea un/a sant@ y esteis enamorados hasta las cachas. La semana pasada, posiblemente por el cansancio y porque no nos encontrábamos bien de salud, tuvimos un par de días duros, de ésos en los que hasta puedes llegar a plantearte cosas como volverte a casa de mamá para que te cuide y olvidarte de todo. Todas las parejas discuten, pero tener una vida común implica muchísimas más cosas, un roce tonto puede convertirse en un mundo, y hasta el más maduro y sensato puede acabar peleándose como un crío.
Nosotros llevamos poquísimo tiempo juntos, pero ha sido lo bastante intenso como para que podamos hablar con cierto conocimiento de causa (si no tenemos en cuenta a los agoreros que dicen que la pasión se acaba a los 4 años...). Y lo que acabas sacando en claro es que el éxito de una relación está en el amor que sienten los dos, pero no sólo en el amor "per se" sino también en sus distintas acepciones: comprensión, respeto, ternura... La pasión es genial, y que nos dure, pero últimamente parece que todo se base en experimentar y salir de la rutina, y esa mentalidad no creo que implique el esfuerzo necesario para que una relación funcione a lo largo de los años.
Puede que todo esto parezca muy conservador, y que choque de frente con el concepto que tenían de mí algunos amigos, y que por eso me digan que he cambiado mucho. En realidad, creo que no es un cambio sino una evolución. He experimentado mucho, y eso mismo es lo que me da la estabilidad que tengo ahora: la seguridad de que lo que tengo es algo muy especial y que es improbable, por no decir imposible, que encuentre nada mejor. Y merece la pena esforzarse, porque soy mucho más feliz, aunque como soltera tuviera una existencia mucho más fácil y cómoda.
Hasta aquí la reflexión del día. Mañana más, o no...
Sin perdón
Lo sé, lo sé, imperdonable del todo lo de estar missing otras 3 semanas... Pues no, el gigantón de BT hizo su trabajo a la perfección, de hecho ya tenemos incluso ADSL a 2Mb y me pego unas videoconferencias con mi family que son una delicia, y por suerte estábamos a muchos kilómetros de Londres el jueves pasado...
Básicamente, he pasado las últimas tres semanas o en España o enferma o entregada en cuerpo y alma a la escritura (a puntito estoy de terminar un cuento que me planteo incluso enviar a un concurso literario).
El viajecito a Barcelona fue más que nada por necesidad, para arreglar el piso de mi chico y ponerlo en alquiler. No nos hace mucha falta, pero bueno, unos ingresos extras al año nunca van mal. Desde que llegamos fue un no parar de visitas, comilonas, fiestas varias... Tanto, que al día siguiente de volver a nuestro pisito acabamos los dos con gastroenteritis, y la consiguiente semana a arroz hervido y manzana asada.
Eso sí, celebramos nuestros 11 meses de una manera inmejorable: pasamos el día con mis suegros en su casa de la playa, pero se fueron allá a las 20h. Cuando nos quedamos solos le dí su regalo. Le había comprado unas cosillas que sabía que le hacían muchísima ilusión, y me dediqué a dejarlas sobre la cama, una a una. Cada vez le mandaba a hacer algo, a buscar las llaves del coche, o el móvil, a la habitación, y cuando iba se encontraba un regalo, así durante hora y media. Luego nos fuimos a un restaurante, nos sentamos en la terracita, al lado del mar, y la cena fue deliciosa, de lo mejor que he comido nunca. Acabamos jugando en la playa, con la ropa mojada y escribiendo nuestros nombres en la arena, como dos críos.
Y la infección que por fin parece que mejora lentamente, y lo de la "cuarentena" va quedando atrás, aunque tengamos que seguir frenando un poco los impulsos, y aún necesite un día o dos de reposo después del ajetreo, pero nada que ver con lo que he pasado estos meses atrás.
Entendereis que no haya estado muy por la labor de colgar posts...
Básicamente, he pasado las últimas tres semanas o en España o enferma o entregada en cuerpo y alma a la escritura (a puntito estoy de terminar un cuento que me planteo incluso enviar a un concurso literario).
El viajecito a Barcelona fue más que nada por necesidad, para arreglar el piso de mi chico y ponerlo en alquiler. No nos hace mucha falta, pero bueno, unos ingresos extras al año nunca van mal. Desde que llegamos fue un no parar de visitas, comilonas, fiestas varias... Tanto, que al día siguiente de volver a nuestro pisito acabamos los dos con gastroenteritis, y la consiguiente semana a arroz hervido y manzana asada.
Eso sí, celebramos nuestros 11 meses de una manera inmejorable: pasamos el día con mis suegros en su casa de la playa, pero se fueron allá a las 20h. Cuando nos quedamos solos le dí su regalo. Le había comprado unas cosillas que sabía que le hacían muchísima ilusión, y me dediqué a dejarlas sobre la cama, una a una. Cada vez le mandaba a hacer algo, a buscar las llaves del coche, o el móvil, a la habitación, y cuando iba se encontraba un regalo, así durante hora y media. Luego nos fuimos a un restaurante, nos sentamos en la terracita, al lado del mar, y la cena fue deliciosa, de lo mejor que he comido nunca. Acabamos jugando en la playa, con la ropa mojada y escribiendo nuestros nombres en la arena, como dos críos.
Y la infección que por fin parece que mejora lentamente, y lo de la "cuarentena" va quedando atrás, aunque tengamos que seguir frenando un poco los impulsos, y aún necesite un día o dos de reposo después del ajetreo, pero nada que ver con lo que he pasado estos meses atrás.
Entendereis que no haya estado muy por la labor de colgar posts...





