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Reportaje en profundidad: Un paseo por Nueva York
Conocida como la “capital del planeta”, Nueva York es una de las ciudades más visitadas del mundo. Está situada en la costa este de Estados Unidos, en el estado de igual nombre que tiene en Albany su capital.

Aunque Nueva York se compone de cinco municipios perfectamente diferenciados –Manhattan, Brooklyn, Queens, Bronx y Staten Island- uno tiende a equipararla al primero. En Manhattan sólo vive una quinta parte de los neoyorquinos pero concentra el noventa por ciento de lo que se conoce y lo que atrae de esta ciudad inmensa y poderosa. Aquí se encuentran los rascacielos famosos y los museos grandiosos, los barrios conocidos y los monumentos y rincones que aparecen en películas y novelas.
Por eso el viaje a Nueva York es en realidad el viaje a Manhattan, aunque luego resulta que el viaje a Maniatan es el viaje al mundo entero.

Según The New York Times, el periódico que es la máxima fuente de información sobre esta urbe infinita, en las escuelas de la ciudad hay alumnos de 196 nacionalidades. ¿Habrá alguna que no esté representada? Nueva York es, se quiera o no, la capital de la cultura, la moda y las finanzas mundiales.



Un viaje por el planeta Tierra

La visita a la ciudad empezaría en Battery Park, en la punta sur, donde se juntan los ríos East y Hudson. El viaje adquiere dimensiones bíblicas y se hace imposible de hacerlo a pie. Así aparecen en nuestro auxilio los famosos taxis amarillos, con sus conductores llegados de todos los rincones del mundo y que encuentran en esta profesión su primer empleo. Tomar taxis en Nueva York es una forma magnífica de palpar la diversidad racial de la ciudad. Hay conductores marroquíes, indios, georgianos, dominicanos... todos hablando inglés con su fuerte acento.

Battery Park, en el extremo meridional de Manhattan, fue el lugar que eligieron los holandeses para instalar un puesto comercial tras comprar la isla a los indígenas por un puñado de baratijas. Desde aquí creció la ciudad. Este pequeño asentamiento, llamado Nueva Ámsterdam, estaba rodeado por una muralla; la calle que se abre ahora en el lugar de esa pared, Wall Street, es la sede de la bolsa. Hay quien recomienda visitarla un día de fuerte descenso de las cotizaciones para palpar de verdad el ambiente.


Barrios con sabores lejanos

Más allá se extienden los barrios que dan el carácter humano a Nueva York, lejos de los monumentos, rascacielos y museos. El barrio es el centro de su vida, el que transmite una identidad propia, a veces inspirada en lejanos orígenes.
Lower East Side fue el centro que acogió a todos los inmigrantes que llegaban a la ciudad –chinos, italianos, irlandeses, hispanos, judíos y tantos otros-. Todos trajeron sus tradiciones culinarias, y por eso es uno de los barrios en los que es más fácil encontrar restaurantes con todos los orígenes posibles y disfrutar de una cena agradable a buen precio.

Allí está Chinatown que cuenta con 7 periódicos chinos, 12 templos y más de cien restaurantes. El centro de este popular barrio se encuentra en las calles de Mott y Pell, repletas de tiendas de todo tipo y anticuarios. Poco a poco ha ido superando sus límites –Canal Street- colonizando los barrios cercanos, como Little Italy. Aquí todavía se mantiene el ambiente de los clubes sociales de origen italiano que atraen a las familias que, aunque ya no viven aquí, en estas calles encuentran el recuerdo de sus raíces.


El centro intelectual y cultural

Lo realmente mágico de Manhattan es que caminas dos o tres manzanas y cambias de mundo. Chelsea es ahora el centro de la comunidad homosexual neoyorquina, y al recorrer sus calles pasa por decenas de floristerías y el Fashion Institute of Technology, de donde surgieron diseñadores como Calvin Klein. Muchos famosos se han alojado en el hotel Chelsea, uno de los edificios que definen este barrio.

Times Square es la plaza más famosa de Nueva York, aunque en realidad es sólo un cruce de calles, Broadway y la Séptima Avenida. Atrae la atención de los turistas por sus luces, sus teatros, sus letreros luminosos y la celebración de la Nochevieja. Ya han cerrado la mayoría de sex shops y cines porno que enturbiaron la reputación de la zona. Ahora vuelve a brillar como centro del distrito de los teatros.

Desde cualquier de las esquinas cercanas se divisa el Empire State Building, el rascacielos más alto (ha vuelto a recuperar el título tras el hundimiento de las Torres Gemelas) y más famoso de Nueva York. Los 102 pisos de este mítico edificio dominan el skyline de Nueva York. Desde su mirador (ahora sólo se puede acceder al del piso 86) se disfruta de una panorámica inolvidable.

En Nueva York se hallan varios de los mejores museos del mundo. Un recorrido por ellos supone una visión de las maravillas del arte y la naturaleza del planeta. El Museo de Arte Metropolitano es uno de los más espectaculares y variados. Ofrece un fabuloso recorrido por el arte de los últimos 5.000 años. Por otra parte, los esqueletos de dinosaurios son las piezas más conocidas del Museo de Historia Natural. Y tampoco debemos olvidar el Museo Guggenheim. El propio edificio de Frank Lloyd Wright es uno de los atractivos de un museo con obras maestras de los mayores artistas del XIX y XX.


El pulmón verde neoyorquino

Con sus 340 hectáreas, Central Park no es únicamente el lugar de esparcimiento de millones de neoyorquinos desde 1876, también es una de las cumbres del diseño paisajístico del mundo, debido a su combinación de colinas, prados y estanques. Es el refugio frente al asfalto, el lugar para patinar, tomar el sol en la hierba o dedicarse a la observación de aves. En el sur de Central Park –por debajo del embalse Reservoir- hay un zoo, pistas de patinaje, el Carrusel, jardines, un castillo, un lago, estatuas... La zona norte conserva zonas más silvestres. En verano hay fabulosa oferta gratuita, con conciertos y representaciones de teatro de gran nivel.



El viaje a Nueva York no puede terminar sin la visita obligada a la Estatua de la Libertad. Con 93 metros de altura, preside el puerto de la ciudad. Fue un regalo del pueblo francés por el centenario de la independencia de Estados Unidos. A través de los ventanales de su corona se ve Manhattan como un inmenso trasatlántico poblado de gigantes.


Datos útiles para el viaje a Nueva York

Cómo llegar:
Desde España, varias compañías aéreas como Iberia, Delta Airlines y American Airlines ofrecen vuelos directos hasta Nueva York. Desde las terminales de los aeropuertos de John F. Kennedy, Newark y La Guardia hay autobuses que conducen al centro de Nueva York.

Documentación necesaria:
Desde el pasado octubre sólo se puede entrar en EE.UU con el nuevo pasaporte de lectura mecánica, que expide el Ministerio de Interior español.

Paseos por la ciudad:
La oferta cultural de Nueva York se puede consultar en www.cityguideny.com.
Con el abono turístico City Pass se tienen descuentos en las principales atracciones.
En cuanto a los transportes, resulta muy útil usar la tarjeta MetroCard, válida para viajar en metro, autobús y feries.

Más información:
Embajada de EE.UU en calle Serrano, nº 75. 28006 Madrid.
Visitors Information Center, en 7ª Avenue, nº 810. NY
En internet : www.nycvisit.com www.totalny.com
Sobre alojamiento: www.hanyc.com www.hostelhandbook.com www.bbny.com (de bed and breakfast) www.hoteldiscount.com
 
Comentario:
Interesantisimo reportaje de Nueva York, siempre he querido ir yo también y algún dia lo haré... pasandome despues por Willmington (carolina del norte) uno de los lgares mas preciosos de la tierra

Un saludo
 
Comentario:
Aishhhhhhhhh! Siempre he querido irrr!

Nunca he podido porque es carísimo (el avión, el hotel,...), pero pronto me quitaré la espinita.

Un saludito!
No