Técnicas de concentración y estudio
Lo que me ha llevado a escribir este post ha sido la influencia de mi madre que actualmente se está sacando el carnet de conducir (más vale tarde que nunca).
Verla de nuevo lapicero en mano, memorizando las velocidades, haciendo un test trás otro, me ha hecho recordar lo importante que es tener un buen método de estudio y una buena actitud ante la causa.
No sólo a las personas que trabajan les cuesta ponerse a estudiar, sino también a los estudiantes tras un periodo de relax. Después de un tiempo sin “tocar los libros” se pierden los hábitos y costumbres que hacen que nuestro rendimiento sea más efectivo.
Así, me he propuesto recordar algunas técnicas de estudio y concentración, que visto lo visto, nos vendrán bien a jóvenes y mayores.
1. Concentración
Para que el tiempo de estudio resulte beneficioso lo principal es conseguir un buen nivel de concentración. La atención voluntaria requiere una disciplina ya que hay que estimularla. Esto no ocurre con la atención espontánea la cual se origina por la sorpresa ante un hecho que nos interesa o llama la atención.
Unos consejos para concentrarte mejor:
a. Jerarquizar el trabajo.
Lo recomendable es empezar por las materias que nos resulten más atractivas, pasar después a las más difíciles y terminar con las que nos sean más fáciles de realizar.
La razón: La concentración en el estudio sufre oscilaciones. Al principio, se encuentra en un nivel bajo y necesita estímulos para subir; aumenta con el tiempo hasta llegar a su nivel máximo, y al final decae, por pura fatiga.
b. Evitar las distracciones.
No se puede estudiar con la tele o el móvil encendidos. La mesa de trabajo ha de estar limpia y despejada de todo aquello que pueda distraerte (revistas, juegos, etc).
2. Lectura
La lectura es el principal instrumento del aprendizaje. Para que la lectura sea rápida y eficaz debe ser comprensible. Por eso, cuando te pongas a estudiar no olvides tener a mano un diccionario.
3. Memoria
Existen dos tipos de memoria: la memoria mecánica, la que se consigue por medio de la repetición; y la significativa, la que asimila el material y lo organiza, dentro de una estructura o marco de referencia.
Lo que debes fomentar es el uso de la memoria significativa. Estructura el tema a estudiar de manera que los elementos sueltos se unan en grupos lógicos, por medio de asociaciones de ideas.
Una buena ayuda para recordar datos concretos es la mnemotécnica. Consiste en memorizar fórmulas o cifras a través de rimas, refranes o palabras.
Cuándo estudiar
Estudia siempre a la misma hora todos los días. Sólo tú sabes a qué hora del día rindes más. Elige la que te resulte más productiva y respétala para el estudio. Así creas un hábito y te resultará más fácil concentrarte.
Debes planificar también los tiempos de descanso. Cada dos horas de estudio descansa quince minutos. Pero si dos horas te resultan muy pesadas, estudia treinta minuto seguidos y descansa cinco.
Cómo estudiar
La luz natural es la más recomendable. En caso de no tenerla, opta por luz blanca o azul.
Estudia con una temperatura agradable y acostúmbrate a ventilar la habitación cada cierto tiempo. Las neuronas necesitan oxígeno y los focos de calor cercanos producen somnolencia.
Si te estás aburriendo levántate y date una vuelta por la habitación. Refréscate la cara y las manos en la lavabo y después vuelve a sentarte y empieza de nuevo.
Preparación para exámenes orales o presentaciones en público
Lo primero es escribir en papel el tema que vayas a desarrollar. Realiza esquemas y dibujos que te ayuden a retener las ideas principales. El esquema debe ser sintético y ha de caber en una sola hoja para que a simple vista tengas una visión general de todo el tema.
Utiliza palabras de tu lenguaje coloquial. Te ayudarán en los procesos de asimilación, comprensión y retención.
Una vez que tengas listo el esquema, léelo en casa en voz alta. Repítelo las veces que sean necesarias hasta que no te sea necesario el papel.
Importante: Cuida tu dicción. Cambia de tono y velocidad para captar la atención del examinador o de la audiencia.
www.tecnicasdeestudio.com
www.sapientec.com
Verla de nuevo lapicero en mano, memorizando las velocidades, haciendo un test trás otro, me ha hecho recordar lo importante que es tener un buen método de estudio y una buena actitud ante la causa.
No sólo a las personas que trabajan les cuesta ponerse a estudiar, sino también a los estudiantes tras un periodo de relax. Después de un tiempo sin “tocar los libros” se pierden los hábitos y costumbres que hacen que nuestro rendimiento sea más efectivo.
Así, me he propuesto recordar algunas técnicas de estudio y concentración, que visto lo visto, nos vendrán bien a jóvenes y mayores.
1. Concentración
Para que el tiempo de estudio resulte beneficioso lo principal es conseguir un buen nivel de concentración. La atención voluntaria requiere una disciplina ya que hay que estimularla. Esto no ocurre con la atención espontánea la cual se origina por la sorpresa ante un hecho que nos interesa o llama la atención.
Unos consejos para concentrarte mejor:
a. Jerarquizar el trabajo.
Lo recomendable es empezar por las materias que nos resulten más atractivas, pasar después a las más difíciles y terminar con las que nos sean más fáciles de realizar.
La razón: La concentración en el estudio sufre oscilaciones. Al principio, se encuentra en un nivel bajo y necesita estímulos para subir; aumenta con el tiempo hasta llegar a su nivel máximo, y al final decae, por pura fatiga.
b. Evitar las distracciones.
No se puede estudiar con la tele o el móvil encendidos. La mesa de trabajo ha de estar limpia y despejada de todo aquello que pueda distraerte (revistas, juegos, etc).
2. Lectura
La lectura es el principal instrumento del aprendizaje. Para que la lectura sea rápida y eficaz debe ser comprensible. Por eso, cuando te pongas a estudiar no olvides tener a mano un diccionario.
3. Memoria
Existen dos tipos de memoria: la memoria mecánica, la que se consigue por medio de la repetición; y la significativa, la que asimila el material y lo organiza, dentro de una estructura o marco de referencia.
Lo que debes fomentar es el uso de la memoria significativa. Estructura el tema a estudiar de manera que los elementos sueltos se unan en grupos lógicos, por medio de asociaciones de ideas.
Una buena ayuda para recordar datos concretos es la mnemotécnica. Consiste en memorizar fórmulas o cifras a través de rimas, refranes o palabras.
Cuándo estudiar
Estudia siempre a la misma hora todos los días. Sólo tú sabes a qué hora del día rindes más. Elige la que te resulte más productiva y respétala para el estudio. Así creas un hábito y te resultará más fácil concentrarte.
Debes planificar también los tiempos de descanso. Cada dos horas de estudio descansa quince minutos. Pero si dos horas te resultan muy pesadas, estudia treinta minuto seguidos y descansa cinco.
Cómo estudiar
La luz natural es la más recomendable. En caso de no tenerla, opta por luz blanca o azul.
Estudia con una temperatura agradable y acostúmbrate a ventilar la habitación cada cierto tiempo. Las neuronas necesitan oxígeno y los focos de calor cercanos producen somnolencia.
Si te estás aburriendo levántate y date una vuelta por la habitación. Refréscate la cara y las manos en la lavabo y después vuelve a sentarte y empieza de nuevo.
Preparación para exámenes orales o presentaciones en público
Lo primero es escribir en papel el tema que vayas a desarrollar. Realiza esquemas y dibujos que te ayuden a retener las ideas principales. El esquema debe ser sintético y ha de caber en una sola hoja para que a simple vista tengas una visión general de todo el tema.
Utiliza palabras de tu lenguaje coloquial. Te ayudarán en los procesos de asimilación, comprensión y retención.
Una vez que tengas listo el esquema, léelo en casa en voz alta. Repítelo las veces que sean necesarias hasta que no te sea necesario el papel.
Importante: Cuida tu dicción. Cambia de tono y velocidad para captar la atención del examinador o de la audiencia.
www.tecnicasdeestudio.com
www.sapientec.com
Comentario:
Algunos comentarios de la "táctica Patricia" para ponerse a estudiar:
a) organízate y escribe todas y cada una de las cosas que haya que hacer, por poco importantes que parezcan (yo apunto cuándo me tengo que duchar, al loro)
b)yo empezaría por las más urgentes, luego x las más atractivas, seguiría por las fáciles y terminaría (si llego) con las difíciles. Por qué? Porque por lo menos te habrás aprendido lo fácil si no eres capaz de llegar a lo difícil. Si no pasas de lo difícil, tampoco sabrás lo fácil.
c) estudia con amigos. Aunque perderás gran parte del tiempo, ahorrarás la sensación de ridículo de querer hacer un descanso y no tener con quién (a mí me pasa; solución: come chocolatinas)
d) si estudias en casa, no tengas la nevera llena o lo único que harás será comer y beber como un@ desconsid@. Lo mejor es tener hecho el planning de qué vas a comer para tener todo lo justo. Si te quieres dar un caprichito siempre podrás bajar al quiosco de la esquina a por las chocolatinas.
Espero que os haya sido de ayuda.Como veréis, no está corroborado por ningún especialista, salvo la experiencia.
a) organízate y escribe todas y cada una de las cosas que haya que hacer, por poco importantes que parezcan (yo apunto cuándo me tengo que duchar, al loro)
b)yo empezaría por las más urgentes, luego x las más atractivas, seguiría por las fáciles y terminaría (si llego) con las difíciles. Por qué? Porque por lo menos te habrás aprendido lo fácil si no eres capaz de llegar a lo difícil. Si no pasas de lo difícil, tampoco sabrás lo fácil.
c) estudia con amigos. Aunque perderás gran parte del tiempo, ahorrarás la sensación de ridículo de querer hacer un descanso y no tener con quién (a mí me pasa; solución: come chocolatinas)
d) si estudias en casa, no tengas la nevera llena o lo único que harás será comer y beber como un@ desconsid@. Lo mejor es tener hecho el planning de qué vas a comer para tener todo lo justo. Si te quieres dar un caprichito siempre podrás bajar al quiosco de la esquina a por las chocolatinas.
Espero que os haya sido de ayuda.Como veréis, no está corroborado por ningún especialista, salvo la experiencia.









