{ height: 80px; background: http://blogs.ya.com/relatosueltos/files/erotismo.jpg; z-index: +1; }Blogs Ya.com: A TRAVÉS DE LAS QUIMERAS
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A TRAVÉS DE LAS QUIMERAS
Relatos sueltos de una historia, con sus verdades, y todo aquello que lo parezca.
El otoño de
Una vida, una historia; con altos y bajos, con hale y empuje, con risas y llantos, con un por favor y un gracias; con todo lo bueno, incluyendo sus putadas... www.servicont.com
Árboles que me deleitan con sus hojas
Otoños de relatos
También dejan caer relatos.
No son relatos, pero se dejana caer.
Sindicación
 
La Cita.
Transcurrieron cuatro días, después de aquel encuentro. En ese intervalo recibí dos llamadas de su parte; A pesar de lo complicada de mi semana, acepté la invitación a “tomar una copa”. Debo aclarar que, en nuestros lugares de procedencia, esta frase, tiene distintas connotaciones; digamos que para mí es literalmente, eso: tomar una copa.

Yo acababa de descubrir las diferencias entre una mujer que “está buena” y sexy, y una que sólo “está buena”, yo siempre había sido sexy, y aunque pueda sonar exageradamente presuntuoso de mi parte, me sentía con mucha ventaja sobre las chicas buenísimas de su entorno, las chicas con las que Ël acostumbraba salir, pero no se por qué extraña razón, desistí de la idea de llevar cualquier ropa, que se pudiera ver como una declaración de guerra. Muchas veces llegué a la conclusión de que no me interesaba, que era uno más de mis caprichos, conquistarlo, cenar una vez o dos y desahogar mi estrés semanal, con una buena charla.

Me invitó a un sitio demasiado “pijo” para mi gusto; quise protestar, pero decidí darle ventajas. Más adelante me enteré que había escogido el lugar, no porque le gustara, sino porque imaginó que sería mi estilo. Lo cierto es que ahí estaba él, con sus ojos de color raro, sus manos delicadas, que no paraban de gesticular, y su cabello. Creo que nunca le dije a nadie que físicamente, fue en lo primero que me fijé. Ahí estaba yo, con mis rizos rojos, mi vaquero desgastado, escote y chaqueta. El no paraba de hablar y mirarme, yo no paraba de oír y desearle.

Mi reto de conquista y su juego de seducción, sin nuestro consentimiento se hicieron socios y decidieron esperar; no nos iríamos juntos a la cama esa noche, ni yo le saltaría encima, no me besaría con desespero, para arrancarme las ropas en el portal, ni yo apretaría su cuerpo contra el mío, para indagar que sentía; no buscaría la manera de rozar mis pechos de manera discreta, ni yo tendría que fingir que no lo noto.

Esa noche, Él dormiría en su casa y yo a la mía. El con sus ganas, yo con un deseo que por instantes me confundía.

 
tú opinas que:
Estas son las historias que nos hacen soñar durante noches abrazadas a la esperanza de lo que está por llegar.
 
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Prolongar el deseo... es mi favorito ;)

Un beso linda.
 
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El poco a poco tiene su interés. Besitos.
 
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Bonita noche pasaste, bonitos deseos y pensamientos. Todo a su tiempo... Gracias por comentarme.. Estaré por aqui de seguido!

Besos!
 
tú opinas que:
bueno, así a la próxima le coges con más ganas ¿no?...

1 besito
 
tú opinas que:
Mis encuentros con él son tan espaciados que cuando llega el momento prescindo de cualquier cosa que pueda alargarlo más y vamos directamente al grano, pero bueno son situaciones completamente distintas.

Besitos


 
tú opinas que:
Estoy totalmente de acuerdo con paperboat. Muchas veces esperar crea un morbo, y hace que la situación sea más sexy.
Ahora sí, esperar un poco sí, eternizar, no.

Gracias por tu comentario.


Un beso desde donde soplan aires de libertad.
 
tú opinas que:
Esa acumulación de deseo, esos ojos que reflejan mil y un pensamientos... esa sensación es genial. Mucho mejor que llegar, quitarte la ropa con los dientes y consumarlo todo en cinco minutos. Esperar también es bueno... luego se agradece.
No