Él y yo.
Es preciso que antes de continuar aclare que Él, no era no era lo que se puede decir mi tipo de hombre, en ningún aspecto, y que en ningún momento imaginé que lo nuestro podía pasar de una relación de dos o tres salidas de copas y algo más; y ahora que lo pienso, no se como pudimos involucrarnos tanto, después de la primera salida y de darnos cuenta de lo poco que teníamos en común y la manera tan distinta de ver las cosas. Él siempre al punto, yo a la fantasía y sin embargo llegamos a enamorarnos, a pesar de mi negativa a aceptarlo.
Él era uno de estos tipos, que de una u otra forma, siempre acaban por salirse con la suya, pero yo estaba convencida de que conmigo no le servirían ninguno de sus argumentos, y que podría manejar la situación.
En realidad, y a pesar de que el tiempo iba pasando yo nunca visualicé un futuro con Él. Ambos estábamos lejos de casa y quizás en el fondo estaba convencida que de algún modo, cada uno era la tabla de salvación del otro; yo mitigaba mi soledad, y Él engañaba un poco a la nostalgia.
Se puede decir que no fue tan fácil, ni tan rápido, pero repentinamente me vi extrañando su presencia, en los cada vez más escasos momentos en los que debíamos separarnos. Cuando estábamos juntos, me llenaba de una sensación extraña, distinta a todas las anteriores. No era sólo amor, era deseo, debilidad, necesidad, alegría, seguridad, sin importar si hablamos de política, discutíamos una biografía o hacíamos el amor.
Y no puedo negar que, siempre me trató muy bien, y dejaba ver su necesidad de amarme y protegerme, y yo quería complacerlo, me dejaba mimar y amar. Quería ser la mujer perfecta para Él, y en cierta forma, creo que lo logré, durante mucho tiempo, y mientras tanto, aprendí a conocer cada una de sus aristas y notaba los cambios que iba sufriendo su conducta. Cambios a los cuales hacía referencia, diciendo que se debían a mi presencia y a su empeño de hacerme feliz.
Si, se puede decir que se convirtió en una relación ideal, durante todos esos años; podíamos ser socios, amigos, compañeros de tertulias o amantes. Pero luego entendí que nos amábamos de manera diferente.
Él era uno de estos tipos, que de una u otra forma, siempre acaban por salirse con la suya, pero yo estaba convencida de que conmigo no le servirían ninguno de sus argumentos, y que podría manejar la situación.
En realidad, y a pesar de que el tiempo iba pasando yo nunca visualicé un futuro con Él. Ambos estábamos lejos de casa y quizás en el fondo estaba convencida que de algún modo, cada uno era la tabla de salvación del otro; yo mitigaba mi soledad, y Él engañaba un poco a la nostalgia.
Se puede decir que no fue tan fácil, ni tan rápido, pero repentinamente me vi extrañando su presencia, en los cada vez más escasos momentos en los que debíamos separarnos. Cuando estábamos juntos, me llenaba de una sensación extraña, distinta a todas las anteriores. No era sólo amor, era deseo, debilidad, necesidad, alegría, seguridad, sin importar si hablamos de política, discutíamos una biografía o hacíamos el amor.
Y no puedo negar que, siempre me trató muy bien, y dejaba ver su necesidad de amarme y protegerme, y yo quería complacerlo, me dejaba mimar y amar. Quería ser la mujer perfecta para Él, y en cierta forma, creo que lo logré, durante mucho tiempo, y mientras tanto, aprendí a conocer cada una de sus aristas y notaba los cambios que iba sufriendo su conducta. Cambios a los cuales hacía referencia, diciendo que se debían a mi presencia y a su empeño de hacerme feliz.
Si, se puede decir que se convirtió en una relación ideal, durante todos esos años; podíamos ser socios, amigos, compañeros de tertulias o amantes. Pero luego entendí que nos amábamos de manera diferente.
tú opinas que:
"Se convirtió en una relación ideal, durante todos esos años... pero luego entendí que nos amábamos de manera diferente".
No tienes ni idea de cuánto me identifico con esa situación. Viví una similar y llegué a la misma conclusión.
(Gracias, ya sabes por qué)
No tienes ni idea de cuánto me identifico con esa situación. Viví una similar y llegué a la misma conclusión.
(Gracias, ya sabes por qué)
tú opinas que:
Bienvenidos sean ustedes, a este otoño de relatos.
un beso
un beso
tú opinas que:
Hola Maya!!!, te doy la bienvenida a mi espacio, gracias por postear en él. Me gusta cómo escribes, voy a estar seguido por aquí, ya que sabes cómo sembrar la ansiedad en el lector ;)
Un beso.
Un beso.
tú opinas que:
"La insoportable levedad del ser".....crees que el amor es aquello que sientes que es consecuencia de muchas cosas anteriores que viviste y no nos paramos a pensar que los que nos rodean han vivido cosas diferentes y por eso aman de manera diferente. Pero compartir siempre es bueno.
Un beso, gracias por visitarme.
Un beso, gracias por visitarme.