Querer conocerle.
No puedo asegurar, en que estaba pensando yo entonces, pero cada vez que lo recuerdo, no puedo evitar pensar que, antes de conocerle, yo quería acostarme con él. Si, aunque nunca se lo he dicho a nadie, es la verdad.
Le conocía por puras referencias de sus amigos, de oir hablar de sus virtudes y de defectos, no pensaba de ninguna manera en él, como alguien con quien salir, porque estaba claro que perteneciamos a mundos diferentes, y no hablo de clases sociales, pero si de intereses y convicciones.
Si bien es cierto que quería conocerle, nunca me detuve a imaginar su aspecto físico, ni pregunté nada acerca de él. No me interesaba, pero un mes después de oir a mis amigas desvivirse en halagos y comentar su éxito con las mujeres, acabé por sentir curiosidad
No se si desee ser una más de esas chicas, que sucumbían a sus encantos, o si vi como un reto que Él, no se resistiera a los míos; involuntariamente comencé a imaginarme el sexo con Él, pero de una manera extraña, porque eran escenas sueltas que no me conducían a nada.
Cuento más lo pienso, más dificil me resulta creer que el pudiera despertar esos sentimientos, aún sin conocerle, y que en el fondo, pudiera estar dispuesta a ser una más, sólo por curiosidad.
Toda mi película ocurría en su casa.Una casa que no conocía, y donde más adelante me quedé de piedra, al ver que su estructura, era como la imaginaba; así como mis ganas de irme a la cama con Él, pero aún así, le dejé ejecutar su rutina de seducción.
Le conocía por puras referencias de sus amigos, de oir hablar de sus virtudes y de defectos, no pensaba de ninguna manera en él, como alguien con quien salir, porque estaba claro que perteneciamos a mundos diferentes, y no hablo de clases sociales, pero si de intereses y convicciones.
Si bien es cierto que quería conocerle, nunca me detuve a imaginar su aspecto físico, ni pregunté nada acerca de él. No me interesaba, pero un mes después de oir a mis amigas desvivirse en halagos y comentar su éxito con las mujeres, acabé por sentir curiosidad
No se si desee ser una más de esas chicas, que sucumbían a sus encantos, o si vi como un reto que Él, no se resistiera a los míos; involuntariamente comencé a imaginarme el sexo con Él, pero de una manera extraña, porque eran escenas sueltas que no me conducían a nada.
Cuento más lo pienso, más dificil me resulta creer que el pudiera despertar esos sentimientos, aún sin conocerle, y que en el fondo, pudiera estar dispuesta a ser una más, sólo por curiosidad.
Toda mi película ocurría en su casa.Una casa que no conocía, y donde más adelante me quedé de piedra, al ver que su estructura, era como la imaginaba; así como mis ganas de irme a la cama con Él, pero aún así, le dejé ejecutar su rutina de seducción.
Él y yo.
Es preciso que antes de continuar aclare que Él, no era no era lo que se puede decir mi tipo de hombre, en ningún aspecto, y que en ningún momento imaginé que lo nuestro podía pasar de una relación de dos o tres salidas de copas y algo más; y ahora que lo pienso, no se como pudimos involucrarnos tanto, después de la primera salida y de darnos cuenta de lo poco que teníamos en común y la manera tan distinta de ver las cosas. Él siempre al punto, yo a la fantasía y sin embargo llegamos a enamorarnos, a pesar de mi negativa a aceptarlo.
Él era uno de estos tipos, que de una u otra forma, siempre acaban por salirse con la suya, pero yo estaba convencida de que conmigo no le servirían ninguno de sus argumentos, y que podría manejar la situación.
En realidad, y a pesar de que el tiempo iba pasando yo nunca visualicé un futuro con Él. Ambos estábamos lejos de casa y quizás en el fondo estaba convencida que de algún modo, cada uno era la tabla de salvación del otro; yo mitigaba mi soledad, y Él engañaba un poco a la nostalgia.
Se puede decir que no fue tan fácil, ni tan rápido, pero repentinamente me vi extrañando su presencia, en los cada vez más escasos momentos en los que debíamos separarnos. Cuando estábamos juntos, me llenaba de una sensación extraña, distinta a todas las anteriores. No era sólo amor, era deseo, debilidad, necesidad, alegría, seguridad, sin importar si hablamos de política, discutíamos una biografía o hacíamos el amor.
Y no puedo negar que, siempre me trató muy bien, y dejaba ver su necesidad de amarme y protegerme, y yo quería complacerlo, me dejaba mimar y amar. Quería ser la mujer perfecta para Él, y en cierta forma, creo que lo logré, durante mucho tiempo, y mientras tanto, aprendí a conocer cada una de sus aristas y notaba los cambios que iba sufriendo su conducta. Cambios a los cuales hacía referencia, diciendo que se debían a mi presencia y a su empeño de hacerme feliz.
Si, se puede decir que se convirtió en una relación ideal, durante todos esos años; podíamos ser socios, amigos, compañeros de tertulias o amantes. Pero luego entendí que nos amábamos de manera diferente.
Él era uno de estos tipos, que de una u otra forma, siempre acaban por salirse con la suya, pero yo estaba convencida de que conmigo no le servirían ninguno de sus argumentos, y que podría manejar la situación.
En realidad, y a pesar de que el tiempo iba pasando yo nunca visualicé un futuro con Él. Ambos estábamos lejos de casa y quizás en el fondo estaba convencida que de algún modo, cada uno era la tabla de salvación del otro; yo mitigaba mi soledad, y Él engañaba un poco a la nostalgia.
Se puede decir que no fue tan fácil, ni tan rápido, pero repentinamente me vi extrañando su presencia, en los cada vez más escasos momentos en los que debíamos separarnos. Cuando estábamos juntos, me llenaba de una sensación extraña, distinta a todas las anteriores. No era sólo amor, era deseo, debilidad, necesidad, alegría, seguridad, sin importar si hablamos de política, discutíamos una biografía o hacíamos el amor.
Y no puedo negar que, siempre me trató muy bien, y dejaba ver su necesidad de amarme y protegerme, y yo quería complacerlo, me dejaba mimar y amar. Quería ser la mujer perfecta para Él, y en cierta forma, creo que lo logré, durante mucho tiempo, y mientras tanto, aprendí a conocer cada una de sus aristas y notaba los cambios que iba sufriendo su conducta. Cambios a los cuales hacía referencia, diciendo que se debían a mi presencia y a su empeño de hacerme feliz.
Si, se puede decir que se convirtió en una relación ideal, durante todos esos años; podíamos ser socios, amigos, compañeros de tertulias o amantes. Pero luego entendí que nos amábamos de manera diferente.
El Final
Aqui estoy estoy nuevamemente, como si no ha transcurrido el tiempo y ha sido ayer cuando respirara este mismo aire. Miro la misma calle, me lleno de ella, me deleito con sus sonido, con sus colores, con su olor y hasta parece mentira, pero siento que estoy rodeada de las mismas caras. Parece que todo sigue igual, hasta yo me veo igual, pero siento que soy la única que ha cambiado. La ultima vez que estuve aqui, sentía muchos deseos de salir corriendo, hoy no, hoy espero disfrutar cada milimetro y cada segundo. Hoy he ordenado la misma bebida y esta vez me ha compensado refrescándome y relajandome la espera.
Loli está por llegar, puede decirse que estoy ansiosa, no la quiero conocer, creo que ya lo he hecho, quizás mejor que mucha gente, y más de lo que esperamos cualquiera de las dos. Creo que ella es la unica que conoce casi todos los vericuetos de esta historia. Una historia de la cual, este es el final, aunque esté al principio, lo escribo a mano, en una hoja cualquiera, ahora y aquí. No podía ser de otra forma, siempre desee terminar todo donde había empezado; No hablo de la parte feliz, hablo del dolor, del inicio del cambio forzado, del descubrir cosas para las cuales no estaba preparada, el darme cuenta que algunos crecemos de golpe y otros sin prisa.
Pronto podré juntar este capítulo con el resto, y ella podrá leerlo, podrá entender el por qué de tantas cosas, y yo podré leerla de un tirón, como nunca lo he hecho.
Estos relatos sueltos, a partir de hoy tomarán la forma de una historia, seguirán un orden, tendrán la calma necesaria para que sus palabras no atropellen, sino que lleven consigo mi esencia. La esencia de mi historia.
Loli está por llegar, puede decirse que estoy ansiosa, no la quiero conocer, creo que ya lo he hecho, quizás mejor que mucha gente, y más de lo que esperamos cualquiera de las dos. Creo que ella es la unica que conoce casi todos los vericuetos de esta historia. Una historia de la cual, este es el final, aunque esté al principio, lo escribo a mano, en una hoja cualquiera, ahora y aquí. No podía ser de otra forma, siempre desee terminar todo donde había empezado; No hablo de la parte feliz, hablo del dolor, del inicio del cambio forzado, del descubrir cosas para las cuales no estaba preparada, el darme cuenta que algunos crecemos de golpe y otros sin prisa.
Pronto podré juntar este capítulo con el resto, y ella podrá leerlo, podrá entender el por qué de tantas cosas, y yo podré leerla de un tirón, como nunca lo he hecho.
Estos relatos sueltos, a partir de hoy tomarán la forma de una historia, seguirán un orden, tendrán la calma necesaria para que sus palabras no atropellen, sino que lleven consigo mi esencia. La esencia de mi historia.
Dedicatoria
A quien quiera oir, aquello que he sido incapaz de decir.
A quien sea capaz de entender cada uno de los verbos que conforman mi historia.
A quien sea capaz de reirse, mientras conjugo mis lagrimas en presente perfecto.
A quien sea capaz de entender cada uno de los verbos que conforman mi historia.
A quien sea capaz de reirse, mientras conjugo mis lagrimas en presente perfecto.