SHIRA: bon apetit!
En Lyón todo está preparado para albergar el Salón Internacional de Restauración, Hostelería y Alimentación.
Del 20 al 24 de enero se darán cita las tendencias e innovaciones de la restauración.

Esta feria se inauguró en 1983 y cada dos años tiene lugar en la ciudad francesa.
108.000 metros cuadrados reúnen en su interior 1900 empresas y más de 100.000 visitantes en los cuatro días que dura el evento.
Visitantes, chefs, productores y proveedores se dan cita para crear las nuevas tendencias de la cocina mundial y comprobar los gustos de los consumidores.
En el Espacio de los Chefs se dan cabida cocineros de todas las nacionalidades, por lo que la competencia es máxima a la hora de conseguir el Bocuse de Oro, la Copa del Mundo de la Pastelería y el Internacional Caseus Award. Pasteleros, carniceros y pescaderos demuestran sus artes en los diferentes concursos.

El Shira también propone a todo el que se acerque demostraciones en varios espacios para descubrir sus interrogantes en directo son soluciones a medida. Así el Food Studio Sirha es el lugar donde se desarrollan experimentos en la cocina.
El Foro de Tendencias Sirha lleva a cabo los Grandes Premios de la Innovación, que premian la novedad y la innovación de los chefs. En el Set Cuisine Sirha descubrimos los sabores del futuro y en el espacio Design Attitude podemos ver la conjunción entre la cocina y el arte.
En el Sirha también se dan cita los especialistas en nutrición que valoran la cocina actual y plantean el futuro para una mejor alimentación. El Salón acoge también el coloquio de “Restauración del futuro”. El Espacio Mediterráneo congrega a la mejor cocina del sur de Europa, entre ellas la de nuestro país.
El Salón posee otros espacios como son las Boutiques de los artesanos de la alimentación, en el espacio de Cocinas en Escena.
Este año la protagonista será la cocina belga, pues el Sirha le rinde homenaje en su 13ª edición.
Del 20 al 24 de enero se darán cita las tendencias e innovaciones de la restauración.

Esta feria se inauguró en 1983 y cada dos años tiene lugar en la ciudad francesa.
108.000 metros cuadrados reúnen en su interior 1900 empresas y más de 100.000 visitantes en los cuatro días que dura el evento.
Visitantes, chefs, productores y proveedores se dan cita para crear las nuevas tendencias de la cocina mundial y comprobar los gustos de los consumidores.
En el Espacio de los Chefs se dan cabida cocineros de todas las nacionalidades, por lo que la competencia es máxima a la hora de conseguir el Bocuse de Oro, la Copa del Mundo de la Pastelería y el Internacional Caseus Award. Pasteleros, carniceros y pescaderos demuestran sus artes en los diferentes concursos.

El Shira también propone a todo el que se acerque demostraciones en varios espacios para descubrir sus interrogantes en directo son soluciones a medida. Así el Food Studio Sirha es el lugar donde se desarrollan experimentos en la cocina.
El Foro de Tendencias Sirha lleva a cabo los Grandes Premios de la Innovación, que premian la novedad y la innovación de los chefs. En el Set Cuisine Sirha descubrimos los sabores del futuro y en el espacio Design Attitude podemos ver la conjunción entre la cocina y el arte.
En el Sirha también se dan cita los especialistas en nutrición que valoran la cocina actual y plantean el futuro para una mejor alimentación. El Salón acoge también el coloquio de “Restauración del futuro”. El Espacio Mediterráneo congrega a la mejor cocina del sur de Europa, entre ellas la de nuestro país.
El Salón posee otros espacios como son las Boutiques de los artesanos de la alimentación, en el espacio de Cocinas en Escena.
Este año la protagonista será la cocina belga, pues el Sirha le rinde homenaje en su 13ª edición.
¡Querido Carnaval!
Estamos a finales del mes de enero y muchas localidades de la península se preparan ya para celebrar la fiesta de los carnavales que dará paso tras 40 días a la Semana Santa.
Los carnavales más famosos del territorio español los encontramos en Cádiz y en las Islas Canarias.
Hoy nos vamos a centrar en el carnaval de las Islas Canarias.
En Las Palmas de Gran Canaria es la fiesta más importante del año, prueba de ello es la preparación y entusiasmo con el que muchos canarios esperan esta fiesta. Durante tres semanas la isla se engalana y se divierte al son de la música y el color que inunda toda la ciudad. La elección de la Reina, las comparsas, la cabalgata y el entierro de la sardina son las citas más importantes del carnaval canario.
El escenario del carnaval de las Palmas se encuentra situado en el Parque de Santa Catalina y es en el donde, por ejemplo, disfrutamos de la elección de la Reina del carnaval, un gran triunfo para la ganadora.

Cada año, el carnaval tiene un tema distinto y en 2007 le llegó el turno a la “Belle Epoque”. Esta época de la historia se centra en París y en sus años de creatividad y locura.
No será extraño ver a los habitantes de Las Palmas, disfrazados como dandies, chicas del can-can o como bellas egipcias, ya que en aquella época está cultura llamaba mucho al atención.
Los ritmos para mover le cuerpo vendrán de la mano del charlestón, el fox o el jazz y sin duda alguna, nos harán pensar en el Moulin Rouge de la capital francesa.
Casi un mes es lo que durará el próximo carnaval en la isla de Tenerife. Desde el 26 de enero hasta el 25 de febrero los tinerfeños disfrutaran de comparsas, cabalgatas y desfiles.

El carnaval de Tenerife cuenta con el carnaval oficial y el carnaval en la calle. El oficial se compone de comparsas, grupos musicales y de disfraces. El otro carnaval es el que integra a todos los tinerfeños: miles de personas salen a la calle con sus disfraces, son anónimos delante de los otros pero disfrutan al son de la música de su fiesta grande.
El tema central de este carnaval en Tenerife es la moda. La alta costura, la pasarela, y las modelos se dejaran ver en la Plaza de España de Santa Cruz de Tenerife. El carnaval de este año en Tenerife se vivirá con mucho “estilo”.
Los carnavales más famosos del territorio español los encontramos en Cádiz y en las Islas Canarias.
Hoy nos vamos a centrar en el carnaval de las Islas Canarias.
En Las Palmas de Gran Canaria es la fiesta más importante del año, prueba de ello es la preparación y entusiasmo con el que muchos canarios esperan esta fiesta. Durante tres semanas la isla se engalana y se divierte al son de la música y el color que inunda toda la ciudad. La elección de la Reina, las comparsas, la cabalgata y el entierro de la sardina son las citas más importantes del carnaval canario.
El escenario del carnaval de las Palmas se encuentra situado en el Parque de Santa Catalina y es en el donde, por ejemplo, disfrutamos de la elección de la Reina del carnaval, un gran triunfo para la ganadora.

Cada año, el carnaval tiene un tema distinto y en 2007 le llegó el turno a la “Belle Epoque”. Esta época de la historia se centra en París y en sus años de creatividad y locura.
No será extraño ver a los habitantes de Las Palmas, disfrazados como dandies, chicas del can-can o como bellas egipcias, ya que en aquella época está cultura llamaba mucho al atención.
Los ritmos para mover le cuerpo vendrán de la mano del charlestón, el fox o el jazz y sin duda alguna, nos harán pensar en el Moulin Rouge de la capital francesa.
Casi un mes es lo que durará el próximo carnaval en la isla de Tenerife. Desde el 26 de enero hasta el 25 de febrero los tinerfeños disfrutaran de comparsas, cabalgatas y desfiles.

El carnaval de Tenerife cuenta con el carnaval oficial y el carnaval en la calle. El oficial se compone de comparsas, grupos musicales y de disfraces. El otro carnaval es el que integra a todos los tinerfeños: miles de personas salen a la calle con sus disfraces, son anónimos delante de los otros pero disfrutan al son de la música de su fiesta grande.
El tema central de este carnaval en Tenerife es la moda. La alta costura, la pasarela, y las modelos se dejaran ver en la Plaza de España de Santa Cruz de Tenerife. El carnaval de este año en Tenerife se vivirá con mucho “estilo”.
La Roda: una visión diferente
Hoy visitaremos La Roda, Albacete, pero lo haremos de manera diferente. Nos centraremos en aspectos como su demografía, industria, agricultura y ocio.

La Roda es un municipio que se encuentra a 36 kilómetros de la capital, Albacete y es un punto intermedio de conexión entre Madrid y el Levante. Está situado a 719 metros por encima del nivel del mar y ocupa una extensión de 395,34 kilómetros cuadrados.
Es un pueblo grande, con 15.288 habitantes, y hoy en día depende sobre todo del sector industrial y del sector servicios. La agricultura en La Roda ha pasado a un segundo plano . Es uno de los pueblos con mayor proyección dentro de la provincia.
Su geografía y accesos han contribuido al desarrollo del sector de los transportes.
La principal industria rodense es la de la pintura. Estas se obtienen de yacimientos de tierra blanca.
También hay industrias de transformación de alimentos, como el vino o el queso, e industrias de elaboración de la “torta cerceña”, ingrediente del gazpacho manchego y que son las únicas de Castilla La Mancha.
Su demografía ha crecido en los últimos años, pasando de los 11.000 habitantes que había en La Roda en los años setenta, a los más de 15.000 habitantes que viven hoy en el municipio.
El ocio que ofrece La Roda es muy variado. Los aficionados a la caza encuentran en La Roda un punto de referencia, sobre todo aquellos que practican la caza menor.
También hay actividades programadas para todo el año, especialmente en vacaciones y fines de semana, como conciertos, festivales y teatro.
La artesanía local esta hecha principalmente de cerámica, y destaca la fabricación de “cuerveras”, un recipiente ovalado donde se prepara la “cuerva”, una bebida típica de vino, limón, azúcar y agua.
Hay que destacar la Romería de la Virgen de los Remedios, que se celebra a mediados del mes de mayo, y en la cual la virgen se traslada hasta el santuario de la localidad de Fuensanta.
En los primeros días de agosto se celebran las fiestas en honor a “El Salvador”, donde tienen lugar verbenas, corridas de toros y conciertos.
En la gastronomía de La Roda hay que destacar su postre más famoso: los miguelitos, un dulce de hojaldre y crema, que toma el nombre de Miguel Ramírez amigo del confitero local Manuel Blanco.

La Roda es un municipio que se encuentra a 36 kilómetros de la capital, Albacete y es un punto intermedio de conexión entre Madrid y el Levante. Está situado a 719 metros por encima del nivel del mar y ocupa una extensión de 395,34 kilómetros cuadrados.
Es un pueblo grande, con 15.288 habitantes, y hoy en día depende sobre todo del sector industrial y del sector servicios. La agricultura en La Roda ha pasado a un segundo plano . Es uno de los pueblos con mayor proyección dentro de la provincia.
Su geografía y accesos han contribuido al desarrollo del sector de los transportes.
La principal industria rodense es la de la pintura. Estas se obtienen de yacimientos de tierra blanca.
También hay industrias de transformación de alimentos, como el vino o el queso, e industrias de elaboración de la “torta cerceña”, ingrediente del gazpacho manchego y que son las únicas de Castilla La Mancha.
Su demografía ha crecido en los últimos años, pasando de los 11.000 habitantes que había en La Roda en los años setenta, a los más de 15.000 habitantes que viven hoy en el municipio.
El ocio que ofrece La Roda es muy variado. Los aficionados a la caza encuentran en La Roda un punto de referencia, sobre todo aquellos que practican la caza menor.
También hay actividades programadas para todo el año, especialmente en vacaciones y fines de semana, como conciertos, festivales y teatro.
La artesanía local esta hecha principalmente de cerámica, y destaca la fabricación de “cuerveras”, un recipiente ovalado donde se prepara la “cuerva”, una bebida típica de vino, limón, azúcar y agua.
Hay que destacar la Romería de la Virgen de los Remedios, que se celebra a mediados del mes de mayo, y en la cual la virgen se traslada hasta el santuario de la localidad de Fuensanta.
En los primeros días de agosto se celebran las fiestas en honor a “El Salvador”, donde tienen lugar verbenas, corridas de toros y conciertos.
En la gastronomía de La Roda hay que destacar su postre más famoso: los miguelitos, un dulce de hojaldre y crema, que toma el nombre de Miguel Ramírez amigo del confitero local Manuel Blanco.
Plasencia: entre el Jerte y la Vera
Plasencia es la segunda ciudad de Cáceres. Situada al norte de la provincia y muy próxima a la comarca de La Vera y al Valle del Jerte, ofrece a sus visitantes historia, cultura y descanso.

Pero empecemos por el principio. Durante el período romano fue llamada Ambraca.
En la invasión musulmana constituyó un importante núcleo bereber.
Fue designada sede episcopal tras ser reconquistada en el siglo XII y reconstruida por Alfonso VIII. Los Reyes Católicos la incorporaron a la corona el siglo XV y ya en el XVI fue elegida residencia de Fernando el Católico.
En los últimos años Plasencia ha experimentado un gran crecimiento, tanto es así, que se ha creado un núcleo residencial fuera del centro histórico. Podríamos decir que Plasencia posee una parte más antigua y una parte nueva.
La parte antigua de la ciudad está construida en torno a la Plaza Mayor y al Palacio Municipal. Pero en Plasencia también podemos visitar sus dos catedrales, las iglesias de San Nicolás y Santa Ana, el Santuario de la Virgen del Puerto, el Palacio de los Monroy o el convento de Santo Domingo.
Las iglesias de San Nicolás y Santa Ana pertenecen a las ordenes Militares de Santiago y de Alcántara.
El Santuario de la Virgen del Puerto merece especial atención. La Virgen Del Puerto es la Patrona de Plasencia. Fue un pastor, a finales de la Edad Media, quien encontró la imagen de la Virgen en los peñascales de Valcorchero. El Papa Pío X es quien la declaró Patrona de los placentinos. Su fiesta se celebra el domingo siguiente al domingo de la Pascua de Resurrección. Se sube al monte para comer allí y es por la tarde cuando la Virgen sale rodeada de todos sus devotos.

El Palacio de los Monroy es el más antiguo de Plasencia y data del siglo XIII.
El Convento de Santo Domingo es el actual Parador y fue construido por la familia Zúñiga en el siglo XV.

Podemos visitar también en Plasencia la Plaza de Santa Ana, La Judería o la Puerta del Sol.
La principales fiestas de Plasencia son las de la Virgen del Puerto, las Ferias de Plasencia, que se celebran el segundo fin de semana de junio, y el Martes Mayor, celebrado el primer martes de agosto, donde se ponen ala venta productos de la región. Es una fiesta declarada de “Interés Turístico Regional”
En Plasencia podemos descansar en el Parador de Turismo, en el hotel Alfonso VIII o en el hotel Ciudad del Jerte.
Y para comer podemos hacerlo también en el Parador de Turismo, en Casa Tomás o en el Puchero de San Polo.
La gastronomía de Plasencia es la gastronomía típica estremeñan pero quizás haya que destacar las morcillas patateras y calabaceras o la caldereta de cordero.
Una costumbre placentina es el llamado “tapeo”, que se hace tanto a la hora e comer, como en la cena.

Pero empecemos por el principio. Durante el período romano fue llamada Ambraca.
En la invasión musulmana constituyó un importante núcleo bereber.
Fue designada sede episcopal tras ser reconquistada en el siglo XII y reconstruida por Alfonso VIII. Los Reyes Católicos la incorporaron a la corona el siglo XV y ya en el XVI fue elegida residencia de Fernando el Católico.
En los últimos años Plasencia ha experimentado un gran crecimiento, tanto es así, que se ha creado un núcleo residencial fuera del centro histórico. Podríamos decir que Plasencia posee una parte más antigua y una parte nueva.
La parte antigua de la ciudad está construida en torno a la Plaza Mayor y al Palacio Municipal. Pero en Plasencia también podemos visitar sus dos catedrales, las iglesias de San Nicolás y Santa Ana, el Santuario de la Virgen del Puerto, el Palacio de los Monroy o el convento de Santo Domingo.
Las iglesias de San Nicolás y Santa Ana pertenecen a las ordenes Militares de Santiago y de Alcántara.
El Santuario de la Virgen del Puerto merece especial atención. La Virgen Del Puerto es la Patrona de Plasencia. Fue un pastor, a finales de la Edad Media, quien encontró la imagen de la Virgen en los peñascales de Valcorchero. El Papa Pío X es quien la declaró Patrona de los placentinos. Su fiesta se celebra el domingo siguiente al domingo de la Pascua de Resurrección. Se sube al monte para comer allí y es por la tarde cuando la Virgen sale rodeada de todos sus devotos.

El Palacio de los Monroy es el más antiguo de Plasencia y data del siglo XIII.
El Convento de Santo Domingo es el actual Parador y fue construido por la familia Zúñiga en el siglo XV.

Podemos visitar también en Plasencia la Plaza de Santa Ana, La Judería o la Puerta del Sol.
La principales fiestas de Plasencia son las de la Virgen del Puerto, las Ferias de Plasencia, que se celebran el segundo fin de semana de junio, y el Martes Mayor, celebrado el primer martes de agosto, donde se ponen ala venta productos de la región. Es una fiesta declarada de “Interés Turístico Regional”
En Plasencia podemos descansar en el Parador de Turismo, en el hotel Alfonso VIII o en el hotel Ciudad del Jerte.
Y para comer podemos hacerlo también en el Parador de Turismo, en Casa Tomás o en el Puchero de San Polo.
La gastronomía de Plasencia es la gastronomía típica estremeñan pero quizás haya que destacar las morcillas patateras y calabaceras o la caldereta de cordero.
Una costumbre placentina es el llamado “tapeo”, que se hace tanto a la hora e comer, como en la cena.
Zarautz: descubriendo el País Vasco
El pueblo de Zarautz está situado en el País Vasco, en la provincia de Guipúzcoa. Su belleza, sus playas y su gastronomía han hecho de ella uno de los pueblos más visitados del País Vasco.

La principal familia de Zarautz son los Zarauz, los primeros que albergaron este lugar creado en el siglo XIII después de que el rey Fernando III le otorgara el título de fuero al pueblo.
No sólo la localidad se ha nutrido del mar, sino que ha desarrollado otras industrias como son la textil, las ferrerías o los astilleros.
Su interés turístico no viene de ahora, pues ya en el siglo XIX la reina Isabel II pasaba aquí sus veranos. Hoy en día su principal fuente económica es el turismo.
Sus monumentos más importantes, enclavados en calles estrechas, son la casa Torre de los Zarauz, el palacio de los Narros, la iglesia Parroquial de Santa María La Real, la Torre Luzea o El convento de Santa Clara.
La casa Torre de los Zarauz pertenece a la familia de los Zarauz y data del siglo XV.
El Palacio de los Narros data del siglo XVI y fue la residencia de Isabel II en los veranos que pasó en Zarautz.
La Iglesia Parroquial de Santa María La Real conserva el sepulcro de Lope Martínez de Zarauz.
La Torre Luzea data del siglo XV y es de estilo gótico.
El convento de Santa Clara fue el primer convento de Clarisas de Guipúzcoa y se construyó en el siglo XVII.
El clima de la localidad es oceánico con inviernos suaves y veranos no muy calurosos. En la playa de Zarautz podemos pasear por el Paseo Marítimo, darnos un baño o practicar el surf un deporte muy practicado por los jóvenes de Zarautz. Incluso Zarautz tiene en el mes de septiembre un campeonato de surf que pertenece al circuito mundial.


Las fiestas más importantes de la localidad se celebran del 25 al 27 de junio, las fiestas patronales de San Pelaio, las fiestas de la Virgen del 14 al 17 de agosto y el día de la Fiesta Vasca el 9 de septiembre.
Para dormir podemos hacerlo en el Hotel Restaurante de su paisano más conocido, Karlos Arguiñano, en el hotel Zarauz o en el hotel Alameda.
Para comer podemos acercarnos al restaurante de Karlos Arguiñano, al restaurante Otzarreta o en la Sidrería Arizia.

En todos estos restaurantes disfrutaremos de la magnífica cocina vasca de fama internacional. Sus platos más característicos son el txangurro (centollo relleno), chipirones a “lo Pelaio” o el bacalao al pil-pil.
Si viajamos a Zarautz seguramente la vuelta la haremos mucho más descansados y con el estómago muy agradecido.

La principal familia de Zarautz son los Zarauz, los primeros que albergaron este lugar creado en el siglo XIII después de que el rey Fernando III le otorgara el título de fuero al pueblo.
No sólo la localidad se ha nutrido del mar, sino que ha desarrollado otras industrias como son la textil, las ferrerías o los astilleros.
Su interés turístico no viene de ahora, pues ya en el siglo XIX la reina Isabel II pasaba aquí sus veranos. Hoy en día su principal fuente económica es el turismo.
Sus monumentos más importantes, enclavados en calles estrechas, son la casa Torre de los Zarauz, el palacio de los Narros, la iglesia Parroquial de Santa María La Real, la Torre Luzea o El convento de Santa Clara.
La casa Torre de los Zarauz pertenece a la familia de los Zarauz y data del siglo XV.
El Palacio de los Narros data del siglo XVI y fue la residencia de Isabel II en los veranos que pasó en Zarautz.
La Iglesia Parroquial de Santa María La Real conserva el sepulcro de Lope Martínez de Zarauz.
La Torre Luzea data del siglo XV y es de estilo gótico.
El convento de Santa Clara fue el primer convento de Clarisas de Guipúzcoa y se construyó en el siglo XVII.
El clima de la localidad es oceánico con inviernos suaves y veranos no muy calurosos. En la playa de Zarautz podemos pasear por el Paseo Marítimo, darnos un baño o practicar el surf un deporte muy practicado por los jóvenes de Zarautz. Incluso Zarautz tiene en el mes de septiembre un campeonato de surf que pertenece al circuito mundial.


Las fiestas más importantes de la localidad se celebran del 25 al 27 de junio, las fiestas patronales de San Pelaio, las fiestas de la Virgen del 14 al 17 de agosto y el día de la Fiesta Vasca el 9 de septiembre.
Para dormir podemos hacerlo en el Hotel Restaurante de su paisano más conocido, Karlos Arguiñano, en el hotel Zarauz o en el hotel Alameda.
Para comer podemos acercarnos al restaurante de Karlos Arguiñano, al restaurante Otzarreta o en la Sidrería Arizia.

En todos estos restaurantes disfrutaremos de la magnífica cocina vasca de fama internacional. Sus platos más característicos son el txangurro (centollo relleno), chipirones a “lo Pelaio” o el bacalao al pil-pil.
Si viajamos a Zarautz seguramente la vuelta la haremos mucho más descansados y con el estómago muy agradecido.