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rauma
consideraciones varias, reflexiones sobre diferentes apartados de la vida. relato corto.
Acerca de
soy un poco de todo, no sé, espontáneo, divertido, creativo, pervertido (no esto no, esto no...), aguerrido, extrovertido, introvertido, un vertido....
Sindicación
 
La Mirada de la Esfinge
Dicen que solo una esfinge puede soportar la mirada de otra esfinge. Asi aquel que mira a los ojos de una, queda petrificado, o debe soportar una carga, que ni siquiera los héroes son capaces de realizar, aunque tuvieran toda la eternidad por delante. La esfinge es lo mas bello que imaginarse pueda, su mirada lo mas horroroso. Asi pues, solo se puede contemplar una esfinge, si la esfinge desea ser observada. La mirada de la esfinge no es monstruosa, es más cuando uno empieza a observarla, capta instantaneamente que lo mas bello esta por ver, y por eso muchos quedan a merced de ellas, por que no son capaces de bajar la cabeza. Así pues las Esfinges nos legaron la "idealización", sus cuerpos gigantescos, de mármol lunar, vistos desde abajo parecen tocar la Luna, y desde que se ponen los ojos en su blancura mármorea, uno queda subyugado, por su hermosura, por la brillantez de su mármol, por la textura de su tacto, ahí empieza la idealización, "sería posible no enamorarse pérdidamente de un trozo de mármol fragmentado de una de ellas, en el caso, claro esta, de que eso fuera posible", sin necesidad de ver nada más, incluso llevando a ese fragmento al fin del mundo, una piedra esfingia es capaz de enloquecer al más locuaz. Las esfinges no existen en el mundo real, pero existen sucedaneos, por que todo lo que esta en la tierra esta en el cielo, y todo lo trascendente es una sombra de lo instrascendente. Así pues, puede ser que al conocer a una esfinge uno no lo sepa, hasta que mira en sus ojos, y solo cuando esta lo observa queda el otro realmente dolido de su mirada. que enamorado estaba de su silueta, que enamorado de la energía que brotaba de su interior, con la fuerza de cien mil Dioses. pero ya se sabe, nunca se puede conocer a una esfinge sin mirarla a los ojos, y ahora no es posible dejar de mirarla, sabiendo cuando te mira ella que te desdeña desde la cima al abismo. Así pues amigos, como ya os dije, solo una esfinge puede soportar la mirada de otra. Que raro es el ser humano y que raro es su estructura, sin embargo que fuerte son sus ojos verdadero alma y espejo de la potencia arrolladora del interior. Todos somos esfinges y no lo somos al mismo tiempo, depende de las ocasiones y de aque quién nos mire. lo claro es que solo resulteramos vencedores cuando otra esfinge igual que nosotros nos mire pare el resto de nuestros dias. Ya sabes Atreyu... no mires hacía arriba, La Voz de uyulala te espera.
 
Comentario:
Bueno...críptico como casi siempre, pero tan denso y reflexivo que he tenido que leerlo tres veces. De cualquier forma, como no podía ser menos, me gusta!!
a ver si nos vemos por aquí y te enseño lo de las fotos. un abrazo!
No