Princesa de un rato
Todos la miraban.
Ella bailaba, se movía, hipnotizaba, hechizaba. Tenía una sonrisa para cualquier que la mirara. Repartía miradas provocativas y besos lejanos. Se sentía importante. Se sentía fuerte. Creía tener el control.
Para un veterano en la nocturnidad, sólo quedaba clara una cosa: era una princesa de un rato. Era un antiguo patito feo. Era una mariposa que no estaba segura de haber dejado de ser oruga. No tenía confianza. Era presa fácil.
Era novata. Era tonta. Era indigna.
Todos la miraban y todos se reían, y algunos pensaban en lo que iban a hacer con ella en un coche o en un colchón antes de que el sol pasara a saludar. Y a lo mejor, alguno lo hizo. Sólo uno.
Pura fachada y apariencia, desde mi punto de vista de observador lejano de barra de bar, era un canto a la lujuria y a la estupidez. Como hombre, me la hubiera llevado a casa. Como persona, la hubiera mandado a dormir.
Pobre chica, pobre gente, la que necesita la luz de un foco para descubrir que son idiotas. Pobre mujer la que tiene que mostar medio culo para ser interesante.
Princesas de un rato. Y yo, que soy bufón bodeguero de por vida, sólo puedo pensar que no cambiaría mi sitio por el de ellas. Porque al menos yo se que hago reir cuando quiero. Y en ningún otro momento.
Ella bailaba, se movía, hipnotizaba, hechizaba. Tenía una sonrisa para cualquier que la mirara. Repartía miradas provocativas y besos lejanos. Se sentía importante. Se sentía fuerte. Creía tener el control.
Para un veterano en la nocturnidad, sólo quedaba clara una cosa: era una princesa de un rato. Era un antiguo patito feo. Era una mariposa que no estaba segura de haber dejado de ser oruga. No tenía confianza. Era presa fácil.
Era novata. Era tonta. Era indigna.
Todos la miraban y todos se reían, y algunos pensaban en lo que iban a hacer con ella en un coche o en un colchón antes de que el sol pasara a saludar. Y a lo mejor, alguno lo hizo. Sólo uno.
Pura fachada y apariencia, desde mi punto de vista de observador lejano de barra de bar, era un canto a la lujuria y a la estupidez. Como hombre, me la hubiera llevado a casa. Como persona, la hubiera mandado a dormir.
Pobre chica, pobre gente, la que necesita la luz de un foco para descubrir que son idiotas. Pobre mujer la que tiene que mostar medio culo para ser interesante.
Princesas de un rato. Y yo, que soy bufón bodeguero de por vida, sólo puedo pensar que no cambiaría mi sitio por el de ellas. Porque al menos yo se que hago reir cuando quiero. Y en ningún otro momento.
Comentario:
"Pobre mujer la que tiene que mostrar medio culo...". Pero no es cierto que si no muestras ni medio tobillo tus posibilidades a "mantener" algún tipo de contacto se esfuman ?...sinceramente...
Comentario:
querido amigo...me ha gustado muxo tu post, aunk mas me gustaria petarte tu culo primo!
Comentario:
Totalmente de acuerdo....
Un Saludo
Un Saludo
Comentario:
Y yo, desventurado, perdido y reflexivo, ubicando por fin mi papel en un mundo hecho para guapos o para muy listos, adopto mi propia máxima:
Muchos pueden hacer reir. Pocos hacen llorar.
"Pobre mujer la que tiene que mostrar medio culo para ser intersante". Pobre.
Muchos pueden hacer reir. Pocos hacen llorar.
"Pobre mujer la que tiene que mostrar medio culo para ser intersante". Pobre.





