logotipo

img_google
Un pequeño rataclismo
Desahogos de un quieroynopuedo. O de un puedoynoquiero, no lo se.
Sindicación
 
¿Cómo quieres que lo entienda?
En mi pais hay una tregua entre gobierno y terroristas, pero ni unos ni otros parecen respetar del todo el primer acuerdo al que llegaron. Y llegaron a ese acuerdo ayer.
En mi pais, nadie respeta a nadie, y es normal, porque nadie se lo merce.
En mi ciudad, me siento extranjero.
En mi casa, me siento extraño e incomprendido.
No tengo 15 años, los pasé hace mucho. No soy un adolescente. Mis problemas son serios porque yo soy serio.
La gente más superficial que conozco no habla mucho conmigo porque creen que "tengo pocas cosas que decir".
La gente que me ha escuchado decir cosas no habla conmigo porque tienen miedo de lo que tengo que decir.

¿Cómo quieres que entienda un lugar así?
¿Cómo quieres que entienda una situación así?
¿Cómo quieres que entienda a gente así?
¿Cómo quieres que lo entienda?

O sobran ellos, o sobro yo.

Aunque, en cualquier caso, creo que ellos no se van a ir.

salud.
 
Princesa de un rato
Todos la miraban.
Ella bailaba, se movía, hipnotizaba, hechizaba. Tenía una sonrisa para cualquier que la mirara. Repartía miradas provocativas y besos lejanos. Se sentía importante. Se sentía fuerte. Creía tener el control.
Para un veterano en la nocturnidad, sólo quedaba clara una cosa: era una princesa de un rato. Era un antiguo patito feo. Era una mariposa que no estaba segura de haber dejado de ser oruga. No tenía confianza. Era presa fácil.
Era novata. Era tonta. Era indigna.
Todos la miraban y todos se reían, y algunos pensaban en lo que iban a hacer con ella en un coche o en un colchón antes de que el sol pasara a saludar. Y a lo mejor, alguno lo hizo. Sólo uno.
Pura fachada y apariencia, desde mi punto de vista de observador lejano de barra de bar, era un canto a la lujuria y a la estupidez. Como hombre, me la hubiera llevado a casa. Como persona, la hubiera mandado a dormir.
Pobre chica, pobre gente, la que necesita la luz de un foco para descubrir que son idiotas. Pobre mujer la que tiene que mostar medio culo para ser interesante.
Princesas de un rato. Y yo, que soy bufón bodeguero de por vida, sólo puedo pensar que no cambiaría mi sitio por el de ellas. Porque al menos yo se que hago reir cuando quiero. Y en ningún otro momento.