
Uno de los cotilleos que últimamente circulaban por los teatros de la Gran Vía madrileña es que lo mejor del musical "Jesucristo Superstar" empieza cuando a su protagonista Miquel Fernández le dejan en paños menores. Y no es por quitarle méritos artísticos al muchacho, pero es que viendo esta fotografía uno entiende perfectamente la jubilación anticipada de María Magdalena, el beso de Judas y todo.
Pues bien, hace un par de semanas Miquel abandonó el musical en extrañas circunstancias (unos dicen que por desgaste vocal, otros que por una contraoferta de "Hoy no me puedo levantar") y han tenido que sustituirle rápidamente por un actor argentino llamado Gerónimo Rauch. El nuevo Jesús también lo hace divino (nunca mejor dicho), pero, ay, según dicen se ha pasado el "mens sana in corpore sano" por el arco del triunfo y parece ser que luce una prominente barriguita. Y claro, si esto fuese "Hairspray" pues perfecto, pero para "Jesucristo Superstar" como que no.
Así que, como a grandes males grandes remedios, a la productora no se le ha ocurrido otra cosa que solucionar el problema crucificando al chico con la ropa puesta y bien tapadito. Vamos, pero es que sólo les ha faltado encasquetarle cuello vuelto y pasamontañas y sustituir el "I.N.R.I ." por un "No apto". Muy fuerte todo.
En fin, si ya lo digo yo, tanto multiplicar panes y peces al final tenía que acabar pasando factura. Aún así, yo se lo sigo recomendando a todo el mundo.
equisy para