Si usted es fan de los Belenes de figuritas y no hay una sola Navidad en la que no monte el suyo propio en casa, entonces seguro que le encantará Tierra Santa. Y no, no nos estamos refiriendo a hacer un viaje por Jerusalén y cercanías, sino al primer parque temático del mundo dedicado a la religión.
Situado en las afueras de Buenos Aires, Tierra Santa es un centro de diversión que propone un viaje a través del tiempo para conocer los orígenes del cristianismo y sus escenarios más importantes. Al más puro estilo Disneyland, las siete hectáreas del parque se dividen en diferentes áreas temáticas que recrean algunos de los pasajes más significativos de la Biblia. Para ello cuenta con más de 1000 figuras de tamaño real y una treintena de edificios que le transportarán directamente al Jerusalén de hace 2000 años, donde podrá recorrer sus históricas calles, visitar un auténtico templo romano o rezar su propia plegaria en el "Muro de las Lamentaciones".


Pero, ¿qué sería de un parque temático sin sus atracciones? En Tierra Santa no encontrará frenéticas montañas rusas que desafíen a su estómago, pero sí un montón de maquetas animadas que le dejarán con la boca abierta: "La creación", un espectáculo de imágenes, luz, sonido y rayos láser que describe el origen de la vida en la Tierra, "El pesebre", el mayor Belén del mundo con una impresionante bóveda estrellada y capacidad para 400 personas, o "La última cena", en la que un Jesús increíblemente real nos invita a compartir mesa con sus doce apóstoles, son algunas de las atracciones más populares. La ventaja de las figuras de Tierra Santa es que están hechas de fibra de vidrio, un material muy resistente que permite la interacción total con el visitante. Así podrá subirse en los camellos o fotografiarse abrazando a su santo favorito sin miedo a que lo guardias de seguridad le echen a patadas.






Si con tanto trajín religioso usted termina exhausto, podrá reponer fuerzas saboreando deliciosos platos de comida árabe y armenia en alguno de los restaurantes perfectamente ambientados y con nombres tan contundentes como "Betlem", "Arca de Noé" o "Bagdad Cafetería". Y después de comer, nada que mejor que relajarse disfrutando de los espectáculos de música y dazas árabes que ofrece el maestro Mario Kirlis.




Pero no todo ha de ser diversión y hedonismo. En el oratorio "La casa del peregrino" podrá dedicar unos momentos a la reflexión y al recogimiento. Sin duda, una pausa necesaria para ofrecerle a Dios y a su fe cristiana.


Y, por supuesto, no puede marcharse de Tierra Santa sin contemplar "La resurrección", la atracción estrella del parque. En ella, un imponente Jesucristo de 18 metros de altura y dotado con casi una veintena de movimientos emerge de la montaña para dar su bendición al público presente. La figura alza las palmas de las manos, entorna los ojos y reza, todo ello coordinado con música y juegos de luces, incluyendo 2500 capilares de fibra óptica que destellan en el corazón del animatronic. Un impresionante espectáculo que tendrá un toque aún más místico si se contempla de noche.


Merchandaising divino:
En Tierra Santa no podrá comprar unas orejas del ratón Mickey, pero sí llevarse un original recuerdo fabricado por los artesanos del parque: vestimentas típicas, cruces, imaginería de vírgenes y santos, cerámica y un montón de souvenirs más "para que usted no olvide las vivencias de un día único".
La semana fantástica:
En Semana Santa, el parque se viste de gala para celebrar la Pascua de Resurreción, la festividad más importante del cristianismo. Durante esos días se programan diferentes actividades especiales y el parque recibe la visita de miles de fieles. No se pierda la tradicional bendición del Domingo de Ramos ni la emocionante pasión viviente interpretada por actores en la que podrá acompañar a Jesucristo en su camino al Calvario.
Catequesis:
Si usted está un poco verde en materia religiosa, no se preocupe porque Tierra Santa pone a su disposición un servicio gratuito de catequistas que le guiarán por el parque y le explicarán todo lo que necesita saber para sacarle el máximo partido a su visita.
Nota: Este post está dedicado a omanyte, por acordase de nosotros durante sus vacaciones en Argentina. Un millón de gracias.
¡Menéanos!
equisy para
aunque la verdad todavía me estoy partiendo con La Almudena...
No me lo puedo de creer.
(Podremos en la última cena meterle mano a judas para hacernos con las monedas de plata?)
Pues nada, cada cual encuentre la diversión que desea.
MM: Tú sí que debes tener otras cosas resquebrajadas y nadie dice nada...
MM: Jo, pues si porque no mencione algo no existe, entonces vamos apañados... ¡Pero qué borde eres!
Supongo que la postcard de Tierra Santa será poner el careto sobre un cartón a tamaño natural con la imagen de Jesús en plena crucifixión, no?
eneko: ¡Es que la Juani y la Vane son de Barakaldo! ;-P Yo, si voy a Buenos Aires, no me lo pienso perder tampoco. Hala, ¡todos a Argentina!
Y gracias XY...tenia muchas motivos para viajar a Argentina...ahora ya tengo uno mas...8-))))
un megapasacalles;
ke bonito sería ver la carroza de María Magdalena y esas majorettes vestías de penitentes..
¿¿Solo yo veo un micropene??
"Sigmund Freud, tas pasao!!"
raFIASCO: Para kitch, Dolly Parton y su parque de atracciones. ¿Mickey Mouse = Jesucristo? En ese caso deberían vender una corona de espinas en lugar de las orejas de ratón. Vamos, digo yo.
natxoman: ¿Papa Dj? Ese no ha pinchado en Fever, ¿no? ;-P
imanol: ¡Qué fuerte el relieve de la madre del rey con silla de ruedas y todo! Muchas gracias por el video, desde que te lo censuraron en Google Video le había perdido la vista.
yosoyjulito ¡Qué heavy eres! Te pareces a la rubiahijadeputa diciendo lo de "Sigmund Freud, analyze this!"
omanyte: Jajaja, ¿te imaginas que sale el Cristo de 18 metros justo cuando pasáis por encima del parque? Jajajaja, es que me meo. De nada por la dedicatoria. ¡Porque tú lo vales!
Gracias por su dedicatoria!
Odio profundamente los belenes estos tan de moda en todos los escaparates cutres que tienen unos ropajes en plan mantas y que parece que se los lleva el viento.
Bueno, realmente los odio todos, pero me van más cuando salen todos pálidos, ojerosos, y con esa cara de recién torturaditos, ellos...
Cuando era txiki, en mi casa siempre secuestraba al niño y lo cambiaba por el playmobil negro (al que siempre ponía peluca rubia). "Sigmund Freud, analyze this!"
y lo prometido es deuda:
¿Y por las noches hay guateque con El papa DJ?
El que vaya porque se lo toma en serio, ya me parece un poco caso de chantajismo confesional y patetismo extremo...
Mickey Mouse = Jesucristo ??
http://www.myspace.com/decadencianeoncia





