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R de Rachelangelo
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Greek As Folk
por equisy

Escultura de Aristogitón y Harmodio en el Museo Arqueológico Nacional de NápolesEn tiempos de Hipias (siglo VI a.C.), último tirano de Atenas, vivió un joven de extraordinaria belleza llamado Harmodio. Debido a sus encantos físicos, Harmodio era uno de los muchachos más populares de la región y nunca le faltaban pretendientes. Pero a Harmodio todo eso le daba igual, porque el joven sólo tenía ojos para su amante Aristogitón, un apuesto treintañero perteneciente a una de las familias aristocráticas de la ciudad. Vamos, algo así como los insufribles Justin y Brian pero en versión Antigua Grecia.

Por aquel entonces, las cosas en Atenas se estaban poniendo cada vez más feas. Al contrario que su padre, que había sido un gobernante justo y bastante apreciado por sus súbditos, Hipias resultó ser un déspota que no dudaba en cometer abusos de poder para favorecer sus propios intereses y los de su hermanísimo Hiparco. Por eso no es de extrañar que el descontento de los atenienses fuese cada vez mayor. Entre los ciudadanos que se oponían al régimen de Hipias se encontraba la pareja formada por Harmodio y Aristogitón.

Pero el destino de los amantes y de la ciudad entera estaba a punto de cambiar para siempre. Un día, la casualidad quiso que el hermano del tirano se cruzase con el joven Harmodio, quedando completamente prendado de su belleza adolescente. Hiparco comenzó a acosar al muchacho para obtener sus favores sexuales, pero sólo logró un "no" por respuesta, porque Harmodio ya tenía a su guapo novio y además sentía un profundo desprecio por los despóticos (y seguramente feos) hermanos. Acostumbrado a conseguir siempre lo que se proponía, la marica mala de Hiparco montó en cólera y se vengó de los dos amantes insultándoles en público y llamándoles "mujercitas delicadas". Por si fuera poco, también puso en entredicho la virginidad de la hermana de Harmodio, una de las mayores ofensas que se podía cometer contra una familia en aquella época.

Después de este humillante episodio, Harmodio y Aristogitón dijeron "hasta aquí hemos llegado" y decidieron que había que quitar de en medio a Hipias y a su hermano para que los atenienses pudiesen recuperar de nuevo su libertad. Aristogitón consiguió reunir un grupo de hombres contrarios al régimen y juntos prepararon un complot para apuñalar a los dos tiranos durante la festividad de las Panateneas, aprovechando que las calles estarían llenas de gente.

Sin embargo, sus planes no salieron exactamente como habían previsto. Cuando por fin llegó el día acordado para cometer el asesinato, uno de lo conspiradores fue visto hablando con Hipias, así que Aristogitón supuso que habían sido traicionados. En un intento desesperado de continuar con la revolución, los dos amantes decidieron no andarse por las ramas e ir directamente a por su odiado Hiparco, que se encontraba organizando la procesión de las Panateneas. A pesar de que consiguieron su objetivo de asesinar a Hiparco, el plan B terminó trágicamente. El pobre Harmodio murió a manos de los guardias del tirano y Aristogitón, destrozado por la pérdida de su amado, fue hecho prisionero.

Hipias ordenó torturar a Aristogitón para que revelase el nombre de los demás conspiradores, pero el joven aristócrata se mantuvo firme y no dudó en escupir e insultar al tirano que había causado la muerte de su joven amante. Finalmente la paciencia de Hipias se agotó y él mismo se encargó de quebrar los miembros de Aristogitón y apuñalarle hasta la muerte.

Puede que la revolución de Aristogitón y Harmodio no consiguiese su objetivo inmediato, pero lo cierto es que los atenienses jamás olvidaron lo que los dos amantes habían hecho por la ciudad. Cuando Hipias fue finalmente derrocado cuatro años después y la democracia fue instaurada en Atenas, se ordenó construir una estatua en honor de los dos mártires, que pasaron a ser conocidos como "Los Libertadores" o "Los Tiranicidas". Aunque la escultura original no se conserva, una copia de la época romana puede contemplarse hoy en día en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles.

Athens Rising: A Tale of Harmodius and AristogitonUn libro:

"Athens Rising: A Tale of Harmodius and Aristogiton" propone un recorrido por los años previos al nacimiento de la democracia a través de la historia de los dos famosos amantes atenienses.

Título: Athens Rising: A Tale of Harmodius and Aristogiton (2003)

Autor: William Mott

Editorial: iUniverse

Características: 266 páginas, inglés

¿Pederastia?:

Aunque para los ojos de la sociedad occidental contemporánea puede resultar un tanto chocante, en la Antigua Grecia eran habituales las relaciones homosexuales entre hombres maduros (erastes) y jóvenes adolescentes (eromenos).

Hasta en la sopa:

La literatura occidental incluye numerosas referencias a la historia de Harmodio y Aristogitón, en las obras de autores tan populares como Lord Byron o Edgar Allan Poe. Incluso, hay quien sostiene que hasta los mismísimos Hitler y Stalin se inspiraron vagamente en la figura de los dos amantes atenienses para su respectiva propaganda política. Eso sí, eliminando el componente gay de la historia.


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Sí es lo mismo
por equisy

Alejandro, querido, por mucho que te empeñaste en convencernos de que "no era lo mismo", al final se te vio el plumero...

Matt Dillon: Tall Drink de David LaChapelleNo es lo mismo de Alejandro Sanz

Matt Dillon fotografiado por David LaChapelle (1997) y detalle de la portada del disco "No es lo mismo" de Alejandro Sanz (2003).

Nota: Muchísimas gracias a natxoman por el chivatazo.

También, en R de Rachelangelo:

¿COpia o COincidencia?

Mamma Actually!

Chenoa Antonieta


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