Imaginatelos cagando
Uno de los mejores consejos que me han dado en mi vida, preocupada por una oposición cuyo exámen final consistía en una exposición de varios temas, ante un tribunal de 5 personas sentadas ante una larguísima mesa cubierta del consabido tapete granate. Mi preocupación por si bombearía el suficiente oxígeno al cerebro como para recordar en unos segundos los temas y exponerlos en no menos de 30 minutos desapareció como por ensalmo. No solo me reí a carcajada limpia aquélla tarde, la mañana siguiente, sino que mientras esperaba mi turno, tenía que hacer esfuerzos para contenerme ante tan protocolario momento. Y sí, tuve la serenidad suficiente como para acordarme e inventarme lo que no sabía.
A lo que vengo hoy es a deciros a quienes os sintais inquietos, inseguros a la hora de replicar, de inquirir, de protestar, de pedir explicaciones, de exponer vuestros derechos, vuestras razones... imagínatelos cagando. Son personas igual que nosotros, tosen, comen, sudan, roncan, puede que en un momento dado unas horas al día, lleven el uniforme, la careta, pero mirad lo que hay debajo, a lo mejor el niño se pasó toda la noche llorando, a lo mejor su hija se fue de casa, a lo mejor la asistenta lo plantó, a lo mejor su lavadora se estropeó, hay una persona, como tu y como yo, igual. No tengamos miedo, no nos prejuzguemos inferiores, no nos quitemos de antemano los valores que a cada uno le hacen único e irrepetible, las virtudes que cada uno tenemos, el valor que cada uno tiene, las cualidades, las aptitudes. Lo digo para todas las personas que les pueda interesar, especialmente a mis colegas femeninas, porque es donde encuentro que se choca más con ésta dificultad. Esa maldita autoestima, ese juzgarse constantemente, ese temor a que te juzguen, esa inseguridad, esa autoexigencia que parece no tener límites... nos hacen fácilmente manipulables, nos hace aumentar la presión, nos lleva a "hacer favores" a quien sólo pretende aprovecharse de nosotros. Nos lleva a intentar una aceptación general que para qué nos vale en el trabajo? allí no se va a hacer amigos, allí formamos parte de un equipo y lo mejor que podemos hacer es formar parte del engranaje para que todo vaya como la seda, un miembro débil o inseguro lleva al fallo o al fracaso. Y te culparán, te señalarán, y te arrinconarán, profesionalmente, pero podría a llegar al nivel personal y te afectará muy negativamente. Nos hace carne de cañón.
Hermanas: "imagínatelos cagando". Después solicitas que tu sueldo, tu horario, tus condiciones sean las apropiadas, solicitas el ascenso, expones la injusticia, despliegas tus razones. Y digo bien, insisto: expones, razonadamente, demuestras, argumentas, prepárate un buen trabajo y llega hasta donde tengas que llegar. Tranquila, serena, fuerte, mirando a los ojos, no llores, no tiembles, no supliques, no te debilites, aporta, crea, innova. Asegúrate de que se sepa, asegúrate de que lo estás tratando con la persona apropiada, no te pierdas en charlas por los pasillos ni en el cámara café, vete al grano y directamente. Ni se te ocurra pensar en tu falda ni en tus tetas, si estarás bien peinada o tendrás la media torcida, eso, en casa, se supone que te has dado ya el visto bueno y estás como quieres, eres una persona que reivindica sus valores y va a por lo suyo.Y sabes cómo hacerlo.
Ni más ni menos.

A lo que vengo hoy es a deciros a quienes os sintais inquietos, inseguros a la hora de replicar, de inquirir, de protestar, de pedir explicaciones, de exponer vuestros derechos, vuestras razones... imagínatelos cagando. Son personas igual que nosotros, tosen, comen, sudan, roncan, puede que en un momento dado unas horas al día, lleven el uniforme, la careta, pero mirad lo que hay debajo, a lo mejor el niño se pasó toda la noche llorando, a lo mejor su hija se fue de casa, a lo mejor la asistenta lo plantó, a lo mejor su lavadora se estropeó, hay una persona, como tu y como yo, igual. No tengamos miedo, no nos prejuzguemos inferiores, no nos quitemos de antemano los valores que a cada uno le hacen único e irrepetible, las virtudes que cada uno tenemos, el valor que cada uno tiene, las cualidades, las aptitudes. Lo digo para todas las personas que les pueda interesar, especialmente a mis colegas femeninas, porque es donde encuentro que se choca más con ésta dificultad. Esa maldita autoestima, ese juzgarse constantemente, ese temor a que te juzguen, esa inseguridad, esa autoexigencia que parece no tener límites... nos hacen fácilmente manipulables, nos hace aumentar la presión, nos lleva a "hacer favores" a quien sólo pretende aprovecharse de nosotros. Nos lleva a intentar una aceptación general que para qué nos vale en el trabajo? allí no se va a hacer amigos, allí formamos parte de un equipo y lo mejor que podemos hacer es formar parte del engranaje para que todo vaya como la seda, un miembro débil o inseguro lleva al fallo o al fracaso. Y te culparán, te señalarán, y te arrinconarán, profesionalmente, pero podría a llegar al nivel personal y te afectará muy negativamente. Nos hace carne de cañón.
Hermanas: "imagínatelos cagando". Después solicitas que tu sueldo, tu horario, tus condiciones sean las apropiadas, solicitas el ascenso, expones la injusticia, despliegas tus razones. Y digo bien, insisto: expones, razonadamente, demuestras, argumentas, prepárate un buen trabajo y llega hasta donde tengas que llegar. Tranquila, serena, fuerte, mirando a los ojos, no llores, no tiembles, no supliques, no te debilites, aporta, crea, innova. Asegúrate de que se sepa, asegúrate de que lo estás tratando con la persona apropiada, no te pierdas en charlas por los pasillos ni en el cámara café, vete al grano y directamente. Ni se te ocurra pensar en tu falda ni en tus tetas, si estarás bien peinada o tendrás la media torcida, eso, en casa, se supone que te has dado ya el visto bueno y estás como quieres, eres una persona que reivindica sus valores y va a por lo suyo.Y sabes cómo hacerlo.
Ni más ni menos.

Comentario:
Con dos cojones, si se me permite!!!! Porque no se trata de si cagan o están estreñidos, eso me la trae al pairo. Lo importante, es que son tipos como los demás ni superiores ni inferiores, no sólo cagan, sino que la cagan muchas veces, meten la pata, se equivocan, se ponen colorados, se acojonan... como cualquier hijo/a de vecino. Reclamar lo que nos pertenece a veces nos da miedo, pero más miedo debería darles a ellos... :-)
Comentario:
A veces lo he utilizado, el problema es que me da la risa y me entra un sofocón que pa'que.
Pero es un buen consejo, sobre todo con determinada gente que no suda, brilla, con esos prepotentes que no cagan, sólo expulsan...
jajajaja fenómeno, que eres un fenómeno. Millones de besos
Pero es un buen consejo, sobre todo con determinada gente que no suda, brilla, con esos prepotentes que no cagan, sólo expulsan...
jajajaja fenómeno, que eres un fenómeno. Millones de besos
Comentario:
jejeje qué bueno... espero acordarme para cuando esté delante del tribunal de las opos en julio muerta de miedo... me acordaré de ti y de tu consejo, lo malo es si me descojono demasiado, jeje.
Un abrazo
Un abrazo
Comentario:
Todo vale, desnudos, cagando, disfrazados de bugs bunny, de charlot... El caso es que no los veas como ellos quieren, sino como quieres tu, o como lo que son, personas y no disfraces más o menos prepotentes, más o menos agresivos, imponentes, violentos, ignorantes, escapistas.. que de todo hay josmíos, de todo hay.
Podíamos hacer una especie de concurso, sobre cómo ves a tus jefes, y cual es su disfraz, si lo lleva, claro.
Podíamos hacer una especie de concurso, sobre cómo ves a tus jefes, y cual es su disfraz, si lo lleva, claro.
Comentario:
Será porque cago como un rey, será porque lo hago sin esfuerzo, será porque ese trance no me parece sino placentero, que a mí lo de imaginarles jiñando no me surge efecto. Sí que hace tiempo que practico el imaginármelos desnudos, sin los adornos de sus dignidades ficticias.
Comentario:
Yo me los he imaginado desnudos, con las mollas colgado... y desde luego, la sonrisa te la arranca, vaya que si.
Besos de una maia.
Besos de una maia.
Comentario:
Es que a mí eso de imaginarme a mi jefa cagando, con la mandíbula desencajada, me cuesta, me cuesta. Ahora bien, descojonarme me descojono, no lo dudes.
Comentario:
Jajajaja, muy bien consejo, porque ahora me estoy imaginando a mi jefa así y... jajajaja, a partir de ahora lo pensaré siempre, fijo que no se me olvida.
Comentario:
Eso, eso, hace falta mucha gente y, como bien dices, muchas mujeres con la forma de afrontar las adversidades como tú haces y cómo tú recomiendas. Oleeeee ahí. Desde luego, leerte a estas horas hacen que a uno se le suba la moral y le dés vueltas al coquito y darte cuenta de cuánta razón tienes.
Feliz viernes
Un besazo del sur
Feliz viernes
Un besazo del sur