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Bilo y Nano

Bilo y Nano
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Propósito de enmienda
Se acerca el final del año y es costumbre recapacitar sobre los 360 y tantos días anteriores, reflexionar y hacer propósito de enmienda, es tiempo de planes, de inicios, ilusiones, sueños.

Nada que objetar, cada uno hace de su año y su filosofía un sayo.

No es que me dé por ahí, que no, y menos ahora que tengo un buen historial de fracasos propios y ajenos sobre los propósitos findeañeros y de cualquier fecha del año, añado, y es a lo que iba, en mi experiencia personal el hacer propósitos es un claro síntoma de fracaso y de que me la voy a dar sonada. Pero es que en mi gente y colaterales he apreciado que también, es como tender una maroma y esperar que alguien la coja, socorrooo que voy a adelgazaaaar... osea, que ni flores.

Cuando uno se propone algo y no lo inicia y además lo anuncia.. malo.. malo...

Personalmente (siempre) he tenido éxito en todo lo que me he puesto a hacer directamente, por sorpresa y con alevosía incluso hacia mí misma. Después viene el: pues sí, guapa, he adelgazado 2 kilos.. o sí, bonita, he aprendido swahili.. y ahora viene tu premio, el careto de la maripuri: ah síiiii? pero bueeenoooo.... y tu : sí, hija, bonita, guapita, SI, he podido y además
YO SOLA.


Así que no me he propuesto dejar de fumar, nadar, caminar, aprender nada nuevo, ni practicar nada más.

Lo único que he hecho y voy a seguir haciendo es seguir aprendiendo a ser mala y feliz y desearos mucha suerte y felicidad para el año que viene, y que no dejeis de soñar ni tener ilusiones ahora y siempre, todo el año.




Besos mil

http://perso.wanadoo.es/asha19/photogallery/photo1289/Ilusion.JPG
 
Comentario:

DESENFRENO, CAPITULO 6
Yo no tenía el pene lo suficientemente duro como para penetrar ese anillo anal. Me lo froté por un instante con las dos manos. Zulema abrazaba a Leandro por detrás al tiempo que le ponía una crema, diciendole.

___Ay papi ahora te vas a comer una pija muy pero muy gruesa, sabés?

___Ay si, si, estoy desesperadísma, quiero que me coja toda...___Respondía Leandro inclininandose cada vez más y tocandose su pene endurecido.

Lucinda me besab en la boca y me masajeaba los pezones, al tiempo que me iba diciendo:

___ Estoy totalmente copada con esta vida..Ahhhh...Jamás imaginé que podría llegar a gozarme tanto, que tenía dentro mío tantas desviaciones hermozas. Ay, te amo, te amo, te amo...Jamás me iría de tu lado...

Aquí tuvo un rapto de románticismo posesivo y me abrazó con enamoramiento, pero sin perder jamás su enloquecida calentura.

___ Si te lo cogés me muero acabando, papi. Te gusta?

___ Si, si. Yo tampoco hice muchas cosas como estas que estoy haciendo, y todo porque vos me inspirás más degeneraciones, Lucinda... Te veo tan puta que inventaría cualquier cosa con tal de verte felíz..

___Mi amor, mi amor..

Nos besamos en la boca con mucha fuerza. En ese momento, Zulema y Leandro se agregaron a nosotros con sus labios fogosos y sus brazos fuertes. Al encontrarme rostro a rostro con él, y pegado a los rostros de Lucinda y Zulema que nos miraban al tiempo que se besaban, sentí una tremenda atracción y me lo devoré a besos, metiendole la lengua por el palada y sintiendo el fuego de su aliento.
Casi sin darme cuenta, y con las dos chicas a mis costados, penetré a Leandro hasta el fondo. El largó un quejido de placer y exclamó:

___Ay que pija papi, cogeme toda!

Zulema tomó a Lucinda de la mano y la llevó hacia delante de Leandro, haciendola arrodillar en dirección al pene. El me pedía que lo abrazara por detrás y que le tocara los pezones mientras me lo cogía.

___Ay, si, así, así... ahhhh.. que guacho que sos... ahhh... Me vás a hacer acabar...

___ Es que estás riquisima y me encanta cogerte, tenés culo y tetas de mujer...!___Respondí yo moviendome con mas velocidad.
Zulema y Lucinda se besaban, se tocaban las tetas y compartían al mismo tiempo la chupada de la pija de Leandro.

____ Ay, que me salta, me salta...ahhhh!!!___Anunció Leandro.

___ Si, si, mi amor, queremos tomarte toda la leche!____ Le respondió Zulema esperando que salte el chorro.___ Ay, viste que divino que es tener un marido bien pero bien puto? ___Le decía a Lucinda.

___ Me gusta tremendamente, y tiene unas tetas divinas..___Respondía Lucinda.

____Ya me salta a mi!___Anucié yo tocandome una teta y moviendome con más velocidad.

Leandro dió un profundo quejido. Su leche salto en un largo chorro que sobrepasó la distancia de las bocas de Lucinda y Zulema. Su mujer tiró un poco hacia atrás su cabeza, y antes de abrir la boca dijo:

___Ah... cuanta leche!

___ Yo tambien me la estoy tomando.__Agregó Lucinda al tiempo que tragaba y le acariciaba los testículos.

____ Me siento la puta más arrastrada del planeta, una perra degenerada capáz de comerse las pijas más grandes, Ahhhh.....___Nos decía Leandro en el suspiro eyaculatorio.

___ Sentís mi leche, papi... la sentís?___ Les decía yo al acabar.

____Si, si, como no lo voy a sentir si tengo el culo hirviendo.. Ahhhh...

___ Me estás mirando? Ves como me tomo la leche?___ Me decía Lucinda desde su posición.

___ Si, mamita, si... te veo... tragatela toda... Ahhhhhhhh....

Yo bese a Leandro en el cuello y en la espalda sin dejar de masajearle los pezones, y le dije:

___Cogete un poquito a mi mujer que quiero ver.. Dale.. por favor..

Leandro dió vuelta la cabeza y me dijo:

___ Okey, yo me la cojo con la condición que tu estés a mi lado y me beses....
___Si, si, yo te devoro a besos... No te das cuenta que me gustás?___Le respondí yo mordiendole los labios.

Muy rapidamente, antes que deje de salirle sémen, Leandro penetró a Lucinda, que acabó al instante.
Zulema la besaba en la boca con los labios pegoteados de semen y yo, tal cual lo prometí besaba a Leandro.

___ Ay, la sigo teniendo dura.___Dijo él mientras se movía en círculos y para los costados sobre el vientre se Lucinda.
Zulema me tomó por un instante, me miró a los ojos con deseos, encantandome.
Agachó la cabeza y me dió una chupada sacandome el resto de semen que me quedaba, volvió a abrazarme y a mirarme a los ojos, tocandome el orificio anal y diciendome:

___ Estás hermosísimo. Querés probar por la cola?___Yo la miré con indesición.___ Si querés le digo a Leandro que te la meta.... Si?


Robert Peyton Jueves, 9 Febrero 2006 19:50 (Correo)

Comentario:

DESENFRENO capitulo 5

Ambas chicas estaban totalmente desenfrenadas. Bebían wisky, absorbían polvo y fumaban tabaco sin parar.
Leandro, invitado por su mujer y por Lucinda tambien se sumó a ellas en el plácer de aspirar polvo. Los cuatro esperabamos el momento de reiniciar las practicas sexuales.
Leandro tenía una camisa de voile negro, abierta hasta el abdómen, y debajo se había puesto un sostén élástico y transparente color rojo, abultando sus pectorales como dos tetas femeninas. Su abdómen, estrecho como el de una top model estaba desnudo por debajo de los nudos de la camisa. El botón de su jean desabrochado.
Zulema lo mantenía abrazado y le decía morbosidades al oído, besandolo de a ratos en el cuello. El pitaba la boquilla y arqueaba el cuerpo hacia atrás como una vampireza. Lucinda, abrazada a Zulema, le miraba el rostro sumamente atraída y le decía:
__Que bonito que eres. Tienes un rostro mezcla de hombre y mujer que me dan vuelta la cabeza.

___ Pero de hombre no le queda nada.__Respondía Zulema interviniendo y largando una carcajada.
Leandro reía y me miraba a mi de soslayo. Yo lo miraba indeciso. Me atraía tremendamente pero no lo había expresado aún, y me mantenía en una misteriosa pose varonil.

___ Ay papi, mira que mala es.__Me decía Lucinda___Como puede decir eso de su marido? Yo nunca diría eso de ti. Aunque aun no somos marido y mujer.

__Por eso hablas de esa manera.__ Se justificaba Zulema. ___ Además a mi maridito le gusta que le diga esas cosas, no es cierto belleza mía? ___Lo abrazaba por detrás, le acariciaba el abdómen y le iba metiendo la mano por encima del jean.

___ Yo me siento mujer hace mucho tiempo y eso me hace felíz.___Respondío Leandro moviendo su cabeza como una señorita. Los aros de oro en lóbulos de sus orejas, el rimel en los párpados y sus pestañas arqueadas conformaban un rostro bellísimo con facciones como para atraer a personas de los dos sexos.

___ Yo besé esos labios y sentí un aliento muy copado.___ Dijo Lucinda con orgullosa coquetería.___Y en ese momento tu no parecías tan ido hacia tu costado femenino.

___ Ah si, pero cada día soy más puto. Con perdón de la palabra. Y al paso que voy, de la manera en que estan creciendo mis tetas, muy pronto comenzaré a vestirme directamente de mujer.

Mi pene comenzó a endurecerse.Me acerqué a Lucinda, la abracé por detrás de la espalda, encendí un habano, miré a Leandro y le dije:

___ Te has puesto siliconas?

___ No. Las siliconas terminan por dejar los pezones insensibles y a mi me encanta tenerlos cada día más irritados. Yo me doy inyecciones de hormonas, como las viejas maricas...

___ Y a mi me encantan sus tetas así como las tiene. ___Dijo Zulema corriendole el pliegue de la camisa, bajandole el corpiño y dejandole un pezón al descubierto.

Lucinda lo vió y no pudo contenerse. Enseguida acercó su boca y le dió una chupada que a él no le calentó en lo más mínimo.

____Que pezón más hermozo. ___Le acarició la teta por el costado, levantandola y volviendo a pasarle la lengua por el pezón en forma más inclinada, pàra que yo la viese.__Te gusta papi?___ Me preguntó, como ofreciendola.

Yo le miré el pezón y tenía una auréola de diametro grande como el de una mujer preñada. Con la punta gruesa, dura y brillante por la saliva de Lucinda.

___ Claro que me gusta. __ Respondí yo mirandolo a los ojos. Zulema nos tomó a los dos por la espalda y nos dió un empujoncito para que nos juntemos.

___ Bailen un poco, que nos va a calentar a las dos.___ Nos dijo, mirando y Lucinda.

___ Oh si, bailen.___ Agrégó Lucinda tentada.

Yo nunca había besado en la boca a un hombre, pero este tipo me gustaba mucho. Por eso motivo, cuando él acercó sus labios a los míos y me besó me dejé llevar por sus impulsos libidinosos. Al mirarlo de cerca comprendí que cuando hay belleza, no importa de que sexo es uno. La belleza no tiene sexo.
Leandro me abrazó como a una chica y nos besamos apasionadamente. Durante esos momentos no quien de los dos era más puto.

Al costado se escuchaban las exclamaciones de placer de Zulema y Lucinda, que se besaban y se tocaban desaforadamente.

Desabroché el sostén de Leandro y comence a mamarle los pezones. Sinceramente, los tenía más grandes que Lucinda y que su propia mujer. Las tetas, eso si, se notaba que aun no eran tan femeninas. Parecían los pectorales de fisico culturista, pero en definitiva, lo que siempre interesa es el tamaño de los pezones, y como dije, Leandro los tenía muy grandes. El, conciente que yo tambien era un afeminado, comenzó a masajear mis pezones y al rato bajó su boca para chuparmelos.

___ Yo se que a ti tambien te gusta..___ Me dijo con la voz totalmente femenina. ___ Además a mi me encanta. Ahhhh...

Zulema y Lucinda nos incitaron a ir a la cama. Leandro se sacó el jean y me mostró su culo redondeado, que tenía puesto una tanga color roja que le hacía resaltar las nalgas.

___Te gustaría meterla por aquí, papi?___ Me preguntó dandose vuelta al tiempo que pitaba la boquilla larga.

___ Ay si, cógelo, papi, cogelo que me vuelvo loca..____ Me pidió Lucinda tocandome los pezones.


Cont.
Robert Peyton Domingo, 29 Enero 2006 22:26 (Correo) (Web)

Comentario:
CAPITULO 4
Cuando se tiró en la cama con la blusa totalmente abierta pude ver que Zulema tenía unas tetas hermosísimas. Las aureolas de los pezones eran de un diámetro no muy común, y las puntas, lisas y rosadas, tenían más de un centímetro de largo.
Ella pitó la boquilla con profundidad hasta acabar el cigarrillo. Dejó la boquilla a un costado y le manotéo el habano a Lucinda, que no paraba de pitar disfrutando el sabor.
Zulema mojó el habano y se pasó la punta por los pezones. Lucinda me miró como esperando instucciones.
__ Mirá que puta divina, mirá que labios, que tetas..._ Le dije yo incentivandola. __Cogetela toda y acaba con ella...

___Vos vení conmigo:__Me pidió Lucinda tomandome de la mano. Cuando estabamos en la cama, metió la mano entre el cierre corrido de mi jean y tomo mi pene___ Ay papi, que duro que lo tenés! __ Exclamó inclinandose y pasandome la lengua.

___ Nos vas a coger a las dos?__Preguntó Zulema.__ Y tengo muchas ganas de acabar. ___ agregó tocandose los pezones.

___ Mamale las tetas y besala. __ Le dije a Lucinda. ___ Ponete toda desnuda así te la podés coger bien...

___Yo se como hay que coger entre mujeres.___ Dijo Zulema tirando una bocanada de humo del habano. __ Veni mamita..__ Me entregó el habano, me miró provocativamente, abrazo a Lucinda y la llevo encima de ella, la beso en la boca y comenzó a masajearle los pezones.
___ Ay así, asi, ___ Les dije yo. ___ No dejen de besarse y de chuparse las tetas que me vuelvo loco..__Les pedí tocandome la pija de arriba hacia abajo.

Zulema entrecruzó sus piernas con las de Lucinda y ambas quedaron vagina a vagina. Lucinda acabó al instante y dando exclamaciones de placer muy exultantes.

Zulema me miró. Yo me tocaba un pezón con una mano y con la otra me masturbaba.

___ Ay papi, que hermozas tetas que tenés. -- Me dijo Zulema mientras resfregaba su vagina con la de Lucinda. Y enseguida llegó al orgasmo.__Acabo, acabo... tomá, tomá! ___Le decía a Lucinda con un placer poco dificil de narrar-__ Veni un poquito vos, ahora. Meteme esa pija un poquito. ___ Me pidió Zulema. Lucinda me miró´sin salir de encima de ella. Se corrió como para darme lugar, le mamó la teta izquierda besandome.
Zulema me tomó de la mano.___ No te preocupes por ponerte condón que no me gusta. Me arriesgo a coger asi´, como siempre lo hice...

Me beso en la boca mordiendome el mentón y metiendome la lengua hasta el paladar. Respiraba muy excitada por los efectos de la cocaína. Lucinda me agarró la punta de los pezones con los dedos y dijo:

___Mirá las tetas que tiene mi macho.. Parecen las de una mujer.. Las de una puta barata... que hermozo que es..

___Oh si, tiene unos pezones como mujer..Me gustan muchísimo. Me calientan.. Ahhhhhhhhh...___Eclamó cuando la penetré totalmente. ___¡Que pija tan grande que tienes, cogeme, cogeme.. ah... cogeme...! Ay.. que acabo.. ahhhhh....

Lucinda se ocupaba de mis pezones y de una teta de Zulema mientras acababa.
__Abrite que te la meto a ti tambien.__ Le dije a Lucinda.

___Oh si, si, cógenos a las dos..___ Dijo Zulema besando en la boca a Lucinda que se ponía al costado.

Yo saqué la pija de la vagina de Zulema y penetrá a Lucinda, que acabó al instante.

___ Ay que hombre tan degenerado que encontré.. Soy tan puta que no puedo creerlo!__ Exclamó Lucinda mientras acababa. __ Yo que estuve perdiendo años, contenida por un pelotudo, ahora me siento la mujer más felíz del mundo.. Y me gustas tanto tu tambien, Zulema.__ Agregó besandonos a mi y a ella con pasión.

Yo saque la pija y se la metí a Zulema.
___Ah... si, si... Tu tiénes suerte mamita...ahhhh.... mi marido es tan puto que ya ni me coge... solo quiere hombres...

___ Ay pero eso me gusta tambien..___ Dijo Lucinda tocandose los pezones con sus manos___ Me encantaría tener a un puto y ver como se lo cogen.. ¿tu lo cogerías?___ Me preguntó mientras yo fornicaba a Zulema.

___ Si que me lo cogería. Totalmente. ___Le respondí yo afeminando la voz y sientiendo que me saltaba el sémen...

Zulema me mamaba las tetas y yo no pude contener mis instintos afeminados, exclamando:

___ Me lo cojo y despues quiero que él me coja a mi.. ahhhhhhhhhh... Miren como acabo... ahhhhhhhhh....


Al rato descansabamos, pero ninguna de las dos paraba de fumar. La cocaína despertaba la ansiedad del gusto y del olor al tabaco diez veces más que estando normal. Ellas habían vuelto a aspirar y a tomar wisky.

Yo había sacado una boquilla roja con el pitillo negro. Muy de mujer, muy larga. Y fumaba en forma afeminada.

___ Mi marido quería coger contigo solo con verte. __ Me dijo Zulema mientras arrojaba una bocanada de humo. ___Quieres que lo llame?

Como yo estaba un poco más frío que durante la cogida no supe que responder y miré a Lucinda. Ella, que fumaba con una postura cada minuto mas sexy, usando ahora una boquilla blanca con anillos dorados, me dijo:

__Si, papi, si... Quiero verte coger con él. Me volveré loca.

__ Pero mira que él no querrá coger contigo.__Le advirtió Zulema. __Ya cuando lo estabas besando se sentía incomodo.
___ Pero como era que tu le besabas cuando entramos a al discoteque?__Preguntó Lucinda.

___ Lo hicimos solo para tentarte a ti, que viniste enseguida hacia nosotros. Pero él y yo ni nos besamos. El es bonito, pero solo goza besando hombres...

___Llamalo de una vez, que esperas?___Le dije yo, calentandome con lo que decía.__Yo le cogeré como nunca le han cogido.

Mientras Zulema llamaba a su marido, yo abracé a Lucinda y nos fundimos en un amaroso beso en la boca.
Ella tenía las tetas empadas de sudor y un riquísimo gusto a tabaco en la boca.

___Está bien, pero ven pronto que la estamos pasando de locos. ___Le dijo Zulema a Leandro, que así se llamaba su marido. Cuando cerro el telefono y vió que nos besabamos como enamorados, nos abrazó a los dos y metió su salvaje boca entre nuestros labios, besandonos a ambos al tiempo que decía:___ La "mujercita" de mi marido estará aquí en unos instantes y cogeremos los cuatro juntos..

___ Me encantaría coger con él.__Dijo Lucinda:__Pero si tu dices que no le gusto...

___Espèra que llegue y lo pondré mas degenerado de lo que és..__Les dije a Lucinda___ Veremos si no te coge..
Guau... que la pija se me comienza a endurecer nuevamente.. Miren...

Zulema comenzó a chuparme e invitó a Lucinda a que ella tambien acercara la boca. Lucinda me pasaba la lengua por la cabeza, besaba en los labios a Zulema, daba una pitada con la boquilla y volvìa chuparme la pija..

___MMM... ahora veremos esta hermoza pija entrando por el culo de un hombre.. Que bonito... Ahhhh... como me calienta..__ Se abrazó con Zulema y se besaron salvajemente.___Y tu me gustas muchisimo Zulema___Le dijo..__ Tanto que hasta podría enamorarme de ti...

___Ay mami, que me pones re puta...__Exclamo ella__ Tu tambien me gustas muchísimo.

Yo me froté el pene un poco y me salto un largo chorro de leche. Zulema y Lucinda, avisadas por mi, abrieron la boca y se la tragaron toda, sin dejar caer una gota al suelo.
Al rato sonó el timbre. Abri la puerta y entró Leandro, maquillado como una bellísima mujer, y para mi gusto, fumando tambien con una exotica boquilla larga.

Robert Peyton


Robert Peyton Miércoles, 25 Enero 2006 19:57 (Correo) (Web)

Comentario:
CAPITULO 3
Lucinda insistío en que me afeminara igual que cuando estaba caliente, pero aun no me sentía preparado como para soltarme publicamente. Solo permití que ella eligiera mi ropa y me dió una camiseta roja con breteles que en el costado izquierdo dejaban que se me viese el pezón.
Lucinda me hizo poner un pañuelo de seda negra en el cuello y acepté que me diese algo de sombra en los parpados.
Por debajo del jean me había puesto unas medias rosas caladas, una bombacha muy pequeña que dejaba mis nalgas al desnudo y las ligas.
Ella estaba excitadísima al mirar como me vestía.
Todo se centralizaba en mi, pero ella iba echa un puta callejera.
Pollera negra muy corta, botas de cuero blancas hasta la rodilla, una blusa transparente color verde que le translucía totalmente las tetas, un pañuelo anudado igual que yo.. y bueno..su maquillaje era por demás exajeradamente provador.
Camino a la discoteque pasamos por un dealer y compramos dos gramos de plvo blanco. Ella nunca había tomado pero yo le enseñé. Cuando lo probó se puso más loca. Estaba caliente como una potra salvaje.
Yo, para evitar blanduras del miembro, no tomé un solo grano, pero fingí hacerlo.
Al instante de entrar en el baile, Lucinda se fue contra una pareja. Tanto ella como él eran muy atractivos. Lucinda los besó a los dos en la boca casi al mismo tiempo. Por debajo, y casí alternativamente, le manoteaba el pene el tipo por encima del pantalón y le tocaba al vagina a la muchacha.
Ellos se sintieron un tanto sorprendidos, pero la belleza y la audacia de Lucinda los seducía sin darles tiempo a rechazos.
Lucinda, por un instante, se dió vueltas y me miró. Yo los estaba mirando y me tocaba el pezón con desimulo. Como ella me había dejado la boquilla con el cigarrillo encendido, fumé por un instante con glamour de mujer y miré a la chica.
Era una bonita morocha de ojos claros con labios muy carnosos que vestía un pantalón de cuero y una blusa blanca desabrochada en la zoan del abdómen. El era un rubio de ojos claros muy guapo, pero a mi me gustaba ella.
Lucinda, al darse cuenta que la estaba mirando, la abrazó solamente a ella y la besó en la boca con escandalosa voracidad. Ella la correspondía con inhibido salvajismo.
El soltó a las dos chicas, me miró y salió caminando hacia el baño en forma afemianda, provocandome.
Lucianda soltó por un instante a la chica y me hizo señas de que me acercara.
Cuando llegue, sin dejar de abrazarla y acariciarla me dijo:
__ Ay papi, dime si te agrada el bomboncito que encontré...__ Le desabrochó rapidamente dos botones de la blusa y le puso un seno al aire, tocandole un pezón moreno de inmensa aureola. Mi pene estaba endurecido. Lucinda me tomo de la mano y me llevó hacia ellas.
___No me has dicho si te gusta..__Insitio en preguntarme. Yo miré a la muchacha y la vi hermosísima.
__Pues claro que me gusta. Es preciosa.__Le respondí.
__Que esperas para besarla entonces, hazlo..__Me dijo imperativamente mientras bajaba su boca para pasarle la lengua por el pezón. La muchacha estaba tan arrasada y caliente que ni tuvo tiempo de verme.
Yo acerque mi boca y le di un beso metiendole la lengua entre las encías y los dientes.
___ Ohh... quieres venir a coger con nostros?___ Le dije instantaneamente. Tengo un polvo que te pondrá loquísima y pasaremos una noche espectacular.

___ Si, si.. Vamos..___Dijo ella mirando hacia la puerta del baño. En ese momento volvía su pareja.__Le diré a mi marido...
___No, no..__Me anticipé yo. Lucinda me miró con su cara apoyada en la teta de la muchacha. ___Es que... queremos hacerte la fiesta solamente a ti, preciosa. Quieres?
__ Claro que si. Pero debo avisarle a mi marido.

Se soltó por un instante de Lucinda, se acomodó la blusa tapandose el pezón y salió a encontrarse con él.

Lucinda me abrazo, me besó desesperadamente y me dijo:

___Necesito tomar algo, tengo la boca seca...

Yo le entregue la boquilla, ella encendió un cigarrillo y dió tres pitadas profundas sin parar. Caminamos hacia la barra y pedí dos cervezas.
En ese momento se acercó al bellisima morocha, que se llamaba Zulema, y nos dijo que su marido estaba de acuerdo en dejarla venir con nosotros, pero que era necesario pagarle 120 dolares.
Yo la miré indeciso por un instante. Lucinda, que volvía a besarse en la boca con ella me pedía que accediera a pagar y me convencio.

Cuando llegamos al apartamento ambos comprobamos Zulema se vía mucho más bonita que dentro de la discoteca. Era una mujer de casi nada hablar, pero de mucho besar, chupar y toquetear.

Luego de aspirar dos líneas de polvo y de beber un trago de wisky, encendió un habano y al pitar tragó profundas bocanadas de humo. Lucinda la miraba fumar y se excitaba muchísimo más. En un momento le cambio el habano por la boquilla larga con el cigarrillo encendido y Zulema fumò como una avezada vampireza. Quiza estaba copiando los movimientos hiper sexies de Lucinda.
Ambas estaban muy calientes. Yo las besé a las dos al mismo tiempo y les pedí que se cogieran.
Zulema se dejó desvestir entre pitada y pitada con la boquilla. Lucinda sostenía el habano mordido en el costado de su labio y le desabrochaba los botones de la blusa.
Todo estaba listo para salir en busca de los orgásmos.

cont.

Robert Peyton
Robert Peyton Martes, 24 Enero 2006 01:29 (Correo) (Web)

Comentario:

A todas aquellas mujeres que quieran descubrir instintos interiores que jamás imaginaron tener, pues.... escribanme y busquemos la forma..
Yo las puedo hacer cada día mas glamorosas, sensuales... dignas de tener al lado al hombre que más desean con solo actuar naturalmente sexies..
Busquen mi mail y escribanme. Aprovechen que yo no les cobro.


Robert Peyton
Robert Peyton Sábado, 21 Enero 2006 01:20 (Correo) (Web)

Comentario:
que pasa con las mujeres que visitan este sitio?
Solo entran para hablar pelotudeces?
Ninguna tiene deseos de calentarse hablando de coger y de degeneraciones conmigo?
Ro.Pey
Robert Peyton Sábado, 21 Enero 2006 00:46 (Correo) (Web)

Comentario:
CAPITULO 2
Ella estaba cada día más puta. Tenía los pezones cada vez más irritados y no tenía ningun pudor en exhibirlos por cualquier lugar que andásemos.
Yo, viendo que ella respondía a todos mis apetitos con compulsiva degeneración, avanzaba muchísimo más en camino hacia la hipersensualidad, ese estado en que aveces ni hacen falta las penetraciones para llegar al orgasmo.
Ella me besaba con una voracidad incontenible, me desabrochaba los botones de la camisa, buscaba directamente mi pecho y comenzaba una maniobra que me provocaba un placer enorme.
Abovedaba mis pectorales para darles formas de tetas femeninas. Esto la calentaba muchísimo. Entonces mis pezones, duros y calientes como los de una perra caliente, sobresalían hacia afuera engrosandose cada día más.
Ella, (esto le había yo enseñado, apoyaba su boca, e imaginando que mamaba una teta de mujer, me succionaba el pezón raspandolo con sus dientes, lo empujaba hacia afuera con la lengua, con mucha suavidad y volviendo a rozar la dentadura y volvía a repetir la operación.
Yo gemía con afeminamiento y sentía que mi pene se endurecía a niveles extralimitados. Ella abría sus piernas y movía la vagina hasta ensortijarme. Yo la penetraba ligeramente, solo con la cabeza de la pija y ella daba exclamaciones tremendamente exitantes.

"Tocame las tetas que las tengo calentísimas", me decía, mientras segúia mamando mis pezones. Yo le salivaba los pezones y se las chupàba igual que ella lo hacía conmigo.
Ella movía su vagina hacia arriba provocando la penetración hasta el centro de mi pene.

"Ay metemela toda", me pedia con suspiros de bella degeneración.
"No ves que te estoy chupando los pezones y te puse las tetas igual que a una mujer?"

Esto último me ponía más loco y la penetraba diciendoleÑ

"Comela toda... ahi la tienes... mira como te cojo...Y tu me tocas las tetas poniendome muy puta..Es verdad, me siento mujer..." Le confesaba..

"Quiero coger con vos y verte bien maquillado, igual que un puto..pareces un puto.."


Luego de escuchar esto no pude contener más mi leche. Me saltó toda.
Ella sintió que le ardía la vagina y dio profundismos suspiros diciendome:

"Ay guacho, estás acabando y me haces acabar a mi tambien... Ahhhhhhhhh..."

"Pues claro...Afeminado, bien como puto, como una marica total... sintiendome mujer...Ahhhhh...", le agraba yo sin sacarle el pene y resfregandole el hueso de la vagina.

Ella tenía dos orgásmos seguidos y me decía que se sentía la mujer mas puta del mundo...

Luego, en la pausa, ella fumaba con otra de sus nuevas boquillas. Una color mostaza con beteaduras marrones y anillos plateados, de un largo superior a dos cigarrilos juntos.

Yo la miraba fumar y daban ganas de cogerla nuevamente. Se había puesto boca abajo, mostrando las lomas de su cola, y se daba vuelta pitando la boquilla y sonrriendo con provocación. Los parpados, cargados de rimel negro le daban un aspecto de mucha provocación.

"Me cogerás por el culo?", me preguntó repentinamente mientras tiraba el humo con labios entreabiertos, dejando ver sus amarillentos dientes delanteros entre los labios carnosos.
Yo le besaba la espalda, le pasaba la mano por la zanja del trasero y le decía.

"Pues claro, mi proxima leche entrará por este agujero... Dime amor. Cuando iremos por una bonita chica para que tu la beses y la cojas a mi lado?"

"Y mientras yo la cojo tu que harás...?"

"Me tocaré las tetas y me masturbaré mirandolas...", le respondía yo con ojos de tentación.
--"y si a ti te gusta, pues yo tambien puedo cogerla a ella junto contigo...."

"Ahhhhhhhhhhh...."...Suspiró ella dandose vueltas excitada pensando en propuesta como en una sabrosa golosina.
"Te gustaría?", le preguntaba yo..

Ella largaba una bocanada de humo, besaba mis labios y me decía,

"Claro que me gustaría... me volvería loca...Cuando lo haremos?"

"Pues si quieres podemos darnos un baño, vestirnos y salir a la discoteca de bi sexuales en busca de una chica.. te parece bien?"

"Oh si, si, si... tu me vuelves loca....No se hasta que punto me vas a llevar..Cada día quiero coger más y distintas maneras...Elegiré una chica bien bonita y avanzaré para levantarla sin ninguna verguenza...Pero me encantaría verte...verte con los parpados maquillados...con algo de rush en los labios y comportandote como una marica.."

Cuando me dijo esto último pasó su lengua por mi pezón izquierdo, que era el que mas me calentaba...Yo le saque la boquilla por un instante, la acomodé entre mis dedos con movientos femeninos y di una pitada como si fuese una mujer...

"Ay, si, si... asi quiero verte... Que puto que estás !"

Me dijo ella tomandome la punta de las tetillas y mordiendome el labio inferior. "Quiero que salgas así, bien afeminado... lo harías?".....


Robert Peyton

kingmountain11@yahoo.com.ar

Robert Peyton Sábado, 21 Enero 2006 00:42 (Correo) (Web)

Comentario:


Se había separado de su esposo porque quería tomar otros vuelos sensuales.
Y me encontró a mi.
La primer noche que fuimos a la cama, como pasa siempre, no hubo entre nosotros el suficiente placer que buscabamos. Para que un hombre y una mujer gocen realmente, es necesario un amoldamiento de los cuerpos. En la pélvis, en la entrepierna, en los brazos, en el pecho... en todas les regiones.
Pero observé en ella una soltura muy sugestiva para el salvajismo. Y eso me gustó. Yo ya era todo un especialista en eso de descubrir en las mujeres, sensaciones que ni ellas mismas sabían que llevaban dentro.
A los pocos días, ya nos chupabamos los pezones mutuamente como dos degenerados. Yo ya la estaba habituando al lenguaje obceno durante el encendido de la pasión y ella respondía a todos mis pedidos.
Tenía, como yo, los pezones muy sensibles, y bastaba solo un roce para que se pusiera angurrienta de orgasmos.
Despues de todo esto le fuí diciendo como quería verla.

Ella había fumado de jovencita, entre los 11 y los 18 años, hasta que se casó y su marido se prohibió hacerlo. Pero ahora tenía 34, y como para mi y para todos (aun para los que no lo reconocen), la mujer que fuma es materia de exitación, se lo dije.
Al día siguiente me dió la sorpresa. La esperaba en un bar y entró fumando. A mi se me endureció el pene porque lo hacía para provocarme. "Te falta una boquilla", le dije...
Ella accedio. Fuimos a una tabaquería, y ella misma pidió una boquilla larga. La mujer que atendía, siendo muy femenina, la miraba con deseos. Ella probó 3 boquillas y finalmente eligió una el doble de largo que el cigarrillo, color lila con anillos dorados...
"La uso ya?", me preguntó antes de salir. Yo le pedí que si. Que fumara por la calle. Incluso, le enseñé como tenía que sostenerla.
Ella ponía los dedos en ramillete y sostenía la boquilla sobre las yemas, con el brazo inclinado hacia el costado y pitando por la comisura del labio.
Toda la gente la miraba atraída. Los tipos y las mujeres.
En un bar, cuando la vieron fumando, dos chicas jovencitas sacaron boquillas de su cartera y comenzaron a usarlas pero eran de esas demasiado cortitas, y ademas no fumaban como mi chica.
"Vete al baño, quitate el sostén y déjate las tetas sueltas"...le dije al rato. Ella estaba un poco indecisa. Pero le insistí.
Tenía puesta una chomba rosa, ajustada y de breteles. Los pezones, que los tenía casi siempre duros, se le marcaban tremendamente.
Ambos estabamos calentísimos. Ella llegó a decirme: "Que puta que me haces sentir"...Y esto me ponía el pene duro como un hierro.
Antes de salir le dije que encendiera un cigarrillo y que caminara fumando con la boquilla.
Yo no dejaba de besarla mordiendole los labios y tocandole los pezones por encima de la chomba, y cuidandome de que nadie me viera.
Al salir, solo le di el brazo y caminamos entre la gente. Ella, con su jean ajustado y remendado, sus zandalias blancas de tacos altos, su chomba ajustada con los pezones translucidos y marcados, un pañuelo negro fino en el cuello, y fumando con su boquilla.
De a ratos, nos deteníamos, la abrazaba apoyandole el pene duro en la pélvis y le decía que ibamos a coger como animales.
´
Cuando llegamos al hotel nos hicimos y nos dijimos de todo.
Con el tiempo, la degeneré tanto, que llegué a despertarle los instintos bi sexuales que convivían dentro de ella, y se sentía atraída por mujeres bonitas.
Cada orgasmo era un aluvión de placer.


Robert Peyton Sábado, 7 Enero 2006 00:05 (Correo) (Web)

Comentario:

CAPITULO 1
Se había separado de su esposo porque quería tomar otros vuelos sensuales.
Y me encontró a mi.
La primer noche que fuimos a la cama, como pasa siempre, no hubo entre nosotros el suficiente placer que buscabamos. Para que un hombre y una mujer gocen realmente, es necesario un amoldamiento de los cuerpos. En la pélvis, en la entrepierna, en los brazos, en el pecho... en todas les regiones.
Pero observé en ella una soltura muy sugestiva para el salvajismo. Y eso me gustó. Yo ya era todo un especialista en eso de descubrir en las mujeres, sensaciones que ni ellas mismas sabían que llevaban dentro.
A los pocos días, ya nos chupabamos los pezones mutuamente como dos degenerados. Yo ya la estaba habituando al lenguaje obceno durante el encendido de la pasión y ella respondía a todos mis pedidos.
Tenía, como yo, los pezones muy sensibles, y bastaba solo un roce para que se pusiera angurrienta de orgasmos.
Despues de todo esto le fuí diciendo como quería verla.

Ella había fumado de jovencita, entre los 11 y los 18 años, hasta que se casó y su marido se prohibió hacerlo. Pero ahora tenía 34, y como para mi y para todos (aun para los que no lo reconocen), la mujer que fuma es materia de exitación, se lo dije.
Al día siguiente me dió la sorpresa. La esperaba en un bar y entró fumando. A mi se me endureció el pene porque lo hacía para provocarme. "Te falta una boquilla", le dije...
Ella accedio. Fuimos a una tabaquería, y ella misma pidió una boquilla larga. La mujer que atendía, siendo muy femenina, la miraba con deseos. Ella probó 3 boquillas y finalmente eligió una el doble de largo que el cigarrillo, color lila con anillos dorados...
"La uso ya?", me preguntó antes de salir. Yo le pedí que si. Que fumara por la calle. Incluso, le enseñé como tenía que sostenerla.
Ella ponía los dedos en ramillete y sostenía la boquilla sobre las yemas, con el brazo inclinado hacia el costado y pitando por la comisura del labio.
Toda la gente la miraba atraída. Los tipos y las mujeres.
En un bar, cuando la vieron fumando, dos chicas jovencitas sacaron boquillas de su cartera y comenzaron a usarlas pero eran de esas demasiado cortitas, y ademas no fumaban como mi chica.
"Vete al baño, quitate el sostén y déjate las tetas sueltas"...le dije al rato. Ella estaba un poco indecisa. Pero le insistí.
Tenía puesta una chomba rosa, ajustada y de breteles. Los pezones, que los tenía casi siempre duros, se le marcaban tremendamente.
Ambos estabamos calentísimos. Ella llegó a decirme: "Que puta que me haces sentir"...Y esto me ponía el pene duro como un hierro.
Antes de salir le dije que encendiera un cigarrillo y que caminara fumando con la boquilla.
Yo no dejaba de besarla mordiendole los labios y tocandole los pezones por encima de la chomba, y cuidandome de que nadie me viera.
Al salir, solo le di el brazo y caminamos entre la gente. Ella, con su jean ajustado y remendado, sus zandalias blancas de tacos altos, su chomba ajustada con los pezones translucidos y marcados, un pañuelo negro fino en el cuello, y fumando con su boquilla.
De a ratos, nos deteníamos, la abrazaba apoyandole el pene duro en la pélvis y le decía que ibamos a coger como animales.
´
Cuando llegamos al hotel nos hicimos y nos dijimos de todo.
Con el tiempo, la degeneré tanto, que llegué a despertarle los instintos bi sexuales que convivían dentro de ella, y se sentía atraída por mujeres bonitas.
Cada orgasmo era un aluvión de placer.


Robert Peyton Sábado, 7 Enero 2006 00:05 (Correo) (Web)

Comentario:
CAPITULO 1

Se había separado de su esposo porque quería tomar otros vuelos sensuales.
Y me encontró a mi.
La primer noche que fuimos a la cama, como pasa siempre, no hubo entre nosotros el suficiente placer que buscabamos. Para que un hombre y una mujer gocen realmente, es necesario un amoldamiento de los cuerpos. En la pélvis, en la entrepierna, en los brazos, en el pecho... en todas les regiones.
Pero observé en ella una soltura muy sugestiva para el salvajismo. Y eso me gustó. Yo ya era todo un especialista en eso de descubrir en las mujeres, sensaciones que ni ellas mismas sabían que llevaban dentro.
A los pocos días, ya nos chupabamos los pezones mutuamente como dos degenerados. Yo ya la estaba habituando al lenguaje obceno durante el encendido de la pasión y ella respondía a todos mis pedidos.
Tenía, como yo, los pezones muy sensibles, y bastaba solo un roce para que se pusiera angurrienta de orgasmos.
Despues de todo esto le fuí diciendo como quería verla.

Ella había fumado de jovencita, entre los 11 y los 18 años, hasta que se casó y su marido se prohibió hacerlo. Pero ahora tenía 34, y como para mi y para todos (aun para los que no lo reconocen), la mujer que fuma es materia de exitación, se lo dije.
Al día siguiente me dió la sorpresa. La esperaba en un bar y entró fumando. A mi se me endureció el pene porque lo hacía para provocarme. "Te falta una boquilla", le dije...
Ella accedio. Fuimos a una tabaquería, y ella misma pidió una boquilla larga. La mujer que atendía, siendo muy femenina, la miraba con deseos. Ella probó 3 boquillas y finalmente eligió una el doble de largo que el cigarrillo, color lila con anillos dorados...
"La uso ya?", me preguntó antes de salir. Yo le pedí que si. Que fumara por la calle. Incluso, le enseñé como tenía que sostenerla.
Ella ponía los dedos en ramillete y sostenía la boquilla sobre las yemas, con el brazo inclinado hacia el costado y pitando por la comisura del labio.
Toda la gente la miraba atraída. Los tipos y las mujeres.
En un bar, cuando la vieron fumando, dos chicas jovencitas sacaron boquillas de su cartera y comenzaron a usarlas pero eran de esas demasiado cortitas, y ademas no fumaban como mi chica.
"Vete al baño, quitate el sostén y déjate las tetas sueltas"...le dije al rato. Ella estaba un poco indecisa. Pero le insistí.
Tenía puesta una chomba rosa, ajustada y de breteles. Los pezones, que los tenía casi siempre duros, se le marcaban tremendamente.
Ambos estabamos calentísimos. Ella llegó a decirme: "Que puta que me haces sentir"...Y esto me ponía el pene duro como un hierro.
Antes de salir le dije que encendiera un cigarrillo y que caminara fumando con la boquilla.
Yo no dejaba de besarla mordiendole los labios y tocandole los pezones por encima de la chomba, y cuidandome de que nadie me viera.
Al salir, solo le di el brazo y caminamos entre la gente. Ella, con su jean ajustado y remendado, sus zandalias blancas de tacos altos, su chomba ajustada con los pezones translucidos y marcados, un pañuelo negro fino en el cuello, y fumando con su boquilla.
De a ratos, nos deteníamos, la abrazaba apoyandole el pene duro en la pélvis y le decía que ibamos a coger como animales.
´
Cuando llegamos al hotel nos hicimos y nos dijimos de todo.
Con el tiempo, la degeneré tanto, que llegué a despertarle los instintos bi sexuales que convivían dentro de ella, y se sentía atraída por mujeres bonitas.
Cada orgasmo era un aluvión de placer.


Robert Peyton Sábado, 7 Enero 2006 00:05 (Correo) (Web)

Comentario:
encima de q escribes de muerte... nos das de comer... si eg q....

bueno ahora k somos vecinos podre venir a comer d vez en cuando a tu casa no? jejeje

besitos!!
amaltea Sábado, 9 Abril 2005 00:29 (Web)
 
Comentario:

DESENFRENO, CAPITULO 6
Yo no tenía el pene lo suficientemente duro como para penetrar ese anillo anal. Me lo froté por un instante con las dos manos. Zulema abrazaba a Leandro por detrás al tiempo que le ponía una crema, diciendole.

___Ay papi ahora te vas a comer una pija muy pero muy gruesa, sabés?

___Ay si, si, estoy desesperadísma, quiero que me coja toda...___Respondía Leandro inclininandose cada vez más y tocandose su pene endurecido.

Lucinda me besab en la boca y me masajeaba los pezones, al tiempo que me iba diciendo:

___ Estoy totalmente copada con esta vida..Ahhhh...Jamás imaginé que podría llegar a gozarme tanto, que tenía dentro mío tantas desviaciones hermozas. Ay, te amo, te amo, te amo...Jamás me iría de tu lado...

Aquí tuvo un rapto de románticismo posesivo y me abrazó con enamoramiento, pero sin perder jamás su enloquecida calentura.

___ Si te lo cogés me muero acabando, papi. Te gusta?

___ Si, si. Yo tampoco hice muchas cosas como estas que estoy haciendo, y todo porque vos me inspirás más degeneraciones, Lucinda... Te veo tan puta que inventaría cualquier cosa con tal de verte felíz..

___Mi amor, mi amor..

Nos besamos en la boca con mucha fuerza. En ese momento, Zulema y Leandro se agregaron a nosotros con sus labios fogosos y sus brazos fuertes. Al encontrarme rostro a rostro con él, y pegado a los rostros de Lucinda y Zulema que nos miraban al tiempo que se besaban, sentí una tremenda atracción y me lo devoré a besos, metiendole la lengua por el palada y sintiendo el fuego de su aliento.
Casi sin darme cuenta, y con las dos chicas a mis costados, penetré a Leandro hasta el fondo. El largó un quejido de placer y exclamó:

___Ay que pija papi, cogeme toda!

Zulema tomó a Lucinda de la mano y la llevó hacia delante de Leandro, haciendola arrodillar en dirección al pene. El me pedía que lo abrazara por detrás y que le tocara los pezones mientras me lo cogía.

___Ay, si, así, así... ahhhh.. que guacho que sos... ahhh... Me vás a hacer acabar...

___ Es que estás riquisima y me encanta cogerte, tenés culo y tetas de mujer...!___Respondí yo moviendome con mas velocidad.
Zulema y Lucinda se besaban, se tocaban las tetas y compartían al mismo tiempo la chupada de la pija de Leandro.

____ Ay, que me salta, me salta...ahhhh!!!___Anunció Leandro.

___ Si, si, mi amor, queremos tomarte toda la leche!____ Le respondió Zulema esperando que salte el chorro.___ Ay, viste que divino que es tener un marido bien pero bien puto? ___Le decía a Lucinda.

___ Me gusta tremendamente, y tiene unas tetas divinas..___Respondía Lucinda.

____Ya me salta a mi!___Anucié yo tocandome una teta y moviendome con más velocidad.

Leandro dió un profundo quejido. Su leche salto en un largo chorro que sobrepasó la distancia de las bocas de Lucinda y Zulema. Su mujer tiró un poco hacia atrás su cabeza, y antes de abrir la boca dijo:

___Ah... cuanta leche!

___ Yo tambien me la estoy tomando.__Agregó Lucinda al tiempo que tragaba y le acariciaba los testículos.

____ Me siento la puta más arrastrada del planeta, una perra degenerada capáz de comerse las pijas más grandes, Ahhhh.....___Nos decía Leandro en el suspiro eyaculatorio.

___ Sentís mi leche, papi... la sentís?___ Les decía yo al acabar.

____Si, si, como no lo voy a sentir si tengo el culo hirviendo.. Ahhhh...

___ Me estás mirando? Ves como me tomo la leche?___ Me decía Lucinda desde su posición.

___ Si, mamita, si... te veo... tragatela toda... Ahhhhhhhh....

Yo bese a Leandro en el cuello y en la espalda sin dejar de masajearle los pezones, y le dije:

___Cogete un poquito a mi mujer que quiero ver.. Dale.. por favor..

Leandro dió vuelta la cabeza y me dijo:

___ Okey, yo me la cojo con la condición que tu estés a mi lado y me beses....
___Si, si, yo te devoro a besos... No te das cuenta que me gustás?___Le respondí yo mordiendole los labios.

Muy rapidamente, antes que deje de salirle sémen, Leandro penetró a Lucinda, que acabó al instante.
Zulema la besaba en la boca con los labios pegoteados de semen y yo, tal cual lo prometí besaba a Leandro.

___ Ay, la sigo teniendo dura.___Dijo él mientras se movía en círculos y para los costados sobre el vientre se Lucinda.
Zulema me tomó por un instante, me miró a los ojos con deseos, encantandome.
Agachó la cabeza y me dió una chupada sacandome el resto de semen que me quedaba, volvió a abrazarme y a mirarme a los ojos, tocandome el orificio anal y diciendome:

___ Estás hermosísimo. Querés probar por la cola?___Yo la miré con indesición.___ Si querés le digo a Leandro que te la meta.... Si?


Robert Peyton Jueves, 9 Febrero 2006 19:50 (Correo)

Comentario:

DESENFRENO capitulo 5

Ambas chicas estaban totalmente desenfrenadas. Bebían wisky, absorbían polvo y fumaban tabaco sin parar.
Leandro, invitado por su mujer y por Lucinda tambien se sumó a ellas en el plácer de aspirar polvo. Los cuatro esperabamos el momento de reiniciar las practicas sexuales.
Leandro tenía una camisa de voile negro, abierta hasta el abdómen, y debajo se había puesto un sostén élástico y transparente color rojo, abultando sus pectorales como dos tetas femeninas. Su abdómen, estrecho como el de una top model estaba desnudo por debajo de los nudos de la camisa. El botón de su jean desabrochado.
Zulema lo mantenía abrazado y le decía morbosidades al oído, besandolo de a ratos en el cuello. El pitaba la boquilla y arqueaba el cuerpo hacia atrás como una vampireza. Lucinda, abrazada a Zulema, le miraba el rostro sumamente atraída y le decía:
__Que bonito que eres. Tienes un rostro mezcla de hombre y mujer que me dan vuelta la cabeza.

___ Pero de hombre no le queda nada.__Respondía Zulema interviniendo y largando una carcajada.
Leandro reía y me miraba a mi de soslayo. Yo lo miraba indeciso. Me atraía tremendamente pero no lo había expresado aún, y me mantenía en una misteriosa pose varonil.

___ Ay papi, mira que mala es.__Me decía Lucinda___Como puede decir eso de su marido? Yo nunca diría eso de ti. Aunque aun no somos marido y mujer.

__Por eso hablas de esa manera.__ Se justificaba Zulema. ___ Además a mi maridito le gusta que le diga esas cosas, no es cierto belleza mía? ___Lo abrazaba por detrás, le acariciaba el abdómen y le iba metiendo la mano por encima del jean.

___ Yo me siento mujer hace mucho tiempo y eso me hace felíz.___Respondío Leandro moviendo su cabeza como una señorita. Los aros de oro en lóbulos de sus orejas, el rimel en los párpados y sus pestañas arqueadas conformaban un rostro bellísimo con facciones como para atraer a personas de los dos sexos.

___ Yo besé esos labios y sentí un aliento muy copado.___ Dijo Lucinda con orgullosa coquetería.___Y en ese momento tu no parecías tan ido hacia tu costado femenino.

___ Ah si, pero cada día soy más puto. Con perdón de la palabra. Y al paso que voy, de la manera en que estan creciendo mis tetas, muy pronto comenzaré a vestirme directamente de mujer.

Mi pene comenzó a endurecerse.Me acerqué a Lucinda, la abracé por detrás de la espalda, encendí un habano, miré a Leandro y le dije:

___ Te has puesto siliconas?

___ No. Las siliconas terminan por dejar los pezones insensibles y a mi me encanta tenerlos cada día más irritados. Yo me doy inyecciones de hormonas, como las viejas maricas...

___ Y a mi me encantan sus tetas así como las tiene. ___Dijo Zulema corriendole el pliegue de la camisa, bajandole el corpiño y dejandole un pezón al descubierto.

Lucinda lo vió y no pudo contenerse. Enseguida acercó su boca y le dió una chupada que a él no le calentó en lo más mínimo.

____Que pezón más hermozo. ___Le acarició la teta por el costado, levantandola y volviendo a pasarle la lengua por el pezón en forma más inclinada, pàra que yo la viese.__Te gusta papi?___ Me preguntó, como ofreciendola.

Yo le miré el pezón y tenía una auréola de diametro grande como el de una mujer preñada. Con la punta gruesa, dura y brillante por la saliva de Lucinda.

___ Claro que me gusta. __ Respondí yo mirandolo a los ojos. Zulema nos tomó a los dos por la espalda y nos dió un empujoncito para que nos juntemos.

___ Bailen un poco, que nos va a calentar a las dos.___ Nos dijo, mirando y Lucinda.

___ Oh si, bailen.___ Agrégó Lucinda tentada.

Yo nunca había besado en la boca a un hombre, pero este tipo me gustaba mucho. Por eso motivo, cuando él acercó sus labios a los míos y me besó me dejé llevar por sus impulsos libidinosos. Al mirarlo de cerca comprendí que cuando hay belleza, no importa de que sexo es uno. La belleza no tiene sexo.
Leandro me abrazó como a una chica y nos besamos apasionadamente. Durante esos momentos no quien de los dos era más puto.

Al costado se escuchaban las exclamaciones de placer de Zulema y Lucinda, que se besaban y se tocaban desaforadamente.

Desabroché el sostén de Leandro y comence a mamarle los pezones. Sinceramente, los tenía más grandes que Lucinda y que su propia mujer. Las tetas, eso si, se notaba que aun no eran tan femeninas. Parecían los pectorales de fisico culturista, pero en definitiva, lo que siempre interesa es el tamaño de los pezones, y como dije, Leandro los tenía muy grandes. El, conciente que yo tambien era un afeminado, comenzó a masajear mis pezones y al rato bajó su boca para chuparmelos.

___ Yo se que a ti tambien te gusta..___ Me dijo con la voz totalmente femenina. ___ Además a mi me encanta. Ahhhh...

Zulema y Lucinda nos incitaron a ir a la cama. Leandro se sacó el jean y me mostró su culo redondeado, que tenía puesto una tanga color roja que le hacía resaltar las nalgas.

___Te gustaría meterla por aquí, papi?___ Me preguntó dandose vuelta al tiempo que pitaba la boquilla larga.

___ Ay si, cógelo, papi, cogelo que me vuelvo loca..____ Me pidió Lucinda tocandome los pezones.


Cont.
Robert Peyton Domingo, 29 Enero 2006 22:26 (Correo) (Web)

Comentario:
CAPITULO 4
Cuando se tiró en la cama con la blusa totalmente abierta pude ver que Zulema tenía unas tetas hermosísimas. Las aureolas de los pezones eran de un diámetro no muy común, y las puntas, lisas y rosadas, tenían más de un centímetro de largo.
Ella pitó la boquilla con profundidad hasta acabar el cigarrillo. Dejó la boquilla a un costado y le manotéo el habano a Lucinda, que no paraba de pitar disfrutando el sabor.
Zulema mojó el habano y se pasó la punta por los pezones. Lucinda me miró como esperando instucciones.
__ Mirá que puta divina, mirá que labios, que tetas..._ Le dije yo incentivandola. __Cogetela toda y acaba con ella...

___Vos vení conmigo:__Me pidió Lucinda tomandome de la mano. Cuando estabamos en la cama, metió la mano entre el cierre corrido de mi jean y tomo mi pene___ Ay papi, que duro que lo tenés! __ Exclamó inclinandose y pasandome la lengua.

___ Nos vas a coger a las dos?__Preguntó Zulema.__ Y tengo muchas ganas de acabar. ___ agregó tocandose los pezones.

___ Mamale las tetas y besala. __ Le dije a Lucinda. ___ Ponete toda desnuda así te la podés coger bien...

___Yo se como hay que coger entre mujeres.___ Dijo Zulema tirando una bocanada de humo del habano. __ Veni mamita..__ Me entregó el habano, me miró provocativamente, abrazo a Lucinda y la llevo encima de ella, la beso en la boca y comenzó a masajearle los pezones.
___ Ay así, asi, ___ Les dije yo. ___ No dejen de besarse y de chuparse las tetas que me vuelvo loco..__Les pedí tocandome la pija de arriba hacia abajo.

Zulema entrecruzó sus piernas con las de Lucinda y ambas quedaron vagina a vagina. Lucinda acabó al instante y dando exclamaciones de placer muy exultantes.

Zulema me miró. Yo me tocaba un pezón con una mano y con la otra me masturbaba.

___ Ay papi, que hermozas tetas que tenés. -- Me dijo Zulema mientras resfregaba su vagina con la de Lucinda. Y enseguida llegó al orgasmo.__Acabo, acabo... tomá, tomá! ___Le decía a Lucinda con un placer poco dificil de narrar-__ Veni un poquito vos, ahora. Meteme esa pija un poquito. ___ Me pidió Zulema. Lucinda me miró´sin salir de encima de ella. Se corrió como para darme lugar, le mamó la teta izquierda besandome.
Zulema me tomó de la mano.___ No te preocupes por ponerte condón que no me gusta. Me arriesgo a coger asi´, como siempre lo hice...

Me beso en la boca mordiendome el mentón y metiendome la lengua hasta el paladar. Respiraba muy excitada por los efectos de la cocaína. Lucinda me agarró la punta de los pezones con los dedos y dijo:

___Mirá las tetas que tiene mi macho.. Parecen las de una mujer.. Las de una puta barata... que hermozo que es..

___Oh si, tiene unos pezones como mujer..Me gustan muchísimo. Me calientan.. Ahhhhhhhhh...___Eclamó cuando la penetré totalmente. ___¡Que pija tan grande que tienes, cogeme, cogeme.. ah... cogeme...! Ay.. que acabo.. ahhhhh....

Lucinda se ocupaba de mis pezones y de una teta de Zulema mientras acababa.
__Abrite que te la meto a ti tambien.__ Le dije a Lucinda.

___Oh si, si, cógenos a las dos..___ Dijo Zulema besando en la boca a Lucinda que se ponía al costado.

Yo saqué la pija de la vagina de Zulema y penetrá a Lucinda, que acabó al instante.

___ Ay que hombre tan degenerado que encontré.. Soy tan puta que no puedo creerlo!__ Exclamó Lucinda mientras acababa. __ Yo que estuve perdiendo años, contenida por un pelotudo, ahora me siento la mujer más felíz del mundo.. Y me gustas tanto tu tambien, Zulema.__ Agregó besandonos a mi y a ella con pasión.

Yo saque la pija y se la metí a Zulema.
___Ah... si, si... Tu tiénes suerte mamita...ahhhh.... mi marido es tan puto que ya ni me coge... solo quiere hombres...

___ Ay pero eso me gusta tambien..___ Dijo Lucinda tocandose los pezones con sus manos___ Me encantaría tener a un puto y ver como se lo cogen.. ¿tu lo cogerías?___ Me preguntó mientras yo fornicaba a Zulema.

___ Si que me lo cogería. Totalmente. ___Le respondí yo afeminando la voz y sientiendo que me saltaba el sémen...

Zulema me mamaba las tetas y yo no pude contener mis instintos afeminados, exclamando:

___ Me lo cojo y despues quiero que él me coja a mi.. ahhhhhhhhhh... Miren como acabo... ahhhhhhhhh....


Al rato descansabamos, pero ninguna de las dos paraba de fumar. La cocaína despertaba la ansiedad del gusto y del olor al tabaco diez veces más que estando normal. Ellas habían vuelto a aspirar y a tomar wisky.

Yo había sacado una boquilla roja con el pitillo negro. Muy de mujer, muy larga. Y fumaba en forma afeminada.

___ Mi marido quería coger contigo solo con verte. __ Me dijo Zulema mientras arrojaba una bocanada de humo. ___Quieres que lo llame?

Como yo estaba un poco más frío que durante la cogida no supe que responder y miré a Lucinda. Ella, que fumaba con una postura cada minuto mas sexy, usando ahora una boquilla blanca con anillos dorados, me dijo:

__Si, papi, si... Quiero verte coger con él. Me volveré loca.

__ Pero mira que él no querrá coger contigo.__Le advirtió Zulema. __Ya cuando lo estabas besando se sentía incomodo.
___ Pero como era que tu le besabas cuando entramos a al discoteque?__Preguntó Lucinda.

___ Lo hicimos solo para tentarte a ti, que viniste enseguida hacia nosotros. Pero él y yo ni nos besamos. El es bonito, pero solo goza besando hombres...

___Llamalo de una vez, que esperas?___Le dije yo, calentandome con lo que decía.__Yo le cogeré como nunca le han cogido.

Mientras Zulema llamaba a su marido, yo abracé a Lucinda y nos fundimos en un amaroso beso en la boca.
Ella tenía las tetas empadas de sudor y un riquísimo gusto a tabaco en la boca.

___Está bien, pero ven pronto que la estamos pasando de locos. ___Le dijo Zulema a Leandro, que así se llamaba su marido. Cuando cerro el telefono y vió que nos besabamos como enamorados, nos abrazó a los dos y metió su salvaje boca entre nuestros labios, besandonos a ambos al tiempo que decía:___ La "mujercita" de mi marido estará aquí en unos instantes y cogeremos los cuatro juntos..

___ Me encantaría coger con él.__Dijo Lucinda:__Pero si tu dices que no le gusto...

___Espèra que llegue y lo pondré mas degenerado de lo que és..__Les dije a Lucinda___ Veremos si no te coge..
Guau... que la pija se me comienza a endurecer nuevamente.. Miren...

Zulema comenzó a chuparme e invitó a Lucinda a que ella tambien acercara la boca. Lucinda me pasaba la lengua por la cabeza, besaba en los labios a Zulema, daba una pitada con la boquilla y volvìa chuparme la pija..

___MMM... ahora veremos esta hermoza pija entrando por el culo de un hombre.. Que bonito... Ahhhh... como me calienta..__ Se abrazó con Zulema y se besaron salvajemente.___Y tu me gustas muchisimo Zulema___Le dijo..__ Tanto que hasta podría enamorarme de ti...

___Ay mami, que me pones re puta...__Exclamo ella__ Tu tambien me gustas muchísimo.

Yo me froté el pene un poco y me salto un largo chorro de leche. Zulema y Lucinda, avisadas por mi, abrieron la boca y se la tragaron toda, sin dejar caer una gota al suelo.
Al rato sonó el timbre. Abri la puerta y entró Leandro, maquillado como una bellísima mujer, y para mi gusto, fumando tambien con una exotica boquilla larga.

Robert Peyton


Robert Peyton Miércoles, 25 Enero 2006 19:57 (Correo) (Web)

Comentario:
CAPITULO 3
Lucinda insistío en que me afeminara igual que cuando estaba caliente, pero aun no me sentía preparado como para soltarme publicamente. Solo permití que ella eligiera mi ropa y me dió una camiseta roja con breteles que en el costado izquierdo dejaban que se me viese el pezón.
Lucinda me hizo poner un pañuelo de seda negra en el cuello y acepté que me diese algo de sombra en los parpados.
Por debajo del jean me había puesto unas medias rosas caladas, una bombacha muy pequeña que dejaba mis nalgas al desnudo y las ligas.
Ella estaba excitadísima al mirar como me vestía.
Todo se centralizaba en mi, pero ella iba echa un puta callejera.
Pollera negra muy corta, botas de cuero blancas hasta la rodilla, una blusa transparente color verde que le translucía totalmente las tetas, un pañuelo anudado igual que yo.. y bueno..su maquillaje era por demás exajeradamente provador.
Camino a la discoteque pasamos por un dealer y compramos dos gramos de plvo blanco. Ella nunca había tomado pero yo le enseñé. Cuando lo probó se puso más loca. Estaba caliente como una potra salvaje.
Yo, para evitar blanduras del miembro, no tomé un solo grano, pero fingí hacerlo.
Al instante de entrar en el baile, Lucinda se fue contra una pareja. Tanto ella como él eran muy atractivos. Lucinda los besó a los dos en la boca casi al mismo tiempo. Por debajo, y casí alternativamente, le manoteaba el pene el tipo por encima del pantalón y le tocaba al vagina a la muchacha.
Ellos se sintieron un tanto sorprendidos, pero la belleza y la audacia de Lucinda los seducía sin darles tiempo a rechazos.
Lucinda, por un instante, se dió vueltas y me miró. Yo los estaba mirando y me tocaba el pezón con desimulo. Como ella me había dejado la boquilla con el cigarrillo encendido, fumé por un instante con glamour de mujer y miré a la chica.
Era una bonita morocha de ojos claros con labios muy carnosos que vestía un pantalón de cuero y una blusa blanca desabrochada en la zoan del abdómen. El era un rubio de ojos claros muy guapo, pero a mi me gustaba ella.
Lucinda, al darse cuenta que la estaba mirando, la abrazó solamente a ella y la besó en la boca con escandalosa voracidad. Ella la correspondía con inhibido salvajismo.
El soltó a las dos chicas, me miró y salió caminando hacia el baño en forma afemianda, provocandome.
Lucianda soltó por un instante a la chica y me hizo señas de que me acercara.
Cuando llegue, sin dejar de abrazarla y acariciarla me dijo:
__ Ay papi, dime si te agrada el bomboncito que encontré...__ Le desabrochó rapidamente dos botones de la blusa y le puso un seno al aire, tocandole un pezón moreno de inmensa aureola. Mi pene estaba endurecido. Lucinda me tomo de la mano y me llevó hacia ellas.
___No me has dicho si te gusta..__Insitio en preguntarme. Yo miré a la muchacha y la vi hermosísima.
__Pues claro que me gusta. Es preciosa.__Le respondí.
__Que esperas para besarla entonces, hazlo..__Me dijo imperativamente mientras bajaba su boca para pasarle la lengua por el pezón. La muchacha estaba tan arrasada y caliente que ni tuvo tiempo de verme.
Yo acerque mi boca y le di un beso metiendole la lengua entre las encías y los dientes.
___ Ohh... quieres venir a coger con nostros?___ Le dije instantaneamente. Tengo un polvo que te pondrá loquísima y pasaremos una noche espectacular.

___ Si, si.. Vamos..___Dijo ella mirando hacia la puerta del baño. En ese momento volvía su pareja.__Le diré a mi marido...
___No, no..__Me anticipé yo. Lucinda me miró con su cara apoyada en la teta de la muchacha. ___Es que... queremos hacerte la fiesta solamente a ti, preciosa. Quieres?
__ Claro que si. Pero debo avisarle a mi marido.

Se soltó por un instante de Lucinda, se acomodó la blusa tapandose el pezón y salió a encontrarse con él.

Lucinda me abrazo, me besó desesperadamente y me dijo:

___Necesito tomar algo, tengo la boca seca...

Yo le entregue la boquilla, ella encendió un cigarrillo y dió tres pitadas profundas sin parar. Caminamos hacia la barra y pedí dos cervezas.
En ese momento se acercó al bellisima morocha, que se llamaba Zulema, y nos dijo que su marido estaba de acuerdo en dejarla venir con nosotros, pero que era necesario pagarle 120 dolares.
Yo la miré indeciso por un instante. Lucinda, que volvía a besarse en la boca con ella me pedía que accediera a pagar y me convencio.

Cuando llegamos al apartamento ambos comprobamos Zulema se vía mucho más bonita que dentro de la discoteca. Era una mujer de casi nada hablar, pero de mucho besar, chupar y toquetear.

Luego de aspirar dos líneas de polvo y de beber un trago de wisky, encendió un habano y al pitar tragó profundas bocanadas de humo. Lucinda la miraba fumar y se excitaba muchísimo más. En un momento le cambio el habano por la boquilla larga con el cigarrillo encendido y Zulema fumò como una avezada vampireza. Quiza estaba copiando los movimientos hiper sexies de Lucinda.
Ambas estaban muy calientes. Yo las besé a las dos al mismo tiempo y les pedí que se cogieran.
Zulema se dejó desvestir entre pitada y pitada con la boquilla. Lucinda sostenía el habano mordido en el costado de su labio y le desabrochaba los botones de la blusa.
Todo estaba listo para salir en busca de los orgásmos.

cont.

Robert Peyton
Robert Peyton Martes, 24 Enero 2006 01:29 (Correo) (Web)

Comentario:

A todas aquellas mujeres que quieran descubrir instintos interiores que jamás imaginaron tener, pues.... escribanme y busquemos la forma..
Yo las puedo hacer cada día mas glamorosas, sensuales... dignas de tener al lado al hombre que más desean con solo actuar naturalmente sexies..
Busquen mi mail y escribanme. Aprovechen que yo no les cobro.


Robert Peyton
Robert Peyton Sábado, 21 Enero 2006 01:20 (Correo) (Web)

Comentario:
que pasa con las mujeres que visitan este sitio?
Solo entran para hablar pelotudeces?
Ninguna tiene deseos de calentarse hablando de coger y de degeneraciones conmigo?
Ro.Pey
Robert Peyton Sábado, 21 Enero 2006 00:46 (Correo) (Web)

Comentario:
CAPITULO 2
Ella estaba cada día más puta. Tenía los pezones cada vez más irritados y no tenía ningun pudor en exhibirlos por cualquier lugar que andásemos.
Yo, viendo que ella respondía a todos mis apetitos con compulsiva degeneración, avanzaba muchísimo más en camino hacia la hipersensualidad, ese estado en que aveces ni hacen falta las penetraciones para llegar al orgasmo.
Ella me besaba con una voracidad incontenible, me desabrochaba los botones de la camisa, buscaba directamente mi pecho y comenzaba una maniobra que me provocaba un placer enorme.
Abovedaba mis pectorales para darles formas de tetas femeninas. Esto la calentaba muchísimo. Entonces mis pezones, duros y calientes como los de una perra caliente, sobresalían hacia afuera engrosandose cada día más.
Ella, (esto le había yo enseñado, apoyaba su boca, e imaginando que mamaba una teta de mujer, me succionaba el pezón raspandolo con sus dientes, lo empujaba hacia afuera con la lengua, con mucha suavidad y volviendo a rozar la dentadura y volvía a repetir la operación.
Yo gemía con afeminamiento y sentía que mi pene se endurecía a niveles extralimitados. Ella abría sus piernas y movía la vagina hasta ensortijarme. Yo la penetraba ligeramente, solo con la cabeza de la pija y ella daba exclamaciones tremendamente exitantes.

"Tocame las tetas que las tengo calentísimas", me decía, mientras segúia mamando mis pezones. Yo le salivaba los pezones y se las chupàba igual que ella lo hacía conmigo.
Ella movía su vagina hacia arriba provocando la penetración hasta el centro de mi pene.

"Ay metemela toda", me pedia con suspiros de bella degeneración.
"No ves que te estoy chupando los pezones y te puse las tetas igual que a una mujer?"

Esto último me ponía más loco y la penetraba diciendoleÑ

"Comela toda... ahi la tienes... mira como te cojo...Y tu me tocas las tetas poniendome muy puta..Es verdad, me siento mujer..." Le confesaba..

"Quiero coger con vos y verte bien maquillado, igual que un puto..pareces un puto.."


Luego de escuchar esto no pude contener más mi leche. Me saltó toda.
Ella sintió que le ardía la vagina y dio profundismos suspiros diciendome:

"Ay guacho, estás acabando y me haces acabar a mi tambien... Ahhhhhhhhh..."

"Pues claro...Afeminado, bien como puto, como una marica total... sintiendome mujer...Ahhhhh...", le agraba yo sin sacarle el pene y resfregandole el hueso de la vagina.

Ella tenía dos orgásmos seguidos y me decía que se sentía la mujer mas puta del mundo...

Luego, en la pausa, ella fumaba con otra de sus nuevas boquillas. Una color mostaza con beteaduras marrones y anillos plateados, de un largo superior a dos cigarrilos juntos.

Yo la miraba fumar y daban ganas de cogerla nuevamente. Se había puesto boca abajo, mostrando las lomas de su cola, y se daba vuelta pitando la boquilla y sonrriendo con provocación. Los parpados, cargados de rimel negro le daban un aspecto de mucha provocación.

"Me cogerás por el culo?", me preguntó repentinamente mientras tiraba el humo con labios entreabiertos, dejando ver sus amarillentos dientes delanteros entre los labios carnosos.
Yo le besaba la espalda, le pasaba la mano por la zanja del trasero y le decía.

"Pues claro, mi proxima leche entrará por este agujero... Dime amor. Cuando iremos por una bonita chica para que tu la beses y la cojas a mi lado?"

"Y mientras yo la cojo tu que harás...?"

"Me tocaré las tetas y me masturbaré mirandolas...", le respondía yo con ojos de tentación.
--"y si a ti te gusta, pues yo tambien puedo cogerla a ella junto contigo...."

"Ahhhhhhhhhhh...."...Suspiró ella dandose vueltas excitada pensando en propuesta como en una sabrosa golosina.
"Te gustaría?", le preguntaba yo..

Ella largaba una bocanada de humo, besaba mis labios y me decía,

"Claro que me gustaría... me volvería loca...Cuando lo haremos?"

"Pues si quieres podemos darnos un baño, vestirnos y salir a la discoteca de bi sexuales en busca de una chica.. te parece bien?"

"Oh si, si, si... tu me vuelves loca....No se hasta que punto me vas a llevar..Cada día quiero coger más y distintas maneras...Elegiré una chica bien bonita y avanzaré para levantarla sin ninguna verguenza...Pero me encantaría verte...verte con los parpados maquillados...con algo de rush en los labios y comportandote como una marica.."

Cuando me dijo esto último pasó su lengua por mi pezón izquierdo, que era el que mas me calentaba...Yo le saque la boquilla por un instante, la acomodé entre mis dedos con movientos femeninos y di una pitada como si fuese una mujer...

"Ay, si, si... asi quiero verte... Que puto que estás !"

Me dijo ella tomandome la punta de las tetillas y mordiendome el labio inferior. "Quiero que salgas así, bien afeminado... lo harías?".....


Robert Peyton

kingmountain11@yahoo.com.ar

Robert Peyton Sábado, 21 Enero 2006 00:42 (Correo) (Web)

Comentario:


Se había separado de su esposo porque quería tomar otros vuelos sensuales.
Y me encontró a mi.
La primer noche que fuimos a la cama, como pasa siempre, no hubo entre nosotros el suficiente placer que buscabamos. Para que un hombre y una mujer gocen realmente, es necesario un amoldamiento de los cuerpos. En la pélvis, en la entrepierna, en los brazos, en el pecho... en todas les regiones.
Pero observé en ella una soltura muy sugestiva para el salvajismo. Y eso me gustó. Yo ya era todo un especialista en eso de descubrir en las mujeres, sensaciones que ni ellas mismas sabían que llevaban dentro.
A los pocos días, ya nos chupabamos los pezones mutuamente como dos degenerados. Yo ya la estaba habituando al lenguaje obceno durante el encendido de la pasión y ella respondía a todos mis pedidos.
Tenía, como yo, los pezones muy sensibles, y bastaba solo un roce para que se pusiera angurrienta de orgasmos.
Despues de todo esto le fuí diciendo como quería verla.

Ella había fumado de jovencita, entre los 11 y los 18 años, hasta que se casó y su marido se prohibió hacerlo. Pero ahora tenía 34, y como para mi y para todos (aun para los que no lo reconocen), la mujer que fuma es materia de exitación, se lo dije.
Al día siguiente me dió la sorpresa. La esperaba en un bar y entró fumando. A mi se me endureció el pene porque lo hacía para provocarme. "Te falta una boquilla", le dije...
Ella accedio. Fuimos a una tabaquería, y ella misma pidió una boquilla larga. La mujer que atendía, siendo muy femenina, la miraba con deseos. Ella probó 3 boquillas y finalmente eligió una el doble de largo que el cigarrillo, color lila con anillos dorados...
"La uso ya?", me preguntó antes de salir. Yo le pedí que si. Que fumara por la calle. Incluso, le enseñé como tenía que sostenerla.
Ella ponía los dedos en ramillete y sostenía la boquilla sobre las yemas, con el brazo inclinado hacia el costado y pitando por la comisura del labio.
Toda la gente la miraba atraída. Los tipos y las mujeres.
En un bar, cuando la vieron fumando, dos chicas jovencitas sacaron boquillas de su cartera y comenzaron a usarlas pero eran de esas demasiado cortitas, y ademas no fumaban como mi chica.
"Vete al baño, quitate el sostén y déjate las tetas sueltas"...le dije al rato. Ella estaba un poco indecisa. Pero le insistí.
Tenía puesta una chomba rosa, ajustada y de breteles. Los pezones, que los tenía casi siempre duros, se le marcaban tremendamente.
Ambos estabamos calentísimos. Ella llegó a decirme: "Que puta que me haces sentir"...Y esto me ponía el pene duro como un hierro.
Antes de salir le dije que encendiera un cigarrillo y que caminara fumando con la boquilla.
Yo no dejaba de besarla mordiendole los labios y tocandole los pezones por encima de la chomba, y cuidandome de que nadie me viera.
Al salir, solo le di el brazo y caminamos entre la gente. Ella, con su jean ajustado y remendado, sus zandalias blancas de tacos altos, su chomba ajustada con los pezones translucidos y marcados, un pañuelo negro fino en el cuello, y fumando con su boquilla.
De a ratos, nos deteníamos, la abrazaba apoyandole el pene duro en la pélvis y le decía que ibamos a coger como animales.
´
Cuando llegamos al hotel nos hicimos y nos dijimos de todo.
Con el tiempo, la degeneré tanto, que llegué a despertarle los instintos bi sexuales que convivían dentro de ella, y se sentía atraída por mujeres bonitas.
Cada orgasmo era un aluvión de placer.


Robert Peyton Sábado, 7 Enero 2006 00:05 (Correo) (Web)

Comentario:

CAPITULO 1
Se había separado de su esposo porque quería tomar otros vuelos sensuales.
Y me encontró a mi.
La primer noche que fuimos a la cama, como pasa siempre, no hubo entre nosotros el suficiente placer que buscabamos. Para que un hombre y una mujer gocen realmente, es necesario un amoldamiento de los cuerpos. En la pélvis, en la entrepierna, en los brazos, en el pecho... en todas les regiones.
Pero observé en ella una soltura muy sugestiva para el salvajismo. Y eso me gustó. Yo ya era todo un especialista en eso de descubrir en las mujeres, sensaciones que ni ellas mismas sabían que llevaban dentro.
A los pocos días, ya nos chupabamos los pezones mutuamente como dos degenerados. Yo ya la estaba habituando al lenguaje obceno durante el encendido de la pasión y ella respondía a todos mis pedidos.
Tenía, como yo, los pezones muy sensibles, y bastaba solo un roce para que se pusiera angurrienta de orgasmos.
Despues de todo esto le fuí diciendo como quería verla.

Ella había fumado de jovencita, entre los 11 y los 18 años, hasta que se casó y su marido se prohibió hacerlo. Pero ahora tenía 34, y como para mi y para todos (aun para los que no lo reconocen), la mujer que fuma es materia de exitación, se lo dije.
Al día siguiente me dió la sorpresa. La esperaba en un bar y entró fumando. A mi se me endureció el pene porque lo hacía para provocarme. "Te falta una boquilla", le dije...
Ella accedio. Fuimos a una tabaquería, y ella misma pidió una boquilla larga. La mujer que atendía, siendo muy femenina, la miraba con deseos. Ella probó 3 boquillas y finalmente eligió una el doble de largo que el cigarrillo, color lila con anillos dorados...
"La uso ya?", me preguntó antes de salir. Yo le pedí que si. Que fumara por la calle. Incluso, le enseñé como tenía que sostenerla.
Ella ponía los dedos en ramillete y sostenía la boquilla sobre las yemas, con el brazo inclinado hacia el costado y pitando por la comisura del labio.
Toda la gente la miraba atraída. Los tipos y las mujeres.
En un bar, cuando la vieron fumando, dos chicas jovencitas sacaron boquillas de su cartera y comenzaron a usarlas pero eran de esas demasiado cortitas, y ademas no fumaban como mi chica.
"Vete al baño, quitate el sostén y déjate las tetas sueltas"...le dije al rato. Ella estaba un poco indecisa. Pero le insistí.
Tenía puesta una chomba rosa, ajustada y de breteles. Los pezones, que los tenía casi siempre duros, se le marcaban tremendamente.
Ambos estabamos calentísimos. Ella llegó a decirme: "Que puta que me haces sentir"...Y esto me ponía el pene duro como un hierro.
Antes de salir le dije que encendiera un cigarrillo y que caminara fumando con la boquilla.
Yo no dejaba de besarla mordiendole los labios y tocandole los pezones por encima de la chomba, y cuidandome de que nadie me viera.
Al salir, solo le di el brazo y caminamos entre la gente. Ella, con su jean ajustado y remendado, sus zandalias blancas de tacos altos, su chomba ajustada con los pezones translucidos y marcados, un pañuelo negro fino en el cuello, y fumando con su boquilla.
De a ratos, nos deteníamos, la abrazaba apoyandole el pene duro en la pélvis y le decía que ibamos a coger como animales.
´
Cuando llegamos al hotel nos hicimos y nos dijimos de todo.
Con el tiempo, la degeneré tanto, que llegué a despertarle los instintos bi sexuales que convivían dentro de ella, y se sentía atraída por mujeres bonitas.
Cada orgasmo era un aluvión de placer.


Robert Peyton Sábado, 7 Enero 2006 00:05 (Correo) (Web)

Comentario:
CAPITULO 1

Se había separado de su esposo porque quería tomar otros vuelos sensuales.
Y me encontró a mi.
La primer noche que fuimos a la cama, como pasa siempre, no hubo entre nosotros el suficiente placer que buscabamos. Para que un hombre y una mujer gocen realmente, es necesario un amoldamiento de los cuerpos. En la pélvis, en la entrepierna, en los brazos, en el pecho... en todas les regiones.
Pero observé en ella una soltura muy sugestiva para el salvajismo. Y eso me gustó. Yo ya era todo un especialista en eso de descubrir en las mujeres, sensaciones que ni ellas mismas sabían que llevaban dentro.
A los pocos días, ya nos chupabamos los pezones mutuamente como dos degenerados. Yo ya la estaba habituando al lenguaje obceno durante el encendido de la pasión y ella respondía a todos mis pedidos.
Tenía, como yo, los pezones muy sensibles, y bastaba solo un roce para que se pusiera angurrienta de orgasmos.
Despues de todo esto le fuí diciendo como quería verla.

Ella había fumado de jovencita, entre los 11 y los 18 años, hasta que se casó y su marido se prohibió hacerlo. Pero ahora tenía 34, y como para mi y para todos (aun para los que no lo reconocen), la mujer que fuma es materia de exitación, se lo dije.
Al día siguiente me dió la sorpresa. La esperaba en un bar y entró fumando. A mi se me endureció el pene porque lo hacía para provocarme. "Te falta una boquilla", le dije...
Ella accedio. Fuimos a una tabaquería, y ella misma pidió una boquilla larga. La mujer que atendía, siendo muy femenina, la miraba con deseos. Ella probó 3 boquillas y finalmente eligió una el doble de largo que el cigarrillo, color lila con anillos dorados...
"La uso ya?", me preguntó antes de salir. Yo le pedí que si. Que fumara por la calle. Incluso, le enseñé como tenía que sostenerla.
Ella ponía los dedos en ramillete y sostenía la boquilla sobre las yemas, con el brazo inclinado hacia el costado y pitando por la comisura del labio.
Toda la gente la miraba atraída. Los tipos y las mujeres.
En un bar, cuando la vieron fumando, dos chicas jovencitas sacaron boquillas de su cartera y comenzaron a usarlas pero eran de esas demasiado cortitas, y ademas no fumaban como mi chica.
"Vete al baño, quitate el sostén y déjate las tetas sueltas"...le dije al rato. Ella estaba un poco indecisa. Pero le insistí.
Tenía puesta una chomba rosa, ajustada y de breteles. Los pezones, que los tenía casi siempre duros, se le marcaban tremendamente.
Ambos estabamos calentísimos. Ella llegó a decirme: "Que puta que me haces sentir"...Y esto me ponía el pene duro como un hierro.
Antes de salir le dije que encendiera un cigarrillo y que caminara fumando con la boquilla.
Yo no dejaba de besarla mordiendole los labios y tocandole los pezones por encima de la chomba, y cuidandome de que nadie me viera.
Al salir, solo le di el brazo y caminamos entre la gente. Ella, con su jean ajustado y remendado, sus zandalias blancas de tacos altos, su chomba ajustada con los pezones translucidos y marcados, un pañuelo negro fino en el cuello, y fumando con su boquilla.
De a ratos, nos deteníamos, la abrazaba apoyandole el pene duro en la pélvis y le decía que ibamos a coger como animales.
´
Cuando llegamos al hotel nos hicimos y nos dijimos de todo.
Con el tiempo, la degeneré tanto, que llegué a despertarle los instintos bi sexuales que convivían dentro de ella, y se sentía atraída por mujeres bonitas.
Cada orgasmo era un aluvión de placer.


Robert Peyton Sábado, 7 Enero 2006 00:05 (Correo) (Web)

Comentario:
encima de q escribes de muerte... nos das de comer... si eg q....

bueno ahora k somos vecinos podre venir a comer d vez en cuando a tu casa no? jejeje

besitos!!
amaltea Sábado, 9 Abril 2005 00:29 (Web)
 
Comentario:

DESENFRENO, CAPITULO 6
Yo no tenía el pene lo suficientemente duro como para penetrar ese anillo anal. Me lo froté por un instante con las dos manos. Zulema abrazaba a Leandro por detrás al tiempo que le ponía una crema, diciendole.

___Ay papi ahora te vas a comer una pija muy pero muy gruesa, sabés?

___Ay si, si, estoy desesperadísma, quiero que me coja toda...___Respondía Leandro inclininandose cada vez más y tocandose su pene endurecido.

Lucinda me besab en la boca y me masajeaba los pezones, al tiempo que me iba diciendo:

___ Estoy totalmente copada con esta vida..Ahhhh...Jamás imaginé que podría llegar a gozarme tanto, que tenía dentro mío tantas desviaciones hermozas. Ay, te amo, te amo, te amo...Jamás me iría de tu lado...

Aquí tuvo un rapto de románticismo posesivo y me abrazó con enamoramiento, pero sin perder jamás su enloquecida calentura.

___ Si te lo cogés me muero acabando, papi. Te gusta?

___ Si, si. Yo tampoco hice muchas cosas como estas que estoy haciendo, y todo porque vos me inspirás más degeneraciones, Lucinda... Te veo tan puta que inventaría cualquier cosa con tal de verte felíz..

___Mi amor, mi amor..

Nos besamos en la boca con mucha fuerza. En ese momento, Zulema y Leandro se agregaron a nosotros con sus labios fogosos y sus brazos fuertes. Al encontrarme rostro a rostro con él, y pegado a los rostros de Lucinda y Zulema que nos miraban al tiempo que se besaban, sentí una tremenda atracción y me lo devoré a besos, metiendole la lengua por el palada y sintiendo el fuego de su aliento.
Casi sin darme cuenta, y con las dos chicas a mis costados, penetré a Leandro hasta el fondo. El largó un quejido de placer y exclamó:

___Ay que pija papi, cogeme toda!

Zulema tomó a Lucinda de la mano y la llevó hacia delante de Leandro, haciendola arrodillar en dirección al pene. El me pedía que lo abrazara por detrás y que le tocara los pezones mientras me lo cogía.

___Ay, si, así, así... ahhhh.. que guacho que sos... ahhh... Me vás a hacer acabar...

___ Es que estás riquisima y me encanta cogerte, tenés culo y tetas de mujer...!___Respondí yo moviendome con mas velocidad.
Zulema y Lucinda se besaban, se tocaban las tetas y compartían al mismo tiempo la chupada de la pija de Leandro.

____ Ay, que me salta, me salta...ahhhh!!!___Anunció Leandro.

___ Si, si, mi amor, queremos tomarte toda la leche!____ Le respondió Zulema esperando que salte el chorro.___ Ay, viste que divino que es tener un marido bien pero bien puto? ___Le decía a Lucinda.

___ Me gusta tremendamente, y tiene unas tetas divinas..___Respondía Lucinda.

____Ya me salta a mi!___Anucié yo tocandome una teta y moviendome con más velocidad.

Leandro dió un profundo quejido. Su leche salto en un largo chorro que sobrepasó la distancia de las bocas de Lucinda y Zulema. Su mujer tiró un poco hacia atrás su cabeza, y antes de abrir la boca dijo:

___Ah... cuanta leche!

___ Yo tambien me la estoy tomando.__Agregó Lucinda al tiempo que tragaba y le acariciaba los testículos.

____ Me siento la puta más arrastrada del planeta, una perra degenerada capáz de comerse las pijas más grandes, Ahhhh.....___Nos decía Leandro en el suspiro eyaculatorio.

___ Sentís mi leche, papi... la sentís?___ Les decía yo al acabar.

____Si, si, como no lo voy a sentir si tengo el culo hirviendo.. Ahhhh...

___ Me estás mirando? Ves como me tomo la leche?___ Me decía Lucinda desde su posición.

___ Si, mamita, si... te veo... tragatela toda... Ahhhhhhhh....

Yo bese a Leandro en el cuello y en la espalda sin dejar de masajearle los pezones, y le dije:

___Cogete un poquito a mi mujer que quiero ver.. Dale.. por favor..

Leandro dió vuelta la cabeza y me dijo:

___ Okey, yo me la cojo con la condición que tu estés a mi lado y me beses....
___Si, si, yo te devoro a besos... No te das cuenta que me gustás?___Le respondí yo mordiendole los labios.

Muy rapidamente, antes que deje de salirle sémen, Leandro penetró a Lucinda, que acabó al instante.
Zulema la besaba en la boca con los labios pegoteados de semen y yo, tal cual lo prometí besaba a Leandro.

___ Ay, la sigo teniendo dura.___Dijo él mientras se movía en círculos y para los costados sobre el vientre se Lucinda.
Zulema me tomó por un instante, me miró a los ojos con deseos, encantandome.
Agachó la cabeza y me dió una chupada sacandome el resto de semen que me quedaba, volvió a abrazarme y a mirarme a los ojos, tocandome el orificio anal y diciendome:

___ Estás hermosísimo. Querés probar por la cola?___Yo la miré con indesición.___ Si querés le digo a Leandro que te la meta.... Si?


Robert Peyton Jueves, 9 Febrero 2006 19:50 (Correo)

Comentario:

DESENFRENO capitulo 5

Ambas chicas estaban totalmente desenfrenadas. Bebían wisky, absorbían polvo y fumaban tabaco sin parar.
Leandro, invitado por su mujer y por Lucinda tambien se sumó a ellas en el plácer de aspirar polvo. Los cuatro esperabamos el momento de reiniciar las practicas sexuales.
Leandro tenía una camisa de voile negro, abierta hasta el abdómen, y debajo se había puesto un sostén élástico y transparente color rojo, abultando sus pectorales como dos tetas femeninas. Su abdómen, estrecho como el de una top model estaba desnudo por debajo de los nudos de la camisa. El botón de su jean desabrochado.
Zulema lo mantenía abrazado y le decía morbosidades al oído, besandolo de a ratos en el cuello. El pitaba la boquilla y arqueaba el cuerpo hacia atrás como una vampireza. Lucinda, abrazada a Zulema, le miraba el rostro sumamente atraída y le decía:
__Que bonito que eres. Tienes un rostro mezcla de hombre y mujer que me dan vuelta la cabeza.

___ Pero de hombre no le queda nada.__Respondía Zulema interviniendo y largando una carcajada.
Leandro reía y me miraba a mi de soslayo. Yo lo miraba indeciso. Me atraía tremendamente pero no lo había expresado aún, y me mantenía en una misteriosa pose varonil.

___ Ay papi, mira que mala es.__Me decía Lucinda___Como puede decir eso de su marido? Yo nunca diría eso de ti. Aunque aun no somos marido y mujer.

__Por eso hablas de esa manera.__ Se justificaba Zulema. ___ Además a mi maridito le gusta que le diga esas cosas, no es cierto belleza mía? ___Lo abrazaba por detrás, le acariciaba el abdómen y le iba metiendo la mano por encima del jean.

___ Yo me siento mujer hace mucho tiempo y eso me hace felíz.___Respondío Leandro moviendo su cabeza como una señorita. Los aros de oro en lóbulos de sus orejas, el rimel en los párpados y sus pestañas arqueadas conformaban un rostro bellísimo con facciones como para atraer a personas de los dos sexos.

___ Yo besé esos labios y sentí un aliento muy copado.___ Dijo Lucinda con orgullosa coquetería.___Y en ese momento tu no parecías tan ido hacia tu costado femenino.

___ Ah si, pero cada día soy más puto. Con perdón de la palabra. Y al paso que voy, de la manera en que estan creciendo mis tetas, muy pronto comenzaré a vestirme directamente de mujer.

Mi pene comenzó a endurecerse.Me acerqué a Lucinda, la abracé por detrás de la espalda, encendí un habano, miré a Leandro y le dije:

___ Te has puesto siliconas?

___ No. Las siliconas terminan por dejar los pezones insensibles y a mi me encanta tenerlos cada día más irritados. Yo me doy inyecciones de hormonas, como las viejas maricas...

___ Y a mi me encantan sus tetas así como las tiene. ___Dijo Zulema corriendole el pliegue de la camisa, bajandole el corpiño y dejandole un pezón al descubierto.

Lucinda lo vió y no pudo contenerse. Enseguida acercó su boca y le dió una chupada que a él no le calentó en lo más mínimo.

____Que pezón más hermozo. ___Le acarició la teta por el costado, levantandola y volviendo a pasarle la lengua por el pezón en forma más inclinada, pàra que yo la viese.__Te gusta papi?___ Me preguntó, como ofreciendola.

Yo le miré el pezón y tenía una auréola de diametro grande como el de una mujer preñada. Con la punta gruesa, dura y brillante por la saliva de Lucinda.

___ Claro que me gusta. __ Respondí yo mirandolo a los ojos. Zulema nos tomó a los dos por la espalda y nos dió un empujoncito para que nos juntemos.

___ Bailen un poco, que nos va a calentar a las dos.___ Nos dijo, mirando y Lucinda.

___ Oh si, bailen.___ Agrégó Lucinda tentada.

Yo nunca había besado en la boca a un hombre, pero este tipo me gustaba mucho. Por eso motivo, cuando él acercó sus labios a los míos y me besó me dejé llevar por sus impulsos libidinosos. Al mirarlo de cerca comprendí que cuando hay belleza, no importa de que sexo es uno. La belleza no tiene sexo.
Leandro me abrazó como a una chica y nos besamos apasionadamente. Durante esos momentos no quien de los dos era más puto.

Al costado se escuchaban las exclamaciones de placer de Zulema y Lucinda, que se besaban y se tocaban desaforadamente.

Desabroché el sostén de Leandro y comence a mamarle los pezones. Sinceramente, los tenía más grandes que Lucinda y que su propia mujer. Las tetas, eso si, se notaba que aun no eran tan femeninas. Parecían los pectorales de fisico culturista, pero en definitiva, lo que siempre interesa es el tamaño de los pezones, y como dije, Leandro los tenía muy grandes. El, conciente que yo tambien era un afeminado, comenzó a masajear mis pezones y al rato bajó su boca para chuparmelos.

___ Yo se que a ti tambien te gusta..___ Me dijo con la voz totalmente femenina. ___ Además a mi me encanta. Ahhhh...

Zulema y Lucinda nos incitaron a ir a la cama. Leandro se sacó el jean y me mostró su culo redondeado, que tenía puesto una tanga color roja que le hacía resaltar las nalgas.

___Te gustaría meterla por aquí, papi?___ Me preguntó dandose vuelta al tiempo que pitaba la boquilla larga.

___ Ay si, cógelo, papi, cogelo que me vuelvo loca..____ Me pidió Lucinda tocandome los pezones.


Cont.
Robert Peyton Domingo, 29 Enero 2006 22:26 (Correo) (Web)

Comentario:
CAPITULO 4
Cuando se tiró en la cama con la blusa totalmente abierta pude ver que Zulema tenía unas tetas hermosísimas. Las aureolas de los pezones eran de un diámetro no muy común, y las puntas, lisas y rosadas, tenían más de un centímetro de largo.
Ella pitó la boquilla con profundidad hasta acabar el cigarrillo. Dejó la boquilla a un costado y le manotéo el habano a Lucinda, que no paraba de pitar disfrutando el sabor.
Zulema mojó el habano y se pasó la punta por los pezones. Lucinda me miró como esperando instucciones.
__ Mirá que puta divina, mirá que labios, que tetas..._ Le dije yo incentivandola. __Cogetela toda y acaba con ella...

___Vos vení conmigo:__Me pidió Lucinda tomandome de la mano. Cuando estabamos en la cama, metió la mano entre el cierre corrido de mi jean y tomo mi pene___ Ay papi, que duro que lo tenés! __ Exclamó inclinandose y pasandome la lengua.

___ Nos vas a coger a las dos?__Preguntó Zulema.__ Y tengo muchas ganas de acabar. ___ agregó tocandose los pezones.

___ Mamale las tetas y besala. __ Le dije a Lucinda. ___ Ponete toda desnuda así te la podés coger bien...

___Yo se como hay que coger entre mujeres.___ Dijo Zulema tirando una bocanada de humo del habano. __ Veni mamita..__ Me entregó el habano, me miró provocativamente, abrazo a Lucinda y la llevo encima de ella, la beso en la boca y comenzó a masajearle los pezones.
___ Ay así, asi, ___ Les dije yo. ___ No dejen de besarse y de chuparse las tetas que me vuelvo loco..__Les pedí tocandome la pija de arriba hacia abajo.

Zulema entrecruzó sus piernas con las de Lucinda y ambas quedaron vagina a vagina. Lucinda acabó al instante y dando exclamaciones de placer muy exultantes.

Zulema me miró. Yo me tocaba un pezón con una mano y con la otra me masturbaba.

___ Ay papi, que hermozas tetas que tenés. -- Me dijo Zulema mientras resfregaba su vagina con la de Lucinda. Y enseguida llegó al orgasmo.__Acabo, acabo... tomá, tomá! ___Le decía a Lucinda con un placer poco dificil de narrar-__ Veni un poquito vos, ahora. Meteme esa pija un poquito. ___ Me pidió Zulema. Lucinda me miró´sin salir de encima de ella. Se corrió como para darme lugar, le mamó la teta izquierda besandome.
Zulema me tomó de la mano.___ No te preocupes por ponerte condón que no me gusta. Me arriesgo a coger asi´, como siempre lo hice...

Me beso en la boca mordiendome el mentón y metiendome la lengua hasta el paladar. Respiraba muy excitada por los efectos de la cocaína. Lucinda me agarró la punta de los pezones con los dedos y dijo:

___Mirá las tetas que tiene mi macho.. Parecen las de una mujer.. Las de una puta barata... que hermozo que es..

___Oh si, tiene unos pezones como mujer..Me gustan muchísimo. Me calientan.. Ahhhhhhhhh...___Eclamó cuando la penetré totalmente. ___¡Que pija tan grande que tienes, cogeme, cogeme.. ah... cogeme...! Ay.. que acabo.. ahhhhh....

Lucinda se ocupaba de mis pezones y de una teta de Zulema mientras acababa.
__Abrite que te la meto a ti tambien.__ Le dije a Lucinda.

___Oh si, si, cógenos a las dos..___ Dijo Zulema besando en la boca a Lucinda que se ponía al costado.

Yo saqué la pija de la vagina de Zulema y penetrá a Lucinda, que acabó al instante.

___ Ay que hombre tan degenerado que encontré.. Soy tan puta que no puedo creerlo!__ Exclamó Lucinda mientras acababa. __ Yo que estuve perdiendo años, contenida por un pelotudo, ahora me siento la mujer más felíz del mundo.. Y me gustas tanto tu tambien, Zulema.__ Agregó besandonos a mi y a ella con pasión.

Yo saque la pija y se la metí a Zulema.
___Ah... si, si... Tu tiénes suerte mamita...ahhhh.... mi marido es tan puto que ya ni me coge... solo quiere hombres...

___ Ay pero eso me gusta tambien..___ Dijo Lucinda tocandose los pezones con sus manos___ Me encantaría tener a un puto y ver como se lo cogen.. ¿tu lo cogerías?___ Me preguntó mientras yo fornicaba a Zulema.

___ Si que me lo cogería. Totalmente. ___Le respondí yo afeminando la voz y sientiendo que me saltaba el sémen...

Zulema me mamaba las tetas y yo no pude contener mis instintos afeminados, exclamando:

___ Me lo cojo y despues quiero que él me coja a mi.. ahhhhhhhhhh... Miren como acabo... ahhhhhhhhh....


Al rato descansabamos, pero ninguna de las dos paraba de fumar. La cocaína despertaba la ansiedad del gusto y del olor al tabaco diez veces más que estando normal. Ellas habían vuelto a aspirar y a tomar wisky.

Yo había sacado una boquilla roja con el pitillo negro. Muy de mujer, muy larga. Y fumaba en forma afeminada.

___ Mi marido quería coger contigo solo con verte. __ Me dijo Zulema mientras arrojaba una bocanada de humo. ___Quieres que lo llame?

Como yo estaba un poco más frío que durante la cogida no supe que responder y miré a Lucinda. Ella, que fumaba con una postura cada minuto mas sexy, usando ahora una boquilla blanca con anillos dorados, me dijo:

__Si, papi, si... Quiero verte coger con él. Me volveré loca.

__ Pero mira que él no querrá coger contigo.__Le advirtió Zulema. __Ya cuando lo estabas besando se sentía incomodo.
___ Pero como era que tu le besabas cuando entramos a al discoteque?__Preguntó Lucinda.

___ Lo hicimos solo para tentarte a ti, que viniste enseguida hacia nosotros. Pero él y yo ni nos besamos. El es bonito, pero solo goza besando hombres...

___Llamalo de una vez, que esperas?___Le dije yo, calentandome con lo que decía.__Yo le cogeré como nunca le han cogido.

Mientras Zulema llamaba a su marido, yo abracé a Lucinda y nos fundimos en un amaroso beso en la boca.
Ella tenía las tetas empadas de sudor y un riquísimo gusto a tabaco en la boca.

___Está bien, pero ven pronto que la estamos pasando de locos. ___Le dijo Zulema a Leandro, que así se llamaba su marido. Cuando cerro el telefono y vió que nos besabamos como enamorados, nos abrazó a los dos y metió su salvaje boca entre nuestros labios, besandonos a ambos al tiempo que decía:___ La "mujercita" de mi marido estará aquí en unos instantes y cogeremos los cuatro juntos..

___ Me encantaría coger con él.__Dijo Lucinda:__Pero si tu dices que no le gusto...

___Espèra que llegue y lo pondré mas degenerado de lo que és..__Les dije a Lucinda___ Veremos si no te coge..
Guau... que la pija se me comienza a endurecer nuevamente.. Miren...

Zulema comenzó a chuparme e invitó a Lucinda a que ella tambien acercara la boca. Lucinda me pasaba la lengua por la cabeza, besaba en los labios a Zulema, daba una pitada con la boquilla y volvìa chuparme la pija..

___MMM... ahora veremos esta hermoza pija entrando por el culo de un hombre.. Que bonito... Ahhhh... como me calienta..__ Se abrazó con Zulema y se besaron salvajemente.___Y tu me gustas muchisimo Zulema___Le dijo..__ Tanto que hasta podría enamorarme de ti...

___Ay mami, que me pones re puta...__Exclamo ella__ Tu tambien me gustas muchísimo.

Yo me froté el pene un poco y me salto un largo chorro de leche. Zulema y Lucinda, avisadas por mi, abrieron la boca y se la tragaron toda, sin dejar caer una gota al suelo.
Al rato sonó el timbre. Abri la puerta y entró Leandro, maquillado como una bellísima mujer, y para mi gusto, fumando tambien con una exotica boquilla larga.

Robert Peyton


Robert Peyton Miércoles, 25 Enero 2006 19:57 (Correo) (Web)

Comentario:
CAPITULO 3
Lucinda insistío en que me afeminara igual que cuando estaba caliente, pero aun no me sentía preparado como para soltarme publicamente. Solo permití que ella eligiera mi ropa y me dió una camiseta roja con breteles que en el costado izquierdo dejaban que se me viese el pezón.
Lucinda me hizo poner un pañuelo de seda negra en el cuello y acepté que me diese algo de sombra en los parpados.
Por debajo del jean me había puesto unas medias rosas caladas, una bombacha muy pequeña que dejaba mis nalgas al desnudo y las ligas.
Ella estaba excitadísima al mirar como me vestía.
Todo se centralizaba en mi, pero ella iba echa un puta callejera.
Pollera negra muy corta, botas de cuero blancas hasta la rodilla, una blusa transparente color verde que le translucía totalmente las tetas, un pañuelo anudado igual que yo.. y bueno..su maquillaje era por demás exajeradamente provador.
Camino a la discoteque pasamos por un dealer y compramos dos gramos de plvo blanco. Ella nunca había tomado pero yo le enseñé. Cuando lo probó se puso más loca. Estaba caliente como una potra salvaje.
Yo, para evitar blanduras del miembro, no tomé un solo grano, pero fingí hacerlo.
Al instante de entrar en el baile, Lucinda se fue contra una pareja. Tanto ella como él eran muy atractivos. Lucinda los besó a los dos en la boca casi al mismo tiempo. Por debajo, y casí alternativamente, le manoteaba el pene el tipo por encima del pantalón y le tocaba al vagina a la muchacha.
Ellos se sintieron un tanto sorprendidos, pero la belleza y la audacia de Lucinda los seducía sin darles tiempo a rechazos.
Lucinda, por un instante, se dió vueltas y me miró. Yo los estaba mirando y me tocaba el pezón con desimulo. Como ella me había dejado la boquilla con el cigarrillo encendido, fumé por un instante con glamour de mujer y miré a la chica.
Era una bonita morocha de ojos claros con labios muy carnosos que vestía un pantalón de cuero y una blusa blanca desabrochada en la zoan del abdómen. El era un rubio de ojos claros muy guapo, pero a mi me gustaba ella.
Lucinda, al darse cuenta que la estaba mirando, la abrazó solamente a ella y la besó en la boca con escandalosa voracidad. Ella la correspondía con inhibido salvajismo.
El soltó a las dos chicas, me miró y salió caminando hacia el baño en forma afemianda, provocandome.
Lucianda soltó por un instante a la chica y me hizo señas de que me acercara.
Cuando llegue, sin dejar de abrazarla y acariciarla me dijo:
__ Ay papi, dime si te agrada el bomboncito que encontré...__ Le desabrochó rapidamente dos botones de la blusa y le puso un seno al aire, tocandole un pezón moreno de inmensa aureola. Mi pene estaba endurecido. Lucinda me tomo de la mano y me llevó hacia ellas.
___No me has dicho si te gusta..__Insitio en preguntarme. Yo miré a la muchacha y la vi hermosísima.
__Pues claro que me gusta. Es preciosa.__Le respondí.
__Que esperas para besarla entonces, hazlo..__Me dijo imperativamente mientras bajaba su boca para pasarle la lengua por el pezón. La muchacha estaba tan arrasada y caliente que ni tuvo tiempo de verme.
Yo acerque mi boca y le di un beso metiendole la lengua entre las encías y los dientes.
___ Ohh... quieres venir a coger con nostros?___ Le dije instantaneamente. Tengo un polvo que te pondrá loquísima y pasaremos una noche espectacular.

___ Si, si.. Vamos..___Dijo ella mirando hacia la puerta del baño. En ese momento volvía su pareja.__Le diré a mi marido...
___No, no..__Me anticipé yo. Lucinda me miró con su cara apoyada en la teta de la muchacha. ___Es que... queremos hacerte la fiesta solamente a ti, preciosa. Quieres?
__ Claro que si. Pero debo avisarle a mi marido.

Se soltó por un instante de Lucinda, se acomodó la blusa tapandose el pezón y salió a encontrarse con él.

Lucinda me abrazo, me besó desesperadamente y me dijo:

___Necesito tomar algo, tengo la boca seca...

Yo le entregue la boquilla, ella encendió un cigarrillo y dió tres pitadas profundas sin parar. Caminamos hacia la barra y pedí dos cervezas.
En ese momento se acercó al bellisima morocha, que se llamaba Zulema, y nos dijo que su marido estaba de acuerdo en dejarla venir con nosotros, pero que era necesario pagarle 120 dolares.
Yo la miré indeciso por un instante. Lucinda, que volvía a besarse en la boca con ella me pedía que accediera a pagar y me convencio.

Cuando llegamos al apartamento ambos comprobamos Zulema se vía mucho más bonita que dentro de la discoteca. Era una mujer de casi nada hablar, pero de mucho besar, chupar y toquetear.

Luego de aspirar dos líneas de polvo y de beber un trago de wisky, encendió un habano y al pitar tragó profundas bocanadas de humo. Lucinda la miraba fumar y se excitaba muchísimo más. En un momento le cambio el habano por la boquilla larga con el cigarrillo encendido y Zulema fumò como una avezada vampireza. Quiza estaba copiando los movimientos hiper sexies de Lucinda.
Ambas estaban muy calientes. Yo las besé a las dos al mismo tiempo y les pedí que se cogieran.
Zulema se dejó desvestir entre pitada y pitada con la boquilla. Lucinda sostenía el habano mordido en el costado de su labio y le desabrochaba los botones de la blusa.
Todo estaba listo para salir en busca de los orgásmos.

cont.

Robert Peyton
Robert Peyton Martes, 24 Enero 2006 01:29 (Correo) (Web)

Comentario:

A todas aquellas mujeres que quieran descubrir instintos interiores que jamás imaginaron tener, pues.... escribanme y busquemos la forma..
Yo las puedo hacer cada día mas glamorosas, sensuales... dignas de tener al lado al hombre que más desean con solo actuar naturalmente sexies..
Busquen mi mail y escribanme. Aprovechen que yo no les cobro.


Robert Peyton
Robert Peyton Sábado, 21 Enero 2006 01:20 (Correo) (Web)

Comentario:
que pasa con las mujeres que visitan este sitio?
Solo entran para hablar pelotudeces?
Ninguna tiene deseos de calentarse hablando de coger y de degeneraciones conmigo?
Ro.Pey
Robert Peyton Sábado, 21 Enero 2006 00:46 (Correo) (Web)

Comentario:
CAPITULO 2
Ella estaba cada día más puta. Tenía los pezones cada vez más irritados y no tenía ningun pudor en exhibirlos por cualquier lugar que andásemos.
Yo, viendo que ella respondía a todos mis apetitos con compulsiva degeneración, avanzaba muchísimo más en camino hacia la hipersensualidad, ese estado en que aveces ni hacen falta las penetraciones para llegar al orgasmo.
Ella me besaba con una voracidad incontenible, me desabrochaba los botones de la camisa, buscaba directamente mi pecho y comenzaba una maniobra que me provocaba un placer enorme.
Abovedaba mis pectorales para darles formas de tetas femeninas. Esto la calentaba muchísimo. Entonces mis pezones, duros y calientes como los de una perra caliente, sobresalían hacia afuera engrosandose cada día más.
Ella, (esto le había yo enseñado, apoyaba su boca, e imaginando que mamaba una teta de mujer, me succionaba el pezón raspandolo con sus dientes, lo empujaba hacia afuera con la lengua, con mucha suavidad y volviendo a rozar la dentadura y volvía a repetir la operación.
Yo gemía con afeminamiento y sentía que mi pene se endurecía a niveles extralimitados. Ella abría sus piernas y movía la vagina hasta ensortijarme. Yo la penetraba ligeramente, solo con la cabeza de la pija y ella daba exclamaciones tremendamente exitantes.

"Tocame las tetas que las tengo calentísimas", me decía, mientras segúia mamando mis pezones. Yo le salivaba los pezones y se las chupàba igual que ella lo hacía conmigo.
Ella movía su vagina hacia arriba provocando la penetración hasta el centro de mi pene.

"Ay metemela toda", me pedia con suspiros de bella degeneración.
"No ves que te estoy chupando los pezones y te puse las tetas igual que a una mujer?"

Esto último me ponía más loco y la penetraba diciendoleÑ

"Comela toda... ahi la tienes... mira como te cojo...Y tu me tocas las tetas poniendome muy puta..Es verdad, me siento mujer..." Le confesaba..

"Quiero coger con vos y verte bien maquillado, igual que un puto..pareces un puto.."


Luego de escuchar esto no pude contener más mi leche. Me saltó toda.
Ella sintió que le ardía la vagina y dio profundismos suspiros diciendome:

"Ay guacho, estás acabando y me haces acabar a mi tambien... Ahhhhhhhhh..."

"Pues claro...Afeminado, bien como puto, como una marica total... sintiendome mujer...Ahhhhh...", le agraba yo sin sacarle el pene y resfregandole el hueso de la vagina.

Ella tenía dos orgásmos seguidos y me decía que se sentía la mujer mas puta del mundo...

Luego, en la pausa, ella fumaba con otra de sus nuevas boquillas. Una color mostaza con beteaduras marrones y anillos plateados, de un largo superior a dos cigarrilos juntos.

Yo la miraba fumar y daban ganas de cogerla nuevamente. Se había puesto boca abajo, mostrando las lomas de su cola, y se daba vuelta pitando la boquilla y sonrriendo con provocación. Los parpados, cargados de rimel negro le daban un aspecto de mucha provocación.

"Me cogerás por el culo?", me preguntó repentinamente mientras tiraba el humo con labios entreabiertos, dejando ver sus amarillentos dientes delanteros entre los labios carnosos.
Yo le besaba la espalda, le pasaba la mano por la zanja del trasero y le decía.

"Pues claro, mi proxima leche entrará por este agujero... Dime amor. Cuando iremos por una bonita chica para que tu la beses y la cojas a mi lado?"

"Y mientras yo la cojo tu que harás...?"

"Me tocaré las tetas y me masturbaré mirandolas...", le respondía yo con ojos de tentación.
--"y si a ti te gusta, pues yo tambien puedo cogerla a ella junto contigo...."

"Ahhhhhhhhhhh...."...Suspiró ella dandose vueltas excitada pensando en propuesta como en una sabrosa golosina.
"Te gustaría?", le preguntaba yo..

Ella largaba una bocanada de humo, besaba mis labios y me decía,

"Claro que me gustaría... me volvería loca...Cuando lo haremos?"

"Pues si quieres podemos darnos un baño, vestirnos y salir a la discoteca de bi sexuales en busca de una chica.. te parece bien?"

"Oh si, si, si... tu me vuelves loca....No se hasta que punto me vas a llevar..Cada día quiero coger más y distintas maneras...Elegiré una chica bien bonita y avanzaré para levantarla sin ninguna verguenza...Pero me encantaría verte...verte con los parpados maquillados...con algo de rush en los labios y comportandote como una marica.."

Cuando me dijo esto último pasó su lengua por mi pezón izquierdo, que era el que mas me calentaba...Yo le saque la boquilla por un instante, la acomodé entre mis dedos con movientos femeninos y di una pitada como si fuese una mujer...

"Ay, si, si... asi quiero verte... Que puto que estás !"

Me dijo ella tomandome la punta de las tetillas y mordiendome el labio inferior. "Quiero que salgas así, bien afeminado... lo harías?".....


Robert Peyton

kingmountain11@yahoo.com.ar

Robert Peyton Sábado, 21 Enero 2006 00:42 (Correo) (Web)

Comentario:


Se había separado de su esposo porque quería tomar otros vuelos sensuales.
Y me encontró a mi.
La primer noche que fuimos a la cama, como pasa siempre, no hubo entre nosotros el suficiente placer que buscabamos. Para que un hombre y una mujer gocen realmente, es necesario un amoldamiento de los cuerpos. En la pélvis, en la entrepierna, en los brazos, en el pecho... en todas les regiones.
Pero observé en ella una soltura muy sugestiva para el salvajismo. Y eso me gustó. Yo ya era todo un especialista en eso de descubrir en las mujeres, sensaciones que ni ellas mismas sabían que llevaban dentro.
A los pocos días, ya nos chupabamos los pezones mutuamente como dos degenerados. Yo ya la estaba habituando al lenguaje obceno durante el encendido de la pasión y ella respondía a todos mis pedidos.
Tenía, como yo, los pezones muy sensibles, y bastaba solo un roce para que se pusiera angurrienta de orgasmos.
Despues de todo esto le fuí diciendo como quería verla.

Ella había fumado de jovencita, entre los 11 y los 18 años, hasta que se casó y su marido se prohibió hacerlo. Pero ahora tenía 34, y como para mi y para todos (aun para los que no lo reconocen), la mujer que fuma es materia de exitación, se lo dije.
Al día siguiente me dió la sorpresa. La esperaba en un bar y entró fumando. A mi se me endureció el pene porque lo hacía para provocarme. "Te falta una boquilla", le dije...
Ella accedio. Fuimos a una tabaquería, y ella misma pidió una boquilla larga. La mujer que atendía, siendo muy femenina, la miraba con deseos. Ella probó 3 boquillas y finalmente eligió una el doble de largo que el cigarrillo, color lila con anillos dorados...
"La uso ya?", me preguntó antes de salir. Yo le pedí que si. Que fumara por la calle. Incluso, le enseñé como tenía que sostenerla.
Ella ponía los dedos en ramillete y sostenía la boquilla sobre las yemas, con el brazo inclinado hacia el costado y pitando por la comisura del labio.
Toda la gente la miraba atraída. Los tipos y las mujeres.
En un bar, cuando la vieron fumando, dos chicas jovencitas sacaron boquillas de su cartera y comenzaron a usarlas pero eran de esas demasiado cortitas, y ademas no fumaban como mi chica.
"Vete al baño, quitate el sostén y déjate las tetas sueltas"...le dije al rato. Ella estaba un poco indecisa. Pero le insistí.
Tenía puesta una chomba rosa, ajustada y de breteles. Los pezones, que los tenía casi siempre duros, se le marcaban tremendamente.
Ambos estabamos calentísimos. Ella llegó a decirme: "Que puta que me haces sentir"...Y esto me ponía el pene duro como un hierro.
Antes de salir le dije que encendiera un cigarrillo y que caminara fumando con la boquilla.
Yo no dejaba de besarla mordiendole los labios y tocandole los pezones por encima de la chomba, y cuidandome de que nadie me viera.
Al salir, solo le di el brazo y caminamos entre la gente. Ella, con su jean ajustado y remendado, sus zandalias blancas de tacos altos, su chomba ajustada con los pezones translucidos y marcados, un pañuelo negro fino en el cuello, y fumando con su boquilla.
De a ratos, nos deteníamos, la abrazaba apoyandole el pene duro en la pélvis y le decía que ibamos a coger como animales.
´
Cuando llegamos al hotel nos hicimos y nos dijimos de todo.
Con el tiempo, la degeneré tanto, que llegué a despertarle los instintos bi sexuales que convivían dentro de ella, y se sentía atraída por mujeres bonitas.
Cada orgasmo era un aluvión de placer.


Robert Peyton Sábado, 7 Enero 2006 00:05 (Correo) (Web)

Comentario:

CAPITULO 1
Se había separado de su esposo porque quería tomar otros vuelos sensuales.
Y me encontró a mi.
La primer noche que fuimos a la cama, como pasa siempre, no hubo entre nosotros el suficiente placer que buscabamos. Para que un hombre y una mujer gocen realmente, es necesario un amoldamiento de los cuerpos. En la pélvis, en la entrepierna, en los brazos, en el pecho... en todas les regiones.
Pero observé en ella una soltura muy sugestiva para el salvajismo. Y eso me gustó. Yo ya era todo un especialista en eso de descubrir en las mujeres, sensaciones que ni ellas mismas sabían que llevaban dentro.
A los pocos días, ya nos chupabamos los pezones mutuamente como dos degenerados. Yo ya la estaba habituando al lenguaje obceno durante el encendido de la pasión y ella respondía a todos mis pedidos.
Tenía, como yo, los pezones muy sensibles, y bastaba solo un roce para que se pusiera angurrienta de orgasmos.
Despues de todo esto le fuí diciendo como quería verla.

Ella había fumado de jovencita, entre los 11 y los 18 años, hasta que se casó y su marido se prohibió hacerlo. Pero ahora tenía 34, y como para mi y para todos (aun para los que no lo reconocen), la mujer que fuma es materia de exitación, se lo dije.
Al día siguiente me dió la sorpresa. La esperaba en un bar y entró fumando. A mi se me endureció el pene porque lo hacía para provocarme. "Te falta una boquilla", le dije...
Ella accedio. Fuimos a una tabaquería, y ella misma pidió una boquilla larga. La mujer que atendía, siendo muy femenina, la miraba con deseos. Ella probó 3 boquillas y finalmente eligió una el doble de largo que el cigarrillo, color lila con anillos dorados...
"La uso ya?", me preguntó antes de salir. Yo le pedí que si. Que fumara por la calle. Incluso, le enseñé como tenía que sostenerla.
Ella ponía los dedos en ramillete y sostenía la boquilla sobre las yemas, con el brazo inclinado hacia el costado y pitando por la comisura del labio.
Toda la gente la miraba atraída. Los tipos y las mujeres.
En un bar, cuando la vieron fumando, dos chicas jovencitas sacaron boquillas de su cartera y comenzaron a usarlas pero eran de esas demasiado cortitas, y ademas no fumaban como mi chica.
"Vete al baño, quitate el sostén y déjate las tetas sueltas"...le dije al rato. Ella estaba un poco indecisa. Pero le insistí.
Tenía puesta una chomba rosa, ajustada y de breteles. Los pezones, que los tenía casi siempre duros, se le marcaban tremendamente.
Ambos estabamos calentísimos. Ella llegó a decirme: "Que puta que me haces sentir"...Y esto me ponía el pene duro como un hierro.
Antes de salir le dije que encendiera un cigarrillo y que caminara fumando con la boquilla.
Yo no dejaba de besarla mordiendole los labios y tocandole los pezones por encima de la chomba, y cuidandome de que nadie me viera.
Al salir, solo le di el brazo y caminamos entre la gente. Ella, con su jean ajustado y remendado, sus zandalias blancas de tacos altos, su chomba ajustada con los pezones translucidos y marcados, un pañuelo negro fino en el cuello, y fumando con su boquilla.
De a ratos, nos deteníamos, la abrazaba apoyandole el pene duro en la pélvis y le decía que ibamos a coger como animales.
´
Cuando llegamos al hotel nos hicimos y nos dijimos de todo.
Con el tiempo, la degeneré tanto, que llegué a despertarle los instintos bi sexuales que convivían dentro de ella, y se sentía atraída por mujeres bonitas.
Cada orgasmo era un aluvión de placer.


Robert Peyton Sábado, 7 Enero 2006 00:05 (Correo) (Web)

Comentario:
CAPITULO 1

Se había separado de su esposo porque quería tomar otros vuelos sensuales.
Y me encontró a mi.
La primer noche que fuimos a la cama, como pasa siempre, no hubo entre nosotros el suficiente placer que buscabamos. Para que un hombre y una mujer gocen realmente, es necesario un amoldamiento de los cuerpos. En la pélvis, en la entrepierna, en los brazos, en el pecho... en todas les regiones.
Pero observé en ella una soltura muy sugestiva para el salvajismo. Y eso me gustó. Yo ya era todo un especialista en eso de descubrir en las mujeres, sensaciones que ni ellas mismas sabían que llevaban dentro.
A los pocos días, ya nos chupabamos los pezones mutuamente como dos degenerados. Yo ya la estaba habituando al lenguaje obceno durante el encendido de la pasión y ella respondía a todos mis pedidos.
Tenía, como yo, los pezones muy sensibles, y bastaba solo un roce para que se pusiera angurrienta de orgasmos.
Despues de todo esto le fuí diciendo como quería verla.

Ella había fumado de jovencita, entre los 11 y los 18 años, hasta que se casó y su marido se prohibió hacerlo. Pero ahora tenía 34, y como para mi y para todos (aun para los que no lo reconocen), la mujer que fuma es materia de exitación, se lo dije.
Al día siguiente me dió la sorpresa. La esperaba en un bar y entró fumando. A mi se me endureció el pene porque lo hacía para provocarme. "Te falta una boquilla", le dije...
Ella accedio. Fuimos a una tabaquería, y ella misma pidió una boquilla larga. La mujer que atendía, siendo muy femenina, la miraba con deseos. Ella probó 3 boquillas y finalmente eligió una el doble de largo que el cigarrillo, color lila con anillos dorados...
"La uso ya?", me preguntó antes de salir. Yo le pedí que si. Que fumara por la calle. Incluso, le enseñé como tenía que sostenerla.
Ella ponía los dedos en ramillete y sostenía la boquilla sobre las yemas, con el brazo inclinado hacia el costado y pitando por la comisura del labio.
Toda la gente la miraba atraída. Los tipos y las mujeres.
En un bar, cuando la vieron fumando, dos chicas jovencitas sacaron boquillas de su cartera y comenzaron a usarlas pero eran de esas demasiado cortitas, y ademas no fumaban como mi chica.
"Vete al baño, quitate el sostén y déjate las tetas sueltas"...le dije al rato. Ella estaba un poco indecisa. Pero le insistí.
Tenía puesta una chomba rosa, ajustada y de breteles. Los pezones, que los tenía casi siempre duros, se le marcaban tremendamente.
Ambos estabamos calentísimos. Ella llegó a decirme: "Que puta que me haces sentir"...Y esto me ponía el pene duro como un hierro.
Antes de salir le dije que encendiera un cigarrillo y que caminara fumando con la boquilla.
Yo no dejaba de besarla mordiendole los labios y tocandole los pezones por encima de la chomba, y cuidandome de que nadie me viera.
Al salir, solo le di el brazo y caminamos entre la gente. Ella, con su jean ajustado y remendado, sus zandalias blancas de tacos altos, su chomba ajustada con los pezones translucidos y marcados, un pañuelo negro fino en el cuello, y fumando con su boquilla.
De a ratos, nos deteníamos, la abrazaba apoyandole el pene duro en la pélvis y le decía que ibamos a coger como animales.
´
Cuando llegamos al hotel nos hicimos y nos dijimos de todo.
Con el tiempo, la degeneré tanto, que llegué a despertarle los instintos bi sexuales que convivían dentro de ella, y se sentía atraída por mujeres bonitas.
Cada orgasmo era un aluvión de placer.


Robert Peyton Sábado, 7 Enero 2006 00:05 (Correo) (Web)

Comentario:
encima de q escribes de muerte... nos das de comer... si eg q....

bueno ahora k somos vecinos podre venir a comer d vez en cuando a tu casa no? jejeje

besitos!!
amaltea Sábado, 9 Abril 2005 00:29 (Web)
 
Comentario:
Pues yo tampoco, ni balance ni buenos propósitos para el que viene, ya iremos improvisando sobre la marcha XD Feliz año!!!
 
Comentario:
Feliz año nuevo
 
Comentario:
Feliz año nuevo
 
Comentario:
Pues tienes todo mi apoyo en ese proposito... feliz 2006!!!
 
Comentario:
Es verdad que es mala? No credo
beijos de portugal
 
Comentario:
Ay corasón, que tengas un felicísimo año, que yo tampoco hago este año ni balance ni buenos propósitos, que todo se andará, porque andando, andando, se llegará a alguna parte ¿no? vamos, digo yo.

Muchísimos besos sonoros, muchos abrazos con crujío y un apretujón pa que te entren todas las uvas, caray, que te dejabas una.

¡¡Feliz 2006 para mi Mala Malísima!!
 
Comentario:
Feliz año para tí también malamala, que disfrutes de lo conseguido y que sigas así, que llegarás lejos.
Besos.
 
Comentario:
Perfecta tu mentalidad!

Un besazo y a seguir siendo mala!
 
Comentario:
Pues es buenísima la frase, no la recordaba, bueno, es buenísima para mí, claro, porque nada de lo que anuncio y tomo carrerilla o tiendo la maroma me sale bien, es como si tuviera la esperanza de que alguien hiciera el trabajo por mí y además poderle echar la culpa de mis errores o falta de entereza, ay, ese Yoda...

Bueno, pues a ver si dejais de ser anónimos, que a una le gusta intercambiar paranoias con gente aunque tenga nick, pero lo de anónimo.. el anónimo de ayer por la tarde? el de el jueves a mediodía..? no sé quienes sois cada anónimo, jopsss (pucheritos)

Y siempre os deseo felicidad anónimos o no, al fin, sed felices de parte de ... tacháaaaan

Malamala
 
Comentario:
Para los propósitos de año nuevo siempre recuerdo una frase de Yoda (ese ideólogo): "hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes".
Feliz 2006 Malamala, de parte de tus (muchos) lector@s anónim@s.
No