NO se precisan profesores de estadística a domicilio
Bueno, como siempre, he dado por finalizados mis exámenes antes de tiempo (soy una mujer de costumbres, ya se sabe…). Para septiembre, he dejado Estadística; asignatura “tocamoral” por excelencia (siendo familia de las Matemáticas, ¿qué nos íbamos a esperar de ella?)… Pero esto no es nada nuevo para nadie… Además de alguna otra y las que vayan quedando “inesperadamente” (es decir, las que suspendí, que fijo que alguna cae)… Cada día me gusta más ser una universitaria fracasada… Esto sí que es vida… Aaais… Y esta tarde me he puesto a recordar uno de mis miércoles mortales...
Suena mi despertador (el del móvil, que el de la mesita de noche aún no tiene la hora actualizada) y ¿qué hace mi mente, “sensible” y “solidaria” con el momento del día que es? (Ya sabes, después de los bostezos, estiramientos y el “¡¡¡¿joé, otra vez a levantarmeeeeee?!!! ”) Pues sin cortarse un pelín, me deleita recordándome lo siguiente: “tienes estadística a las 16.00 y luego a las 19.00… Hoy será un día “maravilloso””. A mí, porque no me queda más remedio que convivir con ella el resto de mis días… Que por menos he visto yo a gente que no vuelve a dirigirse la palabra nunca mais, esas cosas no se hacen así tan matutinamente, por favóh…
Llegué antes de las 16 (¡milagro, milagro!), tiempo suficiente para enterarme que la clase se iba a dar en un aula del último piso (estupendísimo, por obra y gracia de mi “querido” profe, tocaba subir escaleras, grrrr…). Aún así, como me seguía sobrando tiempo, pa amenizar la sobremesa y esas cosillas, me perdí buscando el aula en cuestión; un par de vueltas a lo tonto por el edificio hasta que por el camino, me encontré con Lengüi y me guió hasta el lugar (no sé qué hubiese sido de mi cordura si no apareces, chica. No hay dinero en el mundo pa pagarte :P)
Con todos los ánimos del mundo que pueden tenerse antes de una clase de Estadística, más la modorra consiguiente (causa directa de los horarios estos que nos impone el que los hace en mi facu, si ej que no se puede ir por la vida haciendo estas cosas y dormir tranquilamente por las noches, joé), buscamos un lugar discretito para fijar nuestros aposentos o dormir (para el caso es lo mismo) durante esa hora. Lengüi me señaló las últimas filas… Después de iniciar y terminar nuestro particular “gabinete de actualidad” (es decir, últimos cotilleos pasillescos blablablá), justo antes de iniciarnos en fase N-REM, hizo acto de presencia la persona más patética que pisaba el edificio en ese momento: mi “querido” profe. No entiendo, no entiendo, ¿el departamento de Metodología de mi facultad, hace un casting a lo OT, antes de contratar a un nuevo profesor? Parece que lo estoy viendo:
En una parte de la habitación, en silencio, el profesor o la profesora candidato/a a ocupar una vacante hecho un manojo de nervios, comiéndose las uñas de pies y manos, padrastros y juanetes inclusive… Justamente frente a él, el jurado encargado de la selección de personal:
JURADO: - “ Uhm… Sí, indudablemente, tiene ud un currículum excelente, inmejorable. Además, nos enorgullecería que pasase a formar parte de nuestro humilde equipo ya que sobrepasa la media de C.I. del profesorado que integra esta facultad… Pero hay algo que nos preocupa… Debió haber un fallo en las pruebas que le hemos realizado… Nos descuadran ciertos resultados, y esto es realmente grave; aquí encontramos factores como ¿cordialidad? ¿¿Altruismo??¿¡¡¡Humildad!!!? Por favor, dígamos que es una broma,¡ necesitamos oírlo…!”-
PROFESOR: -"… ¿Perdón? ¿Una broma? Yo soy una persona seria y consecuente…”-
JURADO: -“¿¿¿¿Seriedad y consecuencia????… Esto ya ha llegado demasiado lejos… Lo sentimos, pero no eres el perfil que estamos buscando…”-
Eso… O que se los sacan a todos de la misma tómbola… No falla ni uno, y que conste, que yo, como miembra (miembra sí, ¿passa?) activa del grupo de “l@s repetidores”, y con la tontería de que unos profesores imparten teóricas y otros prácticas… He sido alumna de todo el departamento, así que sé un poco de lo que me hablo.
El ser repulsivo, asqueante y de tó del profesor, lo que hace nada más entrar es extender su mega-ordenador portátil en la mesa y acto seguido, conectar el aparato ese en el que se ven las presentaciones de power como si estuvieras en el cine; cañón, creo que se llama. Se sienta en la mesa en plan “¿a que estoy re-bueno?” TRADUCCIÓN SIMULTÁNEA: “¿a alguien le quedan dudas de lo patético que puedo llegar a ser?” FIN DE LA TRADUCCIÓN SIMULTÁNEA y empieza a vomitar palabros estadísticos, que escapan a la comprensión de mi persona:
“Una variable supresora es aquella que aumenta la proporción de varianza de la criterio explicada por otra variable predictora, suprimiendo la varianza irrelevante de dicha variable, por lo que los coeficientes de la regresión parcial estandarizada…”
GAME OVER
En momentos como esos es cuando Xiowa, náufraga del mar de la frustración, y el estrés, se replantea si merecen la pena estos intensos daños a los que somete a su mente en particular, y a su ser en general … Y termina por apagarse o perder la cobertura… Así que este es el plan en el que me encuentro: el pastelazo de Estadística pa septiembre; no es que la haya suspendido, no he sido tan valiente como para presentarme; en un par de meses espero estar preparada… El primer paso será encontrar el manual de instrucciones de mi calculadora científica (en paradero desconocido desde 1999) para así poder adentrarme en el apasionante mundo de su manejo; porque, como dice “el ser repulsivo, asqueante y de tó” saber como se usa, es tan imprescindible como el aprenderse el propio nombre (lo curioso es que ni siquiera se ha molestado en darnos unas nociones básicas)…
Que mi planeta regente me ampare… Qué suerte vivir aquí…
Suena mi despertador (el del móvil, que el de la mesita de noche aún no tiene la hora actualizada) y ¿qué hace mi mente, “sensible” y “solidaria” con el momento del día que es? (Ya sabes, después de los bostezos, estiramientos y el “¡¡¡¿joé, otra vez a levantarmeeeeee?!!! ”) Pues sin cortarse un pelín, me deleita recordándome lo siguiente: “tienes estadística a las 16.00 y luego a las 19.00… Hoy será un día “maravilloso””. A mí, porque no me queda más remedio que convivir con ella el resto de mis días… Que por menos he visto yo a gente que no vuelve a dirigirse la palabra nunca mais, esas cosas no se hacen así tan matutinamente, por favóh…
Llegué antes de las 16 (¡milagro, milagro!), tiempo suficiente para enterarme que la clase se iba a dar en un aula del último piso (estupendísimo, por obra y gracia de mi “querido” profe, tocaba subir escaleras, grrrr…). Aún así, como me seguía sobrando tiempo, pa amenizar la sobremesa y esas cosillas, me perdí buscando el aula en cuestión; un par de vueltas a lo tonto por el edificio hasta que por el camino, me encontré con Lengüi y me guió hasta el lugar (no sé qué hubiese sido de mi cordura si no apareces, chica. No hay dinero en el mundo pa pagarte :P)
Con todos los ánimos del mundo que pueden tenerse antes de una clase de Estadística, más la modorra consiguiente (causa directa de los horarios estos que nos impone el que los hace en mi facu, si ej que no se puede ir por la vida haciendo estas cosas y dormir tranquilamente por las noches, joé), buscamos un lugar discretito para fijar nuestros aposentos o dormir (para el caso es lo mismo) durante esa hora. Lengüi me señaló las últimas filas… Después de iniciar y terminar nuestro particular “gabinete de actualidad” (es decir, últimos cotilleos pasillescos blablablá), justo antes de iniciarnos en fase N-REM, hizo acto de presencia la persona más patética que pisaba el edificio en ese momento: mi “querido” profe. No entiendo, no entiendo, ¿el departamento de Metodología de mi facultad, hace un casting a lo OT, antes de contratar a un nuevo profesor? Parece que lo estoy viendo:
En una parte de la habitación, en silencio, el profesor o la profesora candidato/a a ocupar una vacante hecho un manojo de nervios, comiéndose las uñas de pies y manos, padrastros y juanetes inclusive… Justamente frente a él, el jurado encargado de la selección de personal:
JURADO: - “ Uhm… Sí, indudablemente, tiene ud un currículum excelente, inmejorable. Además, nos enorgullecería que pasase a formar parte de nuestro humilde equipo ya que sobrepasa la media de C.I. del profesorado que integra esta facultad… Pero hay algo que nos preocupa… Debió haber un fallo en las pruebas que le hemos realizado… Nos descuadran ciertos resultados, y esto es realmente grave; aquí encontramos factores como ¿cordialidad? ¿¿Altruismo??¿¡¡¡Humildad!!!? Por favor, dígamos que es una broma,¡ necesitamos oírlo…!”-
PROFESOR: -"… ¿Perdón? ¿Una broma? Yo soy una persona seria y consecuente…”-
JURADO: -“¿¿¿¿Seriedad y consecuencia????… Esto ya ha llegado demasiado lejos… Lo sentimos, pero no eres el perfil que estamos buscando…”-
Eso… O que se los sacan a todos de la misma tómbola… No falla ni uno, y que conste, que yo, como miembra (miembra sí, ¿passa?) activa del grupo de “l@s repetidores”, y con la tontería de que unos profesores imparten teóricas y otros prácticas… He sido alumna de todo el departamento, así que sé un poco de lo que me hablo.
El ser repulsivo, asqueante y de tó del profesor, lo que hace nada más entrar es extender su mega-ordenador portátil en la mesa y acto seguido, conectar el aparato ese en el que se ven las presentaciones de power como si estuvieras en el cine; cañón, creo que se llama. Se sienta en la mesa en plan “¿a que estoy re-bueno?” TRADUCCIÓN SIMULTÁNEA: “¿a alguien le quedan dudas de lo patético que puedo llegar a ser?” FIN DE LA TRADUCCIÓN SIMULTÁNEA y empieza a vomitar palabros estadísticos, que escapan a la comprensión de mi persona:
“Una variable supresora es aquella que aumenta la proporción de varianza de la criterio explicada por otra variable predictora, suprimiendo la varianza irrelevante de dicha variable, por lo que los coeficientes de la regresión parcial estandarizada…”
GAME OVER
En momentos como esos es cuando Xiowa, náufraga del mar de la frustración, y el estrés, se replantea si merecen la pena estos intensos daños a los que somete a su mente en particular, y a su ser en general … Y termina por apagarse o perder la cobertura… Así que este es el plan en el que me encuentro: el pastelazo de Estadística pa septiembre; no es que la haya suspendido, no he sido tan valiente como para presentarme; en un par de meses espero estar preparada… El primer paso será encontrar el manual de instrucciones de mi calculadora científica (en paradero desconocido desde 1999) para así poder adentrarme en el apasionante mundo de su manejo; porque, como dice “el ser repulsivo, asqueante y de tó” saber como se usa, es tan imprescindible como el aprenderse el propio nombre (lo curioso es que ni siquiera se ha molestado en darnos unas nociones básicas)…
Que mi planeta regente me ampare… Qué suerte vivir aquí…





