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Qué Suerte Vivir Aquí...
Acerca de
Si algo va bien... ¿Por qué preocuparse? Si algo va mal... ¿Por qué preocuparse?
Sindicación
 
Oiga usted: qué suerte vivir aquí... (uno)
Creo que no lo había comentado… Es más, no he dicho nada más al respecto pero finalmente, y a pesar de las adversidades… ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡LENGUI Y YO YA SOMOS MONITORAS!!!!!!!!! Pues eso, que ya tenemos nuestro certificado, una hoja más pa acumular en el currículum y en la carpeta para semejantes documentos…

He hecho otro curso (parece que me ha dado fuerte por los cursitos ahora…), pero éste más cortito y de Formación en Educación Afectivo-Sexual (uouououo). El primer día, el 22 de septiembre. El curso se daba en la casa de la juventud de Municipio M, yo hasta el momento no sabía ni que ese municipio tuviera de eso; así que el 22 tuve que levantarme una hora antes (a las 7 a.m.) para llegar con tiempo y buscar el edificio como si del propio Wally se tratara. Durante esa semana sufrí un ligerito insomnio. Pero el 21, Morfeo andaba graciosito y no pegué ojo en toda la noche.

Hacía unos 15 o 10 minutos que había cerrado los ojos y me había dormido, cuando sonó el despertador. No me molesté ni en cabrearme. Salté de la cama y me fui al baño. Gracias al ciclo ovárico que me acompaña desde que un “estupendo día” dijo “aquí estoy yo”, tenía 4 granos nuevos en la cara: -“me ha encantado la sorpresa. Muchísimas gracias, Madre Naturaleza. Me gusta ser mujer píííííííííií píííííííííííí píííííííííiííí (cojo aire) pííííííííííííííííííííiíííííiííííííííi…”-, pensé. Y me fui a desayunar. Necesitaba un café, aunque mis planes chocaron con la dura realidad: mi casa es uno de los pocos hogares españoles en los nadie bebe café, así que como no hubiese caído del cielo difícilmente iba a encontrarlo. Llevaba apenas un rato levantada y ya la vida me había pegado dos patadones como manda La Ley (de Murphy...). Lo mejor aún estaba por llegar…

Una de las ventajas de pasarse toda la noche mirando al techo, es que se puede aprovechar el tiempo para pensar. Siempre decido lo que ponerme a la carrera, mientras me repito mentalmente -“¡¡¡¡¡llego tarde, llego taaaaaaarde!!!!!”- (insana costumbre adquirida gracias al archiconocido “5 minutitos más por favooooor” que experimentamos por vez primera a edades muy tempranas, y del que no nos libraremos nunca mais), pero yo jamás había hecho un curso de ésos, y no sabía cómo ir vestida, así que basándome en una conversación con .Lengüi (que tiene un currículum impresionante, por cierto) un día en la cafetería de la Uni, –“Es que a este tipo de cursos hay que ir “emperchada” porque va gente de lo más “chupiway…””- (Pa que luego digan que las conversaciones de cafetería no tienen provecho) dediqué parte de la noche a pensar en mi posible vestuario. Por unanimidad decidí ir a lo “fifty-fifty”: arreglaíta pero informá. Tiré de una falda vaquera baja y una blusa que daba el pego. Mientras tomaba mi taza de leche, me miré las piernas: -“¡J***R, encima estoy sin depilar!”- Esto no hubiese supuesto ningún problema, si la faldita en cuestión no tuviera una abertura delantera que llega hasta la rodilla... Me dije: -“¿tienes 3 minutos?”- Los tenía. Así que me fui al baño y me puse un potingue depilatorio milagroso-fraudulento de esos que tanto anuncia la tele ahora… ¿Fuera problema?

Al terminar mi “acicalamiento”, entré al coche, y a “Municipio M” que me fui. Al cabo del tiempo, ya tenía reunidas unas cuantas pistas: el local en cuestión estaba justo al lado del Cuartel de la Guardia Civil. Y éste, a su vez, cerca de una gasolinera. Costó lo suyo, pero dí con el sitio (OVACIÓN PA MI…)

To be continued...
 
Me para la Civil... Y lo publico en "el intelné"
Fecha: 27 de Octubre.
Situación: conduciendo en dirección a la universidad.
Compañía: la radio. Sonando una famosilla canción, de ésas que te hacen tararear de principio a fin.
Meteorología: tiempo nublado, aunque sin frío. 24 graditos.
Emocionalidad: alegría. Bienestar. Tranquilidad impetuosa.
Pensamiento: “¿por qué no me he bajado esta canción antes?”

Una figura verde-militar hizo que me fijara con exceso en la carretera. Me dí cuenta que tenía una mano al frente y un silbato en la boca. Apagué la radio y frené lentamente. La figura me indicó que me desplazara hacia el lado izquierdo de la carretera. Puse el intermitente correspondiente, y desvié mi rumbo. Paré. Bajé la ventanilla.

FIGURA VERDE-MILITAR: -“buenas tardes, SEÑORA, permiso de conducir y documentación de su vehículo, por favor”-
XIOWA: (grrrrr, veinteañera y y me dice “señora” dice el muy capull-pííííííííí) –“hola, bue-nas tar-des…”
F: -“ Permiso de conducir y documentación de su vehículo, por favor”-
X: (¡Jo**r, que estresante el tipo este!) -“¡Ya va! ¿No ve que tengo el cinturón puesto y si no me lo quito no alcanzo a la guantera?”-
F:

Después de requetemirar mis papeles "impecablementeenregla", en busca de una excusa para multarme e interrogarme insistentemente acerca de mi coche, de los papeles, de la ITV, del Seguro, y recordarme “amablemente” que se me caduca el seguro del coche en breve (ni que yo no lo supiera, o, ni que la aseguradora no se hiciera cargo de tomar las medidas oportunas para que no se me escape la fecha…), me dio permiso para continuar mi camino (le estaré agradecida de por vida…). Sólo le faltó bajarme del coche y cachearme... Y DIGO YO: ¿La antipatía estará correlacionada con el ser Guardia Civil? ¿El Estado subvencionará terapia para las “Víctimas del Acorralamiento Policial Injustificado”? ¿Podré superar que me echaran encima una decena más de años , un marido, un perro, y un piso de 30 metros cuadrados , por todo el morro? (¡Señora, dice el cacho-carne ese!)

Situación: conduciendo en dirección a la universidad.
Compañía: un cabreo del copón.
Meteorología: lloviendo: la nubecita de tormenta habitaba encima de mi cabeza.
Emocionalidad: frustración. Cara de pit-bull.
Pensamiento: “en los libros de autoescuela deberían incluir un apartadito que diga “cómo hacer que “elcabroncetedeturno” no extermine tu buen rollo”…”
Moraleja: la Guardia Civil afecta negativamente a la memoria, y por rebote, a la piratería.

De mala uva, todo tiene una perspectiva más interesante… Y tan interesante… Qué suerte vivir aquí…