Oye... ¡¡¡¡Qué requetebién esto de estudiar!!!!
He llegado a casa, no indignada (tampoco es para tanto) pero sí un poco-bastante-demasiado-muy-extremadamente harta de oír hoy, una vez más, el mismo recital : “si es que la vida del estudiante es la mejor” ; “¿los estudiantes? ¡Son los que mejor viven de toda España!” Si claro, y “cuando haces pop, no hay stop”, no te jodpííííííí... Aunque pensándolo fríamente, quizás haya algo de verdad en esas “habladurías callejescas”... ¡¡Mi primo en preescolar se lo pasa bomba!!: En Navidades cantan villancicos, Papá Noel y Los Reyes Magos les hacen visitas y les regalan golosinas; en carnavales hacen caretas; (y todos los días una diferente): que si de jirafa, de instrumento musical, de huevo frito... Y eso que no he mencionado los jueguecitos, y la media hora de recreo, y los cuentos de colorear... Y qué suerte tienen algun@s...
Estudiar tiene sus cosas buenas y sus cosas malas (“como todo” habrás pensado, ¿verdad? Pues no. ¿Qué tienen de malo las vacaciones, a ver? ¿Qué se acaban? Perdone ud., pero eso es un principio básico en nuestro universo: “todo tiene un principio y un final” (que ya lo dijo un día alguien que se fijaba mucho en esos detalles...); se siente; answer no correct. Si no lo ha asimilado a estas alturas de su vida, poco queda por hacer ya...)
COSAS MALAS:
<*>El mero hecho de estudiar ya es algo fisiológicamente perjudicial. Está demostrado que el que estudia, aprende; y si se aprende, se producen cambios inesperados en el cerebro. Por este motivo, las neuronas tienen que, además de hacer su trabajo normal, realizar un extra; lo que se traduciría en un gasto energético (y de muchas más cosas) pronunciado. Por otro lado; una vez leí una verdad como un templo (científicamente demostrado y todo, que una no escribe por escribir...): “cuanto más aprendes, más sabes; pero cuanto más sabes, más olvidas”... ¿Le ves tú la gracia por algún sitio a eso del estudio, o soy yo la única que no se la pilla?
<*>· ¡¡Nosotr@s también nos estresamos!! ¡¡Nos enfermamos!! ¡¡...!! ¡¡ Y no nos dan la “baja por indisposición o enfermedad”!!
<*>· Nuestros “findes”, son momentos de la semana en los que no se conoce el descanso, el desconectar...
<*>Nuestras vacaciones empiezan el 15 de julio (aproximadamente), que es cuando terminas los exámenes; y acaban el mismo día: los exámenes de septiembre están a la vuelta de la esquina.
<*>El saber sí ocupa lugar (esto voy a dejar que los expliquen l@s entendid@s en Física. Seguro que ell@s tienen una explicación mejor que la mía).
<*>El estudio es a jornada completa: llegas a casita después de clase y tras un par de horas de descanso... Vuelta a estudiar otra vez hasta por la noche; trabajos, prácticas, contraste de apuntes y teoría, preparar exámenes... Si te descuidas, 12 horas, 365 días, 4 estaciones al año... El cuento de nunca acabar...
<*>Desconfían tanto de nuestra sabiduría innata, como de la que adquirimos en la facultad; y cada “X” tiempo nos hacen exámenes. Además, que no son 100 hojitas de nada... (que le pregunten a l@s de Medicina, a ver qué opinan al respecto) En ocasiones son cantidades industriales de temas, libros, apuntes...
<*>· Estamos HORAS y HORAS dentro de un habitáculo; en esos asientos incómodos, en esas mesas pequeñas... Intentando que el/la de al lado no invada tu zona, sin un espacio propio... Lamentable.
<*>Aguantamos (como mejor se pueda) las charlas y las desvenencias entre un@s profesores/as y otr@s. (Que lo que un@ casi te juró por su vida la clase anterior, el/la profesor/a de la siguiente, poco menos que lo tira por los suelos)
<*>Los estudiantes somos las únicas personas (sí, sorprendentemente, después de todo esto, aún guardamos la condición de persona) a lo ancho y largo del mundo, que no recibimos remuneración por nuestro trabajo. Bueno, y las amas de casa tanpoco (al menos en España). Seguro que estás pensando en las “Becas del Estado”. Haré un único comentario al respecto: si eres lo suficientemente afortunad@ como para reunir los 40 mil requisitos para optar a beca; y sobretodo; SI TE LA DAN, la liquidaráss en el siguiente curso en transporte, libros, y fotocopias (etc, etc, etc) ... Además, no olvidemos que las Becas se echan al inicio del curso, y las vienes cobrando al finalizarlo y en todo caso, es sólo UNA al año. Así que no hablemos sin conocimiento de causa, por favor de los favores.
COSAS BUENAS
<*> ¿...?
<*>¿...?
<*>· Las amistades; que esperas que te duren por siempre jamás; pero que si son como las del instituto... Guárdame un cachorro (como decimos por aquí)...
Seguro que en los trabajos no se pasan las penurias que soportamos los estudiantes. Tienen una jornada de 8 horas y san-se-acabó hasta el día siguiente; a fin de mes, un ingresito en cuenta bancaria (doble 2 veces al año); 30 días de vacaciones (si eres el jefe, o funcionario, puedes estar permanentemente en ese período XD); tienes tu despacho (o espacio) propio, sin intromisiones contínuas; nadie te examina; tienes derecho a bajas; derecho a bonificaciones; cenas/comidas de empresa; “cestita de Navidad” en diciembre; ¿sigo?
Volviendo a los estudiantes... Y todo esto ¿para qué? Te lo voy a decir rapidito. Para acabar siendo un/a Diplomad@, Licenciad@, Ingenier@, etc; más de los que engrosan la lista del paro... Y entonces... ¿Por qué estudiamos? Bueno, hay causas diversas: porque somos unos seres con inquietudes (que va a ser que no...), porque tenemos un halo de esperanza (que va a ser que escasito...) o porque nos hace “ilu” ser un cadáver culto en el cementerio... Dejemos que decida la “sabiduría popular”; que es la que objeta en este tipo de casos... Qué suerte vivir aquí...
Estudiar tiene sus cosas buenas y sus cosas malas (“como todo” habrás pensado, ¿verdad? Pues no. ¿Qué tienen de malo las vacaciones, a ver? ¿Qué se acaban? Perdone ud., pero eso es un principio básico en nuestro universo: “todo tiene un principio y un final” (que ya lo dijo un día alguien que se fijaba mucho en esos detalles...); se siente; answer no correct. Si no lo ha asimilado a estas alturas de su vida, poco queda por hacer ya...)
COSAS MALAS:
<*>El mero hecho de estudiar ya es algo fisiológicamente perjudicial. Está demostrado que el que estudia, aprende; y si se aprende, se producen cambios inesperados en el cerebro. Por este motivo, las neuronas tienen que, además de hacer su trabajo normal, realizar un extra; lo que se traduciría en un gasto energético (y de muchas más cosas) pronunciado. Por otro lado; una vez leí una verdad como un templo (científicamente demostrado y todo, que una no escribe por escribir...): “cuanto más aprendes, más sabes; pero cuanto más sabes, más olvidas”... ¿Le ves tú la gracia por algún sitio a eso del estudio, o soy yo la única que no se la pilla?
<*>· ¡¡Nosotr@s también nos estresamos!! ¡¡Nos enfermamos!! ¡¡...!! ¡¡ Y no nos dan la “baja por indisposición o enfermedad”!!
<*>· Nuestros “findes”, son momentos de la semana en los que no se conoce el descanso, el desconectar...
<*>Nuestras vacaciones empiezan el 15 de julio (aproximadamente), que es cuando terminas los exámenes; y acaban el mismo día: los exámenes de septiembre están a la vuelta de la esquina.
<*>El saber sí ocupa lugar (esto voy a dejar que los expliquen l@s entendid@s en Física. Seguro que ell@s tienen una explicación mejor que la mía).
<*>El estudio es a jornada completa: llegas a casita después de clase y tras un par de horas de descanso... Vuelta a estudiar otra vez hasta por la noche; trabajos, prácticas, contraste de apuntes y teoría, preparar exámenes... Si te descuidas, 12 horas, 365 días, 4 estaciones al año... El cuento de nunca acabar...
<*>Desconfían tanto de nuestra sabiduría innata, como de la que adquirimos en la facultad; y cada “X” tiempo nos hacen exámenes. Además, que no son 100 hojitas de nada... (que le pregunten a l@s de Medicina, a ver qué opinan al respecto) En ocasiones son cantidades industriales de temas, libros, apuntes...
<*>· Estamos HORAS y HORAS dentro de un habitáculo; en esos asientos incómodos, en esas mesas pequeñas... Intentando que el/la de al lado no invada tu zona, sin un espacio propio... Lamentable.
<*>Aguantamos (como mejor se pueda) las charlas y las desvenencias entre un@s profesores/as y otr@s. (Que lo que un@ casi te juró por su vida la clase anterior, el/la profesor/a de la siguiente, poco menos que lo tira por los suelos)
<*>Los estudiantes somos las únicas personas (sí, sorprendentemente, después de todo esto, aún guardamos la condición de persona) a lo ancho y largo del mundo, que no recibimos remuneración por nuestro trabajo. Bueno, y las amas de casa tanpoco (al menos en España). Seguro que estás pensando en las “Becas del Estado”. Haré un único comentario al respecto: si eres lo suficientemente afortunad@ como para reunir los 40 mil requisitos para optar a beca; y sobretodo; SI TE LA DAN, la liquidaráss en el siguiente curso en transporte, libros, y fotocopias (etc, etc, etc) ... Además, no olvidemos que las Becas se echan al inicio del curso, y las vienes cobrando al finalizarlo y en todo caso, es sólo UNA al año. Así que no hablemos sin conocimiento de causa, por favor de los favores.
COSAS BUENAS
<*> ¿...?
<*>¿...?
<*>· Las amistades; que esperas que te duren por siempre jamás; pero que si son como las del instituto... Guárdame un cachorro (como decimos por aquí)...
Seguro que en los trabajos no se pasan las penurias que soportamos los estudiantes. Tienen una jornada de 8 horas y san-se-acabó hasta el día siguiente; a fin de mes, un ingresito en cuenta bancaria (doble 2 veces al año); 30 días de vacaciones (si eres el jefe, o funcionario, puedes estar permanentemente en ese período XD); tienes tu despacho (o espacio) propio, sin intromisiones contínuas; nadie te examina; tienes derecho a bajas; derecho a bonificaciones; cenas/comidas de empresa; “cestita de Navidad” en diciembre; ¿sigo?
Volviendo a los estudiantes... Y todo esto ¿para qué? Te lo voy a decir rapidito. Para acabar siendo un/a Diplomad@, Licenciad@, Ingenier@, etc; más de los que engrosan la lista del paro... Y entonces... ¿Por qué estudiamos? Bueno, hay causas diversas: porque somos unos seres con inquietudes (que va a ser que no...), porque tenemos un halo de esperanza (que va a ser que escasito...) o porque nos hace “ilu” ser un cadáver culto en el cementerio... Dejemos que decida la “sabiduría popular”; que es la que objeta en este tipo de casos... Qué suerte vivir aquí...
Si VIVES... No conduzcas...
Señores, señoras... Estamos ante un día memorable: Xiowa (oséase, yo), después de tener un año danzando por casa, y de un lado a otro de la estantería, el librito ese de “las nuevas normas de Tráfico” (o circulación, que no me ha quedado muy claro) ... ¡¡por fin me he dignado a abrirlo!! Y a leerlo superficialmente también... (Este punto me gustaría que quedara especialmente claro; lo he “leído”; no quiero ningún tipo de malentendido...) ¿Y... qué es lo que ha removido tal inquietud en mí?, te estarás preguntando... (y si no te lo preguntas, yo respondo, que hay confianza...) Simplemente buscaba (ijjjjjnorante, yo) estadísticas, alguna información relevante, necesitaba fuentes acerca del tráfico que circula en esta isla; pero lógicamente, el manual de la nueva normativa no es el sitio adecuado...
Hace un par de semanas... Conducía tranquilamente por la autopista en dirección a mi facultad (entendamos “tranquilamente” en el sentido menos literal de la palabra... ¡¡conduciendo nunca se puede ir tranquila, y mucho menos si vas a clase!!) Iba yo solita (snif) y era uno de esos días en los que te levantas y dices: “pues hoy voy a ir a 80 (kms/h); ¡ale!” Así que no conducía a mucha velocidad. Estaba absorta escuchando la radio, concretamente un anuncio de esos que ponen ahora a diestro y siniestro: “manda 3 sms con la palabra “andanotelopiensesygastatodotusaldoengilimongadas” al 51525354555657585950; y podrás ganar un fabuloso descuento del 1%, en todas las tiendas de “todo a €” de tu localidad...” Ahí estaba yo, mano en volante, oído en FM y cerebro en debate: “¿mandar los sms o no mandarlos?... Uff... Es que tales descuentos... Esos premios no se ofrecen todos los días...”
Pues nada, yo conduciendo, oyendo y debatiendo... y sí, también pensando en “secretos de sumario” y cosas diversas (para que luego vengan y nos digan que no podemos hacer más de una cosa a la vez... Y eso que me quedó por nombrar que también respiraba, me movía... En fin, que no me he propuesto echar por los suelos las teorías de nadie...) De repente, me devolvió a la real-realidad un seco y sonoro “¡¡¡¡¡CRRRRAAAAAAACC!!!!!”, que tras hacerme pegar el brinco de turno; provocó reacciones inmediatas:
Primera.- " ¡¡¡¡¡¡Ohtiá-ya me maté!!!!!!" (Esta incertidumbre que te corta la respiración, dura escasos segundos; es evidente que sigues circulando y que hay vida (automovilística) a tu alrededor... Por más que te cueste creerlo; NO ESTAS EN EL CIELO; pero con un pelín de suerte y como no despegues tus manos de tu cabeza, el 112 te transportará al hospital en breve...)
Segunda.- Oscultación milimétrica del coche; resultados: todo en orden...
Tercera.- Solución española: cabreo: “¿tan joven y ya oyendo cosas? Esto no puede ser un amago de esquizofrenia ...”
Pero no tardé mucho en deshechar este último pensamiento. Por fin descubrí qué había pasado... Mi mente se obstruyó con los miles de pensamientos que se sucedieron...
“¡¡UN PEDRUSCO “CAÍDO DE LA NADA” ME HA ROTO EL CRISTAL DELANTERO!!” ”¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡kgüenpíííííííííííiíííí...!!!!!!!!!! (¡¡¡¡¡Y ya van dos en menos de un añoooooooo!!!!!)
Lo primero que hice fue buscar un nexo para encuadrar el suceso... Una especie de culpable... No tardó en venir a mi mente “miamig@plastadeturno” ; tenía que habérmelo imaginado antes... No falla:
"le evito – desgracia; le evito – desgracia..." (He aquí el nexo...)
Aún así, con “explicación” bajo la manga... Ansiaba datos (así soy yo, inconformista por naturaleza; tarde ya para reparlo...): lectores mí@s; éstos son los resultados de mis búsquedas:
Según las fuentes que he consultado durante todos estos días:
* Canarias cuenta actualmente con el mayor índice de carreteras de todas las islas de Europa. MAGNÍFICO.
* Concretamente, Tenerife tiene, en total, unos 8.500 kilómetros de calzadas, y una densidad de las mismas por km2 muy elevada frente a la de otros territorios del estado español. ESTUPENDÍSIMO.
* Además, en Tenerife se ha registrado un incremento del 30% en cantidad de coches durante la última década; lo que traducido numéricamente quiere decir que, en 2004 había más de 500.000 coches en la isla. MUY BIEN.
* De los 500.000 coches citados anteriormente, 46.631 (aproximadamente) pasan por la TF-5 (Autopista del Norte); que es la que yo utilizo para ir a la facultad. PERFECTO.
Teniendo en cuenta todos estos datos...
¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿Alguien me puede explicar por qué en el mismo tramo de autopista, por el que pasamos miles de coches a diario, siempre viene hacia la luna delantera de MI COCHE, una piedra que me destroza el cristal???????????
Y si a ese alguien le sobra tiempo, ganas y no es mucha molestia... Me puede decir además, <¿¿qué ley dicta que la paloma de turno desahogue sus necesidades fisiológicas también en mi coche?? ¿¿¡¡Pero por qué todo al mío si hay 500.000, a ver!!??
Cada día lo tengo más claro... Qué suerte vivir aquí...
Hace un par de semanas... Conducía tranquilamente por la autopista en dirección a mi facultad (entendamos “tranquilamente” en el sentido menos literal de la palabra... ¡¡conduciendo nunca se puede ir tranquila, y mucho menos si vas a clase!!) Iba yo solita (snif) y era uno de esos días en los que te levantas y dices: “pues hoy voy a ir a 80 (kms/h); ¡ale!” Así que no conducía a mucha velocidad. Estaba absorta escuchando la radio, concretamente un anuncio de esos que ponen ahora a diestro y siniestro: “manda 3 sms con la palabra “andanotelopiensesygastatodotusaldoengilimongadas” al 51525354555657585950; y podrás ganar un fabuloso descuento del 1%, en todas las tiendas de “todo a €” de tu localidad...” Ahí estaba yo, mano en volante, oído en FM y cerebro en debate: “¿mandar los sms o no mandarlos?... Uff... Es que tales descuentos... Esos premios no se ofrecen todos los días...”
Pues nada, yo conduciendo, oyendo y debatiendo... y sí, también pensando en “secretos de sumario” y cosas diversas (para que luego vengan y nos digan que no podemos hacer más de una cosa a la vez... Y eso que me quedó por nombrar que también respiraba, me movía... En fin, que no me he propuesto echar por los suelos las teorías de nadie...) De repente, me devolvió a la real-realidad un seco y sonoro “¡¡¡¡¡CRRRRAAAAAAACC!!!!!”, que tras hacerme pegar el brinco de turno; provocó reacciones inmediatas:
Primera.- " ¡¡¡¡¡¡Ohtiá-ya me maté!!!!!!" (Esta incertidumbre que te corta la respiración, dura escasos segundos; es evidente que sigues circulando y que hay vida (automovilística) a tu alrededor... Por más que te cueste creerlo; NO ESTAS EN EL CIELO; pero con un pelín de suerte y como no despegues tus manos de tu cabeza, el 112 te transportará al hospital en breve...)
Segunda.- Oscultación milimétrica del coche; resultados: todo en orden...
Tercera.- Solución española: cabreo: “¿tan joven y ya oyendo cosas? Esto no puede ser un amago de esquizofrenia ...”
Pero no tardé mucho en deshechar este último pensamiento. Por fin descubrí qué había pasado... Mi mente se obstruyó con los miles de pensamientos que se sucedieron...
“¡¡UN PEDRUSCO “CAÍDO DE LA NADA” ME HA ROTO EL CRISTAL DELANTERO!!” ”¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡kgüenpíííííííííííiíííí...!!!!!!!!!! (¡¡¡¡¡Y ya van dos en menos de un añoooooooo!!!!!)
Lo primero que hice fue buscar un nexo para encuadrar el suceso... Una especie de culpable... No tardó en venir a mi mente “miamig@plastadeturno” ; tenía que habérmelo imaginado antes... No falla:
"le evito – desgracia; le evito – desgracia..." (He aquí el nexo...)
Aún así, con “explicación” bajo la manga... Ansiaba datos (así soy yo, inconformista por naturaleza; tarde ya para reparlo...): lectores mí@s; éstos son los resultados de mis búsquedas:
Según las fuentes que he consultado durante todos estos días:
* Canarias cuenta actualmente con el mayor índice de carreteras de todas las islas de Europa. MAGNÍFICO.
* Concretamente, Tenerife tiene, en total, unos 8.500 kilómetros de calzadas, y una densidad de las mismas por km2 muy elevada frente a la de otros territorios del estado español. ESTUPENDÍSIMO.
* Además, en Tenerife se ha registrado un incremento del 30% en cantidad de coches durante la última década; lo que traducido numéricamente quiere decir que, en 2004 había más de 500.000 coches en la isla. MUY BIEN.
* De los 500.000 coches citados anteriormente, 46.631 (aproximadamente) pasan por la TF-5 (Autopista del Norte); que es la que yo utilizo para ir a la facultad. PERFECTO.
Teniendo en cuenta todos estos datos...
¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿Alguien me puede explicar por qué en el mismo tramo de autopista, por el que pasamos miles de coches a diario, siempre viene hacia la luna delantera de MI COCHE, una piedra que me destroza el cristal???????????
Y si a ese alguien le sobra tiempo, ganas y no es mucha molestia... Me puede decir además, <¿¿qué ley dicta que la paloma de turno desahogue sus necesidades fisiológicas también en mi coche?? ¿¿¡¡Pero por qué todo al mío si hay 500.000, a ver!!??
Cada día lo tengo más claro... Qué suerte vivir aquí...
Había una vez un aeropuerto...
Había una vez, en una isla perteneciente a territorio español; un aeropuerto que servía para vuelos entre las islas de ese archipiélago, y para las 2 ciudades más importantes de España. Un buen día, por las demandas de realización académica con que se contaba , se empezó a construir una universidad; con tan mala fortuna que ni más ni menos, fue a ubicarse a pocos kms del aeropuerto. No importaba demasiado, porque para los vuelos que había entonces, apenas suponía malestar. Actualmente, el panorama ha cambiado radicalmente...
No hace falta que mencione el gran esfuerzo psicológico al que está sometido el alumnado mientras comprueba que va siendo la hora de ir a clase; son más o menos los mismos síntomas que padeces al ver a “tu-amig@-plasta-de-turno” (ya citados en mi blog dedicado a estos seres: el día se nubla, te sientes cansad@... En fin, ya sabes...) Esta puede ser una de las causas por la que la cafetería se lleva tales beneficios, por la que la biblioteca está tan desoladamente vacía o por la que el césped del campus se estropea tanto... Es que claro, nos tientan por todos lados, ¡¡y no somos de piedra!!: horarios horripilantes, asignaturas de efecto somnífero, estrés pre-aparcamiento, y ahora además, la primavera y sus rayos de sol con contenido; (que los de invierno son pura apariencia) ¿¿para qué pasarte por la biblioteca en tu hora libre, si te puedes tumbar en manada en el césped??... Así que sin pensarlo demasiado, te vas a la “zona verde” y te acomodas allí, en esa hierba mullidita... A admirar la naturaleza: los pájaros cantan, las nubes se levantan, ¡¡y los aviones pasan tan cerca de ti que te da hasta vértigo!! En ese momento la vida se para. Los pájaros enmudencen, las nubes quedan cubiertas por el artefacto en cuestión, un viento repentino te alborota el pelo... Qué emocionante, ¿verdad?
Gracias a esto, mi universidad, no es una universidad cualquiera. Sobrepasamos el umbral de la originalidad “amenizando” las clases durante segundos, con ruidos de motores:
18.05: se empieza a escuchar un leve zumbidito... El primero de la hora. Pronto, “nuestro leve zumbidito” se ha transformado en un BULLICIO que retumba en todo el aula y detiene la clase hasta que se aleja. Se trataba de un avión Spain-air procedente de la isla de enfrente.
18.13:la clase continúa. Otro sonido identificable empieza a tomar relevancia. En breves segundos, ya se ha apoderado nuevamente de toda nuestra atención. Desde tu sitio, haces esfuerzos sobrehumanos para intentar escuchar lo que dice el o la profesor/a; imposible; ves sus labios moviéndose pero no aciertas a entender nada. Por fin se calla hasta que pase el avión. Ahora ha sido Iberia, con pelín de retraso (como no iba a ser menos). La cara de nuestr@ profesor/a inspira peligrosidad...
18.19: -¿¡¡Y ese estrepitoso estruendo!!?- -¿¡¡Está el ejército haciendo maniobras de aire!!?- -¿¿¡¡ZP habrá hecho de las suyas a EEUU y nos habrán declarado la guerra!!??- Y ya, apunto de darte un ataque ansioso-cardíaco y esperando el “¡¡¡¡cuerpo a tierraaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!. ¡¡¡¡Todo el mundo bajo las mesaaaaaaaaaaaas!!!!”; miras la hora y recapacitas: “-¡Ah no! Si era un Binter...-”
Y así 6 veces cada hora hasta las 20.00...
Por la mañana no sé como andará el tráfico en el cielo, pero por la tarde, más o menos relajadito (con especial énfasis e ironía en eso de “más o menos”. Y si hablamos de épocas de más tránsito como pueden ser Navidades o Semana Santa... Mucho más énfasis todavía...) El caso es que tarde o temprano, empiezas a tomarte estas interrupciones como un elemento más; te familiarizas; y si no oyes el avión en cuestión a su hora llegas incluso a extrañarte: “-¿pero qué ha pasado?-” Y empiezan las preocupaciones: “-pues el de las y cinco no ha llegado y el de las y diez lleva ya 12 minutos de retraso, esto no es normal...-” Y no; no es que estemos pendientes de las llegadas o salidas de los vuelos... ¡¡condicionan nuestra vida!!:
-“¿Cuándo bajamos a la cafetería?”-
- “Con el Air-Europa de las 16.00”-
No quiero parecer desagradecia, para nadaaaaaaaaaaaaaa. Gracias estas intervenciones aéreas; soy una persona culta, entrada en materia, realizada en cuanto a este tema; me siento flex, vamos. Y estoy tranquila, porque si no me puedo ganar la vida con mi carrera...,siempre quedará la opción de ir a pedir trabajo de operadora en el aeropuerto; que con todos estos años de experiencia no creo que haya mucha problemática. Además "pa" mí está chupado eso de poner voz nasal y:
diiiing-doooong-dííííííííííííííííng:
“-Último aviso para los señores pasajeros del vuelo IB-13 con destino a “unlugardecuyonombrenoquieroacordarme”, embarquen por la puerta 2”...-
Si va a resultar que tengo vocación y todo... Qué suerte vivir aquí...
No hace falta que mencione el gran esfuerzo psicológico al que está sometido el alumnado mientras comprueba que va siendo la hora de ir a clase; son más o menos los mismos síntomas que padeces al ver a “tu-amig@-plasta-de-turno” (ya citados en mi blog dedicado a estos seres: el día se nubla, te sientes cansad@... En fin, ya sabes...) Esta puede ser una de las causas por la que la cafetería se lleva tales beneficios, por la que la biblioteca está tan desoladamente vacía o por la que el césped del campus se estropea tanto... Es que claro, nos tientan por todos lados, ¡¡y no somos de piedra!!: horarios horripilantes, asignaturas de efecto somnífero, estrés pre-aparcamiento, y ahora además, la primavera y sus rayos de sol con contenido; (que los de invierno son pura apariencia) ¿¿para qué pasarte por la biblioteca en tu hora libre, si te puedes tumbar en manada en el césped??... Así que sin pensarlo demasiado, te vas a la “zona verde” y te acomodas allí, en esa hierba mullidita... A admirar la naturaleza: los pájaros cantan, las nubes se levantan, ¡¡y los aviones pasan tan cerca de ti que te da hasta vértigo!! En ese momento la vida se para. Los pájaros enmudencen, las nubes quedan cubiertas por el artefacto en cuestión, un viento repentino te alborota el pelo... Qué emocionante, ¿verdad?
Gracias a esto, mi universidad, no es una universidad cualquiera. Sobrepasamos el umbral de la originalidad “amenizando” las clases durante segundos, con ruidos de motores:
18.05: se empieza a escuchar un leve zumbidito... El primero de la hora. Pronto, “nuestro leve zumbidito” se ha transformado en un BULLICIO que retumba en todo el aula y detiene la clase hasta que se aleja. Se trataba de un avión Spain-air procedente de la isla de enfrente.
18.13:la clase continúa. Otro sonido identificable empieza a tomar relevancia. En breves segundos, ya se ha apoderado nuevamente de toda nuestra atención. Desde tu sitio, haces esfuerzos sobrehumanos para intentar escuchar lo que dice el o la profesor/a; imposible; ves sus labios moviéndose pero no aciertas a entender nada. Por fin se calla hasta que pase el avión. Ahora ha sido Iberia, con pelín de retraso (como no iba a ser menos). La cara de nuestr@ profesor/a inspira peligrosidad...
18.19: -¿¡¡Y ese estrepitoso estruendo!!?- -¿¡¡Está el ejército haciendo maniobras de aire!!?- -¿¿¡¡ZP habrá hecho de las suyas a EEUU y nos habrán declarado la guerra!!??- Y ya, apunto de darte un ataque ansioso-cardíaco y esperando el “¡¡¡¡cuerpo a tierraaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!. ¡¡¡¡Todo el mundo bajo las mesaaaaaaaaaaaas!!!!”; miras la hora y recapacitas: “-¡Ah no! Si era un Binter...-”
Y así 6 veces cada hora hasta las 20.00...
Por la mañana no sé como andará el tráfico en el cielo, pero por la tarde, más o menos relajadito (con especial énfasis e ironía en eso de “más o menos”. Y si hablamos de épocas de más tránsito como pueden ser Navidades o Semana Santa... Mucho más énfasis todavía...) El caso es que tarde o temprano, empiezas a tomarte estas interrupciones como un elemento más; te familiarizas; y si no oyes el avión en cuestión a su hora llegas incluso a extrañarte: “-¿pero qué ha pasado?-” Y empiezan las preocupaciones: “-pues el de las y cinco no ha llegado y el de las y diez lleva ya 12 minutos de retraso, esto no es normal...-” Y no; no es que estemos pendientes de las llegadas o salidas de los vuelos... ¡¡condicionan nuestra vida!!:
-“¿Cuándo bajamos a la cafetería?”-
- “Con el Air-Europa de las 16.00”-
No quiero parecer desagradecia, para nadaaaaaaaaaaaaaa. Gracias estas intervenciones aéreas; soy una persona culta, entrada en materia, realizada en cuanto a este tema; me siento flex, vamos. Y estoy tranquila, porque si no me puedo ganar la vida con mi carrera...,siempre quedará la opción de ir a pedir trabajo de operadora en el aeropuerto; que con todos estos años de experiencia no creo que haya mucha problemática. Además "pa" mí está chupado eso de poner voz nasal y:
diiiing-doooong-dííííííííííííííííng:
“-Último aviso para los señores pasajeros del vuelo IB-13 con destino a “unlugardecuyonombrenoquieroacordarme”, embarquen por la puerta 2”...-
Si va a resultar que tengo vocación y todo... Qué suerte vivir aquí...
Agradecimientos (Y: "mi padre, ese ser tan espontáneo...")
No puedo dejar de escribir unas líneas (aunque ya haya pasado el domingo), en agradecimiento a todos aquellos que se han acordado de éste, mi día (¿de qué me suena esa fraseeeeeee???????? Jejeje, qué mala soy con los chistes... Deprimente...). Muchíííííííííííííííísimas graaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaacias (Familia; Figa, Lengua Trapo (mis incondicionales); Amigos-de-toda-la-vida; “Amigos de la facultad”; JR; J; E... ¡¡¡Yo no he hecho na pa merecer tantas cosas!!!). Como imaginación no me sobra ahora mismo, pero eso; muchas gracias, muchas gracias, muchas gracias, muchas gracias, muchas gracias, muchas gracias, muchas gracias, muchas gracias, muchas gracias, muchas gracias, muchas gracias, muchas gracias, muchas gracias, muchas gracias, muchas gracias, muchas gracias (y así hasta el infinito).
Ha sido, sin duda, un cumpleaños singular.
Si alguna vez llegué a pensar que no podría suceder nada peor que cumplir un domingo... ¡Cómo no!, llega La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y decide poner el Barça-Madrid, no el domingo anterior, ni el siguiente... Justamente el de mi cumpleaños (Eso por pensar...) “esta gracia” acabó en la ausencia de algunas personas... Suertuda que es una...
Para empezar bien mi nueva edad, (en realidad más por tradición y golosineo que por otra cosa, pero bueno) me pasé toda la semana pegando pos-it de esos con “recuerda ir a encargar la tarta...” por todos lados; y para no faltar a mis viejas costumbres, tras empapelar media casa, me pasé toda la semana olvidando mirarlos... Así que claro, como una es adulta y los adultos tienen que hacer frente a sus “despistes”... Opté por ir a lloriquearle a la de la dulcería ayer por la mañana: operación fallida. No soy devota de dichos populares, pero alguna vez oí aquello de “si la tarta no viene a tí, ve tú a ella” (o algo así) y sin pensarlo dos veces, hoy, domingo 10, entré a mi cocina dispuesta a abordar mi tableta de chocolate negro con avellanas y luego, si eso, a ponerme a hacer un bizcocho (tiemblen Arguiñano´s Family, tiemblen...), y así, omitir mi hiperdespiste ofreciendo algo artesanal a todos los que vinieran...
Coloqué los ingredientes a mi alcance, saqué todos los artilugios necesarios para tal elaboración..., e intenté, sin lograrlo, echar a mi padre de la cocina (ése es “su reservado”); quién siguió atento y activo todos mis movimientos por el lugar..., al tiempo que daba toquecitos en el suelo con su pie y “sugería”: “lleva 1 de aceite...¿lo sabes, no?” (él es así; el arte de la gastronomía se creó en su honor y siente impulsos irrefrenables cada vez que alguien cocina) . Lo que hay que aguantar...Pese a todo, resultado: una masa perfecta (como siempre...¡ejem!). La puse al fuego. Me fui a la ducha.
Cuando salí, ya mi padre había tomado todo el control de mi “proyecto-quequi” (“proyecto-bizcocho”). En ese mismo momento, cuando pensaba ir a recuperar “lo mío” tocaron en la puerta. Eran “mis-amigos-de-toda-la-vida”. Me dirigí a mi padre diciéndole: “en tus manos lo dejo” Asintió orgulloso, con una autoconfianza que sorprendió hasta a su propia hija (oséase, a mí). Y me fui con ellos, que ya me gritaban desde la sala para que fuera a abrir los regalos.
Una vez abiertos, me acordé repentinamente de aquella dulce y perfecta masa, que se trasformaba en el caldero-horno,... Volví a la cocina inmediatamente. Tras abrir la puerta, mis ojos desesperados se encontraron con las proezas de mi apurado padre intentando despegar el quequi; o lo que es lo mismo; la especie de “Baile del verano” que ideó: caldero rodeado con paño de cocina – manos al caldero, y arriba – agítese fuertemente en todas direcciones – intente excusarse (si puede)...
PADRE: - “¡¡se pegó al fondo del caldero!! –
YO: -“¡¡¡has matado a Quequi!!!”-
Me fui...Cuando reuní las fuerzas suficientes para volver al lugar del crimen, visualicé sobre la mesa, en una bandeja de flores, “lo que pudo ser, y nunca fue Quequi ”. Sin tarta, sin Quequi, sin gente...Qué suerte vivir aquí...
Ha sido, sin duda, un cumpleaños singular.
Si alguna vez llegué a pensar que no podría suceder nada peor que cumplir un domingo... ¡Cómo no!, llega La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y decide poner el Barça-Madrid, no el domingo anterior, ni el siguiente... Justamente el de mi cumpleaños (Eso por pensar...) “esta gracia” acabó en la ausencia de algunas personas... Suertuda que es una...
Para empezar bien mi nueva edad, (en realidad más por tradición y golosineo que por otra cosa, pero bueno) me pasé toda la semana pegando pos-it de esos con “recuerda ir a encargar la tarta...” por todos lados; y para no faltar a mis viejas costumbres, tras empapelar media casa, me pasé toda la semana olvidando mirarlos... Así que claro, como una es adulta y los adultos tienen que hacer frente a sus “despistes”... Opté por ir a lloriquearle a la de la dulcería ayer por la mañana: operación fallida. No soy devota de dichos populares, pero alguna vez oí aquello de “si la tarta no viene a tí, ve tú a ella” (o algo así) y sin pensarlo dos veces, hoy, domingo 10, entré a mi cocina dispuesta a abordar mi tableta de chocolate negro con avellanas y luego, si eso, a ponerme a hacer un bizcocho (tiemblen Arguiñano´s Family, tiemblen...), y así, omitir mi hiperdespiste ofreciendo algo artesanal a todos los que vinieran...
Coloqué los ingredientes a mi alcance, saqué todos los artilugios necesarios para tal elaboración..., e intenté, sin lograrlo, echar a mi padre de la cocina (ése es “su reservado”); quién siguió atento y activo todos mis movimientos por el lugar..., al tiempo que daba toquecitos en el suelo con su pie y “sugería”: “lleva 1 de aceite...¿lo sabes, no?” (él es así; el arte de la gastronomía se creó en su honor y siente impulsos irrefrenables cada vez que alguien cocina) . Lo que hay que aguantar...Pese a todo, resultado: una masa perfecta (como siempre...¡ejem!). La puse al fuego. Me fui a la ducha.
Cuando salí, ya mi padre había tomado todo el control de mi “proyecto-quequi” (“proyecto-bizcocho”). En ese mismo momento, cuando pensaba ir a recuperar “lo mío” tocaron en la puerta. Eran “mis-amigos-de-toda-la-vida”. Me dirigí a mi padre diciéndole: “en tus manos lo dejo” Asintió orgulloso, con una autoconfianza que sorprendió hasta a su propia hija (oséase, a mí). Y me fui con ellos, que ya me gritaban desde la sala para que fuera a abrir los regalos.
Una vez abiertos, me acordé repentinamente de aquella dulce y perfecta masa, que se trasformaba en el caldero-horno,... Volví a la cocina inmediatamente. Tras abrir la puerta, mis ojos desesperados se encontraron con las proezas de mi apurado padre intentando despegar el quequi; o lo que es lo mismo; la especie de “Baile del verano” que ideó: caldero rodeado con paño de cocina – manos al caldero, y arriba – agítese fuertemente en todas direcciones – intente excusarse (si puede)...
PADRE: - “¡¡se pegó al fondo del caldero!! –
YO: -“¡¡¡has matado a Quequi!!!”-
Me fui...Cuando reuní las fuerzas suficientes para volver al lugar del crimen, visualicé sobre la mesa, en una bandeja de flores, “lo que pudo ser, y nunca fue Quequi ”. Sin tarta, sin Quequi, sin gente...Qué suerte vivir aquí...
"Efecto primavera"
La primavera ha llegado, lo habías notado ¿verdad? (qué alegría “pa” mi alergia que ahora encontrará un motivo más “pa” manifestarse...) y con ella, las feromonas se sienten libres y revolotean como ágiles mariposillas (vaaaaaaaale, y la sangre se altera también...) en palabras más populares: “la gente se va “pa´lla”. Esto no puede ser nada sano. Se hacen cosas... inexplicablemente inexplicables...
Mi horario de los jueves es algo rarito; bueno, siempre lo es, pero estos días especialmente. Tras cumplir la norma nº 1 de la facultad (entretente todo lo que puedas en el pasillo antes de entrar a clase) me dirigí a mi aula, dispuesta (aunque no convencida) a soportar esas maravillosas enseñanzas, en esos asientos incómodos... (¿¿para qué estudia la gente Diseño, Decoración y esas cosas?? ¿¿¿¡¡para tener al alumnado sentado en esas sillas que cuadriculan el “trasero” (o culo)!!??? Si sabes la respuesta, contacta conmigo, plis...) Como en todos lados, cada cual tiene “su espacio” (aunque en la charcutería lo llamen “vez” o “turno”, no deja de ser un espacio). Es automático. Tú llegas el primer día y te sientas en el primer sitio que encuentras (bueno, ni qué decir que este último argumento tiene una segunda parte: te sientas en el primer sitio que encuentras, sí, pero tras haber inspeccionado minuciosamente el habitáculo (a una distancia prudencial del profesor, no sea que se te pegue algo de sabiduría...; gente que hay por los alrededores; situación geográfica; si te gustan o no las ventanas (ojito, si las hay..., porque si están en el techo como en mi clase...; es que en mi facu somos extremadamente “progres”) y un largo etc) y desde ese momento y para siempre, a no ser que haya alguna excusa de peso (tipo: el de al lado ronca mucho y no me deja oír nada), ése y sólo ése, será tu sitio; “tu espacio”.
Si eres una persona “multiocupada” como yo (oseáse: que tienes asignaturas pendientes), es muy complicado conservarlo: causa de fuerza mayor: no queda otra que practicar “emigración forzada”; que consiste básicamente en acoplarte en los asientos vacíos (qué triste, ¿verdad?). Hoy fue uno de mis días “multiocupacionales”. Así que llegué, me inserté por ahí..., y... No había llegado la profesora (no es que yo llegara temprano, ella se retrasó 16 minutos...) así que claro, me ví allí, con un “out time” por todo el morro... Como me dejé mi puzzle de 2000 piezas en casita... Y no tenía nada mejor qué hacer... ¡Me puse a leer la mesa! (lo que hace el aburrimiento...) Centré mi atención en una lista:
- mantequilla
- sillón inflable con foto incluída
- bolas chinas
- consolador con formas
- vajilla
- lubricante (kilos)
- cama redonda que gire
- colchón de agua
- Juanki 3000
No comments.
El alumnado se aburre, y mucho mucho mucho en clase; se acepta, descoloca, pero se acepta (tras leer eso, en TU AULA, la que creías semi-cuerda, te empiezas a plantear cositas “¿Qué hago yo aquí?”; “¿Las vajillas se usan como juguete erótico?”; “¿Qué (o quién) carallo es “Juanki 3000”?” ... Incógnitas que nunca desaparecerán...)
Lo que no puedo creerme es que la gente ¡¡además tiene tiempo para aburrirse en el lavabo!! (no sé cómo lo hacen, pero se da el caso) Fui al baño, con el único fin que se va allí (o que se iba, que ya he comprobado que me estoy quedando obsoleta). Una vez dentro, alcé la vista y me fijé en la puerta: otra “estupenda pintada” (vale, esto no es nuevo, pero normalmente en esos lugares se suelen poner ingeniedades como “ el 30 de febrero de 1970 estuvieron aquí Pepi, Manoli y Mari”) ¡¡Pero no es normal desplegar todo un consultorio sexual, que “pa” eso está “dos rombos”!!. Dejando a un lado los medios, dime tú; a quién le gusta enfrentarse a lindezas como:
“¡¡pido consejo!! me trabaje al novio de mi hermana que debo hacer trabajarmelo otra vez o decirle a mi hermana lo que hice”
(he puesto “trabajar” pero ya todo el mundo se imagina a lo que se refiere ella...)
Si estabas pensando que tú has leído cosas peores..., ¡¡yo también!! No me das ninguna penita... Aunque aún me queda decidir quién es más patética: la que escribe, la que responde (sísísísí, ¡¡las demás responden!!) o la que lee... ¡a saber!
Llegó el momento de irme a casita. En este tipo de situación no se piensa: se ve la hora y se actúa (recoges tus cosas a mucha más velocidad que si hubieras oído aquello de “¡¡¡¡¡un incendiooooooo, abandonen el edificiooooooooooooo!!!!...”) Me equivoqué al deducir que se había terminado, al menos por hoy, toda esta paranoiada... De camino al coche, inevitablemente, iba observando las artimañas pre-apareamiento de la people que estaba desparramada en el césped... Inevitablemente también, gracias a esa capacidad auditiva que me han dado, alcancé a escuchar alguna que otra genialidad: “te imagino vestida toda de cuero con un látigo pegándome...” Joer. Lo que yo te diga, la gente está “pa´lla”...
Y volví a pensar,(ya ves que soy una persona que profundiza mucho en ciertas cosas...) no con demasiado ahínco porque ha sido un día de mucho desgaste. (estoy cumpliendo con mis obligaciones, con toda la seriedad del mundo; y el personal bombardeándome con el “efecto primavera”; es todo taaaan maravillooooooso...) Pero sí lo justo y necesario para terminar concluyendo: los universitarios del presente, son los profesionales del futuro... Que suerte vivir aquí... (¡¡¡ruego urgentemente una vacuna de choque!!!)
Mi horario de los jueves es algo rarito; bueno, siempre lo es, pero estos días especialmente. Tras cumplir la norma nº 1 de la facultad (entretente todo lo que puedas en el pasillo antes de entrar a clase) me dirigí a mi aula, dispuesta (aunque no convencida) a soportar esas maravillosas enseñanzas, en esos asientos incómodos... (¿¿para qué estudia la gente Diseño, Decoración y esas cosas?? ¿¿¿¡¡para tener al alumnado sentado en esas sillas que cuadriculan el “trasero” (o culo)!!??? Si sabes la respuesta, contacta conmigo, plis...) Como en todos lados, cada cual tiene “su espacio” (aunque en la charcutería lo llamen “vez” o “turno”, no deja de ser un espacio). Es automático. Tú llegas el primer día y te sientas en el primer sitio que encuentras (bueno, ni qué decir que este último argumento tiene una segunda parte: te sientas en el primer sitio que encuentras, sí, pero tras haber inspeccionado minuciosamente el habitáculo (a una distancia prudencial del profesor, no sea que se te pegue algo de sabiduría...; gente que hay por los alrededores; situación geográfica; si te gustan o no las ventanas (ojito, si las hay..., porque si están en el techo como en mi clase...; es que en mi facu somos extremadamente “progres”) y un largo etc) y desde ese momento y para siempre, a no ser que haya alguna excusa de peso (tipo: el de al lado ronca mucho y no me deja oír nada), ése y sólo ése, será tu sitio; “tu espacio”.
Si eres una persona “multiocupada” como yo (oseáse: que tienes asignaturas pendientes), es muy complicado conservarlo: causa de fuerza mayor: no queda otra que practicar “emigración forzada”; que consiste básicamente en acoplarte en los asientos vacíos (qué triste, ¿verdad?). Hoy fue uno de mis días “multiocupacionales”. Así que llegué, me inserté por ahí..., y... No había llegado la profesora (no es que yo llegara temprano, ella se retrasó 16 minutos...) así que claro, me ví allí, con un “out time” por todo el morro... Como me dejé mi puzzle de 2000 piezas en casita... Y no tenía nada mejor qué hacer... ¡Me puse a leer la mesa! (lo que hace el aburrimiento...) Centré mi atención en una lista:
- mantequilla
- sillón inflable con foto incluída
- bolas chinas
- consolador con formas
- vajilla
- lubricante (kilos)
- cama redonda que gire
- colchón de agua
- Juanki 3000
No comments.
El alumnado se aburre, y mucho mucho mucho en clase; se acepta, descoloca, pero se acepta (tras leer eso, en TU AULA, la que creías semi-cuerda, te empiezas a plantear cositas “¿Qué hago yo aquí?”; “¿Las vajillas se usan como juguete erótico?”; “¿Qué (o quién) carallo es “Juanki 3000”?” ... Incógnitas que nunca desaparecerán...)
Lo que no puedo creerme es que la gente ¡¡además tiene tiempo para aburrirse en el lavabo!! (no sé cómo lo hacen, pero se da el caso) Fui al baño, con el único fin que se va allí (o que se iba, que ya he comprobado que me estoy quedando obsoleta). Una vez dentro, alcé la vista y me fijé en la puerta: otra “estupenda pintada” (vale, esto no es nuevo, pero normalmente en esos lugares se suelen poner ingeniedades como “ el 30 de febrero de 1970 estuvieron aquí Pepi, Manoli y Mari”) ¡¡Pero no es normal desplegar todo un consultorio sexual, que “pa” eso está “dos rombos”!!. Dejando a un lado los medios, dime tú; a quién le gusta enfrentarse a lindezas como:
“¡¡pido consejo!! me trabaje al novio de mi hermana que debo hacer trabajarmelo otra vez o decirle a mi hermana lo que hice”
(he puesto “trabajar” pero ya todo el mundo se imagina a lo que se refiere ella...)
Si estabas pensando que tú has leído cosas peores..., ¡¡yo también!! No me das ninguna penita... Aunque aún me queda decidir quién es más patética: la que escribe, la que responde (sísísísí, ¡¡las demás responden!!) o la que lee... ¡a saber!
Llegó el momento de irme a casita. En este tipo de situación no se piensa: se ve la hora y se actúa (recoges tus cosas a mucha más velocidad que si hubieras oído aquello de “¡¡¡¡¡un incendiooooooo, abandonen el edificiooooooooooooo!!!!...”) Me equivoqué al deducir que se había terminado, al menos por hoy, toda esta paranoiada... De camino al coche, inevitablemente, iba observando las artimañas pre-apareamiento de la people que estaba desparramada en el césped... Inevitablemente también, gracias a esa capacidad auditiva que me han dado, alcancé a escuchar alguna que otra genialidad: “te imagino vestida toda de cuero con un látigo pegándome...” Joer. Lo que yo te diga, la gente está “pa´lla”...
Y volví a pensar,(ya ves que soy una persona que profundiza mucho en ciertas cosas...) no con demasiado ahínco porque ha sido un día de mucho desgaste. (estoy cumpliendo con mis obligaciones, con toda la seriedad del mundo; y el personal bombardeándome con el “efecto primavera”; es todo taaaan maravillooooooso...) Pero sí lo justo y necesario para terminar concluyendo: los universitarios del presente, son los profesionales del futuro... Que suerte vivir aquí... (¡¡¡ruego urgentemente una vacuna de choque!!!)
"Pónga un plasta en su vida"
Alguna que otra vez, se ha cruzado en nuestro camino el típico o la típica pelma; esas personas que nadie aguanta pero que todos necesitamos en algún momento (“ponga un plasta en su vida”; podría ser un buen eslogan) y hay veces que incluso ¡¡llegan a ser amig@s nuestr@s!! Que venga la NASA y lo estudie, porque yo no le encuentro ni explicación, ni lógica, ni nada... Y lo peor: si reconocemos la verdad aplastante...; en algún momento de nuestra vida...(¡¡Surprise!!)! ¡Incluso nos hemos transformado en un@s de ell@s! De suicidio, vamos...
Hay veces que tras una dura jornada en la facultad, te apetece ir a tomar algo con tu gente de clase, despejarte, cambiar el “yo compañera” por el “yo amiga”. Bueno, lo de “dura jornada en la facultad”, es para quien la haya tenido... Si hablamos de mi caso..., pueeees..., se quedaría en: “tras 4 horas seguidas en la cafetería, decidimos irnos a tomar otro algo por ahí ”
Hasta el momento de ponerse en marcha, todo parece tan bonito y motivante...; la hora perfecta, el plan perfecto, los acompañantes perfectos... Pero siempre aparece el/la “amig@-pesad@-de-turno” (no se sabe si es clarividente, sufre revelaciones divinas, o si es la fuerza del destino; pero fijo que vendrá), acercándose con una gran sonrisa y saludando incansable con la palma de su mano (por si no te hubieras percatado de su existencia...) Y todo cambia; se empieza a hacer tarde, sientes que te encuentras cansada, el resto del día se hace lo más cuesta arriba posible... Cuando notas los síntomas, es inevitable no mirar enfurecida a “tu plasta” (se ha cargado tu salida ideal) pero l@ ves ahí, tan indefens@ y con esa carita de “no me abandones, yo nunca lo haría...”, que por segundos casi te entran ganas de adoptarl@; gracias que aún te queda un débil hilo de cordura..., y menos mal.
Aclaración: no tengo nada en contra de esta gente (únicamente cuando atentan contra mi salud mental); no tienen la culpa de no enterarse de lo cansin@s que pueden llegar a ser, ni del maltrato gratuito al que someten tu paciencia; pero, muchísimo menos, de las catástrofes que le esperarán a aquell@s que tracen un plan para quitárselos de encima. Eso..., ni logran sospecharlo...
Tras haberlo pensado en varias ocasiones; esta semana he llegado a la conclusión que atraen la buena suerte (sí, encima, amuleto). Cuando desaparecen, se queda un día estupendo..., ¡já! Fachada na más: te puede suceder desde que te bloquee en el aparcamiento una tipa con una Express, hasta que tus ciclos corporales se alteren justamente en el momento más inoportuno... Además, no sólo te gafarás tú, sino que por efecto rebote, todo aquel que ande por los alrededores (ya ves, no se andan con ligerezas, directamente arrasan con tod@s). Ojito con lo que idees hacer o no, con “tu pelma” (si es poner una quiniela juntos, ¡adelante! 100% efectivo)
Recomendación: la próxima vez que haya plan y “tu amig@ el/la pesad@” haga acto de presencia; elige:
A: inclúyelo
B: inclúyelo
C: cambia el plan para otro día
(Yo, más por experiencia que por otra cosa, aconsejo inclinarse por la opción C; es la menos amenazadora y por tanto, la más justa para ti y los de al lado... Tú mism@...)
Hay veces que tras una dura jornada en la facultad, te apetece ir a tomar algo con tu gente de clase, despejarte, cambiar el “yo compañera” por el “yo amiga”. Bueno, lo de “dura jornada en la facultad”, es para quien la haya tenido... Si hablamos de mi caso..., pueeees..., se quedaría en: “tras 4 horas seguidas en la cafetería, decidimos irnos a tomar otro algo por ahí ”
Hasta el momento de ponerse en marcha, todo parece tan bonito y motivante...; la hora perfecta, el plan perfecto, los acompañantes perfectos... Pero siempre aparece el/la “amig@-pesad@-de-turno” (no se sabe si es clarividente, sufre revelaciones divinas, o si es la fuerza del destino; pero fijo que vendrá), acercándose con una gran sonrisa y saludando incansable con la palma de su mano (por si no te hubieras percatado de su existencia...) Y todo cambia; se empieza a hacer tarde, sientes que te encuentras cansada, el resto del día se hace lo más cuesta arriba posible... Cuando notas los síntomas, es inevitable no mirar enfurecida a “tu plasta” (se ha cargado tu salida ideal) pero l@ ves ahí, tan indefens@ y con esa carita de “no me abandones, yo nunca lo haría...”, que por segundos casi te entran ganas de adoptarl@; gracias que aún te queda un débil hilo de cordura..., y menos mal.
Aclaración: no tengo nada en contra de esta gente (únicamente cuando atentan contra mi salud mental); no tienen la culpa de no enterarse de lo cansin@s que pueden llegar a ser, ni del maltrato gratuito al que someten tu paciencia; pero, muchísimo menos, de las catástrofes que le esperarán a aquell@s que tracen un plan para quitárselos de encima. Eso..., ni logran sospecharlo...
Tras haberlo pensado en varias ocasiones; esta semana he llegado a la conclusión que atraen la buena suerte (sí, encima, amuleto). Cuando desaparecen, se queda un día estupendo..., ¡já! Fachada na más: te puede suceder desde que te bloquee en el aparcamiento una tipa con una Express, hasta que tus ciclos corporales se alteren justamente en el momento más inoportuno... Además, no sólo te gafarás tú, sino que por efecto rebote, todo aquel que ande por los alrededores (ya ves, no se andan con ligerezas, directamente arrasan con tod@s). Ojito con lo que idees hacer o no, con “tu pelma” (si es poner una quiniela juntos, ¡adelante! 100% efectivo)
Recomendación: la próxima vez que haya plan y “tu amig@ el/la pesad@” haga acto de presencia; elige:
A: inclúyelo
B: inclúyelo
C: cambia el plan para otro día
(Yo, más por experiencia que por otra cosa, aconsejo inclinarse por la opción C; es la menos amenazadora y por tanto, la más justa para ti y los de al lado... Tú mism@...)





