1000 mujeres x Ciudad Juárez
“Por la globalización de la esperanza y porque otro Juárez es posible”. Con estas palabras Pedro Castro, alcalde de Getafe, daba la bienvenida a 1000 mujeres de los municipios del Sur de Madrid el pasado 11 de mayo en un acto de hermanamiento con las víctimas de Ciudad Juárez (Chihuahua, México). En Juárez, más de 400 mujeres han sido asesinadas desde 1993.
Un enorme cartel con el lema “No gueto: 1000 mujeres x Ciudad Juárez” cubría todo el fondo del Teatro Federico García Lorca de Getafe. En el escenario, una única mesa para todos los ponentes (entre otros, destacaban Baltasar Garzón, Rosa Regás y Cristina del Valle).
El acto, convocado por la Fundación Instituto de Cultura del Sury la Plataforma de Mujeres artistas contra la Violencia de Género, comenzó con la intervención de Cristina del Valle. La cantante, famosa por haber pertenecido al grupo Amistades Peligrosas, es además una activista defensora de las mujeres. Contó su experiencia en Ciudad Juárez, ya que hace pocos meses viajó allí, donde las mujeres son "desechables, torturables y maltratables".
"Cristina, ¿qué hago con todo este dolor, si no creo en la Justicia?" le decían las madres de las víctimas. Por ello, durante su intervención recalcó la necesidad de exigir una justicia internacional realmente efectiva, ya que, según ella, ni las Naciones Unidas ni el Parlamento Europeo se involucran.
Tras su intervención, dio paso a un breve documental sobre las mujeres de las maquiladoras de Ciudad Juárez. De camino a El Paso, la frontera con Estados Unidos, Ciudad Juárez se ha convertido en un paraíso de lo ilícito: juego, prostitución, narcotráfico y contrabando están detrás de la violencia, con poder suficiente como para comprar el silencio policial. "Lo primero que sucede es que no sabemos qué sucede", así lo resumía en el vídeo una madre de una niña asesinada.
Tras unas palabras de Rosa Regás, escritora y directora de la Biblioteca Nacional, llegó la intervención más esperada por el público, la del juez Baltasar Garzón. Con voz pausada, explicó de manera sencilla el problema de Ciudad Juárez desde el punto de vista legal. En el año 1993, las autoridades mexicanas comenzaron a hacer un recuento de las víctimas, pero hasta el 2003, la impunidad ha sido absoluta. La mayor parte de los crímenes no se investigan y políticos y medios de comunicación pactan para que no salgan a la luz.
Entre poemas de la Plataforma de Mujeres artistas y de las presidentas de los Consejos de la Mujer de los municipios del Sur, las periodistas Lydia Cacho y Nuria Varela hablaron de Ciudad Juárez desde dentro: "allí, si eres indígena, te tratan como a una puta".
Para cerrar el acto, una intervención de lujo: Marisela Ortiz. Separada de sus hijos por las amenazas, es la fundadora de "Nuestras hijas de regreso a casa", una plataforma contra los feminicidios. Muy emocionada, fue la encargada de sellar el hermanamiento, mientras todo el auditorio se ponía en pie para aplaudirla.
Como estaba anunciado, la noche acabó con las actuaciones de Caco Senante y Cristina del Valle (con una voz impresionante), pero también con invitados sorpresa: Nacho Campillo, la artista mexicana Sasha Sokol y un email de Bebe, en el que prometía contactar con las mujeres de Ciudad Juárez en su próxima gira por México: "un beso muy grande para todas ellas, la Bebe".
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Crónica por Elena Santos
Un enorme cartel con el lema “No gueto: 1000 mujeres x Ciudad Juárez” cubría todo el fondo del Teatro Federico García Lorca de Getafe. En el escenario, una única mesa para todos los ponentes (entre otros, destacaban Baltasar Garzón, Rosa Regás y Cristina del Valle).El acto, convocado por la Fundación Instituto de Cultura del Sury la Plataforma de Mujeres artistas contra la Violencia de Género, comenzó con la intervención de Cristina del Valle. La cantante, famosa por haber pertenecido al grupo Amistades Peligrosas, es además una activista defensora de las mujeres. Contó su experiencia en Ciudad Juárez, ya que hace pocos meses viajó allí, donde las mujeres son "desechables, torturables y maltratables".
"Las mujeres de allí saben que estamos gritando
alto y fuerte que queremos libertad"
alto y fuerte que queremos libertad"
"Cristina, ¿qué hago con todo este dolor, si no creo en la Justicia?" le decían las madres de las víctimas. Por ello, durante su intervención recalcó la necesidad de exigir una justicia internacional realmente efectiva, ya que, según ella, ni las Naciones Unidas ni el Parlamento Europeo se involucran.Tras su intervención, dio paso a un breve documental sobre las mujeres de las maquiladoras de Ciudad Juárez. De camino a El Paso, la frontera con Estados Unidos, Ciudad Juárez se ha convertido en un paraíso de lo ilícito: juego, prostitución, narcotráfico y contrabando están detrás de la violencia, con poder suficiente como para comprar el silencio policial. "Lo primero que sucede es que no sabemos qué sucede", así lo resumía en el vídeo una madre de una niña asesinada.
Tras unas palabras de Rosa Regás, escritora y directora de la Biblioteca Nacional, llegó la intervención más esperada por el público, la del juez Baltasar Garzón. Con voz pausada, explicó de manera sencilla el problema de Ciudad Juárez desde el punto de vista legal. En el año 1993, las autoridades mexicanas comenzaron a hacer un recuento de las víctimas, pero hasta el 2003, la impunidad ha sido absoluta. La mayor parte de los crímenes no se investigan y políticos y medios de comunicación pactan para que no salgan a la luz. Entre poemas de la Plataforma de Mujeres artistas y de las presidentas de los Consejos de la Mujer de los municipios del Sur, las periodistas Lydia Cacho y Nuria Varela hablaron de Ciudad Juárez desde dentro: "allí, si eres indígena, te tratan como a una puta".
Este acto no es simbólico,
es para recuperar la dignidad de las muertas
y salvaguardar la de las vivas
es para recuperar la dignidad de las muertas
y salvaguardar la de las vivas
Para cerrar el acto, una intervención de lujo: Marisela Ortiz. Separada de sus hijos por las amenazas, es la fundadora de "Nuestras hijas de regreso a casa", una plataforma contra los feminicidios. Muy emocionada, fue la encargada de sellar el hermanamiento, mientras todo el auditorio se ponía en pie para aplaudirla.
Como estaba anunciado, la noche acabó con las actuaciones de Caco Senante y Cristina del Valle (con una voz impresionante), pero también con invitados sorpresa: Nacho Campillo, la artista mexicana Sasha Sokol y un email de Bebe, en el que prometía contactar con las mujeres de Ciudad Juárez en su próxima gira por México: "un beso muy grande para todas ellas, la Bebe".
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Crónica por Elena Santos