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¿Qué de qué?
"Decidle mi nombre al mundo, esa es la deuda que tenéis conmigo"
Acerca de
"Soy yo el camino, yo decido por donde seguir"
Sindicación
 
Sindrome pre-exámenes
Nos encontramos a poco mas de una semana del mes fatídico para todos los estudiantes universitarios de España. A estos se le suman todos aquellos estudiantes de 2º de Bachillerato que, una vez acabado el instituto y haberse pegado una buena fiesta de graduación, se ven inmersos en la previa, como si de un partido de futbol se tratase, del examen de selectividad (examen que cada año y con cada ley nueva de de enseñanza dicen que va a ser la última vez que se haga y ahí continúa)
Básicamente, las sensaciones de esta época son similares u análogas (me encanta poder usar esta palabra) a las de septiembre (de las cuales ya hice un post en su día) y febrero, otras fechas a evitar por todos los estudiantes. Y digo básicamente porque si estudiamos y comparamos con detenimiento las actitudes de los estudiantes en cada una de las épocas estas cambian de manera sustancial.
Lo malo de esta época (si entendemos por "malo" la causa que provoca el bajo nivel de estudios) es que comienza a adivinarse el verano que se aproxima con su calorcillo y su solecito. Esto provoca que se prefiera estar en cualquier sitio al aire libre (preferentemente las zonas verdes de nuestras respectivas facultades) antes que encerrado en el lugar de estudios elegido (véase clase, biblioteca o casa).
Por su parte la poca gente que no sucumbe al efecto del semi-verano (tambien llamado primavera) lo hace bajo el efecto llamada de sus amistades menos aplicadas y mas propensas al descanso estival provocando una aglomeración en las zonas de descanso de la facultad que no hacen otra cosa que influirte negativamente para comenzar a estudiar y positivamente para seguir "descansando" (partamos de la base de que la mayoría de los estudiantes vamos constantemente cansados por la vida)
Los que no esteis en esta situacion porque ya esteis metidos en el mundo laboral podeis pensar que la vida de estudiante por esta época es fácil: hacer como que estudiamos y tumbarnos al sol. Bien, en principio puede parecer esto, pero la dura realidad es otra. De repente podemos escuchar dentro de nuestras cabezas una vocecilla que intenta redirigir nuestros actos hacia el buen camino (en algunos casos puede ser una voz exterior llamada "amigo Pepito Grillo") lo que puede llegar a hacernos sentir realmente mal y con la sensación de estar perdiendo el tiempo. Afortunadamente, con algo de práctica esa voz desaparece.
Eso sí, de aquí a un mes todos seremos libres.
Saludos
 
Dolor
Hace cosa de una semana, estando en el cesped que hay dentro de la facultad nos fijamos en que en las ramas de una palmera habia un pajarillo (no se de que especie) clavado en una de las hojas. Estuvimos durante una hora ideando la manera de bajarlo del arbol hasta que lo conseguimos. El pobre animal se habia hecho un boquete de tamaño considerable en el ala y estaba en las ultimas. Aun asi lo acomodamos como pudimos en el maletero de un coche con un poco de agua para ver si se recuperaba. Dió la casualidad de que ese mismo día mientras ibamos en el coche vimos en un cruce que otro coche se habia parado en mitad de la carretera formando un pequeño atasco. El comentario que hice en voz alta fue: "el de ese coche está muerto" Obviamente no era cierto, ya que arrancó sin mas y siguió su camino.
El caso es que me era indiferente que una persona desconocida se hubiese muerto y, por el contrario, hice lo posible esa misma mañana por salvar a un pájaro moribundo.
No pude evitar el pensar el por qué de esa situación.
¿Tanto dolor he sufrido a lo largo de mi vida que el dolor ajeno me es indiferente? ¿Es un modo de auto-defensa ante la mierda de mundo que nos rodea? ¿Soy el único al que le pasa esto? ¿En qué punto del camino perdí mi humanidad?
Creo que he llegado a un punto en el que permanezco inalterable ante todo dolor que no sea cercano. No me refiero al dolor físico (por suerte o por desgracia nunca podremos ser indiferentes a este tipo de dolor) Me refiero al dolor personal, psicológico.
Es ese dolor que va enraizando poco a poco en tu interior, haciendose cada vez mas fuerte y acabando con tu sensibilidad. Ese dolor que hace que ver el telediario sea una rutina en vez de una tragedia. Ese dolor que te hace llorar cuando menos lo esperas y que, por el contrario, te hace frio y duro como el hielo día tras día. Ese dolor que nunca creias que podrias llegar a alcanzar y que cada cierto tiempo se va agrandando con tus miserias.
A veces desearía poder escupir todo ese dolor en vez de tener que tragar a diario con él. Desearía poder ser fuerte y recoger el dolor de todos los que quiero para que no lo tuvieran que sufrir. Desearía tener la sensibilidad de sufruir cuando alguien sufre para aliviar su carga.
Desearía que algunas aspectos de mi vida fueran diferentes.
Saludos

PD: para aquellos que les pueda interesar decir que el pájaro murió esa misma noche.
 
Conversaciones para besugos
Hace algo más un año (exactamente en las navidades del 2004) me regalaron un reproductor de mp3. Hoy día puedo decir que no podría salir a la calle sin él. Podría prescindir del móvil, hace años que no llevo reloj y nunca he tenido gafas de sol (y eso que vivo en una ciudad donde, cuando pega el sol, pega con ganas) Pues bien, lo único que hecho de menos cuando se me olvida es el reproductor de música. Y es que gracias a la música me evito escuchar cantidades ingentes de barbaridades.
Lo de que Dios los cria y ellos se juntan es cierto. Lo que nadie dice nunca es donde se suelen juntar. Yo os lo respondo: en los autobuses. Una persona con obligaciones estandar como yo (ya sea trabajo o estudios) puede coger el autobus (u otro medio de transporte de cercanías) una media de entre 10 y 20 veces a la semana. Pues, si en el caso de que vayas en el autobus vas pendiente de conversaciones ajenas (lo que llega a hacer el aburrimiento) la cantidad de tonterias que puedes llegar a escuchar es astronómica.
Ahora bien, lo malo no es decir tonterías (¿quien no se ha juntado con sus amigos y, en momentos de desfase, cada cual dice una gilipollez superior a la anterior?), ya que al fin y al cabo las decimos todos. Lo malo es que cuando dos personas desconocidas comienzan una charla en el autobús, todas las incoherencias que salen de sus bocas parten con la conciencia propia de que son verdades como puños con una lógica aplastante.
Podeis pensar que a mi lo que me pase es que la gente (así, en general) me cae mal. Podría ser. Pero puede tener una esplicación. La base de mi pensamiento está en la lógica. Por eso cuando escucho algo o veo una manera de actuar que no tiene lógica ninguna me salgo de mis casillas. En esas ocasiones me veo en una disyuntiva de tres posibilidades. La primera es levantarme indignano, blasfemando en arameo y pidiendo un poco de cordura para, instantes despues, salir corriendo para no ver peligrar mi integridad física. La segunda opción es empezar a creer en Dios para, si tiene que acoger en ese momento a alguien en su seno, sean esas personas. La última (la más lógica) es aguantarme y callarme.
Así que no me queda otra ponerme mis auriculares y evadirme.
Caso aparte es cuando me veo involucrado activamente en una de estas conversaciones absurdas. Está mal decirlo pero cuando lo hago es porque sé, a ciencia cierta, que llevo razón. Así, la gente que me conoce aprovecha para porfiarme cosas absurdas por el simple de hecho de querer verme exaltado, aun a sabiendas de que mi postura es la acertada. Entretenimientos que tienen mis amigos.
Saludos
 
Narcisismo
Es un dia cualquiera. Soleado. Demasiado calor para algunos, temperatura ideal para otros, aunque realmente da igual, podrían estar callendo granizos del tamaño de bolas de golf o nevando. Es una hora cualquiera, en una ciudad cualquiera, en una calle comercial cualquiera. Siempre vereis a alguien mirando su reflejo en los escaparates.
Bien puede ser colocandose una chaqueta, probandose gafas de sol ajenas o simplemente deleitandose con la imagen propia, aunque se han dado casos extremos de retocarse el maquillaje (o al menos, lo supongo)
El caso es que nos gustamos. En algunos casos (la mayoria) nos gustamos mucho. Disfrutamos mirandonos en un espejo. Aunque no tiene que porque ser un espejo y bien nos vale cualquier superficie abrillantada, pulida o reflectante que nos devuelva una ínfima parte de nosotros mismos.
Y como muestra, el propio origen de la palabra (abrimos parentesis cultural). El narcisismo proviene del personaje de la mitología griega Narciso (hijo de un dios y una ninfa) que murió al arrojarse a las aguas de un lago tras apasionarse de su propia imagen (cerramos parentesis cultural).
De vuelta a nuestro dias, y como todos los defectos, se ha convertido en algo exagerado. Es lo que han dado en llamar "culto al cuerpo"
Como en todo hay dos extremos, a cada cual más malo. En un lado están los poco o nada preocupados por su imagen, facilmente reconocibles en general por desconocer lo que es una peluquería o por creer que elegancia y moda son palabras que solo usan los pijos. En el otro extremo están los muy cultos al cuerpo que se gastan cientos y cientos de euros en cremas, ropas, tratamientos de belleza y demás parafernalia haciendo caso omiso de todas las voces que dicen que la belleza está en el interior.
En el fantastico y maravilloso termino medio es donde nos econtramos la mayoría de los mortales. Y es que no hay nada de malo en levantarnos por la mañana, mirarnos en el espejo y decirnos a nosotros mismos: "Hoy tengo el guapo subido. Que raro que todavía este soltero", o en querer comparnos esa camisa que vimos porque sabemos que nos va a quedar bien, o en ponernos esa crema reafirmante en el contorno de ojos para las arrugas de expresión (eso para el que se hache cremas). Como he dicho antes, no hay nada de malo en todo esto.
Al fin y al cabo, si no nos cuidamos nosotros mismos, ¿quién lo hará?
Saludos