logotipo

img_google
¿Qué de qué?
"Decidle mi nombre al mundo, esa es la deuda que tenéis conmigo"
Acerca de
"Soy yo el camino, yo decido por donde seguir"
Sindicación
 
Personajes malagueños
Como prometí en uno de mis primeros posts me propongo escribir sobre esos personajes autoctonos que pululan por Málaga. Seguro que aquellos que seais conciudadanos mios conocereis a alguno. A los demás ya teneis una razón más para visitar la ciudad.
Situemonos. Calle Larios. Centro neurálgico del comercio de la ciudad, además de punto de reunión de la juventud los viernes y sabados por la tarde. Sentada en la puerta de una conocida zapatería podemos encontrar a esta señora. Su ocupación es pedir dinero. En un principio podeis pensar que esto no tiene nada de raro ni de interesante, pero lo raro no es el hecho de que pida dinero, sino su reaccion al negarte. En ese preciso momento comienza una retaila de insultos que provocan tu espanto además de unas ganas imperiosas de abandonar el lugar. Los insultos no provocan el que tu corazón se ablande y sueltes algo de calderilla pero al menos sirven para que la señora se desahogue.
Al segundo protagonista también se le suele ver por la misma calle. Su aspecto es completamente normal, de hecho pasa desapercibido entre la multitud, pero la diferencia estriba en que la única frase que escucharas salir de sus labios es: "¿Me da pa' un café?" Da igual la hora que sea, desde por la mañana a por la noche el único uso que pretende dar al dinero que te pide es tomarse un café.
Por azares de la vida el tercero de nuestros personajes es facilmente localizable en el mismo lugar (ya se sabe eso de "Dios los cría y ellos se juntan") De este hombre ha escrito hasta Arturo Pérez Reverte (los que leaís su articulo en "El semanal" lo sabreis) El caso es que este hombre circla por la calle con una de las perneras de los pantalones remangada. ¿Cual es el objetivo de este comportamiento? Simplemente mostrar el tornillo que tiene incrustado en la pierna a causa de una operación que le provoca cojera, pierna que por cierto no nota el contacto del agua desde hace bastante tiempo, con el consabido encostramiento de la suciedad que provoca a su vez un olor nada agradable. Así que imaginaros tomando un café en cualquier terraza y de repente este hombre acercandose. Consecuencia: sacais dinero lo más rapidamente posible para darle algo y que se vaya.
El siguiente es un humilde trabajador. Coloca su puesto de venta de almendras fritas con sal en calle Nueva (apunte turístico: paralela a calle Larios). Una vez colocado anuncia su mercancia a voz en grito con su atractivo eslogan "¡Ay qué ricas!" con su característico y nada facil imitable tono de voz que te hace desear unas almendras como si fueran el mayor manjar de la tierra.
Para terminar os hablaré de él, el único e inimitable Mocito Féliz. Este hombre bonachón se dedica a vender el periodico "La Farola" enfundado en una especie de chilaba y con el típico gorro árabe (si, como el de Aladín) El encanto de este personaje está en su capacidad de cantar, en formato popurrí, canciones como "El caballo camina p'alante..." o "Bulería" todo ello salpicado de improvisaciones del tipo "Te comes un kilo higos a las diez de la mañana" aderezado además de una pseudo-coreografía consistente en pequeños movimientos espasmódicos de brazos y piernas. Entre sus mayores logros está el haber aparacido como invitado en el programa "Ratones coloraos" de Jesús Quintero.
Y gracias a este tipo de gente (no a los pijitos del Limonar, ni a los kinkis de El Palo) Málaga es como es, con ese encanto particular.
Saludos
 
Amistad
Nunca he sido una persona demasiado social. Siempre he preferido conocer a poca gente en profundidad antes que tener la agenda del movil repleta de números de telefono de gente a la que simplemente saludo alguna que otra vez por la calle. Esta actitud siempre me ha llevado a poder contar mis amistades con los dedos de ambas manos (a veces incluso me sobraba una de ellas) Nunca me ha importado esto. Considero que mantener una verdadera amistad conlleva un, llamemoslo, compromiso por el cual ambas personas trabajan juntas para mantener ese vínculo, esa relación. Y la verdad es que, a lo largo de mi vida, he encontrado a pocas personas capaces de llevar esto a cabo, aunque como las meigas, "haberlas hailas".
Pero no puedes evitar equivocarte. Algunas de esas personas que llamabas amigos te defraudan en un momento dado. Pero piensas "no voy a perder una amistad por esta tontería" y lo perdonas o, simplemente, lo dejas pasar. Pero te vuelven a defraudar, una y otra vez, hasta que una de esas es la gota que colma el vaso y dejas de luchar por mantener lo que hacía tiempo no querías reconocer que se habia deteriorado.
Pero afortunadamente ahí tienes a tus amigos. Los buenos amigos siempre están ahí. Y me enorgullece decir que esas personas a las que llamo amigos son de verdad unos buenos amigos. De hecho son los mejores amigos (chavales, os voy a hacer llorar) Puede sonar cursi, e incluso moña, pero es sinceramente lo que creo (aunque supongo que esto todos lo creemos de nuestras respectivas amistades).
Para mi un amigo no es solo una persona que lo sabe todo de ti y tu de ella, que te escucha cuando lo necesitas y viceversa, es mucho más. Un amigo es una persona con la que, pase el tiempo que pase desde la ultima vez que la viste, lo primero que hace es hablar de cualquier cosa trivial, porque ambos sabeis que ya habrá tiempo para contar los problemas e inquietudes y no quereis estropear esa alegria del reencuentro con temas profundos.
Un amigo me dijo una vez (ese Pach) que la amistad se demostraba cuando los silencios entre dos personas no se hacían incomodos. Con esto está todo dicho y bien resumido. Ahora, simplemente, guardemos silencio.
Saludos

 
Hipocresía
Según el diccinario es la actitud del que finge disposición favorable hacia alguien, que no tiene. Así que basicamente una persona hipócrita es toda aquella que delante nuestra nos pone buena cara, nos rie las gracias, en resumudas cuentas, nos da coba y luego a nuestra espalda su principal entretenimiento es criticarnos.
Para empezar no hay que confundir hipocresía con educación. Todos conocemos gente que nos cae mal y que nunca incluiriamos en nuestra lista de personas favoritas pero que por azares de la vida conocemos y estamos obligados a tratar (se me vienen a la mente jefes, profesores, compañeros de colegio/instituto, familiares, etc) En estos casos un saludo en cualquier tipo de encuentro no implica hipocresía, simplemente indica un suficiente grado de educación como para no demostrarles nuestra total indiferencia.
La hipocresía es diferente. Primeramente da señas de una carencia casi absoluta de valor. Si alguien no te cae bien, incluso hay momentos en que te cae realmente mal, basta con evitar a esa persona. Es sencillo. En el mundo vive suficiente gente como para tener que coincidir con alguien a quien no soportas, pero el problema está en que los hipócritas no tienen la suficiente valentía como para demostrar ese sentimiento de indiferencia hacia los demás, así que basicamente se dedican a (vulgarmente) "lamerle el culo" para después poder destriparlo . Por otra parte la hipocresía da muestras de hasta que punto la gente tiene una vida vacía (vacía en todos los aspectos que puede contemplar la palabra), ya que son capaces de tragrarse sus propios sentimientos sin obtener por ello ningun tipo de utilidad directa, si exceptuamos un cierto reconocimento social (cosa que no deja de ser algo totalmente carente de utilidad)
Lo peor de todo esto es que los hipócritas se engañan a si mismos. Todos conocemos personas así y sabemos como son, solo que ellos creen que dan el "pego".
Y vosotros hipócritas afectados por la hipocresía no os diré que cambieis. No me merece la pena. Sois vosotros los que teneis el problema..
Saludos

PD: gracias por haberme aconsejado este tema (tu sabes quien eres). A los demás deciros que si quereis que comente algún tema solo teneis que decirmenlo en lagún comentario. Haré lo posible por contentar a las peticiones (siempre y cuando tenga algo medianamente interesante que comentar sobre el tema en cuestión)
 
Ojos tristes (Relato)
Se levanta como todas las mañanas. Todas los días le parecen iguales y de hecho lo son. No se arregla ni se cambia de ropa. No tiene donde ya que el banco de la esquina más oscura del parque no cuenta con aseo, y de todas maneras no le hace falta. Ya no recuerda cuando fue la última vez que se puso una muda limpia, solo sabe que fue hace mucho tiempo o quizá es el alcohol el que le hace creer que fue hace mucho.
El café de la mañana le sale gratis. Hace años que el dueño del bar ve como su vida se va degenerando imparable y es esa lás tima que siente hacia él la que le obliga a invitarle a desayunar, siempre y cuando se tome su triste café con leche alejado de la terraza, no vaya a ser que asuste a la clientela.
Se pasa el día vagando entre la muchedumbre sin nada que hacer, sin sitio al que ir, sin nadie que le espere. Anda entre la gente pasando desapercibido. Así es como él lo prefiere porque ya ha visto muchas veces las miradas de asco en los transeúntes recordandole que se debe sentir avergonzado de si mismo.
Aprovecha los despistes de los camareros para hacerse con las propinas que los turistas extranjeros dejan en los restaurantes del paseo marítimo y ásí tener algo de dinero con el que comprar alcohol. La comida la deja para más tarde cuando rebusca entre los cubos de basura de los hoteles de lujo.
No siempre fue así. Para él hace ya una eternidad, pero antes tenia mujer e hijos, incluso un trabajo que le permitía llegar a fin de mes holgadamente y permitirse algún que otro capricho. Pero de repente todo empezó a desaparecer. Quizá fue a raiz de su separación en la que su mujer se quedó con todo y de que el juez le otorgase un régimen de visitas de chiste. O debió ser cuando le obligaron a jubilarse anticipadamente para dejar paso a "sangre nueva". Pero en los pocos momentos de lucidez que todavía tiene se da cuenta de que no ha sido culpa de su mujer, ni del juez, ni siquiera de sus jefes. Sabe que todo ha sido por su culpa. Que ha sido incapaz de afrontar la vida cuando le venían bastos, que le era más fácil autocomplacerse en su propia misería que luchar por seguir viviendo.
Lo peor es que ya duda sobre si considerarse ser humano. Ya nadie que lo vea por la calle lo considera como tal, solo él lo hace y en contadas ocasiones. Y sin embargo es más humano que mucha otra gente con tres coches aparcados en el garaje y cuentas corrientes con más de seis ceros. Lo demuestran sus ojos. Esos ojos tristes en los que nadie se fija y en los que todavía se muestra un atisbo de humanidad cada vez más ahogada por el alcohol y la soledad.
Cae la noche y regresa a su banco. Entonces es cuando saca de su bolsillo la única foto que conserva de sus hijos. Ya no recuerda el día de su cumpleaños ni sabe cuantos años tendran ahora cada uno. Sin embargo, como todas las noches, cada vez que ve esa foto llora por esos pocos recuerdos que todavía permanecen en su interior.
Y de nuevo esos ojos tristes se llenan de lágrimas.
Saludos
 
Nombre real
El nombre con el que firmo los artículos y los comentarios es, precisamente, mi nombre real. Obviamente no con esa ortografía pero la pronunciación es la misma.
Ícaro procede de la mitología griega. Hijo del arquitecto Dédalo (el diseñador del laberinto del minotauro), fue encerrado por el rey Minos junto a su padre en una torre de la isla de Creta. Tras escapar de la torre y ante la imposibilidad de huir por mar debido a la vigilancia que el rey mantenía sobre todos los veleros Dédalo fabricó unas alas con plumas las cuales unió con cera. Al terminarlas Dédalo advirtió a Ícaro de que no se acercase demasiado al sol ya que las alas se derretirían. Sin embargo, Ícaro no hizo caso de su padre y comenzó a elevarse intentando alcanzar el paraíso, lo que provocó que el sol ablandase la cera y por tanto las plumas se despegasen. Así, sin suficientes plumas como para mantenerse en el aire Ícaro cayó al mar y murió.
Como podreis comprender mi vida ha estado marcada (y continúa estandolo) por tener un nombre, digamos, "raro". Cuando la gente escucha mi nombre por primera vez se producen varias reacciones. La más normal es quedarse extrañado, aunque tambien hay a quien le gusta. Pero después de esos primeros momentos de incertidumbre comienzan las preguntas como "¿eres de aquí?", "¿de donde son tus padres?","¿es tu nombre de verdad o es un mote?" aunque sin lugar a dudas la pregunta más repetida es "¿como has dicho que te llamas?".
Como todas las cosas este nombre tiene sus cosas positivas y negativas. Lo bueno es que en principio siempre despiertas algo de interés y que, posteriormente, tienes un tema de conversación recurrente como es "La historia de mi nombre". Por el otro lado hay varias cosas malas. Lo primero son las continuas confusiones en las que incurre la gente que me acaba de conocer llamandome por ejemplo Roberto o cosas por el estilo. Lo segundo son las tipicas gracias que no por ser repetitivas la gente deja de hacerlas (por ejemplo llamarme "pícaro", "icaro y barato" y chorradas por el estilo). La última parte negativa es el hecho de no contar con un día en el santoral con lo que los regalos anuales se ven reducidos en un tercio (solo quedan navidades y cumpleaños)
Para terminar comentar que aprovecho este post para cambiar la imagen que tenía puesta. En su lugar pongo un cuadro de Herbert J. Draper titulado "Lamento por Ícaro" que ademas de ser más estetético que mi foto me hace parecer más culto. ;-)
Saludos
 
La tuna
En la sociedad moderna en la que vivimos todo lo que tiene cierta reminiscencia de antigüo parece que está falto de utilidad y de sentido. Por ejemplo, consideramos a la Iglesia algo rancio, la monarquía está obsoleta y la caballerosidad está pasada de moda (en ocasiones se confunde incluso con machismo). Pero sin embargo algunos jovenes estudiantes universitarios se siguen "alistando" en la tuna.
Vayamos con algo de historia. La tuna (conocida en parte de Latinoamérica como "estudiantina") tiene su origen en el siglo XIII cuando los estudiantes con una situación económica deficiente que querían estudiar en la universidad trovaban por los mesones para conseguir dinero y algún plato de sopa con el que mantenerse (por eso se les conocía como sopistas y se decía que vivian de la sopa boba) También usaban sus habilidades musicales para enamorar a las doncellas que pretendían, razón por la que fueron prohibidas sus rondas nocturnas en Lleida bajo pena de confiscarles sus instrumentos (ojalá esa ley siguiera existinedo, pero en toda España). El termino tuna propiamente dicho se creó en 1538 cuando los sopistas se acogieron a un plan de viviendas benéficas y siguieron cantando sin la necesidad de supervivencia (es decir, cantaban solo para ligar).
Y llegamos hasta nuestros días en los que la pregunta más evidente es: ¿para qué sirve hoy día la tuna?. Me resisto a pensar que para ligar (¿a qué mujer con cierta capacidad de razocinio le puede gustar un hombre vestido con jubón y bombachos?). Obviamente tampoco es para costearse los estudias (para eso están las becas y los trabajos de verano) Por tanto llego a la conclusión de que su principal utilidad es tener entretenidos a todos esos estudiantes de treinta- y-muchos (por no decir cuarenta-y-tantos) archirepetidores, los cuales llevan más tiempo en la universidad que el que pasaron en el colegio.
Pero no creais que odio a las tunas (como mucho me ponen de los nervios sus ropas y su música) Es más considero que cumplen dos funciones sociales importantes. La primera es la misma que cumplen las canchas de baloncesto en el Bronx: alejan a los jovenes de la delincuencia y las drogas (¿o en las tunas se fuman porros? No se). Y la otra es que mantienen una tradición cultural española en una época en la que parece que ser español y estar contento de ello es delito.
Saludos

PD: los datos históricos sobre la tuna los he sacado de la Wikipedia.
 
Exámenes de septiembre
Hace más o menos dos meses comenzaron las vaciones para todos aquellos jovenes cuya principal actividad en la vida (en realidad a lo que más tiempo dedican es a dormir , pero bueno...) es estudiar (o al menos hacer como que van a clase). En ese momento clave que es el comienzo de la temporada estival los examenes de septiembre se ven como algo muy lejano, así que no te preocupas demasiado. Constantemente piensas "mañana me pongo sin falta a estudiar" pero te engañas a ti mismo. La otra opción es hacerte planes, llamemosles, de futuro "definitivamente el lunes empiezo" (esto lo dices el jueves anterior cuando se despliega ante ti la magnificencia del fin de semana).
Pero van pasando las semanas, e incluso el mes de julio y todavia no has tocado una hoja de apuntes. Todos los días que te habias propuesto como comienzo de estudio se han esfumado por razones varías: has ido a la playa, o a comer por ahí, o saliste la noche anterior, o simplemente te has pasado el dia entero tumbado en la cama jugueteando con un hilo suelto de la funda de la almohada (para que luego digan que la juventud actual no tiene imaginación, mira que entretenerse con esa chorrada).
En agosto todo sigue igual o incluso peor (por ejemplo aquí en Málaga es la feria, así que me contareis quien es el listo que estudia en esas fechas).
Pero de repente todo cambia. Recuerdas que a principio de septiembre tienes examenes. Lo malo es que lo recuerdas en la última semana de agosto (suele coincidir con la fecha en la que los amigos que estudian en otras ciudades se van, tambien para estudiar, por supuesto) y comienzan los agobios, los días en la biblioteca, las llamadas de teléfono pidiendo desesperadamente apuntes.
Las únicas personas que se salvan de esos agobios son aquellas que cuentan con una cosa a la que llaman "fuerza de voluntad", yo personalmente no lo tengo (ni creo que quiera tenerlo). Estas personas llevan estudiando practicamente a diario desde ¡¡mitad de julio!! Es cierto, no estoy mintiendo, hacedme caso. De hecho yo conozco a alguna de esas personas que deberían servir de ejemplo para todos nosotros. Personas abnegadas y conscientes de sus obligaciones (desafortunadamente yo soy como soy y tampoco me apetece cambiar)
La conclusión es que los exámenes de septiembre están hechos para fastidiar (en general todos los exámenes están hechos para fastidiar) Pero bueno, al menos que los profesores de universidad (si, esas personas que por regla general tienen una o dos clases al día y el resto del tiempo se lo pasan sentados en sus despachos) se ganen sus respectivos sueldos corrigiendo exámenes (normalmente son malos, teniendo en cuenta que la mayoría solo estudia una semana antes)
Saludos