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¿Qué de qué?
"Decidle mi nombre al mundo, esa es la deuda que tenéis conmigo"
Acerca de
"Soy yo el camino, yo decido por donde seguir"
Sindicación
 
De vuelta
Hola a todos de nuevo. El por qué he estado tantos días sin escribir tiene una sencilla explicación: me fui de viaje con mi madre y mi hermano. Como todos los veranos hemos estado unos días visitando a unos amigos de Santander (me encanta Santander, de hecho sería mi segunda elección para vivir en un futuro). De regreso a Málaga, y también como todos los años, paramos unos días en Ávila, la ciudad natal de mi padre. Bueno, en realidad mi padre era de un pueblecito llamado Aveinte al que se llega por la carretera de Salamanca. Ávila me produce sentimientos enfrentados, por un lado tengo buenos recuerdos de chico con mis padres y por otro esos mismos recuerdos me producen tristeza por la añoranza de mi padre. Pero gracias a la gastronomía española afloran principalmente los buenos recuerdos y permiten tener unas buenas vacaciones.
Lo bueno de las vacaciones (sobre todo si sales de tu ciudad de residencia) es que tienes tiempo para pensar. Y piensas muchas cosas. También te acuerdas de la gente que has dejado en tu ciudad (aunque hay gente que cree que se acuerda más veces de ti que tu de ella), que aunque sepas que la vas a volver a ver siempre te queda el resquemor de haberte marchado y del tiempo que podrías estar compartiendo con ella.
Solo deciros que he vuelto con fuerzas renovadas y con algún que otro tema preparado.
Para acabar agradeceros a todos los que habéis esperado mi regreso y a la cantidad de comentarios que habeis dejado a mi último post. A todos los que os solía leer deciros que en cuanto me ponga al día de vuestros blogs volveré a dejar mis comentarios puntualmente, y a los que me habéis dejado algún comentario por primera vez prometeros mi visita y lectura segura de vuestro blog.
Saludos
 
Que bonito al principio
No hay nada que nos haga más daño. Nada. Sin embargo todos lo anhelamos, nos sentimos desdichados si nos falta. Sin embargo, con él nos sentimos indefensos, desprotegidos, totalmente a su merced. Es algo que todos sentimos y/o sentiremos, y todo aquel que nunca lo tenga ni nunca lo conozca será un desgraciado. Y es curioso que para representarlo se use a un angelote lanzando flechas.
Cuando el amor llega a nuestras vidas nos embarga la felicidad (especialmente con el primer amor), no se nos ocurre nada que nos pueda resultar mas perfecto que el haber conseguido el amor. Es cierto, es bonito al principio. Con eso no quiero decir que solo sea bonito al principio, en absoluto, es bonito mientras dura. Pensamos que la persona que tenemos a nuestro lado es la mejor del mundo, que es perfecta para nosotros, pasamos por alto sus defectos para centrarnos única y exclusivamente en sua maravillosas virtudes. Todo momento pasado con esa persona es un momento perfectamente aprovechado, aunque te limites a perderte en su mirada sin pronunciar una sola palabra. Lo das todo, incluso lo que nunca creerias poder dar. Ya no te consideras una persona en el mundo, te pasas a ver a ti mismo como parte de algo, de una historia perfecta, de la mejor historia jamás relatada.
Pero llega un momento en que se acaba. El mundo de ilusión que habías creado y en el que creias vivir se derrumba como un castillo de arena golpeado por la marea. Te hechas la culpa del fin, piensas en que deberías haber hecho las cosas de manera diferente. Literalmente te vienes abajo. Dejas de ser persona para convertirte en un alma en pena vagando por un mundo que ni conoce ni comparte tu dolor. Aún así sigues pensando lo mismo de la otra persona, la mantienes en tu cabeza idealizandola más si cabe. Pero con el paso del tiempo buscas excusas para borrarla de tu cabeza y encuentras maneras de denigrar la imagen perfecta que tenias en la mente. Y al final acabas reponiendote, cosa que en un principio creias imposible.
Hay muchos tópicos sobre el amor. El más cierto quizá es que no hay que buscar al amor, que él te encuntra a ti. También dicen que el amor es ciego. Yo diría más, también es estúpido, incoherente e irracional. Pero, ¿quién rechazaría verse afectado por ese dulce veneno que es el amor?.
Lo que si que es verdad es que esteis preparados o no, os alcanzará.
Saludos.
 
Limitaciones
No existe nadie perfecto. El concepto de perfección en el ser humano es algo irrealizable. Somos imperfectos por naturaleza. Y debemos conocer nuestras imperfecciones para asi no llevarlas a cabo. Y cuando digo imperfecciones me refiero también a imposibilidades, a limitaciones propias. Estas limitaciones no implican nada malo, simplemente están ahí y hay que convivir con ellas.
A mi siempre me hubiese gustado escribir bien, con un estilo literario bonito y la vez sencillo y agradable de leer. Pues bien, no creo haberlo conseguido ni creo que lo consiga en el futuro. Puede que lo escriba guste más o menos, que los que me leeis estesis más o menos de acuerdo, pero no tengo un estilo depurado, un estilo digamos literario. Sin embargo se que hay otras cosas que se me dan relativamente bien al igual que hay otras muchas en las que soy un negado.
Pero a todos nos pasa lo mismo, tenemos habilidades naturales para ciertas cosas y estamos muy limitados para otras. Y ahi está lo importante, en explotar las cosas que sabemos hacer bien. Eso no significa hacer solo lo que sabemos dejar de lado lo que no sabemos (para mejorar hay que parender a hacer todo en lo que fallamos).
L o que sucede es que no hay que darselas de todopoderoso. Si en un momento dado hay que hacer en que sabemos que no somos unos ases, simplemente dejemos que alguien que realmente sepa se ocupe de ello. No nos hagamos los listos. Ya habra momentos en los que sean necesarias esas cosas en las que somos habiles.
Todo esto es la base de la cooperación.
Saludos
 
Ser como cada uno es
Todos tenemos características únicas. Unas son físicas como las huellas dactilares y el ADN. Pero sin duda la más importante es una característica subjetiva, nuestra personalidad.
No hay verdad más grande que cuando se dice que el mundo sería muy aburrido si todos fuesemos iguales. Lo interesante del mundo son las diferencias, las discrepancias, el conocer al resto del mundo porque no son como nosotros, porque no piensan lo mismo que nosotros. ¿Qué conversación profunda podríamos tener con alguien que diría lo mismo que nosotros a todo?. No sería un dialogo, ni siquiera un monólogo, sería algo parecido a un soliloquio, como hablar frente a un espejo.
Hay que pulir nuestra propia personalidad, haciéndola cada vez más nuestra, más única. Es inevitable de jovén imitar a modelos cercanos como los padres o los hermanos. Conforme pasa el tiempo y vamos conociendo el mundo tomamos como modelos personajes más lejanos como estrellas del espectáculo. El problema es que con la adolescencia, en un intento para sentirnos aceptados comenzamos a imitar a los "líderes"del grupo. Así es como ves en un grupo de chavales de 15/16 a todos actuando como clones unos de otros.
No hay que intentar ser quien no se es realmente, no hay nada más triste que eso. Por ser diferente, o no ser igual que los que nos rodean, no se es peor. Cada uno tiene su hueco en la sociedad, da igual como seas. Si necesitas cambiar para poder juntarte con alguien algo falla. Por un lado falla tu cabeza al considerar necesario cambiar. Por el otro lado fallan los demás por no aceptar a alguien que no es como ellos.
Cada uno tiene que defender su propio "yo" pese a quien pese, aunque no le gusta a la mayoria.
Saludos
 
¿Qué pasaría si...?
Quien no se ha hecho nunca esa pregunta. Da igual como se acabe (...hubiese o no hubiese hecho eso, ...hubiese dicho o no hubiese dicho eso), el caso es que el preguntarnos a nosotros mismos esta cuestion lo único que demuestra es nuestra propia inseguridad.
A lo largo de la vida tomamos un número indeterminado de decisiones, unas más importantes que otras, unas que nos afectan directamente y otras que no, unas acertadas y otras erróneas.
Cuando tomamos una decisión que a la larga se muestra errónea nos arrepentimos y nos preguntamos que habría pasado de haber elegido otra opción que en principio se mostraba más acertada. Pues bien, para mi, todo esto es una equivocación.
Hay que afrontar nuestras propias decisiones con sus respectivas consecuencias. Hay que defender lo que en un momento dado considerábamos lo más correcto. De nada sirve reprocharse a uno mismo los fallos cometidos (aunque hay que aprender de ellos), y de mucho menos sirve hacer conjeturas y cábalas sobre lo que habría pasado de haber elegido el otro camino. Obviamente el no arrepentirse de lo hecho no significa no pedir perdón. Si algo de lo que decidimos hacer ha perjudicado a alguien tenemos que demostrar nuestra humanidad pidiendo perdón, pero siempre siendo conscientes de que ese arrepentimiento es por el daño causado y no por la acción tomada.
Si de algo tenemos que arrepentirnos en esta vida es precisamente de lo contrario. Arrepentirnos de todo lo que no hemos hecho, de todo lo que no hemos dicho y debimos decir.
Saludos
 
Juergas nocturnas
Hoy comienza otro fin de semana (aunque estemos de vaciones y sean todos los dias iguales sigue siendo fin de semana). Y para un adolescente del monton como yo (del montón = un atractivo medio y poco ducho en el arte del ligue) todos los fines de semana son análogos. Sobre todo cuando se sale por la noche.
Toda noche de juerga se empieza bebiendo alcohol en la calle. Da igual el tipo de alcohol pero cada uno tiene su preferido. El caso es acabar ciego con la esperanza de que el alcohol sirva de desinhibidor para así poder acercarse a las representantes del género femenino sin la sombra de la vergüenza sobrevolando por encima nuestro. Ya en la zona de botellón y después de unas cuantas copas se intenta el acercamiento de grupos masculinos a grupos femeninos, generalmente con excusas absurdas del tipo "¿teneis hielos?" o ,aún peor, el típico "es el cumpleaños de mi colega, ¿cantáis con nosotros el cumpleaños feliz?". En estos casos el grupo femenino suele llevar menos alcohol en sangre que el masculino y por consiguiente están lo suficientemente lucidas como para sentir vergüenza ajena y para darse cuenta de los patéticos que son los tios.
Una vez dentro de la discoteca/pub/bar la cosa empeora porque al ir bastante borracho lo que tu crees que es un baile bien ejecutado no es más que un conjunto de movimientos espasmódicos y caóticos que lo único que hacen es provocar el rechazo de la pequeña proporción de género femenino que podría estar minimamente interesada en ti. Y como además se te van bajando los efectos del alcohol debido en parte a que estás sudando como un pollo pues t das cuenta de que esta noche (como todas las que recuerdas) tampoco vas a ligar. Lo único que te queda es juntarte con tus colegas (que están igual que tu) y aguantar diciendo chorradas para pasar el rato y esperar al único del grupo que si liga.
Obviamente la vuelta a casa sirve para comentar todas las jugadas de la noche (en plan programa de futbol despues de la jornada) y para hechar unas risas fustigandose unos a otros por no haberse comido una rosca.
Y ahora una petición a las señoritas que me lean. No espereis a que un hombre intente ligar con vosotras. Somos muy tristes en ese aspecto y lo sabéis. Así que si tanto habéis peleado por la igualdad entre sexos, igualaos tambien en este caso y entradnos vosotras.
Seguro que os llevais menos negativas que nosotros.
Saludos
 
La vida tras unas gafas
La primera vez que me dijeron que tenia que llevar gafas me heche a temblar. Tenía unos doce años y me imaginé a mi mismo con sesenta, jubilado y con unas gafas de culo de vaso. Me dio miedo.
Conforme pasan los años ves las cosas de diferente manera. Me refiero subjetivamente, sin las gafas puestas las sigues viendo igual de mal. Llevar gafas, como todo, tiene sus ventajas y sus inconvenientes.
La principal ventaja (a parte del hecho de que vuelves a ver bien) es que todo el mundo te cree más interesante e inteligente. En nuestra mente llevamos asociada la imagen de que todo tipo inteligente lleva gafas asi que por extensión todo tipo que lleve gafas debe ser inteligente. Da igual que seas el mayor cacho de carne con ojos, que en el momento en que te pones gafas pareceras conocedor del mundo y de la vida. Ahí se acaban las ventajas.
Los inconvenientes se dan de dos tipos: cuando las tienes puestas y cuando no las tienes.
Cuando las tienes puestas, y sobre todo al principio, son incómodas. Si quieres ver correctamente, esto es, sin manchurrones a cinco milímetros de tus pupilas, tienes que limpiarlas a menudo. Y con a menudo me refiero a unas tres veces al día, auanque alguien ocioso como yo (ocioso=vago) se acaba acostumbrando a las manchas y las limpio una vez al día como mucho.
Si no las tienes puestas las desventajas aumentan. Por ejemplo a la hora de hacer deporte hay veces que simplemente no ves la bola a tiempo (especialmente en deportes de raqueta). O cuando sales por las noches a una discoteca/pub/bar pues simplemente no distingues si las mujeres que están en un radio de seis metros son guapas o son más feas que un coche por debajo y tienes que confiar en tu instinto (en estos casos para no ver tambien influyen las luces en forma de flash y principalmente el gardo de alcohol en sangre)
Luego hay otra cosa que no se si realmente es una ventaja o un inconveniente. Cuando vas por la calle en ocasiones te encuentras con conocidos. Pero cuando vas sin gafas hay ocasiones en que no ves a ese/a conocido/a y esto provoca dos situaciones: que querías ver a esa persona o que no querías verla. Si querías verla verla la proxima vez que os junteis te dirá que no la saludaste y entonces te querrás morir por no haberla saludado (esto es especialmente importante si se trata de una señorita a la que le estás tirando los trastos). Pero si no la querías ver (incluso aunque la veas te sueles hacer el loco) cuando te recrimine tu falta de educación por no haberla saludado te dará igual.
Pero pase lo que pase simpre se tiene la excusa de "no llevaba las gafas puestas".
Saludos
 
Vida en comunidad
Supongo que todos habeis visto alguna vez la serie de Antena 3 "Aquí no hay quien viva". Pues bien, aunque es una serie de ficción, algunas de sus situaciones no difieren tanto de la realidad como podría parecer.
Llevo 19 años viviendo en un bloque (es decir, toda mi vida) y aunque hay vecinos que van cambiando (ya sea por mudanza o por defunción), practicamente todo está igual que como estaba hace años cuando empecé a tener uso de razón.
Lo más tipico de las comunidades de vecinos son las conversaciones de ascensor. En un bloque grande como es el mío (hay 60 viviendas) es normal tener mayor relación con unos vecionos que con otros. Pues bien, en el ascensor se producen situaciones realmente tensas entre vecinos, especialmente con los que menos conoces, ya que estás con un desconocido en un espacio de poco más de 3 metros cuadrados durante cerca de un minuto. Así que la única solución es hablar del tiempo. En un ascensor siempre se habla del tiempo. Y cuando digo hablar me refiero a que uno de los contertulios describe el tiempo del día y el otro asiente o contesta con monosílabos. Y por fin cuando llegas a tu planta sientes un alivio tremendo de poder escapar de ese cubículo. Y es que el ascensor da mucho juego (cuando subes o bajas solo no puedes evitar acicalarte en el espejo).
Y es que vivir en comunidad es un castigo. Por ejemplo por las obras. Obviamente todo vecino está en su derecho de remodelar su piso. Pero eso significa fastidiar a los demás ya que no hay cosa más molesta que unos albañiles tirando un tabique abajo, o cortando azulejos con una radial o haciendo boquetes con un taladro y todo esto a las nueve de la mañana que es cuando empieza su jornada laboral, incluso los sabados.
Pero sin duda lo peor de todo es ser el presidente (mi madre lo es desde hace seis años). Todos los problemas van para el presidente, desde que un piso se queda sin luz (hay gente que ni mira si le ha saltado el automático, dan por hecho que se le han roto los fusibles) hasta que otro tiene goteras (¿no es más facil pedirle al vecino de arriba que corte su llave de paso que cortar el agua de todos los vecinos?)
Y por supuesto todo esto no lo compensa el poder pedir un huevo a un vecino si se te acaban.
Saludos
 
El secreto de la felicidad
Parto de la base de que a mi entender no existe la felicidad. Al menos la felicidad que todo ser humano tiene idealizada en su cabeza de una vida plena de alegria sin momentos malos. Eso no es más que una utopía.
No pretendo ser negativo, sino realista. No podemos pretender tener una vida completamente feliz viviendo en un mundo lleno de todas las desgracias que nos rodean diariamente. Sería como hacerse el ciego ante el deprimente entorno actual. Cualquier persona medianamente sensible se debe dar cuenta de que hay demasiadas tristezas en este mundo, y a menos que les demos la espalda y nos inventemos un mundo idílico en mayor o menor medida nos afectan.
Todo esto no significa que no podamos tener una vida plena. Toda vida está llena de momentos alegres e incluso de otros que llenan momentaneamente la vida de felicidad. Si existe algún secreto es precisaemente ese, el exprimir esos momentos al máximo, no intentar alargarlos inutilmente, sino aprovecharlos y experimentarlos plenamente.
La vida se compone de eso, de dias buenos y de dias malos, de momentos tristes y alegres, de penas y de felicidades. Todo consiste en no permitir que los momentos malos nos hundan y en aprovechar los momentos buenos.
A fin de cuentas (y hasta que no se demuetre los contrario) solo tenemos una vida que hay que explotar por las dos caras aunque una de ellas nos pueda hacer daño. Sencillamente hay que hacer que los buenos ratos compensen a los malos. Es difícil. Pero nadie dijo que alcanzar la felicidad fuera fácil.
Saludos
 
Modelo de conducta
Dentro de la naturaleza del ser humano está el comparar la manera de una persona con respecto a la de otra. Y eso es un gran error. No sólo porque las comparaciones sean odiosas (que lo son) sino porque además son dolorosas y están basadas en un conocimento muy superficial de la persona que sirve como modelo.
Las comparaciones son crueles. Para empezar siempre que se hace una comparación es para dejar a alguna persona en una posición de inferioridad con respecto a la otra. Este tipo de comparaciones son las preferidas por las madres. Estas no dudan en menospreciar las cualidades de sus propios hijos si se saben de otro joven menos vago, más estudioso o más educado que su respectivo descendiente. Lo que no saben esas madres es que el otro chaval puede tener los mayores defectos del mundo o ser el mayor cabrón que ha parido mujer alguna, sin embargo todo esto no importa simpre que proyecte una imagen decente hacia el exterior. Pero sin lugar a duda el extremo más bajo de estas comparaciones es el que las propias madres hacen entre hermanos, fomentando una envidia y un odio malsanos entre personas de la misma sangre cuyo único handicap es tener unas personalidades diferentes.
Además siempre que una madre hace una comparación la hace en presencia de su hijo, dejandolo en evidencia delante de terceras personas con la esperanza maternal de que esa vergüenza provoque en su retoño cambios positivos. Pero nada mas lejos de la realidad. En el caso de que esa descalificacion por parte de su progenitora le importe realmente sólo le producirá frustración por verse inferior a los demás.
Y es que cada uno somos como somos, ni mejores ni peores, sino diferentes. Y señoras madres que me lean, siempre y cuando su hijo no haga mal a nadie dejenle ser a su manera y no una copia de nadie.
Saludos