Imaginario de la sangre

Sube y baja la corriente de la sangre
por mi pecho y mis piernas,
llenando mi pleno ser
de su roja energía marina.
Mar que choca furioso
en espuma contra promontorios
de rocas, resistentes como el hogar,
aquel símbolo de seguridad
ante el devenir indeciso del mar.
Batir de olas, emoción desplegada,
los brazos golpeando en todas direcciones,
la mente ida, tan enfocada en su delirio,
un sentimiento de ira y adrenalina,
de música que altera la espesura de la sangre.
Estoy hablando de esa sangre
que corre en mi interior,
que más rápido empapa hoy mis entrañas,
que me excita y me envía
hacia mundos de otros imaginarios.





