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Delirios de un esqueje
Palabras al vacío y versos desadaptados escritos en el vacío de la noche.
¿Qué soy?
Convertirme en mis palabras: ser frágil caligrafía y verso honesto, transparente. Abandonar mi crisálida de piel y refugiarme en un capullo del más fino papel. Ser mis versos. Y soñar, que quién los lee comprende algo. Dejar de ser cuerpo, de ser alma: pasar a ser sintáxis y semántica, verso e historia, sentimientos entintados y empatía viva del papel.
Sindicación
 
Germen-Conciencia
La conciencia es como una semilla
descansa y se demora en su proyecto
aún y cuando esté ansiosa
ávida de dar pronto sus frutos.

Se demora y contempla
siente y acaricia la tierra
el hogar en que apacienta su cuerpo
la faz donde hunde sus raíces.

Como la semilla, busco un suelo firme,
temo el desbalance, temo perderme,
y aunque no lo crea ni siquiera yo
necesito seguridad, certeza.

En vez de la incertidumbre del pájaro
que busca, incansable,
raíces, gusanos y semillas
necesito la calma del río,
la seguridad de la tierra de labrado
y la piedra de canto
que construye los cimientos
de la casa de un sueño...
un sueño con raíces.

 
Aire invernal
Soy libre, vuelo
libre de metales y ataduras
vuelo con el aire y soy con él
me escabullo entre las briznas de pasto
merodeo curioso las cuevas de las arañas.

Soy con la tierra y con los hombres
soy con la felicidad y la ira
con el dolor, el desamor,
el apego y la pérdida.

Soy con la vida y soy con la muerte.

Refresco mi cuerpo, todo mi ser
en este aire frío de invierno
dulce, sano, penetrante,
como el agua evaporada en verano
o el perfume expansivo de la primavera.
 
Viaje interior
Hoy estoy de viaje
por mis interiores,
cruzo las arterias
de mis pensamientos.

En mi interior
árboles frescos,
arroyos, ríos de música,
risas de flores y hierba mojada.

En mi interior
tomo una taza caliente de té
observando
el virgen follaje de un bosque.

En mi interior
veo uno y mil atardeceres,
el sol que he visto tantas veces
condensado en ese uno y eterno Sol.

 
Espíritus
Silencio
los corpúsculos danzan
desnudos, componen el aire,
son la música de esta oscuridad
de este silencio que nos devora.

Espíritus que son la noche misma
crean y destruyen aquello que no cesa
y no dejan de bailar, los pequeños cuerpos,
huéspedes de estas habitaciones de infinito.

Como hadas y faunos
recorren el espacio entre las cosas
son el olor extraño a las narices
esa visión de algo
que en un segundo desaparece.

Existen como la noche existe
existen porque son la noche.
 
Presencias
Nombres que se repiten
una y otra vez
en el silencio de la noche.

Esencia de vida
en audible expresión
brotan, de las paredes desnudas.

Un temblor me embarga
trato de cerrar los ojos
y escuchar, temeroso.

Son presencias que existen
son vida, es la vida en expresión
y sus voces... son voces.

Sus voces son la sangre transparente
derramada por párpados en el vacío
sangre transparente de la nada y la soledad.