Este fuego de noche de invierno
Para tí... y estos nuevos vientos...
Es invierno y las hojas caen
de los árboles, ausentes en sí mismos.
El pasado y el presente
se conjugan en esta poza
de nieve derretida, como siempre.
Mis pasos los marca mi cuerpo
el arremeter de mi pleno ser vivo
y vivo mi vida con los pies en la tierra,
me apropio de mí mismo
y de mi amor a la vida.
Crezco en espíritu y en amor
aprendo de mis caídas
veo que tengo que ir lento
confío en mi andar
confío en mi amor
confío en su amor.
Los dos somos importantes.
Sentados frente a un fuego
una fogata, una plegaria
un espacio de luz en la noche
reflexionamos sobre la vida
y pienso en la magia
de encontrar en esta vida
una compañera real
y me llena un gozo cálido
tranquilo como este fuego
este fuego de noche de invierno
Es invierno y las hojas caen
de los árboles, ausentes en sí mismos.
El pasado y el presente
se conjugan en esta poza
de nieve derretida, como siempre.
Mis pasos los marca mi cuerpo
el arremeter de mi pleno ser vivo
y vivo mi vida con los pies en la tierra,
me apropio de mí mismo
y de mi amor a la vida.
Crezco en espíritu y en amor
aprendo de mis caídas
veo que tengo que ir lento
confío en mi andar
confío en mi amor
confío en su amor.
Los dos somos importantes.
Sentados frente a un fuego
una fogata, una plegaria
un espacio de luz en la noche
reflexionamos sobre la vida
y pienso en la magia
de encontrar en esta vida
una compañera real
y me llena un gozo cálido
tranquilo como este fuego
este fuego de noche de invierno
Dios
Creo en Dios
como el manto de realidad
sobre las cosas,
como la verdad
bajo ese manto
y todo lo demás.
Como lo de adentro
y lo de fuera,
como el pobre,
el que sufre,
el que goza.
Como el hombre
o la mujer,
como el animal,
el agua,
la piedra.
Como la poesía
la mística
y las palabras.
Creo en Dios
y lo estaba perdiendo.
Espero encontrarlo
en la música de la Vida,
en las palabras de la Naturaleza,
en la poesía que es Todo y Nada.
como el manto de realidad
sobre las cosas,
como la verdad
bajo ese manto
y todo lo demás.
Como lo de adentro
y lo de fuera,
como el pobre,
el que sufre,
el que goza.
Como el hombre
o la mujer,
como el animal,
el agua,
la piedra.
Como la poesía
la mística
y las palabras.
Creo en Dios
y lo estaba perdiendo.
Espero encontrarlo
en la música de la Vida,
en las palabras de la Naturaleza,
en la poesía que es Todo y Nada.
Crecer
Con todas mis fuerzas
quiero crecer
pero mi esfuerzo
se ve truncado
me estanco
al tratar de evitar
que las hojas
caigan
de
los
a
r
b
o
l
e
s
.
.
.
quiero crecer
pero mi esfuerzo
se ve truncado
me estanco
al tratar de evitar
que las hojas
caigan
de
los
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b
o
l
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s
.
.
.
Piedras y Arena

Las piedras que he encontrado
en los caminos de tierra y agua,
en los afluentes del caudaloso río,
en los fines de los caminos de tierra,
son regalos de las nubes y del mar.
Los infinitos granos de arena
de cualquier playa del mundo,
incluso de los caminos sin pavimentar,
nos recuerdan los infinitos regalos del cielo
y de la tierra, dirigidos a todos,
la plenitud que yace a nuestros pies
y que rutinariamente ignoramos
pisamos, aplastamos,
sin remordimientos, sin ver...
En el mar I

Torres de agua se alzan y entrechocan
como ejércitos de nubes, marfil y lapislazuli,
el mar: jugador poderoso, asesino en potencia,
el mar, sanador de heridas, del cuerpo y del alma.
Me baño en tus aguas, insondable vacío
de aguas salinas, arena y seres vivos,
eres todo un mundo, una Realidad Aparte,
Océano: oscuro continente, abismo del alma.
Lo más primario lo encuentro en tus aguas,
la matriz de todo nacimeinto, siempre acuática,
la razón de toda forma de vida: tus aguas,
el origen de este planeta: el agua,
antes que nada eras tú, mar insondable.
Y ahora me encuentro aquí, abrazado por tus olas,
jugando entre los hilos acuosos de tu cuerpo,
sintiendo el gozo del niño, mucho antes de nacer
y mucho después de haber nacido, sólo jugando,
fundiéndose en este paraíso, desierto de agua,
sin pensar... ajeno a la seca realidad.
En el mar II

Emerjo de tus aguas
hacia la superficie,
las arenas de la playa,
mi cuerpo rodeado de tí
empapado en toda su estructura,
los pelos que cubren todo mi ser
goteando suavemente tu esencia.
Y recuerdo, por un momento
el horror de los naufragios
ya fuera de tí, Océano,
recuerdo la muerte en el mar
la angustia de morir
en tus aguas
continente oscuro y terrible,
Realidad Aparte
fascinante y tremenda.
Tus rayos
ominosos, numinosos,
enaltecen y curan
así como quitan la vida.
Escatología

El alma se duerme entristecida
muere junto al foso de recuerdos
esperando, incansable, la liberación.
Con sus volutas de humo azul
el alma se esfuma
como nube de dulce incienso.
El alma se evapora
se diluye en el espíritu.
...
La naturaleza recoge mi cuerpo
su vida persiste en lo orgánico
mis entrañas se han vuelto alimento,
mi sangre, germen de nueva vida.
Estoy muerto... pero no así como creen
no he perdido la vida, pues nunca fue mía,
pero me he perdido y diluído,
ya no pertenezco a mi mismo.
Ya no pienso... quizás recuerdo
(Pues ¿donde se encuentran estos recuerdos
al fin y al cabo... Qué son?).
Caer de hojas

Las hojas caen
agotadas de vivir
a la muerte caen
como altazor a su fin.
Caen a la tierra
y bailan con la muerte
el espacio y el vacío
les acompañan en el viaje
hacia la muerte.
caen y en su muerte viven
mueren alegres, bailando
como campanas de música
en su lento vaivén, bailando.
Las calles y la ciudad
¿Cuantos años lleva nuestro planeta bajo su actual manto de asfalto?
¿Cuanto más resistirá la tierra - el planeta tierra, pero también el material "tierra", ese polvo, esa vida que yace bajo las placas de cemento - esa coraza que le constriñe?
La gente que me conoce sabrá que no soy muy dado a andarmelas dando de ambientalista ni nada por el estilo. Pero creo que hay temas ambientales que merecen nuestra atención.
Por diversas circunstancias de la vida, he estado los últimos meses pensando en como sería mi ciudad, Santiago, sin tanta calle pavimentada, como sería una ciudad desarrollada si tuviera calles de tierra aplanada, en vez del duro e "inamovible" asfalto... Esto porque se me ocurrio, así al pasar, que quizas este problema de que se hagan continuamente hoyos en las calles no sea culpa ni de los alcaldes, demasiado ocupados para preocuparse por sus calles, ni de los conductores (o el exceso de ellos, y sus vehículos) ni de un mal trabajo al instalar las placas de cemento que llamamos calles y veredas, ni nada por el estilo. Se me ocurrió que quizás los mayores responsables serían justamente aquellos que no tenemos como controlar: la lluvia y la actividad sísmica. Y se me ocurrió, al pensar en esto, qué estará pasando BAJO el cemento.
Bajo el cemento... raras las cosas que se me ocurren... pero resulta que la tierra no es tan fija como el asfalto, se mueve, las napas subterráneas le hacen escurrir de un lado a otro, la vida que en su interior germina le hace removerse, y seguramente la vida que, sofocada, se bate en retirada, también. Nos da pena ver un llano absolutamente devastado de toda vegetación y no se nos ocurre que debajo de nuestros pies, bajo los centímetros de cemento, hay un llano mucho más maltratado.
He visto como los árboles, puestos a veces sólo como ornamentación, dan la pelea al cemento, levantando sus placas contra la voluntad civilizadora. He sabido de grandes hoyos (supe de uno en particular, en Valparaíso, pero estoy seguro que no es el único) que, escondidos bajo la facahada segura del pavimento, se van agrandando y agrandando, hasta que el remezón de un pequeño temblor lo descubre en su grandeza y profundiad.
No sé si la hipótesis del planeta tierra como un sistema vivo (Gaia) sea cierta, pero sí se que de alguna manera estamos matando al planeta, desbaratando su equilibrio, tratando de sostener algo que es insostenible: una coraza de concreto rígido sobre la tierra, la tierra como planeta y la tierra como elemento, como materia. Si no me equivoco (y en esto simplemente aplico sentido común) no debemos llevar mucho más de 100 años de concreto, de cemento en nuestras calles y carreteras... ¿Cuanto tiempo más resistirá el cemento? ¿Cuanto tiempo más, antes de que empiece a colapsar?
Quizás todo esto confluya en un sólo punto: Creo ver que nuestro movimiento hacia la civilización y el desarrollo, aunque avance a pasos gigantescos y precipitados, lo hace sin la vista al frente. Me parece que tanto poder del hombre, sus estructuras, sus conocimientos, sus funciones y construcciones, NO ES SUSTENTABLE en un mundo que es mucho más que humanos y creaciones de humanos.
Pero quedo donde mismo. Soy solo un joven que observa qué pasa. Dificilmente la gente hará algo distinto a escala global por un humilde articulo en un blog que muy poca gente lee. Me queda sólo la dficil tarea de tratar de convencerme a mí mismo que vale la pena hacer algo y (aún más difícil) hacerlo... Partiendo por casa y haciendo de lo cotidiano nuestra lucha, así es como cambia el mundo, nuestra participación como seres humanos en este mundo, este mundo en el que vivimos pero que, sorpresa, no nos pertenece.
Saludos
¿Cuanto más resistirá la tierra - el planeta tierra, pero también el material "tierra", ese polvo, esa vida que yace bajo las placas de cemento - esa coraza que le constriñe?
La gente que me conoce sabrá que no soy muy dado a andarmelas dando de ambientalista ni nada por el estilo. Pero creo que hay temas ambientales que merecen nuestra atención.
Por diversas circunstancias de la vida, he estado los últimos meses pensando en como sería mi ciudad, Santiago, sin tanta calle pavimentada, como sería una ciudad desarrollada si tuviera calles de tierra aplanada, en vez del duro e "inamovible" asfalto... Esto porque se me ocurrio, así al pasar, que quizas este problema de que se hagan continuamente hoyos en las calles no sea culpa ni de los alcaldes, demasiado ocupados para preocuparse por sus calles, ni de los conductores (o el exceso de ellos, y sus vehículos) ni de un mal trabajo al instalar las placas de cemento que llamamos calles y veredas, ni nada por el estilo. Se me ocurrió que quizás los mayores responsables serían justamente aquellos que no tenemos como controlar: la lluvia y la actividad sísmica. Y se me ocurrió, al pensar en esto, qué estará pasando BAJO el cemento.
Bajo el cemento... raras las cosas que se me ocurren... pero resulta que la tierra no es tan fija como el asfalto, se mueve, las napas subterráneas le hacen escurrir de un lado a otro, la vida que en su interior germina le hace removerse, y seguramente la vida que, sofocada, se bate en retirada, también. Nos da pena ver un llano absolutamente devastado de toda vegetación y no se nos ocurre que debajo de nuestros pies, bajo los centímetros de cemento, hay un llano mucho más maltratado.
He visto como los árboles, puestos a veces sólo como ornamentación, dan la pelea al cemento, levantando sus placas contra la voluntad civilizadora. He sabido de grandes hoyos (supe de uno en particular, en Valparaíso, pero estoy seguro que no es el único) que, escondidos bajo la facahada segura del pavimento, se van agrandando y agrandando, hasta que el remezón de un pequeño temblor lo descubre en su grandeza y profundiad.
No sé si la hipótesis del planeta tierra como un sistema vivo (Gaia) sea cierta, pero sí se que de alguna manera estamos matando al planeta, desbaratando su equilibrio, tratando de sostener algo que es insostenible: una coraza de concreto rígido sobre la tierra, la tierra como planeta y la tierra como elemento, como materia. Si no me equivoco (y en esto simplemente aplico sentido común) no debemos llevar mucho más de 100 años de concreto, de cemento en nuestras calles y carreteras... ¿Cuanto tiempo más resistirá el cemento? ¿Cuanto tiempo más, antes de que empiece a colapsar?
Quizás todo esto confluya en un sólo punto: Creo ver que nuestro movimiento hacia la civilización y el desarrollo, aunque avance a pasos gigantescos y precipitados, lo hace sin la vista al frente. Me parece que tanto poder del hombre, sus estructuras, sus conocimientos, sus funciones y construcciones, NO ES SUSTENTABLE en un mundo que es mucho más que humanos y creaciones de humanos.
Pero quedo donde mismo. Soy solo un joven que observa qué pasa. Dificilmente la gente hará algo distinto a escala global por un humilde articulo en un blog que muy poca gente lee. Me queda sólo la dficil tarea de tratar de convencerme a mí mismo que vale la pena hacer algo y (aún más difícil) hacerlo... Partiendo por casa y haciendo de lo cotidiano nuestra lucha, así es como cambia el mundo, nuestra participación como seres humanos en este mundo, este mundo en el que vivimos pero que, sorpresa, no nos pertenece.
Saludos
Reunión después de la muerte
A Carolina,
semilla cósmica y caracola lunar
Hemos sobrevivido a nuestra propia muerte
desde el suelo agreste revolotean al cielo nuestras cenizas
nuestros rostros desfigurados van recuperando lentamente el semblante
y de las cenizas se está formando un huracán de formas
sueños de campo y de ciudad que se unen y encarnan.
De la tierra y las cenizas se va formando un cuerpo
de la greda originaria Dios nos devuelve el alma
y con su soplo modela la arcilla de nuestros rostros.
Finalmente, su sagrada lágrima nos da el movimiento, la vida y la emoción.
Respiramos por primera vez, después de tanto tiempo
años condensados en un minuto de muerte,
y vemos cómo la greda, de tierra y ceniza
se va convirtiendo en flexible papel transparente
y como retorna la sangre a nuestros cuerpos
dándole color a nuestro contorno.
Abrimos de nuevo los ojos de carne
y vemos de nuevo, con ojos dolidos
del recién nacido, recién salido de tumbas.
Y nos damos las manos emocionados
y bailamos bajo el brillo de la luna
mientras de nuestras manos juntas
un pájaro de fuego de larga cola
caliente cuerpo y potente semblante
alza el vuelo hacia la luna
a encontrarse con la paloma mensajera
a reunirse con ella en el divino abrazo
del Verbo encarnado y el ave fénix.
semilla cósmica y caracola lunar
Hemos sobrevivido a nuestra propia muerte
desde el suelo agreste revolotean al cielo nuestras cenizas
nuestros rostros desfigurados van recuperando lentamente el semblante
y de las cenizas se está formando un huracán de formas
sueños de campo y de ciudad que se unen y encarnan.
De la tierra y las cenizas se va formando un cuerpo
de la greda originaria Dios nos devuelve el alma
y con su soplo modela la arcilla de nuestros rostros.
Finalmente, su sagrada lágrima nos da el movimiento, la vida y la emoción.
Respiramos por primera vez, después de tanto tiempo
años condensados en un minuto de muerte,
y vemos cómo la greda, de tierra y ceniza
se va convirtiendo en flexible papel transparente
y como retorna la sangre a nuestros cuerpos
dándole color a nuestro contorno.
Abrimos de nuevo los ojos de carne
y vemos de nuevo, con ojos dolidos
del recién nacido, recién salido de tumbas.
Y nos damos las manos emocionados
y bailamos bajo el brillo de la luna
mientras de nuestras manos juntas
un pájaro de fuego de larga cola
caliente cuerpo y potente semblante
alza el vuelo hacia la luna
a encontrarse con la paloma mensajera
a reunirse con ella en el divino abrazo
del Verbo encarnado y el ave fénix.
Arboles a la orilla de un río
Fuertes árboles que crecen
a la orilla del río,
oscuridad y misterio
en las aguas que fluyen,
transportadas
por el silencio de las piedras.
Serenidad de brazos y ramas,
de raíces que tocan el agua
con la punta del dedo meñique,
agua fría pero justa,
la mejor temperatura para el alimento.
Bebemos de esa agua
como árboles a la orilla
de un río fresco de campo
con aguas de vertientes
del cerro que ven nuestros ojos.
Nos nutrimos,
nos acompañamos
y crecemos en compañía,
nuestras ramas a veces se topan,
a veces no, dependemos del viento
y del sol y la luna,
pero en el fondo,
en la oscuridad amorosa
de la madre tierra
se encuentran nuestras raíces,
crecidas de semillas tan distintas,
y los deditos, centenares de ellos,
se rozan, se acarician y se abrazan
bajo la tierra que nos recibe
y junto al río nos nutre.
Imaginario de la sangre

Sube y baja la corriente de la sangre
por mi pecho y mis piernas,
llenando mi pleno ser
de su roja energía marina.
Mar que choca furioso
en espuma contra promontorios
de rocas, resistentes como el hogar,
aquel símbolo de seguridad
ante el devenir indeciso del mar.
Batir de olas, emoción desplegada,
los brazos golpeando en todas direcciones,
la mente ida, tan enfocada en su delirio,
un sentimiento de ira y adrenalina,
de música que altera la espesura de la sangre.
Estoy hablando de esa sangre
que corre en mi interior,
que más rápido empapa hoy mis entrañas,
que me excita y me envía
hacia mundos de otros imaginarios.
Escrito después de la angustia (Luz y Oscuridad)
El viento sopla una vez más sobre mi rostro
como doliente que he sido, sonrío hoy ante la vida:
el esplendor de las copas rozando el infinito,
la gracia de las raíces, forjando su destino en lo profundo.
Es un día más, tal como ayer y mañana,
un momento más, una bocanada de aire,
la posibilidad de grandes sueños encarnados,
la esperanza de vivir hoy en el presente.
Y pienso, tranquilo y melancólico,
en los momentos de amargura donde no vi el fin,
donde creí ser tragado por los fosos de la locura
y sonrío porque hoy veo y sé, soy consciente,
porque hoy hablo con mis hermanos y abrazo a mis hermanas.
Abrazo lo que existe y lo que aún no,
lo nacido y lo nonato,
todo lo que es o puede ser existencia
porque eso es todo, no hay más,
y todo esto que hay
es, de verdad, hermoso.
como doliente que he sido, sonrío hoy ante la vida:
el esplendor de las copas rozando el infinito,
la gracia de las raíces, forjando su destino en lo profundo.
Es un día más, tal como ayer y mañana,
un momento más, una bocanada de aire,
la posibilidad de grandes sueños encarnados,
la esperanza de vivir hoy en el presente.
Y pienso, tranquilo y melancólico,
en los momentos de amargura donde no vi el fin,
donde creí ser tragado por los fosos de la locura
y sonrío porque hoy veo y sé, soy consciente,
porque hoy hablo con mis hermanos y abrazo a mis hermanas.
Abrazo lo que existe y lo que aún no,
lo nacido y lo nonato,
todo lo que es o puede ser existencia
porque eso es todo, no hay más,
y todo esto que hay
es, de verdad, hermoso.
Germen-Conciencia
La conciencia es como una semilla
descansa y se demora en su proyecto
aún y cuando esté ansiosa
ávida de dar pronto sus frutos.
Se demora y contempla
siente y acaricia la tierra
el hogar en que apacienta su cuerpo
la faz donde hunde sus raíces.
Como la semilla, busco un suelo firme,
temo el desbalance, temo perderme,
y aunque no lo crea ni siquiera yo
necesito seguridad, certeza.
En vez de la incertidumbre del pájaro
que busca, incansable,
raíces, gusanos y semillas
necesito la calma del río,
la seguridad de la tierra de labrado
y la piedra de canto
que construye los cimientos
de la casa de un sueño...
un sueño con raíces.
descansa y se demora en su proyecto
aún y cuando esté ansiosa
ávida de dar pronto sus frutos.
Se demora y contempla
siente y acaricia la tierra
el hogar en que apacienta su cuerpo
la faz donde hunde sus raíces.
Como la semilla, busco un suelo firme,
temo el desbalance, temo perderme,
y aunque no lo crea ni siquiera yo
necesito seguridad, certeza.
En vez de la incertidumbre del pájaro
que busca, incansable,
raíces, gusanos y semillas
necesito la calma del río,
la seguridad de la tierra de labrado
y la piedra de canto
que construye los cimientos
de la casa de un sueño...
un sueño con raíces.
Aire invernal
Soy libre, vuelo
libre de metales y ataduras
vuelo con el aire y soy con él
me escabullo entre las briznas de pasto
merodeo curioso las cuevas de las arañas.
Soy con la tierra y con los hombres
soy con la felicidad y la ira
con el dolor, el desamor,
el apego y la pérdida.
Soy con la vida y soy con la muerte.
Refresco mi cuerpo, todo mi ser
en este aire frío de invierno
dulce, sano, penetrante,
como el agua evaporada en verano
o el perfume expansivo de la primavera.
libre de metales y ataduras
vuelo con el aire y soy con él
me escabullo entre las briznas de pasto
merodeo curioso las cuevas de las arañas.
Soy con la tierra y con los hombres
soy con la felicidad y la ira
con el dolor, el desamor,
el apego y la pérdida.
Soy con la vida y soy con la muerte.
Refresco mi cuerpo, todo mi ser
en este aire frío de invierno
dulce, sano, penetrante,
como el agua evaporada en verano
o el perfume expansivo de la primavera.
Viaje interior
Hoy estoy de viaje
por mis interiores,
cruzo las arterias
de mis pensamientos.
En mi interior
árboles frescos,
arroyos, ríos de música,
risas de flores y hierba mojada.
En mi interior
tomo una taza caliente de té
observando
el virgen follaje de un bosque.
En mi interior
veo uno y mil atardeceres,
el sol que he visto tantas veces
condensado en ese uno y eterno Sol.
por mis interiores,
cruzo las arterias
de mis pensamientos.
En mi interior
árboles frescos,
arroyos, ríos de música,
risas de flores y hierba mojada.
En mi interior
tomo una taza caliente de té
observando
el virgen follaje de un bosque.
En mi interior
veo uno y mil atardeceres,
el sol que he visto tantas veces
condensado en ese uno y eterno Sol.
Espíritus
Silencio
los corpúsculos danzan
desnudos, componen el aire,
son la música de esta oscuridad
de este silencio que nos devora.
Espíritus que son la noche misma
crean y destruyen aquello que no cesa
y no dejan de bailar, los pequeños cuerpos,
huéspedes de estas habitaciones de infinito.
Como hadas y faunos
recorren el espacio entre las cosas
son el olor extraño a las narices
esa visión de algo
que en un segundo desaparece.
Existen como la noche existe
existen porque son la noche.
los corpúsculos danzan
desnudos, componen el aire,
son la música de esta oscuridad
de este silencio que nos devora.
Espíritus que son la noche misma
crean y destruyen aquello que no cesa
y no dejan de bailar, los pequeños cuerpos,
huéspedes de estas habitaciones de infinito.
Como hadas y faunos
recorren el espacio entre las cosas
son el olor extraño a las narices
esa visión de algo
que en un segundo desaparece.
Existen como la noche existe
existen porque son la noche.
Presencias
Nombres que se repiten
una y otra vez
en el silencio de la noche.
Esencia de vida
en audible expresión
brotan, de las paredes desnudas.
Un temblor me embarga
trato de cerrar los ojos
y escuchar, temeroso.
Son presencias que existen
son vida, es la vida en expresión
y sus voces... son voces.
Sus voces son la sangre transparente
derramada por párpados en el vacío
sangre transparente de la nada y la soledad.
una y otra vez
en el silencio de la noche.
Esencia de vida
en audible expresión
brotan, de las paredes desnudas.
Un temblor me embarga
trato de cerrar los ojos
y escuchar, temeroso.
Son presencias que existen
son vida, es la vida en expresión
y sus voces... son voces.
Sus voces son la sangre transparente
derramada por párpados en el vacío
sangre transparente de la nada y la soledad.
Serenidad/Tranquilidad
La naturaleza resiste
(a toda embestida, a toda ciudad)
y se presenta a sí misma
casi en sueños,
en nubes batidas, tocadas de color
como damascos mordidos por Dios.
El sol vuelve a las sombras
a su descanso del día,
mi alma también reposa
en una paz efímera y eterna.
Serenidad
inundando mi ser pleno
mi mente, mis entrañas, mi corazón,
mis extremidades, manos, pies,
mi pelvis y toda mi cabeza,
mi cabello, mis pelos
hermosos y cortos,
mis ojos profundos
mi lengua inquieta.
Descanso en mi alma
en la música de mis pasos
en la realidad del presente
en la tranquilidad
del aquí, del ahora.
Cuerdas de música
son tañidas por mí y por ti.
No hay nada que me pertenezca,
soy tan pequeño
pero a la vez todo es mío,
todo soy yo.
Cierro los ojos
descanso del hacer,
en el presente, en el ahora,
y con la música de mi ser
despierto.
(a toda embestida, a toda ciudad)
y se presenta a sí misma
casi en sueños,
en nubes batidas, tocadas de color
como damascos mordidos por Dios.
El sol vuelve a las sombras
a su descanso del día,
mi alma también reposa
en una paz efímera y eterna.
Serenidad
inundando mi ser pleno
mi mente, mis entrañas, mi corazón,
mis extremidades, manos, pies,
mi pelvis y toda mi cabeza,
mi cabello, mis pelos
hermosos y cortos,
mis ojos profundos
mi lengua inquieta.
Descanso en mi alma
en la música de mis pasos
en la realidad del presente
en la tranquilidad
del aquí, del ahora.
Cuerdas de música
son tañidas por mí y por ti.
No hay nada que me pertenezca,
soy tan pequeño
pero a la vez todo es mío,
todo soy yo.
Cierro los ojos
descanso del hacer,
en el presente, en el ahora,
y con la música de mi ser
despierto.
Sin título / Confesión
Reunirme con el aura olvidada
el halo de misterio
una vida circular
un devenir, en el espacio y el tiempo
con sentido, razón y fin.
Comprender lo inaprensible
dejar de entender mi vida
soltar el abnegado control
y dejar a mis cimientos
para que solos echen raíces.
el halo de misterio
una vida circular
un devenir, en el espacio y el tiempo
con sentido, razón y fin.
Comprender lo inaprensible
dejar de entender mi vida
soltar el abnegado control
y dejar a mis cimientos
para que solos echen raíces.
Azul
Si escribo versos azules
en la noche profunda y oscura,
¿Qué pasa con el azul?
¿Qué pasa con el que escribe?
Y la noche, ¿es noche?
¿Y lo profundo?
Si escribo: “Azul”
¿Es azul,
es color,
es escritura?
en la noche profunda y oscura,
¿Qué pasa con el azul?
¿Qué pasa con el que escribe?
Y la noche, ¿es noche?
¿Y lo profundo?
Si escribo: “Azul”
¿Es azul,
es color,
es escritura?
Mi llama, mi fuego (esbozo de poética existencial)
Como la lámpara de aceite
o el corazón incensiario
mi intimidad hierve
con un fuego profundo,
una fuerza subterránea.
Veo el resplandor
en mis propios ojos
el sendero de una lágrima
a punto de caer.
No quiero perder ésta, mi vida,
en juegos de adultos, estrés y angustia,
no quiero perderme en evasivas
ni sutiles desvíos inteligentes.
No quiero que se apague esta llama
esta vela inclemente y frágil
temo incluso, a veces
perderla aquí, perderla en la poesía.
Temo perder la música en la música
el espíritu en Dios
el alma en la expresión.
Temo abrir mi boca
y que el anima se evapore,
temo también dejarla cerrada
hasta que muera asfixiada.
Temo que mi ser más real y profundo
cobre vida en estos papeles inertes
y abandone mi cuerpo vivo;
temo que ese mi cuerpo, esa mi forma,
se parezca cada día más
a este papel, uniforme y cuadriculado
y que las imágenes de mi fantasía
vivan tanto y más que yo.
o el corazón incensiario
mi intimidad hierve
con un fuego profundo,
una fuerza subterránea.
Veo el resplandor
en mis propios ojos
el sendero de una lágrima
a punto de caer.
No quiero perder ésta, mi vida,
en juegos de adultos, estrés y angustia,
no quiero perderme en evasivas
ni sutiles desvíos inteligentes.
No quiero que se apague esta llama
esta vela inclemente y frágil
temo incluso, a veces
perderla aquí, perderla en la poesía.
Temo perder la música en la música
el espíritu en Dios
el alma en la expresión.
Temo abrir mi boca
y que el anima se evapore,
temo también dejarla cerrada
hasta que muera asfixiada.
Temo que mi ser más real y profundo
cobre vida en estos papeles inertes
y abandone mi cuerpo vivo;
temo que ese mi cuerpo, esa mi forma,
se parezca cada día más
a este papel, uniforme y cuadriculado
y que las imágenes de mi fantasía
vivan tanto y más que yo.
Mi ser uno

I.
Una hoja cae por el tronar de tu voz,
el violento arroyo de tus pensamientos
hace naufragar esperanzas y silencios,
la calma imperturbable del lago, siempre
interrumpida por el trueno de la memoria.
La melodía de los pies en mis ojos,
y el recuerdo de las manos.
La visión del vientre, poderosa y profunda,
acompañan al deleite auditivo
en mi espalda desnuda.
Lo irracional y lo orgánico
presentes como oxígeno en el agua.
II.
La voracidad de tus manos
me arranca de mis cimientos,
tu llamada en mis entrañas
profunda y subterránea
disuelve la corteza,
las cicatrices de mi ser-uno.
Mis hombros cargan el presente
y el presente me carga a los hombros,
el tiempo me sostiene en su regazo
y yo a él le sostengo.
Recuerdo que soy
y no recuerdo nada,
a la vez, escucho,
horizontes lejanos,
compañeros de ser,
separados por los continentes
de las aguas del océano,
hogar original,
útero uno y primario.
Y siempre tu llamada interna
me sostiene, adentro y afuera
recordándome el pulsar
el amor, el océano.
* Le debo este poema a una semana muy dura pero con bellas luces. Aparte de las luces cotidianas de mis amigos y amigas, resalto en especial 3, de las cuales ninguna conozco mucho más que su voz o su memoria escrita: Patricia May, Francisco Varela, Vicente Huidobro. Gracias.
"Una hoja cae; algo pasa volando;
cuanto miren los ojos, creado sea"
(V. Huidobro)
día nublado, cansado, anulado... (NADA)

Hoy ha sido un día nublado
ni ártico ni veraniego
no he tenido grandes penas
ni alegrías importantes.
Hoy he sido Gris
como las nubes del cielo.
Gris, las emociones ocultas
por una gran sábana
de cansancio, desdén
y angustia y rabia reprimidas
tornadas en un ser-nada.
Hoy estoy nublado
no soy yo, no soy nadie
no me identifico ni trasciendo nada
simplemente existo
como una piedra bajo el mar
como el asiento sobre el que me hallo
como la tinta de este lápiz
o las fibras de este papel.
Mujer II

Mujer de ojos vivos
de alma estrepitosa
desbocada, como caballos
mansa, como la hierba.
Los lagos de tus ojos
infinitos
reflejan y reclaman al Ser.
Tus pupilas
dos grandes peces negros
saltando al unísono de su hábitat
como dos gotas
que en el chocar de de olas oceánicas
se separan, momentáneamente
de su esencia marina.
Duermes tranquila, amiga,
tus ojos exhalan tu vida
en sueños
que tú recibes gustosa.
* Imagen: Cenote Azul Maya, México.
Ira festiva y orgullo
Me visto de rojo y grito
mis entrañas caen
mis pulmones se elevan
y vuelan como mariposas
libres de su cautiverio.
Hoy la sangre me hierve
distorsionada y herida
como guitarras melancólicas,
cajones peruanos
y palos de agua.
En un estruendo de vida y gritos
como sólo lo conoce el río
con sus peces y sus pájaros
con sus rocas y sus caídas
con sus rápidos
y sus corrientes subterráneas.
Hoy corro por las calles
desesperado y energúmeno
embriagado de mí mismo.
Y canto y lloro
por todo y por nada
por tí, por mí, por nosotros,
pero sobre todo
por nadie en lo absoulto.
mis entrañas caen
mis pulmones se elevan
y vuelan como mariposas
libres de su cautiverio.
Hoy la sangre me hierve
distorsionada y herida
como guitarras melancólicas,
cajones peruanos
y palos de agua.
En un estruendo de vida y gritos
como sólo lo conoce el río
con sus peces y sus pájaros
con sus rocas y sus caídas
con sus rápidos
y sus corrientes subterráneas.
Hoy corro por las calles
desesperado y energúmeno
embriagado de mí mismo.
Y canto y lloro
por todo y por nada
por tí, por mí, por nosotros,
pero sobre todo
por nadie en lo absoulto.
Mujer

Tus fuentes caen
estrepitosas
a este río subterráneo.
Tus raíces y las ramas de tu copa
se esparcen en todo derredor
y lo penetran todo
como hilos maravillosos
de la trama de la vida.
Naranjas extensiones
de la madeja del universo,
verdes destellos
de la luz que todo impregna,
de la luz que todo es.
Nuestra visión navega libre, eternamente,
en este inmenso océano de éter
en este hermoso vacío de todo y de nada
Escatología (Despertar)
Un viaje, diez pasos hacia el horizonte
una luz se asoma entre sábanas de mar
cubriendo el manto azul con manos naranja.
Son ladrillos del camino hacia el sol
un camino que cruza de la almohada al despertar.
Créeme: estarás bien
no sufrirás el dolor de la muerte
al amanecer no serás puro hueso
al despertar no serás vacío o ceniza
sino espíritu del agua
alma impregnada en la tierra.
una luz se asoma entre sábanas de mar
cubriendo el manto azul con manos naranja.
Son ladrillos del camino hacia el sol
un camino que cruza de la almohada al despertar.
Créeme: estarás bien
no sufrirás el dolor de la muerte
al amanecer no serás puro hueso
al despertar no serás vacío o ceniza
sino espíritu del agua
alma impregnada en la tierra.
(Sin título) -

Hoy escribo con luz de luna
sobre pecados y necedades que no quiero ver
sentado en la arena enferma
frente a un mar embravecido
una fría noche otoñal.
No quiero hablar ni escuchar
ofrezco como don mi dolor
a la Luna, Diosa astral,
a la Tierra, Diosa madre, Madre Tierra.
Tu luz me permite dar sin saberlo todo
sin ver mis resultados a la luz
trabajo humilde de ofrenda
de hijo cabizbajo, de brizna de pasto.
Tu luz sin calor me envuelve
y en cierto modo me sana
me da la justa claridad
para ojos a veces torpes.
Pido perdón sin humillarme
aún me autoafirmo
pero veo mis lamentos
mis pecados y necedades
y en un rincón escondido
muy profundo dentro de mí
lloro, tierna y desconsoladamente
como los bebés lloran
como deberíamos siempre llorar.
dos poemas: "Melancolía" y "Entrego al mar"
Hoy quiero hacer algo distinto a lo usual (para mí) y compartir con ustedes dos poemas que se relacionan entre sí. Tienen que ver con un profundo proceso de autodescubrimiento y desvelamiento personal, que ha sido precioso para mí pero que ha tenido sus momentos duros.
Lo que van a leer a continuación refleja la cristalización de dos momentos de ese proceso, uno muy amargo y doloroso, y otro de profunda paz, posterior a una crisis o impase personal donde me fueron develadas muchas cosas, visiones reprimidas y trancas ignoradas históricamente.
Nada más queda por decir, excepto que traten de leer un poco más con la intuición, con la razón del corazón (como el corazón imaginal del que habla James Hillman) en vez de la trillada razón lógica. Para hablar de cosas con sentido y terminadas ya tenemos el lenguaje corriente.
Saludos a todos, y gracias a los que de vez en vez me escriben algún comentario.
Melancolía
Dardos inconstantes de desdén
desde la ventana de mis ojos pardos
desde la oscuridad del lado opuesto de la luna
donde esos mismos ojos ya no llegan.
Sutil veneno en lenguas azules
oscuros maleficios de sutil mortalidad
roedores escondidos entre tus escombros
agazapados a la sombra de tus restos.
Desde la sombra a la oscuridad
una áspera corriente de vientos,
vientos de cambio y dolor, de pérdida y muerte
y la oscuridad que se propaga
como una metástasis, de sombra en sombra.
El último árbol perece
y se escucha en los cerros
el tañir de la última campana,
sólo queda el recuerdo
de su silueta dibujada en mis ojos
y el imperceptible sonido
de todo y de nada:
aquello que fue, alguna vez, vida.
Entrego al mar
Entrego en ofrenda mis penas al mar
a la oscuridad azul del ojo ciego
al vacío y a las piedras sumergidas
a la vida de misterio, al misterio de la vida.
Como la sal, mis ideas se diluyen
lentamente, como el balbucear de un niño,
como el despertar de un santo,
se disuelven y se tornan agua salada.
La salinidad del agua de mar,
las ideas en el espacio entre nosotros,
la emoción en los objetos que tocamos,
la vida y la muerte de las rocas y la tierra.
Un silencio tranquilo se posa
como un manto sobre el mundo:
es la paz del universo que siempre es,
la serenidad de esa primera realidad.
Es el silencio de los poetas y el callar de los místicos,
donde las cosas que son, simplemente son,
donde la angustia y el mundo se disuelven
como cubos de sal en el mar inmenso.
Lo que van a leer a continuación refleja la cristalización de dos momentos de ese proceso, uno muy amargo y doloroso, y otro de profunda paz, posterior a una crisis o impase personal donde me fueron develadas muchas cosas, visiones reprimidas y trancas ignoradas históricamente.
Nada más queda por decir, excepto que traten de leer un poco más con la intuición, con la razón del corazón (como el corazón imaginal del que habla James Hillman) en vez de la trillada razón lógica. Para hablar de cosas con sentido y terminadas ya tenemos el lenguaje corriente.
Saludos a todos, y gracias a los que de vez en vez me escriben algún comentario.
Melancolía
Dardos inconstantes de desdén
desde la ventana de mis ojos pardos
desde la oscuridad del lado opuesto de la luna
donde esos mismos ojos ya no llegan.
Sutil veneno en lenguas azules
oscuros maleficios de sutil mortalidad
roedores escondidos entre tus escombros
agazapados a la sombra de tus restos.
Desde la sombra a la oscuridad
una áspera corriente de vientos,
vientos de cambio y dolor, de pérdida y muerte
y la oscuridad que se propaga
como una metástasis, de sombra en sombra.
El último árbol perece
y se escucha en los cerros
el tañir de la última campana,
sólo queda el recuerdo
de su silueta dibujada en mis ojos
y el imperceptible sonido
de todo y de nada:
aquello que fue, alguna vez, vida.
Entrego al mar
Entrego en ofrenda mis penas al mar
a la oscuridad azul del ojo ciego
al vacío y a las piedras sumergidas
a la vida de misterio, al misterio de la vida.
Como la sal, mis ideas se diluyen
lentamente, como el balbucear de un niño,
como el despertar de un santo,
se disuelven y se tornan agua salada.
La salinidad del agua de mar,
las ideas en el espacio entre nosotros,
la emoción en los objetos que tocamos,
la vida y la muerte de las rocas y la tierra.
Un silencio tranquilo se posa
como un manto sobre el mundo:
es la paz del universo que siempre es,
la serenidad de esa primera realidad.
Es el silencio de los poetas y el callar de los místicos,
donde las cosas que son, simplemente son,
donde la angustia y el mundo se disuelven
como cubos de sal en el mar inmenso.
Agua sobre piedra
El cristal de nieve desciende
hacia el costado de la cordillera,
a reunirse con su pueblo, manto blanco,
irrumpiendo en la piedra vacía.
Soy ese copo que cae y se disuelve,
para pasar de su manifestación al blanco vacío,
dulce muerte en el todo, en su pueblo,
donde será ahora raíz, tronco y fruto.
Mas luego se impone el sol
con sus rayos penetrantes
disolviendo lo disuelto
volviendo la blanca nada
en agua pura y vacía.
Comienza un nuevo camino
por napas subterráneas,
un nuevo sentido, nuevo ser,
otra vida entre las piedras vacías.
Pronto la tranquila napa
se torna nacimiento, fuente de agua,
origen de otras vidas, hogar
de animales y hermosas bacterias.
Y la fuente se torna río
rodando, en vida y en muerte
entre las piedras vacías
removiendo el sin-sentido.
Su correr es belleza y armonía
en la suave velocidad del destino
transparente a todo origen y todo fin
inicio y final, plenitud y vacío.
Y del río y el movimiento
el cristal disuelto se torna paz
estabilidad del lago quieto
a la espera de vientos, arropando las piedras.
Esas mismas piedras vacías
acompañan fielmente al copo, ahora lago,
antes agua sucia, fuente limpia y hogar,
ahora agua, frescura, oscuridad y ciudad.
Pronto volverá a ser ínfimo cristal
quizás por destino sea vapor, nube, nieve,
quizás agua, frío, dureza, hielo,
quizás sólo agua, agua sobre piedra.
hacia el costado de la cordillera,
a reunirse con su pueblo, manto blanco,
irrumpiendo en la piedra vacía.
Soy ese copo que cae y se disuelve,
para pasar de su manifestación al blanco vacío,
dulce muerte en el todo, en su pueblo,
donde será ahora raíz, tronco y fruto.
Mas luego se impone el sol
con sus rayos penetrantes
disolviendo lo disuelto
volviendo la blanca nada
en agua pura y vacía.
Comienza un nuevo camino
por napas subterráneas,
un nuevo sentido, nuevo ser,
otra vida entre las piedras vacías.
Pronto la tranquila napa
se torna nacimiento, fuente de agua,
origen de otras vidas, hogar
de animales y hermosas bacterias.
Y la fuente se torna río
rodando, en vida y en muerte
entre las piedras vacías
removiendo el sin-sentido.
Su correr es belleza y armonía
en la suave velocidad del destino
transparente a todo origen y todo fin
inicio y final, plenitud y vacío.
Y del río y el movimiento
el cristal disuelto se torna paz
estabilidad del lago quieto
a la espera de vientos, arropando las piedras.
Esas mismas piedras vacías
acompañan fielmente al copo, ahora lago,
antes agua sucia, fuente limpia y hogar,
ahora agua, frescura, oscuridad y ciudad.
Pronto volverá a ser ínfimo cristal
quizás por destino sea vapor, nube, nieve,
quizás agua, frío, dureza, hielo,
quizás sólo agua, agua sobre piedra.
A un piano
Ligeros dedos se posan
en negras y blancas tierras
de marfil y caoba,
de vibración y vacío.
De su caja salen el sol y la luna,
un romántico de capa y flor,
un marino en el mar
(siempre en el mar, aún en tierra),
una mujer triste y sola, siempre sola,
casadamente sola,
un animal desesperado,
un hambre y una sed,
un escritor frustrado,
un alma rota,
un alma alegre,
seres festivos,
gente que existe
y entes invisibles.
Y en un simple Vals
madera y marfil mecen
la cuna de la vida,
dan cuerda al reloj del destino.
Y en un compás se aleja, en silencio,
sin orgullo, humilde joya de vida,
hasta desaparecer, fundido en el silencio,
hasta plegarse en las hojas, los hombres y la tierra.
en negras y blancas tierras
de marfil y caoba,
de vibración y vacío.
De su caja salen el sol y la luna,
un romántico de capa y flor,
un marino en el mar
(siempre en el mar, aún en tierra),
una mujer triste y sola, siempre sola,
casadamente sola,
un animal desesperado,
un hambre y una sed,
un escritor frustrado,
un alma rota,
un alma alegre,
seres festivos,
gente que existe
y entes invisibles.
Y en un simple Vals
madera y marfil mecen
la cuna de la vida,
dan cuerda al reloj del destino.
Y en un compás se aleja, en silencio,
sin orgullo, humilde joya de vida,
hasta desaparecer, fundido en el silencio,
hasta plegarse en las hojas, los hombres y la tierra.
A Dios (sin saber qué es)
Una luz intensa empaña el horizonte
de acordes y temas cromáticos,
impetuosos colores del cielo y el infierno
derramados sobre el canto andino de los acantilados.
Una fuerza de soles y raíces
se hace presente en la hierba,
en el rocío de la mañana
y el aguacero de la tarde,
en la cara del empresario y el campesino,
en la vida de ciudad,
en la vida de campo,
en la muerte
y en tantos reinos desconocidos.
La voz hermosa de Dios
magnificada por los instrumentos del Universo:
la piedra, la flor, el zorro, la galaxia,
la mujer, el hombre, la sombra,
cielo, infierno y panteón divino y profano
son todos un solo hogar
un solo reino
de creación y disolución.
de acordes y temas cromáticos,
impetuosos colores del cielo y el infierno
derramados sobre el canto andino de los acantilados.
Una fuerza de soles y raíces
se hace presente en la hierba,
en el rocío de la mañana
y el aguacero de la tarde,
en la cara del empresario y el campesino,
en la vida de ciudad,
en la vida de campo,
en la muerte
y en tantos reinos desconocidos.
La voz hermosa de Dios
magnificada por los instrumentos del Universo:
la piedra, la flor, el zorro, la galaxia,
la mujer, el hombre, la sombra,
cielo, infierno y panteón divino y profano
son todos un solo hogar
un solo reino
de creación y disolución.
Un monje y dos piedras entre sus dedos
Huellas en la arena virgen
de un monje en su bata
sagrada, tocada apenas
por el rocío en la mañana.
Gracil mano que acaricia
las piedras en la orilla del mar,
sumergidas en agua y sal,
tocadas por la mano de Dios.
Como crías en su nido
descansan las piedras
entre pliegues de palma,
brillantes, escurriendo agua.
Son piedras que brillan, con nueva vida,
el sol que se pone en la espalda del monje
quien en un soplo entrega su vida
a las piedras del mar, en el ocaso.
de un monje en su bata
sagrada, tocada apenas
por el rocío en la mañana.
Gracil mano que acaricia
las piedras en la orilla del mar,
sumergidas en agua y sal,
tocadas por la mano de Dios.
Como crías en su nido
descansan las piedras
entre pliegues de palma,
brillantes, escurriendo agua.
Son piedras que brillan, con nueva vida,
el sol que se pone en la espalda del monje
quien en un soplo entrega su vida
a las piedras del mar, en el ocaso.
Filosofo
Un traje negro aletea al viento
las nubes reciben a los pies, bien calzados y lustrados
la barba reluciente reposa en el mentón vacío,
el filósofo se levanta de su asiento de piedra y camina
por el cielo, entre las estrellas y las nubes
en un camino de piedras flotantes
hacia la morada del infinito.
las nubes reciben a los pies, bien calzados y lustrados
la barba reluciente reposa en el mentón vacío,
el filósofo se levanta de su asiento de piedra y camina
por el cielo, entre las estrellas y las nubes
en un camino de piedras flotantes
hacia la morada del infinito.
entre saber y no saber
Caen las hojas del olivo y el almendro
mientras un polvo transeúnte alza el vuelo,
formas de ceniza y arena,
ideas sagradas y personajes de papel,
vidas cristalizadas
recortadas contra fondo negro.
Cae el agua con el polvo y las hojas
fuente perdida y misteriosa, y pienso
en los ojos de un viejo perdido en la selva,
en ideas, apuntes y libros de un loco,
sexo y pasión de animales, insectos, plantas,
sueños de alguien más,
recuerdos, nostalgias
y tantas cosas
que sé y jamás sabré.
mientras un polvo transeúnte alza el vuelo,
formas de ceniza y arena,
ideas sagradas y personajes de papel,
vidas cristalizadas
recortadas contra fondo negro.
Cae el agua con el polvo y las hojas
fuente perdida y misteriosa, y pienso
en los ojos de un viejo perdido en la selva,
en ideas, apuntes y libros de un loco,
sexo y pasión de animales, insectos, plantas,
sueños de alguien más,
recuerdos, nostalgias
y tantas cosas
que sé y jamás sabré.
Romper la rutina
Mis pasos se hunden en el cemento
como las lágrimas del viajero en un salar,
rompiendo el hielo de las vidas ajenas:
cristales, separados de la esencia de la vida.
Mis manos se pierden entre los trajes ajenos,
abrigos y vestones, que velan la eterna desnudez,
buscando bolitas de cristal, almas de niño,
juegos escondidos, vidas enardecidas.

como las lágrimas del viajero en un salar,
rompiendo el hielo de las vidas ajenas:
cristales, separados de la esencia de la vida.
Mis manos se pierden entre los trajes ajenos,
abrigos y vestones, que velan la eterna desnudez,
buscando bolitas de cristal, almas de niño,
juegos escondidos, vidas enardecidas.

Insomnio crudo
Un aliento ajeno remece la grama seca
una pluma de gaviota surca el espacio azul
un transeúnte anónimo, aquejado de insomnio
pronuncia una oración, en silencio, a oscuras.
Es una noche profunda y cortada
como la espalda de un barranco
o la boca de un abismo.
Los dedos tiemblan, la mente resopla,
las ideas fallan, los planes capotan y se pierden.
Espacio y vacío entre mentes y entre letras
vacío de sentido, de verdad y fe
espacio misterioso que se cuela
por los entresijos del lenguaje,
algo oscuro y poderoso
que se pronuncia a sí mismo en la noche,
pero que jamás, jamás podremos nombrar.
una pluma de gaviota surca el espacio azul
un transeúnte anónimo, aquejado de insomnio
pronuncia una oración, en silencio, a oscuras.
Es una noche profunda y cortada
como la espalda de un barranco
o la boca de un abismo.
Los dedos tiemblan, la mente resopla,
las ideas fallan, los planes capotan y se pierden.
Espacio y vacío entre mentes y entre letras
vacío de sentido, de verdad y fe
espacio misterioso que se cuela
por los entresijos del lenguaje,
algo oscuro y poderoso
que se pronuncia a sí mismo en la noche,
pero que jamás, jamás podremos nombrar.
¿Neurosis... normalidad? (Fitter Happier, por Radiohead)

Fitter Happier
Fitter, happier, more productive,
comfortable,
not drinking too much,
regular exercise at the gym
(3 days a week),
getting on better with your associate employee contemporaries,
at ease,
eating well
(no more microwave dinners and saturated fats),
a patient better driver,
a safer car
(baby smiling in back seat),
sleeping well
(no bad dreams),
no paranoia,
careful to all animals
(never washing spiders down the plughole),
keep in contact with old friends
(enjoy a drink now and then),
will frequently check credit at (moral) bank (hole in the wall),
favors for favors,
fond but not in love,
charity standing orders,
on Sundays ring road supermarket
(no killing moths or putting boiling water on the ants),
car wash
(also on Sundays),
no longer afraid of the dark or midday shadows
nothing so ridiculously teenage and desperate,
nothing so childish - at a better pace,
slower and more calculated,
no chance of escape,
now self-employed,
concerned (but powerless),
an empowered and informed member of society
(pragmatism not idealism),
will not cry in public,
less chance of illness,
tires that grip in the wet
(shot of baby strapped in back seat),
a good memory,
still cries at a good film,
still kisses with saliva,
no longer empty and frantic like a cat tied to a stick,
that's driven into frozen winter shit
(the ability to laugh at weakness),
calm,
fitter,
healthier and more productive
a pig in a cage on antibiotics.
trinidad

Suicidio
Amargo dolor:
un cuchillo rasgando el velo de la vida.
Es tu muerte y el alma es tu sangre,
las paredes se tiñen de rojo y negro
te arrastras, semiconsciente,
el agua tibia te espera
bañarás tu turbia vida
darás al pestilente hedor del silencio
el toque final de la disipación
el olvido de la carne
su transubstanciación
en materia y nada más,
materia primaria
silencio en las cenizas.
Infierno
Hunde tus frágiles manos en el polvo
ni con mil aurigas podrás arrastrar este espíritu
alma poderosa reposando inherte
en los infiernos
la tierra abonada y el flujo vivo de los insectos.
Nihilismo
Nunca fuimos
no existe la muerte, no existimos
tampoco somos un sueño
ni un error de Dios.
Sólo somos energías flotantes
un golpe eléctrico de infinitud
reflejándose a sí mismo en el espejo de la nada.