::: El baile :::
Desde la apertura de las puertas de un salón, una niña miraba el baile de los pétalos de cerezo que volaban anunciando la proximidad de una tormenta. El aire lo decía, las hojas de los árboles lo susurraban y la mirada de la niña lo confirmaba; pronto llovería.
Una paloma negra se posa en la rama del cerezo.
La niña cierra sus ojos.
La paloma abre sus alas y vuela, mientras alguien permite que llueva suavemente desde una mirada, oculta tras las apertura de las puertas de un salón.
Una paloma negra se posa en la rama del cerezo.
La niña cierra sus ojos.
La paloma abre sus alas y vuela, mientras alguien permite que llueva suavemente desde una mirada, oculta tras las apertura de las puertas de un salón.

:::Mi Girasol Feliz:::

El otro día recordé la vez en que esperaba verte y no apareciste, no era tu culpa, era mía por esperarte... me sentí mal y caminé muy triste por un lugar lleno de sol y gente. Caminé como si eso fuera motor de un movimiento interno que me llevaría a sentir mejor (había dejado algunas cosas muy agradables por ese encuentro y ahora me sentía frustrada y tonta). Entonces pasé por un kiosko grande y verde lleno de flores... y vi una flor tan triste como yo, enorme y brillante... pero triste. No se porque, me sentí mejor... pregunté su precio y la compré (nunca antes había comprado una flor)la vendedora me dijo que la tomara con cuidado, que no estaba fresca, por eso su pose cabizbaja... al tomar ese girasol le di firmeza, para que su flor no cayera entre mis manos, como ya estaba... quería que ese girasol se sintiera feliz, porque a mi ya me hacía feliz el solo hecho de tenerlo. La vendedora me preguntó si era para regalo, le dije que si... que era un regalo para mi...
Seguí caminando con mi girasol un poco más y entonces, cuando ya lo vi mas contento, pude alejarme de él y regalarlo a un amigo. Entonces recordé la rosa de El Principito... ¡acababa de domesticar a mi propio girasol!. Nos hicimos bien...
No pude verte, pero por eso tuve la oportunidad de aprender que hasta la más feliz de las flores, en algún momento, se marchita... pero puede que alguien la salve.
Seguí caminando con mi girasol un poco más y entonces, cuando ya lo vi mas contento, pude alejarme de él y regalarlo a un amigo. Entonces recordé la rosa de El Principito... ¡acababa de domesticar a mi propio girasol!. Nos hicimos bien...
No pude verte, pero por eso tuve la oportunidad de aprender que hasta la más feliz de las flores, en algún momento, se marchita... pero puede que alguien la salve.
=Invierno & Imagenes en tránsito=

Al apoyarse en un rinconcito al final del vagón del metro una mirada distorsionada hace que la gente desaparezca, los ganchos para asujetarse se trasnformen en hojas y el metal transmute y logre desde su rechinar decir algunas palabras...
Eso me ocurrió en un viaje en metro... ¡veamos que cosas pasan en los viajes!... hoy mi micro se quedó parada y yo feliz de ir sentada tuve que pasar a otra e irme de pie, pero eso es nada... historias de micro y metro tengo por mil.
¿Y si me cuentas una tuya? ^_^
Eso me ocurrió en un viaje en metro... ¡veamos que cosas pasan en los viajes!... hoy mi micro se quedó parada y yo feliz de ir sentada tuve que pasar a otra e irme de pie, pero eso es nada... historias de micro y metro tengo por mil.
¿Y si me cuentas una tuya? ^_^





