Capitulo 24: Malena

Malena y Montaño
Malena era actriz recien graduada de uno de los grupos más importantes del Ecuador. Por su formacion obtenida en el mundo gracias a que su padre era embajador, hablaba cuatro lenguas y era suficientemente metodica y reflexiva como para encantar con su inteligencia y belleza a cualquier hombre que la conociera, a pesar de no ser demasiado social, era bastante simpatica y caiga con gracia entre la gente.
Tenia 28 años y vivia junto con su hermano musico en un apartamento repleto de libros y cosas del mundo, entre las que se destacaba un cuadro pintado en el siglo dieciocho y un tambor de cobre proveniente de la India, aun asi ninguno de los hermanos era opulento y para nada querian el estigma de ser encuadrados como jovenes aniñados.
Malena vivia la vida con la tranquilidad secreta de quien desea gozar los momentos, su grupo de amigas era bien particular pues cada una era brillante en lo suyo pero siempre se les notaba inseguras de si misma, a excepcion de Patricia, que bien atraia por su seguridad, su sonrisa y su cabellera desbordada, ella estaba casada con un intelectual italiano criado en el absurdo.
Para Montaño la compañía de Malena era perfecta y cuando menos se dio cuenta pasaba casi todo su tiempo con ella, dejando poco a poco la farra alocada de Manuel y mas bien encantado con las reuniones de vino y tertulia, a los que estaba acostumbrada ella, para Malena, Montaño era un juglar de esos que la vida le ha enseñado lo mejor, lo presentia demasiado perceptivo y lleno de una vitalidad sospechosa para un hombre que ha vivido lo que el, en sus andanzas, sin lugar a dudas, lo que mas encantaba a Malena de Montaño era su capacidad para soñar en un mundo donde los sueños solo son pasajes de la noche.
Fue tan intensa las reuniones de los dos y tantos los temas discutidos que el tiempo se paso por entre las rejas del olvido sin tocarlos siquiera, cuando se dieron cuenta que estaban mas ligados que lo habitual era ya tarde, pero para Montaño era demasiado triste el saber que su vida estaba enmarcada en el movimiento, mientras que Malena vivia la quietud de su mejores dias en Quito.





