capitulo 6: Un brindis al salir de la ciudad

Bogota
Al día siguiente, todo fue organizar lo poco que ya no estaba organizado, las familias de cada uno ofrecieron sendos almuerzos y fueron encomendados a los santos patronos por sus abuelas que nunca dejarían de rezar por ellos.
Como sus amigos ya los habían despedido tantas veces, creyeron que solo era otro amague y nunca los despidieron por ultima vez
El animo de ambos era bueno, aunque aun les costaba hacerse a la idea real del viaje. Montaño se curo definitivamente de las dolencias de sus pies y a Manuel se le hizo mas pesado el morral que otras veces cuando en su imaginario se lo colocaba pensando que ya se iba.
Esa mañana Montaño entro a Internet para avisarle a su amigo, el Mago Roldan, que pronto saldrían con destino al Ecuador, solo hasta Pasto, se enteraría de su respuesta.
En los ajetreos, se hizo rápido el día y llego la noche, a las nueve comenzaría el recorrido que los llevaría a cumplirse un reto.
Instalados en la flota, brindaron cuando esta partió hacia la frontera, brindaron por todo el tiempo de espera, por los que se habían quedado y se recomendaron a sus dioses, les preocupaba que era muy poco el dinero que llevaban pero los fortalecía la idea de poder desarrollarse como artistas y como personas en una de las regiones mas bellas y exóticas del mundo: Sudamérica
Brindaron por eso, el 5 de abril de 2004 a las 9:15 de la noche, mientras sentían como su ciudad de siempre y la que tanto amaban, Bogotá, se iba desdibujando a través de la ventana.





