EL PAIS MAS VIOLENTO DEL MUNDO
Uno homenaje a la tierrita, al pais del sagrado Corazon, la Cumbia, El Mapale, el cafe y tantas cosas,
Las fotos son de Andres Hurtado Garcia





















Y ESO FUE TODO... Cualquier comentarios bienvenido es.
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capitulo 41: DIARIO DE MONTAÑO (Primera parte)

Esmeraldas
(Tomado de su notas originales de viaje)
1.” Salgo de Crucitas a las ocho de la mañana para tomar rumbo a Porto Viejo que es a una hora de aquí, me costara un dólar o menos el pasaje, la venida a Crucitas de Quito me costo nueve dólares y fueron ocho horas de viaje, no hay bus directo de Quito, se debe llegar a Porto Viejo y preguntar el terminal donde se toma el bus hacia Crucitas, este lugar es una playa tranquila.
2. En Porto Viejo camino por varios lugares céntricos, es bastante caótico pero por lo mismo es interesante, se consigue de todo, aunque no es muy recomendable quedarse muchos días, es mas, uno solo es suficiente, al medio día el calor es infernal, por mi aspecto la gente me mira como un marciano, almuerzo comida manabita y luego voy a tomar café a la casa de una amiga francesa de Carmen después visito el shopping, este lugar es un centro comercial muy aniñado, pruebo un par de empanadas de queso afuera y me informo donde tomo un bus para el terminal. Pienso en ir a Bahía, pregunto a que hora sale el siguiente y me dicen que a las siete de la noche, compro un tiquete por dos dólares y espero, dicen también que serán dos horas de viaje.
3. el bus se demora mas de dos horas hasta bahía, llego casi a las diez, en media hora recorro el sitio, no me parece nada interesante, busco el muelle donde dicen que en una panga (lancha) atravieso ese brazo del pacifico hacia San Vicente, el pueblo que esta del otro lado, cuando llego al muelle tenemos que esperar a que halla un mínimo de pasajeros y eso va a tardar, ahí conozco a Cristina y Martha dos chicas medio extrañas que estudian enfermería en Bahía y viven en San Clemente, me hacen varias preguntas de mi origen y mi pelo, y me hablan de los dos sitios, me hago a la idea que son de esos lugares donde la vida pasa despacio y sin mucha emoción, finalmente la panga decide cruzar, la noche es hermosa, tranquila y sonora, pienso que si la nave se volteara tendría una muerte horrible por no saber nadar, el recorrido dura unos diez minutos y cuesta treinta y cinco centavos de dólar, ya del otro lado me despido de Cristina y Martha, ellas me dicen que ya no voy a encontrar transporte para ningún lado, entonces me muestran un hostal bastante económico donde decido quedarme hasta el siguiente día.





