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EL RETO DEL JUGLAR
LAS AVENTURAS ANDARIEGAS DE MONTAÑO VALENCIA
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Un destino que se busca por los caminos citadinos de latinoamerica, Un hombre en el portal del sueño, Un andariego, Un vagabundo.
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capitulo 35: Una pocillada de caldo

Montaño y su hermano Marcelo

Dos días después, se casaba Karol su hermana con otro de sus amigos, se habían conocido hacia algunos años y ahora formalizaban su reunión, para muchos de los familiares que aun no habían visto a Montaño era un gusto tenerlo entre ellos y todos a su manera le pedían que volviera por el camino correcto, lo que el tradujo como parte de la incomprensión que generaba su estado de nómada permanente.

La ceremonia fue sencilla y mas bien agradable, el único parche fue por culpa del párroco que apenas hubiera unido a la feliz pareja salio a ofrecer en un tablero de madera estampitas de la virgen y crucifijos de pasta, mientras intentaba a toda costa, vender boletas para la rifa de una virgen en porcelana, que según el había sido bendecida por el mismísimo papa.

La fiesta en la casa estuvo a la altura, asistieron mas o menos unas setenta personas y en medio del baile, se rotaban los pedazos de torta, el plato de arroz con pollo, la pocillada de caldo y una gama de tragos que terminaron por tener consecuencias en los mas jóvenes, temprano, Ferruco llegó pasadas las seis sin morral, Montaño pensó que se había arrepentido y se alivio porque sentía que era lo mejor, pero no fue así.

Entre la algarabía de la fiesta y la sorpresa de tantos conocidos que hacían años no se encontraban, pudo Montaño huir sigilosamente con Ferruco no sin antes despedirse de su padre y su madre que no tuvieron tiempo de tristezas por las responsabilidades del banquete, Manuel quiso acompañarlo, Montaño le pidió cariñosamente que no lo hiciera, Ferruco le había pedido que ni a el le comentara sobre su partida.

El taxi los llevo rápidamente al terminal, luego de pasar por la maleta que estaba escondida en la casa de otro amigo, y a eso de las nueve se estaban embarcando camino a la frontera, casi no hablaron en todo el viaje sumidos en sus propios pensamientos, en Cali decidieron no quedarse como alguno había sugerido en algún momento, cruzaron la frontera al día siguiente, Quito los recibía en la mañana, con un frío intenso.

Tomaron un taxi que los llevo al apartamento de Montaño y por el momento no hicieron nada mas, solo dormir, al día siguiente llegaría Ramiro también de Bogotá.

 
Capitulo 34: Ferruco

Perfomance hecho por Montaño en la Uinversidad

Quienes conocían a Manuel y Montaño sabían de la existencia de su otro mejor amigo: Ferruco

Ferruco era músico por excelencia y compinche desde la adolescencia de los otros dos, el trío de amigos había estado en las buenas y en las malas desde hacia años y no perdonaban bar, fiesta, reunión social, mujeres y demás, Montaño era el de los planes de teatro, Manuel el del cine y Ferruco el de los conciertos, incluso se habían ayudado entre ellos a realizar proyectos artísticos que fueran multidisciplinarios.

Los unian las mismas fuentes de inspiración como era Robi Draco, Leny Kravitz, Buchowsky, Akira Kurosawa, Rimbaud, Opio en las Nubes, entre otros, lo mas peculiar de su amistad, era que juntos asumían la vida con bastante acidez e incluso muchas veces se peleaban a golpes por pura diversión. Creían que eran un trío de perdedores y que como tal ya no tenían nada mas que perder.

Años atrás crearon un grupo de percusión afro colombiana llamado La Candela con el que viajaron a algunos pueblos cercanos y tocaron en varias discotecas de la ciudad, el proyecto no prospero porque nunca terminaban en buen estado y quienes los contrataban tenían que enviarlos en un taxi tan borrachos que no daban pie con bola.

Pero el que peor que estuvo fue Ferruco a quien dos veces lo habían internado en una clínica por exceso de licor y algunas otras lo habían tenido que sacar de la cárcel por tropelero, pero dos años atrás había decidido darle un giro drástico a su vida y convertirse en pastor de una iglesia cristiana, asistía sin falta todos los días y repartía volantes en la calle anunciando la venida de Cristo redentor, su talento para la música se lo consagro al señor y las viejitas fanáticas eran felices invitándolo a animar las reuniones que el amenizaba con su traje de paño color pastel y su guitarra adornada con calcomanías de Jesús.

Para Montaño y Manuel el cambio de Ferruco fue un duro golpe que les costo aceptar, se emborracharon tantas veces a su nombre y se repartieron las ganancias conseguidas en conquistas de mujeres, siempre dedicando parte al amigo caído en la gracia de Dios, pero con el tiempo fueron comprendiendo que de no ser así, quizás ahora estaría muerto.

Aquella mañana cuando Montaño iba por la leche y el pan para el desayuno, se lo encontró a la salida de la tienda, Ferruco le pidió que hablaran y Montaño quiso hacerle el quite creyendo que una vez mas lo iba a sermonear para que amara al señor.

Pero no fue así, Ferruco duraría varios minutos antes de decir lo que quería expresar:

-necesito colgar la sotana, necesito irme y solo usted me puede ayudar

cuando lo escucho hablar estuvo a punto de soltar la risa, pues aun no se acostumbraba a oírlo en términos religiosos, pero se dio cuenta que era importante lo que Ferruco decía.

-esta vida así no es para mí, necesito que mi destino sea otro

-De mi no puede depender que cambie y el destino se lo hace uno mismo de acuerdo a lo que desea- dijo Montaño un poco nervioso.

Ferruco sabia que a Montaño le gustaba hablar en metáforas pero ahora no necesitaba acertijos sino apoyo real y estaba dispuesto a pedirlo como fuera.

-Si no me da una mano en esta me vuelvo loco, yo quiero hacer mi música

Montaño supo de inmediato que si no le ayudaba Ferruco quizás se hundiría para siempre en la fe religiosa y su talento musical no lograría el estilo ácido y perdedor que lo caracterizaba, quiso decirle que no para no sentirse responsable de nadie, no deseaba volver a vivir lo que ya había vivido en sus antiguas correrías de juglar, cuando impulsaba a un grupo de actores por los caminos de Sudamérica, este viaje para el era distinto, era en solitario, sin responsabilidades con nadie y con absoluta libertad de ir a donde quisiera y depender solo de el, pero Ferruco era su amigo lo que quería tanto como a un hermano y pensó que no podía abandonarlo ahora.

-Salgo en dos días después del matrimonio de mi hermana, sino esta en mi casa a antes de las siete de la noche, no lo voy a esperar.

Sintió un aire de preocupación por la suerte de Ferruco en un viaje en el que el musico era inexperto, en cambio Ferruco sintió una ráfaga de alivio, se persigno y dio gracias al cielo, sentía que era lo que necesitaba para su vida ahora.

La verdad de todo era que en mala fortuna se había metido en pésimos negocios y ahora lo estaban buscando para cobrarle a golpes las deudas, pero eso no lo sabría Montaño sino hasta cuando estuvieron instalados en Quito.

Regreso a su casa con la leche y el pan, cuando su mamá trataba de acomodar mejor a Manuel en la silla para que no roncara tan duro, se fue al cuarto de sus padres y se recostó al lado de su papá que profundamente dormido, también roncaba.

 
Capitulo 33: El regreso a Colombia

Escena de un monologo de FRACTALES

El veintidós de diciembre partieron Robertico y Montaño para Colombia, el viaje se hizo largo para ambos y un poco tedioso, llegaron a Cali y decidieron no quedarse sino continuar, Bogotá los recibió casi al amanecer y en el mismo terminal se despidieron, Montaño tomo sus cosas y se dirigió a la casa de sus padres, ya no sentía tanta melancolía como años anteriores, cuando se acercaba a su barrio.

Su padre abrió la puerta y lo abrazo como se abraza a un hijo cuando viene de la guerra, luego fueron sus sobrinos y mamá Lía los que vinieron a el, tomaron café en la sala, hablaron varias horas y concertaron una cena especial para la noche, su padre cocinaría,

Tomó la bicicleta y se fue pedaleando por el barrio, se encontró con algunos amigos que noto mas viejos y comió pan en su panadería de siempre, luego fue por una arepa con queso a donde la viejita Carmen y rodó mascullando el queso hasta la casa de Manuel, no estaba pero dejo razón de que había venido a saludarlo.

En la noche vinieron los primos, las tías, algunos amigos, sus hermanos y Manuel, cenaron, hablaron y luego de escuchar música salsa un rato se fueron a dormir, cuando Montaño apago la luz recordó las veces que había estado enfermo de Supuraciones antes de la partida.

Llego la navidad entre muchos regalo y alegrías, comida y tomata; fue una semana de ir a ciertos lugares, encontrarse con Robertico el día que decidió comprarse un tambor, visitar la Candelaria, comer donde el Chino, ir a la librería, el septimazo, mercado de las pulgas, bar 23, antifaz, algunos amigos, en fin varias de sus cosas predilectas, se encontraba de buen animo pero un poco indiferente con todo, para no sentir que debía quedarse. El treinta y uno de diciembre, fue mas tranquilo que el veinticuatro pero igual de importante para el, tomaron con su padre hasta el amanecer y hablaron del destino de los dos para el próximo año, Manuel llego pasadas las dos de la mañana y estuvieron hasta el amanecer hasta que ninguno pudo mas del cansancio y quiso irse a dormir con las ultimas armonías del Gran combo de Puerto Rico y Rubén Blades, Mama Lía le pidió el favor de que fuera por el desayuno para prepararlo antes de irse a dormir, Manuel estaba extraordinariamente dormido.

Cuando Montaño salio a la tienda se encontró con alguien que supo sorprenderlo con lo que tenia que decirle.

 
capitulo 32: La despedida de la Mama Yuca

Candelaria Carnaval obra realizada por Montaño en la Universidad

Habían decidido celebrar la navidad anticipada para que Dana pudiera participar. Se propusieron que seria con costumbres de cada país, así que las Suizas se encargaron de la comida, los colombianos de las bebidas y la alemana de la decoración, todos llevaron regalos y dulces, por un momento pareció que realmente era navidad.

Cuando estuvieron a punto de los regalos, sonó el timbre de la puerta y cual seria la sorpresa de todos cuando vieron que el sujeto parado en la puerta no era mas ni menos que el mismísimo Manuel con un morral y sombrerito de papá Noel, se alegraron mucho e incluso algunos quisieron llorar, Manuel había viajado veintiséis horas por tierra para despedir a Dana y estar en la celebración con todos. La cosa se puso bastante divertida, incluso bailaron y tomaron como nunca, repartieron los regalos y cada uno iba acompañado de besos y abrazos, al rato se hicieron alrededor de la mesa, encendieron velas, se tomaron de la mano y se desearon los mejores augurios, comieron ensaladas, carnes, postres y tomaron cócteles, en ningún lugar de Quito, se sentía tanta cofradía navideña y de amigos como en la casa de las Suizas. Cuando cayo la noche, se fueron al Sasha y se embriagaron como en los viejos tiempos, aquella vez entre Montaño, Carola y la Mama Yuca se turnaron a hombro a Manuel y al Chipote Bolaños que de alegría gritaba vivas en cada esquina.

Dana se fue dos días después, no pudo evitar el llanto cuando vio bajo el cielo a esa ciudad donde ahora quedaban algunos de sus mejores amigos, ellos también la lloraron y desearon en lo mas profundo de sus almas que no fuera una despedida eterna.

Manuel se quedo diez días hasta cuando la farra Quiteña lo expulso de los bares sin un centavo, se regreso con dineros prestados y la nostalgia de sentirse pertenecido a esas tierras, se fue sin mayor escándalo, solo dejando una nota en el apartamento de Montaño: -nos vemos en el camino, me voy a Bogota a pelear por mis sueños, ahí le dejo los últimos frasquitos por si los necesita alguna vez para un desvare, saludos a todos y que los quiero.

Carola saldría dos días después para Alemania con la promesa de regresar pronto, pero el destino le mostraría que no seria tan fácil hacerlo, se fue no triste sino alegre, con el tiempo se convertiría en una respetada profesora de baile de su país.

Cuando el turno fue para la Mama Yuca se supo despedir de los colombianos como si fueran sus hijos, prometiéndoles no abandonarlos y rezar por ellos cada vez que fuera necesario, a pesar de que todos se iban poco a poco y ya estaban casi acostumbrados con las despedidas, cuando partió la Suiza, se sintió un silencio profundo en el corazón de cada uno, un silencio en la ciudad y aquella tarde llovió, enfriando la poca calidez de la ausencia, Montaño y Robertico, se dieron a la tarea de recorrer la ciudad a pie y de fumarse un par de tabacos a nombre de los amigos despedidos, Montaño se sentía triste pero no mas que Robertico que ahora comenzaba a reconocer las perdidas de los que hacían de sus vidas, un peregrinaje constante, lloro como un niño aquella noche, mientras comenzaba con la despedida de la Mama Yuca a escribir sus memorias.
 
capitulo 31: La Universidad iba viento en popa

Afiche de uno de los Monologos dirigidos por Montaño

El grupo de los Babilónicos quedo reducido a no mas de cinco personas: Dana, la Mamá Yuca, Carola, el Chipote Bolaños, y Montaño. Habían logrado vencer, las distancias, los idiomas, las culturas y las diferencias de pensamiento, en otras palabras, se habían hecho amigos entrañables.

Los planes eran tranquilos y pocas veces iban de farra en grupo, las comidas se hicieron mas especiales y se acostumbraron a encontrarse para tomar el café de la tarde.

Conocieron sus países en largas charlas e inmensidad de fotografías y se prometieron que cuando terminara su ciclo juntos, volverían a encontrarse en algún lugar del mundo y tomarían cerveza y ron como en sus tiempos junto a Manuel.

Montaño y El chipote se buscaban para irse a andar la ciudad de noche, pero siempre lamentaban que no existieran bares como el Antifaz, Bar 23 o Congo, los sitios que eran frecuentados por ellos en Bogotá.

Dana Y Mamá Yuca sabían ahora bailar salsa mejor que muchas latinas, les encantaba ir al Seseribó a echar paso, después de un par de cócteles en el Huaina y siempre les iba bien por sus dotes de bailarinas.

Carola, se enamoro de un negro Rasta bullicioso y buena gente de la Calama llamado Alex, hacían buena pareja por su contraste de pieles y porque al lado de Alex, Carola se había convertido en la mejor bailarina europea de ritmos caribeños que recordara Montaño.

La Universidad iba viento en popa para él y a raíz de su trabajo durante el tiempo de su primera contratación lo extendieron por seis meses mas. Eso lo hizo pensar en si debía quedarse mas de lo propuesto, el quería seguir viajando pero la oportunidad de estar en la universidad era muy buena y quería desarrollar un buen trabajo así que aceptó y se interno al mundo del teatro con la fascinación que le producía su profesión.

La vida de cada uno, recorría tranquilamente los pasajes del destino en un país ajeno para todos, así fue hasta cuando se iba acercando diciembre, fecha en la que Dana y Mamá Yuca regresarían a sus países.

El solo hecho de pensar que era próxima su partida hizo que Dana entrara en una crisis violenta varios días, para la Mamá yuca también era difícil pero lo tomaba con mas calma,

el 8 de diciembre, dos días antes de la partida de Dana, estaban todos reunidos en el apartamento de las Suizas, celebrando su primera y única navidad juntos, ese día la mayor sorpresa la daría Manuel.
 
Resumen capitulo 1 al 30

Partido de Futbol en el Parque La Carolina
Colombia vs Ecuador

Manuel Marchan y Montaño eran dos amigos colombianos de la adolescencia que deciden emprender un viaje por Sudamérica, pero sus condiciones económicas no se lo permiten, para el segundo es una gran frustración a pesar de que en años anteriores ya había vivido algunas experiencias similares, con el teatro que es su oficio, para Manuel es una gran ilusión pues desea poder hacer cine en cada lugar que visiten, el es cineasta y desde el momento que pensaron en la idea preparo su morral y una cámara vieja, creyendo así que no desistiría nunca del viaje.

Pero el tiempo pasaba y no había solución y cuando empezaban a desistir de la idea, Manuel sacrifico lo único que tenia de valor: su moto.

Salieron de Bogotá luego de la despedida de sus familias, llegaron a Pasto donde se quedaron algunos días, en casa de amigos de Montaño y luego continuaron hacia Quito, hacia la morada de El Mago Roldan y Lucrecia, amigos de oficio del teatrero.

Tenían todas las ilusiones, poco dinero y mucha energía pero la vida les iba mostrando que no era nada fácil ubicarse en la nueva ciudad, se les venció el permiso de estadía y tuvieron que regresar a la frontera para extenderlo, donde Manuel viviría una de las experiencias mas difíciles de su vida metido en una cárcel por algunos días, mientras comprobaban quien era. Montaño por poco se queda varado por dinero en Ipiales, pero superadas las adversidades se reencontraron en Quito donde una luz de esperanza los comenzó a motivar, Montaño trabajaría en una escuela de salsa como profesor de baile y Manuel se dedicaría a vender vitrales traídos desde Bogotá.

Ambos formarían parte de un grupo de extranjeros viajeros de varios países que luego serian conocidos como los Babilónicos, donde Dana y Jenit, dos suizas y Carola la Alemana serian sus principales compinches de Fiestas y bares en la fría capital del Ecuador, Montaño comenzaría a salir con una actriz del Ecuador llamada Malena y Manuel viajaría a la selva para entregarse a rituales indígenas en busca de curar sus delirios, Pero Montaño era demasiado nómada para instalarse en un solo lugar y Manuel sentiría que no era tan fácil, hacer cine a pesar de que había logrado conocer buena gente en un taller que el había organizado sobre cinematografía.

Conocerían a Ramiro el Chipote Bolaños, un Diseñador bogotano que también andaba de correrías y con el que se hicieron buenos amigos, el formaría también parte de los Babilónicos.

Montaño lograría un importante trabajo como profesor de Teatro en la Universidad Central, Manuel a pesar de las fiestas en Quito y los bares, ya no podría mas y decidiría regresar.

(Adelanto) pronto Ramiro y Montaño regresarían a Bogotá por navidad, Un nuevo personaje intervendría en la historia y el Juglar emprendería un viaje que lo dejaría fascinado.

Así va la historia de EL RETO DEL JUGLAR
 
capitulo 30: Un buen trabajo para Montaño

Una clase Teatral por Montaño en la U.

Para todo el grupo de los Babilónicos, la partida de Manuel los tomó por sorpresa, nunca pensaron que se fuera a ir de repente y aunque alcanzaron a hacerle una sencilla despedida, la hicieron mas con la intención de que no se fuera, pero todo estaba dicho, Manuel regresaba a Bogotá y se internaría durante un buen tiempo en las historias de la ciudad.

Mientras tanto Montaño comenzaba sus clases universitarias con gran resultado, al principio sintió rechazo de los estudiantes y no entendía porque, lo comprendería solo cuando terminara la primera parte de su trabajo.

Sergio Miranda el director de la escuela, le permitía llevar con amplitud su proyecto de trabajo, él, que lo conoció un año atrás, confiaba en sus capacidades y eso le alegraba a Montaño que se sentía rejuvenecido ahora que podía hacer ejercicio en una férrea disciplina que el mismo dirigía y participaba. Se fue ganando poco a poco el respeto de sus alumnos y a medida que pasaban los días, se iba involucrando mas y mas con la Universidad.

Nada fue igual luego de la partida de Manuel y ni siquiera la Mama Yuca con su enorme bondad y liderazgo pudo ayudar a motivarlos a todos, Dana, se había vuelto mas sombría, Carola andaba perdida, el jamaiquino a duras penas aparecía, el Vampirin de Loja ya no salía de fiesta, Patricio el Ecuatoriano Sexy, había aprendido a tomar ron a la par de Manuel y un día pasado de tragos estrello el taxi de su padre dejándolo inservible, estuvo un par de veces mas con los Babilónicos hasta que nunca mas lo volvieron a ver, había decidido irse a una ciudad mas tranquila, Tana, Mayuska, Marien y Alondra, se fueron a sus países de origen.

Montaño extrañaba a Manuel, a pesar de que el trabajo de la Universidad lo mantenía distraído, se sentía solo y desde que había dejado la casa del Mago Roldan no se veía con frecuencia con el, fue un periodo en el que escribió y leyó sobre la cultura ecuatoriana en especial del teatro, le parecía muy interesante conocer sobre su historia y sobre las obras escritas por dramaturgos del país que lo acogía.

La vida seguía, las nuevas experiencias iban y venían, el tiempo transcurría mas rápido que de costumbre y la distancia con Bogotá iba borrando los últimos recuerdos de la ciudad de Montaño.
 
Capitulo 29: El regreso de Manuel

Los Tres Amigos

A pesar de que se había logrado involucrar con gente de su profesión, Manuel no se sentía nada satisfecho con los resultados de su trabajo en Quito y la supervivencia le ganaba a veces dejándolo sin optimismo para continuar adelante, comenzó a pensar en el regreso pero no quiso decírselo a nadie, se le veía desanimado y ya no participaba tanto de las fiestas, ahí fue cuando todos se fueron dando cuenta que algo ocurría con el, pero siguió sus días sin hablar con nadie sobre algo que estaba decidido desde hacia algunas semanas antes.

Montaño tuvo una de las mejores oportunidades de su vida y estaba dispuesto a luchar por ella: Sergio Miranda, el director de la escuela de teatro de la Universidad Central del Ecuador, le pidió su hoja de vida para ver la posibilidad de dictar una clase en la facultad, Montaño así lo hizo y los días se le hicieron largos esperando una respuesta que no se daba pronto, tenia la fe que pudiera tener algo de estabilidad económica haciendo lo suyo.

Manuel intento varias veces que lo contrataran en alguno de los lugares donde enseñaban cine, Montaño intento ayudarle con amigos pero nada, las puertas estaban cerradas y la venta de vitrales había disminuido notablemente, entrego el apartamento y se fue a vivir a donde el Vampirin de Loja que lo recibió con agrado y lo apoyo a continuar hacia delante.

Montaño paso un día cualquiera a la Universidad y el director se lo encontró, pidiéndole que lo acompañara a su oficina donde le dio la buena noticia de que habían admitido su currículo, en pocos días Montaño se convertiría de profesor de salsa en una escuela para extranjeros a profesor universitario de Teatro, eso lo lleno de alegría y lamento no estar con Malena para celebrarlo, busco a Manuel para darle la buena nueva e impulsar a su amigo a seguir adelante.

Manuel empacaba sus cosas en la casa del Vampirin de Loja cuando llego Montaño a darle la buena nueva, cuando Montaño lo vio con la maleta lista, se entristecio profundamente y trato de convencerlo de que no se fuera pero ya era tarde, Manuel había tomado la decisión de regresar a Bogota.

Montaño quiso que Manuel se quedara pero entendió que Manuel andaba lo suficientemente desmotivado como para intentar montarse en otra batalla, además el peso de la raíz lo cargaba de pensamientos hacia su familia y sus amigos bogotanos.

El día que Montaño acompaño a Manuel al terminal, ese mismo día el tenia su primera clase en la Universidad, cuando vio a Manuel montado en el bus de regreso al país de ambos, quiso llorar pero no se lo permitió y se alimento pensando que los buenos soldados también ven las perdidas como ganancias y que a lo mejor la experiencia que ahora culminaba su amigo, le serviría para crecer como ser humano, como así fue en el futuro.

Manuel recordaría aquella vez y durante todo el trayecto de regreso como habían sufrido meses antes para llegar a Quito, recordaría a todos los nuevos amigos y los momentos gloriosos en el Sasha o en Huaina, se durmió horas después de haber cruzado la frontera y casi llegando a Cali, pensando en aquella tarde de lluvia cuando junto con Montaño caminaron todo el día para vender algunos vitrales mientras arreciaba la lluvia.