Nueva vida

La vida amorosa muchísimo más estable. Con Sol todo marcha muy bien, a Luna la he perdido bastante de vista pero mantenemos el contacto y la amistad. Creo que he encontrado el equilibrio. O al menos es lo que siento ahora, y eso es lo único que vivo: el ahora. Si mañana llueve ya abriré el paraguas, y si sale el sol (el astro) pues me pido otra cerveza.
Últimamente además no paro. Hace dos semanas estuve de fin de semana de agroturismo con mis amigas. Cinco amigas y el menda en medio de un pueblito de no más de 100 habitantes para dar que hablar a sus moradores, que si no la vida se les escapa entre siembra y recogida y las mentes se le secan de tanto pensar en pajas... y granos. Muy bien, nos reímos mucho. Era de lo que se trataba. El último fin de semana fui a la capital del reino a vivir el baloncesto de la copa del monarca. Como cada año desde hace ocho. A quien no conozca el ambiente de las Copas del Borbón de baloncesto se las recomiendo. Si además gana tu equipo, juega bien y lo hace contra el equipo de la cibercolega, pues mejor que mejor (yo también me acordé de ti, perra). Y este fin de semana, carnaval... Y me quedo en casa. Sol, también se merece verme un par de días seguidos ¿no?
Prometo intentar escribir más y veros más. En cuento coja el truco al nuevo trabajo me pongo al día.
FILOSOFÍA VITAL
Lo que tenía que hacer
Los más antiguos del blog ya conocerán la historia de Sol y Luna.
Hoy había cena de mi antiguo trabajo. Y estaba ella. Estaba radiante. Estaba pletórica. Y me he vuelto a casa. Al calor de mi Sol. Huyendo de la Luna. Huyendo. Lo que tenía que hacer.
¿Lo que tenía qué hacer?
Hoy había cena de mi antiguo trabajo. Y estaba ella. Estaba radiante. Estaba pletórica. Y me he vuelto a casa. Al calor de mi Sol. Huyendo de la Luna. Huyendo. Lo que tenía que hacer.
¿Lo que tenía qué hacer?





