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No, si tiempo no hay, pero pa tontás.....
Comentarios, opiniones, comeduras de coco y desvaríos provocados por el aburrimiento
Acerca de
La lengua me pierde. Soy el repertorio viviente del "Diario de Patricia".
Sindicación
 
¿O no?



No sé cuál puede ser la explicación de este embotamiento que me caracteriza últimamente. Por ejemplo: comida con una amiga antes de entrar al cine: ¿qué me apetece comer? ¿menú del Burger King? ¿bocata del Pans and Company, quizás? Mejor pizza. O no: un menú de esos mediterraneos, normalito, con su ensalada, su filete a la plancha, mmm, con patatas fritas, su bollo de pan y su postre… Aunque puede que la mejor opción sea el Dunkin Donuts: es barato e igual de interesante para mis adiposidades. Claro, que también está el Mills. Me privan las fajitas del Mills y, sobre todo, el brownie con mucho chocolate. ¡Dios! Qué problema. Ante tanta variedad de comida basura, no puedo decidirme: mi amiga, a punto de sucumbir y sucumbirme a mí con ella, decide por las dos: el Dunkin está bien. Genial, al Dunkin, es a donde yo queria … claro, que tampoco me hubiera importado el Mills o el King ..


En fin, entramos al Dunkin Donuts y pedimos un menú. “¿Qué bocadillo querrán con el menú,?” se atreve a preguntar la camarera de la gorra que hay tras la barra. Pues chica, no sé, porque hay diez y, una vez descartados los poquitos que sé que no me gustan (¿o puede que sí?), aún dudo entre el de fuet, el de atún con pimientos, el de pollo asado y otro más que, mira tú por dónde, he olvidado cuál era. Mi amiga, resuelta ella como es, pide el de bacon. “Es que me apetece bacon”, me suelta como si tal cosa. Ya. Qué bonito. Ella haciendo gala de su tranquilidad, de su madurez, de su capacidad para decidir rápidamente en los dilemas que la vida te presenta. Y yo allí, mirando el cartel y pensando que la chica de la gorra y mi amiga me están mirando. Y poniéndome nerviosa porque sigo sin saber qué me apetece, pero si sé qué es lo que no me apetece: que alguna de esas dos me dé un guantazo. Y pido, intentando parecer segura de mi misma: “el de atún” e inmediatamente pienso: “deberia haber pedido pollo; fijo que el atún me da acidez en plena película”.


Esa es otra, la película. Habiamos decidido ir a ver Largo domingo de noviazgo. Por fin. Una decisión sin dudas. Ahí, a las bravas. Pues nada. Vamos al cine y no la ponen. ¡Hala! Tan frescos. Pues venga, alguna nos gustará, ¿no? Claro, eso no es difícil. A mi fijo que me gusta alguna; no en vano soy una cinéfila de pro. Y digo lo de cinéfila en el sentido más estricto de la palabra, no sea que alguien diga: ¿cinéfila esa? ¿esa que cuenta con La familia Addams entre sus pelis favoritas? ¿esa que encuentra vis cómica en Stallone? Pues si, cinéfila yo, porque me gusta el cine. Y punto. Nadie exige que al cinéfilo le tenga que gustar el cine bueno o el mejor. No. Solo el cine. Pues eso.


A lo que iba. Que llegamos ante ese inmenso catálogo de películas que exhiben en mis multicines preferidos. Descartamos aquello en lo que sabemos que no tenemos interés (aunque yo intuyo que, si alguien rebuscara en mis “dentros”, fijo que acabaria teniéndolo). Queda la ingente cantidad de tres películas, tres. Mi amiga tiene claro que quiere ver Million dollar baby. Yo también quiero verla, pero tengo un asomo de duda. ¿Y si no me gusta? ¿Y si me hubiera gustado más otra? ¿Y si, lo que es peor, no le gusta a mi amiga?? En fin. Que para algo ella es delgada: tiene capacidad de decisión inmediata (eso lo tienen todas las delgadas, porque si no, no lo estarian, me consta). Y entramos a ver Million dollar baby.

Creo que ahí terminaron las dudas de esa tarde.
 
 
Comentario:
Bruja, el Mills es un restaurante donde entras al olor de las costillas y sales con el olor de la cebolla ... más o menos. La peli, estupenda, pero yo es que me lo como todo. ;-)
Ah, y claro que las delgadas tienen capacidad de decidir y, si son Leo, ni te cuento (¿o era Capricornio?).

Mons, eso es muy malo, te lo digo yo, porque al final hasta dudas si dudas o no. Espero seguir viéndote por aquí.

Ararat, completamente de acuerdo contigo. Es más, a veces hasta tienen menú XXL, que ya es lo last de lo last, pero siguen sin tener pequeño.

Yambra, espérate que me concentre en los astros.... ¡Aramiiiiiiis, tráeme la bola! ...... Pues va a ser que no. Por cierto, has dicho brownie. Sí, sí, no lo niegues, lo has dicho. Y ahora, ¿qué hago yo con las babas?, porque el perro de Pavlov, a mi lado, un aficionao.

Besos dietéticos.
 
Comentario:
jajajaaaaa, no soy géminis, menos mal. ¿Por cuál te decides ahora? Hummm, seguro que lo aciertas, de hecho en tu post dabas la clave, lo que puse fue sólo una broma a ello debida, jamás un deseo.

Un beso brownie.
 
Comentario:
Lo curioso de esos sitios es cuando pides el menú, te dicen; -¿mediano o grande?, vas tú y dices; -pequeño, responden; -no hay, es mediano o grande...
Nunca entenderé esto
Besos
 
Comentario:
jajajajjaa pues jamia, me he sentido taaaannn identificada en algunas cosas, porque oches, que yo estoy en un continuo sinvivir, en un mar de dudas me encuentro ;-p y lo peor es que con la edad voy a peor.
Saluditos.
 
Comentario:
En el Dunkin Donuts dan menús??? esto de vivir en una capital de pronvincias... no hay Dunkin Donts, ni Mills de ese que no tengo ni idea de lo que es!

Que tal la película? te gustó? cuéntanos algo mujé, que así nos ahorramos ir a verla si acaso...

Ayssssss! será verdad que las delgadas tienen capacidad de decisión? uhmmm aunque lo tuyo a lo mejor es por que eres piscis, no? ;-P

jejejejejejejeje
No