Desubicado
Cuando quieres que tu vida dé un giro de 180 grados y lo buscas, no sueles reparar en todas las consecuencias que ello te puede traer.
En mi caso, entrar a este grupo, ha supuesto ante todo, la experiencia
nueva de estar en contacto con otras personas gays que me han aportado muchas cosas, más de las que puedo asimilar en tan poco tiempo.
Los sentimientos se arremolinan y empiezas sentir que realmente tu vida está cambiando.
En ningún momento he pensado que los cambios serán para peor, al contrario, creo que está siendo una experiencia muy positiva, y altamente recomendable para otras personas que estén pasando por mi misma circunstancia, y que estén preparados para asumir estos cambios.
De todas formas lo que siento ahora mismo es que debo tener un poco de paciencia y tomarme las cosas con calma, pero sin dar un paso atrás ni para tomar impulso.
Creo, sin embargo, que me va a resultar difícil ir despacio tal y como me encuentro ahora mismo.
La sensación es la de querer vivir deprisa, no para recuperar el tiempo perdido, porque siento que no haya perdido el tiempo. Estoy muy contento de mi vida, aunque la experiencia de ocultar (incluso a mí mismo) y reprimir mi deseo sexual indudablemente ha tenido consecuencias muy muy negativas, que sigo arrastrando y que espero poder superar poco a poco.
Pero ha tenido otras cosas positivas. Tengo amigos a los que quiero y que sé que me quieren. Tengo una familia que aunque no me sirva de gran ayuda, esa es la verdad, no me está poniendo las cosas más difíciles y están asumiendo sorprendentemente todo lo que me está pasando, tengo un trabajo que me encanta y que me ayuda a realizarme como persona, incluso pasándomelo bien.
Y durante todos estos años que han pasado he vivido experiencias que me han hecho sentir vivo.
Pero llega un momento en que mi cuerpo no pudo soportar por más tiempo negar una parte de mi vida, y explotó como una bomba de relojería en el momento más inesperado.
Y ahora, fruto de una decisión largamente meditada, mi vida está cambiando. Pero aún no ha acabado de cambiar. Simplemente he dado el primer paso. Y tengo ganas de dar muchos más, ahora que lo veo todo más claro. Pero tampoco creo que lo mejor sea precipitarme al vacío y dejarme llevar sin pensar en las consecuencias.
Debo aclarar que soy una persona que en el transcurso de mi vida he tenido bastantes dificultades a la hora de tomar decisiones trascendentes, tales como decidir lo que quería estudiar, cambios de trabajo y esas cosas.
Pero esto es diferente, porque estoy empezando a llevar una vida que yo había idealizado y que, por supuesto, también tiene sus problemas. Y no quiero iniciar una lucha desesperada en busca de algo que no existe.
La dificultad está en que ahora mismo, empiezo a ver cosas alrededor que no
me gustan y que me gustaría cambiar. Es como si todo empezara a verlo bajo una nueva
perspectiva que hasta ahora no identificaba.
Voy a intentar ser menos difuso. Cuando quedo con mis amigos heteros, tengo
la sensación de estar perdiendo el tiempo, y no disfruto en demasía de su compañía. En el trabajo, estoy disperso y no tengo el mismo afán de hacer las cosas bien. En casa estoy bien, sin embargo he decidido que en el menor plazo de tiempo posible me iré a vivir sólo a mi casa.
No creo que deba quitarle importancia a los cambios que estoy empezando a vivir y que se suceden de forma precipitada (teniendo en cuenta mi forma de ser), es más creo que estoy abierto a ellos, que los busco y que disfruto de ellos. Pero tampoco creo que deba menospreciar mi vida anterior, ni dejar de ver las cosas buenas que he construido en mis casi 28 años de vida.
Me encuentro un poco desubicado, y supongo que debo tener paciencia, pero en este momento me parece muy difícil.
No quiero ponerme metas. Nunca lo he hecho. No quiero frustrarme por no poder conseguirlas. Tampoco quiero perder el rumbo, ni convertirme en alguien que no sea yo mismo. Pero estoy descubriendo una parte de mí que desconocía, en un momento cronológicamente extemporáneo. Y estoy seguro que va a tener consecuencias.
Me asustan las negativas.
Pero no os preocupéis demasiado, quizás sólo sean mis miedos a los cambios. Ya os contaré.
Ah. Y no me jodais más. Ya sé que me tengo que cambiar de servidor. Pero ya sabéis... yo y los cambios :-)
Besos.
Chao.
Piaf.
17 oct 2000
En mi caso, entrar a este grupo, ha supuesto ante todo, la experiencia
nueva de estar en contacto con otras personas gays que me han aportado muchas cosas, más de las que puedo asimilar en tan poco tiempo.
Los sentimientos se arremolinan y empiezas sentir que realmente tu vida está cambiando.
En ningún momento he pensado que los cambios serán para peor, al contrario, creo que está siendo una experiencia muy positiva, y altamente recomendable para otras personas que estén pasando por mi misma circunstancia, y que estén preparados para asumir estos cambios.
De todas formas lo que siento ahora mismo es que debo tener un poco de paciencia y tomarme las cosas con calma, pero sin dar un paso atrás ni para tomar impulso.
Creo, sin embargo, que me va a resultar difícil ir despacio tal y como me encuentro ahora mismo.
La sensación es la de querer vivir deprisa, no para recuperar el tiempo perdido, porque siento que no haya perdido el tiempo. Estoy muy contento de mi vida, aunque la experiencia de ocultar (incluso a mí mismo) y reprimir mi deseo sexual indudablemente ha tenido consecuencias muy muy negativas, que sigo arrastrando y que espero poder superar poco a poco.
Pero ha tenido otras cosas positivas. Tengo amigos a los que quiero y que sé que me quieren. Tengo una familia que aunque no me sirva de gran ayuda, esa es la verdad, no me está poniendo las cosas más difíciles y están asumiendo sorprendentemente todo lo que me está pasando, tengo un trabajo que me encanta y que me ayuda a realizarme como persona, incluso pasándomelo bien.
Y durante todos estos años que han pasado he vivido experiencias que me han hecho sentir vivo.
Pero llega un momento en que mi cuerpo no pudo soportar por más tiempo negar una parte de mi vida, y explotó como una bomba de relojería en el momento más inesperado.
Y ahora, fruto de una decisión largamente meditada, mi vida está cambiando. Pero aún no ha acabado de cambiar. Simplemente he dado el primer paso. Y tengo ganas de dar muchos más, ahora que lo veo todo más claro. Pero tampoco creo que lo mejor sea precipitarme al vacío y dejarme llevar sin pensar en las consecuencias.
Debo aclarar que soy una persona que en el transcurso de mi vida he tenido bastantes dificultades a la hora de tomar decisiones trascendentes, tales como decidir lo que quería estudiar, cambios de trabajo y esas cosas.
Pero esto es diferente, porque estoy empezando a llevar una vida que yo había idealizado y que, por supuesto, también tiene sus problemas. Y no quiero iniciar una lucha desesperada en busca de algo que no existe.
La dificultad está en que ahora mismo, empiezo a ver cosas alrededor que no
me gustan y que me gustaría cambiar. Es como si todo empezara a verlo bajo una nueva
perspectiva que hasta ahora no identificaba.
Voy a intentar ser menos difuso. Cuando quedo con mis amigos heteros, tengo
la sensación de estar perdiendo el tiempo, y no disfruto en demasía de su compañía. En el trabajo, estoy disperso y no tengo el mismo afán de hacer las cosas bien. En casa estoy bien, sin embargo he decidido que en el menor plazo de tiempo posible me iré a vivir sólo a mi casa.
No creo que deba quitarle importancia a los cambios que estoy empezando a vivir y que se suceden de forma precipitada (teniendo en cuenta mi forma de ser), es más creo que estoy abierto a ellos, que los busco y que disfruto de ellos. Pero tampoco creo que deba menospreciar mi vida anterior, ni dejar de ver las cosas buenas que he construido en mis casi 28 años de vida.
Me encuentro un poco desubicado, y supongo que debo tener paciencia, pero en este momento me parece muy difícil.
No quiero ponerme metas. Nunca lo he hecho. No quiero frustrarme por no poder conseguirlas. Tampoco quiero perder el rumbo, ni convertirme en alguien que no sea yo mismo. Pero estoy descubriendo una parte de mí que desconocía, en un momento cronológicamente extemporáneo. Y estoy seguro que va a tener consecuencias.
Me asustan las negativas.
Pero no os preocupéis demasiado, quizás sólo sean mis miedos a los cambios. Ya os contaré.
Ah. Y no me jodais más. Ya sé que me tengo que cambiar de servidor. Pero ya sabéis... yo y los cambios :-)
Besos.
Chao.
Piaf.
17 oct 2000





