Para los jovencitos de es.charla.gay-lesbiana
Aaaaay estos chicos!
Mirad. Yo tengo 28 años y cuanto más tiempo pasa más me doy cuenta de lo poco que sé y de lo poco claras que tengo las cosas.
Lo único que consigo con el tiempo es abandonar ideas que siempre había juzgado como verdades incontrovertibles y reforzar algunas otras (muy pocas) que son valores seguros en mi vida.
Y algunas de esas cosas me las han aportado personas muy jovencitas.
Así que todos los días son de aprender. Para los jóvenes (entre los que por supuesto me incluyo, faltaría plus) y para los mayores.
Y pobre de aquel que se piensa que lo sabe todo!
Algunos ejemplos:
Una vez un chico de 16 años del pueblo donde voy a pasar unos días en agosto, y al cuál nunca había saludado porque no pertenece a mi "círculo social", me dijo el último día antes de volver a BCN y cuando ya éramos cuatro gatos que salimos todos juntos, algo que todavía recuerdo:
- Oye, y tú porqué no me saludas cuando llegas al pueblo?
- Hombre, pues porque no te conozco y tampoco ha habido oportunidad.
- Bueno, pues espero que el año que viene me saludes cuando llegues.
- No te preocupes que lo haré. Pero de todos modos me va a ser muy difícil cambiar mi forma de ser. No me apetece ir saludando a todo el mundo el día que llego, y menos a los que no conozco.La verdad es que yo vengo al pueblo para ver a la gente que conozco y a la que no puedo ver durante el resto del año, y eso ya me basta. Creo que ya es un poco tarde para cambiar.
- Nunca es tarde para cambiar.
(Esta frase me dió mucho que pensar. Y más que la dijera un "criajo" de 16 años. Creo que ya lo había explicado alguna vez ahora que hago memoria).
Otra vez, me enamoré de un chico hétero de 21 años. Me dió muy fuerte con él y no pude más hasta que se lo dije.
En ningún momento se alejó de mí. Supo mantener un perfecto equilibrio entre la amistad y la distancia que yo necesitaba en aquel momento.
Me dió justo las hostias que necesitaba, y con el tiempo acabé reconociéndoselo y agradeciéndoselo. Hoy es uno de mis mejores amigos.
No sé chicos, en cuestión de sentimientos creo que la edad no importa demasiado.
La experiencia es un grado, por supuesto, pero el diablo sabe más por viejo que por diablo, sólamente si está dispuesto a aprender todos y cada uno de los días de su vida.
Besos.
Chao.
Piaf.
Mirad. Yo tengo 28 años y cuanto más tiempo pasa más me doy cuenta de lo poco que sé y de lo poco claras que tengo las cosas.
Lo único que consigo con el tiempo es abandonar ideas que siempre había juzgado como verdades incontrovertibles y reforzar algunas otras (muy pocas) que son valores seguros en mi vida.
Y algunas de esas cosas me las han aportado personas muy jovencitas.
Así que todos los días son de aprender. Para los jóvenes (entre los que por supuesto me incluyo, faltaría plus) y para los mayores.
Y pobre de aquel que se piensa que lo sabe todo!
Algunos ejemplos:
Una vez un chico de 16 años del pueblo donde voy a pasar unos días en agosto, y al cuál nunca había saludado porque no pertenece a mi "círculo social", me dijo el último día antes de volver a BCN y cuando ya éramos cuatro gatos que salimos todos juntos, algo que todavía recuerdo:
- Oye, y tú porqué no me saludas cuando llegas al pueblo?
- Hombre, pues porque no te conozco y tampoco ha habido oportunidad.
- Bueno, pues espero que el año que viene me saludes cuando llegues.
- No te preocupes que lo haré. Pero de todos modos me va a ser muy difícil cambiar mi forma de ser. No me apetece ir saludando a todo el mundo el día que llego, y menos a los que no conozco.La verdad es que yo vengo al pueblo para ver a la gente que conozco y a la que no puedo ver durante el resto del año, y eso ya me basta. Creo que ya es un poco tarde para cambiar.
- Nunca es tarde para cambiar.
(Esta frase me dió mucho que pensar. Y más que la dijera un "criajo" de 16 años. Creo que ya lo había explicado alguna vez ahora que hago memoria).
Otra vez, me enamoré de un chico hétero de 21 años. Me dió muy fuerte con él y no pude más hasta que se lo dije.
En ningún momento se alejó de mí. Supo mantener un perfecto equilibrio entre la amistad y la distancia que yo necesitaba en aquel momento.
Me dió justo las hostias que necesitaba, y con el tiempo acabé reconociéndoselo y agradeciéndoselo. Hoy es uno de mis mejores amigos.
No sé chicos, en cuestión de sentimientos creo que la edad no importa demasiado.
La experiencia es un grado, por supuesto, pero el diablo sabe más por viejo que por diablo, sólamente si está dispuesto a aprender todos y cada uno de los días de su vida.
Besos.
Chao.
Piaf.





