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Blog de Piaf
O el intento desesperado de un chico gay de 27 años que luchaba por empezar a vivir.
Acerca de
El blog de Piaf es un espacio en el que quiero recopilar los mensajes más relevantes que publiqué desde septiembre de 2000 hasta finales de 2006 en el newsgroup "es.charla.gay-lesbiana". También incluiré algunos de los mensajes escritos por algunos miembros de aquella vieja comunidad que fueron importantes para mí (ellos y sus mensajes). Todos estos mensajes son públicos y están disponibles en Internet.

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Sindicación
 
El amor se lo inventó El Corte Inglés (Nota del autor: Ida de olla que te cagas)
El enamoramiento existe. Es una enfermedad grave para la que no se ha inventado la vacuna.
Cuando es recíproco es algo más llevadero, pero también es más
peligroso.
Si pasas el período de incubación en cuarentena corres menos riesgos.
Pero si no lo haces puede ser lo peor del globo, ya que te arriesgas a
pasar sólo su fase más aguda. Malestar general, inapetencia, mareos, vómitos...efectos parecidos a la viriasis, pero sin fiebres tan altas.
Si corres ese riesgo y pasas acompañado la fase aguda de la enfermedad, puedes pasar a una situación de desaceleración del ciclo vital que te vuelve sugestionable y débil mental.
Y aquí es donde los grandes almacenes hacen su labor de márqueting y te hacen creer que estás enamorado.
¡Qué gran mentira!
El amor no existe. No existió nunca y nunca existirá.
El enamoramiento tiene efectos que perduran más allá del fin de la
enfermedad: cariño, afecto, comodidad y estancamiento. No es
peyorativo. Es un hecho. Y le han venido a llamar amor.
La gente lo busca. No lo encuentra y se frustra. Les dá mal rollo no
estar enamorados. Entre otras cosas porque miran a su alrededor y ven a gente que les parece que están enamorados, y sienten cómo
murmuran: "Vés a ese. No está enamorado. No tiene a nadie que le
quiera".
Pero no es cierto. Que lo sepáis. Lo sé de buena tinta. Son unos
aparatos de ultrasonido que los cabrones del Corte Inglés han colocado por todas partes.
No se paran a analizar que dos personas pueden estar juntas porque se quieren, se tienen cariño, afecto, se lo pasan bien en la cama y les
gusta hacer cosas juntos.
Claro que es lógico confundirse ya que hay muchas parejas que creen que se aman.
¿No os habéis preguntado nunca quién se inventó esa cosa roja que dicen que es un corazón, el símbolo del amor? Son ellos. Los mamones del Corte Inglés. Están en todas partes. Lo invaden todo.
Y hacen que uno se pueda confundir. Pero no es más que eso: una
confusión.
Pero no deberían frustrarse por no tener algo que no existe. Es como
sentirse decepcionado porque dios no ha evitado una tragedia.
¡Cómo coño la va a evitar si no existe!
Otra cosa es que uno quiera creer que existe. Cada cuál es muy libre de emplear su vida en lo que quiera. Pero que no jodan, hombre.
Enamórate, cree en dios o hazte una paja, pero no dés por culo con tus frustraciones, porque en definitiva, te estás dejando seducir por las patrañas de unos cerdos sin escrúpulos. Y no tienes porque pagarlo con tus semejantes.
Y el caso es que no sienten culpa. Tócate los cojones. Claro. Como se supone que es lo que todo el mundo busca, cuando no lo encuentran se creen con derecho a ir jodiendo a su prójimo.
Y dan el coñazo. Ya lo creo que lo dan.
Pero debemos ser tolerantes con ellos, y tener paciencia.
En definitiva son víctimas de una gran mentira urdida perfectamente por esos monstruosos responsables comerciales de las grandes superfícies.
Ayudadles. Aunque os joda. Tened en cuenta que también os puede pasar a vosotros.
Los del Corte Inglés son muy hijoputas, y se las saben todas.
Nadie está a salvo.
Protegeros y ayudaros.
Salud y que la fuerza os acompañe.
Besos.
Chao.
Piaf, demente.
No