Kilombo en el área laboral (parte 2)
La situación continúa.
El martes pasado a media mañana, salía del baño de mi trabajo y ahí esperandome estaba el susodixo vendedor. Me pidió que le diera dos minutos de mi tiempo. Al principio me negué, pero tuvo el descaro de agarrarme por ambos brazos y halarme hacia atrás cuando me di la vuelta, y yo, rogandole a todos los santos y dioses que las cámaras estuviesen en total funcionamiento, le pedí en voz bastante alta que me soltara, y que solamente le iba a dar dos minutos por cortesía, pero que no me volviera a poner un dedo encima. Dos segundos más tarde entró su gerente al área del pasillo donde se encuentra el baño ((claro, quería escuchar toda la conversación)).
Comenzó diciendome que él no había dicho nada, que solamente dijo que mi compañera y yo nos quedamos en la tienda hablando y él había tenido que cerrar más tarde de lo normal.
(( Lo que él ignora es que hace unos días fui a la impresora a buscar unos contratos, agarré todos los papeles que habían allí, pensando que eran mios, y cuando llegué a mi escritorio me di cuenta que entre mis papeles había una copia del e-mail que él le envió a su gerente. Parece que el gerente lo mandó a la impresora y se le olvidó, cuando vino a reclamar, a pedirme si había visto un papel que él había impreso, le dije que no, y lo grapé dentro de mi agenda personal. En ese mensaje dice barbaridades, me quedé boquiabierta, puras y viles mentiras. ))
Lo dejé que se expresara, y no sabiendo que responderle solo le pude decir: "Tu sabes que mientes, no seas tan descarado. Además, esto yo no lo voy a arreglar ni contigo ni con tu jefe... ustedes se encargaron de que llegara a manos del departamento de Recursos Humanos, pues ahora se aguantan, porque te juro que me voy a ir hasta las últimas consecuencias para probar mi inocencia." Con eso partí, me senté en mi escritorio y redacté un e-mail a mi jefe relatando lo sucedido y solicitando que se utilize de evidencia las grabaciones de la cámara. ((Cuando salí del área de los baños, pasé por la oficina a verificar que la cámara estuviese funcionando, y efectivamente si lo estaba.))
Mi jefe me ha dicho que todo parece indicar que no me van a suspender. A mi compañera ((la otra envuelta en ésto)) no le pueden hacer nada porque ella es empleada temporera, trabaja para una agencia, no directamente para la compañía. Yo se supone que tengo ya permanencia dentro de la compañía... ya veremos como surge todo.
Que triunfe la verdad.
El martes pasado a media mañana, salía del baño de mi trabajo y ahí esperandome estaba el susodixo vendedor. Me pidió que le diera dos minutos de mi tiempo. Al principio me negué, pero tuvo el descaro de agarrarme por ambos brazos y halarme hacia atrás cuando me di la vuelta, y yo, rogandole a todos los santos y dioses que las cámaras estuviesen en total funcionamiento, le pedí en voz bastante alta que me soltara, y que solamente le iba a dar dos minutos por cortesía, pero que no me volviera a poner un dedo encima. Dos segundos más tarde entró su gerente al área del pasillo donde se encuentra el baño ((claro, quería escuchar toda la conversación)).
Comenzó diciendome que él no había dicho nada, que solamente dijo que mi compañera y yo nos quedamos en la tienda hablando y él había tenido que cerrar más tarde de lo normal.
(( Lo que él ignora es que hace unos días fui a la impresora a buscar unos contratos, agarré todos los papeles que habían allí, pensando que eran mios, y cuando llegué a mi escritorio me di cuenta que entre mis papeles había una copia del e-mail que él le envió a su gerente. Parece que el gerente lo mandó a la impresora y se le olvidó, cuando vino a reclamar, a pedirme si había visto un papel que él había impreso, le dije que no, y lo grapé dentro de mi agenda personal. En ese mensaje dice barbaridades, me quedé boquiabierta, puras y viles mentiras. ))
Lo dejé que se expresara, y no sabiendo que responderle solo le pude decir: "Tu sabes que mientes, no seas tan descarado. Además, esto yo no lo voy a arreglar ni contigo ni con tu jefe... ustedes se encargaron de que llegara a manos del departamento de Recursos Humanos, pues ahora se aguantan, porque te juro que me voy a ir hasta las últimas consecuencias para probar mi inocencia." Con eso partí, me senté en mi escritorio y redacté un e-mail a mi jefe relatando lo sucedido y solicitando que se utilize de evidencia las grabaciones de la cámara. ((Cuando salí del área de los baños, pasé por la oficina a verificar que la cámara estuviese funcionando, y efectivamente si lo estaba.))
Mi jefe me ha dicho que todo parece indicar que no me van a suspender. A mi compañera ((la otra envuelta en ésto)) no le pueden hacer nada porque ella es empleada temporera, trabaja para una agencia, no directamente para la compañía. Yo se supone que tengo ya permanencia dentro de la compañía... ya veremos como surge todo.
Que triunfe la verdad.
Comentario:
Casi siempre triunfa la razón. Me alegro que todo haya salido bien.