De uno a la vez
Que triste cuando quiero escribir y mis dedos no pueden componer un párafo con algún sentido.
Estoy dejando de fumar, he bajado a un cigarro cada dos días.
Me pelié con mi madre hoy por una tontera, como siempre.
Mañana comienzo un estricto régimen de ejercicios a ver si bajo los kilitos demás.
Me he comprado, impulsivamente, una cámara digital modernísima... y ni puta idea de como usarla. Que flojera tener que leer el librito de instrucciones.
El imbécil que me ha querido joder en el trabajo se fue de vacaciones a Punta Cana (ojalá le guste y se quede).
Un mes y pico más tarde, siento que he superado la más reciente desilución amorosa.
Lista para el próximo.
Me gusta Adrián... no, me encanta Adrián. El lo sabe. No me ve con esos ojos. Lástima.
Estoy dejando de fumar, he bajado a un cigarro cada dos días.
Me pelié con mi madre hoy por una tontera, como siempre.
Mañana comienzo un estricto régimen de ejercicios a ver si bajo los kilitos demás.
Me he comprado, impulsivamente, una cámara digital modernísima... y ni puta idea de como usarla. Que flojera tener que leer el librito de instrucciones.
El imbécil que me ha querido joder en el trabajo se fue de vacaciones a Punta Cana (ojalá le guste y se quede).
Un mes y pico más tarde, siento que he superado la más reciente desilución amorosa.
Lista para el próximo.
Me gusta Adrián... no, me encanta Adrián. El lo sabe. No me ve con esos ojos. Lástima.
This, too, shall pass...
Si me ves llorando sin motivo.
Si cambio de humor tan fácil como de pantis.
Si mi indecisión te desespera.
Si me notas intranquila durante la cena.
Si no te permito tocarme mientras dormimos.
Si comienzo, sin razón aparente, a dudar de tu fidelidad.
Si fumo demás y como menos...
No me quieras menos.
No me programes una cita con el psiquiatra.
No hagas las maletas.
No pierdas la paciencia...
Comprende, en cuatro dias pasará.
De vez en mes no hay quien te aguante,
Y es un pecado estar distante,
Y otro peor quedarme ahí.
Y aunque hay receso obligatorio,
Y el cielo se hace un purgatorio,
Te amo más, de vez en mes.
*Ricardo Arjona
Si cambio de humor tan fácil como de pantis.
Si mi indecisión te desespera.
Si me notas intranquila durante la cena.
Si no te permito tocarme mientras dormimos.
Si comienzo, sin razón aparente, a dudar de tu fidelidad.
Si fumo demás y como menos...
No me quieras menos.
No me programes una cita con el psiquiatra.
No hagas las maletas.
No pierdas la paciencia...
Comprende, en cuatro dias pasará.
De vez en mes no hay quien te aguante,
Y es un pecado estar distante,
Y otro peor quedarme ahí.
Y aunque hay receso obligatorio,
Y el cielo se hace un purgatorio,
Te amo más, de vez en mes.
*Ricardo Arjona
En primera persona... canto y afirmo
Yo me he cansado de tirar la toalla
Me voy quitando poco a poco telarañas
No he dormido esta noche pero no estoy cansada
No miré ningún espejo pero me siento toa guapa
Hoy me he puesto color en las pestañas
Hoy me gusta mi sonrisa, no me siento una extraña
Hoy sueño lo que quiero sin preocuparme por nada
Hoy soy una mujer que se da cuenta de su alma
Hoy voy a descubrir que el mundo es solo para mi
Que nadie puede hacerme daño
Hoy voy a comprender que el miedo
Se puede romper con un solo portazo
Hoy voy a hacer reir
Porque mis ojos se han cansado de ser llanto
Hoy voy a conseguir reirme hasta de mi
Y ver lo que he logrado
Hoy voy a ser la mujer que me de la gana de ser
Hoy me voy a querer como nadie me ha sabido querer
Hoy voy a mirar para adelante que para atras ya me dolió bastante
Una mujer valiente, una mujer sonriente... mira como pasa
Hoy no he sido la mujer perfecta que esperaban
He roto sin pudores las reglas marcadas
Hoy he calzado tacones para hacer sonar mis pasos
Hoy sé que mi vida nunca más será un fracaso
Hoy voy a descubrir que el mundo es solo para mi
Que nadie puede hacerme daño
Hoy voy a conquistar el cielo sin mirar lo alto que queda del suelo
Hoy voy a ser feliz aunque el invierno sea frio y sea largo
Hoy voy a conseguir reirme hasta de mi y ver lo que logrado...
Me voy quitando poco a poco telarañas
No he dormido esta noche pero no estoy cansada
No miré ningún espejo pero me siento toa guapa
Hoy me he puesto color en las pestañas
Hoy me gusta mi sonrisa, no me siento una extraña
Hoy sueño lo que quiero sin preocuparme por nada
Hoy soy una mujer que se da cuenta de su alma
Hoy voy a descubrir que el mundo es solo para mi
Que nadie puede hacerme daño
Hoy voy a comprender que el miedo
Se puede romper con un solo portazo
Hoy voy a hacer reir
Porque mis ojos se han cansado de ser llanto
Hoy voy a conseguir reirme hasta de mi
Y ver lo que he logrado
Hoy voy a ser la mujer que me de la gana de ser
Hoy me voy a querer como nadie me ha sabido querer
Hoy voy a mirar para adelante que para atras ya me dolió bastante
Una mujer valiente, una mujer sonriente... mira como pasa
Hoy no he sido la mujer perfecta que esperaban
He roto sin pudores las reglas marcadas
Hoy he calzado tacones para hacer sonar mis pasos
Hoy sé que mi vida nunca más será un fracaso
Hoy voy a descubrir que el mundo es solo para mi
Que nadie puede hacerme daño
Hoy voy a conquistar el cielo sin mirar lo alto que queda del suelo
Hoy voy a ser feliz aunque el invierno sea frio y sea largo
Hoy voy a conseguir reirme hasta de mi y ver lo que logrado...
Kilombo en el área laboral (parte 2)
La situación continúa.
El martes pasado a media mañana, salía del baño de mi trabajo y ahí esperandome estaba el susodixo vendedor. Me pidió que le diera dos minutos de mi tiempo. Al principio me negué, pero tuvo el descaro de agarrarme por ambos brazos y halarme hacia atrás cuando me di la vuelta, y yo, rogandole a todos los santos y dioses que las cámaras estuviesen en total funcionamiento, le pedí en voz bastante alta que me soltara, y que solamente le iba a dar dos minutos por cortesía, pero que no me volviera a poner un dedo encima. Dos segundos más tarde entró su gerente al área del pasillo donde se encuentra el baño ((claro, quería escuchar toda la conversación)).
Comenzó diciendome que él no había dicho nada, que solamente dijo que mi compañera y yo nos quedamos en la tienda hablando y él había tenido que cerrar más tarde de lo normal.
(( Lo que él ignora es que hace unos días fui a la impresora a buscar unos contratos, agarré todos los papeles que habían allí, pensando que eran mios, y cuando llegué a mi escritorio me di cuenta que entre mis papeles había una copia del e-mail que él le envió a su gerente. Parece que el gerente lo mandó a la impresora y se le olvidó, cuando vino a reclamar, a pedirme si había visto un papel que él había impreso, le dije que no, y lo grapé dentro de mi agenda personal. En ese mensaje dice barbaridades, me quedé boquiabierta, puras y viles mentiras. ))
Lo dejé que se expresara, y no sabiendo que responderle solo le pude decir: "Tu sabes que mientes, no seas tan descarado. Además, esto yo no lo voy a arreglar ni contigo ni con tu jefe... ustedes se encargaron de que llegara a manos del departamento de Recursos Humanos, pues ahora se aguantan, porque te juro que me voy a ir hasta las últimas consecuencias para probar mi inocencia." Con eso partí, me senté en mi escritorio y redacté un e-mail a mi jefe relatando lo sucedido y solicitando que se utilize de evidencia las grabaciones de la cámara. ((Cuando salí del área de los baños, pasé por la oficina a verificar que la cámara estuviese funcionando, y efectivamente si lo estaba.))
Mi jefe me ha dicho que todo parece indicar que no me van a suspender. A mi compañera ((la otra envuelta en ésto)) no le pueden hacer nada porque ella es empleada temporera, trabaja para una agencia, no directamente para la compañía. Yo se supone que tengo ya permanencia dentro de la compañía... ya veremos como surge todo.
Que triunfe la verdad.
El martes pasado a media mañana, salía del baño de mi trabajo y ahí esperandome estaba el susodixo vendedor. Me pidió que le diera dos minutos de mi tiempo. Al principio me negué, pero tuvo el descaro de agarrarme por ambos brazos y halarme hacia atrás cuando me di la vuelta, y yo, rogandole a todos los santos y dioses que las cámaras estuviesen en total funcionamiento, le pedí en voz bastante alta que me soltara, y que solamente le iba a dar dos minutos por cortesía, pero que no me volviera a poner un dedo encima. Dos segundos más tarde entró su gerente al área del pasillo donde se encuentra el baño ((claro, quería escuchar toda la conversación)).
Comenzó diciendome que él no había dicho nada, que solamente dijo que mi compañera y yo nos quedamos en la tienda hablando y él había tenido que cerrar más tarde de lo normal.
(( Lo que él ignora es que hace unos días fui a la impresora a buscar unos contratos, agarré todos los papeles que habían allí, pensando que eran mios, y cuando llegué a mi escritorio me di cuenta que entre mis papeles había una copia del e-mail que él le envió a su gerente. Parece que el gerente lo mandó a la impresora y se le olvidó, cuando vino a reclamar, a pedirme si había visto un papel que él había impreso, le dije que no, y lo grapé dentro de mi agenda personal. En ese mensaje dice barbaridades, me quedé boquiabierta, puras y viles mentiras. ))
Lo dejé que se expresara, y no sabiendo que responderle solo le pude decir: "Tu sabes que mientes, no seas tan descarado. Además, esto yo no lo voy a arreglar ni contigo ni con tu jefe... ustedes se encargaron de que llegara a manos del departamento de Recursos Humanos, pues ahora se aguantan, porque te juro que me voy a ir hasta las últimas consecuencias para probar mi inocencia." Con eso partí, me senté en mi escritorio y redacté un e-mail a mi jefe relatando lo sucedido y solicitando que se utilize de evidencia las grabaciones de la cámara. ((Cuando salí del área de los baños, pasé por la oficina a verificar que la cámara estuviese funcionando, y efectivamente si lo estaba.))
Mi jefe me ha dicho que todo parece indicar que no me van a suspender. A mi compañera ((la otra envuelta en ésto)) no le pueden hacer nada porque ella es empleada temporera, trabaja para una agencia, no directamente para la compañía. Yo se supone que tengo ya permanencia dentro de la compañía... ya veremos como surge todo.
Que triunfe la verdad.
Kilombo en el área laboral
Trabajo en una tienda/oficina. El edificio está dividido en dos partes, al entrar la persona se encuentra con el área de ventas y al final debes cruzar unas puertas de cristal para entrar en el área de servicios al cliente. En ésta segunda trabajo hace 3 años. En mi área trabajamos solo 4 personas, mis dos compañeras y yo atendemos clientes, y el cuarto es el jefe.
Durante las pasadas semanas he notado que mis dos compañeras sostienen una clase de guerra fria. Apenas se hablan, y cuando lo hacen es para pelearse por tonteras, cosas que ni tienen importancia. Se buscan los errores la una a la otra, se dicen de cosas incluso frente a los clientes. Y cuando ya no tienen nada más productivo que hacer me ponen en el medio, básicamente quieren que yo determine cual tiene la razón. Esta situación se ha tornado por demás incómoda, últimamente ni ganas de presentarme al trabajo me da en las mañanas, ya sabiendo con lo que me voy a tener que enfrentar desde las 9 de la mañana hasta las 6 de la tarde.
El lunes pasado decidí que ya fue mucho... así que me dispuse a hablar con mis dos compañeras, cada una por separado y en privado, y si ésto no resultaba pues no me quedaba de otra que dirijirme al jefe para que tomara cartas en el asunto. Esperé a que terminaramos las labores del día, la oficina estaba completamente vacía, solo quedabamos una de mis compañeras, el chico del área de ventas que es el encargado del cierre de la tienda, y el cajero que andaba contando el dinero en caja. En mi área solo estabamos ella y yo, los chicos estaban tras las puertas de cristal, en su área. Comenzé explicandole a mi compañera que no tengo nada en su contra, que el objetivo de la conversación era solamente buscar una solución a una situación la cual se había tornado un tanto insoportable. Ella lo tomó muy bien... y comenzó a contarme que se sentía acosada por la otra compañera, y que ella solo estaba reaccionando a los ataques recibidos. La dejé que se desahogara, la escuché hasta el final, y luego le sugerí que se reunieran las dos con el jefe e hicieran un esfuerzo por aclarar sus diferencias, por el bien de las tres. A ésta hora ya el cajero se había retirado, y solo quedaba el chico encargado del cierre. Terminada la conversación, nos dispusimos a irnos cada cual a su casa... nos fumamos un cigarro juntas en el estacionamiento y nos fuimos.
El martes era mi día de descanso... y al amanecer estaba recibiendo llamadas de mi jefe. De primera intención no le respondí, pensé que me pediría ir a trabajar. Pero bueno, ganó su insistencia y al final respondí... su saludo fue: "QUIERO QUE ME DIGAS QUE PASÓ AQUÍ ANOCHE." Resulta que el chico encargado del cierre dejó la tienda abierta, el aire acondicionado encendido, las luces encendidas, y no activó la alarma. No huvo robo ni nada, pero el gerente general encontró la tienda en ese estado en la mañana, habiendo llegado más temprano que nunca. El chico encargado de esas tareas (valga mencionar que es tambíen el vendedor más exitoso de la compañía actualmente) dió el siguiente motivo: "LO QUE PASÓ FUE QUE FULANITA Y SULTANITA ESTABAN TENIENDO UNA DISCUCIÓN EN EL ÁREA DE SERVICIOS AL CLIENTE, POR POCO SE VAN A LOS GOLPES, Y ME PUSE NERVIOSO Y SE ME OLVIDÓ TODO."
Inmediatamente el gerente, sin escuchar mi versión, ni la de mi compañera, nisiquiera la del cajero, le pidió al chico que documentara el caso y se lo enviara por e-mail, y lo envió directo al departamento de Recursos Humanos y al área de Seguridad. Ahora mi empleo pende de un hilo. Me ha tocado callar para no agravar más la situación... pero el impacto ha sido tal que hasta me enfermé del estómago. Y... como si las cosas no estuviesen suficientemente mal... el estúpido encargado del cierre el otro día entró a la oficina del gerente, la cual tiene un cristal que colinda con mi escritorio, y desde allá me hacía señas y me tiraba besos. Poco me faltó para decirle que me besara el culo.
Mi jefe ya escuchó mi versión, la de mi compañera, y la del cajero... y me ha dicho hoy que ser irá hasta las últimas consequencias para probar que es una mentira. Menos mal que lo tengo de mi parte. Ahora me agobia saber que en estos casos la compañía debe suspender sin sueldo a los implicados como medida de seguridad mientras se realiza la investigación. Parece que me tocan vacaciones forzosas.
Durante las pasadas semanas he notado que mis dos compañeras sostienen una clase de guerra fria. Apenas se hablan, y cuando lo hacen es para pelearse por tonteras, cosas que ni tienen importancia. Se buscan los errores la una a la otra, se dicen de cosas incluso frente a los clientes. Y cuando ya no tienen nada más productivo que hacer me ponen en el medio, básicamente quieren que yo determine cual tiene la razón. Esta situación se ha tornado por demás incómoda, últimamente ni ganas de presentarme al trabajo me da en las mañanas, ya sabiendo con lo que me voy a tener que enfrentar desde las 9 de la mañana hasta las 6 de la tarde.
El lunes pasado decidí que ya fue mucho... así que me dispuse a hablar con mis dos compañeras, cada una por separado y en privado, y si ésto no resultaba pues no me quedaba de otra que dirijirme al jefe para que tomara cartas en el asunto. Esperé a que terminaramos las labores del día, la oficina estaba completamente vacía, solo quedabamos una de mis compañeras, el chico del área de ventas que es el encargado del cierre de la tienda, y el cajero que andaba contando el dinero en caja. En mi área solo estabamos ella y yo, los chicos estaban tras las puertas de cristal, en su área. Comenzé explicandole a mi compañera que no tengo nada en su contra, que el objetivo de la conversación era solamente buscar una solución a una situación la cual se había tornado un tanto insoportable. Ella lo tomó muy bien... y comenzó a contarme que se sentía acosada por la otra compañera, y que ella solo estaba reaccionando a los ataques recibidos. La dejé que se desahogara, la escuché hasta el final, y luego le sugerí que se reunieran las dos con el jefe e hicieran un esfuerzo por aclarar sus diferencias, por el bien de las tres. A ésta hora ya el cajero se había retirado, y solo quedaba el chico encargado del cierre. Terminada la conversación, nos dispusimos a irnos cada cual a su casa... nos fumamos un cigarro juntas en el estacionamiento y nos fuimos.
El martes era mi día de descanso... y al amanecer estaba recibiendo llamadas de mi jefe. De primera intención no le respondí, pensé que me pediría ir a trabajar. Pero bueno, ganó su insistencia y al final respondí... su saludo fue: "QUIERO QUE ME DIGAS QUE PASÓ AQUÍ ANOCHE." Resulta que el chico encargado del cierre dejó la tienda abierta, el aire acondicionado encendido, las luces encendidas, y no activó la alarma. No huvo robo ni nada, pero el gerente general encontró la tienda en ese estado en la mañana, habiendo llegado más temprano que nunca. El chico encargado de esas tareas (valga mencionar que es tambíen el vendedor más exitoso de la compañía actualmente) dió el siguiente motivo: "LO QUE PASÓ FUE QUE FULANITA Y SULTANITA ESTABAN TENIENDO UNA DISCUCIÓN EN EL ÁREA DE SERVICIOS AL CLIENTE, POR POCO SE VAN A LOS GOLPES, Y ME PUSE NERVIOSO Y SE ME OLVIDÓ TODO."
Inmediatamente el gerente, sin escuchar mi versión, ni la de mi compañera, nisiquiera la del cajero, le pidió al chico que documentara el caso y se lo enviara por e-mail, y lo envió directo al departamento de Recursos Humanos y al área de Seguridad. Ahora mi empleo pende de un hilo. Me ha tocado callar para no agravar más la situación... pero el impacto ha sido tal que hasta me enfermé del estómago. Y... como si las cosas no estuviesen suficientemente mal... el estúpido encargado del cierre el otro día entró a la oficina del gerente, la cual tiene un cristal que colinda con mi escritorio, y desde allá me hacía señas y me tiraba besos. Poco me faltó para decirle que me besara el culo.
Mi jefe ya escuchó mi versión, la de mi compañera, y la del cajero... y me ha dicho hoy que ser irá hasta las últimas consequencias para probar que es una mentira. Menos mal que lo tengo de mi parte. Ahora me agobia saber que en estos casos la compañía debe suspender sin sueldo a los implicados como medida de seguridad mientras se realiza la investigación. Parece que me tocan vacaciones forzosas.