Nothing lasts forever...
Creo que mi ciber-relación está llegando a su final. Menos mal que es un final "natural"... como los ancianitos que fallecen mientras duermen. Que sin mediar palabra, en silencio aceptamos que todo en esta vida, hasta la vida misma, tiene fecha de expiración.
Oremos...

Los Adrianes
He conocido mil Pedros, dos millones de Joses, medio billón de Juanes... pero solo cuatro Adrianes.
Adrián #1: 1995. Tu de vacaciones, yo también. Aquellos dias cortos y noches interminables... donde te enseñé a ser hombre y tu me enseñaste a ser mujer. Terminó el verano y terminó el amor... tu tenías que regresar a tu vida... yo a la mía. Me queda el anillo de oro, aquel que me diste nuestra última noche. "Igual que este anillo, el mundo es redondo... y seguro en una de sus vueltas nos cruzaremos otravez."
Ya perdí la esperanza, Adrian... pero no el deseo.
Adrián #2: 1999. Eras víctima de las circunstancias, y de ti mismo. Te conocí en trapos, sucio, maloliente y con la mirada perdida. Te ofrecí trabajo podando el césped de mi casa, lavando el carro, pintando las rejas, limpiando la vereda. En dos meses ya eras otro Adrián. Hoy eres el mejor hojalatero que conozco. Gracias Adrian, las cosas que tu dices que aprendiste de mi jamás se comparan con las tantas que aprendí yo de ti.
Perserverancia, fuerza, valor, fe... ese eres tu.
Adrián #3: 2002. Yahoo. Sala: Aburridos. Tu nick: perseus. Mi nick: chanty. Me dijiste que te gustaba mucho mi voz... que te regalara unos minutos en una charla privada. Te aseguré mil veces que ya no creía en los amores cibernéticos, que había vivido y sufrido uno... y tu me aseguraste que me ibas a hacer creer otravez. Y si, lo lograste. Creo que te amé... creo que me amaste a tu manera. Pero al fin, cuando te diste cuenta de que ya no me querías... debiste decirmelo... ¿no crees?. Cobarde.
Los cobardes mueren muchas veces antes de su verdadera muerte.
Adrián #4: 2005. Me encantas porque me haces reir... y porque te pareces a Jesucristo. Te regalo mi lápiz... para que escribas la continuación de esta historia.
La verdadera amistad llega cuando el silencio entre dos parece ameno.

Adrián #1: 1995. Tu de vacaciones, yo también. Aquellos dias cortos y noches interminables... donde te enseñé a ser hombre y tu me enseñaste a ser mujer. Terminó el verano y terminó el amor... tu tenías que regresar a tu vida... yo a la mía. Me queda el anillo de oro, aquel que me diste nuestra última noche. "Igual que este anillo, el mundo es redondo... y seguro en una de sus vueltas nos cruzaremos otravez."
Ya perdí la esperanza, Adrian... pero no el deseo.
Adrián #2: 1999. Eras víctima de las circunstancias, y de ti mismo. Te conocí en trapos, sucio, maloliente y con la mirada perdida. Te ofrecí trabajo podando el césped de mi casa, lavando el carro, pintando las rejas, limpiando la vereda. En dos meses ya eras otro Adrián. Hoy eres el mejor hojalatero que conozco. Gracias Adrian, las cosas que tu dices que aprendiste de mi jamás se comparan con las tantas que aprendí yo de ti.
Perserverancia, fuerza, valor, fe... ese eres tu.
Adrián #3: 2002. Yahoo. Sala: Aburridos. Tu nick: perseus. Mi nick: chanty. Me dijiste que te gustaba mucho mi voz... que te regalara unos minutos en una charla privada. Te aseguré mil veces que ya no creía en los amores cibernéticos, que había vivido y sufrido uno... y tu me aseguraste que me ibas a hacer creer otravez. Y si, lo lograste. Creo que te amé... creo que me amaste a tu manera. Pero al fin, cuando te diste cuenta de que ya no me querías... debiste decirmelo... ¿no crees?. Cobarde.
Los cobardes mueren muchas veces antes de su verdadera muerte.
Adrián #4: 2005. Me encantas porque me haces reir... y porque te pareces a Jesucristo. Te regalo mi lápiz... para que escribas la continuación de esta historia.
La verdadera amistad llega cuando el silencio entre dos parece ameno.

Objeto sexual
¿Qué hay de malo con que yo quiera ser un objeto sexual?
Me parece aburrido que sólo me quieran por mi intelecto... por mis cualidades internas... bla bla bla...
Total, a primera vista el cerebro no se nos ve.
Quiero pasar por la acera y ver como Fulano mira con deseo el swing de mis pechos.
Y cuando me pase por el lado quiero voltear a ver si está mirando como muevo el culo al caminar.
Y quiero que me sonría con lujuria.
Quiero que sus ojos se enciendan, que su sola mirada me provoque calor... me robe el aliento... me haga olvidar por ese momento quien soy y hacia donde voy.
Me parece aburrido que sólo me quieran por mi intelecto... por mis cualidades internas... bla bla bla...
Total, a primera vista el cerebro no se nos ve.
Quiero pasar por la acera y ver como Fulano mira con deseo el swing de mis pechos.
Y cuando me pase por el lado quiero voltear a ver si está mirando como muevo el culo al caminar.
Y quiero que me sonría con lujuria.
Quiero que sus ojos se enciendan, que su sola mirada me provoque calor... me robe el aliento... me haga olvidar por ese momento quien soy y hacia donde voy.
Busco una canción
Título: Si ella supiera
Canta: Un tal "Julian"
Parte de la letra:
Si ella supiera que al mirarla me derrito
que siendo yo un hombre, no soy nada y me limito
a ser su esclavo, su guardián y su erudito.
si ella supiera, que no hay nada que me importe mas que ella
que yo la miro, en cada rosa, en cada estrella
A ver si algún alma piadosa me dice donde encontrarla!
Canta: Un tal "Julian"
Parte de la letra:
Si ella supiera que al mirarla me derrito
que siendo yo un hombre, no soy nada y me limito
a ser su esclavo, su guardián y su erudito.
si ella supiera, que no hay nada que me importe mas que ella
que yo la miro, en cada rosa, en cada estrella
A ver si algún alma piadosa me dice donde encontrarla!
De regreso
Anduve de vacaciones durante 10 dias. Fuí a visitar unas amistades a Nueva York. Horror!! Desde el segundo día me enfermé, no se que demonios tendrá el ambiente estadounidense. Igual, lo más importante del viaje era ver a mis amigos y disfrutar de su compañía y así fue... osea, entonces porque me quejo? Jijiji
Lección aprendida, gracias
Hace un par de meses atrás, en la ciudad donde trabajo (muy cerca de donde vivo), se descubrió que un hombre llamado William Elias vivia con 3 mujeres, y que han procreado 14 hijos. Se descubrió todo porque el bebé #15 murió con apenas semanas de nacido, por supuesto abuso que aún está por comprobarse. Los 14 restantes fueron removidos y están en custodia del gobierno. Escuché la noticia en la radio y pensé "bien por esos niños, que lograron salvarlos a tiempo, ojalá no se los devuelvan nunca".

Ayer a mi trabajo (compañía que ofrece servicios de telecomunicaciones) se apareció una señora con una hermosa bebé en brazos. Los ojos azules como el cielo, el rostro rosadito y el poquito cabello amarillo como el sol.
-Hermosa niña, ¿es su nieta?
-No. (Sonrisa)
-¿Me permite cargarla?
-Claro, venga.
-¿Cómo se llama?
-Tara.
Tomé a Tara en mis brazos, y la señora comenzó a contarme que la niña era adoptada temporeramente. Mirando la niña a los ojos, una bebecita de apenas 6 meses, me pareció ver tristeza. Comenzé a preguntarme si la niña se habrá dado cuenta de que es adoptada, de que no está con su madre. Y comenzé a pensar que si Dios me permite algún día tener crías, no permitiré jamás que los separen de mi. Y vi en los ojos de aquella niña el sentimiento de su madre... los ojos se me llenaron de lágrimas.
-Señora, ¿usted conoce la verdadera mamá de esta niña?
-Si, es la niña más pequeña de William Elias.

Ayer a mi trabajo (compañía que ofrece servicios de telecomunicaciones) se apareció una señora con una hermosa bebé en brazos. Los ojos azules como el cielo, el rostro rosadito y el poquito cabello amarillo como el sol.
-Hermosa niña, ¿es su nieta?
-No. (Sonrisa)
-¿Me permite cargarla?
-Claro, venga.
-¿Cómo se llama?
-Tara.
Tomé a Tara en mis brazos, y la señora comenzó a contarme que la niña era adoptada temporeramente. Mirando la niña a los ojos, una bebecita de apenas 6 meses, me pareció ver tristeza. Comenzé a preguntarme si la niña se habrá dado cuenta de que es adoptada, de que no está con su madre. Y comenzé a pensar que si Dios me permite algún día tener crías, no permitiré jamás que los separen de mi. Y vi en los ojos de aquella niña el sentimiento de su madre... los ojos se me llenaron de lágrimas.
-Señora, ¿usted conoce la verdadera mamá de esta niña?
-Si, es la niña más pequeña de William Elias.
Ricardo
El sábado en la noche, luego de un pesadísimo día de trabajo, iba de camino a casa de mi amiga. Vive un poco lejos y sólo la visito una o dos veces al mes, pero cada vez me pasa algo en el camino. Iba manejando mi auto con la rodilla, pues tenía las manos ocupadas arreglandome el cabello. Quería bajar el vidrio para fumar un cigarro, pero de hacerlo con los pelos sueltos aquello se huviese convertido en un desastre.
Termino de hacerme la cola, me dispongo a encender el cigarro, y de repente siento ese no se que... esa cosa que se siente cuando sabes que alguien te está observando. Traté de ignorarlo, pero es practicamente imposible... entonces miro hacia el lado a ver los autos que habían a mi alredor... y ahí estaba. De primera intención no lo reconocí. Solo pensé "jumm, que guapo está... quien será... pero no, es imposible que me haya estado mirando..." Entonces, para mi asombro, levanta la mano y me saluda. Agarro el volante con la mano del cigarro y con la otra me quito las gafas de sol (no sé para que demonios las tenía puestas, si ya casi era de noche)... y me cercioro de que mis ojos no me están haciendo trucos fatulos. El chico vuelve y levanta su mano... esta vez me hace señas de que me detenga al lado de la carretera... "JA, NI LOCA!!" Le pido que se acerque más a mi auto, y medio mirando la carretera y medio mirandolo a él, le doy mi numero de móbil... levanto cuatro dedos, luego dos, luego seis... y treinta segundos más tarde RRRRRRIIING.
-Hola.
-Hola VICTORIA, que tal?
-Que? Como sabes mi nombre?
-No me recuerdas? Soy Ricardo!
-Aaaaaaah, Ricardo! Hola niño, como te va! ((Quien carajo eres!!))
-Bien, mejor ahora que te hablo. ¿A ti que tal?
-Pues de lo más bien, gracias.
-Y dime... ¿A dónde vas?
-A visitar a una amiga. ¿Tu?
-Na, solo dando vueltas sin rumbo, buscando que hacer. ¿Vas a casa de Elena?
-Si... ((Mierda, conoce a mi amiga.))
.............. Silencio de 10 segundos.
-Pues mira, Ricardo, fue un gusto saludarte, ahí nos hablamos en otra ocación.
-No me recuerdas, ya lo sé.
-Bueno, si me conoces bien haz de saber que tengo mala memoria. ¿Me perdonas?
-Te perdono si te detienes en la próxima estación de gas y me dejas comprarte una cerveza.
-Vale.
-¿Haz dicho que si?
................. Estupido, porqué sonará tan sorpendido.
-Si, eso dije. Ya corto, ahí nos vemos.
Llegué al lugar acordado, me bajé del auto... aún sin recordar quien rayos era. Se acercó con la cerveza... y por fin me vino a la mente. Hacía más de un año que había compartido un acalorado beso con él en una discoteca. Era amigo del esposo de mi amiga... y pensandolo mejor... besaba muy deliciosamente. Es casado. Ya recordé porqué jamás volví a tener nada con él. Debi ponerme roja como un tomate maduro porque inmediatamente se dió cuenta de que ya lo había recordado. Rápidamente le aclaré que solo me tomaría esa cerveza, que tenía cosas que hacer... y me dejó muy claro que ahora que tenía mi número de celular no perderiamos contacto.
Me tomé la cerveza como agua. Le dije una despedida entre estúpida y monótona, y me trepé a mi auto nuevamente. Me hizo señas de que bajara el vidrio... y metió la cabeza por el cristal y me plantó tremendo beso. Uuuuuf, como besa!! No podía despegar mis labios... dejé que hurgara mi boca con su lengua con sabor a cerveza... y sentía que toda la piel se me ponía de gallina. Cuando se despegó me tuve que detener a mi misma para no pedirle más... pero no hizo falta... se trepó en el lado del pasajero de mi auto y comenzó a besarme como condenado a muerte. Me besaba la boca, las mejillas, el cuello, las orejas... sentí sus manos buscando debajo de mi blusa... sus dedos rozando mis pezones que ya querían estallar.
¡BASTA! Eres casado, estamos en un lugar público, y mi amiga me está esperando. Inmediatamente se detuvo, agarró mi móbil del lado de la palanca de emergencias. "Ya tienes mi número en la memoria... cuando quieras terminar lo que empezamos, ya sabes que hacer."
Cinco minutos más tarde me percato de que quizás le he sido infiel por primera vez a mi ciber-amante. No sé si a los novios cibernéticos solo se les puede poner el ciber-cuerno. No voy a pensar en eso ahora... esos besos me dejaron la boca ardiendo. Apuesto a que tiene secuela...
Termino de hacerme la cola, me dispongo a encender el cigarro, y de repente siento ese no se que... esa cosa que se siente cuando sabes que alguien te está observando. Traté de ignorarlo, pero es practicamente imposible... entonces miro hacia el lado a ver los autos que habían a mi alredor... y ahí estaba. De primera intención no lo reconocí. Solo pensé "jumm, que guapo está... quien será... pero no, es imposible que me haya estado mirando..." Entonces, para mi asombro, levanta la mano y me saluda. Agarro el volante con la mano del cigarro y con la otra me quito las gafas de sol (no sé para que demonios las tenía puestas, si ya casi era de noche)... y me cercioro de que mis ojos no me están haciendo trucos fatulos. El chico vuelve y levanta su mano... esta vez me hace señas de que me detenga al lado de la carretera... "JA, NI LOCA!!" Le pido que se acerque más a mi auto, y medio mirando la carretera y medio mirandolo a él, le doy mi numero de móbil... levanto cuatro dedos, luego dos, luego seis... y treinta segundos más tarde RRRRRRIIING.
-Hola.
-Hola VICTORIA, que tal?
-Que? Como sabes mi nombre?
-No me recuerdas? Soy Ricardo!
-Aaaaaaah, Ricardo! Hola niño, como te va! ((Quien carajo eres!!))
-Bien, mejor ahora que te hablo. ¿A ti que tal?
-Pues de lo más bien, gracias.
-Y dime... ¿A dónde vas?
-A visitar a una amiga. ¿Tu?
-Na, solo dando vueltas sin rumbo, buscando que hacer. ¿Vas a casa de Elena?
-Si... ((Mierda, conoce a mi amiga.))
.............. Silencio de 10 segundos.
-Pues mira, Ricardo, fue un gusto saludarte, ahí nos hablamos en otra ocación.
-No me recuerdas, ya lo sé.
-Bueno, si me conoces bien haz de saber que tengo mala memoria. ¿Me perdonas?
-Te perdono si te detienes en la próxima estación de gas y me dejas comprarte una cerveza.
-Vale.
-¿Haz dicho que si?
................. Estupido, porqué sonará tan sorpendido.
-Si, eso dije. Ya corto, ahí nos vemos.
Llegué al lugar acordado, me bajé del auto... aún sin recordar quien rayos era. Se acercó con la cerveza... y por fin me vino a la mente. Hacía más de un año que había compartido un acalorado beso con él en una discoteca. Era amigo del esposo de mi amiga... y pensandolo mejor... besaba muy deliciosamente. Es casado. Ya recordé porqué jamás volví a tener nada con él. Debi ponerme roja como un tomate maduro porque inmediatamente se dió cuenta de que ya lo había recordado. Rápidamente le aclaré que solo me tomaría esa cerveza, que tenía cosas que hacer... y me dejó muy claro que ahora que tenía mi número de celular no perderiamos contacto.
Me tomé la cerveza como agua. Le dije una despedida entre estúpida y monótona, y me trepé a mi auto nuevamente. Me hizo señas de que bajara el vidrio... y metió la cabeza por el cristal y me plantó tremendo beso. Uuuuuf, como besa!! No podía despegar mis labios... dejé que hurgara mi boca con su lengua con sabor a cerveza... y sentía que toda la piel se me ponía de gallina. Cuando se despegó me tuve que detener a mi misma para no pedirle más... pero no hizo falta... se trepó en el lado del pasajero de mi auto y comenzó a besarme como condenado a muerte. Me besaba la boca, las mejillas, el cuello, las orejas... sentí sus manos buscando debajo de mi blusa... sus dedos rozando mis pezones que ya querían estallar.
¡BASTA! Eres casado, estamos en un lugar público, y mi amiga me está esperando. Inmediatamente se detuvo, agarró mi móbil del lado de la palanca de emergencias. "Ya tienes mi número en la memoria... cuando quieras terminar lo que empezamos, ya sabes que hacer."
Cinco minutos más tarde me percato de que quizás le he sido infiel por primera vez a mi ciber-amante. No sé si a los novios cibernéticos solo se les puede poner el ciber-cuerno. No voy a pensar en eso ahora... esos besos me dejaron la boca ardiendo. Apuesto a que tiene secuela...