!@#$%
Grrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr!!!
"¡No rabiés!", me diría el Flamante... pero, ¿cómo evitarlo?
A estas alturas, meses más tarde, mi conexión sigue haciendo de las suyas. Y si, ha venido el técnico varias veces. Y cambié la PC por una nueva. Pero nada suele arreglar mi problema. Esta semana voy directo a las oficinas del Departamento de Asuntos del Consumidor. Algo tendrán que hacer. Es que no entiendo como es posible que esto funcionara perfectamente durante un año... y que luego se dañe y nadie tenga la solución.
Todos, absolutamente todos los dias, al llegar de trabajo, llamo a la compañía. Siempre me dicen la misma mierda... "Srta fulana, hay intermitencia en su línea y ya se envió un aviso a los técnicos de su área para que pasen a arreglarselo."
Me encanta, me llena de paz, vivir donde vivo. Es un campo, casi en la cima de una montaña. Aquí respiramos aire fresco y podemos dormir con las puertas abiertas. Pero... esta área no está muy adaptada a la tecnología aún... al absurdo nivel de que aún no nos llega el ADSL. O sea, me tengo que joder con ésta conexión, o mudarme (esa no es una opción).
"¡No rabiés!", me diría el Flamante... pero, ¿cómo evitarlo?
A estas alturas, meses más tarde, mi conexión sigue haciendo de las suyas. Y si, ha venido el técnico varias veces. Y cambié la PC por una nueva. Pero nada suele arreglar mi problema. Esta semana voy directo a las oficinas del Departamento de Asuntos del Consumidor. Algo tendrán que hacer. Es que no entiendo como es posible que esto funcionara perfectamente durante un año... y que luego se dañe y nadie tenga la solución.
Todos, absolutamente todos los dias, al llegar de trabajo, llamo a la compañía. Siempre me dicen la misma mierda... "Srta fulana, hay intermitencia en su línea y ya se envió un aviso a los técnicos de su área para que pasen a arreglarselo."
Me encanta, me llena de paz, vivir donde vivo. Es un campo, casi en la cima de una montaña. Aquí respiramos aire fresco y podemos dormir con las puertas abiertas. Pero... esta área no está muy adaptada a la tecnología aún... al absurdo nivel de que aún no nos llega el ADSL. O sea, me tengo que joder con ésta conexión, o mudarme (esa no es una opción).
De regreso
Tras cientos de problemas de conección e interminables horas de trabajo, regreso al lugar donde guardo mis pensamientos.
Se me ha triplicado la carga de trabajo, llego tan agotada en las noches que apenas puedo mantener los ojos abiertos por más de un rato. Mi jefe, al que estimo mucho (a pesar de tener todos los defectos caracteristicos de los jefes), se le ha venido el mundo abajo tras descubrir la infidelidad de su esposa. Durante las pasadas tres semanas ha sido poco el tiempo que ha pasado "supervisandonos"... y cuando está, lo que provoca es lástima. Sus ojos constantemente hinchados, la voz cortada, la mirada distraída... todos los síntomas típicos de una profunda depresión.
Una de mis compañeras, la más antigua de nosotras, ya tenía sus vacaciones pautadas para ésta época. Y la otra, la más nuevita, ha abandonado el empleo. O sea... me toca manejar mi área prácticamente sola por las próximas dos semanas.
Entonces... ¿que tiempo me queda para socializar? Pues poco, pero hago el esfuerzo.
Tengo un "amigo", le llamaremos José. Lo conocí a traves de aquí mismo, hace un par de años. Luego de una larga amistad telefónica y cibernética, decidimos encontrarnos con un pretexto muy casual: le iría a entregar unos cd's que le grabé con mucha de su música favorita. Desde ese día la amistad siguió creciendo, y aveces sentimos que eramos más que amigos. Entre nosotros fue creandose esa dependencia, o como se llame... ese sentir de que debemos estar en contacto mil veces al día, de que no podemos tomar decisiones críticas sin consultar con el otro. Pero a la misma vez nos fuimos dando cuenta de lo inmensamente diferentes que podemos ser, y esas diferencias poco a poco fueron creando un abismo entre nosotros. Entonces en lugar de dialogar, comenzamos a discutir con más frecuencia. El uno jamás podía comprender la opinión del otro, y cuando esas opiniones se econtraban en el centro, estallaban en peleas y hasta palabras dolorosas.
Pero hace dos semanas parece que todo está ubicandose en su lugar otravez. Hablamos más tranquilamente, y hemos compartido una cena casi en total silencio, pero no de ese silencio incómodo que hace que algo te chille en los oidos... sinó un silencio de tranquilidad, de paz. Como una oportunidad de mirarnos y estudiarnos mutuamente sin reservas.
El sábado pasado quedamos en que el domingo nos ibamos a ver, a pasar la tarde y la noche juntos. Ese día, no se porqué, tomé tiempo extra para arreglarme (total, él me ha visto en mis peores y mejores díás). Me puse una camisa roja, con un escote impresionante, unos calzones negros muy ceñidos al cuerpo, y mis zandalias negras preferidas. Pero... todo eso fue en vano. El muy tonto no apareció a la cita. Mas sin embargo, la noche no fue un desperdicio... me fui con mi mejor amiga a un bar y allí la pasamos de lo más bien. Nos conseguimos un par de gringos y hasta me tomé unas cuantas cervezas. En fin, llegué a la casa a las 2:30 de la madrugada.
El lunes a primera hora mi celular timbraba y timbraba. No tenía que mirarlo para saber que era él, no le respondí ni una sola llamada. A media mañana me envió un SMS: "gracias por ignorar mis llamadas." Por supuesto, tampoco le respondí. A medio día, cuando se acercaba mi hora de almuerzo, comenzó a enviarme más SMS: "tengo mucha hambre", "no sé que me comería", "me ayudas a escoger?", "vamos, respondeme, no seas así"... Igual no le respondí, porque jamás pensé que cuando pusiera un pie afuera de mi trabajo para irme a almorzar, él estaría ahí esperandome con una rosa en la mano. Luego de tragar profundo unas siete veces, acepté su invitación a llevarme a almorzar.
Nunca había sido tan atento conmigo, hasta recordó cual era mi plato preferido de ese restaurante específico, aunque solo se lo había contado, puesto que nunca habíamos ido juntos ahí. Me pidió miles de disculpas, y entre una y otra decidí disculparlo (pero sin dejarselo saber, claro). Cuando me llevó de regreso al trabajo sacó de la parte trasera de su carro una bolsa, donde tenía dos regalitos que me había traido, adicional a una linda carcasa que me trajo para mi nuevo celular que me compré hace dos semanas. Nos despedimos con un simple abrazo, y un roce de los labios.
Desde ese día hemos hablado varias veces con bastante tranquilidad. Creo que estamos reaprendiendo a ser como eramos antes, pero no puedo decir que siento algo por él ni remotamente parecido al amor. Ya veremos como surgen las cosas.
Se me ha triplicado la carga de trabajo, llego tan agotada en las noches que apenas puedo mantener los ojos abiertos por más de un rato. Mi jefe, al que estimo mucho (a pesar de tener todos los defectos caracteristicos de los jefes), se le ha venido el mundo abajo tras descubrir la infidelidad de su esposa. Durante las pasadas tres semanas ha sido poco el tiempo que ha pasado "supervisandonos"... y cuando está, lo que provoca es lástima. Sus ojos constantemente hinchados, la voz cortada, la mirada distraída... todos los síntomas típicos de una profunda depresión.
Una de mis compañeras, la más antigua de nosotras, ya tenía sus vacaciones pautadas para ésta época. Y la otra, la más nuevita, ha abandonado el empleo. O sea... me toca manejar mi área prácticamente sola por las próximas dos semanas.
Entonces... ¿que tiempo me queda para socializar? Pues poco, pero hago el esfuerzo.
Tengo un "amigo", le llamaremos José. Lo conocí a traves de aquí mismo, hace un par de años. Luego de una larga amistad telefónica y cibernética, decidimos encontrarnos con un pretexto muy casual: le iría a entregar unos cd's que le grabé con mucha de su música favorita. Desde ese día la amistad siguió creciendo, y aveces sentimos que eramos más que amigos. Entre nosotros fue creandose esa dependencia, o como se llame... ese sentir de que debemos estar en contacto mil veces al día, de que no podemos tomar decisiones críticas sin consultar con el otro. Pero a la misma vez nos fuimos dando cuenta de lo inmensamente diferentes que podemos ser, y esas diferencias poco a poco fueron creando un abismo entre nosotros. Entonces en lugar de dialogar, comenzamos a discutir con más frecuencia. El uno jamás podía comprender la opinión del otro, y cuando esas opiniones se econtraban en el centro, estallaban en peleas y hasta palabras dolorosas.
Pero hace dos semanas parece que todo está ubicandose en su lugar otravez. Hablamos más tranquilamente, y hemos compartido una cena casi en total silencio, pero no de ese silencio incómodo que hace que algo te chille en los oidos... sinó un silencio de tranquilidad, de paz. Como una oportunidad de mirarnos y estudiarnos mutuamente sin reservas.
El sábado pasado quedamos en que el domingo nos ibamos a ver, a pasar la tarde y la noche juntos. Ese día, no se porqué, tomé tiempo extra para arreglarme (total, él me ha visto en mis peores y mejores díás). Me puse una camisa roja, con un escote impresionante, unos calzones negros muy ceñidos al cuerpo, y mis zandalias negras preferidas. Pero... todo eso fue en vano. El muy tonto no apareció a la cita. Mas sin embargo, la noche no fue un desperdicio... me fui con mi mejor amiga a un bar y allí la pasamos de lo más bien. Nos conseguimos un par de gringos y hasta me tomé unas cuantas cervezas. En fin, llegué a la casa a las 2:30 de la madrugada.
El lunes a primera hora mi celular timbraba y timbraba. No tenía que mirarlo para saber que era él, no le respondí ni una sola llamada. A media mañana me envió un SMS: "gracias por ignorar mis llamadas." Por supuesto, tampoco le respondí. A medio día, cuando se acercaba mi hora de almuerzo, comenzó a enviarme más SMS: "tengo mucha hambre", "no sé que me comería", "me ayudas a escoger?", "vamos, respondeme, no seas así"... Igual no le respondí, porque jamás pensé que cuando pusiera un pie afuera de mi trabajo para irme a almorzar, él estaría ahí esperandome con una rosa en la mano. Luego de tragar profundo unas siete veces, acepté su invitación a llevarme a almorzar.
Nunca había sido tan atento conmigo, hasta recordó cual era mi plato preferido de ese restaurante específico, aunque solo se lo había contado, puesto que nunca habíamos ido juntos ahí. Me pidió miles de disculpas, y entre una y otra decidí disculparlo (pero sin dejarselo saber, claro). Cuando me llevó de regreso al trabajo sacó de la parte trasera de su carro una bolsa, donde tenía dos regalitos que me había traido, adicional a una linda carcasa que me trajo para mi nuevo celular que me compré hace dos semanas. Nos despedimos con un simple abrazo, y un roce de los labios.
Desde ese día hemos hablado varias veces con bastante tranquilidad. Creo que estamos reaprendiendo a ser como eramos antes, pero no puedo decir que siento algo por él ni remotamente parecido al amor. Ya veremos como surgen las cosas.
Viceversa
Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte
tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte
tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oirte
o sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.
Mario Benedetti
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte
tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte
tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oirte
o sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.
Mario Benedetti
De uno a la vez
Que triste cuando quiero escribir y mis dedos no pueden componer un párafo con algún sentido.
Estoy dejando de fumar, he bajado a un cigarro cada dos días.
Me pelié con mi madre hoy por una tontera, como siempre.
Mañana comienzo un estricto régimen de ejercicios a ver si bajo los kilitos demás.
Me he comprado, impulsivamente, una cámara digital modernísima... y ni puta idea de como usarla. Que flojera tener que leer el librito de instrucciones.
El imbécil que me ha querido joder en el trabajo se fue de vacaciones a Punta Cana (ojalá le guste y se quede).
Un mes y pico más tarde, siento que he superado la más reciente desilución amorosa.
Lista para el próximo.
Me gusta Adrián... no, me encanta Adrián. El lo sabe. No me ve con esos ojos. Lástima.
Estoy dejando de fumar, he bajado a un cigarro cada dos días.
Me pelié con mi madre hoy por una tontera, como siempre.
Mañana comienzo un estricto régimen de ejercicios a ver si bajo los kilitos demás.
Me he comprado, impulsivamente, una cámara digital modernísima... y ni puta idea de como usarla. Que flojera tener que leer el librito de instrucciones.
El imbécil que me ha querido joder en el trabajo se fue de vacaciones a Punta Cana (ojalá le guste y se quede).
Un mes y pico más tarde, siento que he superado la más reciente desilución amorosa.
Lista para el próximo.
Me gusta Adrián... no, me encanta Adrián. El lo sabe. No me ve con esos ojos. Lástima.
This, too, shall pass...
Si me ves llorando sin motivo.
Si cambio de humor tan fácil como de pantis.
Si mi indecisión te desespera.
Si me notas intranquila durante la cena.
Si no te permito tocarme mientras dormimos.
Si comienzo, sin razón aparente, a dudar de tu fidelidad.
Si fumo demás y como menos...
No me quieras menos.
No me programes una cita con el psiquiatra.
No hagas las maletas.
No pierdas la paciencia...
Comprende, en cuatro dias pasará.
De vez en mes no hay quien te aguante,
Y es un pecado estar distante,
Y otro peor quedarme ahí.
Y aunque hay receso obligatorio,
Y el cielo se hace un purgatorio,
Te amo más, de vez en mes.
*Ricardo Arjona
Si cambio de humor tan fácil como de pantis.
Si mi indecisión te desespera.
Si me notas intranquila durante la cena.
Si no te permito tocarme mientras dormimos.
Si comienzo, sin razón aparente, a dudar de tu fidelidad.
Si fumo demás y como menos...
No me quieras menos.
No me programes una cita con el psiquiatra.
No hagas las maletas.
No pierdas la paciencia...
Comprende, en cuatro dias pasará.
De vez en mes no hay quien te aguante,
Y es un pecado estar distante,
Y otro peor quedarme ahí.
Y aunque hay receso obligatorio,
Y el cielo se hace un purgatorio,
Te amo más, de vez en mes.
*Ricardo Arjona
En primera persona... canto y afirmo
Yo me he cansado de tirar la toalla
Me voy quitando poco a poco telarañas
No he dormido esta noche pero no estoy cansada
No miré ningún espejo pero me siento toa guapa
Hoy me he puesto color en las pestañas
Hoy me gusta mi sonrisa, no me siento una extraña
Hoy sueño lo que quiero sin preocuparme por nada
Hoy soy una mujer que se da cuenta de su alma
Hoy voy a descubrir que el mundo es solo para mi
Que nadie puede hacerme daño
Hoy voy a comprender que el miedo
Se puede romper con un solo portazo
Hoy voy a hacer reir
Porque mis ojos se han cansado de ser llanto
Hoy voy a conseguir reirme hasta de mi
Y ver lo que he logrado
Hoy voy a ser la mujer que me de la gana de ser
Hoy me voy a querer como nadie me ha sabido querer
Hoy voy a mirar para adelante que para atras ya me dolió bastante
Una mujer valiente, una mujer sonriente... mira como pasa
Hoy no he sido la mujer perfecta que esperaban
He roto sin pudores las reglas marcadas
Hoy he calzado tacones para hacer sonar mis pasos
Hoy sé que mi vida nunca más será un fracaso
Hoy voy a descubrir que el mundo es solo para mi
Que nadie puede hacerme daño
Hoy voy a conquistar el cielo sin mirar lo alto que queda del suelo
Hoy voy a ser feliz aunque el invierno sea frio y sea largo
Hoy voy a conseguir reirme hasta de mi y ver lo que logrado...
Me voy quitando poco a poco telarañas
No he dormido esta noche pero no estoy cansada
No miré ningún espejo pero me siento toa guapa
Hoy me he puesto color en las pestañas
Hoy me gusta mi sonrisa, no me siento una extraña
Hoy sueño lo que quiero sin preocuparme por nada
Hoy soy una mujer que se da cuenta de su alma
Hoy voy a descubrir que el mundo es solo para mi
Que nadie puede hacerme daño
Hoy voy a comprender que el miedo
Se puede romper con un solo portazo
Hoy voy a hacer reir
Porque mis ojos se han cansado de ser llanto
Hoy voy a conseguir reirme hasta de mi
Y ver lo que he logrado
Hoy voy a ser la mujer que me de la gana de ser
Hoy me voy a querer como nadie me ha sabido querer
Hoy voy a mirar para adelante que para atras ya me dolió bastante
Una mujer valiente, una mujer sonriente... mira como pasa
Hoy no he sido la mujer perfecta que esperaban
He roto sin pudores las reglas marcadas
Hoy he calzado tacones para hacer sonar mis pasos
Hoy sé que mi vida nunca más será un fracaso
Hoy voy a descubrir que el mundo es solo para mi
Que nadie puede hacerme daño
Hoy voy a conquistar el cielo sin mirar lo alto que queda del suelo
Hoy voy a ser feliz aunque el invierno sea frio y sea largo
Hoy voy a conseguir reirme hasta de mi y ver lo que logrado...
Kilombo en el área laboral (parte 2)
La situación continúa.
El martes pasado a media mañana, salía del baño de mi trabajo y ahí esperandome estaba el susodixo vendedor. Me pidió que le diera dos minutos de mi tiempo. Al principio me negué, pero tuvo el descaro de agarrarme por ambos brazos y halarme hacia atrás cuando me di la vuelta, y yo, rogandole a todos los santos y dioses que las cámaras estuviesen en total funcionamiento, le pedí en voz bastante alta que me soltara, y que solamente le iba a dar dos minutos por cortesía, pero que no me volviera a poner un dedo encima. Dos segundos más tarde entró su gerente al área del pasillo donde se encuentra el baño ((claro, quería escuchar toda la conversación)).
Comenzó diciendome que él no había dicho nada, que solamente dijo que mi compañera y yo nos quedamos en la tienda hablando y él había tenido que cerrar más tarde de lo normal.
(( Lo que él ignora es que hace unos días fui a la impresora a buscar unos contratos, agarré todos los papeles que habían allí, pensando que eran mios, y cuando llegué a mi escritorio me di cuenta que entre mis papeles había una copia del e-mail que él le envió a su gerente. Parece que el gerente lo mandó a la impresora y se le olvidó, cuando vino a reclamar, a pedirme si había visto un papel que él había impreso, le dije que no, y lo grapé dentro de mi agenda personal. En ese mensaje dice barbaridades, me quedé boquiabierta, puras y viles mentiras. ))
Lo dejé que se expresara, y no sabiendo que responderle solo le pude decir: "Tu sabes que mientes, no seas tan descarado. Además, esto yo no lo voy a arreglar ni contigo ni con tu jefe... ustedes se encargaron de que llegara a manos del departamento de Recursos Humanos, pues ahora se aguantan, porque te juro que me voy a ir hasta las últimas consecuencias para probar mi inocencia." Con eso partí, me senté en mi escritorio y redacté un e-mail a mi jefe relatando lo sucedido y solicitando que se utilize de evidencia las grabaciones de la cámara. ((Cuando salí del área de los baños, pasé por la oficina a verificar que la cámara estuviese funcionando, y efectivamente si lo estaba.))
Mi jefe me ha dicho que todo parece indicar que no me van a suspender. A mi compañera ((la otra envuelta en ésto)) no le pueden hacer nada porque ella es empleada temporera, trabaja para una agencia, no directamente para la compañía. Yo se supone que tengo ya permanencia dentro de la compañía... ya veremos como surge todo.
Que triunfe la verdad.
El martes pasado a media mañana, salía del baño de mi trabajo y ahí esperandome estaba el susodixo vendedor. Me pidió que le diera dos minutos de mi tiempo. Al principio me negué, pero tuvo el descaro de agarrarme por ambos brazos y halarme hacia atrás cuando me di la vuelta, y yo, rogandole a todos los santos y dioses que las cámaras estuviesen en total funcionamiento, le pedí en voz bastante alta que me soltara, y que solamente le iba a dar dos minutos por cortesía, pero que no me volviera a poner un dedo encima. Dos segundos más tarde entró su gerente al área del pasillo donde se encuentra el baño ((claro, quería escuchar toda la conversación)).
Comenzó diciendome que él no había dicho nada, que solamente dijo que mi compañera y yo nos quedamos en la tienda hablando y él había tenido que cerrar más tarde de lo normal.
(( Lo que él ignora es que hace unos días fui a la impresora a buscar unos contratos, agarré todos los papeles que habían allí, pensando que eran mios, y cuando llegué a mi escritorio me di cuenta que entre mis papeles había una copia del e-mail que él le envió a su gerente. Parece que el gerente lo mandó a la impresora y se le olvidó, cuando vino a reclamar, a pedirme si había visto un papel que él había impreso, le dije que no, y lo grapé dentro de mi agenda personal. En ese mensaje dice barbaridades, me quedé boquiabierta, puras y viles mentiras. ))
Lo dejé que se expresara, y no sabiendo que responderle solo le pude decir: "Tu sabes que mientes, no seas tan descarado. Además, esto yo no lo voy a arreglar ni contigo ni con tu jefe... ustedes se encargaron de que llegara a manos del departamento de Recursos Humanos, pues ahora se aguantan, porque te juro que me voy a ir hasta las últimas consecuencias para probar mi inocencia." Con eso partí, me senté en mi escritorio y redacté un e-mail a mi jefe relatando lo sucedido y solicitando que se utilize de evidencia las grabaciones de la cámara. ((Cuando salí del área de los baños, pasé por la oficina a verificar que la cámara estuviese funcionando, y efectivamente si lo estaba.))
Mi jefe me ha dicho que todo parece indicar que no me van a suspender. A mi compañera ((la otra envuelta en ésto)) no le pueden hacer nada porque ella es empleada temporera, trabaja para una agencia, no directamente para la compañía. Yo se supone que tengo ya permanencia dentro de la compañía... ya veremos como surge todo.
Que triunfe la verdad.
Kilombo en el área laboral
Trabajo en una tienda/oficina. El edificio está dividido en dos partes, al entrar la persona se encuentra con el área de ventas y al final debes cruzar unas puertas de cristal para entrar en el área de servicios al cliente. En ésta segunda trabajo hace 3 años. En mi área trabajamos solo 4 personas, mis dos compañeras y yo atendemos clientes, y el cuarto es el jefe.
Durante las pasadas semanas he notado que mis dos compañeras sostienen una clase de guerra fria. Apenas se hablan, y cuando lo hacen es para pelearse por tonteras, cosas que ni tienen importancia. Se buscan los errores la una a la otra, se dicen de cosas incluso frente a los clientes. Y cuando ya no tienen nada más productivo que hacer me ponen en el medio, básicamente quieren que yo determine cual tiene la razón. Esta situación se ha tornado por demás incómoda, últimamente ni ganas de presentarme al trabajo me da en las mañanas, ya sabiendo con lo que me voy a tener que enfrentar desde las 9 de la mañana hasta las 6 de la tarde.
El lunes pasado decidí que ya fue mucho... así que me dispuse a hablar con mis dos compañeras, cada una por separado y en privado, y si ésto no resultaba pues no me quedaba de otra que dirijirme al jefe para que tomara cartas en el asunto. Esperé a que terminaramos las labores del día, la oficina estaba completamente vacía, solo quedabamos una de mis compañeras, el chico del área de ventas que es el encargado del cierre de la tienda, y el cajero que andaba contando el dinero en caja. En mi área solo estabamos ella y yo, los chicos estaban tras las puertas de cristal, en su área. Comenzé explicandole a mi compañera que no tengo nada en su contra, que el objetivo de la conversación era solamente buscar una solución a una situación la cual se había tornado un tanto insoportable. Ella lo tomó muy bien... y comenzó a contarme que se sentía acosada por la otra compañera, y que ella solo estaba reaccionando a los ataques recibidos. La dejé que se desahogara, la escuché hasta el final, y luego le sugerí que se reunieran las dos con el jefe e hicieran un esfuerzo por aclarar sus diferencias, por el bien de las tres. A ésta hora ya el cajero se había retirado, y solo quedaba el chico encargado del cierre. Terminada la conversación, nos dispusimos a irnos cada cual a su casa... nos fumamos un cigarro juntas en el estacionamiento y nos fuimos.
El martes era mi día de descanso... y al amanecer estaba recibiendo llamadas de mi jefe. De primera intención no le respondí, pensé que me pediría ir a trabajar. Pero bueno, ganó su insistencia y al final respondí... su saludo fue: "QUIERO QUE ME DIGAS QUE PASÓ AQUÍ ANOCHE." Resulta que el chico encargado del cierre dejó la tienda abierta, el aire acondicionado encendido, las luces encendidas, y no activó la alarma. No huvo robo ni nada, pero el gerente general encontró la tienda en ese estado en la mañana, habiendo llegado más temprano que nunca. El chico encargado de esas tareas (valga mencionar que es tambíen el vendedor más exitoso de la compañía actualmente) dió el siguiente motivo: "LO QUE PASÓ FUE QUE FULANITA Y SULTANITA ESTABAN TENIENDO UNA DISCUCIÓN EN EL ÁREA DE SERVICIOS AL CLIENTE, POR POCO SE VAN A LOS GOLPES, Y ME PUSE NERVIOSO Y SE ME OLVIDÓ TODO."
Inmediatamente el gerente, sin escuchar mi versión, ni la de mi compañera, nisiquiera la del cajero, le pidió al chico que documentara el caso y se lo enviara por e-mail, y lo envió directo al departamento de Recursos Humanos y al área de Seguridad. Ahora mi empleo pende de un hilo. Me ha tocado callar para no agravar más la situación... pero el impacto ha sido tal que hasta me enfermé del estómago. Y... como si las cosas no estuviesen suficientemente mal... el estúpido encargado del cierre el otro día entró a la oficina del gerente, la cual tiene un cristal que colinda con mi escritorio, y desde allá me hacía señas y me tiraba besos. Poco me faltó para decirle que me besara el culo.
Mi jefe ya escuchó mi versión, la de mi compañera, y la del cajero... y me ha dicho hoy que ser irá hasta las últimas consequencias para probar que es una mentira. Menos mal que lo tengo de mi parte. Ahora me agobia saber que en estos casos la compañía debe suspender sin sueldo a los implicados como medida de seguridad mientras se realiza la investigación. Parece que me tocan vacaciones forzosas.
Durante las pasadas semanas he notado que mis dos compañeras sostienen una clase de guerra fria. Apenas se hablan, y cuando lo hacen es para pelearse por tonteras, cosas que ni tienen importancia. Se buscan los errores la una a la otra, se dicen de cosas incluso frente a los clientes. Y cuando ya no tienen nada más productivo que hacer me ponen en el medio, básicamente quieren que yo determine cual tiene la razón. Esta situación se ha tornado por demás incómoda, últimamente ni ganas de presentarme al trabajo me da en las mañanas, ya sabiendo con lo que me voy a tener que enfrentar desde las 9 de la mañana hasta las 6 de la tarde.
El lunes pasado decidí que ya fue mucho... así que me dispuse a hablar con mis dos compañeras, cada una por separado y en privado, y si ésto no resultaba pues no me quedaba de otra que dirijirme al jefe para que tomara cartas en el asunto. Esperé a que terminaramos las labores del día, la oficina estaba completamente vacía, solo quedabamos una de mis compañeras, el chico del área de ventas que es el encargado del cierre de la tienda, y el cajero que andaba contando el dinero en caja. En mi área solo estabamos ella y yo, los chicos estaban tras las puertas de cristal, en su área. Comenzé explicandole a mi compañera que no tengo nada en su contra, que el objetivo de la conversación era solamente buscar una solución a una situación la cual se había tornado un tanto insoportable. Ella lo tomó muy bien... y comenzó a contarme que se sentía acosada por la otra compañera, y que ella solo estaba reaccionando a los ataques recibidos. La dejé que se desahogara, la escuché hasta el final, y luego le sugerí que se reunieran las dos con el jefe e hicieran un esfuerzo por aclarar sus diferencias, por el bien de las tres. A ésta hora ya el cajero se había retirado, y solo quedaba el chico encargado del cierre. Terminada la conversación, nos dispusimos a irnos cada cual a su casa... nos fumamos un cigarro juntas en el estacionamiento y nos fuimos.
El martes era mi día de descanso... y al amanecer estaba recibiendo llamadas de mi jefe. De primera intención no le respondí, pensé que me pediría ir a trabajar. Pero bueno, ganó su insistencia y al final respondí... su saludo fue: "QUIERO QUE ME DIGAS QUE PASÓ AQUÍ ANOCHE." Resulta que el chico encargado del cierre dejó la tienda abierta, el aire acondicionado encendido, las luces encendidas, y no activó la alarma. No huvo robo ni nada, pero el gerente general encontró la tienda en ese estado en la mañana, habiendo llegado más temprano que nunca. El chico encargado de esas tareas (valga mencionar que es tambíen el vendedor más exitoso de la compañía actualmente) dió el siguiente motivo: "LO QUE PASÓ FUE QUE FULANITA Y SULTANITA ESTABAN TENIENDO UNA DISCUCIÓN EN EL ÁREA DE SERVICIOS AL CLIENTE, POR POCO SE VAN A LOS GOLPES, Y ME PUSE NERVIOSO Y SE ME OLVIDÓ TODO."
Inmediatamente el gerente, sin escuchar mi versión, ni la de mi compañera, nisiquiera la del cajero, le pidió al chico que documentara el caso y se lo enviara por e-mail, y lo envió directo al departamento de Recursos Humanos y al área de Seguridad. Ahora mi empleo pende de un hilo. Me ha tocado callar para no agravar más la situación... pero el impacto ha sido tal que hasta me enfermé del estómago. Y... como si las cosas no estuviesen suficientemente mal... el estúpido encargado del cierre el otro día entró a la oficina del gerente, la cual tiene un cristal que colinda con mi escritorio, y desde allá me hacía señas y me tiraba besos. Poco me faltó para decirle que me besara el culo.
Mi jefe ya escuchó mi versión, la de mi compañera, y la del cajero... y me ha dicho hoy que ser irá hasta las últimas consequencias para probar que es una mentira. Menos mal que lo tengo de mi parte. Ahora me agobia saber que en estos casos la compañía debe suspender sin sueldo a los implicados como medida de seguridad mientras se realiza la investigación. Parece que me tocan vacaciones forzosas.
Regreso a mi misma
Y puse mis pies sobre la tierra.
Es increible la forma en que una persona puede ayudarte a deshacerte de su memoria. Me quede tonta cuando, a los pocos días de terminada la relación, el descarado me dice... "no me pidas una oportunidad, ya me hice de la idea, me acostumbré a estar sin ti y me siento aliviado..." Auch, directo al hígado. ¿Cómo se olvidan 8 meses en 3 días?
Ya me siento muy recuperada... ya puedo pensar en él sin que me ocacione una sensación de vacío en el estómago. Ya puedo mencionar su nombre sin que me tiemble la voz. Ya puedo mirar sus fotos sin que se me llenen los ojos de lágrimas. Lo he hecho en tiempo récord, y a nadie tengo que agradecer excepto a él mismo.
Me siento bien, rejuvenecida, energizada. Me encontré a mi misma, recordé el valor que tengo, aprendí que algunas personas vienen y se quedan para siempre... pero otras solo vienen de pasada... y el que se fué no hace falta, sinó el que está.
Es increible la forma en que una persona puede ayudarte a deshacerte de su memoria. Me quede tonta cuando, a los pocos días de terminada la relación, el descarado me dice... "no me pidas una oportunidad, ya me hice de la idea, me acostumbré a estar sin ti y me siento aliviado..." Auch, directo al hígado. ¿Cómo se olvidan 8 meses en 3 días?
Ya me siento muy recuperada... ya puedo pensar en él sin que me ocacione una sensación de vacío en el estómago. Ya puedo mencionar su nombre sin que me tiemble la voz. Ya puedo mirar sus fotos sin que se me llenen los ojos de lágrimas. Lo he hecho en tiempo récord, y a nadie tengo que agradecer excepto a él mismo.
Me siento bien, rejuvenecida, energizada. Me encontré a mi misma, recordé el valor que tengo, aprendí que algunas personas vienen y se quedan para siempre... pero otras solo vienen de pasada... y el que se fué no hace falta, sinó el que está.
En vias de...
Me tomé unas pequeñas vacaciones.... bueno, me fui a casa de mi amiga a la capital unos dias, con el fin de despejar la mente, y comenzar el proceso de recuperación. No me había dado cuenta de que ese proceso lo comenzé desde el mismo instante en que la relación llegó a su fin. Ya lo borré de mis listas, y por si las dudas le asaltan le puse block. Borré sus números de mi celular, los cuales gracias a la dependencia de solo buscar el nombre en el libro de contactos, nunca aprendí de memoria. De lo que aún no me logro desprender es de las tantas fotos... osea, no las he mirado, pero tampoco he tenido el valor para eliminarlas.
Pasé una de las pruebas más difíciles, me siento orgullosa de mi misma. El domingo en la noche cuando venía de regreso a mi casa venía con el radio a todo volúmen (como de costumbre)... y comenzaron a tocar una de "nuestras canciones". Inmediatamente presioné el botón para cambiar la estación... pero reaccioné a tiempo, y decidí dejarla. La escuché, la canté... y no se me salió ni una sola lágrima. Terminó la canción y pude sonreir al recordar el momento en que me la dedicó... otravez con los ojos secos.
Voy bien. Tengo que hacerlo. Por mi, y por las personas que me rodean, que no merecen que yo sea una amargada. Me tomará tiempo, lo sé... pero con cada día que pase me iré desprendiendo más. Es la ley de la vida, solo el tiempo trae consigo el olvido, el perdón, la recuperación total... y tengo que ser paciente.
Pasé una de las pruebas más difíciles, me siento orgullosa de mi misma. El domingo en la noche cuando venía de regreso a mi casa venía con el radio a todo volúmen (como de costumbre)... y comenzaron a tocar una de "nuestras canciones". Inmediatamente presioné el botón para cambiar la estación... pero reaccioné a tiempo, y decidí dejarla. La escuché, la canté... y no se me salió ni una sola lágrima. Terminó la canción y pude sonreir al recordar el momento en que me la dedicó... otravez con los ojos secos.
Voy bien. Tengo que hacerlo. Por mi, y por las personas que me rodean, que no merecen que yo sea una amargada. Me tomará tiempo, lo sé... pero con cada día que pase me iré desprendiendo más. Es la ley de la vida, solo el tiempo trae consigo el olvido, el perdón, la recuperación total... y tengo que ser paciente.





